¡DIOS MÍO! ¿Cuanto fue? ¿Un mes, quizas dos desde la última vez que publiqué? Un viaje a Alemania, más el regreso a la facu y ponerme al día me atrasaron mucho. Pero me dejaron fresco y con nuevas ideas para el futuro.

Bien, ya volví, y para celebrar no solo regresaré con un nuevo capítulo de Reencuentros, sino con la resubida de mi Fic Shadow Moon, esta vez remasterizado. Espero que les guste este capítulo. Se prepara el escenario, pronto vendra una batalla épica como nunca antes describí en mis Fics.

Capítulo 4: Nuevos planes:

- ¿A qué se refiere con cambio de planes, Kakashi?- Preguntó Celestia- Yo sé tanto como Naruto de este asunto.

- Lo sabemos, y sentimos mucho dejarla sin noticias- Respondió Kakashi con una sonrisa inocente bajo su máscara- Pero debíamos ser precavidos para asegurar la seguridad de Hinata.

- Verán... El plan original, en caso de que la defensa contra Toneri fallara, era la de transportar a Hinata a Equestria, y a Naruto como su protector ya que él ya había estado allí, pero no contábamos con que Toneri los alcanzara. ¿Está ahí, en ese mundo?

- Cuando despertamos, Toneri no estaba cerca nuestro. De haber despertado antes, se hubiera llevado a Hinata- Respondió Naruto.

- O a lo mejor estaba demasiado confundido para saber que hacer- Agregó Kakashi- Sea como sea, no volvió a aparecer desde que terminó la batalla y no ha habido más ataques de sus marionetas, así que debemos suponer que está en ese mundo o se perdió por el camino. Manténgase alerta, Naruto.

- Si Toneri está aquí- Señaló Naruto con alegría- No creo que nos de muchos problemas. Solo lo buscaremos las chicas y yo lo derrotaremos con los Elementos de la Armonía como hicimos con Sombra. ¡Problema resuelto!

Naruto miró alegre a las ponis, pero se le borró la sonrisa del rostro cuando observó que todas lo miraban nerviosas y algo tristes.

- Ehm... Naruto- Dijo lentamente Twilight- Con respecto a los Elementos de la Armonía...

Sin dar rodeos, las Mane Six le explicaron que durante el tiempo en que Naruto no estaba, el Bosque Everfree se había salido de control, producto de una fechoría cometida por Discord hace mucho tiempo que hizo que el Arbol de la Armonía se desequilibrara y secuestrara a ambas Princesas. Para resolverlo, las ponis tuvieron que ofrecer los Elementos de la Armonía al Arbol para restaurarlo, perdiendo sus joyas y el poder de la Magia de la Amistad. Basta decir que a Naruto esta noticia le cayó como un yunque sobre la cabeza.

- ¡AHG!- Protestó el ninja, lamentándose- ¡Tanto trabajo nos costó la última vez recuperar esas piedras, ¿y ahora las perdieron para siempre por culpa de un estúpido árbol?!

- Era necesario...- Se excusó Twilight- De no haberlo hecho, Luna y Celestia habrían quedado atrapadas en el Bosque Everfree. Aunque nos duele admitirlo, no podremos usar la Magia de la Amistad como la última vez. No ahora y quizás nunca más.

- Hay otro asunto en cuestión que nos puede presentar un problema- Anunció Luna con pesar, tratando de dejar el tema de los Elementos de lado- A pesar de que no hemos recibido ataques de las fuerzas de Toneri, mis propias fuerzas están fallando en mantener a la luna en su sitio. Sea lo que sea lo que la está moviendo, ha redoblado sus esfuerzos. Ni con el chakra de Kurama en el clon de Naruto podré mantener el hechizo por mucho tiempo.

- ¿Quieren que regrese para darle mi chakra?- Preguntó Naruto.

- No...- Respondió Kakashi- Necesitamos que te quedes en Equestria. Ya sea que Toneri llegó a tu mundo o se quedó en este, no lo sabremos hasta que vuelva a aparecer, y no podemos arriesgarnos a que capture a Hinata mientras tú no estás.

- Entonces... ¿Cómo evitaremos que la luna caiga sobre la Tierra?

- ¿Y qué pasará con mi hermana?- Intervino Hinata- ¿Hay noticias? No puedo quedarme en este mundo mientras ella está en peligro.

- Tampoco conseguiremos nada si los traemos a ambos aquí. Aunque los invoquemos, Hinata, no puedo permitir que salgas en su búsqueda y arriesgarnos a que Toneri te capture. Y ya quedó establecido que el chakra de Kurama por sí solo no bastará para detener el avance de la luna por mucho tiempo. Tal vez sea el momento de seguir el consejo del Raikage y utilizar su arma de Chakra para destruir la luna antes de que impacte sobre la tierra.

- ¡No pueden hacer eso!- Exclamó Celestia, para asombro de todos- Si destruyen la luna, el balance natural de su mundo se romperá. Sé porqué lo digo: Sin la luna, los mares comenzarán a comportarse erráticamente y puede haber inundaciones que causarían miles de víctimas.

- Y pueden haber muchas más pérdidas si dejamos que la luna caiga sobre la tierra, toda la humanidad de hecho- Respondió el Hokage- De cualquier manera, las decisiones que tomemos desde ahora conllevaran riesgos altos.

Todos se quedaron cayados durante unos segundos, sin saber qué hacer. A nadie le gustaba el panorama que tenían delante , hasta que Naruto tuvo una idea que nadie había pensado antes.

- ¿Y qué tal si potenciamos el hechizo de Luna?- Propuso- ¿Aumentamos su energía por medio de una gran masa de Chakra?

- Incluso si usáramos todo el Chakra de Kurama, no va a bastar para detener lo que sea que empuja la luna- Dijo la princesa.

- Pero Kurama es solo un Bijuu. ¿Qué pasaría si uniéramos a los nueve?

La idea tardó unos cuantos segundos en llegar a la cabeza de todos.

- ¿Los Nueve?- Preguntó Celestia, sin entender.

- ¿Quieres decir que traigamos a todas las Bestias con Cola para que le presten chakra a Luna?- Inquirió Kakashi, pensativo- Es una idea arriesgada, sobre todo considerando que la mayoría ahora viven en libertad y uno de ellos es el hermano adoptivo del Raikage.

- Un minuto...- Dijo Celestia- ¿Quieren decir que hay otras ocho criaturas iguales a Kurama?

Naruto asintió y miró a su sensei.

- Podría funcionar ¿o no?- Señaló- Con el Chakra de todos, Luna tendría fuerza suficiente como para regresar la luna a su puesto. No habría desastre natural, y los planes de Toneri se verían frustrados, seas cuales fueran, es perfecto.

- ¡Absolutamente, no!- Gritó Kurama desde el clon de Naruto en el Mundo Shinobi, todos se quedaron mirándolo atónitos- ¡Los únicos capaces de aguantar el poder combinado de los nueve Bijuus son descendientes de Hashirama Senju, el primer Hokage, o el Sabio de los Seis Caminos! No voy a arriesgar a que Luna soporte el Chakra de todos nosotros. ¡El esfuerzo podría matarla, o algo peor!

- Pero Luna no es un shinobi- Señaló Sakura- La energía natural que manejan en Equestria es más pura que la de este mundo, y el poder del Sabio de los Seis Caminos sería capaz de regresar la luna a su lugar.

- Fue él quien la creó...- Agregó Kakashi- O así dice la leyenda.

- Aun así, no vale la pena el riesgo. Luna podría arriesgar su vida si llegara a entrar en contacto con todos los Bijuus al mismo tiempo.

- Kurama... Naruto arriesgó su vida por nosotras en la batalla contra Sombra hace un año. Dos años para ustedes- Aclaró Celestia- Es una deuda que debemos saldar.

- ¡No me importa! No voy a permitir...

- No es tu decisión- Lo atajó Luna con tono cortante - Si esa energía combinada puede salvar este mundo, voy a intentarlo.

Kurama se quedó cayado por unos segundos, pero el clon de Naruto había dejado una mueca de aturdimiento, como si tuviera un mal sabor en la boca.

