¡Muy bien! ¡Feliz año nuevo y Feliz día de Reyes a todo el mundo! Esta será mi primera actualización del año y deseo hacerlo a lo grande (17 mil palabras, es bastante para mí). Este será un capítulo muy emocional y está todo listo. Espero que les guste.
Capítulo 5: El Imperio de Cristal, uniones y desuniones:
Naruto regresó casi por la noche a la Biblioteca de Twilight. Al contarle que Rainbow Dash se había ido a su mundo, no tuvo otra opción que ofrecerle a Scootaloo quedarse con él puesto que la potrilla generalmente dormía en la casa de Rainbow. De todas formas regresaron juntos a lo de Twilight y se encontraron nuevamente con Hinata, Twilight y Spike.
Entre el tiempo que pasó con las CMC y la agradable vista de Hinata, que se encontraba de mejor humor, Naruto creyó que aquel había sido un muy buen día. Hasta la cena le resultó divertida, Twilight les ofreció la mayor variedad de alimentos que pudo encontrar, que iban de vegetales y verduras a queso y lácteos. Aun así, Naruto no tardó en sentir nostalgia de su aventura anterior y como aquel entonces, comenzó a extrañar el ramen.
Algo que le llamó la atención a todo el mundo era la actitud de Spike: El pequeño dragón negro ahora era un poco más alto que antes, pero aun así no le llegaba a la frente a Twilight. Sin embargo, si había un cambio en su personalidad. Era más callado, no tan alegre como antes, y cuando hablaba, lo hacía de una manera menos solemne e irrespetuosa. A pesar de todo ello, Spike aun retenía un poco de su chispa anterior, de su actitud infantil e inocente, que requería atención de los demás. Twilight comentó que los cambios que había tenido desde el incidente con Sombra le habían hecho madurar. Naruto notó de inmediato que esto lo decía con algo de tristeza, como cuando una madre ve a su hijo crecer.
Por su parte, Hinata había pasado el día con Pinkie Pie, recorriendo Ponyville y conociendo el lugar donde Naruto vivió durante toda una semana en su aventura anterior. La canción y la actitud de la poni rosada le había levantado el ánimo y ayudado a olvidar un poco sus problemas, pero no hizo desaparecer su preocupación por su hermana. Eso no evitó que sonriera y acotara en las conversaciones en la mesa.
Cuando terminaron, Naruto se ofreció a dormir abajo junto al fuego, como lo había hecho la última vez, e inmediatamente Scootaloo se acurrucó junto a él como lo había hecho hace un año. Hinata lo ocultó, pero se moría de ternura al ver aquello, al igual que Twilight.
Hinata, durmió en una cómoda cama junto a Twilight, aunque tuvo que acurrucarse puesto que si se estiraba completamente le quedaba pequeña. Fue una suerte que Twilight le haya pedido a Rarity unas sábanas extra grandes para que ambas quedaran cubiertas.
Spike dormía en la planta baja, cerca de Naruto, pero tenía su cama propia y no parecía dispuesto a compartirla. Fue una suerte que nadie se lo preguntó.
Durante la noche, por simple llamado de la naturaleza, Naruto colocó suavemente a Scootaloo en el suelo, se levantó y fue al baño, que increíblemente eran muy modernos pese a la época en que estaban ambientados los ponis. Camino de regreso, se topó con Twilight, que había bajado a buscar un vaso de leche.
- No puedes dormir tampoco... ¿Verdad?- Le preguntó la Princesa con una sonrisa.
- No, solo quería ir al baño.
- ¡Oh!- Dijo Twilight un poco avergonzada- Entonces... supongo que debería...
- ¿Y tú por qué no puedes dormir?
- ¿Yo? Ehm... No. No es nada importante...- Desvió la mirada nerviosamente, dejando a Naruto con sospechas, pero se apresuró a mirar a la dormida Scootaloo- Te tiene tanta estima... ¿No es verdad?
- Si...- Respondió sonriente- Aunque no creo que merezca tanto alboroto. Aun no le dije de su problema.
- Eres su héroe, Naruto- Le respondió Twilight mientras subía un par de sus escalones hacia su alcoba- Eres alguien muy especial para ella. Si hay alguien a quien necesitamos a nuestro lado en momentos difíciles, es a nuestros héroes. Incluso yo las necesitaría ahora...- Susurró mientras seguía avanzando.
Naruto la miró subir y luego volvió a su lugar donde se colocó al lado de Scootaloo y con cuidado apoyó la cabeza de ella sobre sí misma para que lo usara de almohada, y así quedara más cómoda.
- "Héroes... ¿Eh?"- Pensó mientras cerraba los ojos, pensando en que le diría a la pequeña potrilla, llegado el momento.
A la mañana siguiente, Twilight, Hinata e incluso Naruto se levantaron temprano a desayunar. Scootaloo protestó un poco, pero también se levantó a desayunar. La razón por la que partían tan temprano era porque el Imperio de Cristal era una región muy alejada, y requería de varias horas de tren para llegar.
- ¡¿Iban al Imperio de Cristal?!- Preguntó Scootaloo, mientras charlaban sobre el asunto- ¡Las chicas y yo siempre quisimos ir!
- ¿No fueron ya para ser las portadoras de banderas en los Juegos de Equestria?- Observó Twilight.
- Eso fue una visita rápida, tan pronto como fuimos, regresamos. Pero siempre quisimos quedarnos allí un día o dos.
- Scootaloo, linda- Respondió Twilight- Esta vez iremos al Imperio para recibir a un par de Embajadores de otro país de ponis. No creo que sea conveniente...
- ¿Por qué no las invito yo?- La interrumpió Naruto. Scootaloo movió tan rápido sus alas de excitación que se elevó unos centímetros de su lugar.
- ¡¿TU?! ¡Naruto! Quiero decir... Técnicamente puedes invitarlas, ya que eres un Embajador como yo. Pero en términos prácticos, no creo que...
- ¡Decidido!- Anunció Naruto- ¡Ve a llamar a Applebloom y Sweetie Bell, vendrán con nosotros al Imperio!
- ¡YEAH!- gritó Scootaloo mientras saltaba de la mesa y salía corriendo por la puerta pese a que era temprano.
Hinata al ver eso asomó en ella una risita pequeña. Twilight lanzó un largo suspiro y luego de dar un bocado a su sándwich de heno miró ceñudo a Naruto.
- Sabes... Cuando te dije eso acerca de ser su héroe, no significaba que les cumplas todos sus deseos.
- ¡Vamos, Twilight!- Le respondió sacándole importancia- ¡Son solo tres potrillas! ¿Que podría salir mal?
- ¿En serio tienes que preguntar...?- Dijo Spike mientras comía una gema verde que guardaba debajo de su almohada.
- Solo espero que tomes la responsabilidad por esas tres- Señaló Twilight.
- ¡JA!- Refunfuñó el pequeño dragón negro- ¡Ya puedo apostar quien será el que quede de niñero en el Imperio!
Spike se levantó y se dirigió a su cama a preparar las cosas para el viaje refunfuñando. Naruto miró desconcertado a Twilight, quien actuaba con naturalidad.
- Oye... ¿Cuál es su problema?- Susurró el ninja. Twilight respondió de la misma manera para que no los oiga.
- Comenzó a actuar así un tiempo después de lo que pasó con Sombra. Consulté con Zecora y mis libros; parece ser que su crecimiento forzado y el hecho de que no lo regresé del todo a la normalidad dejaron su marca en él. Si me preguntas, creo que está pasando por un estado emocional de la adolescencia, pubertad. Aunque... también sigue actuando como mi dulce y pequeño asistente cuando está de buen humor.
- Oh... pobrecito- Opinó Hinata- ¿Saben? Mi hermanita , Hanabi, tuvo un comportamiento similar en estos últimos meses. Siempre refunfuñaba un poco a la hora de hacer sus deberes, y se reía de mí cada vez que hablábamos sobre... sobre...- No pudo continuar porque que se dio cuenta de lo que estaba a punto de decir y se sonrojó de tal manera que parecía que hubiera comido un muffin con salsa tabasco.
- ¿Eh? ¿Hinata?- Preguntó Naruto- ¿Te encuentras bien? Estás muy roja. ¿Tienes fiebre?
- ¡Estoy bien, estoy bien!- Respondió la Kunoichi mientras se levantaba deprisa- Solo debo tomar algo de aire, es todo.
Salió deprisa y Naruto regresó a su avena, que era lo único que se dispuso a comer a falta de ramen. Twilight, sin embargo, se quedó mirando durante unos segundos la puerta por donde salió Hinata y sonrió con cierta sospecha acerca de lo que estaba hablando.
A los pocos minutos, todos estaban saliendo del lugar hacia la estación de trenes, donde el resto de las Mane Six los esperaban junto a las CMC. Mientras charlaban acerca del Imperio de Cristal, y Spike contaba más animado que una vez fue el salvador de ese lugar, Naruto observó Ponyville y su vista pasó por las calles que poco a poco iban poblándose hasta el bosque Everfree, donde las copas los árboles se balanceaban lentamente por el viento.
Al pasar rápidamente la vista, le pareció ver un destello plateado cerca de la primera línea de árboles, pero cuando volvió su atención a ese lugar, solo vio los árboles sin nada cerca de ellos. En ese momento, sintió un extraño y desagradable presentimiento, como si lo estuvieran observando sin que él se diera cuenta. Agudizó un poco los sentidos y, mientras las demás subían al tren, sintió un ruido y algo de movimiento en un rincón oscuro cerca del andén.
Poniéndose serio, y llevando lentamente la mano hacia su pequeña bolsa en el cinto donde tenía los kunai, se acercó despacio hacia el rincón y miró adentro rápidamente con el Kunai en la espalda, pero firmemente agarrado en su mano. Al pararse frente al lugar, de dentro de la poca oscuridad distinguió una figura y un par de ojos amarillos le devolvieron la mirada. Se sorprendió un poco, puesto que esos ojos miraron directamente a los ojos, pero había algo extraño en ellos, eran...
- ¡¿Derpy?!- Preguntó el chico, guardando rápidamente su Kunai en la bolsa.
- ¡Naruto!- Respondió la yegua gris, saliendo de su escondite- ¡Me asustaste!
- ¿Yo te asusté a ti?- Respondió Naruto con ironía, pero luego se relajó y sonrió- Lo siento. Es que estoy algo tenso.
- ¡Oki-Doki!- Respondió la poni, sacando de un bolso que llevaba colgado una gorra y un par de sus dulces favoritos- Perdón por asustarte, pero ya es horario de trabajo, y no alcancé a desayunar. Y decidí esconderme aquí por un instante para comer algo rápido- Masticó el primero y le ofreció el otro al chico- ¿Muffin?
- Gracias...- Dijo el otro, agarrando el dulce- Quisiera quedarme a charlar, pero debo tomar este tren. ¡Buen día, y mándales saludos al Doctor! ¿De acuerdo?
