Bueno, he aquí un nuevo episodio de Reencuentros. Solo espero que no se me haya perdido ningun detalle. Como em Jutsus de Amistad, los primeros capítulos preparan el escenario para las batallas por venir, aquneu debo aclarar que en esta etapa, todavía falta un capítulo más para centrarnos en las batallas reales. Sin decir más, espero que lo disfruten y gracios por su paciencia.
Capítulo 3: Reencuentros:
Hinata sonrió ante la hermosa vista que estaban teniendo. Pese a que la Aldea de la hoja era bastante pacífica y relajante en términos de ruido y movimiento, exceptuando los últimos días, Equestria estaba a otro nivel en ese aspecto. Realmente no parecía que nada malo pasaba en ese pueblo. Algo maravilloso para los ponis, aunque algo monótono y aburrido para un ninja. Pero Naruto ya había vivido aquello y estaba acostumbrado.
Sin dudarlo, Naruto insistió a Hinata de que entraran en el pueblo sin miramientos. Hinata tuvo sus dudas, aunque ya había estado una vez en Ponyville e incluso entabló amistad con Fluttershy, no creía que dos humanos entrando a un pueblo repleto de equinos llegue a dar buena impresión. Si tuvo quejas, tuvo que guardárselas porque Naruto ya se estaba dirigiendo al lugar sin hacerse problema.
En el fondo, Naruto estaba confundido acerca del porque estaban en Equestria. Era extraño pensar que Luna los habría enviado allí sin razón alguna. ¿O tal vez una de las Princesas intentó convocarlo porque precisaban ayuda? Sea como sea, necesitaban respuestas y Naruto sabía quién podría dárselas.
Mientras entraban al pueblo, Hinata observó detenidamente a los habitantes. La última vez que estuvo en el pueblo, este estaba lleno de soldados y milicia preparándose para una batalla, en cambio, ahora observó a cientos de ponis alegres, lidiando con problemas comunes del día a día. Mirándolo por ese lado, Ponyville no se diferenciaba mucho de Konoha.
Mientras caminaban, la mayoría de los habitantes comenzaron a observarlos sorprendidos y muchos se quedaron viéndolos a medida que avanzaban. Esto hizo que Hinata se sujetara del brazo de Naruto nerviosa, y este solo sonrió y continuó caminando. Incluso muchos de los curiosos reconocieron a Naruto de su anterior visita el año pasado y muchos sonrieron y lo señalaron al verlo caminar hacia el centro del pueblo.
Naruto en parte se sentía como en casa, Ponyville se convirtió en su segundo hogar la última vez que visitó ese país. Él incluso reconoció a muchos de los ponis que se cruzaron y saludó alegremente a varios que le tendieron el casco como Derpy Hooves o Vinyl Scratch. Sin embargo, en ese momento estaba interesado en encontrar a una poni en particular.
Pasaron las principales del pueblo hasta llegar al centro de la ciudad, donde por fin lo vieron, el enorme árbol-biblioteca en donde vivía Twilight Sparkle. Naruto se emocionó al poder volver a ver a su buena amiga una vez más, pero notó cierto nerviosismo en la mano de Hinata mientras lo agarraba.
- No te preocupes- La tranquilizó- Solo se tu misma y acostúmbrate a la actitud alocada de Pinkie Pie. De hecho, me sorprende que no nos haya recibido aun.
Se acercaron a la casa-árbol hasta que estuvieron al lado de la puerta y escucharon voces saliendo del interior. Naruto observó por la ventana y sonrió al ver a sus amigas en grupo cerca de Twilight. Realmente no parecía que hubiera pasado tanto tiempo para ellas, cada una tenía su aspecto y tamaño normal y parecían mantener su actitud de siempre. Spike, el dragón, seguía aun con su piel de escamas negra y ojos verdes, producto de sus dificultades con Sombra hace dos años, o uno según Luna. Una vez estuvo seguro que estaban todas, Naruto se arrimó a la puerta mientras oía a las ponis hablar entre ellas.
