¿Si me animo y si no puedo?

Después de aquella desastrosa reunión lo único que deseaba Levi era finalmente poder regresar a casa con Hange y su hija para continuar con su vida pensando que tras la pelea con Ymir al menos algo bueno había sucedido y era que habían capturado a Shikishima.

Levi entro a la sala que tenía destinada la familia Reiss como un pequeño cine en busca de Tomoe y la vio en compañía de los perros Sawney y Bean además de su abuelo Uri Reiss.

-Tomoe, deberías de haberte ido a dormir hace una hora -dijo Levi seriamente.

-No puedo dormir -alego la pequeña-. Quiero mi cama y mis juguetes.

-Te prometo que mañana estaremos en casa de nuevo.

-¿Puedo terminar de ver la película? -pregunto Tomoe mirando a Levi y poniendo ojos suplicantes.

-Depende ¿Cuál es la película?

-Up -contesto acariciando a Sawney mientras Bean aprovechaba el descuido de la niña y robaba el tambo de palomitas-. Es una peli donde los perros hablan.

-Se cual es hija -dijo Levi mirándola y después miro a Uri-. Y pienso que no es una película para niños.

-Es Disney -alego Uri.

-Por favor papá ¿Puedo terminar de verla? -suplico Tomoe.

-Definitivamente no, ya es tarde y deberías dormir.

Tomoe al instante puso cara de decepción porque sabía que así lograba convencer a su padre.

-Pero no podré dormir si no sé el final.

-Te lo contare mientras te duermes.

-Tú no eres bueno contando historias.

-Vamos pequeña guerrera -intervino Uri-. Si te vas a la cama prometo contarte el final.

-¿Puede abuelo Uri arroparme?

-Supongo que si -contesto Levi.

-¿Y puedo el día de mañana terminar de verla?

-Definitivamente no, podrás verla cuando seas más grande.

-¿Por qué?

-Toca temas que no terminarías de entender.

-¿Como cuáles? Porque soy muy lista para mi edad.

-Yo hablo de sentimientos hija -contesto Levi dándole un beso en la frente.

-Bueno, andando guerrera -dijo Uri cargándola.

-A cepillarse los dientes y a la cama -dijo Levi mientras caminaban a la salida-. Nada de quedarse despiertos hablando porque iré a ver que estés dormida en una hora.

Uri y Tomoe salieron escoltados por ambos canes y Levi se sentó un momento mirando la enorme pantalla en el momento en el que pasaba la escena donde Carl mira el libro lleno de recuerdos con Ellie para al final encontrar la frase "gracias por esta bella aventura, es momento de que vivas una nueva."

Levi entonces no pudo evitar pensar en Hange porque Ellie se parecía mucho a ella y recordó el punto de la lista que todavía les faltaba por cumplir el cual era celebrar sus bodas de oro. Cincuenta años al lado de la mujer que amaba era algo que podía imaginarse perfectamente.

Por ello fue a buscarla, solo que al ir por el pasillo pudo ver a su contraparte saliendo del cuarto destinado a Hange.


Tiempo futuro…

Han había ido de visita con su madre y al atravesar la puerta lo primero que vio fue la pared familiar llena de fotografías centrando su atención en una en específico y esta era la de la boda de sus padres.

-Gracias de nuevo por ayudarme con las cajas -dijo Hange sacándolo de sus pensamientos-. La verdad nunca pensé que serían tantas. -entonces Hange noto que su hijo miraba las fotos-. Queria que esta sección fuera la última en ser empacada.

-No entiendo tus motivos para mudarte.

-Porque esta casa es demasiado grande para mí y para Kenneth -contesto Hange-. Tomoe tiene a su familia, Mirai consiguió un departamento y tú también vives fuera.

-Pero pensé que amabas esta casa porque estaba llena de recuerdos con papá.

-No negare que esta casa tiene buenos recuerdos -dijo Hange mientras quitaba la primera fotografía y la envolvía en plástico de burbujas-, pero también tiene algunos muy malos, claro está que no es por eso que me mudo.