- Adiós...- Lo saludó inocentemente la yegua mientras el ninja entraba rápidamente al tren y ella agitaba su brazo alegremente.
- "¡Maldición!"- Pensó Toneri cuando tuvo que ocultarse ocultó luego de que la mirada de su presa pasó por su escondite- "No conseguí acercarme lo suficiente"
Debía admitirlo, las cosas no le estaban saliendo del todo bien. Primeramente, varias horas antes se sorprendió de enfrentarse a esos tres lobos de madera, no es que eran muy fuertes, o que supondrían un problema pero cada vez que los destruía, volvían a levantarse una vez más. Por suerte solo ocurría una vez. Luego de eliminarlos, se convirtieron en un tiradero de ramas y hojas cuya forma anterior quedó irreconocible. Se tomó su tiempo en rearmar uno y quiso usar su habilidad para transformarlo en una marioneta. Se llevó una gran sorpresa al descubrir que no podía. De alguna manera, habían roto su conexión con el Buque de Energía, y no podía utilizarlo para crear nuevas marionetas.
Eso era lo que más le asustaba: Todo lo que era, todo lo que tenía, era el mandato de su antepasado Hamura Ōtsutsuki, cuyo mandato decía que debía de destruirse ese mundo impuro. Pero ahora no tenía su herramienta principal, el legado de sus antepasados, todos los descendientes de Hamura había sellado sus ojos en ese Altar, y ahora no sabía si estaba fuera de su alcance, si lo había descubierto o si lo habrían destruido, lo cierto es que no tenía idea de que estaba pasando.
Luego de su intento fallido, Toneri se dirigió hacia el límite del bosque, cada vez más extrañado de la extraña vegetación. No recordaba ese tipo de árboles en Konoha.
Cuando llegó al final del bosque, se quedó cerca de la línea de árboles y agudizó la vista. Ponis. Ponis de a centenares viviendo en un pueblo como si fuera algo común y corriente. Tardó un poco en hacerse a la idea de que eso era real o estaba siendo manipulado por una especie de Genjutsu enorme. Pasó la vista por todo el pueblo y luego hacia el exterior, más allá de colinas y praderas, y otros pueblos que intuyó que también serían poblados por esas criaturas, vio la enorme montaña solitaria que se elevaba en medio de esa tierra, donde llegó a ver una ciudad construida sobre la ladera de la montaña.
De ahí venía ese poder extraño que le pareció tan fascinante. Pero... ¿Qué significaba todo eso? Estaba seguro que ese lugar no era producto de su imaginación, y que no estaba bajo ningún genjutsu. Luego, con algo de esfuerzo, recordó un detalle que se le pasó por alto: La extraña criatura que ayudaba a detener la luna en Konoha. Tenía forma de una Yegua con alas y cuerno, y era de la misma especie de las criaturas que veía ahora, creyó en su momento que era una criatura invocada. Cuando intentó atrapar a Hinata, ella había disparado un rayo de energía y luego recordaba haber despertado en aquel bosque. ¿Eso significaba que estaba en el hogar de aquellas criaturas? ¿Ese no era su mundo?
Se alarmó del problema enorme en el que estaba. Ahora entendía todo: El aparecer allí, la luna en su lugar, no sentir ningún chakra, la desaparición del Altar Tenseigan. Estaba en otro mundo, y ahora debía regresar para cumplir con su cometido. ¿Pero cómo?
Registró con su visión mejorada el pueblo y por fin los vio: Naruto Uzumaki caminaba junto a la Princesa del Byakugan hacia una estructura. Cuando se dio cuenta de lo que planeaban hacer, sintió deseos de acabar con ese asunto de una vez por todas antes de que fuera tarde. Pero se obligó a ocultarse, no debía dejarse ver hasta que estuviera seguro de poder derrotarlos, y si los ponis le daban su apoyo, significaba que serían sus enemigos.
Vio con amargura como el tren comenzaba a irse, sin poder hacer nada para evitarlo.
- "¡Maldito entrometido!"- Pensó en voz baja- "Por tu culpa mis planes están fallando uno tras otro, y ya no tengo marionetas ni el Altar para hacerle pagar."
Resignado a que tendría que esperar, se alejó del pueblo y comenzó a seguir las vías lejos de la vista de ninguna criatura. El tren se dirigía hacia el Norte, o a donde creía que estaba el norte, y había varios pueblos medianos en el camino. Si iba a recuperar a Hinata y destruir a Naruto, debía seguirlos y mantenerse oculto hasta que llegara el momento. Eso no iba a quedarse así.
Luna estaba comenzando a cansarse, y no solo físicamente. Pese a que Kurama le daba su chakra, el conservar día y noche el hechizo de levitación para mantener la raya la luna era un trabajo arduo, como tener una piedra atada a su cabeza durante todo el día. Podía acostumbrarse a ello, pero no dejaba de molestarle. Y hablando de cosas que le molestaban...
Pasó un día entero desde que Rainbow Dash y Fluttershy salieron en busca de los Bijuu, y en todo ese tiempo Kurama no le había hablado. Luna estaba preocupada; Sabía que el Zorro no estaba de acuerdo en que ella se arriesgue por el bien de su mundo, pero eso no justificaba que no le dirija la palabra al tan poco tiempo de reencontrarse. No aguantando más esa situación le pidió al clon de Naruto que le dejara entrar en su mente, cosa que este accedió sin querer saber de qué se trataba el asunto.
Al entrar en el interior de la mente del chico, con el que ya estaba familiarizado, encontró a Kurama recostado con su cabeza sobre sus dos brazos como generalmente le gustaba dormir. Luna sabía que solo estaba descansando los ojos, si realmente hubiera estado dormido habría entrado en sus sueños, pero aparentemente Kurama la había sentido entrar. Aun así, se rehusó a abrir los ojos.
- Kurama.- Lo llamó la princesa.
El zorro no respondió, pese a que Luna sabía que la había escuchado. Estaba poniendo a prueba su paciencia.
- Kurama, si no deseas hablar conmigo dímelo- Le ordenó Luna- Pero no me ignores aplicándome la Ley del Hielo. No somos infantes.
- Oh... ¿Tú me llamas infante a mí?- Le respondió el zorro ofendido, pero sin abrir los ojos- ¿Tu... quien te ofreciste intencionalmente a arriesgar tu vida como si nada? ¿Quién arriesga todo sin importarle las consecuencias?
- No intentes darme lecciones, Kyubi- Contestó con frialdad la Princesa, pero como no deseaba pelear con él decidió decir lo siguiente de manera más suave- Tu te ofreciste a arriesgar tu vida por mi mundo, y no me quejé por ello en su momento. ¿Por qué no me dejas dar todo lo que pueda para ayudarte? ¿Que acaso crees que no puedo manejarlo?
- No se trata de poder manejarlo o no...-Dijo Kurama abriendo los ojos al fin y mirándola de reojo, pero sin alcanzar sus ojos- Se trata de tu lugar. Tu eres una princesa y yo... y nosotros somos...
- ¿Mi lugar...?- Repitió la princesa, esta vez demostrando su enojo, estaban pisando un terreno que empezaba a sacar lo peor de sí- ¡¿Mi lugar?! ¡Yo decido cual es mi lugar, y decidí que sería contigo! ¿Es que acaso ya no...?
Se detuvo al pensar en ello. Kurama volvió a cerrar los ojos, y Luna pensó que se estaba ocultando, y no estaba muy equivocada. Se calmó un poco, pero estaba intranquila puesto que sabía que algo no estaba bien. Estaba segura que Kurama sentía algo por ella, pero si era así entonces... ¿por qué se retiraba tanto? Se apartó un poco de él y comenzó a pensar en alguna estrategia para sacar a su Zorro a la luz. No valía la pena presionarlo solo para que se cierre más. Debía acercarse a él de otra forma...
Pasaron varios minutos sin que ninguno se mirara ni dijera nada, cuando de repente...
Did I lose your love a long time ago
Or did I just wear it out? Baby, I don't know
Kurama simplemente no podía creerlo, realmente estaba cantando. No es que era absurdo, de hecho, la voz de Luna le afectaba de una manera especial cuando ella la usaba para cantar, por lo que hizo su mayor esfuerzo para no mirarla ni mostrar interés. Por desgracia, el fingir no le impedía escuchar.
'cause it seems like anymore, we're not on the same page,
In the same book, or on the same stage.
We say the words, but they feel all wrong.
like a happy blues, like a sad love song.
How two ponies can bow and scrape
For every shred of tenderness
Can love stand the test
Of times that surround us?
Moments that astound us
Joy and happiness
Kurama finalmente no resistió. Esa voz angelical que cantaba esa canción tan... triste, le llenaba la cabeza sin poder hacer nada para oponerse. Se dio vuelta y buscó sus ojos, los ojos azules que lo hechizaban, pero ella se encontraba de espaldas cantando con ambos cerrados.
Can love stand the test?
Luna se dio vuelta pero no miró a Kurama a los ojos. En vez de eso, levantó la vista por encima de él e hizo brillar su cuerno con gran intensidad. Ante los ojos maravillados del zorro, Luna comenzó a hacer aparecer a su alrededor varias imágenes en lo que parecían ventanas que flotaban en el mismo aire. En cada una de estas se movían animadamente figuras que cada vez se hacían más nítidas. Pronto Kurama se dio cuenta de lo que hacía, en cada ventana aparecía un recuerdo de un momento en el que ambos estaban juntos: La larga charla que tuvieron al conocerse, el primer baile que tuvieron, el abrazo que le dio para consolarla, su primer beso...
Kurama se preguntó si eso que hacía era un hechizo, o simplemente era la magia de la música que se escuchaba, que tomaba forma delante suyo. Cualquiera de las dos formas no importó luego, porque Luna continuó cantando y la atención el Zorro se centró nuevamente en ella, pero ella no le devolvía la mirada.
A long time ago, or was it just yesterday
Why would we fall out of love? Baby, can you say?
Don't look at me like I'm stranger now
Have I changed that much? Baby, tell me how
Kurama sintió de pronto la culpa brotando dentro de sí. Deseaba decirle que realmente la amaba, que no era su culpa, que no deseaba hacerle daño. Pero se obligó a callarse y a bajar la mirada, porque sabía lo que debía hacer.
Luna observaba discretamente al zorro, observando cada reacción de este a su canción. Al ver su rostro cabizbajo, decidió aumentar un poco más la presión. Puso una ventana en particular delante de Kurama, que este pese a su resistencia no pudo evitar ver. Nunca tuvo oportunidad: dentro de esa ventana se encontraba la imagen de ambos durante su despedida la noche anterior a su separación, el beso apasionado y la promesa que se hicieron aquel día.
We said forever, for always, for good
But the years were not impressed
Can love stand the test
Of times that surround us?