- Como quieran, pero necesitaré que traslades otro clon con mi Chakra a tu mundo Naruto. Así como utilizaste el modo Sabio en la batalla con Pain, transporta una porción de mi Chakra a este mundo para que pueda ayudar a Luna de la mejor manera que pueda.

- Entendido- Respondió Naruto con energía.

- En ese caso, tendré que hablar con el resto de los Kages sobre este asunto- Dijo Kakashi con voz cansada- El Hachibi sigue estando en el interior del hermano del Raikage, Killer Bee, y el Ichibi sigue viviendo en los desiertos, cerca de la Aldea de la Arena. Pero de los otros Bijuus...

- ¡Kurama podría ocuparse de convocarlos!- Aseguró Naruto.

- En efecto. Aunque no se puede asegurar que todos responderán a mi llamada. No somos lo que se dice, buenos amigos.

- Naruto podría...

- ¡De hecho!- Lo interrumpió este- ¡Conozco a los dos ponis ideales para encargarse de este asunto!

Y señaló a las dos pegasos del grupo.

- ¡¿Yo?!- Grito Fluttershy

- ¿Nosotras?- Preguntó Rainbow.

- ¡¿Ellas?!- Gritaron todo el resto.

- ¡Sí!- Dijo Naruto, sonriendo- De haber tenido los Elementos de la Armonía, no habría pensado en enviarlas allá, pero ya que no contamos con ellos. Creo que son perfectas para el trabajo: Ambas pueden volar, Rainbow más rápido que nadie, y alcanzarán a convocar a todos los Bijuu en un tiempo record.

- Aunque admito que tiene razón...- Dijo Rainbow, sonriendo y haciendo que varias desvíen la mirada- ¿Que te hace pensar que un montón de monstruos me harán caso a mí?

- ¿Y yo por qué tendría que ir?- Chilló Fluttershy, casi como una súplica.

- Porque no puedo regresar a mi mundo con la posibilidad de que Toneri siga rondando por aquí. Y los Bijuu no confían demasiado en los humanos de todas formas, incluso algunos siguen resentidos conmigo. Rainbow Dash es el elemento de la Lealtad, y creo que una poni como ella podría convencer a Matatabi, o incluso a Shukaku, que no se llevan bien con Kurama. Segundo, Fluttershy es la poni más amable que conozco, estoy seguro de que les gustarás, sobre todo si les hablas cortésmente y los llamas por sus nombres.

- ¡Pues gracias, pero no gracias!- Dijo Fluttershy, dándoles la espalda a todos y dando unos pasos para alejarse- ¡No pienso ir a juntarme con un grupo de monstruos como el Zorro del año pasado! Sin ofender, Kurama...

Todos miraron preocupados a la pegaso peli-rosada, excepto Naruto, que tenía una cara parecida a la que hacía cuando iba a realizar una travesura.

- Es una lástima...- Dijo en voz alta- Y eso que varios de ellos son animales, como una enorme gata azul.

Al oír esas palabras, las orejas de Fluttershy se levantaron enseguida, y se sacudieron como si una mosca la hubiera molestado. Naruto sonrió aun más.

- ...Y Shukaku requeriría algo de tacto, después de todo, es un mapache gigante.

Las piernas de Fluttershy comenzaron a temblar, y su cabeza se movió ligeramente de un lado a otro. Todos miraron radiantes a Naruto.

- YChōmei... es un insecto gigante, más bien parecido a un escarabajo con alas verdes fosforescentes.

Fluttershy se dio vuelta casi violentamente, aunque su cara se mantenía seria, para ocultar su emoción.

- Por otra parte... no puedo ignorar la responsabilidad y la deuda que tenemos con Naruto. Así que no me queda otra opción más que ayudar a reunir a esas pobres criaturas para que nos presten su apoyo.

- Muy bien.- Concluyó Kakashi con un suspiro, aunque no menos sorprendido de las habilidades de persuasión de Naruto.

- Naruto...- Dijo Rainbow Dash con tono bajo- No digo que no sea buena idea, pero... ¿Qué pasará con nuestro... otro asunto?

- Ah, eso...- Respondió el chico seriamente- Parece que voy a quedarme aquí un buen rato, así que tendrás tiempo de sobra para juntar a los Bijuu y regresar aquí. Cuando vuelvas, nos ocuparemos de Scootaloo, sin rodeos, sin excusas, la verdad.

La pegaso asintió. Rainbow y Fluttershy se colocaron delante del espejo y Naruto juntó sus manos formando un sello, creando un clon al que dejó la mitad del Chakra que tenía de Kurama en ese momento, listos para el viaje.

- Esto debería darnos la solución a nuestros problemas, de momento...- Anunció el Hokage, sonriente. Gracias por todo.

- ¿Y qué haremos nosotras?- Se atrevió a preguntar Twilight- No es que quisiera entrometerme, pero me resulta difícil mantenerme al margen mientras su mundo tiene problemas. Sobre todo después de todo lo que pasó hace un año.

- Si nuestras sospechas son ciertas, necesitarán estar preparados y alerta para cualquier cosa en ese mundo también- Advirtió Kakashi- Cuide bien a Naruto y a Hinata, Celestia, se lo encargo.

- Estarán a salvo con nosotras- Respondió la Princesa del Sol con una reverencia- Es una promesa.

Kakashi asintió, y la imagen del espejo se disolvió, volviendo a ser un espejo normal y corriente. Rainbow Dash, Fluttershy y el clon de Naruto se quedaron quietas mientras el Naruto original formulaba los sellos delante de ellas. No podían dejar de demostrar su nerviosismo ante la idea de que iban a viajar a otra dimensión.

- No dolerá nada- Las tranquilizó el ninja- Cuando se den cuenta, estarán delante de la Princesa Luna y Kakashi-sensei. Ellos y Kurama les dirán adonde tienen que ir a partir de ahí. Luna se encargará de traerlos de vuelta cuando todo termine.

- ¡Entendido!- Dijeron ambas.

- ¡Buena suerte!- Les dijo Applejack-

- Vean todo lo que puedan y luego cuéntemelo todo con detalles- Les pidió Twilight- Serán las primeras ponis en ir a la dimensión de Naruto, lo que va a ser una oportunidad de una sola vez en la vida. Así que no la desperdicien- Esto último lo dijo en un tono que nadie supo bien si eran buenos deseos o celos de la alicornio.

- ¡Cuando vuelvan, les haremos una fiesta de "Regreso de viaje inter-dimensional"!- Gritó Pinkie, dando saltitos por todo el salón.

Naruto colocó su mano sobre el suelo y un sello se formó debajo de ambas ponis y el clon.

- ¡Kuchiyose no Jutsu!- Gritó, haciendo que los tres desaparecieran en una nube de humo, mientras el sello se desvanecía.

El resto de las Mane Six se sorprendieron un poco del hecho de ver a sus dos amigas desaparecer en un instante, como una especie de truco de magia, pero no tuvieron tiempo para alterarse porque Celestia se adelantó parándose delante de todos con firmeza, como solía hacer antes de dar un discurso.

- Bueno Princesa Twilight, parece que debo encomendarte una vez más la misión de ofrecer asilo a Naruto, y esta vez incluyendo a Hinata, y asegurarte de que no les falte nada. ¿Puedo contar contigo?

- Por supuesto- Respondió Twilight.

Celestia dio una rápida sonrisa a su antigua estudiante y luego se dirigió a sus huéspedes.

- Naruto, Hinata, quiero darles formalmente la bienvenida a Equestria una vez más y decirles que pueden contar con nosotras para lo que necesiten. Pero, tal y como dijo Kakashi, no sabemos si ese tal Toneri ha llegado a Equestria, por lo que debemos estar muy alerta a cualquier situación extraña. Aun así, por ahora, quisiera pedirte un favor, Naruto.

- ¿Que necesita, Abuela?

- Twilight, Luna, Cadence y yo íbamos a ofrecer mañana por la noche una bienvenida formal a los Duques de Maretonia en una recepción real en el Imperio de Cristal. Pero temo que no podremos ofrecerles la presencia de todas las Princesas de Equestria por los eventos recientes.

- ¿Y entonces?

- Si no es mucha molestia, quisiera que tú y Hinata nos acompañaran al Imperio de Cristal y nos ayuden a recibir a los duques ocupando el lugar de Luna. Es una rara oportunidad que tendrán de conocer el Imperio, y podremos mantenerlos a salvo alejados de la Capital.

