No puedo dormir si no puedo tenerte
No puedo seguir muriendo lentamente

Saludos, aquí de regreso con nuevo capítulos.

Navy: Así es, falta poco para la aparición de Han finalmente.

Con mochila en el hombro la pequeña Tomoe contemplo por unos instantes el salón de clases que estaba frente a ella.

-¿Pasa algo guerrera? -pregunto Levi detrás de ella sacándola de sus pensamientos.

-No quiero ir al jardín de niños, quiero ir a las clases superiores con Alex -alego Tomoe algo molesta.

-Ya hablamos de eso hija. Sé que tienes una gran inteligencia, pero cada persona debe cursar el grado que corresponde a su edad para poder desarrollar otras habilidades.

-¿Cómo cuáles?

-Valores y convivir con personas de tu edad.

-Los niños de mi edad son tontos y se comen los mocos -dijo cruzándose de brazos y dándole la espalda a Levi-. Yo quiero ir con Alex.

-Bueno pues es una lástima, porque uno no siempre se obtiene lo que quiere y no hay forma alguna de que cambie de parecer así que ve y trata de hacer buenos amigos.

-Está bien -dijo soltando un suspiro resignada y dio un par de pasos, pero inmediatamente se giró para correr hacia su padre y abrazarlo-. ¿Vendrás por mí a la salida?

-Claro que si guerrera -contesto Levi también abrazándola.

-¿No tienes un abrazo para mamá también? -pregunto Hange estirando sus brazos.

-Mamá se me hace tarde.

-Tomoe Hope Ackerman Zoe, ven aquí y dale un abrazo a tu madre en este instante o juro que nunca más preparare macarrones -dijo seria Hange y estiro sus brazos a espera del abrazo.

-Tsk bien.

Tomoe abrazo rápidamente a Hange y luego corrió hacia el interior del salón. Levi y Hange continuaron mirándola unos instantes. Desde que había entrado se había sentado al lado de otra niña y ahora ambas conversaban.

-El primer día siempre es el más difícil sobre todo para padres primerizos -dijo Petra detrás de ellos.

Ambos se giraron y vieron a su amiga con varios libros en mano y una gran sonrisa.

-Sé que no serás la maestra de Tomoe, pero…

-Descuida Levi, la estaré vigilando de cerca, después de todo soy su madrina.

-Gracias Petra, de todas formas, si ocurre una emergencia tienes nuestros números y vendremos lo más rápido posible.

-Usualmente las madres son las que más les cuesta superar el hecho de que su bebe deja el nido -dijo Petra riendo.

-Ella no está dejando ningún nido, tiene tres años -alego Levi-. Y pese a su fuerza e inteligencia sigue siendo pequeña e indefensa. Sabes, creo que vi una cafetería cerca, lo mejor sería quizás quedarnos cerca por si ocurre algo.

-Enano si así eres con tu hija ahora no me quiero imaginar lo que te pasara cuando sea adolescente y salga de fiesta o en una cita -dijo burlonamente Hange.

-Ella no tendrá citas.

-Oh de eso no tengo duda, pobre de mi hija, con un padre como tú se quedará a vestir santos.

-No voy a permitir que ningún adolescente lleno de hormonas se acerque a mi hija, sabes perfectamente bien que los mocosos solo quieren una cosa cuando son adolescentes.

-¿Estás diciendo que tu solamente querías S – E – X – O conmigo? -deletreo Hange.

-Corrígeme si me equivoco, pero Tomoe no llego por obra del Espíritu Santo y mucho menos la trajo la cigüeña.

-¿La cigüeña no trae a los bebes? -pregunto un niño asombrado quien estaba acompañado de su madre y ella miraba a ambos padres con el ceño fruncido.

-¿Cómo se les ocurre hablar de esas cosas en los pasillos de una escuela? -dijo molesta la mujer.

-Se llama biología señora, no es mi culpa que su hijo sea un mocoso ignorante -alego Hange.

-Tiene tres años y por lo que escuche usted no es nadie para hablar sobre ese tema.

-¿Disculpe? -pegunto Hange ofendida.

-Tener un hijo tan joven, siento lastima por sus padres y la vergüenza que deben sentir.