Moments that astound us
Y esta vez sí sucedió. Kurama una vez más levantó la vista y su mirada se cruzó con la de Luna. La Princesa lo miraba no con enojo, no con tristeza, sino con ternura, con anhelo. Kurama, por su parte, se sentía sumiso y en parte idiota por su comportamiento. No podía evitar pensar que todo lo que vivieron realmente lo marcó, y que ahora estaba a punto de descartarlo solo por sus temores. Pero a pesar de todo ello, seguía amando a Luna, y por eso no podía rendirse. Por su parte, Luna continuó cantando y pronto el Zorro se vio atrapado una vez más en su magia, sin poder desviar la mirada ni decir una palabra.
Can love stand the test
Of time that surrounds us?
Moments that astound us?
Joy and happiness
Kurama, envuelto en ese remolino de recuerdos, y aceptando la razón de lo que decía su princesa, dijo las siguientes palabras como aceptando una cruda verdad.
Joy and happiness
Eso bastó para la princesa, que se acercó al rostro del Zorro y le acarició la mejilla. Trabajo bastante sencillo puesto que su boca en ese momento era del tamaño de ella misma. Pero eso no hizo el momento menos especial, ya que juntos repitieron una última vez aquella frase antes de que la magia de Luna se desvaneciera.
Joy and happiness
La canción concluyó, y así también la magia. Sin embargo, Kurama se quedó observando con tristeza a Luna mientras esta mantenía su pezuña sobre su mejilla y le sonreía con cierto imploro. Finalmente, el zorro lanzó un largo suspiro y apartó la cabeza para mirarla de frente.
- Luna. No es que yo no te quiera, o que no desee estar contigo. Es solo que... realmente no deberías hacer esto.
La Princesa estuvo a punto de contestar pero se detuvo, puesto que Kurama cerró los ojos un instante y luego continuó con su explicación.
- Mientras estábamos separados en nuestros mundos pasó algo; algo que me abrió los ojos y me hizo volver a sentir un sentimiento que deseaba olvidar.
Y allí, Kurama le explicó a Luna acerca de la pelea de Naruto con Sasuke. De cómo este deseaba eliminar a los Bijuu y a todo lo que tenga que ver con el pasado de la Aldea, como el ninja utilizó el poder de una de las mitades de Kurama y el resto de los Bijuu para ayudarlo con su lucha y como Naruto lo disuadió a costa de los brazos de ambos. Sin embargo, pese a que Naruto ganó la lucha y Sasuke regresó a la Aldea como su protector, había algo de todo eso que Kurama rescató y mantuvo en su mente todo ese tiempo.
- Los bijuu somos controlables- Dijo por fin el gran Zorro, con cierta amargura en su voz- No querremos aceptarlo o simplemente lo ignoramos una y otra vez, pero lo cierto es que somos un peligro para todos aquellos que nos rodean, ya sean cercanos o no. Recuerda como Sombra me controló aquella vez en Ponyville hace dos años, recuerda como casi destruyo a todos esos ponis y como terminé volviendo a las ponis contra Naruto por mi culpa. Cualquiera con el poder suficiente puede tomar nuestra fuerza y usarla para hacer cualquier atrocidad, y eso nos hace ganarnos el odio de los que hacemos sufrir.
- Pero no es tu culpa...- Respondió Luna- No importa lo que otros digan, yo te conozco, no deseas hacerle ningún mal a nadie. Yo misma te lo dije aquella vez: yo veo tus verdaderos colores.
- No, pero aun así atraigo a otros al peligro- Dijo Kurama- Tal vez no sea mi culpa, pero ahora te ofreciste a que los otros Bijuus y yo te prestemos nuestra fuerza, y no sabes lo que eso podría hacerte, no lo has visto. Yo si... y te digo, no deseo que lo hagas. No quiero que te veas envuelta en esto. Lo que hicimos, lo que hacemos: Ir a otros mundos, intervenir. Está mal. Todo esto... no debiste ser parte de nada de ello. Y eso... me incluye a mí.
- ¿Que estás diciendo?- Preguntó Luna alejándose un poco, su voz temblaba
- Yo soy un Bijuu, el Zorro Demonio de Nueve Colas, y tú eres la Princesa de la Noche de Equestria. No podemos... Fue todo un sueño, un hermoso sueño. Pero debe acabar... por el bien de ambos.
Esta vez fue Luna la que comenzó a alejarse del Zorro como si se estuviera encontrando con el monstruo que él decía que era. Comenzó a desviar la vista para todos lados y su respiración comenzó a agitarse. No sabía que decir. No quería aceptarlo. Sus ojos comenzaron a empañarse y se dio vuelta mientras se alejaba un poco.
- Incluso... incluso si me hicieras daño, estaba dispuesta a llegar al fin del mundo, cualquier mundo, por ti -Dijo con voz temblorosa, Kurama también comenzó a ponerse nervioso, ambos estaban muy afectados- Pero... Si eso es lo que realmente piensas, quizás sea cierto que no debíamos estar juntos. Ayudaré a Naruto a salvar este mundo, pero eso será todo. Realmente... fue un error pensar que un amor así... que tú podrías... que yo no... ¡Ahg!
Luna comenzó a correr, intentando llevar su llanto a donde no pudieran oírla. Kurama esperó, temblando de pies a cabeza hasta que estuvo seguro que su presencia se había desvanecido de ese lugar, y cuando estuvo seguro que volvía a estar completamente solo, un par de lágrimas surgieron de sus ojos y lanzó un aullido tan fuerte y largo, que el mismísimo clon de Naruto comenzó a sentir una gran tristeza.
Ya no sabía si estaba bien o estaba mal, pero a ese punto, realmente estaba harto de pensar en hacer lo correcto. Se recostó y esperó pacientemente mientras se aseguraba de darle a Luna el chakra suficiente para mantener el hechizo. Solo deseaba que sus hermanos llegaran y terminaran con eso, no deseaba hablar más con nadie por el resto del día.
Una vez en el tren, Naruto, Hinata y las Mane Six se pusieron a gusto para el largo viaje que les esperaba. Pese a que salían por la mañana, el viaje al Imperio de Cristal les tomaría la mayor parte del día hasta la tarde, donde arribarían con algunas horas de adelanto a la llegada de los Duques y luego procederían a la ceremonia de bienvenida.
Al poco tiempo de terminar de elegir camas y asientos, Hinata volvió a sacar sus agujas y siguió tejiendo aquella bufanda roja que se había roto en el primer ataque de Toneri. Naruto la observó por un momento y luego apartó la vista.
"¿Por cuánto tiempo más seguirá tejiendo?"- Pensó mientras pasaba la mirada por el resto del grupo. Rarity aun estaba concentrada en hacer nos trajes finos tanto para Hinata como para Naruto, hasta se había traído algunas de sus herramientas de costura y estaba concentrada en su trabajo al punto de que todo lo demás a su alrededor parecía no afectarle en lo absoluto. Las CMC estaban juntas en la misma cama, hablando de lo que podrían ver en el Imperio de Cristal y pensando en alguna forma de conseguir sus Cutie Marks allí.
Twilight se encontraba pensativa en su asiento mientras observaba los paisajes de Equestria pasar a través de la ventana, mientras Pinkie asaltó el carrito de dulces del tren y los comía con gran entusiasmo. Por contrario, Spike y Applejack simplemente se había tirado a descansar un rato; una con su sombrero tapándole los ojos y otro hecho un ovillo con su cola rodeándolo.
Viendo que no había nada interesante por ver, Naruto estuvo a punto de tirarse a dormir también cuando un guardia vestido con una armadura dorada entró por la puerta que daba a uno de los vagones traseros del tren y realizó una reverencia al ver a Twilight.
- La Princesa Celestia solicita la presencia de Naruto Uzumaki en su vagón privado- Anunció con firmeza.
- ¿La Princesa está en este tren?- Preguntó Twilight sorprendida.
- Así es, pero luego de pasar por Ponyville solicitó la presencia de Naruto Uzumaki- Aclaró el guardia sin inmutarse.
Naruto miró al resto de sus compañeros y se encogió los hombros mientras se levantaba y seguía al guardia hacia los vagones más alejados. Pasaron caminando por dos vagones de pasajeros más y uno de equipajes hasta que se encontraron con una puerta custodiada por otros dos guardias con armadura. Al ver a su compañero y al ninja se apartaron y los dejaron pasar para poder entrar en el vagón privado de Celestia.
En comparación con el resto de los vagones, el de Celestia se veía mucho más arreglado. Las paredes estaban forradas con color rosado, había varios dibujos de soles y lunas parecidos a las Cutie Marks de ambas princesas, había muchos guardias ubicados en las esquinas y centro del vagón, custodiando el lugar sin moverse, y Celestia se encontraba recostada sobre uno de varios sillones acolchados, llenando papeles de trámites que parecían nunca acabarse para la Gobernante de Equestria. Apenas vio a su visitante, apartó los papeles con su magia y se levantó un poco para recibirlo.
- ¡Naruto! Me alegro que vinieras.
- ¿Me mandó a llamar Abuela-Celestia?- Preguntó Naruto sin dejar de observar los detalles del vagón. Los guardias se inquietaron un poco al oír decir eso a una Princesa de Equestria, no estaban seguros de cómo reaccionar.
- Si, por supuesto. Siéntate… siéntate…- Le indicó señalándole uno de los sillones- ¿Te puedo ofrecer algo? ¿Te, pastel, o tal vez algo más fuerte?
- No bebo, gracias…- Respondió el chico mientras se sentaba- ¿De qué se trata todo esto?
- Bien…- Dijo Celestia mientras se recostaba nuevamente en su sillón y observaba a los ojos de Naruto- Pocas veces tenemos la ocasión de charlar y en este momento deseo que podamos relajarnos y hablar como iguales, después de todo, tu te volverás Hokage ¿O no?
- Ehm… si- Respondió Naruto sin entender mucho la actitud de la Princesa- ¿Pero no podía llamar a Twilight o incluso a Hinata?
Celestia lanzó una pequeña risa antes de continuar.
- Si te soy sincera, deseaba hablar exclusivamente contigo porque no eres… formal. Todos los ponis con los que hablo, incluso Twilight y mi hermana, me tratan con demasiada cortesía. Siempre quise hablar alguien que hable conmigo como si fuera su amiga y no como una Princesa. Pero dejemos eso de lado… háblame de tu Aldea.
- ¿De Konoha?
- Si, ¿Cómo es tu hogar? ¿Qué es aquello que quieres proteger?
Naruto se tomó su tiempo para contestar, puesto que esa era una pregunta compleja. Podía describirle Konoha edificio por edificio, pero lo que quería proteger de ese lugar, era una pregunta que tenía muchas respuestas.
- Konoha es un lugar muy pacífico…- Comenzó a decir Naruto mientras miraba hacia el suelo- Las personas viven su vida normalmente, madres llevan a sus hijos a la Academia o a hacer las compras para cenar, los padres trabajan para recibir la paga y volver a casa para que los reciban con la cena. La Aldea está en medio de un paisaje rodeado de bosques al lado de una gran montaña, donde están las caras esculpidas de todos los Hokages hasta la fecha. En invierno la nieve cubre todo el valle, mientras que el resto del año el viento trae el olor de plantas silvestres.