Naruto miró a Hinata y esta se encogió de hombros, sin dar muestras de tener inconvenientes.

- No hay problema, aunque no sé nada acerca de recibir duques o nobles. Generalmente a nosotros nos encargaban la tarea de protegerlos durante el viaje. ¡Al menos se sentirá como una misión como los viejos tiempos!

- Ah, no creo que eso sea un problema. Eso sí... creo que deberían consultar por un cambio de ropa.

Naruto se miró a sí mismo, con su uniforme tradicional de ninja.

- ¿Qué problema tiene mi ropa?

Varias de las presentes miraron nerviosas a Naruto, y Rarity fue la que tomó la palabra en el asunto.

- ¡Ay, querido! No es por ofender, pero... tu ropa simplemente no servirá si vas a recibir a la realeza. ¡No se preocupe, Princesa! Me encargaré de dejar decentes a estos dos, aunque me cueste trabajar toda la noche.

Este comentario dejó a ambos ninjas mirándose desconfiados acerca de la propuesta.

- Sabía que podía contar contigo- Le agradeció la Princesa- Por ahora... regresen a Ponyville y disfruten del resto del día. Mañana por la mañana pasaré con el tren para dirigirnos todos juntos al Imperio de Cristal. Pueden retirarse.


El regreso a la estación y tomar el tren de regreso al pacífico pueblo pasó casi desapercibido para los ninjas y las Mane Six (Las que quedaban). Todos estaban metidos en sus propios pensamientos:

Naruto estaba bastante satisfecho y contento en ese momento. Había pasado de estar en la aburrida Aldea, donde constantemente era perseguido por locas admiradoras, al pacífico mundo de Equestria, donde todos lo conocían y aceptaban, pero no deseaban regalarle cosas constantemente y acompañarlo a todos lados. Tampoco podía olvidar que volvía a estar con sus amigas, las ponis a quienes había aprendido a querer la semana que estuvo en Equestria por primera vez. Tantos recuerdos, tanta risa y felicidad. No podía pedir nada mejor. Por otro lado, no podía dejar de preocuparse por Hinata, que pese a que se encontraba a salvo y segura, se la veía triste y callada la mayor parte del tiempo. Quería protegerla a toda costa, pero también quería verla sonreír. Entendía que estaba preocupada por su hermana, pero por alguna otra razón continuaba silenciosa y con la mirada perdida, como si no pudiera percibir lo que pasaba a su alrededor.

Hinata no se sentía para nada contenta con la situación. Si bien estaba en un mundo maravilloso, donde había cosas tan bellas y fantásticas como jamás había soñado, en ese momento no importaba nada de ello. Lo único en lo que podía pensar era en su hermana menor, atrapada, y la extraña revelación que Toneri le hizo. ¿Acaso ese monstruo era capaz de hacerle algo como eso a su hermana? Había oído historias oscuras acerca del clan Uchiha, quienes se asesinaban entre ellos para poder implantarse los ojos de sus parientes y así obtener un poder mayor, pero... ¿Pasaría lo mismo con el Byakugan? ¿Que esperaba obtener Toneri con esos ojos? ¿Acaso su hermana seguía viva? Toneri le había asegurado que estaba a salvo, pero le quedaba claro que no podía confiar en él. Lo que sí estaba segura era que Toneri tenía un interés especial en ella, pero... ¿Por qué ella? Ya había obtenido un par de ojos, ¿Que podía querer de ella? Tantas preguntas sin respuestas sumadas a su preocupación la estaban haciendo caer en un sitio oscuro y aislado dentro de su mente. Lo único que le estaba ayudando a superarlo era Naruto. La presencia del chico le daba fuerzas, le daba un nuevo propósito a su vida aparte de solo velar por su hermana, quería demostrarle sus sentimientos a como dé lugar. Pero no estaba lista, aun no.

Twilight estaba tranquila, aunque en el interior también se sentía confusa. Había hecho mucho para defender Equestria tanto el año anterior como antes todavía contra otras amenazas, pero ahora que estaban en un periodo de paz, se preguntaba si realmente estaba haciendo un buen trabajo como princesa. No tenía encargos especiales o misiones diarias como lo hacían Luna y Celestia, ni tenía un lugar que defender como Cadence excepto en estos tiempos de crisis. ¿Realmente era útil para Equestria como Princesa, o será que seguía haciendo lo mismo que cuando era una simple unicornio? Ahora que Naruto estaba cerca y tenía una nueva misión, tal vez sus dudas se disipen.

Rarity simplemente miraba con avidez a tanto Hinata como a Naruto y hacía planes para cuando llegara a su Boutique: "Ambos requerirán que acomode mis maquetas para su forma. Aun no entiendo cómo pueden caminar en dos patas. Naruto requerirá un traje de potro, elegante pero ligero, para asegurar su comodidad. Con Hinata puedo ser más minuciosa, tal vez un vestido con gemas de adorno. ¿Necesitaré que combinen ambos? Oh, sí tengo tiempo, debería de buscar los diseños del vestido de Twilight y las Princesas..."

Applejack, ajena a los problemas pero no inadvertida de ellos, miraba a Twilight con preocupación, y le salía una sonrisa bondadosa cuando observaba a Naruto y a Hinata. "Cielos, me pregunto cómo seguirá la historia de estos dos, y si ellos mismos lo saben"- Pensaba mientras el tren traqueteaba rumbo a Ponyville.


El viaje a través del Jutsu de Invocación no fue nada comparado con el antiguo viaje que hicieron las Mane Six por el espejo al extraño mundo que visitaba Celestia en una antigua aventura. Para Rainbow Dash y Fluttershy, casi fue como aparecer de pronto en otro lugar y otro tiempo.

Lo primero que vieron ambas pegasos, fue la gigantesca Aldea que se extendía a lo lejos desde la gran vista que tenían desde la torre del Hokage. Al darse vuelta, se encontraron para su agrado con caras conocidas y rostros familiares, y se sorprendieron al ver las enormes caras talladas en piedra de los Antiguos Hokages. Nunca antes habían visto un trabajo manual a tan gran escala.

La princesa, que se encontraba sentada y sudorosa junto al clon de Naruto que se había quedado allí, les dió una sonrisa forzada mientras ambas ponis se inclinaban en señal de respeto. El clon que acompañaba a las Rainbow Dash y Fluttershy asintió con entendimiento y desapareció en una voluta de humo, transmitiendo el chakra de Kurama depositado en él al que estaba junto a la princesa.

Hecho el intercambio Luna se levantó, con más energía que antes, y se dirigió a las recién llegadas.

- Me alegra de que estén aquí, Rainbow Dash, Fluttershy. Su ayuda podría inclinar la balanza a nuestro favor.

- ¡Déjenoslo a nosotras, Princesa!- Le aseguró la pegaso azul- ¿Donde están esos Bijuu? Me ocuparé de traerlos aquí cueste lo que cueste.

- Paciencia...- Aconsejó la Princesa- El Hokage Kakashi fue a hablar con los otros Kages para comunicarles el plan, y Kurama está en comunión con los Bijuu en estos momentos. Pronto sabremos quienes responderán el llamado, y a quienes tendremos que convencer.

Ambas pegasos se sentaron cerca de la Princesa, quedándose quietas y observando el paisaje, para aburrimiento de Rainbow Dash. A la media hora, Kakashi apareció desde el costado del techo, portando su uniforme de batalla que llevaba la noche anterior. Cuando observó a ambas pegasos, hizo una pequeña reverencia al acercarse y luego pasó a una cara de profundo cansancio.

- Bueno, le comuniqué nuestras intenciones al resto de los Kages. Gaara y la Mizukage estuvieron de acuerdo con el plan, pero el Tsuchikage tenía problemas para confiar en los Bijuu, y "A" el Raikage se negaba a enviarnos a su hermano menor en tiempos tan turbulentos. Sin embargo...- Miró al clon de Naruto, que permanecía agachado junto a Luna con los ojos firmemente cerrados- Parece ser que Kurama comenzó a influir en los Bijuu. Killer Bee anunció que vendría por su cuenta lo más pronto posible.

- ¿Y el resto?- Preguntó Luna- ¿Donde están el resto de las personas que poseen Bijuus en su interior?

