¡No mueras!
Ciudad Kouh - club de la investigación oculta.
"¡¿Qué Ise que?!" Exclamo Rias.
Habían pasado dos días desde que Issei había sido enviado a Bleizzer, y cuatro desde que se separo de sus compañeros. En ese tiempo, los miembros del club de la investigación oculta, sintieron su ausencia.
También sus compañeros de la escuela se preguntaban que había pasado con su príncipe, las chicas eran las que se mostraban más afectadas por la ausencia del castaño y cada día que pasaba era peor.
Sirzechs había llegado junto con Ayaka para una visita a la ciudad Kouh, ahí fue directamente a hablar sobre temas realmente importantes de los que Rias debía enterarse.
Primero que nada le dijo que el tiempo de la liberación de su otro alfil, finalmente había llegado, por lo que ese día les presento a todos a Gasper Vladi, un Hikikomori travestí mitad vampiro que también era el otro alfil.
Rias les explico a sus siervos que lo había mantenido oculto en el edificio del club debido a que no podía manejar completamente sus poderes, esta información endulzó los oídos de Xenovia y la ocupo como excusa para molestar al pequeño vampiro.
La segunda cosa importante de la que Sirzechs le informo a Rias era que los acuerdos de paz entre las tres grandes facciones ya tenia fecha, hora y lugar. Se realizaría en dos días en la academia Kouh por la noche.
Todos se mostraron positivos al saber que algo tan significativo como los acuerdos de paz se llevarían a cabo en ese lugar y ellos serian testigos de algo histórico. Pero sus expresiones cambiaron al ver como Sirzechs formo una expresión seria en su rostro.
"Finalmente... Les tengo otra noticia no tan buena." Les dijo a todos los presentes. "El día de ayer perdimos total contacto con Ise-kun."
Todos se sintieron helados al escuchar esta información, a algunos como Kiba les temblaba el cuerpo de la cólera al dejar que Issei fuera solo a una misión tan peligrosa.
"Según me informo Shyla, Ise-kun estableció contacto con ella mediante círculo mágico, pero cuando estaba por decirle lo que había descubierto, Ise-kun no respondió más y la comunicación se perdió."
"¡Lo sabia!" Exclamo Rias poniéndose de pie. "Sabia que dejarlo ir solo a ese lugar seria peligroso, mis queridos siervos preparense que iremos a rescatar a Ise."
"¡Si!" Respondieron todos pero Sirzechs también se puso de pie manteniendo su seria expresión.
"Rias, no pienses en el peor de los casos. Además no puedes salir de la ciudad por ahora, siendo este tu territorio, y aquí se llevara a cabo la paz, tu presencia aquí es indispensable."
"Pero... Onii-sama." Dijo Rias con una expresión triste.
"Se como te sientes, yo también estoy preocupado por él." Dijo poniendo sus brazos en los hombros de Rias. "Pero tanto Serafall como yo representaremos a los demonios y no podremos hacer nada. Hasta entonces Ajuka esta viendo como están las cosas en Bleizzer. Confiemos en Ise-kun."
A regañadientes, todos los miembros del club de la investigación oculta tuvieron que aceptar las palabras de Sirzechs, pero eso no evitaba que se preocuparan por su compañero.
Bleizzer - Prisión en el inframundo.
El sol salia por el horizonte nevoso de la prisión y los rayos de la mañana entraron directamente en una cueva que había sido construía el día anterior en una montaña.
La luz alcanzó el rostro de cierta mujer albina que se encontraba acostada en la nieve. Traía puesto un traje de batalla color negro pegado a su cuerpo, aunque también traía puesta una chaqueta de secundaria encima.
Grayfia comenzó a abrir lentamente los ojos, viendo frente a ella una fogata consumida que todavía arrojaba señales de que recientemente se había extinguido el fuego. Luego se sentó para ver mas a su alrededor y lo que vio le gano un gran susto de muerte.