- Les agradezco a todos por querer acompañarme- Se escuchó decir a la voz de Twilight- Pero insisto en que no va a haber mucho que ver. Solo tendré que sonreír y saludar para recibir a los duques de Maretonia, eso es todo.
- ¡Vamos, Twilight! ¡Es un viaje al Imperio de Cristal!- Sonó la enérgica vos de Rainbow junto al sonido de unos aleteos- ¡No es algo que hagamos todos los días!
- Además de que podremos verte desplegar tu gloriosa gracia de princesa delante de los nobles del exterior- Agregó Rarity- Definitivamente debemos acompañarte.
- ¡Yo también quiero ir! ¡No voy allí desde que salve al Imperio de Cristal de Sombra la última vez!
- Tenemos muy claro lo que hiciste, Spike..- Se escuchó la voz cansada de Applejack.
- Aun así... me gustaría saber si hacemos bien en irnos- Continuó Twilight con tono preocupado- La última carta de la Princesa Celestia también mencionaba que tuvo que bajar el sol y subir la luna anoche. No encontraron a la Princesa Luna desde ayer, y comienza a preocuparse...
- ¡Sin mencionar que mi Pinkie-sentido estuvo activo toda la noche indicando que algo inesperado va a pasar!- Luego un pequeño sonido que parecía sonar como si a Pinkie la estuvieran sacudiendo entre todas.- ¡¿Ven?! Ahí está de nuevo.
- ¿Crees que tu Pinkie-sentido tenga algo que ver con lo que le pasó a la Princesa?
A este punto, Naruto no pudo aguantar la emoción e hizo sonar la puerta varias veces.
- ¡La biblioteca todavía está cerrada, abriremos en unos minutos!- Anunció Twilight- Con respecto a tu pregunta, Spike, lo dudo mucho. El Pinkie-sentido de Pinkie Pie siempre estuvo acertado, pero solo anunció hasta ahora cosas triviales como cosas que están a punto de caer, o que yo por ejemplo acepte que hay cosas que no puedo explicar. No creo que esta vez indique algo tan drástico.
- ¿Y qué me dicen de amigos inter-dimensionales?- Preguntó Naruto desde afuera.
El interior del árbol quedo en silencio y rápidamente después se escuchó un sonido de cascos dirigiéndose a la puerta. Cuando las ponis abrieron, observaron a un joven de cabello rubio y ojos azules con la misma ropa de color naranja que hace un año, solo que con una chaqueta de cuello alto cubriéndolo, más alto y con el pelo más corto. Lo acompañaba una chica que ya habían visto con los ojos blancos, cabellos azul y largo, mirada amable y vestida con una ropa deportiva que combinaba gris oscuro con uno más claro.
- ¿Naruto?- Preguntó Twilight sin poder creerlo.
- Hola a todas.
- ¡NARUTO!. Gritaron todas, rodeando a Naruto y abrazándolo mientras este entraba a la casa.
- ¡Cuanto has crecido!
- ¿Que estuviste haciendo este último año?
- ¿Por qué apareciste aquí de repente?
- ¿Quien te acompaña?
- ¡ESTO REQUIERE UNA FIESTA!- Gritó Pinkie. A la vista atónita de todos los presentes, pareció inflarse como un globo un momento y luego volvió de inmediato a la normalidad- ¡Oh! ¡Así que esto era, la predicción!
- Wow...wow...wow...- Dijo Naruto, intentando tranquilizarlas- Denme algo de tiempo. Les contaré todo. Primero... déjenme presentarles a Hinata. Ella vino a Equestria la última vez que estuvimos aquí.
- ¡Ah sí! La recuerdo...- Dijo Rainbow Dash- Eres la que hacía esa cosa con los ojos...
- Ehm... ¡Encantado de verlas otra vez!- Saludo Hinata con una pequeña reverencia.