- Suena maravilloso…- Asintió Celestia- Es un buen hogar, ¿Pero tú, que es lo que más añoras de ese lugar?
- La Aldea en sí son solo edificios- Continuó Naruto- Pero lo que más me gusta de ese lugar es la gente. El viejo Ichiraku, de Ichiraku-ramen, siempre fue amable conmigo desde pequeño. Iruka-sensei y Kakashi-sensei, quienes me enseñaron los principios de ser un ninja, y fueron los primeros en creer en mí. Sakura, Sasuke y el resto de los equipos de mi generación, que somos todos amigos y sé que puedo contar con ellos.
- ¿Y tus padres?- Preguntó Celestia- Nunca te oí hablar de ellos.
- Mi padre fue el cuarto Hokage, y una de las personas más fuertes que vi en mi vida. Mi madre, era una ninja muy poderosa con una larga cabellera pelirroja, y que tenía una actitud muy parecida a la de Sakura-chan- Esto último lo dijo con una sonrisa de gracia, pero luego esta se apagó- Ambos murieron al poco tiempo de que nací, ambos protegiendo la Aldea de un enemigo muy fuerte, y sellando a Kurama en mi interior.
A este punto, Naruto se tocó el estómago, donde estaba el sello que su padre había hecho en él. Celestia se quedó callada ante esta revelación, bajó la mirada y pensó en su hermana, los padres de Naruto tenían algo en común con ella: Ambos sacrificaron todo para proteger a sus seres queridos, incluso si debían sujetar a alguien a quien amaban a un destino terrible.
- Lo siento Naruto. No deseaba hacerte mal.
- No hay problema- Le respondió Naruto rascándose la nuca y sonriendo- Pero, ¿Para qué quieres saber todo esto, Abuela?
- Tienes una voluntad y corazón muy fuertes Naruto- Dijo Celestia devolviéndole la sonrisa- Quizás no los modales más refinados, pero nada que el tiempo no cure. Pero lo que quería saber era que clase de líder podrías llegar a ser. Eres poderoso, el Héroe de este país y de tu Aldea según tengo entendido, eres… aventado, lo que no es bueno en algunas situaciones pero he visto que sabes cuándo detenerte a pensar. Pero lo que realmente quería saber con todo esto es ver que tanto amas a tu gente como para convertirte en su líder. Como tu amas a tu Aldea, yo amo a Equestria con toda mi alma, y por ello mismo a menudo debí hacer cosas que no me agradaba siquiera pensarlas, pero que fue por el bien mayor…
Naruto no sabía que responder a eso, pero no era él el único que escuchaba atentamente la conversación. En su interior, Kurama prestaba atención a cada palabra que decía la Princesa. Llegó a sentirse responsable ante Naruto por el asunto de Minato. No fue directamente su culpa, pero él fue el que los mató.
- Lo que quiero decir con esto es que elegiste un camino que no será sencillo, aunque apuesto que ese no es tu estilo ¿verdad?
- ¡Claro que no!
- Pero debes ser incluso mejor que yo. Cuando termine mi reinado y Twilight ocupe mi lugar, y sé que algún día será, ¿Cómo me recordaran mis súbditos? ¿Cómo una buena gobernante, justa y bondadosa? Me gusta pensar que será así, pero… ¿Cómo pensaran de mi aquellos cercanos a mí? ¿Cómo una maestra estricta? ¿Cómo una poni que expulsó a su hermana o que intentó evitar que se enamorara? ¿Cómo una tirana?
- Ninguno de nosotros, ni siquiera Luna piensa eso de ti- Le aseguró Naruto- Solo hiciste lo que debías hacer.
- ¿Lo hice? No me cabe duda que hice lo mejor como gobernante y como maestra, pero como mentora y hermana… Serás un gran Hokage, no tengo la menor duda, pero no olvides nunca seguir siendo un gran amigo, un gran mentor y, si se llega a ese punto, un gran esposo y padre.
- De… acuerdo…- Respondió Naruto pensando en él mismo como un padre.
- Ahora… -Dijo de repente con un tono más activo- Dime… ¿Hace cuanto que sales con Hinata?
- ¿Qué…? ¡No! ¿Cómo lo…? No, quiero decir… No estamos…
- ¡Jajaja! ¡Estoy bromeando! Sé que no sales con ella, pero no estoy ciega. Sé que te gusta.
- ¡No es cierto! Solo estoy preocupado por ella, su hermana fue secuestrada, ella no puede hacer nada para rescatarla excepto esperar…
- Y a pesar de todo, la veo siempre animada cuando está junto a ti, y tu siempre estas preocupado porque ella esté contenta- Observó Celestia- No me preguntes como lo sé, tengo mis maneras de enterarme.
- Pero eso lo hago porque es mi amiga.
Celestia observó a los ojos a Naruto, este se sintió completamente vulnerable, como un libro abierto. Pese a que seguía negándolo sentía que estaba mintiéndose a sí mismo, y Celestia lo sabía muy bien.
- De acuerdo…-Dijo Celestia, divertida ante esa reacción del ninja- Falta mucho, pero quisiera darte ahora unos consejos acerca de los duques de Maretonia, es solo una formalidad pero estas ceremonias son muy importantes para mantener buenas relaciones con el exterior.
- Ehm… ¿Qué?
Celestia lanzó un suspiro. "Por otra parte, es bueno que nos sobre tiempo. Mi hermana al menos está donde está la acción. ¿Cómo les estará yendo a las ponis con los otros Bijuus?"
Todo un día volando sobre bosques y luego desierto. Fue un alivio para Rainbow encontrar la Aldea Oculta de la Arena a la mañana siguiente.
Cuando llegó a la abertura del enorme muro que rodeaba la Aldea, la estaba esperando un joven de ropajes color bordó con pelo pelirrojo a tono. En su espalda llevaba una enorme calabaza. A su lado estaba un ninja cubierto con ropas negras, y pintado con pintura violeta dándole un aspecto más amenazador.
El ninja pelirrojo la vio llegar con mirada fría y cuando aterrizó delante de él jadeando, le hizo una seña a su compañero para que le colocara un balde lleno de agua fresca. Rainbow no esperó a las presentaciones y hundió la cabeza en el balde, y no lo sacó hasta que sacio su sed. Una vez satisfecha, levantó la cabeza con la crin completamente empapada y se la tiró hacia atrás, refrescándose un poco el lomo.
- Soy Gaara, el Kazekage de la Aldea de la Arena- Se presentó el pelirrojo- Y este es mi hermano Kankuro. Tu debes ser…
- Rainbow Dash, la única e inigualable- Dijo la pegaso azul con una sonrisa- Tengo entendido que debo buscar un mapache por aquí cerca.
- Deberías tener más respecto cuando le hablas al Kazekage, poni- Le advirtió Kankuro, pero Gaara no mostró signos de enojo.
- Shukaku está a siete kilómetros hacia el norte de aquí, prefiere vivir en su entorno sin que nadie lo moleste. Pero debería acompañarte. Yo conozco bien al Shukaku, y tal vez esté más inclinado a acompañarte si…
- Lo siento, pero Naruto me pidió exclusivamente que le lleve a ese Tanuki a Konoha, y puedo ocuparme de ello por mi cuenta.
- No creo que estés tomándote en serio el poder de un Bijuu- Opinó Kankuro con una sonrisa- Se requiere el poder de un Kage para lidiar con uno de ellos, y una pequeña criatura como tú no lo va a hacer cambiar de opinión.
- No hay criaturas como yo…- Respondió Rainbow- No voy a fallar a mis amigos, y tengan seguro que voy a llevar al Mapache a Konoha aquneu tenga que arrastrarlo todo el camino.
Ante esa declaración, Gaara abrió los ojos, sorprendido de la actitud de la pegaso. Y no dijo nada cuando la vio partir volando a todo velocidad hacia el norte.
- Una criatura muy temeraria, ¿No crees?- Dijo Kankuro- No creo que sobreviva al Shukaku. ¿Debería reunir un grupo de ninjas para rescatarla?
- No- Respondió Gaara sin dejar de mirar el horizonte donde ya no la veía- Esa poni no va a morir. Es indiscreta, no hay duda, pero también leal al extremo, y segura de sí misma. Me recuerda mucho a él…
- Hmm… - Dijo Kankuro, recordando a Naruto- Si, quizás tengas razón.
Rainbow voló alto y seguro para acortar rápidamente distancias, y cuando estuvo segura que estaba en el lugar comenzó el descenso. Entre el viento corriendo entre su crin y su cola más el sol abrazador del desierto, el agua con la que se había refrescado se secó enseguida, pero al menos estaba con su fuerza y energía otra vez en su máximo punto.
Cuando estuvo a menor altura, comenzó a buscar algo parecido a un mapache gigante, o una criatura parecida a Kurama, pero solo encontró una montaña de arena en la que se posó encima y observó a su alrededor.
- ¿Dónde está ese Tanuki?- Se preguntó mientras observaba con un casco sobre sus ojos para aumentar el rango- ¿Y cuántas colas dijo el Zorro que tenía?
Apenas dijo la palabra "zorro" sintió como la tierra alrededor suyo sufría un pequeño temblor que se fue acrecentando. "Un terremoto" pensó al principio la pegaso, aunque pronto se dio cuenta de su error. La arena cerca de la montaña se abrió en dos y pronto algo enorme se elevó hacia el cielo. Parecía una montaña hecha de arena, pero con marcas azules que le daban un aspecto extraño, la parte superior era más gruesa que la parte inferior, pero lo más llamativo era que toda la estructura parecía estar hecha de escamas superpuestas una sobre otra. Rainbow tenía los ojos puestos en la parte superior, que parecía estar doblándose hacia ella, pero también notó que esa cosa estaba conectada a la base de la montaña donde estaba parada.
La aparición de un nuevo temblor, esta vez más fuerte, hizo que la pegaso saliera volando para intentar tomar distancia. Una vez en el aire, por fin pudo tener una buena perspectiva de las cosas: La montaña donde estaba parada era en realidad el lomo de algo mucho más grande de lo que imaginaba, la criatura parecía estar en una posición agachada, y la cabeza y brazos estaban enterrados muy profundos en la arena del desierto. Cuando se levantó, la pegaso ver por fin su forma completa del Shukaku, y cuando vio sus ojos amarillos, sintió un pequeño escalofrío en la espalda.
- Ah, cierto… -Se dijo a si misma al ver la enorme cola que tenía casi el mismo tamaño que la criatura en sí- Una cola.
- ¿Quién viene a molestarme en mi siesta?- Preguntó el Bijuu con una voz tan ridículamente aguda que Rainbow tuvo que hacer mérito para no reírse- ¡Juro que si vienes de parte del estúpido Zorro, te devorare por mucho que puedas volar!
Rainbow se dio cuenta de que no había empezado con el casco correcto. Pero tampoco iba a dejar que un mapache enorme la amenace.