A poca distancia de sus piernas se hallaba sin vida el cuerpo de un sabueso del infierno de gran tamaño, Grayfia dio un salto hacia atrás del susto, pero luego de ver que el animal ya estaba muerto, examino el cuerpo.
Tenia marcas de garras en gran parte de su tórax y golpes en mandíbula y otras partes, también tenia múltiples heridas que fueron las que mas probablemente causaron la muerte de la bestia antes de que alcanzaran a Grayfia.
Cuando Grayfia se dio cuenta de que el sol había salido, también se dio cuenta de que sus poderes habían regresado y se habían encargado de curarla por completo. El frío que sentía también desapareció y pudo quitarse la chaqueta que le habían prestado.
Algo que le llamo la atención era que en sus brazos había restos de tela blanca cubriendo el lugar en el que había sido herida el día anterior. También, cerca del lugar en el que se había dormido, había una camisa blanca despedazada.
Grayfia primero reparo los agujeros en su ropa y luego se acerco para recoger aquella camisa hecha tirones del suelo. La examino por un momento y vio que la tela concordaba con la que estaba envuelta en sus brazos.
Repentinamente, el recuerdo de un joven castaño sonriendo apareció en su mente, Grayfia dejo caer la camisa y salio corriendo de la cueva. Cuando salio de su refugio, lo que vio la hizo cubrir su boca por la sorpresa.
Una gran cantidad de sabuesos del infierno se hallaban sin vida, todos con marcas similares a las que Grayfia encontró en el sabueso dentro de la cueva. Todos ellos tenían como dirección el lugar en el que Grayfia había estado descansando, pero habían muerto antes de poder alcanzarla.
Grayfia se fue caminando lentamente, pasando entre los cuerpos de los sabuesos con precaución. Después de pasar por todas aquellas bestias sin vida, logro ver como una figura humanoide yacía de pie a unos metros de ella.
Grayfia corrió para acercarse más a aquella persona, pero cuando ya estaba a unos pocos metros de distancia, se detuvo rotundamente, después de reconocer por detrás a aquella persona.
Cabello largo hasta la espalda color castaño, vestido únicamente con un pantalón negro, su espalda estaba cubierta completamente por marcas de garras y mordidas, y lo que fue peor para Grayfia, era que él estaba completamente ensangrentado.
"Oi... ¿Issei?" Dijo Grayfia comenzando a acercarse lentamente hacia el cuerpo de Issei, al ver que no respondió por detrás, lo rodeo hasta quedar frente a el, pero cuando lo vio, nuevamente cubrió su boca con sus manos, cayo de rodillas y abrió completamente los ojos.
Issei estaba ahí, en un principio con su cabello cubriendo sus ojos. Sus brazos, abdomen y parte de sus piernas se hallaban heridas; marcas de garras, de mordidas que logran entrar en su cuerpo y mucho más había cubierto el cuerpo del joven.
Una brisa finalmente movió el cabello del rostro de Issei, revelando que tenia sus ojos abiertos, pero tenían una mirada hueca sin ese brillo de energía que caracterizaba al joven. Tenia una pequeña herida que pasaba sobre su ceja derecha. Y finamente, tenia una sonrisa en su rostro.
"¿Por que...? ¿Por que...? ¿Por que...?" Murmuraba Grayfia desde el suelo con sus ojos abiertos.
A unos metros detrás de ella, pudo sentir como un único sabueso del infierno comenzaba a acercarse rápidamente. Ella iba a atacarlo pero se detuvo en seco al escuchar como alguien dio un paso.
"La... Protegeré... La... Protegeré... La... Protegeré..."
Grayfia vio como Issei comenzó a caminar lenta y torpemente hacia el sabueso que venia en camino mientras murmuraba 'la protegeré' constantemente.
Fue entonces que comprendió todo, se dio cuenta del porque Issei hizo lo que hizo. Por ella, había decidido perder la oportunidad de escapar y tener más probabilidades de sobrevivir solo para salvarla ella.