Hange avanzo un par de pasos furiosa hacia la mujer hasta que Levi la detuvo sujetándola.

-Muy bien cuatro ojos es momento de que nos vallamos antes de que mates a alguien -dijo Levi y luego le lanzo una mirada furiosa a la mujer-. En cuanto usted, para que lo sepa mi esposa tiene un IQ elevado además de ser una dotora sumamente exitosa y está haciendo su especialidad en virología así que puedo asegurarle que lo que sus padres sienten es todo menos vergüenza.

Dicho esto, Levi arrastro afuera a Hange y Petra suspiro aliviada de que Hange no golpeara a la mujer imprudente. En ese momento aparecieron dos de sus compañeras docentes la cual una de ellas seria la maestra de Tomoe.

-Lynne, que bueno que te veo, escucha, sé que tienes que lidiar con muchos padres nerviosos porque sus hijos inician clases y también sé que es difícil lidiar con pequeños de tres años, pero queria pedirte un favor especial y era que cuidaras de una pequeña.

-Petra, sabes que no debo tener favoritismos.

-Lo sé, es solo que…

-Silencio, vean quien acaba de llegar -interrumpió la tercera mujer llamando la atención de las otras dos que se giraron para ver lo que estaba contemplando tan emocionada.

Se trataba de Erwin acompañado de Alexandre quien caminaba por el largo corredor dejando atrás a un montón de maestras y mujeres que lo miraban embelesadas.

-Buenos días maestras -saludo Erwin sonriéndoles a las tres.

-Ahora si son buenos días -contesto Marlene sonrojada.

-Papá, ya soy grande, no necesito que me lleves hasta el salón de clases -se quejó Alexandre soltando la mano de su padre para después salir corriendo al interior del salón.

-Yo pensé que era hasta la adolescencia cuando los hijos se avergonzaban de los padres -bromeo y luego se despidió-. Que tengan un buen día señoritas.

-Adiós señor Smith -se despidieron ambas maestras con una gran sonrisa y sonrojadas mientras veían la figura de Erwin retirarse.

-Ah que sexy es -dijo Lynne soltando un suspiro.

-Lo sé, debería ser un delito que ese hombre este casado -coincidió su amiga.

-Les diré algo, si llegara a enviudar todas las mujeres de este colegio montarían una fiesta.

-Lynne -la regaño Petra.

-Es la verdad.


Tras el incidente de la mañana Hange regreso a casa para continuar trabajando y por el montón de papeles y libros sobre la mesa se podía saber que continuaría haciéndolo hasta muy tarde sin imaginar que era vigilada por alguien.

Mientras ella trabajaba Levi caminaba por la casa limpiándolo todo y no fue hasta que salió a la entrada de la casa que sintió la presencia y mirada de alguien puesta sobre él.

Al sentir esta presencia Levi miro a su alrededor y agudizo el oído, pero no pudo encontrar nada sospechoso o detectar a algún extraño rondando la calle, solo su vecino que se acercó a él y lucia molesto.

-Vecino quiero hablar con usted de sus molestos perros -hablo furioso el hombre parándose frente a Levi-. Se la pasan ladrando en la noche y cada que vez que ven a pelusa en mi jardín ellos arañan la cerca, me da miedo que un día se lo coman -dijo acariciando a su gato blanco que llevaba cargado en brazos.

-Son perros, no sé si lo sepa porque quizás su cabeza este llena de aserrín, pero ellos ladran y no tema que a menos que su odioso gato entre a mi propiedad Sawney y Bean no se lo almorzaran -dicho esto le dio la espalda a su odioso vecino y entro a la casa notando que Hange se había quedado dormida en la mesa.

Levi la cargo y subió hasta el cuarto, la dejo en la cama con delicadeza y estaba por taparla cuando noto que ella se movía y fruncia el ceño. Él determino que ella estaba teniendo una pesadilla así que acaricio su mejilla con carillo.

-Tranquila cuatro ojos, estoy aquí, nada te pasara -hablo en voz baja y de inmediato Hange se despertó alterada-. Fue solo un mal sueño. Estas en casa y todo está bien -dijo para calmarla.