"Si estuviera Twilight…"-Pensó- "Me recomendaría paciencia y responder con amabilidad. Pero Twilight no está aquí"
- ¡Oye, Tanuki!- Le gritó Dash con mirada enojada, acercándose y poniéndose delante de su cara- ¡Te necesitamos en Konoha para que nos ayudes a regresar la luna a su lugar! ¡Así que levanta ese trasero arenoso y vamos a la Aldea!
Shukaku se quedó quieto observando a la pegaso mientras analizaba su argumento. Finalmente, decidió responder de forma apropiada…
- ¡Fuuton: Renkudan!
El ataque del Bijuu fue muy básico, pero influía el hecho de que su oponente era una poni. Apretando su enorme estómago, Shukaku disparó desde su hocico un gran proyectil de aire que tomó por sorpresa a la pegaso. Rainbow, por sus reflejos rápidos, dio una voltereta en el aire y no recibió el impacto completo, pero el golpe de aire la hizo perder el equilibrio y cayó unos metros antes de volver a estirar sus alas nuevamente y elevarse.
- Eso fue solo una advertencia- Dijo Shukaku molesto- Insiste en molestarme y ya no seré tan amable.
- ¡Escucha amigo!- Respondió Rainbow poniéndose delante de su cara y mirándolo ceñuda- ¡Naruto me encomendó que te busque para que nos ayudes! ¡El mundo puede estar en peligro si no intervienes!
- ¡No me importa! ¡Si ese mocoso y el Zorro idiota quieren pasar su tiempo con criaturas inferiores es su problema!
- ¡Oh, tú te la buscaste…! ¡Deja de ser un mapache egoísta y muévete de una vez!
Y Rainbow, contra todo pronóstico o señal de sensatez, lo golpeó en la nariz con sus dos patas traseras. Considerando la fuerza de la pegaso y que la nariz de Shukaku era pequeña, redonda y expuesta, el golpe no fue grave pero le causó suficiente dolor y molestia como para tomarse en serio el trabajo de deshacerse de ella.
- ¡Maldita yegua!- Gritó mientras le lanzaba un zarpazo con su garra.
Pese a su tamaño, Shukaku era veloz para mover sus miembros, pero Rainbow ya había tenido un encuentro con Kurama antes y el Kyubi era mucho más ágil que ese mapache. Rainbow esquivó con facilidad el ataque y se elevó trazando círculos alrededor del Bijuu a gran velocidad. Shukaku intentó golpearla una y otra vez, algunas veces con su cola, otras veces con sus garras o simplemente intentó morderla con sus enormes colmillos que sobresalían de su boca. Rainbow esquivaba cada ataque, pero pese a su velocidad superior, sabía que no había forma de que pudiera dañarlo.
- ¿Qué te propones con este juego ridículo?- Dijo Shukaku mientras observaba a la pegaso alejarse y colocarse en una posición elevada sobre él- Sabes que no puedes ganar, y no eres de este mundo. Puedo darme cuenta. Sentí una presencia similar en Konoha, aunque mucho más… fuerte. ¿Para qué quieres ayudar al Zorro?
- Esto no se trata de Kurama- Le respondió Rainbow cruzando los brazos- Se trata de ayudar a mis amigos. ¿En serio vas a dejar que tu y todos en el mundo mueran porque tienes problemas con él?
- ¿Y estás dispuesta a luchar conmigo por proteger a tus… amigos?- Preguntó Shukaku, curioso y al mismo tiempo burlándose de la actitud de la poni- ¿Piensas morir por defender otro mundo, que no tiene nada que ver contigo?
- ¡No pienso morir! ¡Pero tampoco pienso renunciar hasta que vengas conmigo!
- ¡Muy bien!- Dijo Shukaku colocando su mano sobre su estómago- ¡Tu lealtad contra mi enojo! ¡Averigüemos cual es la más fuerte! ¡Fuuton: Renkudan!
Rainbow estuvo preparada esta vez. Esquivó con facilidad el primer disparo, pero Shukaku comenzó a disparar varios disparos continuos. Los proyectiles de aire eran prácticamente invisibles, aunque Rainbow podía sentir los cambios de aire y presión lo suficientemente rápido. O eso creía. El cuarto disparo fue demasiado pronto luego del tercero y le dio de lleno.
Rainbow recibió muchos impactos en su vida, unos voluntarios y otros accidentales, pero esto… El ataque era aire comprimido con chakra en el estómago del Shukaku, capaz de destruir el pico de una montaña. Rainbow tenía fuerza suficiente para no salir volando a kilómetros de distancia, pero el impacto la golpeó de tal manera que perdió el conocimiento el aire por unos segundos y perdió muchas plumas. Tuvo suerte de no haberse roto las alas.
Comenzó a caer mientras Shukaku la veía sonriente, el aire pasando entre sus cabellos y golpeando su cabeza la despejó un poco, lo suficiente para estirar las alas y no estrellarse, pero su aterrizaje en la arena fue forzoso y quedó temblando en el suelo antes de recobrar la totalidad de sus sentidos.
Cuando por fin pudo levantarse, vio con terror al Shukaku y sintió que tenía ganas de salir de allí y esconderse en la nube más alta que encuentre antes de volver a encontrarse con él.
- ¿Lo ves, criatura?- Le dijo el mapache- ¡No puedes hacer nada! ¡Huelo el miedo dentro de ti, lo veo en tus ojos! ¡No eres rival para mí, ríndete o prepárate a morir!
"Tiene razón"- Pensó Rainbow angustiada y cerrando los ojos con fuerza- "No puedo hacer nada contra esto. ¿En que estaba pensando Naruto cuando me envió aquí? Lo siento, Luna, lo siento Naruto, pero estaba destinada a fallar esta misión."
La misión. Pese a que estaba en medio de la nada, empapada de arena y con una bestia gigante sedienta de sangre, la mente de Rainbow se trasladó al pensamiento de la última misión que le dio Naruto, la misión que falló. Comenzó a sentir aquello que sintió cuando Naruto la inmovilizó contra la pared de la biblioteca: desesperación, culpa y el sentimiento de haber fallado.
Abrió los ojos. No quería volver a sentir eso. No podía pensar siquiera en fallar otra vez, era en contra de su naturaleza. ¿Imposible? Eso era lo mínimo que debía cumplir si deseaba permanecer leal a sus amigos. Se levantó y volvió a mirar con enojo a los ojos del Shukaku, llegó a notar u cambio en su mirada al ver su determinación. "¿Miedo? Bien, debería tenerlo"
- ¡Muy bien, Tanuki! ¡Cuando terminemos, verás que tan fuerte es mi lealtad!
Se elevó a toda velocidad, pero no se dio vuelta, subió más y más, sin detenerse, tomando distancia de su objetivo y asegurándose de quedar fuera del alcance de sus disparos. Cuando sintió que le faltaba el oxígeno, por fin se volteó y miró donde estaba. El desierto era un gran océano que se extendía debajo de ella, y la Aldea de la Arena un enorme círculo al costado de donde estaba. El Shukaku ahora se veía como un gigantesco punto debajo de ella, pero eso no le impidió apuntar. Colocó sus cascos delante de su cabeza y se lanzó en picada aleteando con todas sus fuerzas para ganar velocidad.
"Está loca"- Pensó Shukaku observando el cielo- "Si se arroja de ahí, no podrá sobrevivir, pero si llega a golpearme, me causará una gran molestia. Será mejor que termine con ella de una vez"
Dicho esto, Shukaku abrió la boca y comenzó a juntar energía Ying y Yang en una esfera en su hocico. No la iba a ser demasiado grande, para algo tan pequeño no haría falta.
Una estela circular se formó delante de Dash mientras descendía con más y más fuerza, estaba alcanzando la velocidad requerida, aunque también se estaba causando a sí misma un terrible dolor. Pero no podía ceder, tenía que lograrlo.
Cuando por fin pudo verla claramente, Shukaku observó que la estela que rodeaba a la pegaso se hacía más fina y puntiaguda, como una flecha. Sin querer darle oportunidad, el Bijuu disparó su ataque y esperó a ver la explosión que haría su impacto.
Cuando el ataque, que iba a una velocidad realmente pequeña comparada a la que estaba tomando la pegaso, por fin alcanzó su objetivo, hubo una explosión, pero no la que Shukaku esperaba. Una enorme aureola con los colores del arcoíris se originó desde la explosión y se fue expandiendo llamando su atención. No supo que la pegaso había atravesado limpiamente su ataque y se impulsó aun más debido a la explosión que generó este.
El Sonic Rainboom le permitió a Dash realizar su cometido, se impulsó con toda la velocidad que era capaz de acumular y golpeó con ambos cascos la cara del Shukaku, haciendo que el mapache cayera de espaldas con un estruendo y la pegaso también cayera una vez más sobre la arena, solo que esta vez no se volvería a levantar.
Jadeando y sudando, Rainbow se dio vuelta y se quedó boca arriba, respirando entrecortadamente e intentando no gritar ante todo el dolor que sentía por el impacto que había recibido. Tenía varios huesos rotos y su fuerza estaba extinta, ya no podría hacer nada más. Shukaku no quedó noqueado por el golpe, pero la sorpresa y la fuerza de este habían bastado para marearlo lo suficiente antes de que se diera cuenta de lo que había pasado. Cuando se recuperó de la sorpresa, se levantó nuevamente como si nada, completamente ileso, pero con un fuerte dolor en su cabeza.
Pese a que sentía ganas de acabar de una vez con esa molestia, no pudo negar que esa criatura tenía agallas. Jamás pensó que algo tan simple le pudiera causar tantas molestias. Miró a su pequeña oponente, y descubrió para su sorpresa que estaba sonriendo pese a que estaba inmovilizada y a su merced.
- ¡Ja!- Le dijo Rainbow, sin moverse de su sitio- ¿Qué te pareció, pequeño mapache? ¿Quién fue más fuerte al final?
Shukaku no supo que contestar, tenía enojo, y sentía ansias de acabar con esa criatura insignificante y continuar su descanso, pero también tenía orgullo, y pese a todo, no podía negar que la criatura fue fiel a su palabra.
Sin decir una palabra, se quedó observando a la pegaso antes de estirar uno de sus dedos hacia ella y tocarla suavemente solo por un instante. Sin saber porqué, las fuerzas de Rainbow regresaron y la pegaso dejó de sentir dolor por sus huesos. De hecho, se sintió como nueva. Se levantó nuevamente y miró al Shukaku sin entender.
- Creo que por fin nos entendimos… poni- Repuso el mapache con seriedad- Dejaré este encuentro como un empate y me aseguraré de dejarlo pactado para más adelante. ¿Cómo era que te llamabas?
- Rainbow Dash- Respondió ella con energía.
- Mi nombre es Shukaku. Me aseguraré de recordar tu nombre pero, por ahora… iré a la Aldea de la Hoja a esa reunión con los otros Bijuus, dudo que tengan alguna chance de lograr algo sin mí.
