No queremos dolores ni tristezas, ni escondernos, ni llenarnos de mentiras
Saludos a todos mis amados lectores, lamento el retraso, pero estoy aquí nuevamente con un nuevo capítulo y con las pilas recargadas tras festejar en el encierro con mi hermana y mis perrihijas mi cumple no. 27 (si, ya soy vieja jaja). Ahora sobre los comentarios:
Zandruky: Muchas gracias, seria genial llegar a los 100 años y poder ver como ha cambiado el mundo. Sobre la fiesta estilo proyecto x mejor no jaja no soy tanto de parrandas. Lo de la amiga de Tomoe pronto lo sabrás, solo te diré que nada es lo que parece.
Nana: Pronto tendrás la interacción de Levi y Erwin con su hermanita y también tendrán a Levi del instituto titan, solo denme tiempo. Sobre mi pastel favorito la respuesta es TODOS (chocolate, oreo, red velvet, tres leches…) jaja yo amo todo lo que sea postre y cuando los tengo en frente me convierto en Sasha.
Meiko: No te preocupes porque la felicitación llegara un día después, para mi vale mucho así que mil gracias.
Pieck jamás se imaginó que se convertiría en madre a tan temprana edad y mucho menos que su hijo llevaría el apellido Jaeger.
En aquella otra vida ella siempre había estado enamorada de Zeke, pero él solo la veía como una amiga además de que no deseaba tener hijos pues su ideología era que lo mejor que la gente de Ymir podía hacer era desaparecer con el tiempo y eso solo se lograría si dejaban de reproducirse. Por ello cuando en esa vida le dijo que seria un mejor padre que Grisha una parte de Pieck quedo sorprendida mientras que la otra permanecía incrédula y pensaba que ese día Zeke solo lo había dicho movido por el enojo y que no hablaba enserio.
Ella continuaba pensando que Zeke al final cambiaria de idea dado que el convivir con niños no se le daba bien y por eso cuando la prueba de embarazo dio positivo un mes después de la graduación Pieck sintió que su mundo se desmoronaba temiendo la reacción de Zeke.
-Pieck ¿Todo está bien? -pregunto Zeke tocando la puerta del baño pues su novia llevaba más de media hora encerrada y al no escuchar contestación alguna decidió entrar ya que la puerta no tenía el cerrojo notando a Pieck sentada en el suelo mientras lloraba-. Amor ¿Qué pasa? -pregunto sentándose junto a ella-. Entiendo que iremos a diferentes universidades, pero no pensé que eso te fuera a…
-No seas idiota Zeke, no soy una niña como para llorar por eso -contesto apartándolo.
-¿Hice algo mal?
-¡Hiciste todo mal! -le grito molesta-. ¿Acaso te dormiste en las clases de salud? ¡Para ser tan listo fuiste un tonto!
-Temo que no estoy entendiendo -dijo confundido.
-¡Eres un simio idiota! -dijo golpeándolo en el hombro-. ¡Todo es tu culpa!
-Entiendo que estas molesta por algo que hice, pero no logro entenderlo -dijo poniéndose de pie para evitar más golpes y sobándose el hombro.
-¡Míralo tú mismo! -le grito señalando el lavabo que estaba a su lado.
Zeke de inmediato noto la prueba de embarazo tomándola mientras su mano temblaba y al mirar el resultado no podía creerlo.
Él le había dicho a Pieck que quería ser un buen padre y que había cambiado de opinión sobre la idea de no tener hijos, pero nunca se imaginó que lo sería tan pronto.
-Creo que todos estamos malditos -dijo y no pudo evitar reír ante la idea de que tanto Erwin como Levi y ahora él serían padres a los dieciocho.
-Mas bien todos ustedes son unos idiotas que no saben usar un maldito condón -regaño Pieck.
-Oye para bailar ese vals se necesita de dos -alego Zeke-. No entiendo como paso si tu estabas tomando las pastillas.
-Pues simplemente paso -dijo Pieck dejando la ira de un lado para darle paso a la tristeza-. Zeke entenderé si la idea no te agrada, quizás podríamos hacer algo como…
-No se te ocurra pensar o decir esa palabra -dijo de inmediato Zeke ahora molesto.
-Pero Zeke yo sé que tu no quieres ser padre.
-Pieck es verdad que esto es una gran sorpresa, pero no bromeaba cuando te dije que sería mejor padre de lo que el mío fue y por ello la idea de que siquiera hayas considerado no tener a nuestro hijo me parece abominable.
-¿Qué haremos?
-Pes en primera creo que deberías pararte -dijo estirando su mano para ayudarla a pararse. Pieck la tomo y una vez de pie Zeke la atrajo a él y la abrazo-. Todo estará bien mi carretita.
