Yo sigo probando, mientras voy pensando qué hacer.
Nana: Si, Nanaba es team LeviHan y al ser la tía favorita de Tomoe es natural que sean aliadas jaja y lamento haberte puesto triste.
Zandruky: Tu con calma, lee a tu ritmo sin preocuparte, respecto al LeviHan ¡pero claro que sí! Es mi OTP esos dos de ley terminaran juntos, pero un poco de drama a la historia no le cae mal y pues sí, Levi Esperancita es más maduro que los demás.
Durante el recorrido hacia el restaurante Hange y Onyankopon se pusieron al corriente tanto de sus trabajos como de su vida personal.
-Y bueno con el trabajo y la universidad apenas he tenido tiempo libre -dijo Onyankopon mientras su mirada continuaba fija en el camino-. Por ello Yelena y yo terminamos hace unos cuantos meses atrás.
-Lamento mucho escuchar eso -dijo Hange pensando en sus problemas que tenía con Levi.
-Está bien, la separación no fue tan difícil y Yelena era mi primera novia, no era como si fuera a ser la única -contesto y luego se dio cuenta de su error-. No es que les pase a todas las parejas… es decir, quizás sí, pero… Lamento lo del tema del divorcio -agrego pues había logrado escuchar que ella se lo mencionaba a Nanaba.
-No estoy divorciada -dijo Hange desanimada-. Al menos no aún. -después de eso hubo un breve silencio hasta que ella volvió a hablar-. Recuerdo lo que me dijiste cuando me fuiste a dar el regalo de bodas, supongo que tenías razón sobre que éramos demasiado jóvenes para casarnos, pero no me arrepiento de nada. De no haber sido de esa forma quizás habría ido a la universidad y estado tan ocupada que eventualmente Levi y yo hubiéramos terminado. Ahora al menos tengo a Tomoe.
-Hey, que me pasara no significa que le pase a todo el mundo -dijo deteniéndose en la entrada del restaurante-. Estoy completamente seguro de que hubieras seguido con Levi y ahora vamos a disfrutar de una deliciosa cena y platicar de cosas más agradables.
Onyankopon le sonrió a Hange y ella sintió como su corazón se aceleraba.
-De acuerdo -asintió y el valet parking le abrió la puerta del auto.
-Buenas noche señorita -dijo mirando a Hange-. Espero que la cena sea de su agrado.
-Gracias -dijo y serio provocando que el hombre se sonrojara.
-Aquí tienes las llaves -intervino Onyankopon dándoselas al mismo tiempo que lo miraba serio y ponía una de sus manos en la cintura de Hange-. Entremos.
Hange y Onyankopon caminaron al interior mientras el hombre se quedaba viendo unos segundos más para después soltar un suspiro por aquella mujer linda con una hermosa sonrisa hasta que el ruido del claxon de un auto lo hizo ponerse a trabajar nuevamente.
Ya en el interior del restaurante una mesera los llevo a su mesa y Hange se sintió incomoda ante tal lugar tan lujoso.
-No era necesario venir aquí -dijo Hange-. Pudimos haber ido a cualquier otro lugar.
-La verdad es que no te he traído aquí para impresionarte -dijo sonriéndole-. Me gusta este lugar porque tiene la mejor música de piano en vivo y era el lugar favorito de mi abuelo cuando rara vez venía a la ciudad.
-Suena hermoso y hablando de tu abuelo, cuando lo veas debes saludarlo de mi parte -dijo Hange recordando cómo sus consejos le habían ayudado a encontrar su camino y perdonar a Levi.
-Por supuesto, de hecho, sabía que vendría a cenar contigo y se puso contento, aunque también me dio unos buenos sermones sobre pretender a una mujer casada.
-¿Le digite que solo se trataba de una cena de amigos? -pregunto riendo.
-Claro que sí, pero me dijo que tal cosa no existía.
-¿Y tú piensas eso?
Onyankopon estaba por contestar cuando apareció la mesera interrumpiendo la charla y tras ordenar comenzaron a hablar sobre otros temas dejando sin contestación aquella pregunta.
Levi por su parte se encontraba despidiendo a sus visitantes de otros mundos.
-No te metas en más problemas Hans ¿De acuerdo? -dijo Levi a la versión masculina de Hange y a quien consideraba un buen amigo.
-No puedes regañarme porque estoy seguro de que harías lo mismos si perdieras a Hange.
-Es verdad y créeme cuando te digo que entiendo tu dolor, pero después pienso que si yo llegara a morir no me gustaría que Hange se la pasara toda su vida llorándome, me gustaría que fuera feliz y no lo sé, incluso quizás que se volviera a enamorar.
-No puedo amar a nadie más que a Riva -contesto Hans sintiendo un profundo dolor.
-Eso no lo sabes ¿Qué tal que te enamoras de la versión femenina de Moblit o de Erwin? -bromeo-. Quizás de Onyankopon o un Zeke femenino, aunque pensándolo bien, si eliges a Zeke yo mismo iré a tu mundo y pateare tu trasero ¿Me entendiste torpe cuatro ojos?