Han quito la foto de la boda y se quedó mirándola nuevamente.

-Sabes, siempre me pregunte por qué mis ojos no eran iguales a los de Han en el mundo raíz -dijo mientras cubría la fotografía con el plástico-. También siempre pensé que el amor entre papá y tu era épico, pero después él me dijo que una vez estuvieron a punto de divorciarse antes de que yo naciera -Han dejo la fotografía en la caja y miro a su madre quien evitaba contacto visual fingiendo estar centrada en empacar-. Mamá ya no soy un niño y he leído el libro de papá, además de que no soy tonto y según mis cálculos…

Han se interrumpió pues recordó que había ido de visita al pasado para hablar con su madre de ese tiempo y escuchado cuando Hange hablaba con el otro Levi para después comenzar a besarse.

-Hijo veces dices cosas muy locas -dijo Hange sacándolo de sus pensamientos-.¿Por qué no comienzas a subir las cajas al auto mientras yo termino de empacar esto?

-Mamá tú le fuiste infiel a papá -logro decir.

-¿Es una pregunta? Porque se escucha más como una afirmación -dijo molesta Hange.

-Solo contéstame -exigió Han-. Es por ello que vario mi genética ¿cierto?


Después de ver aquello Levi se esforzó por alejar aquellos pensamientos y en su lugar encontrar alguna explicación razonable, como que quizás habían estado hablando y se repitió esa posibilidad justo antes de entrar al cuarto tomándola por sorpresa.

-Levi ¿Acaso no tocas?

-¿Debería tocar?

-Si ¿Kuchel no te enseño modales? -contesto molesta.

-Eres mi esposa, debería poder entrar cuando quisiera, a menos claro que tengas cosas que ocultar.

-Ah ya entiendo, viste salir a tu otra versión del cuarto y has pensado que tengo una aventura con él.

-¿No es así?

-No es de tu incumbencia porque nos estamos divorciando.

-Me reclamaste por el beso con la otra Hange y ahora tienes una aventura con ese idiota.

-No sé de dónde sacas eso de la aventura.

-Hange por favor, no soy tan idiota, me basta con ver que estabas tendiendo la cama.

-En realidad estaba quitando los cojines para irme a dormir -dijo nerviosa mirando el cojín que tenía agarrado.

-Al menos deberías ser honesta -dijo Levi arrebatándole el cojín.

-Bien, supongo que mereces saberlo -contesto sentándose en la cama y evitando mirarlo-. Es verdad que me bese con esa otra versión tuya.


Tiempo futuro…

-Hijo, es verdad que sufriste una variante en tu genética, pero no fue porque Levi, bueno el Levi de este mundo, no fuera tu padre -contesto Hange-. Claro que debo admitir que en efecto bese a otro Levi y planeaba que ese beso pasara a algo más.

-Basta mamá, no necesito escucharlo todo.

-La cosa es que simplemente no pude hacerlo porque me di cuenta de algo. Amaba a tu padre y por ello no quise engañarlo -dijo abrasando a su hijo-. Jamás lo haría.

Han entonces correspondió el abrazo.

-Lo siento mamá, es solo que lo extraño demasiado. No nos queda de él más que un libro viejo con sus memorias y ahora tú quieres vender la casa y con ello se irán nuestros recuerdos como por ejemplo todas las navidades que pasamos en la sala colocando el árbol y en el jardín papá acompaño a Tomoe hasta el altar ya sin mencionar que él construyo la vieja casa del árbol, también ahí está el limón que plantaron y el rosal donde estan las cenizas de Sawney y Bean -enlisto separándose de Hange-. Supongo que una parte de mi penso que quizás si mi padre no era en verdad mi padre, entonces el dolor sería menor.

-Todos lo extrañamos. Ya ha pasado tiempo y sigo sin acostumbrarme a dormir sola, pero después recuerdo que tu padre puede que nos esté viendo.