- Muchas gracias- Agradeció Rainbow mientras se elevaba suavemente en el aire- Me alegro que haya quedado todo aclarado.
La pegaso salió volando en dirección al mar, guiada por la pequeña porción de Chakra de Kurama que le indicaba el camino.
"Cielos huracanados"- Pensó mientras aumentaba su altitud- "Todavía me duelen mis alas de ese impacto. Creo que seguiré el consejo de Fluttershy y seré más amable con el siguiente Bijuu. No puedo hacer un Sonic Rainboom y perder mis alas solo para cumplir esta misión, tengo otra en casa esperándome. Mmhh… ¿Cómo le estará yendo a Fluttershy?"
Shukaku comenzó su marcha hacia la Aldea de Konoha, que era lenta en perspectiva de Bijuus, pero siendo gigante no se notaba a ojos de humanos. En el camino, una figura se colocó al lado del Bijuu volando sobre una pequeña nube de arena que seguía el avance del mapache.
- ¿Qué quieres, Gaara?- Dijo el Shukaku mientras avanzaba intentando ignorarlo.
- Que te estés moviendo significa que esa pegaso logró convencerte de ir a Konoha. Me alegro que hayas decidido ayudarnos.
- No pienses que lo hago por ti, por el Mundo Shinobi o por cualquiera del resto de los Bijuus- Respondió el mapache sin aminorar la marcha- Solo lo hago porque es necesario hacerlo, nada más.
- Ya veo…- Contestó Gaara con su frialdad eterna- En ese caso, solo quisiera preguntarte algo: Esa poni, ¿Te hizo recordar a algo, o simplemente te convenció por la fuerza?
Ante este comentario, Shukaku se detuvo un instante y luego miró ceñudo a Gaara, que le devolvió la mirada con inexpresividad. Estuvieron quietos por un instante pero luego el Bijuu se dio vuelta y continuó su camino.
- No creas que llegó a afectarme en nada, pero su actitud me recordó a ese chico idiota: Lleno de energía, y un optimismo casi suicida. Quizás esas criaturas extrañas sean más de lo que aparentan.
No dijeron nada más, pero Gaara se detuvo y observó al Bijuu irse mientras se quedaba oteando el horizonte. Si los humanos eran capaces de ver eso al igual que los Bijuus, quizás estén más cerca de descubrir porqué Naruto entabló tal amistad con esas criaturas tan distintas a ellos. Quizas, y esperaba que ese día no tarde en llegar, la humanidad podría aprender tanto de Naruto como de las ponis para seguir adelante.
- Aah… ¡Eres un buen chico, sí que lo eres!- Decía Fluttershy mientras le acariciaba la babosa cabeza a Saiken- Y me alerta que me permitieras quedarme en tu cueva.
- Mi hogar siempre está abierto para aquel que trate con respeto a los Bijuus- Respondió el otro, complacido, aunque luego se apartó- Pero pese a tus buenos modales, ¿Por qué debería dejar nuevamente mi cueva por ayudar a un montón de humanos que me encerraron en un Jinchuriki?
- Oh… cielos... hum- Dijo Fluttershy con preocupación- Pero, Naruto no es así, el si te ayudó.
- Un humano que desea ser amigo de los Bijuus es uno en un millón. Nadie desea ser nuestro amigo, los humanos nos evitan y temen, nos encierran y nos odian, y nosotros los odiamos en retorno. ¿Por qué querría ayudarlos?
- ¿Para salvar a tus hermanos Bijuus?- Pese a que no veía los ojos del Bijuu, tuvo la impresión de que esa respuesta no le bastó. Así que decidió utilizar otro acercamiento- Oh, pobrecillo. Pero… ¿Qué tal esto? Tal vez no tenas muchos amigos humanos, ¿pero qué tal si yo soy tu nueva amiga?
Saiken se quedó quieto por un minuto y orientó sus antenas hacia la pequeña pegaso amarilla.
- ¿Eso sería… agradable?
- Muy bien. Espero que nos llevemos bien, pero necesito que me hagas un favor: ¿Podrías ir a la Aldea de la Hoja a ayudarnos a detener la luna antes de que nos mate a todos?
- Bueno… yo…
- ¿Por favor?- Le pidió haciendo unos ojitos de cachorro que enternecían a cualquier ser viviente que tuviera alma.
- Mmh… ¡Oh, bueno, está bien! ¡Pero será mejor que valga la pena la molestia!
- Muchas gracias.
La pegaso salió de la cueva canturreando mientras el seis colas salía arrastrándose y dando pasos atontados a medida que avanzaba hacia Konoha.
"Oh, que amable Bijuu"- Pensó Fluttershy- "Espero que a Rainbow le esté yendo tan bien como a mí. Pero ahora… a ir a ver ese hermoso escarabajo gigante ¡Hiiii!"
Y pensando en su siguiente destino, comenzó a volar a la velocidad de su amiga pegaso mientras sonreía y buscaba por todos lados a su futura víctima, ehm… amigo.
Cuando Naruto llegó al Imperio de Cristal, tanto él como Hinata quedaron atónitos ante las maravillas del gran reino anexo a Equestria.
Desde la estación hasta el palacio central todo: calles, faroles y edificios estaban hechos de piedra tallada con apariencia de cristal y vidrio. Incluso los ponis poseían un brillo que les daba aspecto de ser cristalinos. Los colores de la ciudad, a diferencia de Equestria, iban de colores claros como grises a mucho más oscuros como violetas y morados. En el centro de la ciudad, elevándose como el edificio más alto y visible de todos, se alzaba el palacio, que tenía el aspecto de un cristal enorme y azulado que brillaba como un faro.
Incluso en el Imperio, Naruto era reconocido por sus grandes hazañas en Equestria, por un lado porque el Imperio tuvo participación en la batalla de aquel entonces, y por otro porque Naruto derrotó nada más ni nada menos que a Sombra, el tirano rey que dominó el Imperio antes de la llegada de Cadence. Hinata también era reconocida por los ponis como una gran guerrera que luchó junto a los equinos, contrariamente a lo que ella creía puesto que no le agradaba luchar.
Pero lo más sorprendente para los ninjas fue como los ponis de cristal reverenciaban a Spike como un salvador supremo, incluso se quedaron completamente extrañados y sorprendidos de la estatua de cristal tamaño gigante del dragón sosteniendo el Corazón de Cristal.
Una vez que llegaron al palacio, los recibió la cuñada de Twilight y Princesa del Amor, Cadence. A quien Naruto y Hinata ya conocían de un encuentro anterior pero nunca habían tenido una conversación formal con ella.
- Bienvenidos a todos- Los saludó con una reverencia- Los duques de Maretonia no llegarán hasta la noche, por lo que tenemos bastante tiempo para…
Apenas vio a los dos ninjas, Cadence se detuvo y pasó varias veces la mirada entre los dos, como si hiciera una línea invisible entre ambos, Naruto y Hinata se sintieron un poco incómodos, al mismo tiempo que el resto de las ponis y dragón sonreían por las intenciones de la Princesa del Amor; Twilight fue la que los salvó de esa situación.
- Hum… ¿Cadence? ¿Dónde está mi hermano?
- Ah… Cierto…- Respondió a otra mientras los guiaba a todos al interior del castillo. Parecía como salida de un trance- Shining Armor salió en un viaje de campaña a Canterlot esta mañana, no va a volver hasta la semana próxima. Creo que seguirá allá cuando ustedes regresen.
- ¿Quién?-Preguntó Naruto.
- Ya lo conoces- Dijo Twilight, algo exasperada- Mi hermano, estuvo en la batalla contra Sombra, pelo azul con celeste, ¿actitud infantil?
- Mmmh…no importa. ¿Por qué es que hay una estatua de Spike ahí afuera?
- ¿Qué no te conté hasta ahora de mi heroica participación en el rescate de este reino?- Exclamó Spike.
- Spike… Es cierto que tú devolviste el Corazón de Cristal a Cadence-Señaló Twilight- Pero fue el amor combinado de todos los ponis de cristal los que dieron el poder al Corazón para desterrar a Sombra.
- ¿Amor?- Preguntó Hinata, también confundida, y al mismo tiempo interesada- ¿En este mundo el amor también les da poder?
- Mientras que la Magia de la Amistad se manifiesta con los Elementos de la Armonía por Lealtad, Generosidad, Bondad, Honestidad, Risa y Magia- Explicó Celestia- El Corazón de Cristal y el Imperio mismo crecen y evolucionan en Equestria por el amor y la esperanza de sus habitantes.
- El Imperio tiene magia tanto hermosa como poderosa- Continuó Cadence- La esperanza nos permite continuar la lucha sin importar que situación sea. El amor puede ser tan o más poderoso que la Amistad, pero incluso aunque soy la Princesa del Amor y el Imperio se maneja por él, el alcance de su poder es un misterio. El amor de un pueblo puede acabar con un poderoso hechicero como Sombra, pero también el amor entre solo dos puede desterrar a todo un ejército de Changelings fuera de Equestria. ¿Acaso hay amores más puros, capaces de causar mayores proezas? ¿O simplemente el amor es una magia que no se controla, sino que hace cosas increíbles por el solo hecho de ser? No lo sabemos aun.
Naruto no entendió eso, o tuvo la impresión equivocada. Una persona una vez le dijo que cuando uno tiene alguien a quien proteger, su poder aumenta increíblemente; pero no era a lo que se refería Cadence, ¿o sí?
Cadence guió a todos a sus respectivas habitaciones, que eran de clase de cinco estrellas para estándares ponis, por supuesto las camas eran normales para los humanos. Pero… Celestia llamó antes de que los ninjas pudieran ponerse cómodos, convocó a todos los que participarían en la visita de los duques a una reunión privada para organizarse.
- Los duques vendrán custodiados por la guardia real todo el camino hasta el palacio; Naruto y Hinata, ustedes estarán junto a Cadence y yo en la entrada, cuando estén cerca haremos una reverencia, y si ellos preguntan por Luna respondan solemnemente como lo hablamos. Twilight tu estarás en el palco, soltarás la bandera de Equestria cuando sea el momento y los saludarás desde las alturas.
- De acuerdo- Dijo Twilight con entusiasmo decreciente.
- Hum… disculpa pero… ¿Hay alguna noticia de Konoha, de mi hermana?
- Lo siento, Hinata. No hubo noticias, pero solo han pasado un día.
- Pero creo que el tiempo pasa distinto en mi mundo.
- ¿Qué quieres decir con eso?- Preguntó Twilight, con un interés renovado.
- Según Luna, aquí pasó un año. ¿No es así? Bien, en mi mundo pasaron dos años desde que nos vimos la última vez. Tal vez allá ya pasaron varios días.
- Fascinante…-Dijo Twilight- Así que las diferentes dimensiones poseen diferentes linealidades temporales. Esto puede llegar a probar muchas cosas de cómo funciona nuestro mundo si se estudia apropiadamente. ¡Ay, las cosas que podría descubrir si tuviera algunos libros de Starswirld aquí!