-Estoy bien -contesto-. Solo que este sueño parecía muy real y diferente a los que he tenido -confeso sobándose la cabeza-. Estaba frente al mar y veía a Tomoe jugar con Mirai, parecía que estábamos en el mundo raíz por los barcos que también vi a lo lejos.

-No suena un mal sueño, pero no deja de ser eso porque Mirai y Tomoe nunca se conocieron, recuerda que ella murió en ese mundo.

-Lo sé, sé que nuestra hija murió y que eso provocó peleas entre nosotros, que estuvimos a punto de divorciarnos, pero que entonces conocimos a Mirai y fue ella quien nos regresó a la vida, por eso sé que fue solo un sueño.

-Nunca me has dicho de que se tratan tus pesadillas -comento Levi al ver el rostro decaído de Hange-. Me has dicho que sueñas que continuas atrapada, pero...

-Varían -dijo Hange-. En una de ellas nos veo ya sea paseando por el parque o platicando en la escuela y después esta escena comienza a borrarse para dejarme sola en la nada. Otras veces me veo en brazos de Onyankopon y tu estas como espectador, intento alejarme, pero me es imposible. En otras ocasiones sueño que estoy en algún lado con Onyankopon, pero mi subconsciente sabe que ese recuerdo es falso, que esa escena ya la viví contigo y no con él, intento escapar o alejarme, pero no lo logro y recientemente sueño que despierto y que no te tengo a mi lado, que has muerto y que nunca más vas a volver.

-Hange no he muerto -dijo abrazándola.

-Aun -contesto correspondiendo el abrazo quedándose en silencio por un instante mientras ella se sumergía en sus pensamientos llegando a una decisión-. No puedo continuar con este miedo a perderte.

-¿Estás diciendo que planeas separarte de mí?

-Quiero que este fin de semana lo pacemos los tres juntos -pidió eludiendo contestar la pregunta de Levi-. Salir al parque, ver una película, comer juntos…

-¿Existe algún motivo en especial por lo que quieras hacer eso?

-Ninguno -mintió escondiendo su rostro hundiéndolo en el pecho de Levi para que él no lo notara.


El fin de semana Hange y Levi junto con Tomoe, Sawney y Bean pasearon por el parque convirtiéndose en una tarde perfecta en familia a pesar de los incidentes.

Sawney y Bean arrastraron medio parque a Hange mientras perseguían a una ardilla. Después de eso fueron a donde estaban los caballos y Tomoe quedo fascinada con ellos. Se sentaron en una de las mesas afuera de la heladería frente al parque, Hange ato a ambos canes a la mesa y eso fue una pésima idea ya que nuevamente salieron corriendo, solo que esta vez fueron detrás de unos niños en patines arrastrando con ellos la mesa.

Regresaron a casa y mientras Tomoe jugaba en el jardín con sus mascotas Levi ayudo a Hange con la preparación de la cena, solo que esta se quemó por estar distraídos afuera mientras Hange festejaba el primer limón que había dado su árbol.

Vieron la película "El ultimo unicornio" por elección de Tomoe y en la noche salieron a ver las estrellas.

-Y esa constelación es la de Pegaso quien era un caballo alado en la mitología griega y según el mito nació de la sangre de Medusa cuando Perseo le corto la cabeza -explico Hange.

-Oye cuatro ojos no creo que debas contarle esas cosas a tu hija.

-No seas exagerado Levi.

-Nuestros ancestros eran muy inteligentes -dijo Tomoe mientras miraba al cielo con un gran brillo de emoción reflejado en los ojos.

-Desde tiempos inmemorables se han guiado por las estrellas para la agricultura, calcular el paso del tiempo, navegar los mares y muchas cosas más -explico animada Hange.

-A tu madre le encantan las estrellas tanto como a ti los caballos -dijo Levi mirando el rostro alegre de Hange pensando que tenía demasiado tiempo desde la última vez que la había visto sonreír así.

-Es verdad, me encantan las estrellas, pero últimamente he estado pensando en los cometas -dijo Hange-. Estos son cuerpos sólidos y a medida que se acercan al sol generan una cola que es muy característica de ellos, la cual está formada por polvo y gas ionizado y no fue hasta que se inventó el telescopio que los astrónomos comenzaron a estudiar a los cometas con más detalle. Edmund Halley fue el primero en darse cuenta de que tenían apariciones periódicas y en 1705 pronosticó que el cometa Halley seria visible en 1758, pero él murió en 1742.