-Eres un simio idiota, sabes que odio ese apodo -dijo riendo finalmente.
Zeke continuo abrazándola mientras pensaba que ahora más que antes era su deber detener a Shikishima o su hijo nacería en un mundo donde las personas lo odiarían por su genética de Ymir.
Tiempo presente…
Tomoe permanecía callada en el asiento de atrás del auto mirando el paisaje por la ventana mientras Hange manejaba y de vez en cuando miraba a su hija por medio del espejo retrovisor.
Ella lucia triste y a Hange se le rompia el corazón cada que su hija soltaba un suspiro. Quizás el haberse gritado con Levi frente a ella tras el incidente en la clase de gimnasia no había sido lo más prudente.
-Oye amor anímate -dijo finalmente Hange fingiendo una gran sonrisa-. Te vas a divertir el día de hoy, vas a conocer a Damian Jaeger, es el hijo de una gran amiga y sé que se llevaran bien, quizás lleguen a ser buenos amigos.
-Yo ya tengo a mi mejor amigo -contesto sin ánimos-. Su nombre es Alex.
-Puedes tener más de un mejor amigo cariño.
-Mejor amigo significa que es el mejor de todos -alego Tomoe-. -Y si tan buena amiga es esa Pieck ¿Por qué nunca antes la he conocido?
-Por supuesto que la conociste, fue cuando usabas pañales, solo que ella y su esposo siempre está demasiado ocupados lo cual los ha llevado a distanciarse un poco del grupo, además ella es quien te manda esos regalos tan lindos que te encantan como la enorme casa de muñecas.
-Odie la casa de muñecas.
-Si, eso lo sé, pero si ella te pregunta por favor se amable y di que te gusto.
-No pienso mentir ¿Por qué los adultos mienten todo el tiempo?
-Porque cuando creces entiendes que algunas veces una pequeña mentira es mejor que decir la verdad -Al decir esto ella entonces entendió mejor los motivos de Levi.
-Pero si digo que me gustaron las muñecas entonces estaré recibiendo siempre muñecas porque tu amiga pensara que en verdad me gustan haciendo que mi cuarto quede repleto de esas monstruosidades.
Hange soltó una pequeña risa, su hija era pequeña, pero algunas veces parecía entender mejor el mundo que cualquier adulto.
-A veces tenemos que mentir para hacer felices a los demás.
-Pero yo no seré feliz -alego Tomoe.
-No puedo alegar nada ante esa lógica, pero solo por esta vez hazme caso -pidió nuevamente deteniéndose frente a un enorme portón tras seguir las indicaciones el GPS-. Como te dije Pieck es una buena amiga y no me gustaría lastimar sus sentimientos.
-Jaeger -dijo Tomoe tras leer la placa en la entrada.
-El esposo de Pieck es Zeke Jaeger, el hermano mayor de Eren -aclaro Hange.
-¿Y es tan lindo como mi Eren? -pregunto mostrando entusiasmo por primera vez desde que subieron al auto.
-En realidad no -dijo haciendo una mueca-. Pero bueno lo que pasa es que para mi nunca existirá nadie tan atractivo como tu padre.
Antes de que ella se bajara a tocar el timbre el portón comenzó a abrirse y entonces se puso en marcha.
-Es porque tú amas a papá y a nadie más, por eso solo tienes ojos para él -dijo Tomoe recuperando su sonrisa.
-Yo siempre voy a amar a tu padre pese a todos nuestros pleitos -contesto Hange-. ¿Entendiste? -pregunto deteniéndose en la puerta de entrada donde Pieck la esperaba junto con un niño pequeño de cabellera rubia muy parecido a Zeke.
-Hola Hange -saludo Pieck en cuanto ella bajo del auto rodeándolo para abrir la puerta de atrás permitiéndole bajar a Tomoe-. Y tu eres Tomoe, mírate, eres toda una lindura -Pieck miro a la niña, ella llevaba un vestido rojo al igual que el moño que mantenía atado en media cola su largo cabello negro que hacia resaltar sus ojos grisáceos notando que además llevaba un cabestrillo-. ¿Qué te paso pequeña? ¿Te lastimaste haciendo travesuras? -pregunto pensando en la infinidad de veces que Damian se había lastimado por andar haciendo cosas imprudentes y toda las cosas rotas por sus travesuras.
-Me caí de la viga de equilibrio -contesto Tomoe sin ánimos-. Y papá le grito a mamá.
Pieck al escuchar esto miro a Hange para asegurarse de que ella estuviera bien.
-Fue un accidente, pero Levi es demasiado protector -contesto Hange-. Pero todo estará bien, solo fue una pequeña pelea.
-Le gritaste a papá que se fuera a la mierda -alego Tomoe.
-Porque los adultos decimos cosas que no debemos y tu no deberías repetir esas palabras -dijo Hange avergonzada.