"Detente..." Murmuró la albina.
Aun cuando le había dicho que lo mejor que podía hacer era abandonarla. Aun cuando había sido completamente indiferente con él. Aun cuando había tratado de matarlo múltiples veces.
"Detente..." Volvió a murmurar.
Ella había aceptado la muerte desde el momento en el que había sido herida por el aguijón de aquel sabueso la noche anterior. Había renunciado a su deseo de libertad porque no podría continuar viviendo. Pero él... Aquel que había considerado su enemigo, se había quedado, había permanecido con ella en un momento de muerte, la había puesto a ella en primer lugar antes que el mismo... La había salvado nuevamente.
"¡DETENTE!" Grito Grayfia mientras las lágrimas cayeron de su rostro.
La albina libero una ráfaga de aire frío que rodeo a Issei y se dirigió a atacar a aquel sabueso terminando rápidamente con su vida.
Issei detuvo sus torpes pasos. Lentamente dirigió su vista hasta la albina detrás de el, y le dedico una suave sonrisa.
"Grayfia... Me alegra ver... Que estas... Viva..." Issei finalmente cayo de rodillas, y quedo acostado en el suelo.
Grayfia en un momento abrió los ojos mientras las lágrimas continuaban cayendo, podía sentir como los latidos en el corazón de Issei se volvían cada vez más y más lentos e inconstantes.
"¡ISSEI!"
Grayfia salio corriendo hasta donde se encontraba el cuerpo de Issei, lo tomo en sus brazos y se dirigió rápidamente hasta la cueva.
Depósito suavemente el cuerpo de Issei en la chaqueta que el le había prestado para que no aguantara tanto el frío. Aprovechando la nieve y el hielo a su alrededor, Grayfia formo tres clones de sí misma.
"Tu, ve a conseguir alimento, y todo tipo de hierbas medicinales que encuentres." Le ordeno a una. "Tu, ve a conseguir una gran cantidad de leña para hacer una fogata, y regresa lo mas rápido posible." Le ordeno a la segunda. "Y si ven algún sabueso u otra bestia, ¡No duden en acabarla!"
Una vez recibida sus ordenes, las dos clones salieron de la cueva con dirección al bosque, dejando solamente a una clon con Grayfia.
"Tu, necesito que permanezcas afuera y te mantengas al pendiente de que no ingrese ningún enemigo. Y cuando las otras hayan completado su misión, crea una fortaleza de hielo para que no volvamos a ser atacados por sorpresa."
Una vez que recibió sus ordenes, la ultima clon se retiro fuera de la cueva para mantenerse al pendiente de que nada a excepción de las otras clones ingresaran cerca de la cueva, dejando nuevamente a Grayfia a solas con Issei.
La albina examino el cuerpo de Issei y se aterro cuando vio que no respiraba en lo absoluto, coloco rápidamente su oreja en el pecho del joven y efectivamente su corazón había dejado de latir.
"No te atrevas..."
Grayfia uso sus poderes para electrificar las palmas de sus manos y darle un choque eléctrico al castaño para tratar de reanimar su corazón.
"No mueras..." Murmuro Grayfia.
Cuando vio que continuaba sin respirar, aumento la intensidad de la electricidad y nuevamente trato de reanimar el cuerpo de Issei.
"No mueras... No mueras..." Nuevamente murmuraba la albina mientras lágrimas caían sobre el cuerpo de Issei.
Nuevamente no ocurrió nada, por lo que Grayfia trato de hacer algo distinto, lleno de aire los pulmones de Issei dándole respiración de boca a boca, y luego se los expulsaba con un choque eléctrico.
"No mueras... No mueras... No mueras..."
Grayfia trataba desesperadamente de reanimar el corazón de Issei, continuaba dándole respiración de boca a boca y dándole choque eléctricos, pero nada provocaba un cambio, y mientras más pasaba el tiempo, más se desvanecían las esperanzas de la albina.
"No mueras... No mueras... No mueras... ¡Por favor, no mueras!"