- La mayoría de los Bijuu ya no tienen Jinchurikis- Explicó el Hokage- Varios de ellos viven en hábitats protegidos y otros decidieron quedarse cerca de las Aldeas. Aun así, la mayoría guarda cierto rencor a los humanos, habrá que esperar las noticias de Kurama.

Pasaron varios minutos en silencio, hasta que Naruto abrió los ojos, pero cuando lo hizo, sus ojos eran rojos y tenía la pupila rasgada como la de Kurama, y cuando habló, lo hizo con la profunda y penetrante voz del zorro.

- ¡Maldición! ¡Por algo no me gusta hablar con el resto de los Bijuu, algunos son tan tercos como los humanos, y eso que nos queremos diferenciar de ellos a toda costa!

- Oh, no...- Dijo Luna, preocupada- ¿Acaso no respondieron a nuestro llamado?

- Bueno... Yo no diría eso- Respondió el Zorro, molesto- Gyūki, Kokuō, Son Gokū y Matatabi decidieron ayudarnos y se pondrán en camino. El problema es el resto: Saiken, el seis colas, es un perezoso que no desea ayudarnos por simple vagancia. Chōmei e Isobu, el tres y siete colas, no quieren abandonar sus hogares en el cielo y el mar. Y Shukaku, bien... digamos que ese maldito mapache de una cola no se lleva bien conmigo y el sentimiento es mutuo. No vendrá solo porque yo se lo pida.

Kakashi respiró hondo y luego lanzó un suspiro.

- Supongo que no hay opción más que enviar a ambas a convencerlos. Por lo menos contamos con el apoyo de cuatro Bijuus más. Solo debemos convencer a los otros cuatro. Eso haría dos para cada una. ¿Creen que podrán hacerlo?

- ¿Lo... intentaremos?- Dijo Fluttershy insegura- Pero... ¿Quiénes son esos cuatro que faltan? ¿Donde los encontraremos?

- Shukaku es un mapache gigante y hecho de arena que habita cerca de la Aldea Oculta entre la Arena. Isobu es una tortuga gigante de tres colas que vive en un lago en el límite de los bosques de Konoha y el mar.

- ¡Creo que iré por esos dos!- Exclamó Rainbow- Naruto me advirtió que tendría que ser dura con Shukaku y tengo una tortuga de mascota, así que de seguro podré entenderme con otra.

- O...k- Dijo Kurama, dudando de esa afirmación y ahora dirigiéndose a Fluttershy- Eso te dejaría a ti a Chōmei y a Saiken. El primero es un escarabajo rinoceronte enorme que vive en los bosques del norte, con otros insectos.

Fluttershy dejó salir un pequeño grito de júbilo que tapó con su boca rápidamente. Kurama ignoró esto y continuó.

- Saiken es una babosa de seis colas que prefiere los pasajes subterráneos debajo de las montañas. Lo encontrarás cerca de donde vive Chōmei, pero debajo de la tierra.

- ¡De acuerdo!- Dijo calmada pero alegre la pegaso amarilla- Me llevo bien con los animales, y también con los insectos. Creo que podré convencerlos, pero... ¿Como los encontraremos? No conocemos nada de este mundo, ni a donde nos tenemos que dirigir.

- Yo me ocuparé de eso- Dijo Kurama, extendiendo su mano (Que era la de Naruto)- Tóquenme y les daré una porción muy pequeña de mi chakra. Será casi imperceptible, pero suficiente para que las pueda guiar. Los Bijuu tenemos un lazo profundo entre nosotros, yo podré señalarles el camino como si se tratara de una mero presentimiento.

Las dos pegasos se acercaron con paso firme al clon de Naruto y tocaron su mano, casi sin darse cuenta, el chakra de Kurama se transmitió a ambas y las pegasos supieron adonde tenían que ir como si recordaran lejanamente el camino.

- ¡Vayan, mis pequeñas ponis!- Ordenó Luna- Vayan y convenzan a esas criaturas de que nos ayuden. El destino de este mundo se encuentra en sus pezuñas.

Sin perder el tiempo, Rainbow Dash salió volando a toda la velocidad que fue capaz, dejando una estela de arcoíris a su paso. Por su parte, Fluttershy se elevó suavemente y fue tomando altura mientras tarareaba una canción, dirigiéndose hacia el horizonte.


Cuando llegó el tren al pueblo, Naruto bajó lo más pronto posible y comenzó a saltar de edificio en edificio hasta subir a lo alto del Carrousel Boutique de Rarity, donde observó con alegría todo Ponyville y los alrededores. El bosque Everfree, donde vivía Zecora, los lagos y arroyos cerca de la casa de Fluttershy, los campos de manzanos de los Apple y las montañas y colinas más allá. No era como la vista que tenía en Konoha, allí siempre veía la gigantesca aldea y los bosques que la rodeaban, pero allí... Ponyville era un paraíso, ese era su segundo hogar.

Pasó un rato hasta que comenzó a sentir hambre, ya que era pasado el mediodía, así que regresó a la casa del Arbol donde Twilight, Hinata y el resto lo esperaban con pan y heno, que no se atrevió a probar.

- ¿Dónde estabas?- Preguntó Twilight- No nos diste tiempo a planear nuestros movimientos.

- ¿Planear qué?- Preguntó Naruto mientras mordisqueaba su pedazo de pan- Mañana nos iremos al Imperio de Cristal, y por hoy nos dieron un día libre. ¡Relájate un poco, Twilight!

- ¿Relajarme? Mañana tendremos que recibir a dos duques de Maretonia, o más bien, tú recibirás a dos duques de Maretonia. Y no sabemos si un ninja peligroso de tu mundo está libre quien sabe dónde.

- Si Toneri está aquí, nos enteraremos...- Respondió Naruto encogiéndose los hombros- No tiene su ejército de marionetas aquí, no sabe dónde está, ni siquiera sabe como regresar a nuestro mundo. Saldrá todo bien.

- No has cambiado en nada, Naruto- Dijo Applejack con una sonrisa- Sigues siendo optimista y activo como siempre.

Naruto se rascó la nuca mientras sonreía. Cuando terminó su pan, se levantó y se dirigió a la puerta.

- Bueno... me voy a ver a Scootaloo y a las demás, les prometí que las visitaría. Applejack... ¿Vienes conmigo?

- Sip, tendré que terminar con mis deberes hoy si deseo estar libre para mañana.

- ¡¿Adonde crees que vas?!- Le gritó Rarity mientras sacaba su cinta métrica- ¡Debo tomar tus medidas para poder hacer un traje aceptable para ti mañana!

- ¿Qué? Pero...

Sin darle tiempo, Rarity lo hizo pararse firme y comenzó a tomar medidas tanto del largo de sus brazos como el ancho de sus hombros y altura.

- Solo tomará unos minutos Naruto, eso es todo- Señaló Twilight tranquilamente mientras elevaba un libro con su magia y comenzaba con su lectura.

- ¡Hey, Hinata!- Le gritó Naruto al ver que ella salía con Pinkie Pie hacia afuera- ¿No te tiene que tomar tus medidas a ti también?

- Ah... Rarity lo hizo mientras no estabas. Como no conozco nada de este pueblo, ni a nadie, ella me mostrará el pueblo- Dijo señalando a Pinkie, que daba saltitos con sus cuatro patas a un ritmo juguetón-

- ¡Espera, no me dejes solo con...! ¡Auch!- Gritó al sentir que lo pinchaba con un alfiler.

- ¿¡Podrías quedarte quieto!?- Lo retó Rarity- ¡Estoy haciendo un labor de precisión aquí!

- ¡Nos vemos luego, Naruto!- Dijo Applejack.

Naruto suspiro mientras Hinata, Applejack y Pinkie salían riéndose un poco la suerte del ninja.


Hinata era siempre una persona tranquila que no deseaba apresurarse ni apresurar a los demás, excepto cuando se trataba de algo importante. Desgraciadamente, nada de eso se aplicaba a Pinkie Pie.

La pequeña poni rosada era activa y alocadamente alegre. Saltaba en vez de caminar, cantaba y tarareaba canciones constantemente, y siempre que hablaba o hablaba con mucha rapidez o decía incoherencias que solo ella entendería. Era por eso que Hinata lamentaba no tener a Fluttershy a su lado, esa poni era la única con la que realmente llegó a entenderse la última vez que estuvo en ese lugar.

