Luchemos porque se nos va la vida
Tres años atrás…
Marie se encontraba en casa, Erwin había salido y todo parecía extrañamente tranquilo pues desde hace un tiempo no habían tenido ningún ataque por parte de Shikishima hasta que ese día él irrumpió en la casa en un intento por matarla.
Ella estaba en el segundo nivel cuando escucho a alguien entrar, no le dio importancia pensando que se trataba de Erwin y por ello fue demasiado tarde cuando vio a Shikishima.
-No te lo tomes personal -dijo Shikishima sujetándola fuertemente mientras llevaba por el pasillo en contra de su voluntad-. Erwin tiene una deuda conmigo.
Marie pataleaba y golpeaba a Shikishima quien la soltó tras un golpe que recibió haciendo que Marie cayera por las escaleras.
El golpe había resultado terrible en su estado de embarazo y por más que lo intento no pudo ponerse de pie.
Shikishima bajo las escaleras tranquilamente y se detuvo al lado de Marie para después sentarse en cuclillas y poder gozar al ver el rostro de desesperación que ella tenía.
-Debo admitir que este no era mi plan, mi plan era algo más dramático, pero el resultado será el mismo, solo lamento no poder ver la cara de Erwin cuando llegue y note que su amada esposa ha caído por las escaleras y perdido a su hijo.
-Eres un monstruo, Erwin no te ha hecho nada y mi hijo tampoco -logro decir Marie a pesar del dolor.
-En eso te equivocas -dijo con odio-. Erwin mato a mi familia y yo le pagare con la misma moneda.
Dicho esto, Shikishima se puso de pie, camino hasta donde estaba el teléfono fijo y rompió el cable.
-No queremos que nadie venga a molestarte ¿verdad? -dijo con una gran sonrisa y salió de la casa sin mostrar ningún remordimiento mientras Marie permanecía en el suelo intentando pensar que hacer. Su celular se había quedado arriba y Erwin tardaría en llegar mientras que ella sintió como la fuente se había roto tras la caída. Tenía que ir al hospital inmediatamente o su hijo moriría y era algo que no permitiría tan fácilmente.
-Tranquilo Alex -dijo intentando ponerse de pie-. Mamá no permitirá que nada malo te pase.
Marie camino tambaleándose hasta la puerta de entrada logrando salir, aunque al hacerlo ella nuevamente cayó al suelo. Para su fortuna una de las vecinas logro verla y de inmediato corrió a su auxilio mucho antes de que ella comenzara a gritar por ayuda.
La vecina llamo al 911 y antes de lo esperado una ambulancia apareció en la calle llevándose a Marie quien logro dar el número de Erwin antes de perder la conciencia.
Erwin caminaba de un lado al otro en la sala de espera mientras aguardaba impaciente escuchar noticias sobre su hijo y Marie ¿Cómo habían terminado en esa situación? Se pregunto. Todo había estado bien, habían superado sus multiplex discusiones y ahora pasaba esto.
-Debes calmarte -lo regaño Levi harto de verlo ir y venir.
-Para ti fue fácil, estuviste al lado de Hange durante el parto, yo estoy aquí y no sé lo que está pasando adentro.
-Marie es fuerte y también lo es Alex, además quien está llevando a cabo la cirugía es el padre de Hange, así que deja ya de preocuparte.
Erwin entonces vio salir una enfermera.
-¿Familiares de Marie Smith? -pregunto y Erwin enseguida hablo.
-Yo, soy su esposo ¿Ella está bien? ¿Mi hijo? -comenzó a preguntar.
-La cirugía presento complicaciones -hablo la mujer-, pero puede acompañarme a ver a su hijo.
-¿Pero y Marie? -insistió Erwin.
-Como dije, la cirugía presento complicaciones y lo mejor sería que aguarde para hablar con el doctor.
Estas palabras fueron como un balde de agua fría para él y no queria imaginarse lo peor, queria pensar que Marie estaría bien, que saldrían adelante y verían crecer a su hijo.