Grayfia le dio un ultimo choque eléctrico para tratar de revivir a Issei, pero no funciono. La albina se recostó el pecho del castaño llorando y sollozando desconsoladamente.
"Lo siento... Lo siento... Lo siento..." Sollozaba entre lágrimas. "Issei... Yo no quería... Que murieras..."
La albina se sintió realmente afectada por la muerte de este chico, al que había tratado de forma indiferente, al que había tratado de matar, al que la había salvado múltiples veces sin recibir un gracias a cambio... Había pasado bastante tiempo desde que la albina lloraba, y era la primera vez que lo hacia por un hombre.
"Issei... Perdóname..."
"Oye..." Se escucho una débil voz. "Yo tampoco... Quería... Que murieras."
Grayfia levanto súbitamente su mirada llena de lágrimas y vio como Issei había puesto su mano derecha en la mejilla suave de la albina, estaba respirando lentamente, pero respiraba. Al ver el rostro del joven, vio como este le dedicaba una sonrisa, tenia solamente un ojo abierto por el cansancio, pero aun así, estaba vivo nuevamente.
"¡ISSEI!" Grito la chica abrazando el maltrecho cuerpo del castaño. "Issei... Issei... Issei... Issei... ¡Issei!"
"Aquí estoy... Te prometo... Que no te dejare..." Dijo Issei entre susurros devolviéndole el abrazo.
Ahora que Issei estaba respirando nuevamente, lo que Grayfia tenia que hacer era curar las heridas del cuerpo del castaño para que su vida ya no estuviera en riesgo. Pero para ello, debía de hacerlo directamente con el cuerpo del joven, es decir, debían hacerlo desnudos.
"Issei... Así como tu me ayudaste... Yo te ayudare a ti... Solo te pido... Que confíes en mi... te des la vuelta... Y... Y..." Dijo la chica completamente nerviosa y con un gran rubor en su rostro. "¡Y me dejes desnudarte!" Le grito para apaciguar un poco la vergüenza.
"Yo... Esta bien... Confió en ti..." Dijo Issei con una sonrisa antes de darle la espalda a Grayfia.
"Bien... Aquí voy..." Grayfia retiro suavemente los pantalones de Issei y los colocó debajo del el para que no sintiera la nieve directamente. Luego, procedió a despojarse a si misma de su traje de pelea, de su sostén y sus bragas.
"Ahora... Voy a cuidar de ti... Como tu lo hiciste conmigo..." Susurro la albina antes de acostarse detrás de Issei y abrazarlo por la espalda.
Issei podía sentir el contacto directo con el cuerpo de Grayfia, sabia que sus proporciones estaban más haya que las Rias y Akeno, pero tenerla de esa forma era algo que jamas imagino, luego comenzó a sentir como los dos comenzaban a entrar en calor debido a la curación que estaba realizando.
Varias de las heridas de Issei comenzaron a cerrarse, sanar y desaparecer por completo, para habían otras que se cerraban y quedaban solo como cicatrices.
Grayfia por su parte, jamas había sentido algo parecido con lo que estaba sintiendo ahora. El contacto tan cercano con un hombre fue algo que jamas imagino que tendría en esta prisión. Sentía la fuerza y los músculos de la espalda de Issei, así como también podía sentir el calor corporal del muchacho.
El tiempo pasaba, las copias que Grayfia había creado llegaron y colocaron todas las cosas que se les había solicitado. Una de ellas creo la fogata para que los dos tuvieran un poco más de calor. Issei escucho un gran estruendo y no pudo evitar preocuparse, pero Grayfia le explico que era una de sus copias que en este momento, estaba creando una fortaleza impenetrable para evitar tener algún incidente como el de la noche anterior.
Pasaron algunas horas hasta que el cuerpo de Issei se encontraba fuera de peligro de muerte, ahora lo único que tenia que hacer era descansar mientras recuperaba su energía por completo, y que mejor forma de hacerlo que quedarse dormido.