-¿Hablas de los caminos?

-Me refiero a algo más espiritual, pero de cierta forma tienes razón.

-Mamá ¿Puedo hacerte una última pregunta?

-Adelante.

-¿Papá supo lo del beso?

-Claro que sí.


Para Levi el escuchar que Hange le confesaba el haber besado a ese otro Levi le dolía más que mil cachetadas de Elena Zoe.

-Pero te juro que no pasó nada más -agrego enseguida Hange-. Claro que mi intención si era que pasara algo más, solo que en cuanto estuve con él aquí simplemente no pude.

Hange miro a Levi y noto que seguía estático mientras la mirada, aunque no podía entender por primera vez lo que estaba sintiendo ¿era coraje? ¿era tristeza?

-Entenderé que estés furioso, yo también lo estaría -continuo hablando Hange.

Entonces Levi simplemente salió del cuarto sin decirle absolutamente nada.

.

Levi continuo su camino rumbo a la habitación donde estaba Tomoe y al entrar la vio despierta en compañía de Uri tal como lo había imaginado.

-Tomoe, te dije que te fueras a la cama -dijo en tono serio Levi.

-Estoy en la cama -alego la pequeña.

-Me refiero a que ya deberías estar durmiendo.

-Pero no tengo sueño.

Levi camino hasta estar al lado de la cama y se sentó en la orilla de esta.

-No me gusta chantajearte, pero si te vas a dormir ahora mismo te daré lo que quieras.

-Quiero un hermanito -dijo de inmediato Tomoe.

-Creo que es algo que de momento no podrá ser -contesto Levi pensando en que Hange y él no se encontraban en los mejores términos.

-Entonces quiero que todo vuelva a ser como antes -dijo bajando la mirada en la cual se le notaba la tristeza-. Quiero que regreses a casa y que al despertar los vea a los dos juntos. Quiero que paseemos por el parque cada domingo como solíamos hacerlo y quiero que al irme a dormir tanto mamá como papá me den el beso de buenas noches.

-Lo sé y lo siento tanto guerrera -dijo abrasándola-. Es algo que quizás tampoco te pueda dar.

-Entonces quiero que al menos mi primer día de escuela ambos me acompañen -pidió Tomoe entusiasmada por la idea de que pronto iría a la escuela, pero al mismo tiempo tenía miedo de verse rodeada por completos desconocidos.

-No puedo prometer algo a nombre de tu madre, pero lo que sí puedo hacer es prometerte que te acompañare y que incluso pasare por ti, eso si no surge un ataque titan o algo peor.

Hange estaba en el pasillo y se recargo en la pared deslizándose poco a poco hasta llegar al suelo mientras intentaba ahogar su llanto pues había escuchado las palabras de su hija notando que ella sufría al tener a sus padres separados.


Hange y Tomoe regresaron a casa al día siguiente. Tomoe corrió escaleras arriba contenta de estar de regreso en su hogar, Sawney y Bean corrieron detrás de ella y por su parte Hange miro a su alrededor sintiendo un gran vacío. Era su hogar, aunque no se sentía como tal.

Entonces entro una llamada de su abogado seguramente para recordarle sobre la audiencia que se llevaría a cabo al día siguiente, pero lo peor no fue eso, sino el mensaje que entro por parte de Onyankopon, al parecer estaba en la ciudad y queria verla. Al inicio estaba indecisa en contestarle, pero al final acepto y quedaron de verse para cenar esa noche.

.

Tomoe entro a su cuarto y de inmediato noto la presencia de Emma.

-Estas aquí -dijo alegre de ver a su amiga-. ¿Te has puesto pupilentes?

-En realidad mis ojos son de este color -contesto Emma sonriéndole, aunque esa sonrisa de inmediato se borró-. He venido aquí a despedirme, temo que ya no nos veremos hasta mucho tiempo después.