Erwin camino en piloto automático, no podía dejar de pensar en Marie y su estado mientras seguía a la enfermera. Entonces sintió el peso del bebe en sus brazos y el llanto lo distrajo regresándolo a la realidad.
-Alex -dijo Erwin al verlo.
Era más pequeño de lo que lo recordaba, pero claro esta cuando él había conocido a su hijo Alexandre ya tenía unos meses de vida, en cambio ese Alex que sostenía tenía apenas minutos.
-¿Cuál será su nombre? -pegunto la enfermera con bolígrafo y tabla en mano a esperas de la contestación de Erwin.
-Alexandre Smith Carlstedt -contesto Erwin sin dejar de mirar a su hijo y recordando como cierta noche en esa otra vida Marie había aparecido en su oficina cargando a Alexandre…
.
Erwin estaba trabajando en s oficina cuando alguien llamo a la puerta.
-Adelante -dijo sin despegar la mirada del papel.
-Comandante una mujer lo busca -anuncio uno de sus subordinados.
-Dile que si no es urgente entonces que espere hasta mañana -contesto molesto ¿Quién podía querer verlo a esas horas de la noche? Pensó que quizás era otra broma de Pixis y quien de seguro le había enviado una prostituta.
-Siempre trabajando Erwin -dijo una voz que conocía a la perfección.
-Marie -pronuncio su nombre y levanto la vista, ella lucia hermosa y en sus brazos cargaba un niño.
Marie ingreso a la oficina y el subordinado cerró la puerta.
-Veo que tu hijo nació.
-Alexandre -hablo y sonrió mirando al bebe-. La comadrona dice que se parece mucho a mí, pero yo le veo un ligero parecido a su padre, como por ejemplo las cejas -dijo alzando la vista para ver a Erwin.
-Eres cruel -dijo poniéndose de pie-. Traerlo aquí ¿Para qué? ¿Para qué lo conozca y después crezca con el apellido Dok?
Erwin había amado a Marie, pero después de que lo dejara por dinero y puro interés ahora podía ver a la verdadera mujer que tenía enfrente, ella no era amable ni buena ni honesta, era una mujer interesada y superficial y aun sabiendo todo esto había caído nuevamente en sus redes unos meses atrás.
-La cosa es que su nombre completo es Alexandre Smith -dijo y noto la expresión de sorpresa en el rostro de Erwin.
.
Aquel día había sido un mar de emociones para él ya que Marie le dejo a su hijo alegando que ella no podía cuidarlo y él no sabía lo que haría. Erwin podía manejar una legión de soldados sin problema alguno, pero no se imaginaba siendo un padre ejemplar.
-En esa vida te falle hijo mío -dijo Erwin quien no había despegado la mirada del recién nacido-. Pero no pienso fallarte en esta.
Erwin podía recordar como incluso había sido demasiado exigente con su pequeño hijo.
.
Alexandre estaba al lado de Erwin mientras leía el libro El arte de la guerra en voz alta a petición de su padre.
-…Por lo tanto, al trazar los planes, han de compararse los siguiente siete factores, valorando cada uno con el mayor cuidado… -Alexandre dejo de leer y cerro el libro-. Ya me aburrí.
-Alex es de suma importancia que leas ese libro -dijo calmado Erwin.
-¿Por qué? -dijo dejando la silla y subiendo a la cama para estar más cerca de Erwin.
-¿No quieres ser un gran comandante como tu padre?
-¿También perderé el brazo? -pregunto mirando el vendaje.
Erwin había perdido el brazo por culpa de un titan cuando acudió al rescate de Eren.
-Para ganar debes estar dispuesto a perderlo todo, incluso tu vida -contesto Erwin acariciando la cabeza de su hijo.
-Entonces no quiero ser comandante.
-Alex ¿Sabes lo que significa tu nombre? -pregunto Erwin y su hijo de inmediato negó con la cabeza-. Significa el defensor del hombre, Es tu deber continuar con mi legado y aspirar a la libertad, no tienes opción.
-Genial, perderé el brazo y yo que quería casarme con Tomoe cuando fuéramos grandes.
-Creo que llevas más riesgo de perder el brazo si eliges ese camino porque dudo que Levi permita que alguien se acerque a su hija.