Cuando Grayfia notó que Issei se había quedado dormido, la albina no pudo evitar sonreír al respecto, sabia que debía estar realmente cansado después de estar toda una noche luchando sin sus poderes. Al sentir la suave respiración del cuerpo de Issei y su calor corporal, Grayfia también comenzó a sentir más y más sueño, hasta caer dormida abrazando el cuerpo de Issei.
Bleizzer - base secreta del golpe de estado
"¿Alguna noticia sobre ellos?" Pregunto Karnarel.
"No señor, hemos buscado por todo el lugar y no hemos encontrado al señor Rayfi ni al joven Issei en ningún lado." Le respondió un hombre.
"Ya veo... Que algunos permanezcan buscándolos, los demás deben prepararse, porque con ellos o sin ellos, mañana es el gran día."
"Entendido, ordenare a los demonios mas débiles que los busquen, no se preocupe señor, haremos lo mejor para encontrarlos." Le dijo el hombre antes de retirarse.
Karnarel simplemente asintió y luego se fue a verificar que su gran arma, el desertor, se encontraba en perfecto estado, completamente terminado y a la espera de comenzar una batalla.
"Pronto, muy pronto podremos regresar todo a como debe ser, no permitiré que esos impostores sigan creyendo que pueden tratarnos como se les da la gana y decidir que es lo que sera de nuestras vidas." Susurro para sí mismo con una expresión de cólera.
Con Issei y Grayfia
Issei comenzó a despertarse lentamente después de una siesta reparadora de descanso, a lo largo del día, sus poderes oscuros tomaron el lugar de la albina para nuevamente dejar a Issei como nuevo.
Claro que todavía estaba un poco dolorido del cuerpo, pero ya no era algo de que preocuparse, dio un suave bostezo y se restregó los ojos para poder despertar completamente, pero había algo que le impedía ponerse de pie.
Dirigió su mirada hacia abajo, más específicamente, a la zona de su pecho y lo que encontró por poco no lo mata de un paro cardíaco o de una hemorragia nasal supermasiva.
Dormida en su pecho se encontraba Grayfia completamente desnuda, tenia su cabeza recostada en los pectorales de Issei, sus pechos se presionaban contra el abdomen del castaño, tenia su brazo abrazado en la cintura de Issei lo que provocaba que no se pudiera mover.
Grayfia daba leves respiraciones con su boca abierta, lo que la hacían ver adorable, Issei no pudo evitar sonreír al verla por primera vez tan tranquila, aun cuando no la había conocido por mucho tiempo, y lo único que quiso hacer fue matarlo, ahora que la veía de esa forma por alguna razón lo único que quería hacer era cuidar de ella, ver mas seguido esa hermosa expresión de serenidad en su rostro, eran los deseos del corazón de Issei.
Luego de un par de minutos, la albina comenzó a gruñir levemente, cerro su boca y comenzó a abrir sus ojos lentamente, dio un suave bostezo para luego examinar el lugar en el que se encontraba.
"Dime... ¿Dormiste bien?" Le pregunto Issei viéndola con una sonrisa socorrona.
Grayfia vio a Issei con los ojos completamente abiertos y una expresión complicada, luego, un rubor apareció en el rostro de la albina, que fue haciéndose más profundo hasta que abarcó toda su cara.
"I-I- ¡Idiota!" Exclamo la chica antes de darle una gran cacheta a Issei que lo hizo volar algunos metros hasta quedar enterrado desde la cabeza hasta la cintura en la nieve.
"¡¿Q-Q-Que crees... Q-Que haces c-conmigo?!" Le pregunto Grayfia aun con el rubor en su rostro y cubriéndose sus pechos.
"P-P-Por si no lo n-n-notastes..." Dijo Issei saliendo le nieve mientras su cuerpo temblaba. "F-F-Fuiste tu la que m-m-me abrazo mientras dormia."