- Con respecto a sus otras preguntas sobre mí, y acerca de la Princesa Luna... creo que necesitamos sentarnos y hablar más tranquilamente, Twilight.
- Si por supuesto- Convino Twilight mientras retrocedía- Ven, Naruto. Cuéntanoslo todo.
Las Mane Six, junto con Spike, Naruto y Hinata, se sentaron en ronda en el piso de la biblioteca y Naruto comenzó a relatar los últimos acontecimientos. Naruto comenzó desde el principio: Su pelea contra Sasuke, en la que ambos perdieron sus brazos (Cosa que horrorizó a la mayoría y fascinó a Rainbow Dash cuando les enseñó su brazo vendado), el secuestro de Hanabi y la aparición de Toneri, la aproximación de la luna de su mundo a la Tierra, el ataque de las extrañas marionetas a la Aldea, la invocación de Luna, y por último, el plan que habían formulado la noche anterior.
- Eso fue lo que pasó...- Concluyó Naruto- Luna utilizó su magia para formular un Jutsu Inverso de Invocación. Eso hizo que Hinata y yo apareciéramos en este mundo. El porqué lo hizo, no lo sé. Tampoco estoy seguro si vinimos solos a este mundo, porque recuerdo claramente que Toneri también estaba cerca cuando nos impactó el hechizo, pero no lo encontramos en la cercanías de donde aparecimos. Lo que sí sé, es que nosotros estamos aquí y Luna de seguro se quedó allá. Debemos avisarle a Celestia de inmediato y ver si hay una forma de contactar con Kakashi-Sensei y regresar a nuestro mundo.
- Ya veo...- Dijo Twilight mientras pensaba- Eso explica el porqué Luna no regresó. Pasado mañana debíamos viajar al Imperio de Cristal con Celestia para ser anfitriones de unos importantes embajadores del exterior, pero si Luna está en tu mundo...
- ¡Tenemos que salir ahora!- Exclamó Naruto- ¿Quién sabe si Luna podrá aguantar sola el peso de la luna? Tengo que volver para darle el chakra de Kurama.
- De acuerdo... Iremos al tren y...
- ¡Un minuto...!- Los atajó Rainbow, bloqueándoles el paso- ¿Apenas llegas y ya te vas? ¿Cómo puedes pensar en eso? ¡Quédate aquí por lo menos un día!
- ¡Rainbow, Naruto tiene que regresar a su mundo!- Replico Applejack- ¡Lo necesitan allá!
- Sin mencionar que todavía está el asunto de Hanabi- Agregó Naruto- No podemos quedarnos aquí mientras la hermana de Hinata se encuentra en peligro.
- P... Pero... ¡Agh, bien!- Se rindió Rainbow- Vamos al castillo...
- ¿Significa que no tendremos fiesta de re-bienvenida?- Preguntó Pinkie con tristeza.
- No te preocupes, Pinkie- La consoló Naruto- Cuando terminemos con nuestro trabajo, le pediré a Kakashi-sensei que me deje visitar este mundo otra vez. Veré si me puedo quedar varios días.
Pinkie se quedó mirándolo seriamente con su naríz pegada a la del chico, violando su espacio personal como la mayoría de las veces. Naruto le devolvió la mirada nervioso y observó que Pinkie hacía un gesto de cruz en su pecho. Hinata simplemente observó la escena sin comprender.
- ¡NO, ¿En serio?!- Preguntó Naruto escandalizado- ¿Tengo que hacerlo?
- Es la única manera de convencerla- Opinó Twilight- Yo que tú lo hago y ya.
- ¡Está bien!- Dijo el ninja, exasperado mientras se preparaba para hacer la mímica- "Cross my heart and hope to fly, stick a cupcake in my eye"
Satisfecha con la respuesta, Pinkie simplemente sonrió y volvió a juntarse con las otras dando saltitos. Hinata no pudo hacer nada más que lanzar una risa pequeña ante esa situación, mientras Naruto rodaba sus ojos, sintiéndose un idiota.