-Bueno, Tomoe te presento a mi hijo Damian Jaeger -intervino Pieck para cambiar el tema-. Damian dile hola a Tomoe. -Damian permanecía serio y miro a Tomoe haciendo de inmediato una mueca por lo que Pieck le dio un pequeño empujón-. Vamos Damian.
-Hola Tomoe -dijo el pequeño sin ocultar su desagrado-. Gracias por venir.
Tomoe miro a Hange, al parecer la presentación no iba del todo bien.
-Gracias por invitarme Damian -dijo Tomoe sin ánimos. Esa tarde en definitiva seria demasiado larga.
Tras la presentación Pieck y Hange se sentaron en una mesa en el jardín para poder supervisar a los niños mientras estos jugaban.
-Oye ¿En verdad todo está bien? -pregunto Pieck a Hange.
Hange deseaba ser honesta con su amiga y decirle que no, que su matrimonio estaba pasando por un mal momento, pero en su lugar mintió.
-Si, solo fue una pequeña discusión, ya sabes cómo es esto -dijo fingiendo una sonrisa.
-Pues en realidad no, yo nunca he discutido con Zeke, él sabe que si me contradice entonces se va directo a dormir al suelo.
La imagen de Zeke durmiendo en el suelo hizo que Hange riera y ambas madres miraron a los niños quienes sostenían unas espadas de plástico.
-Creo que se llevaron bien después de todo.
Pieck asintió y dejaron de verlos unos instantes sin darse cuenta cuando Tomoe dejaba de jugar para derribar a Damian quien intentaba escapar.
Hange y Pieck continuaron hablando para ponerse al corriente de todo y mientras lo hacían Damian corría escapando de Tomoe.
Tras la visita Tomoe y Hange regresaron a casa y su celular sonó en cuanto cruzaron la puerta de entrada notando que era una llamada de Levi por lo que de inmediato contesto.
-Levi yo…
-Llame para hablar con Tomoe, no contigo -dijo Levi del otro lado de la línea-. ¿Por qué no contestan el maldito teléfono de la casa?
-Porque fuimos a casa de Pieck idiota -contesto Hange furiosa-. Pero claro, no me sorprendería que lo olvidaras.
-No planeo discutir por teléfono contigo, solo pásame a mi hija, quiero ver si continua viva.
-Eres un idiota.
-¿Quién es mamá? -pregunto Tomoe quien había escuchado a pesar de estar ocupada acariciando a ambos dóberman quienes estaban contentos de tener a sus dueñas de regreso en casa-. ¿Es papá?
Hange asintió sintiéndose mal al ver el rostro de tristeza en su hija y le cedió el celular dejándolos solos para que hablaran.
Tomoe se sentó en las escaleras y contesto la llamada.
-Papá ¿Cuándo vas a regresar? -pregunto Tomoe en cuanto tuvo el celular.
-Escucha guerrera algunas cosas cambiaran a partir de ahora -dijo Levi y en su voz se reflejaba la tristeza.
-¿De qué hablas?
-Cosas de adultos -contesto Levi-. Mejor dime ¿Te divertiste con Damian?
-No -contesto Tomoe-. Es un tonto y me tiro jugo encima.
Durante la visita y tras el pleito en el jardín otro incidente se presentó mientras coman cuando Damian le exprimió el jugo a Tomoe en el rostro ganándose así un golpe en la nariz tal como le había enseñado Kenny.
-Mamá me regaño por golpearlo -dijo tras explicarle lo sucedido.
-No le hagas caso a tu madre, tiene tendencia a defender animales y si ese mini simio vuelve a fastidiarte esta vez quiero que le rompas la nariz ¿De acuerdo?
-Está bien, aunque no me ha caído del todo mal -contesto-. Claro que prefiero mil veces a Alex, él siempre será mi mejor amigo -entonces le hizo una pregunta-. Papá ¿Quién es tu mejor amigo?
Aquella pregunta hizo que el corazón de Levi se partiera y por ello tardo unos segundos en contestar.
-Tu madre -dijo finalmente pensando que no valia la pena mentir-. Ella siempre será el amor de mi vida, confidente, amiga y la persona que me dio a mi mas grande tesoro el cual eres tú.
-Mamá dijo lo mismo cuando se lo pregunté de regreso a casa y yo que pensé que dirías que tío Erwin era tu mejor amigo o quizás tío Farlan.
-Las personas pueden tener más de un buen amigo.
-Eso también me lo dijo mamá.
-Aunque buen amigo no es lo mismo que mejor amigo.
-Trata de decírselo a mamá.
-Escucha guerrera tengo que colgar y tu debes de tomarte la medicina para evitar que te duela el brazo ¿De acuerdo?