El rubor de Grayfia se intensifico más si eso era posible, continuo cubriéndose sus partes intimas y buscó su ropa.
"Si vuelves a ver mientras me cambio... Te matare." Le amenazo la albina. Issei únicamente levanto las palmas de sus manos y se dio la vuelta para no ver a la albina.
Grayfia se cambio lo mas rápido que pudo, se coloco su ropa interior y finalmente se quedo con su traje de batalla.
"Por cierto, ¿Haz visto mis boxers y mis pantalones por alguna parte?" Pregunto Issei con una expresión cómica mientras buscaba su ropa.
"¡Aun no te había dicho que te podías voltear!" Le grito Grayfia.
"¿Eh? Pero ya te terminaste de cambiar, escuche cuando cerraste tu traje." Le respondió Issei.
"¡Toma!"
Grayfia le arrojo a Issei a la cabeza un juego nuevo de la ropa con la que había venido a este lugar, incluyendo su ropa interior.
"Tu ropa había quedado totalmente destrozada..." Dijo bajando el tono de voz denotando que estaba triste. "Así que me tome la libertad de hacerte una nueva, para que puedas cubrirte del frío."
"Ya veo..." Dijo Issei viendo su nuevo conjunto de ropas. "Muchas gracias, Grayfia." Le agradeció con una sonrisa serena, lo que causo el nerviosismo de la albina, la cual solo se dio la vuelta para evitar verlo cambiarse.
Issei se coloco la ropa y pudo sentir rápidamente como el calor llenaba su cuerpo, probablemente por la magia con la que fue creada.
"¿Por que?" Dijo Grayfia aun de espaldas.
"¿Eh? ¿Dijiste algo Grayfia?" Pregunto Issei.
"¿Por que me salvaste?" Nuevamente susurro la albina.
"¿Por que...? Hmmmmm... No lo se" Respondió Issei con una gran sonrisa.
"¡No sabes!" Grito Grayfia dándose la vuelta con una expresión de rabia, tristeza y soledad al mismo tiempo. "¡Pudiste haber muerto! No, realmente moriste por un momento, ¡Y aun así dices que no sabes!" Dijo mientras las lágrimas comenzaban a formarse en la comisura de sus ojos.
"Grayfia..." Susurro Issei, pero fue interrumpido por la albina.
"Yo... Yo había aceptado mi muerte cuando el sabueso me había hecho la herida la noche anterior, estaba preparada para morir... No tenia esperanza alguna en sobrevivir después de que había tratado de matarte tantas veces, creí que eso solo te ahorraría un problema, pero..." Dijo mientras las lágrimas comenzaron a caer lentamente de sus ojos.
"Cuando desperté esta mañana, y vi tu cuerpo en la nieve, a la espera de algún enemigo para poder defenderme, ¿Tienes idea de como me sentí? Lo preocupada, triste y confundida que estaba... Aun cuando ya habías perdido tu consciencia, continuaste tratando de protegerme... ¿Por que? ¿Por que salvaste a alguien como yo? A lo largo de mi vida he hecho cosas terribles, soy alguien que no teme arrebatarle la vida a nada, te conté todo eso... Pero aun así arriesgaste tu vida por mi... ¡¿ NO PUEDO ENTENDERLO?!" Exclamó Grayfia cerrando fuertemente sus ojos y apretando sus puños, solamente para sentir como era abrazada repentina y cálidamente por Issei.
"Como tu dijiste antes de perder la consciencia... Ya no se trataba sobre nuestra batalla. Me quede aquí y te protegí porque quería que continuarás viviendo, quería demostrarte que siempre hay otra opción... Si morías entonces seria el final de todo, no podrías alcanzar tu sueño de libertad, no me importa todas las cosas que hayas hecho en el pasado... La guerra termino y siempre hay cosas más haya del campo de batalla... Mis padres murieron creyendo firmemente en eso. Si ellos que eran los grandes generales encontraron su propia felicidad, ¿Que es lo que te impide a ti encontrar la tuya?"