- ¡Spike, toma una nota para la Princesa!- Ordenó Twilight.
- ¡Okie-Dokie!- Contestó el dragón sacando pluma y pergamino.
- "Querida Princesa Celestia: Naruto regresó a Equestria y trajo a una amiga consigo. Luna se encuentra en su mundo en este momento y está ayudando a salvarlo, necesitaremos comunicarnos con ella cuando nos reunamos. Nos dirigiremos hacia Canterlot en el próximo tren. Saludos. Twilight Sparkle". Envíalo y quédate en la biblioteca, Spike, puedes tomarte el día libre.
- ¡A la orden! ¡Buena suerte!- Los saludó el pequeño dragón negro mientras ponía el pergamino frente a él y arrojaba una llamarada verde para enviar el mensaje.
Todos se prepararon para salir y Naruto estuvo a punto de abrir la puerta cuando, de repente, tres pequeñas potrillas entraron a todo galope a la biblioteca y se abalanzaron sobre él ninja haciéndolo caer.
- ¡NARUTO!- Gritaron las CMC abrazándolo con fuerza.
- Oh... ¡Hey! ¡Son ustedes!- Respondió Naruto mientras se levantaba- ¡Que gusto volver a verlas!
- ¿Dónde estabas Naruto?- Preguntó Applebloom- Cuando oímos que regresaste a Ponyville, creímos que era una broma.
- Nos pasaron muchas cosas desde que te fuiste- Agregó Sweetie Bell-
- Estuvimos entrenando, Scootaloo más que nadie, y luego de un tiempo, las tres fuimos seleccionadas para representar a Ponyville en la presentación de Ponyville en los Juegos de Equestria.
- Eh... ¿Genial?
- Y lo mejor de todo... ¡Hicimos nuestra propia banda!
- ¿Eh? ¿Banda?- Preguntó Naruto mirando a las Mane Six, que asintieron con una sonrisa forzada.
- ¡Los Ponyville Crusaders!- Exclamaron las tres con alegría.
- Es todo un éxito...- Aseguró Applebloom.
- La hicimos el año pasado, luego de que te fuiste, Discord nos ayudó, junto a Vinyl Scratch.
- Pero aun no conseguimos nuestras Cutie Marks...- Agregó Scootaloo con un pequeño lamento- Pero está bien. ¡Me servirá como pasatiempo hasta que aprenda a volar!
- Hasta que aprendas a volar...- Repitió Naruto, que pese a que no entendía mucho, le llamó atención ese detalle
- ¡Sí!- Exclamó Scootaloo- ¡Rainbow Dash me deja quedarse en su casa, duermo todas las noches ahí, y prometió entrenarme cuando mis alas crezcan lo suficiente!
- Con que eso dijo... ¿eh?- Dijo Naruto mientras giraba la cabeza con lentitud hacia la pegaso azul. que miraba la escena nerviosa.
- ¡Oye, Naruto! ¿Quieres pasar a visitarnos a escuchar algunas de nuestras canciones?
- Quizá luego, Sweetie Bell, ahora tenemos que dirigirnos a Canterlot a hablar con la princesa Celestia para resolver un asunto. Tan pronto cuando regrese, las iré a visitar al club. ¿Les parece bien?
- ¡Iremos a ensayar desde ahora!- Anunció Applebloom mientras salía por la puerta, seguida por las otras dos potrillas.
Naruto cerró la puerta lentamente y se aseguró de que ninguna de las tres potrillas estuviera cerca. Twilight se acercó a Naruto, preocupada por su extraño comportamiento.
- Eh... ¿Naruto?
El ninja salió disparado contra la pegaso azul, que no tuvo tiempo de reaccionar, y la inmovilizó con su brazo contra la pared de la biblioteca. Hinata y el resto de las ponis se horrorizaron y Twilight intentó separar al chico, sin éxito.