-No me duele tanto -dijo Tomoe-. Y no es del todo malo, Alex y Bet podrán dibujar en el yeso mañana.
-No creo que sea lo más saludable.
-Papá lo de la caída fue mi culpa, no tienes que estar molesto con mamá.
-Te veré mañana guerrera -dijo Levi antes de colgar.
Hange había escuchado la conversación desde la sala recargándose en la pared mientras lloraba preguntándose el motivo del porque estaba fallando su matrimonio si el problema no era la falta de amor.
Instintivamente se llevó la mano al cuello donde debía de estar su collar, pero entonces recordó que esa otra versión suya lo tenía y no solo eso, sino que también suponían que tenían secuestrado a Hans ya que desde esa noche no lo habían visto.
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Por su parte Levi se había quedado pensando tras su conversación con Tomoe hasta que la puerta del estudio donde estaba se abrió. De momento se estaba quedando en casa de Uri y fue justamente él quien entro a la habitación.
-Ya está listo lo que pediste -dijo Uri entregándole el sobre manila que llevaba.
Levi saco las hojas que venían dentro y procedió a leerlas rápidamente.
-No es necesario que hagas esto -dijo al notar el ánimo decaído de Levi.
-Tengo que hacerlo si quiero mantener a mi hija a salvo -dijo tomando una pluma-. Amo a Hange, pero no puedo confiar en ella ahora y esta es la única forma en la que podré mantener protegida al menos a Tomoe. -Dicho esto firmo los documentos y al terminar de hacerlo miro su anillo de bodas.
-Quiero que entiendas que cuando esto empiece no solo provocaras un gran daño en tu relación con Hange, sino que también le provocaras sufrimiento a Tomoe e indirectamente a Kuchel.
Levi estaba consciente de que estaba a punto de hacer lo mismo que el padre de Uri hubiera intentado hacer de haberse enterado que Levi era su nieto. Luchar por la custodia de Tomoe seria algo que Hange jamás se lo perdonaría, pero era su única forma de mantenerla apartada de su madre quien en cualquier momento podía ser sustituida por su contraparte.
-Mi única esperanza es que Hange me perdone algún día y entienda mis motivos -dijo quitándose el anillo.
Mientras tanto la otra Hange miraba el collar que le había robado a su contraparte y se sentía mal por no poder regresárselo a su dueña pes sabía lo importante que era para ella.
-Hange -hablo Erwin detrás de ella-. Me he enterado de que Mikasa y sus dos amigos han escapado al otro mundo -le informo-. Ya he ordenado su captura, pero he especificado que no les hagan daño como consideración hacia Levi.
-Que considerado -dijo molesta pues desde la llegada de Erwin él los había mantenido separados y no sabía el paradero de Levi o su estado-. Pero no puedo creerte, después de todo ni siquiera sé cómo se encuentra Levi.
-Nunca le haría daño a Levi y lo sabes.
-Porque es la coordenada y lo necesitas -alego.
-No, porque es mi amigo y por el amor que una vez te tuve -contesto-. Ahora prepárate, haremos el cambio pronto.
-¿Y si me niego? -pregunto mirando el collar.
-No seas tonta, esto es lo que buscábamos, un nuevo mundo y lo mejor es que lo ganaremos sin siquiera provocar una guerra.
Hange estaba por alegar cuando escucharon los gritos en el pasillo.
-¡Suéltenme! -gritaba una mujer que era llevada a la fuerza escoltada por dos hombres.
La mujer era alta, delgada y de cabellera corta rubia. No cabía la menor duda de que era la copia idéntica de su mejor amiga, pero Hange debía recordar que no lo era. Esa no era Nanaba, solo que últimamente se le hacía difícil el ver rostros familiares siendo arrastrados en contra de su voluntad y puestos en un gran sueño del cual no sabía si alguna vez despertarían.
-Como te decía -dijo Erwin cuando los gritos cesaron-. Prepárate porque tu viaje de regreso a ese mundo será mañana.
Esas palabras la animaron porque significaba que si regresaba a ese otro mundo podría escapar y ayudar a Mikasa con la búsqueda de Levi.
-Si comandante -contesto Hange y Erwin se retiró.
Hange se levanto caminando hasta la enorme ventada desde donde se podía ver las estrellas del infinito espacio y pensó en Levi.
-Sea donde sea que estés yo te voy a encontrar -dijo dejando caer aquel collar en su mano que no significaba nada para ella y pensando en Levi.
Bueno ahora ya saben quien es la impostora así que felicidades Zandruky le has atinado, efectivamente el olor natural de Nanaba es de fresas, mientras que su contraparte su olor es de cereza.
¿Dónde esta el otro Levi?
¿Qué pasara con nuestro LeviHan?
Esas y más respuestas en el siguiente capitulo.