"Yo... Yo, no lo se... No creó que mi caso sea lo mismo que con los generales..." Dijo Grayfia suavemente.
"¿Que es lo que te asusta? ¿Que seas perseguida por tu pasado? ¿Es que no tengas un lugar al que regresar? ¿Que nadie te protega o te cuide? ¿Que estés sola?" Le pregunto Issei. ¡Entonces yo te daré todo eso y más!" Esto ultimo que dijo provoco que la albina se sorprendiera y lo viera directamente a los ojos, aun conservando su abrazo.
"Yo voy a hacerte completamente libre. Yo voy a librarte de tu pasado para siempre, y voy darte un nuevo futuro. Yo seré aquel que te de un lugar donde regresar, donde seas necesaria. Yo te cuidare, aun cuando estoy completamente seguro que eres increíblemente fuerte, aun así haré lo que sea por protegerte para volver juntos siempre. Yo estaré a tu lado en todo momento posible para que no vuelvas a sentirte sola nunca más... Seré todo eso para ti y más... Lo juro por los apellidos de mis padres y lo juro por mi mismo."
Grayfia no logro contenerse un momento más, finalmente rompió en llanto y sollozos, hundiendo su cara en el pecho de Issei, el castaño le dedico una suave sonrisa mientras acariciaba suavemente los cabellos de la chica.
"Esta bien ahora Grayfia, deja salir todo de ti... Yo siempre estaré a tu lado para escucharte y acompañarte, puedes confiar todo de ti a mi, lo recibiré con los brazos abiertos así que ahora solo deja salir todo lo que te haz guardado en estos cientos de años aquí." Le dijo suavemente.
Grayfia permaneció de esa forma durante un buen tiempo, Issei no decía nada, simplemente estaba ahí para ella, le mostraba que no estaba sola, que al menos tenia una persona en la que podía confiar, y eso era lo que el corazón de la albina estuvo pidiendo a gritos durante tanto tiempo. Alguien que la escuchara.
Una vez que la chica se tranquilizo, los dos compartieron un momento intimo hablando sobre ellos mismos, mientras comían y descansaban. Grayfia no podía, y no quería evitar decirle todo sobre ella a Issei, el cual simplemente sonreía cálidamente a todo.
Cuando la noche había caído, los dos sintieron como el sueño comenzaba a hacer de las suyas, además de que los dos debían descansar después de un día como el que habían tenido.
"Sera mejor ir a dormir, la noche cayo hace ya mucho tiempo y los dos estamos cansados, y sin nuestros poderes es aún mas agotador." Dijo Issei con una suave sonrisa.
"Si, tienes razón." Le respondió Grayfia.
"Bueno, yo me quedare en el otro extremo para no incomodarte... Ten buenas noches y descansa." Dijo Issei colocándose en el extremo contrario de donde estaba Grayfia.
"S-Si... Gracias." Le respondió la chica con lo que parecía ser una triste sonrisa.
Issei se acostó viendo hacia el techo de la cueva antes de cerrar los ojos, pasaron unos pocos minutos de absoluto en los que Issei caía casi dormido, eso hasta que escucho algunas pisadas en la nieve.
Grayfia permaneció despierta durante más tiempo, puesto que aun se encontraba nerviosa con respecto a Issei. Y no era para menos, la chica tenia miedo que el corazón de Issei dejara de latir mientras dormía, no quería estar sola, y tampoco quería que el muriera. Por lo que poco tiempo después de notar que Issei se había dormido, se trasladó hasta el lugar en donde se encontraba acostado, se coloco a su lado y se abrazo nuevamente a la cintura del castaño.
"Entonces, ¿No vas a golpearme esta vez?" Le preguntó Issei con un tono de voz un poco adormitado y una sonrisa.
"Solo... Solo... Lo siento, no se que me sucedió..." Grayfia estaba a punto de ponerse pie hasta que Issei se dio la vuelta y la abrazo contra su pecho.