- ¡Naruto! ¿Qué estás...?
- ¡¿A QUE ESTÁS JUGANDO, RAINBOW DASH?!- Le gritó Naruto, sin hacerle caso- ¡Me prometiste que te harías cargo de Scootaloo, y eso incluía decirle la verdad sobre su problema! ¿Por qué no le dijiste que no podrá volar, por mucho que lo intente?
- ¡Espera!- Exclamó Rainbow, ahogada y asustada, aunque sabía que se lo merecía- ¡No fue mi intención ocultarle la verdad! Es solo que... No pude decírselo.
- ¡¿No te das cuenta que cuanto más tiempo pase sin saber la verdad, peor será cuando lo sepa?!
- ¡Ya lo sé! ¡Pero no puedo soportar la idea de decirle eso! ¡No puedo! Pero... si tú me acompañas...
Naruto la soltó y ella cayó al suelo, y tardó en recomponerse, Naruto se quedó a su lado, con los puños cerrados y temblando por el enojo. Hinata le colocó su mano en su hombro, cosa que le hizo tranquilizarse un poco. Rainbow se levantó, con mirada triste, y sin tener rencor por el comportamiento del ninja.
- Si me acompañas y me ayudas a decírselo y estar ahí para contenerla, creo que sería mejor para ella. ¿Verdad?
- Debiste decírselo antes- Le recodó Naruto, aun nervioso- No soy yo con quien vive y duerme en su casa todos los días.
- Ya lo sé, pero... Mira, ella te admira tanto como me admira a mí. Si los dos vamos y le decimos la verdad. Estoy segura que...
Naruto suspiró.
- Muy bien. Me haré cargo junto contigo de decírselo. Pero será mejor que estés allí siempre para contenerla si llega a quebrarse.
Todos se quedaron callados al escuchar esto, y Twilight fue la única que decidió romper el hielo.
- O...key, bueno, perece que nos estamos atrasando y el tren hacia Canterlot saldrá pronto. ¿Vamos ahora?
- Si. No queda tiempo- Accedió Naruto, mientras se dirigía a la puerta con Hinata a su espalda.
Las seis ponis y los shinobi salieron de la biblioteca y a los pocos minutos ya estaban abordando el tren. Naruto y Hinata encontraron esa experiencia... extraña. Puesto que ellos venían de un mundo donde la tecnología estaba en una etapa post-moderna pero aun así no poseían aviones, trenes u otros medios de transporte más allá de sus Jutsus, ver una pieza de maquinaria que tecnológicamente era atrasada pero prácticamente eficaz fue toda una novedad.
Las Mane Six simplemente se acostaron y comenzaron a charlar entre ellas de sus recuerdos y aventuras junto a Naruto hace un año. Por su parte, Naruto y Hinata se sentaron en esas extrañas literas para ponis, que más bien les servían de asientos, en lados separados del compartimiento sin hacer contacto visual por mucho tiempo entre ellos.
Las ponis le contaron a Naruto muchos de los acontecimientos que sucedieron ese último año, los cuales incluían los Juegos de Equestria, su viaje a un mundo de historietas, el súper cumpleaños de Rainbow Dash y las anotaciones que hicieron en su diario íntimo acerca de sus descubrimientos en la Magia de la Amistad. Por una razón o por otra, no mencionaron que ya no eran portadoras de los Elementos de la Armonía, y a Naruto no se le ocurrió preguntar.
Entre tantos recuerdos y anécdotas, Naruto no pudo dejar de preguntar acerca de cierto asunto...
- Y... ¿Qué fue de Sombra?- Preguntó el chico, haciendo que las ponis guardaran silencio- ¿Cómo se las arreglaron con él luego de que nos fuimos?
- ¡Ah, te refieres a Shadow Moon!- Apuntó Twilight con voz que denotaba triunfo.