- No es el momento, Twilight…- Opinó Celestia- Pero te podré dar esos libros cuando regresemos a Canterlot.
Twilight quedó decepcionada, pero Naruto estaba preocupado por Hinata en este momento. La joven kunoichi al escuchar que no había noticias de su hermana simplemente bajó la mirada y sus ojos quedaron ocultos bajo la sombra de su flequillo.
Cuando salieron, se alejó rápidamente del resto y Naruto no la volvió a ver hasta que llegó el momento de la visita. Durante todo ese tiempo Naruto simplemente habló con las ponis acerca de la vez que salvaron el Imperio, caminó por las calles del este buscando algo que comer, sin suerte, escaló todo lo alto del castillo hasta la cima donde observó toda la ciudad a la luz de un atardecer, y pensó acerca de cómo subirle el ánimo a Hinata. No era lo mismo, pero cuando Sasuke se fue con Orochimaru, él también se sintió como si su hermano se hubiera ido y estaba perdido.
Pensándolo bien, a todos los enemigos con los que se enfrentó tenían algo en común con él. Sin embargo, esto era muy diferente, y mucho más difícil que enfrentarse a ellos. Antes el conocer a sus enemigos les ayudaba a entenderlos y poder vencerlos, ahora se trataba de intentar entender los sentimientos de su amiga para consolarla. Estaba en un área completamente desconocida para él, y estar en lo alto de esa torre con una vista espectacular no le ayudaba. Solo deseaba encontrar una forma de hacerla sentir mejor y, tal vez, decirle como le hacía sentir.
Twilight estaba en el spa con el resto de sus amigas, las CMC decidieron salir a jugar por su cuenta lo que significó un alivio para Rarity y Applejack. En cuanto al resto de las Mane Six… la ausencia de Rainbow Dash y Fluttershy hizo un hueco imperceptible, pero efectivo, en el grupo. Sin Rainbow la parte más errática y activa del grupo se esfumó, y contrariamente, la parte más tranquila y pasiva del grupo desapareció con Fluttershy. Sin embargo, aun quedaba Pinkie Pie, que daba alegría a todos sin importar la situación, y estando en el spa la relajación fue una buena forma de distraerse. Y tomando en cuenta que Rarity era especialmente sociable en esos lugares, Applejack era honesta en cualquier conversación, Twilight gustaba de estar informada siempre y Pinkie veía diversión en cualquier situación, solo era cuestión de tiempo antes de que el grupo cayera en la tentación de todo grupo de amigos: El chisme.
Si, la presencia de los ninjas en su mundo y la ausencia de ambos en el spa permitió a las ponis comentar acerca del supuesto, o tal vez no tanto, enamoramiento de Naruto y Hinata. Conversación que arrancó risas y sospechas por igual de parte de todos los integrantes, y cuyo punto álgido llegó al aparecer Cadence.
- ¿Y creen que Naruto ignora los sentimientos de Hinata?- Preguntó la Princesa del Amor.
- Yo no diría que sea eso, Terroncito-Respondió Applejack- Yo creo que ambos se gustan, pero tienen demasiado miedo para decírselo cara a cara.
- Yo veo a Naruto…- Opinó Rarity- y veo que siempre tiene un ojo puesto sobre la pobre chica. Como si siempre estuviera pendiente de que no se sintiera triste.
- Pero no puede hacer mucho- Agregó Pinkie- Hinata está muy triste por su hermanita, y ni mis canciones la pueden hacer sonreír sin que la recuerde poco después.
- Es lógico. ¿Cómo alguien va a confesarle sus sentimientos a otro poni si este está sufriendo por algo tan grave? De seguro tiene miedo de parecer inoportuno e insensible si lo hace.
- Pero tal vez exactamente por eso es necesario que lo haga ahora, Twilight- Dijo Cadence con seriedad- Si hay algo que puede aliviar el sufrimiento de un poni es el amor de otro. Y si se trata de que ambos se sinceren con el otro, creo que no estaría del todo mal intervenir… por su bien claro.
- ¿Intervenir?- Preguntó Twilight con mirada cómplice- ¿Te refieres a como cuando éramos niñas? ¿Esa clase de intervención?
- Precisamente, Twilight. Precisamente.
Por fin llegó la noche. Rarity citó a Naruto y a Hinata a un vestidor donde pasó media hora colocándole los trajes y decorándolos a medida para que a su criterio se vieran "deslumbrantes".
Por supuesto, se encontraban en vestidores deferentes y ninguno se vio al otro hasta que estuvo terminado. Cuando por fin se encontraron, quedaron sin habla; Naruto llevaba un traje negro con una camisa naranja que le hacía llevar los mismos colores que llevaba siempre, pero en una versión mucho más elegante, incluso al ninja le pareció que le quedaba bien. Hinata llevaba un vestido elegante aunque no demasiado grande, el diseño era parecido al vestido de Luna pero de color blanco con tonos de de azul que combinaba con su larga cabellera. Incluso con su preocupación, el verse a sí misma en ese vestido hizo que le saliera una sonrisa que completaba la obra.
- W… wow…- Musitó Naruto, atónita- Te ves… ¿hermosa?
- G…gracias- Respondió Hinata con un claro sonrojo que la hacía ver más tierna.
El simple hecho de que Hinata se sonrojara y sonriera tímidamente fue suficiente para que Naruto se alegrara durante la siguiente hora. Le ofreció su brazo a la chica, que lo aceptó con lentitud debido a sus nervios y salieron juntos al patio debajo del castillo, donde se hallaba el Corazón de Cristal, y las dos Princesas los esperaban con una sonrisa. Twilight y las demás en ese momento se encontraban en el balcón que daba al patio, donde la Princesa se encargaría de su tarea asignada.
La ceremonia fue rápida aunque no por eso menos importante. Los duques de Maretonia se aproximaron al palacio en medio de un camino hecho por ponis mientras que Celestia y Cadence junto con Naruto y Hinata los esperaban firmes en el patio. Naruto tuvo que esforzarse un poco para no reírse, los duques iban vestidos con unos atuendos enormes y unos grandes turbantes que les daban un aspecto femenino para el ninja, como los nobles de su tierra; por suerte, Hinata supo darle un pequeño codazo antes de que el ninja cometiera un error garrafal.
Cuando ambos duques estuvieron a pocos metros de ellos, tanto las princesas como los humanos dieron una reverencia. Basta decir que ambos ponis de Maretonia sintieron un gran respeto así como sorpresa al ver a esos seres tan o más grandes que Celestia, vestidos de manera tan elegante y saludándolos tan amigablemente. Celestia pensó que así es como se sintió ella cuando conoció a Naruto un año antes.
Tan rápido como los ponis y ninjas intercambiaron saludos, en lo alto del balcón Twilight dejó caer una enorme bandera de Equestria, sonrió y saludó a los huéspedes. Ambos duques entraron al palacio y así terminó la bienvenida.
Cuando Naruto y Hinata quedaron libres por fin, la chica se despidió de ambas princesas y se esfumó como lo hizo más temprano, Naruto se quedó un poco más en el patio preguntándose lo que Spike, Twilight y el resto de sus amigas pensaban: ¿Eso era todo? ¿Tanto problema solo para eso?
Celestia pareció leer la mente del chico, porque mientras caminaban hacia adentro del palacio le agradeció por su intervención.
- Se que no parece mucho, pero esto es muy importante para el país. Las buenas relaciones con el exterior son uno de los pilares que mantendrán la paz y la unidad ante los problemas en el futuro. De la misma forma que lo está haciendo Luna en tu mundo.
Luna. Ahora que lo pensaba, Kurama estaba con Luna, o al menos una parte de él en un clon, pero había algo que no le cerraba. Naruto se apartó un poco de Celestia, que siguió su camino hacia su reunión con los duques, y cerró los ojos para ver a Kurama, con quien no había hablado desde que envió a al clon con su chakra a Luna.
Cuando entró a su interior, se encontró a Kurama dormido, pero con solo verlo abrió los ojos como platos y se horrorizó. Le resultaba imposible creer que solo con un poco de chakra en un clon le bastaría a Luna para detener la luna, incluso con el apoyo de los demás, pero Kurama había hecho más que solo enviar chakra.
El Kurama que veía ahora tenía un pelaje más oscuro que el que siempre lo acompañó, también su tamaño era reducido pero Naruto no lo notó porque jamás vio a Kurama completo con su verdadero tamaño. Pese a todo, no pudo evitar enojarse con el Zorro ante esa revelación.
- ¡Kurama! ¡¿Por qué está solo tu mitad aquí?! ¿¡Dónde está tu otra mitad? Que estupidez… se perfectamente dónde está tu otra mitad. ¡¿En un clon?! ¡¿Por qué dejaste tu otra mitad en un clon en otra dimensión?!
- Naruto…- Dijo Kurama Ying desperezándose- No hace falta que grites de esa manera. Te las arreglaste durante muchos años sin usarme a mí, mi otra mitad está bien y a salvo.
Naruto se sorprendió un poco de oír a Kurama hablándole tan… suavemente. El Kurama al que estaba acostumbrado le habría gritado por el solo hecho de despertarlo.
- Como sea… ¿Por qué se dividieron?
- Cuando Luna le dijo, o más bien nos dijo, que no era su decisión el que pusiera su vida en peligro, mi otra mitad se desesperó. Fue una decisión apresurada que le tomó pocos segundos, pero sin dudarlo decidió dividir nuestras dos mitades para poder estar más cerca de Luna.
- ¡Maldita sea! ¡Creí que el clon que envié a nuestro mundo solo tenía una gran reserva de Chakra! ¿Ahora me dices que envié a tu otra mitad hacia allá? ¿Qué va a pasar cuando mi clon se agote?
- Los Bijuu no somos tan sencillos de desaparecer. Desde el momento en que el clon llegó a tu mundo, toda la esencia de mi lado negativo se unió a tu réplica. Podría decirse que ahora tu clon es un doble perfecto tuyo, más duradero, más poderoso, aunque no deja de ser un Kage Bunshin. Recuerda que tus clones fueron muy duraderos y soportaron grandes cantidades de daño durante la guerra, con mi otra mitad en él, será casi como si tú estuvieras allí, mientras que Kurama esté dentro de él, no desaparecerá.
- ¿Por qué no me consultó? Si hubiera sabido…- De pronto se dio cuenta de un detalle- ¿Cómo removió el sello? El jutsu de mi padre debió evitar que pudiera sacar tanto chakra como para enviar su mitad dentro de un clon.
- Desde que pasó lo de Madara, y luego con la unión de nuestras dos mitades, el sello se debilitó mucho. Tu le pides ayuda a mi otra mitad si necesitas chakra, pero ahora deberás pedírmela a mí- El Kurama Ying observó la cara cabizbaja del chico- No te preocupes por mi otra mitad, Naruto. Sabes lo terco y obstinado que es. Regresará a nosotros en cuando él y Luna hayan cumplido su tarea.