-Yo no soy como tu -dijo Alex bajando la mirada.
-Claro que sí, eres más fuerte de lo que piensas y más inteligente de lo que crees. -Al decir esto Alex levanto la mirada-. Y es por ello que debes leer mil veces ese libro para ser un gran comandante.
Alex bajo de la cama y se sentó tomando nuevamente el libro y comenzando a leer hasta el final antes de que Levi entraran al cuarto.
-Alex déjanos solos -pidió Erwin y de inmediato Alex se pudo de pie caminando a la salida deteniéndose frente a Levi.
-Tío Levi ¿Puedo casarme con Tomoe? -pregunto Alex.
-¿Tienes un trabajo e ingresos para mantenerla? -pregunto mirándolo serio.
-No -contesto Alex.
-Entonces yo digo que no.
-¿Puedo besarla? -se animó de nuevo a preguntar.
-Solo los casados se besan, así que la respuesta es no.
-Bien, pero no renunciare -dijo decidido saliendo de la habitación.
-Regresa cuando tengas varios titanes eliminados, un anillo y un trabajo -dijo Levi cerrándole la puerta para después mirar a Erwin-. No pienso emparentar contigo te lo advierto.
.
Ahora Erwin se reprochaba el haberle metido aquellas ideas y supuestas obligaciones a su hijo porque de no ser así entonces Alex jamás hubiera muerto.
Poco después le permitieron ver a Marie quien permanecía estable de momento y quien sonrió al ver a Erwin y a su hijo.
-Alguien te quiere conocer -dijo Erwin mientras caminaba a través de la habitacion hasta la cama donde estaba Marie.
-Alex -dijo sonriendo y Erwin se lo cedió.
Marie también tomo su tiempo contemplando a su hijo y Erwin miraba feliz aquella escena pensando que finalmente tenía lo que no había logrado en ese mundo y esto era una familia.
-¿Qué fue lo que paso Marie? -pregunto recordando el incidente.
-Caí por las escaleras, te dije que los zapatos bajos no eran buena idea -mintió Marie ya que no deseaba preocupar a Erwin respecto a Shikishima y se prometidos que se volvería más fuerte para que si aquel hombre volvía atacar entonces ella podría defenderse y a su hijo.
Erwin la miro incrédulo, pero en ese momento entraron Hange, Nanaba, Levi, y Mike cargando un montón de regalos para celebrar al recién nacido.
Hange se puso a platicar con Marie mientras Erwin hablaba con Mike y Nanaba. Levi por su parte sostenía al pequeño Alex en brazos y miraba serio.
-Te estaré vigilando mocoso -dijo recordando que Mirai le había contado que Alex había estado enamorado de Tomoe desde uso de razón-. No permitiré que le toques ni un solo cabello a mi hija ¿has escuchado bien?
Marie fue dada de alta y finalmente regresaron a casa, solo que Erwin insistió en hacerlo todo y que ella todavía no estaba en condiciones por lo que sería mejor que guardara reposo.
Solo que cuidar de Alexandre no resultó ser tan simple ya que cada noche Erwin tenía que pararse de tres a cinco veces.
Hange y Levi dormían cuando el celular de ella sonó en plena madrugada.
-Torpe apaga eso antes de que despierte a Tomoe -regaño Levi pateándola.
-Ya voy -dijo una soñolienta Hange y contesto enseguida-. ¿Hola?
-No recuerdo cuanto tiempo tengo que dejar la leche calentándose -dijo Erwin y de fondo se escuchaban los llantos de Alexandre-. Lamento mucho despertarte Hange, juraría que deje las instrucciones en algún lado.
-Descuida, el cansancio te hace olvidar cosas, recuerdo que una vez pensé que estaba arrullando a Tomoe cuando en realidad Levi la tenía en brazos.
-Espero que no me pase eso o no sabría donde deje a Alexandre.
Hange sonrió ante este comentario y le dio las instrucciones colgando finalmente para regresar a dormir.
-Todo sería más simple si el tonto nos hubiera permitido cuidar de Alex -dijo Levi en cuanto Hange se acostó.