-¿Prometes que volveremos a vernos?

-Crecí contigo, me prometiste que siempre estarías a mi lado y a pesar de las paradojas espero que ese pacto siga firme -pensó Emma en cuanto su mirada se cruzó con la de Tomoe-. Claro que si -dijo agachándose y extendiendo su mano-. Lo prometo por el meñique.

Ambas entrelazaron sus dedos meñiques y después se soltaron.

-Cuida de tus padres y de Alex -dijo mirándola por última vez antes de desaparecer.

.

Llego la noche y Hange estaba terminando de arreglarse cuando escucho el timbre de la casa seguido por ladridos de Sawney y Bean. Probablemente era Onyankopon así que busco sus zapatos lo más deprisa para poder bajar a abrirle, solo que Tomoe le gano a hacerlo.

-¿Quién eres? -pregunto Tomoe en cuanto abrió la puerta y vio a Onyankopon.

-Hola damita, mi nombre es Onyankopon DuMont -Se presento con una gran sonrisa y luego le extendió una pequeña caja-. Tu madre me dijo que te gustan los macarrones.

-Onyankopon es un amigo e iremos a cenar -hablo Hange detrás de Tomoe-. ¿Qué te he dicho de abrir la puerta?

-Que no lo haga -contesto Tomoe bajando la mirada.

Hange sonrió y luego miro a su amigo.

-Hola, tenía mucho tiempo de no verte -dijo abrazándolo.

-Ya lo creo, pero tú te sigues viendo igual de hermosa -contesto correspondiendo el abrazo.

-Nanaba aun no llega ¿Te molestaría pasar y esperar?

-Sin problema, si perdemos la reservación podemos ir a otro lugar -dijo entrando a la casa y mirando a su alrededor-. Muy linda.

-Gracias, aunque debo decir que si no está patas para arriba es gracias a Levi -contesto Hange y de inmediato lamento el haberlo mencionado.

-Te traje flores -dijo extendiéndole el ramo de rosas rojas que Hange tomo-. Los macarrones son para Tomoe.

-No los quiero -dijo la pequeña que estaba en la sala sentada y miraba de lejos molesta a ese hombre del cual desconfiaba.

-Tomoe ¿Dónde quedaron tus modales? -regaño Hange.

-¿Papá sabe que vas a salir con este sujeto? -pregunto cruzándose de brazos.

-Onyankopon es solo un amigo y tu padre no es quien para decirme lo que puedo o no hacer jovencita.

-Tsk lo que digas -contesto Tomoe haciendo la misma expresión de enfado que su padre-. Solo déjame decirte que mamá y papá se aman y que tu solo eres una roca en el camino.

-Como dos gotas de agua -dijo riendo Onyankopon.

Entonces el timbre sonó y Hange abrió aliviada de que Nanaba llegara.

-Lamento el retraso -dijo Nanaba analizando la vestimenta de Hange-. Hola Onyankopon ¿A dónde irán?

-A cenar y platicar como dos simples amigos -contesto Hange lanzándole una mirada asesina a su mejor amiga.

-¿Levi lo sabe?

-No

-¿Por qué?

-Porque Levi y yo nos estamos divorciando -dijo Hange en voz baja y con un tono de enojo.

-Exacto, aun no eres soltera -le recordó Nanaba.

-Nanaba no quiero hablar de esto y mucho menos ahora, así que solo cuida de Tomoe ¿Quieres?

-Claro.

Hange salió acompañada de Onyankopon quien le abrió la puerta del auto y después se pusieron en marcha mientras Nanaba y Tomoe miraban.

Nanaba no era tonta, conocía a su amiga y se había arreglado demasiado como para ser una simple salida de amigos, pues de ser así no se hubiera puesto aquel vestido entallado color rojo.

-Tenemos que decirle a papá -dijo Tomoe mirando a Nanaba.

-Justamente estaba pensando en eso -contesto Nanaba sacando su celular y marcando el número de Levi.