-Jamás me fijaría en mi asistente Belmer -dijo Hans-. Ella es pareja de mi subordinado Nif y tampoco saldría con Win, bueno la comandante Erwina.
-Mataría por tener una foto de Erwin siendo mujer -bromeo el otro Levi acercándose a sus contrapartes.
-Seria divertido -coincidió la contraparte de Hange.
-Una foto para todos -coincidió Levi conserje y la versión adolescente de ellos asintió.
-Bueno, creo que tengo una foto grupal -dijo Hans sacando del bolsillo de su pantalón una foto algo desgastada donde aparecían los veteranos de la legión de exploración-. Ellos son Nan, Mika, Win, Riva y por supuesto yo -explico mientras señalaba a cada uno.
Todos se amontonaron para ver y Hange fue la primera en reír.
-Oh Erwin es una mujer muy hermosa, pero tu amorcito te ves sumamente divino -dijo riendo mientras abrazaba a Levi.
-Tsk torpe cuatro ojos de mierda -hablaron todos los Levis al mismo tiempo y después de que Hange terminara de burlarse continuaron con las despedidas.
-¿Qué es lo que harán? -pregunto Levi a su contraparte que le había causado grandes problemas.
-Quizás buscar otro mundo -contesto Erwin-, aún no lo sabemos, pero de lo que estoy seguro es de que no seguiré apoyando una guerra contra Mare.
-¿Y crees que los altos mandos te apoyaran?
-Tendrán que hacerlo -contesto la versión de Levi-. Lo primero que haremos al regresar a casa será reclamar mi lugar como el descendiente directo de Uri Reiss y todo se lo debo a Tomoe, ella me ayudo a recuperar mis memorias perdidas. Ahora sé que Rod intento deshacerse de mí y apoderarse del poder matando a mis padres y que fue Kenny quien me salvo y también a Mikasa.
-Entonces te deseo suerte en la batalla que estas por librar y por otro lado te pido que cuides de Hange ya que ella me ha contado que espera a Tomoe.
-Yo no necesito que me cuiden -alego ella cruzándose de brazos.
-No seas terca cuatro ojos -la regaño, aunque al mismo tiempo sabía que Hange no lo escucharía.
-Descuida, la vida y yo tenemos un arreglo -dijo sonriéndole-. Tengo un pacto con la vida y la muerte y este es que viviré mi vida como quiera para al final recibir a la muerte como una amiga. El tiempo te da y te quita, es el verdadero pacto de vida -pensó Hange del mundo diez tomando la mano de Levi-. Aunque tengo muchas preguntas, jamás pensé en ser madre y estoy asustada por la idea.
-Descuida, cuando Tomoe comience a hablar y caminar será muy independiente -le aseguro Levi pensando que a veces le sorprendía la astucia de su hija-. Te despertará mínimo tres veces en la madrugada, pero se dormirá rápido si le cantas, también ama los macarrones de fresa, los caballos y la gimnasia.
-Rayos, no sé preparar macarrones -dijo Hange preocupada.
-Estoy seguro de que logras hacerlos bien -animo Levi y luego miro a su contraparte-. En cuanto a ti, acostúmbrate a no poder dormir y no me refiero a Tomoe sino a Hange, ella se mueve como poseída por las noches, así que acostúmbrate a patadas, manotazos y a quedarte sin cobija.
-Nada que una cama grande no arregle -pensó su contraparte.
-Ni la cama más grande evitara que invada tu lugar.
-Todo listo -anuncio Hans.
Después de esa charla ambos al igual que sus amigos atravesaron el portal despidiéndose así de ese mundo y fue el turno de despedir a su contraparte más joven.
-Escúchame bien mocoso, quiero que invites a salir a Hange y en caso de llegar a ser novios recuerda ser responsable porque en cualquier descuido puedes llegar a ser padre.
-Tsk no soy tan idiota como todos ustedes -dijo Levi antes de desaparecer.
Entonces solo quedaron Levi, Hans y la versión que había estado con Hange.
-Antes de irme quiero pedirte que no seas un tonto -dijo su otra versión-. No pierdas a Hange y tampoco pierdas el tiempo en discusiones absurdas.
-Pensé que querrías que Hange y yo nos separáramos porque así podrías tenerla, pero supongo que también puedes meterte con la Hange de tu mundo ya que has demostrado que no te molesta meterte en un matrimonio.
-No paso nada entre nosotros -contesto.
-Lo mismo me dijo ella.
-Entonces deberías creerle a menos que quieras terminar de perderla y en ese caso serias un completo tonto -dicho esto le entrego un libro cuya portada se leía el título "La llave de tus recuerdos"-. Hange nos lo dio para que todos escribiéramos nuestra vida en el -explico mientras Levi lo tomaba-. Solo falta un mundo y tendrás los nueve, por cierto, lamento haber leído la parte de Rivaille, pero me pareció tentadora.