- ¿Shadow Moon?
- Cuando regresaste a tu mundo, el unicornio que antes era Sombra despertó sin saber quién era- Comenzó a explicar la princesa- La Princesa Luna lo tomó como su pupilo y lo nombró Shadow Moon para darle una nueva identidad. Ella se encargó de reinsertarlo en la sociedad poni y explicarle quien fue en realidad y que había hecho.
- Hubo... ciertos problemas acerca de su comportamiento que incluyeron poderes oscuros y una extraña aparición de Chrysalis- Agregó Rainbow Dash.
- Fue un asunto muy delicado...- Continuó Twilight, molesta por la interrupción- Desapareció durante varias semanas y llegamos a creer que Sombra marcharía una vez más sobre Equestria. Ni siquiera las Princesas pudieron hallarlo en todo ese tiempo.
- ¿Y ustedes donde estaban en ese momento?
- ¿Nosotras?- Preguntó la Princesa con nerviosismo al recordar la "prueba"- Ehm... Estábamos algo ocupadas con otro asunto entre cascos- Twilight hizo una pausa en la que sus amigas también recordaron la "maldición" que tenían en ese momento y luego decidió continuar con la historia con una voz más animada- Pero un día, Shadow regresó, completamente cambiado, afirmando que estaba a nuestro servicio y que Chrysalis y él firmaron un pacto en el que no atacarían a Equestria nunca más. Fue difícil de creer para mí, pero a Celestia y a Luna les pareció un acto tan noble que lo re-incluyeron en nuestras filas como uno de nuestros aliados.
- ¿Y dónde está ahora?- Preguntó Naruto, tampoco convencido de tan buen cambio.
- Eso es lo extraño...- Respondió Fluttershy- No quiso quedarse.
- Luego de que regresó a Canterlot, Shadow dijo que había visto lo que "realmente" hizo al Imperio de Cristal y se marchó diciendo que tenía una misión muy importante para redimirse, y que no volvería hasta cumplirla.
- ¿Y lo dejaron ir, así como así?
- Ninguna de las princesas se lo impidió y Luna nos dijo que confiaba en él -Concluyó Twilight- No sabemos dónde está ahora, pero desde que se fue, no oímos nada acerca de magia oscura ni tuvimos reportes de ningún ataque de los Changelings. Así que creo que fue bastante bien.
- Ah...
Naruto pensó en el antiguo enemigo que tuvo la primera vez que vino a Equestria y pensó que eso era lo mejor para todos. Muchos de sus oponentes terminaron arrepintiéndose de sus actos al final, y Sombra no tenía porque ser la excepción, aunque le hubiera gustado ver a Shadow Moon por sí mismo.
Miró de reojo a Hinata, y observó que había sacado los restos de esa bufanda roja y había comenzado a tejerla, recomponiéndola. El chico no sabía por qué le ponía tanto empeño a esa prenda, pero lamentó haber olvidado la bufanda verde de su madre en la otra dimensión. Observando por la ventana el paisaje, y no queriendo molestar a Hinata, se quedó callado y esperando ver la gran ciudad blanca sobre la montaña.
Toneri despertó aquella noche, confundido y extrañado. Lo primero que recordó fue la batalla de Konoha, que estaba a punto de capturar a Hinata y ese ninja entrometido se interpuso, luego de ello no recordaba nada más y se extrañó de no encontrarse en algún tipo de prisión o en su propio castillo si la batalla había terminado. Una vez tuvo en claro eso, se dispuso a mirar a su alrededor y buscar cualquier señal de Chakra. Se horrorizó al no sentir Chakra de ningún tipo más que una abundante energía natural a su alrededor.
Lo peor de todo, no sentía el poder del Altar Tenseigan, levantó la mirada y se quedó atónito al ver que la luna estaba quieta en su posición original, sin moverse.