- ¡Y ese es Sugarcube Corner!- Gritó señalando un extraño edificio que parecía hecho literalmente de dulces de la forma en que estaba decorado- Ahí es donde de trabajo, hacemos fiestas, reuniones, visitas familiares, bodas, despedidas de soltero y horneamos dulces. También es donde la mayoría de los ponis del lugar decide pasar un buen rato y...- Se acercó extremadamente cerca de la cara de Hinata, que la hizo asustarse y sonrojarse un poco- Posiblemente él único lugar donde se tenga un lagarto como mascota y donde se invente por primera vez ,la Chimicherrychanga.

- Uhm... ¿Qué es una...?

- ¡Me alegro que pregunteeees!- Dijo Pinkie estirando la última palabra con alegría- Una Chimicherrychanga es una cereza molida envuelta en masa y frita. ¡Chimicherrychanga! ¿No suena gracioso? Adoro las palabras graciosas. ¿Han visto la cantidad de palabras graciosas que usan? Jutsu, Shinobi, Kunai, Kunoichi. Esa última me suena a algo que produce comezón. Hablando de comezón, si te molesta...

- ¡Ah, Pinkie!- Exclamó Hinata con más volumen de lo que estaba habituada, pero logró que la poni hiciera una pausa.

- ¿Siii... mi buena amiga?

- No quisiera sonar ruda, pero... ¿Podríamos seguir conociendo el pueblo, sin tantas explicaciones?

- ¡Eso hacemos, tontita! Estaba a punto de mostrarte el Spa de Aloe y Lotus, el lugar más relajante de todo Ponyville.

- ¿Un Spa?- Repitió Hinata.

- ¡Sí! Rarity lo visita todo el tiempo...- Continuó mientras caminaba a paso alegre- Insiste en que la acompañemos para relajarnos y por sus tratamientos de belleza, yo no estoy tan interesada en ello. Para mí algo hermoso es algo que tenga dulzura en su interior. Sin embargo, me pregunto cómo será ahora que Bulk Biceps trabaja en el lugar. ¿Sabías qué...?

Pero Pinkie se detuvo al ver que Hinata no la seguía. La Kunoichi se había quedado quieta en el lugar, con la mirada baja, dejando que su pelo no deje ver sus ojos. Pinkie no los veía, pero los tenía cerrados.

- ¿Hinata?- Preguntó la poni. Se acercó un poco, cautelosa, no le daba buena espina lo que veía.

- ¿Qué clase de hermana soy?- Preguntó la ninja a la confundida poni- Mi hermana está perdida, quien sabe dónde, tal vez le pasó algo terrible, y yo me doy el lujo de ir a otro mundo, despreocuparme y dejar de pensar en ella. ¡Esto no está bien! ¿¡Por qué no puedo regresar a mi mundo!? ¡Soy una pésima persona!

Pinkie dio un gran jadeo al oír aquello. Eso era algo que no podía permitirse: Ver a uno de sus amigos no querer sonreír.

- ¡Hey!- Le dijo intentando consolarla- No está todo tan mal, estás aquí, estás rodeada de amigos. No significa que seas una mala persona. ¡Intenta animarte!

- ¿Que amigos?- Le respondió Hinata con enojo- Yo no soy tan abierta ni tan alegre como Naruto. Él puede aceptar cualquier situación y tratar de arreglar sus problemas por sí mismo. Yo no soy así, no sé donde estoy, no conozco a casi nadie de aquí. ¡No pertenezco aquí, no me digas que trate de animarme!

Al decir esto, Hinata afecto de gran manera a Pinkie. Como pocas veces se ha visto, el cabello de Pinkie pareció desinflarse y se cayó sobre su rostro mientras miraba al suelo con tristeza. Hinata no pudo hacer nada más que agacharse y agarrarse la cabeza mientras lloraba.

Pinkie miró a Hinata con tristeza, se sentía mal con ella misma por no haber notado antes que algo la entristecía, que se sentía así. Sin embargo, en su mente las ideas eran algo que entraban y pasaban tan rápido como el sonido, y fue así como pasaron solo unos segundos hecha "Pinkamena" hasta que volvió a inflarse su cabello y se le ocurrió una nueva.

Así como antes sintió deseos de llevarla en un tour por Ponyville, ahora se propuso un nuevo objetivo: Hacer sonreír a Hinata otra vez. Jamás era tarde para enmendar un error. Hinata se sentía mal y Pinkie sabía lo que necesitaba, aunque se lo daría a su modo.

Afinó su voz y se acercó a ella de manera excéntrica y cantando una canción que el pueblo entero bien conocía, sin parar de sonreír mientras lo hacía. Al notar esto, Hinata no pudo hacer más que sentir curiosidad y confusión, aunque aun tenía lágrimas en los ojos.

(Smile -My Little Pony)

My name is Pinkie Pie (Hello!)

And I am here to say (How ya doin'?)

I'm gonna make you smile and I will brighten up your day

It doesn't matter now (What's up?)

If you are sad or blue (Howdy!)

'Cause cheering up my friends is just what Pinkie's here to do

Hinata se quedó absorta ante esta situación. ¿Cómo podía ponerse a cantar para intentar animarla? Al escuchar, comenzó a entender que las cosas eran completamente distintas al mundo Shinobi. Aquí había otras formas para expresarse, formas más puras, y poderosas...

'Cause I love to make you smile, smile, smile

Yes I do

It fills my heart with sunshine all the while

Yes it does

'Cause all I really need's a smile, smile, smile

From these happy friends of mine

Hinata ya no lloraba, porque su confusión e incluso aturdimiento era mayor que su tristeza. Oía la letra de la canción y sentía que quería ayudarla. Pero... ¿Que tenía que ver con ella? ¿Por qué deseaba tanto hacerla feliz en un momento así?

I like to see you grin (Awesome!)

I love to see you beam (Rock on!)

The corners of your mouth turned up is always Pinkie's dream (Hoof bump!)

But if you're kind of worried

And your face has made a frown

I'll work real hard and do my best to turn that sad frown upside down

'Cause I love to make you grin, grin, grin

Yes I do

Bust it out from ear to ear let it begin

Just give me a joyful grin, grin, grin

And you fill me with good cheer

Al llegar a este punto, Pinkie se dirigió directamente a Hinata, acercándose a ella y levantando su mentón con su pezuña . Los ponis que estaban cerca comenzaron a mirar y acercarse al escuchar a Pinkie cantar. Normalmente ante esta situación, Hinata se sentiría avergonzada, pero ahora solo tenía oídos para Pinkie. Su canción comenzó a tomar toda su atención, como si fuera algo hipnótico.

It's true some days are dark and lonely

And maybe you feel sad

But Pinkie will be there to show you that it isn't that bad

There's one thing that makes me happy and makes my whole life worthwhile

And that's when I talk to my friends and get them to smile

Pinkie comenzó a atraer a todos sus amigos cerca. Cada uno veía a Pinkie y no podía evitar sonreír. Hinata no entendía como podía existir alguien tan alegre y tan llena de vida. ¿Que la hacía esforzarse tanto?

I really am so happy

Your smile fills me with glee

I give a smile I get a smile

And that's so special to me

'Cause I love to see you beam, beam, beam

Yes I do

Tell me what more can I say

To make you see

That I do

It makes me happy when you beam, beam, beam

Yes it always makes my day

Al ver la cantidad de ponis alrededor que comenzaban a amontonarse, el interés de Hinata volvió a ser reemplazado por la vergüenza y timidez. No le agradaba ser el centro de atención, y no deseaba sonreír solo para hacer feliz a Pinkie. Sin embargo, comenzó a sentir algo, algo más fuerte que parecía emanar del mismo aire. Todos los ponis se pusieron en un círculo alrededor de ambas y Pinkie se dirigió a todos mientras los animaba a unirse a ella.

Come on every pony smile, smile, smile

Fill my heart up with sunshine, sunshine

All I really need's a smile, smile, smile

From these happy friends of mine

Mientras los ponis se abrazaban y repetían la estrofa una y otra vez, Pinkie volvió a dirigirse a Hinata, sonriéndole y claramente animándola a que la imite. Hinata no quería ceder, pero ese sentimiento de extraña energía y optimismo volvió a apoderarse de ella. Pinkie cantó la siguiente estrofa para dar el golpe de gracia.