"Buenas noches, descansa Grayfia." Dijo Issei sin soltarla del abrazo.
"G-Gracias... Descansa igual." Le respondió Grayfia ruborizada antes de nuevamente envolverse en el abrazo con Issei y quedarse dormida.
Al día siguiente.
El sol había salido ya hace varios minutos, durante ese tiempo Issei y Grayfia habían tenido un tranquilo despertar, ya que Grayfia no golpeo a Issei de forma brutal, aunque si se puso nerviosa cuando se despertó y vio el rostro del castaño tan cerca del de ella.
Los dos tuvieron un rápido desayuno de frutas y ahora se encontraban en la entrada de la cueva, que se hallaba cubierta por la fortaleza que había creado la clon de Grayfia ayer.
"Entonces, hoy es el día en el que el desertor saldrá por la barrera e ira hasta la capital del inframundo para destruirlo todo." Dijo Grayfia.
"Lo se, tenia planeado sabotearlo antes de hoy, pero supongo que solo me queda impedir que puedan salir de esta lugar enfrentando a todos los demonios del lado del Karnarel." Dijo con una sonrisa.
"Pero... Hacer eso tu solo, seria un suicidio." Le dijo Grayfia.
"Tal vez, pero no lo sabré si no lo intento... Tengo que proteger a las personas que son importantes para mi, sera difícil, pero creo que la batalla mas complicada sera la que esta a punto de pasar." Dijo viendo a Grayfia seriamente. "No quiero tener que pelear contra ti, y tampoco te pediré que vayas conmigo, eso es algo que tienes que decidir tu."
"Yo..." Comenzó a decir Grayfia pero fue interrumpida por Issei.
"Sea lo que sea que decidas, eso no va a cambiar nada de lo que te dije ayer, si así tenga que pelear contigo ahora, daré lo mejor por sacarte de este lugar, es una promesa." Le dijo Issei con una sonrisa.
Grayfia considero cada posibilidad durante varios minutos, hasta que finalmente decidió simplemente bajar la cabeza y abrir la fortaleza para dejar pasar a Issei.
"Gracias..." Le dijo Issei con una suave sonrisa antes de sacar sus ocho alas y comenzar a elevarse lentamente en aire. "Te prometo que saldré vivo de ese lugar, tengo uno o dos trucos que podrían funcionar, solo espérame para que pueda sacarte de aquí y..." Dijo Issei pero se detuvo en seco cuando Grayfia llego a una velocidad increíble frente a el y lo agarro del cuello de la camisa con una expresión molesta.
"Yo... No soy una mujer que se preocupa por alguien más, tampoco soy de las sentimentales que llora por un hombre, pero..." Dijo bajando la mirada. "Tu me hiciste esa clase de mujer..." Le susurro esta ultima parte.
"Grayfia..." Susurro Issei.
"Issei, mi decisión es creer en tus palabras, creo firmemente en todas las promesas que me hiciste ayer, y de esa misma forma yo te prometo a ti que también estaré a tu lado en todo momento, también voy a protegerte como tu a mi y te seré fiel sin importar nada, es por eso que..." Le dijo con una sonrisa decidida.
"¡Iré contigo y te ayudaré a ganar esta batalla."
Listo hasta aquí finaliza el episodio de esta semana, espero que hayan disfrutado este momento Issei x Grayfia y me dejen sus comentarios al respecto. Como siempre les dejo el harem de Issei y sin mas que decir, los veré la próxima semana Soganme en Facebook como By:novablood
Rias G.
Akeno H.
Rossweisse
Grayfia L.
Tsubaki S.
Xenovia Q.
Raynare A.
Kalawarner
Kuroka
Koneko T.
Irina S.
Serafall L.
Sona S.
Yura T. (Torre de Sona)
Yasaka
Gabriel
Elsha
Ravel P.
Yubelluna
Isabela
Xuelan
Siris
Seekvaira A.
Ophis
Tiamat
Misaki K.
Murayama