- ¿Qué está pasando?- Se preguntó a sí mismo- ¿Que pasó durante el tiempo en el que estuve inconsciente? ¿Dónde demonios estoy?
Miró a su alrededor y no descubrió señales de ninjas, ni de que alguien lo hubiera dejado allí. Solo estaba rodeado de árboles y de una extraña cueva a pocos metros de él que sentía vacía.
Dispuesto a saber donde estaba, se elevó unos metros sobre el nivel del suelo cuando de repente su propio cuerpo se detuvo. Sus ojos comenzaron a arderle y su corazón empezó a latir muy deprisa. El dolor era insoportable.
- ¡Aaaaahhh!- Gritó a la oscuridad mientras caía al suelo y se retorcía.
Sabía lo que pasaba, sabía que era necesario, pero no era el momento adecuado. No tenía el altar Tenseigan para protegerlo, y sin poder controlar la luna era imposible para él destruir ese mundo. ¿Que debía hacer?
Con la poca visión que le ofrecían sus irritados ojos y sentidos, caminó arrastrándose hasta la cueva y entro al refugio de la oscuridad. Era humillante, pero sabía que debía hacer lo necesario si quería sobrevivir y regresar a la batalla más adelante.
Se sentó en el frío piso de la cueva y cerró los ojos, sintiendo la energía a su alrededor. Si descansaba lo suficiente y prestaba bastante atención, podría responder a algunas de sus preguntas. Solo debía concentrarse, y luego... dejarse ir...
Por fin llegaron a Canterlot. Naruto, Hinata y el resto de las Mane Six se apresuraron a salir del tren y se pusieron en marcha hacia el palacio sin demorarse.
Mientras caminaban, Naruto observó con satisfacción que nada había cambiado en Canterlot desde la última vez que vino. Las calles, lo edificios, la multitud de ponis, nada parecía cambiar en la tierra de Equestria. Eso era algo que a Naruto le agradaba de ese lugar, porque podía alcanzar una paz que en mundo ninja jamás creyó posible, aunque también era cierto que eso no cuadraba mucho con él puesto que siempre sería un ninja.
Mientras caminaban, muchos ponis al igual que en Ponyville se giraban a ver a Naruto, reconociendo al héroe de Equestria, y esta vez llamaba más la atención siendo acompañado por una de las Princesas. Incluso algunos se atrevieron a escoltarlos en su camino al palacio, haciendo que el grupo de seis ponis y dos ninjas pasar a ser uno mucho más grande.
Aun así, los curiosos se dispersaron cuando llegaron a las entradas del palacio. Los guardias de armadura dorada observaron atónitos a sus visitantes y no se atrevieron a negarles la entrada.
Una vez pasaron las puertas, recorrieron los salones y pasillos hasta encontrarse con el corredor de los vitrales. Naruto y el resto se alegraron de ver el gran vitral que representaba su victoria sobre Sombra, con la ayuda de Kurama y los Elementos.
Hinata se sentía algo fuera de lugar entre todo eso. No creía que debería estar junto a Naruto y el resto de sus amigas para presentarse ante una gobernante de Equestria. Después de todo, y a pesar de que había peleado con mucho esfuerzo, su participación en la batalla se limitó a la de hacer lo mismo que todos los demás soldados del ejército. Incluso llegó a atrasarse un poco del resto, queriendo separarse, pero no encontró excusas cuando los demás le preguntaron por qué se quedaba atrás.
Cuando llegaron a la puerta de la Cámara del trono, Naruto la abrió sin miramientos y entraron a la amplia sala, donde Celestia los estaba esperando. La Princesa del Sol se encontraba fuera de su trono y junto a un enorme espejo de Cristal que Twilight reconoció como aquel que usó para viajar al mundo humano. Celestia observó con ojos y sonrisa benevolentes mientras sus antiguos amigos se le acercaban.
- ¡Bienvenido devuelta a Equestria, Naruto, y también tú Hinata Hyūga! No esperábamos una visita tan repentina, de haberlo sabido, les habríamos preparado una recepción más cálida.