Yes, the perfect gift for me

Is a smile wide as a mile

To Make me happy as can be

Smile! Smile!

Todos los ponis repetían la palabra al igual que Pinkie. Hinata no tuvo oportunidad, entendió que Pinkie realmente era especial. Ella no deseaba hacerla feliz solo para sentirse bien, sino porque la consideraba su amiga a pesar de casi no conocerse, y al verla triste, su pasión por hacerle bien la llevaba a esforzarse más. Sin poder negarse, frente a todos los presentes, y sacando esa gran alegría que se apoderó de ella, mostró a todos una sonrisa que la hizo reírse y sentir que todo se solucionaría de alguna forma.

¡SMILE!

Come on and smile

Come on and smile

Todos los ponis vitorearon al terminar la canción, y Pinkie y Hinata se quedaron en medio del círculo, riendo y mostrando la alegría que impregnaba el aire y salía de ellas mismas. Hinata jamás sintió algo como eso. Por primera vez en su vida, sintió el verdadero poder de Equestria pasando a través de ella. Incluso aunque no era optimista, llegó a sentir que a cualquier enemigo al que se enfrentaran terminaría siendo derrotado y cualquier maldad caería al final. Porque siempre estarían los seres que la querían para apoyarla. Su familia, sus amigos, Pinkie, y tal vez... Naruto.


Más de diez minutos lo retuvo Rarity a Naruto para sacarle sus medidas. Dijo que nunca había hecho trajes para un humano antes y necesitaba datos muy precisos, Naruto entendía eso, pero no entendía la necesidad de sacarle la medida de su cuello y pies.

De todas formas, mientras estaban en eso, escucharon que en el pueblo había una especie de fiesta o algo así, porque en cierto punto se escucharon a decenas de ponis cantando. Sin embargo, cuando Naruto por fin salió de la casa no encontró ningún rastro de celebración. Sea lo que sea lo que pasó, se lo perdió. Continuó adelante, con rumbo a Sweet Apple Acres, ya que en sus terrenos se encontraba el club de las CMC.

Mientras caminaba, Naruto no volvió a ver a Hinata, y por alguna razón comenzó a pensar en ella. Le preocupaba mucho que su amiga estuviera tan triste y con esa actitud tan apagada, también era cierto que no podía entender del todo sus sentimientos, él nunca tuvo hermanos más allá de Sasuke o Konohamaru, que los trataba como tales. Sin embargo, también sabía que Hinata era fuerte, tan fuerte como para enfrentarse ella sola a enemigos que no tenía posibilidades de derrotar y aun así seguir adelante. Vino a su mente su batalla con Pain, la forma en la que ella se puso a su lado cuando él estaba inmovilizado y las palabras que le dijo de como él la inspiró a seguir sus metas, y luego aquellas palabras que se le quedaron grabadas desde aquel día: "Es por eso que no temo a morir si significa poder protegerte, Naruto-Kun. Porque yo... te amo"

Le asustaba bastante pensar en ello, más que cualquier enemigo u oponente que haya enfrentado. Sabía lo que quiso transmitir con esas palabras, y en aquel momento no había lugar para la duda, decía la más sincera verdad. Aun así, no sabía qué hacer con ello... No sabía si podía retribuirle, y más que nada le daba terror lastimarla.

Recordó lo que le había enseñado su maestro Jiraiya acerca de las tres principales tentaciones que debía evitar un ninja: El dinero, las mujeres y el alcohol. Aunque cabía aclarar que el Ero-Sennin era un apostador pervertido que le encantaba gastarse su dinero en apuestas, tragos y compañeras, por lo que sus argumentos no eran muy válidos. Pensó en su padre y en su madre, quienes solo una vez tuvieron oportunidad de verlo y decirle algunos consejos, uno era relacionado a las mujeres: Que se enamore de una buena mujer como Kushina. Claro que Naruto no conocía demasiado a su madre, pero no tenía duda alguna de que Hinata era una buena persona.

Por suerte, cuando vio la cabaña que conformaba el cuartel de las CMC pudo despejar su mente y sonrió al verlas salir de este a recibirlo.

- ¡Naruto!- Gritaron las tres enérgicamente mientras corrían a abrazarlo como en aquella mañana, solo que esta vez estaba preparado.

- ¡Qué bueno que viniste!

- ¡Te esperábamos!

- ¡Tienes que ver nuestro cuartel general ahora!

- Bueno... bueno... Enséñenme el camino- Las tranquilizó Naruto mientras levantaba a Scootaloo y la ponía sobre su hombro, dándole un ataque de felicidad. Ya estaba acostumbrado a ver jóvenes emocionados con él y como complacerlos, aunque no era algo que le agradaba tanto como creyó.

- ¡Alto!- Dijo Applebloom de repente ante la puerta, se volteó y estiró la pata hacia Naruto- Antes de que puedas entrar necesitamos que nos enseñes la insignia de las Cutie Mark Crusaders, para que nos demuestres que eres miembro.

- ¡Applebloom!- La reprendió Sweetie Bell - ¡Naruto viene de otra dimensión! No puedes exigirle que...

- Está bien...- Interrumpió el chico sacando la bandera roja de las CMC de su bolsillo y atándosela al brazo como lo hizo el año pasado, o hace dos, no sabía decir. Las potrillas no quedaron más que atónitas al ver eso- Soy un miembro después de todo ¿No?

Complacidas, Applebloom abrió la puerta y entraron al cuartel.

Naruto no se esperaba ver lo que había adentro, de hecho, lo dejó sin habla. Cuando vio la pequeña cabaña desde afuera, se esperaba que el interior fuera una casa de madera simple, con poco más que algunas cortinas, pintura y algunos instrumentos pequeños para las CMC.

En vez de ello, se encontró con una gran habitación demasiado grande con respecto a lo que afuera. La habitación estaba pintada de colores como violeta y azul, así como detalles en amarillo y bordó al igual que las banderas de las CMC. Había muchos cables que cruzaban el suelo, conectados por electricidad, pero lo que más llamó su atención fue la gran cantidad de instrumentos que había: Guitarras, bajos, batería electrónica, un gran teclado, amplificadores y grandes consolas que Naruto no sabía ni para que servían, pero le resultaban familiares.

Más que un club de potrillas, parecía un estudio profesional de una banda.

- ¿Genial, verdad?- Preguntó Scootaloo al notar la cara de Naruto.

- ¿Cómo se las arreglaron para conseguir todo esto? Más aun... ¿Cómo lograron conectar todo esto en una cabaña común?

- En realidad, la casa ya venía con una muy buena instalación eléctrica- Explicó Applebloom- Pudimos conectar un secador de mascotas tamaño industrial y no hubo problemas, así que lo demás fue pan comido. Los equipos... los conseguimos prestados o nos lo dieron otros miembros del club.

- Ajá...- Dijo Naruto sin saber bien a que se referían- Y... ¿Cómo surgió todo este asunto de la banda?

Las CMC se miraron entre ellas y sonrieron, Scootaloo bajó del hombro de Naruto y se sentó junto a sus amigas. Naruto también se sentó, parecía que iba a ser una historia larga. Las tres potrillas se fueron alternando en contar la historia, no querían olvidar ningún detalle. Sweetie Bell fue la primera.

- Todo comenzó pocos días después de que te fuiste. Las lecciones que nos enseñaste acerca del trabajo en equipo y nuestras habilidades nos hicieron entender que no necesitábamos una Cutie Mark para ser buenas en algo. A pesar de que seguíamos buscando nuestros talentos especiales, entrenamos nuestros movimientos y nuestros golpes en equipo, pero a poco después se me ocurrió una idea: Si seguíamos entrenando porque nos agradaba y no porque queríamos una Cutie Mark de ello, ¿Por qué no volver a tocar y hacer una banda por diversión?