-Él quiere estar para su hijo y enmendar sus errores de esa otra vida -dijo Hange.
Una vez que Erwin logro dormir a Alexandre se tomó unos segundos para admirarlo. Quien lo viera dormir así de tranquilo no pensaría que en verdad era un pequeño demonio y sonrió al recordar cómo había orinado a Mike en el rostro aquel día que había ido de visita.
Continúo mirándolo unos instantes más pese a que sus ojos amenazaban con cerrarse en cualquier momento debido al cansancio y entonces escucho una voz femenina.
-Se ve tan lindo cuando esta tan tranquilo -dijo Marie.
-Es verdad -coincidió Erwin y luego la miro con amor-. Tu no deberías estar aquí.
-Sabes bien que siempre voy a cuidar de mi hijo.
-El doctor dijo reposo absoluto -regaño-. Marie no es un juego, estuviste a punto de morir.
-No seas tan exagerado -regaño recargando su cabeza.
-No estoy siendo exagerado, al menos por unos días debes continuar en cama y yo me hare cargo de Alex y de ti.
-Si continuas así morirás de cansancio y en el proceso mataras a Hange -regaño.
-No es como si pudiera despertarte a ti y preguntarte las cosas -dijo sonriéndole pensando que si él era despistado Marie era peor.
-No soy tan mala madre.
-¿Cuánto tiempo se debe dejar calentando la leche? -pregunto para ponerla a prueba.
-¿Diez minutos? -pregunto sin estar segura y al ver que Erwin negaba entonces suspiro derrotada-. Pobre Alex, tendrá suerte si sobrevive con unos padres como nosotros.
-No somos tan malos padres -alego Erwin abrasando a Marie.
Tiempo presente...
Después de la discusión de unos días atrás Levi pudo finalmente regresar a casa para poder hablar con Hange pues su trabajo lo mantenía ocupado y algunas veces lejos de casa.
Él estaba preparado para recibir más reproches por parte de Hange, pero en su lugar ella lo recibió cariñosamente y al parecer había olvidado su enojo.
Los tres cenaron en familia, Levi acostó a su hija como solía hacerlo y después camino rumbo al cuarto donde Hange lo aguardaba.
-Estuve pensando y me di cuenta de que no he tenido tiempo de conocer a nuestras contrapartes -dijo Hange con una gran sonrisa-. quizás mañana pueda ir a verlos ¿Qué te parece?
-No tengo problema -contesto no muy seguro de esta respuesta. Hange le había dicho infinidad de veces que no la tratara como a una muñeca de porcelana y estaba consciente de que no era débil, pero aun así el deseaba protegerla porque si algo le llegaba a pasar entonces él moriría del dolor-. Aunque no debes confiarte al cien por ciento de ellos -le advirtió.
-No creo que sean malos -dijo Hange colocándose la pijama que consistía en una playera de tirantes que hacía conjunto con su pequeño short.
-Solo ten cuidado -le advirtió abrasándola por detrás lo cual tomo por sorpresa a Hange pues antes de que Levi le confesara la verdad él la había estado evitando.
Hange se giró para tenerlo de frente y comenzó a besarlo sin tregua a lo cual Levi no puso objeción y en su lugar la cargo para llevarla a la cama y poder continuar besándose además de otras actividades.
-Levi, sabes, he estado pensando en el tema de Han -dijo Hange sin pensar cortando de inmediato los besos que Levi había estado repartiendo en su cuello.
Levi la soltó y se puso de pie causándole gran molestia a Hange.
-Es un tema del cual yo también queria hablar -confeso sentándose en el borde de la cama y Hange hizo lo mismo quedando a un lado de él.
-¿Qué pasa? -pregunto mirándolo.
-Hange este mundo tiene bastantes problemas, yo apenas voy en ascenso dentro del ejército y tu estas por terminar la universidad y empezar tu especialidad además de tus practicas… lo que trato de decirte es que no creo que sea el momento adecuado como para que tengamos un segundo hijo y la verdad no me gustaría tenerlo hasta que Shikishima sea eliminado.
.