- También me da gusto de verla devuelta, Abuela- Celestia.
- Naruto...- Le advirtió Twilight, aunque Celestia no pareció disgustada.
- Ehm... ¡Gusto en conocerla!- Exclamó Hinata dando una exagerada reverencia.
- Cuando recibí la carta de Twilight esta mañana, debo decir que me sorprendí mucho de sus noticias. Aunque me alegra saber que mi hermana Luna no desapareció del castillo sin una buena razón... ¿Estoy en lo correcto?
- También estoy confundido por esto, Abuela- Respondió el chico- Yo invoqué a Luna a nuestro mundo para que nos ayude con cierto asunto con nuestra propia luna. Pero estábamos en medio de una batalla cuando de pronto fuimos arrojados aquí. No sé si fue un accidente o nos enviaron aquí a propósito. Pero quisiera obtener respuestas.
- Y las tendrás lo bastante pronto- Dijo Celestia mientras giraba hacia el espejo- Solo debo lanzar un simple hechizo que Luna y yo llevamos perfeccionando por si se presentaba una situación como esta.
La Princesa del Sol se puso en posición y su cuerno comenzó a brillar con magia dorada. El espejo pareció alterarse, como si de pronto alguien hubiera arrojado una gota de agua sobre el vidrio y este respondía formando ondas. Detrás de esas ondas, comenzaron a formarse imágenes cada vez más nítidas hasta que por fin apareció la clara imagen de lo alto de la torre del Hokage, donde del otro lado del espejo los esperaba...
- ¡Kakashi-sensei!- Exclamó Naruto mientras observaba a sin maestro sin un rasguño- Me alegra de que esté bien.
- Esperábamos tu llamada, Naruto- Respondió el Sexto Hokage- Cuando Luna activó el hechizo para enviarlos a esa dimensión, nos dio instrucciones estrictas de traer un espejo aquí por si Celestia quería comunicarse con nosotros. Me alegra ver que sus predicciones eran correctas.
- ¿Está mi hermana bien?- Preguntó Celestia con preocupación.
- ¿Por qué no le pregunta usted misma?- Contestó Kakashi mientras daba vuelta el espejo.
La imagen giró sobre su eje y tanto los ninjas y ponis se regocijaron de ver a la Princesa Luna sana salva, y aun manteniendo el hechizo para mover la luna con ayuda de...
- ¿Quedó el Kage Bunshin que cree anoche en aquella dimensión?- Se extrañó Naruto- Creí que había desaparecido cuando me transportaron a este mundo.
- Al parecer, Kurama invirtió algo de chakra extra en este clon, Naruto- Explicó Luna, que parecía esforzada pero no agotada- Gracias a ello he podido mantener mi hechizo funcionando y he estado hablando con Kurama cuando creí que me faltaban fuerzas.
- "¿Creaste ese clon para estar a solas con Luna, peludo?"- Dijo Naruto para sus adentros.
- "No me juzgues, mocoso. Este cuerpo compartido que tengo contigo no me permite estar en dos lugares al mismo tiempo. Es por eso que decidí tomar una "política de seguro"."
- Como sea... ¡No es hora de perder el tiempo!- Señaló el ninja, poniéndose serio- Quisiera saber porque nos enviaron aquí, sensei. Porque todo esto formó parte de su plan ¿verdad?
- En efecto, Naruto- Dijo Kakashi- Te enviamos a ti y a Hinata a ese mundo para asegurar la protección de nuestra camarada. Pero temo que ya no importa eso ahora.
- ¿Que quiere decir?- Preguntó Twilight.
- Surgieron complicaciones con respecto al plan. No salieron las cosas como pensábamos- Anunció Kakashi, haciendo que las ponis y Naruto se quedaran callados y atentos a las palabras del Hokage- Temo que habrá que cambiar nuestros planes.