- La última vez que hicimos una banda, conseguimos un premio al mejor grupo de comedia de Ponyville. Pero Sweetie Bell insistió en que le encantaba hacer música juntas y terminó convenciéndonos de que volviéramos a formar la banda, de hecho, ella es el cerebro de todo. Pero como no lo íbamos a hacer como las Cutie Mark Crusaders, decidimos llamarla "Ponyville Crusaders"

- El primer problema fue que no teníamos instrumentos, ni idea de cómo tocar bien. Por lo que decidimos preguntarle a Twilight acerca de un libro que nos ayude. Twilight nos dio un libro de bandas para principiantes y de ahí decidimos repartirnos los roles: Sweetie Bell sería la voz principal, Applebloom iría a la guitarra y yo tocaría una batería. Cuando cada una supo bien lo que querríamos hacer, volvió a surgir el tema de los instrumentos y como tocar. Fue ahí cuando Sweetie Bell tuvo la mejor idea de todas: Llamamos a Discord.

- ¿Discord?- Preguntó Naruto, aunque el nombre le resultaba familiar.

- Si, es el señor del Caos, y un miembro honorario de las CMC.

- Como sea...-Continuó Sweetie Bell- Llamamos a Discord y el estuvo encantado de regalarnos algunos instrumentos e incluso agrandó la parte de adentro de nuestro club y le puso un hechizo anti-sonido para que podamos practicar.

- ¡Aah! Es por eso que este lugar es tan grande- Concluyó Naruto mirando a su alrededor- ¿Y también les ayudó a aprender a tocar?

- No. Eso fue idea de Applebloom, fuimos a buscar a la única poni que sabíamos que podía ayudarnos: Pinkie.

- ¿Pinkie Pie?

- Si... Twilight le contó acerca de nuestra idea y le preguntó si podía ayudarnos. ¿A quién más conoces que sepa tocar diez instrumentos a la vez?

Naruto no supo que contestar a eso, pero sonaba a algo que Pinkie Pie haría.

- Como sea...- Continuó Applebloom- Pinkie enseñó a Scootaloo algunos ritmos y a mí a tocar la guitarra. Pero cuando le preguntamos acerca de componer canciones, nos aseguró que la música en sí sale de uno mismo. Fue muy buena con nosotras, de hecho, se tomó tan en serio nuestro deseo de aprender que nos presentó a la mismísima Vinyl Scratch y le pidió que nos enseñara lo que sabía.

- ¿Vinyl Scratch?- Repitió Naruto haciendo memoria- ¿La del cañón de sonido?

- ¡Sí! Ella fue la que nos introdujo en el mundo de la música. Organizó nuestro grupo, enseñó a Sweetie Bell a tocar tanto teclado como bajo, a Scootaloo a configurar la batería electrónica y a mí unos cuantos acordes. Nos ayudó con sus wubs, nos enseñó un par de canciones, e incluso comenzó a grabar con nosotras. Tiene muchos contactos en varias partes del mundo, muchos ponis tocan con ella o le envían sus letras para que les dé su opinión. Ella nos enseñó a tocarlos y mucho más a cambio de que pueda usar nuestro club para practicar sin molestar a su compañera y le ayudemos a tocar las canciones que le llegan.

- Esperen un momento...- Dijo Naruto, mirando a Sweetie Bell- Creí que tu serías la voz principal, ¿Cómo pudiste aprender a tocar dos instrumentos a la vez mientras cantas?

- No los toco a la vez- Respondió Sweetie Bell, sorprendida de la... torpeza de la pregunta- Dependiendo de qué estilo tocamos utilizo cierto instrumento. Además, quería hacer algo más que solo cantar, y Applebloom y Scootaloo ya eran muy buenas con sus instrumentos, quería hacer por mí misma.

- ¿Pero dos?

- Me gustaron ambos- Respondió a secas y encogiéndose los hombros.

- Bueno... parece que la banda es todo un éxito- Concluyó Naruto, mirando a su alrededor.

- No tanto en realidad...- Confesó Scootaloo- Aprendimos a tocar los primeros meses después de que te fuiste y ayudamos a Vinyl Scratch a grabar algunos temas de sus amigos. ¿Sabías que hay muchos alias en el mundo de la música? A Vinyl Scratch la conocen como DJPON-3, pero hemos ayudado a muchos ponis: The Living Tompstone, Blackgryph0n, AcusticBrony, Mandopony. No los conocimos personalmente, pero su música es la mejor.

- Eso suena genial- Dijo Naruto, confundido- ¿No es bueno que estén haciendo música con profesionales?

- El problema es que no tenemos demasiado material propio. Por la ayuda que le dimos a Vinyl, ella nos dijo que estaría encantada de ayudarnos a grabar nuestro primer disco. Alguna que otra vez convencimos a Twilight y a sus amigas que vengan a cantar algunas canciones suyas mientras nosotras tocábamos la música, pero no tenemos demasiadas canciones hechas por nosotras. Solo unas cuantas que cantamos nosotras mismas y la mayoría de las que recibimos de los contactos de Vinyl.

- ¡Naruto! ¿Quieres oír la última canción que creamos?

- ¿Eh? Um... Me encantaría.

Las CMC se dirigieron a sus instrumentos, Applebloom se dirigió a una consola primero y tocó algunos botones antes de tomar su guitarra eléctrica, Scootaloo se sentó en el asiento de la batería electrónica y Sweetie Bell se puso detrás del teclado.

- Creo que te gustará- Le informó Applebloom- Vinyl nos enseñó que una canción puede hablar de cualquier situación o sentimiento que vivamos. Es por eso que se nos ocurrió esta canción luego de que a Sweetie Bell se le acercó su novio a hablarle.

- ¡No es mi novio!- Se escandalizó la portilla blanca ruborizándose- Button solo es un amigo, de hecho, solo me defendió de Silver Spoon cuando se puso muy latosa y cuando me quiso hablar salió corriendo.

- No impidió acompañarlo a esa cita en Sugarcube Corner- Señaló Scootaloo con una mirada pícara, Sweetie Bell refunfuño- Como sea, eso solo nos bastó para componer esto...¡A tocar!

(La canción es Deer in the Headlights, de Owl City. Las CMC la nombraron Filly in the Headlights)

La canción comenzó con un gran solo de teclado por parte de Sweetie Bell, Naruto quedó sorprendido por la velocidad de la canción, y la manera en que tocaba la potrilla. Enseguida se le unió Applebloom, acompañando el ritmo con su guitarra, que sonaba grave y con un sonido eléctrico. Por último, Scootaloo comenzó a tocar la batería haciendo que el ritmo se volviera sólido y poderoso. Naruto no pudo hacer nada más que quedarse con la boca abierta y ojos como platos, no se imaginaba que en un año esas potrillas podrían llegar a tocar así. Sweetie tenía un micrófono cerca suyo al igual que Applebloom. La potrilla blanca comenzó cantando la primera estrofa:

Met a foal in the park of my town

And all he did was say hello

His nervousness made it rather hard

For him to walk me home

But I guess that's the way it goes

La estrofa terminaba suave y en silencio, antes de que Scootaloo iniciara el estribillo con dos fuertes golpes consecutivos. Sweetie Bell cantaría los primeros dos versos y Applebloom completaría la estrofa como si de una conversación se tratase.

Tell me again, was it love at first sight

When I walked by and he caught my eye?

Didn't you know love could shine this bright?

Well, smile because you're the filly in the headlights

El ritmo volvió a su ritmo normal antes de continuar y Naruto se sentó en el suelo para observarlas cómodamente. Notó que el techo de la habitación parecía aumentar o bajar la luz por si solo y surgían colores y luces a medida que avanzaba la canción, acompañando la melodía. Era magia, no había duda de ello.

Met a foal with a graceful charm

But when beauty met the beast he froze

Got the sense he was not my type

By the strange hat and Joy Boy

But I guess that's the way it goes

Tell me again, was it love at first sight

When I walked by and he caught my eye?

Didn't you know love could shine this bright?

Well, smile because you're the filly in the headlights

Naruto observó a las chicas mientras llegaban a ese descanso. Sweetie Bell se acercó al micrófono y cantaba con los ojos cerrados, como si viviera cada momento de la canción. Applebloom miraba a sus amigas con alegría mientras se preparaba para el siguiente acorde, sus ojos reflejaban su creciente emoción, que hizo a Naruto sonreír. Pero la que más parecía emocionada por ese momento era Scootaloo, que tocaba la batería con una velocidad de vértigo, y literalmente parecía elevarse y volar por si solo por varios segundos cuando debía tocar el estribillo. Naruto se preguntó si realmente lo estaba logrando.