-¿Y tenía razón? -pregunto Tomoe intrigada.

-Fallo por muy poco ya que el cometa si fue visible, pero en 1759 y su próxima aparición está prevista para el año 2061.

-¡Lo veremos juntos! -grito emocionada y luego miro a Levi-. Papá promete que lo veremos juntos.

-Sabes que no me gusta prometer cosas que no sé si voy a ser capaz de cumplir -contesto y el ánimo de su hija decayó-. Puedo prometerte que haré todo lo posible por estar a tu lado y mirar el cometa juntos.

-Me conformo con eso -dijo Tomoe abrazando a Levi.

Después de ello Hange continuó explicándole más cosas sobre las estrellas hasta que finalmente se quedó dormida en sus brazos y la llevaron a la cama.

-Descansa amor -susurro Hange mientras la tapaba, le dio un beso en la mejilla y salió del cuarto junto con Levi mirando a su hija dormir tranquilamente antes de cerrar la puerta.

-¿Ya me dirás lo que te pasa? -pregunto Levi en cuanto estuvieron solos en el cuarto.

-No sé de lo que hablas -contesto evitando mirarlo fingiendo que buscaba algo en el cajón-. ¿Has visto mi libro? No lo he encontrado desde ayer en la tarde.

-Sabes que no muevo tus notas ni tus libros. El resto de tu tiradero si lo levanto.

-Es raro, últimamente he perdido algunas cosas como mi perfume, una blusa y ahora mi libro -medito.

-Siempre estas distraída, no me parece raro que pierdas las cosas.

-Pero mi perfume nunca lo muevo de lugar y ¿Quién pierde una blusa?

-Quizás esta sucia.

-Quizás -dijo dejando el cajón y acercándose a Levi-. Olvidemos lo del libro. ¿Sabes lo que le falta a mi día para que este completo? -pregunto antes de besarlo.

Las manos de Hange recorrieron el pecho de Levi por sobre la blanca camisa comenzando a desabotonarla.

Levi la tomo de la cintura y atrajo a él mientras continuaban fundidos en el beso.

Comenzaron a caminar hasta toparse con la cama y Hange cayó de espaldas con Levi inclinado sobre ella.

-Apenas te he tocado y ya estas preparado -dijo logrando quitarle la camisa.

-No puedo evitarlo -contesto Levi besando el cuello de Hange y una de sus manos se coló dentro de su blusa ansiando sentir el contacto con su piel.

-Yo tampoco-dijo concentrada en las caricias de Levi-. Amo todo en ti, desde la forma en la que me miras, como me tocas, tus besos… -enlisto hasta que dejo de hablar y soltó un leve gemido.

-Debemos ser silenciosos a menos que quieras despertar a nuestra hija.

-Ella esta dormida, no escuchara nada -dijo Hange mientras sus manos descendían acariciando el torso de su compañero hasta el pantalón donde procedió a desabrocharle el cinturón-. Debemos aprovechar el tiempo que nos queda antes de que desarrolle todos sus sentidos Ackerman, entonces tendrá una perfecta audición y estaremos jodidos -bromeo y luego noto que Levi miraba atento a la ventana-. ¿Pasa algo?

-Hablando de sentidos -dijo poniéndose de pie y caminando hacia la ventana recorriendo levemente la cortina para mirar la calle que era iluminada levemente por el alumbrado público-. Continuo sintiendo una presencia en el exterior, como si algo aguardara y nos vigilara, no es la primera vez en el día que lo siento.

-Estas siendo paranoico -Hange se levanto de la cama y camino hacia Levi abrasándolo por detrás.

-Tsk no estoy siendo paranoico cuatro ojos.

-Bien, te daré a escoger, quedarte como tonto mirando a la ventana o ver algo mejor -le dijo al oído antes de morder el lóbulo de su oreja.

Levi se giro deprisa, tomo el rostro de Hange entre sus manos y la atrajo para besarla.

-Sabes perfectamente que siempre te elegiré -dijo en cuanto dejo sus labios, luego la cargo y camino decidido a la cama para continuar con lo que habían dejado.