Levi estaba por contestar cuando en ese momento el celular de Levi sonó y cuando vio la pantalla noto que era Nanaba quien le hablaba, cosa que le pareció extraña así que contesto de inmediato.
-Hange salió en una cita con Onyankopon -dijo enseguida Nanaba.
-Generalmente las personas inician una conversación con las palabras Hola y ¿Cómo estás?
-¿Acaso no te interesa la cita de Hange? -reclamo.
-Por supuesto que me interesa, pero estoy ocupado ahora -dijo Levi mirando detrás suyo en busca de su contraparte.
-¿Qué puede ser más importante que tu relación con Hange?
-Tienes razón ¿A dónde dices que fueron?
Levi escucho el nombre del restaurante y al colgar de inmediato se puso a buscar la dirección.
-¿Pasa algo malo? -pregunto su contraparte al ver su expresión.
-Hange está en una cita con el idiota de Onyankopon -contesto molesto Levi.
-Escucha, entiendo lo que me dices, pero ¿Crees que ir al restaurante al que fueron, darle una golpiza a ese sujeto y llevarte a Hange por la fuerza ayudara en algo?
-No, supongo que no sería buena idea, pero es justamente lo que voy a hacer porque no pienso quedarme aquí como idiota.
El otro Levi solo soltó un suspiro y negó con la cabeza.
-Entones al menos ve con un plan -sugirió-. Que piense que estás ahí por casualidad y tener las palabras adecuadas para decirle en vez de solo limitarte a gritarle.
-Lo que dices no suena tan tonto, pero tengo que conseguirme un acompañante -pensó Levi y luego miro a Hans-. Oye cuatro ojos necesito que te bañes y pongas un traje.
-¿Vas a llevarte a Hans a una cita? -se burló su contraparte.
Hange continuaba cenando con Onyankopon y hasta el momento todo era agradable. Tenían una buena cena y las risas en la conversación no habían faltado.
Entonces mientras esperaban el postre Onyankopon le pidió a Hange que lo acompañara a bailar.
-Quiero disculparme de antemano si llego a pisarte -dijo mientras caminaban a la pista-. No soy buena bailando cosas lentas.
-No me engañas Hange -dijo Onyankopon colocando su mano en la cintura de ella-. Te vi en la boda y sé que bailas bien.
-Fue hace mucho tiempo -contesto.
-Ese día lucias hermosa y sentí envidia -confeso mirándola a los ojos-. Hubiera dado todo por poder hacerte tan feliz como Levi lo hizo aquel día, pero ahora noto cierta tristeza en ti como cuando te conocí y eso me hace sentir…
-¿Enojado? -pregunto Hange.
-No, siento envidia nuevamente -dijo-. Solo Levi puede causarte una gran felicidad y también es el único que puede partirte el corazón en pedazos. No existe nadie más en ese hermoso corazón que tienes.
-Claro que no, también existe mi hija y mis amigos.
-Sabes a lo que me refiero -dijo con cierta tristeza-. Levi no solo es tu primer amor, es el amor de tu vida y nadie jamás podrá competir contra eso.
-¿Así que en verdad piensas que mi matrimonio tiene esperanzas?
-Claro que sí, después de todo él es el otro extremo de tu hilo rojo.
Onyankopon se le quedo mirando fijamente mientras le sonreía y Hange pudo ver que después de años una breve chispa de amor seguía viva en los sentimientos de su amigo llevándola a recordar lo que ella sentía al estar a su lado estando sumergida en ese sueño, pero también pensó en aquel verano cuando se habían conocido. Tenía el corazón roto por culpa de Levi y entonces apareció él para animarla y devolverle su sonrisa. Quizás si ocurría el divorcio Onyankopon podría hacerla feliz nuevamente.
Ante esa idea Hange desvió la mirada hacia la entrada viendo como aparecía Levi en compañía de Hans.
-Oh mierda -dijo sorprendida y esto hizo que Onyankopon se girara para ver lo que veía notando a Levi quien caminaba hacia ellos acompañado de un chico castaño.
-Levi -saludo Onyankopon en cuanto lo tuvo enfrente para después mirar a Hans-. y… temo que no te conozco, pero te pareces mucho a Hange.
-Es un primo -intervino Hange de inmediato.
-No lo vi en la boda.
-Porque él vive en el extranjero -mintió y luego miro furiosa a Levi-. ¿Qué estás haciendo aquí?
-Vinimos a cenar antes de que me fuera -dijo Hans nervioso-. ¿Verdad Levi?
Levi se limitó a mirar con odio a Hans y no emitió ni una palabra.
-Todos los demás ya se fueron y te dejaron saludos -continúo hablando Hans y entonces Levi hizo algo que no esperaban y en ese momento le dio un gran golpe a Onyankopon en el rostro llamando la atención de todos los presentes.