It's suffocating to say

But my female mystique take his breath away

So give me a smile or give me a sneer

'Cause I'm trying to guess here

Tell me again, was it love at first sight

When I walked by and he caught my eye?

Didn't you know love could shine this bright?

I'm sorry I ever tried ( You're the filly in headlights)

Tell me again, was it love at first sight

When I walked by and he caught my eye?

Didn't you know love could shine this bright?

If life was a game he would surely play nice

If love was a beam, I'll be blind in both eyes

Put your sunglasses on

'Cause you're the filly in the headlights

You're the filly in the headlights

You're the filly in the headlights

La canción terminó y la sala volvió a iluminarse con la luz normal que entraba por las ventanas. Naruto se quedó callado unos segundos antes de sonreír con una sonrisa que se le contagió hasta a las CMC.

- Eso... fue... ¡Espectacular!- Les dijo, haciendo que se sonrojen- ¿En serio creen que no les va bien? ¡Son geniales! ¿En serio la inventaron ustedes?

- Bueno...-Confesó Applebloom- Técnicamente un contacto de Vinyl conocido como Owl City creó la música. Nosotras agregamos la letra. Nos falta mucho para poder grabar algo del que podamos darnos todo el crédito.

- Naruto...-Dijo Scootaloo desde su asiento- ¿Podríamos pedirte un favor?

- Claro- Respondió de inmediato el chico, incapaz de negarle algo a la pequeña pegaso- ¿Que necesitas?

- ¿Nos enseñarías una canción?

- ¿Qué?

Naruto se quedó tieso ante el pedido, no se lo esperaba. Las otras dos potrillas también parecieron confundidas al principio pero luego miraron radiantes a Scootaloo. Pronto Applebloom y Sweetie Bell se unieron al pedido.

- ¡Por favor! ¿Sí?- Pidió la potrilla blanca.

- ¿Alguna canción de tu mundo?- Preguntó Applebloom.

- Bueno... verán... Yo no soy un cantante. Y no creo que si yo les doy la canción...

- Naruto, te debemos mucho- Insistió Scootaloo- Nos hiciste ninjas oficiales, nos diste confianza y todo tu apoyo. Nos encantaría, si llegamos a grabar nuestro primer disco, tener al menos una canción que venga de ti. Alguna que habla de ti, o tus ideales.

- Sería muy inspirador para nosotras- Agregó Sweetie Bell

Naruto se quedó pensando en las canciones que sabía. No quería darles cualquier canción. Si iban a cantar una canción acerca de él, debería darles una con la que se sienta identificado. Finalmente la recordó, una canción que no la había inventado él, pero que representaba mucho de lo que vivió y lo que lo hacía seguir adelante.

- Bien, les enseñaré ESA canción- Declaró alegre- Es una que aprendí hace mucho, cuando navegaba en un mar, y me topé con un grupo de piratas amigables. El músico del grupo-Sintió un escalofrío al recordarlo- Me enseñó la canción y no me lo he olvidado desde entonces.

- ¿Piratas?- Repitieron las potrillas, emocionadas- ¿Quiénes eran?

- Ah, no tiene importancia. Lo único que puedo asegurarles es que aquél chico, el capitán del barco, algún día se convertirá en Rey de los Piratas. Es una promesa que me hizo, así como prometí que algún día me convertiré en Hokage. Bueno, la canción empieza algo así...

Y Naruto pasó las siguientes horas enseñándoles. Las CMC quedaron más que satisfechas y emocionadas tanto con la letra como con la música de esa canción, porque jamás habían escuchado a Naruto hablar de sí mismo de esa manera. Sin embargo, pasaría mucho tiempo antes de que las CMC y Naruto volvieran a cantarla juntos una vez más. Mucho tiempo...


Toneri abrió los ojos, esperando encontrarse con el techo de su cama en su castillo. En vez de eso, se encontró con el duro techo de piedra que le hizo recordar los eventos de las últimas noches. Su Tenseigan aun no estaba completo, pero su poder crecía.

Se levantó de inmediato y caminó hacia la salida. A pesar de seguir en el medio de un bosque, el cielo pasaba ya a su color anaranjado, indicando que pronto se haría de noche.

El joven Ōtsutsuki miró a su alrededor y volvió a alarmarse al recordar que no sentía el poder del Altar Tenseigan, ni ningún chakra a su alrededor, ni reconocía el lugar en donde estaba, aunque parecían los bosques cercanos a la Aldea de la Hoja. Cerró los ojos y comenzó a percibir los cambios de energía a su alrededor, cada vez más lejos y más preciso.

Los resultados le resultaron extraños: Sintió dos individuos solitarios con chakra a pocos kilómetros de allí en medio de lo que parecía un hervidero de energía natural, como si estuvieran rodeados de una manada de seres vivos que no eran ninjas. En uno de ellos reconoció el inconfundible chakra del Zorro de Nueve Colas, era ese maldito entrometido de la Aldea de la Hoja. El otro chakra era más pequeño, pero muy peculiar pues lo había sentido hace poco. Era ella, la Princesa del Byakugan, sin duda alguna.

- "Así que... ¿Esos dos están aquí también? ¿Eh?"- Pensó Toneri con malicia.

Era una buena noticia. Si bien no estaba seguro de donde estaba , podría al menos tener a Hinata a su lado para cuando destruya el mundo y a todos los ninjas. ¿Pero cómo? De alguna manera la luna había vuelto a su posición original, y en ese extraño lugar no había nada conocido para él más que aquellas dos personas. No había señales de Aldeas ni ninjas en ninguna parte más allá de aquellos dos. Estaba perdido, sin ninguna otra explicación.

Extendiendo su percepción aun más lejos, descubrió algo aun más extraño: Sentía varios lugares donde sentía vida en abundancia, pero nada de chakra. Sin embargo en lo alto de una montaña, como un faro en medio de esa tierra, sintió una potente energía natural y una gran fuerza que no llegó a identificar, como si algo parecido al mismísimo sol se encontrara viviendo en aquel lugar.

- "¿Que debería hacer?"

Había demasiadas preguntas que requerían respuesta, y al parecer solo había dos individuos capaz de dárselas, pero... no era tan sencillo como llegar allí y tomar a Hinata por la fuerza.

No estaba en una posición favorable, no sabía ni donde estaba ni quiénes eran los que habitaban ese lugar extraño, no poseía sus marionetas ni ningún tipo de ayuda externa. Su Tenseigan no estaba completo y los ataques de dolor que le producía adaptarse a sus ojos podían dejarlo fácilmente vulnerable.

Lanzó un suspiro y planteó sus siguientes objetivos:

Tendría que esperar y tener paciencia: Si iba a llevar a cabo sus planes, tendría que ser cauteloso. Lo primero sería conseguir ayuda o información. No deseaba aceptarlo, pero no podía derrotar al Jinchuriki y tomar a Hinata si no tenía al menos sus marionetas, o alguien que lo ayude. Lo que más temía era a ese ser poderoso que se sentía a lo lejos, no sabía lo que era, pero si se ponía en su contra junto al Jinchuriki, podría estar en problemas.

No le quedaba otra opción, se levantó y comenzó a caminar en dirección hacia donde estaba Hinata. Debería de observar a sus oponentes y esperar su momento para hacer su jugada, después de todo, solo era cuestión de tiempo para que su Tenseigan se complete. Quizás dos o tres días a los sumo. Y quien sabe... a lo mejor tendría suerte y obtendría ayuda de ese ser poderosos, en su posición, le vendría bien algún seguidor.

Caminó varios minutos con ese pensamiento cuando sintió un gruñido a su espalda, se dio vuelta y se encontró con tres extrañas criaturas hechas de madera, con la apariencia de lobos enormes. Estos lo miraban furioso y le gruñían mientras se acercaban a él, con intenciones de atacarlo.

Toneri se mantuvo tranquilo y sonrió al ver esas extrañas criaturas.

- Y he aquí... mis primeros candidatos- Dijo en voz alta mientras hacía aparecer una esfera brillante en su mano y comenzó a acercarse a los lobos.

El bosque entero se estremeció y el sonido de aullidos lastimeros hizo a los pájaros salir volando. No se escuchó nada más.