- Es solo que… no entiendo porqué haría algo tan arriesgado. Si el clon desapareciera, o el gastara demasiado chakra, habría peligro de que él pudiera desaparecer para siempre.
- Quien sabe lo que pasaría. Ahora tu clon con mi otra mitad están en otra dimensión. Mi otra mitad podría ser libre al fin, o tal vez su chakra viaje entre dimensiones hasta que por fin nos encuentre otra vez, o incluso puede que muera de una vez y solo quede yo como recuerdo de un poder mucho mayor. Pero te puedo asegurar algo: Él hizo todo esto por Luna, no tengas duda de ello. Lo hizo porque quiere protegerla. Tiene muchas dudas y miedo acerca de si mismo, pero que la ama es algo irrefutable.
- ¿Llega a arriesgarse tanto por ella?
- Dime… si esa chica Hinata estuviera en peligro. ¿No harías cualquier cosa, no darías cualquier cosa por protegerla?
Naruto no respondió, sino que se quedó sonrojado, aunque lo que decía el Zorro era verdad. Dando por terminada la conversación, Kurama se dio vuelta y volvió a dormir mientras el chico salía de su interior y volvía a concentrarse en el exterior.
Cuando regresó al exterior, Naruto se encontró con que estaba solo en medio del patio debajo del castillo. No había ningún poni cerca, así que decidió que sería buen momento para regresar a su habitación y tal vez dormir un rato.
Mientras caminaba por los pasillos, siguió preocupado por la mitad de Kurama que estaba en su mundo. Pese a que siempre le gruñía y era cascarrabias como un viejo amargado, el chico le había tomado cariño al Zorro, y la mitad de este que se fue al Mundo Shinobi era con la que convivió durante la mayor parte de su vida. Solo esperaba que todo saliera bien y su clon pudiera regresar a su lado para que su amigo volviera a ser un solo ser otra vez.
Doblando una esquina se chocó nada menos que con Twilight, que caminaba sola al igual que él con la mirada triste y mirando el suelo.
- Perdón Twilight… Solo iba a mi habitación. Hoy no fue una noche larga pero me acabo de enterar de algunas cosas que preferiría no enterarme.
- ¿Tu también? Bienvenido al club…- Le respondió con amargura la Princesa.
- ¿Qué te sucede?
- No me hagas caso- Se disculpó Twilight- Es una tontería. Ya atrasé la reunión de las Princesas con los duques de Maretonia por esto y no quisiera hacerte perder tiempo.
- Twilight…- Insistió Naruto cruzándose los brazos- ¿Qué está pasando?
- Es qué… ¡Ahg, que demonios! Es que realmente no me siento como si estuviera haciendo algo bueno para Equestria, algo que valga la pena.
- ¿De qué hablas? Hace dos años, o el año pasado, no lo sé, ayudaste a Equestria a detener toda una invasión de changelings y a recuperar los Elementos de un maniático humeante, así como derrotarlo cuando yo no pude.
- Si, por supuesto. Cuando Equestria está en peligro y todo el mundo depende de nosotras, mis amigas y yo podemos hacer todo lo que sea necesario para defenderla. Pero yo estoy hablando de mi como Princesa de Equestria. Realmente no hago nada significativo, lo único que hago es "sonreír y saludar". Ya se lo comenté a Celestia y a Cadence, y me dijeron que llegará mi momento y algún día haré mi parte. Pero realmente no veo como podré hacer mi parte si sigo como hasta ahora: estudiando, haciendo deberes básicos, sonriendo y saludando sin aportar nada significativo para Equestria. ¿Alguna vez sentiste que todos tus esfuerzos y habilidades no sirven para nada?
Naruto recordó en ese momento su primera batalla significativa como ninja, cuyo resultado no salió como lo esperaba. De hecho, se sintió fatal al final del día.
- De hecho sí…- Twilight lo miró sorprendida- Mis primeras misiones como ninja fueron terribles, en serio, tenía que atrapar gatos, proteger niños caprichosos y llevarle sus cosas a nobles por paseos de la ciudad. Pero no fue lo peor, la primera misión que valió la pena nos enfrentamos a un sujeto que era realmente fuerte, un espadachín llamado Zabuza. Mi maestro quedó atrapado en una técnica de él y entre Sasuke, Sakura y yo trabajamos muy duro para liberarlo y que pudiera derrotarlo luego de una batalla muy dura. En fin, todo terminó cuando un niño enmascarado cualquiera apareció de la nada y venció a nuestro enemigo de un solo ataque sin siquiera transpirar. ¿Sabes cómo me sentí en ese momento? Creí que todo lo que estábamos haciendo era inútil, que no importa que tan duro trabajemos no podríamos llegar a estar al nivel de alguien como el que mató a Zabuza.
- ¿Y qué hiciste entonces?
- Seguí entrenando, obviamente- Respondió Naruto con una sonrisa- No importa que tan débil sea en aquel entonces, sabía que si quería estar satisfecho conmigo mismo debía hallar mi propio camino y hacer todo lo que podía sin lamentaciones. Es horrible sentirse poca cosa, pero peor es no hacer nada debido a eso.
Twilight se quedó tiesa pensando en ello. Era cierto lo que decía Naruto, había pasado mucho tiempo lamentándose por ella misma y no veía lo que había logrado hasta ese momento. Si iba a ser princesa alguna vez, debía dar su mayor esfuerzo desde ahora y no quedarse detrás por no hacer mucho.
- ¿Sabes? Esto realmente me sirve de mucho. ¡Gracias Naruto!
- ¡No lo menciones, Dattebayo!
- ¡Ah, se me olvidaba!- Dijo Twilight, antes de que ambos siguieran su camino- Creo que voy a ir a la biblioteca un rato a investigar lo que pueda acerca de esos cambios temporales, pero tú deberías subir las escaleras e ir al balcón.
- ¿Por qué?
- Hazme caso, Cadence me dijo que la vista allí es… hermosa.
Twilight se alejó con una sonrisa pícara en su rostro, dejando al chico realmente confundido. Él ya había visto el Imperio desde la altura y sabía que la vista era hermosa. ¿Quizás se refería a que viera la ciudad de noche? Bien… solo había una manera de averiguarlo. Comenzó a subir las escaleras laterales al piso siguiente del castillo y se dirigió por los pasillos al balcón del castillo. Sea lo que sea que Twilight deseaba que viera, lo encontraría allí.
Pese a que Twilight sí se dirigía a las afueras del castillo para ir a la biblioteca, tomó un pequeño desvío para tocar la puerta de una gran habitación. Cuando la puerta se abrió, apareció Cadence, que leyó de inmediato la mirada de su cuñada.
- Entonces… ¿Nuestros amiguitos se dirigen al lugar que requerimos?
- Cuando bajaba por las escaleras la vi a ella que ya estaba allí, me acabo de encontrar con Naruto y lo mandé al mismo lugar. No parecía sospechar nada.
- Entonces es el momento…- Respondió la otra con una sonrisa- Iré a las habitaciones de las niñas y les pediré que se apresuren para llegar conmigo. No queda mucho tiempo y el momento debe ser preciso y perfecto.
- No quiero que sospechen, así que iré a la biblioteca como le dije antes. Después me cuentas como salió todo. ¿De acuerdo?
- Por supuesto. Buenas noches, Twilight.
- Buena suerte.
Naruto llegó al piso siguiente y lentamente se dirigió al balcón. Cuando llegó, se encontró con algo que no esperaba, y al mismo tiempo sí.
Hinata estaba en el balcón, ya no tenía el vestido de Rarity sino que vestía su atuendo ninja normal, sus brazos estaban sobre la baranda del balcón y su cabeza apoyada en estos. A su lado, las agujas de tejer y la bufanda estaban tiradas y ella lloraba en silencio.
Naruto se acercó lentamente. Hinata no tuvo que verlo para saber quién era. Pese a que quería ayudarla, no supo qué hacer cuando la tuvo a medio metro de distancia. No quería lastimarla más, y eso le impedía ayudarla también.
- Naruto-kun…- Dijo Hinata mirando cabizbaja hacia los edificios iluminados debajo de ella- ¿Cómo soportaste que Sasuke-Kun estuviera tan lejos y no pudieras alcanzarlo? ¿Cómo soportas un dolor así? Te lo pregunto porque sé que no puedo… no puedo hacerlo.
- Tu…- Intentó responder el chico- Tu eres fuerte, Hinata. Hanabi va a estar bien.
- ¿Cómo puedes saberlo?- Insistió la chica, levantando la voz y levantando un poco la mirada, pero sin darse vuelta- ¡Estamos los dos aquí, varados en este mundo, y mi hermana está allá, más allá de donde puedo llegar, e incluso si pudiera alcanzarla no tendría la fuerza para regresarla conmigo! ¡No puedo seguir con esto, Naruto-Kun! ¡No soy tan fuerte! Y ni siquiera puedo tejer esta bufanda… no puedo transmitir mis sentimientos en ella por estar pensando en Hanabi… no puedo hacer nada…
Naruto no supo qué hacer, simplemente se quedó a su lado, esperando a que se le ocurriera algo. Hinata continuó llorando, y a medida que seguía, el corazón del ninja se entristecía más y más. ¿Cómo iba a decirle lo que sentía si ni si quera podía consolarla? En cierto modo, ambos estaban perdidos en esa situación
Cadance estaba a la vuelta de la esquina, pero no veía a los dos ninjas sino que sus acompañantes se encargaban de espiarlos por ella debido a su menor tamaño.
- ¿Están ahí, Scootaloo?- Preguntó Cadence con seriedad.
- Si, los veo- Respondió la pequeña pegaso agachada- Están juntos, pero Naruto no está haciendo nada.
- Hinata en cambio parece estar… ¿Llorando?- Señaló Applebloom.
- Se ve muy triste- Agregó Sweetie Bell con tristeza.
- Por eso estamos aquí- Dijo Cadence, sonriéndoles con bondad- Se necesitan el uno al otro pero no saben cómo expresarlo, aquí entramos nosotros.
- Ehm… Princesa…- Dijo Applebloom con un poco de miedo- Deberíamos decirle que intentamos enamorar a dos ponis antes, y… no salió muy bien.
- Si… esa poción de amor por poco nos hace perder a la señorita Chereelee y a Big Mac en una pesadilla de besuqueos y nombres raros.
- Ah… pero las pociones de amor nunca hacen ese efecto, Scootaloo - Explicó Cadence- Lo que hacen las pociones de amor es crear una fuerte atracción entre dos personas, en algunos casos llega al fanatismo. Pero lo que voy a usar ahora es un hechizo de amor; los hechizos que yo uso afectan la mente de dos ponis pero no para crear atracción, sino como un método para expresar lo que piensan ambos. El amor es algo que está en toda criatura sensible, y si se manifiesta por otro poni o persona, este hechizo se encarga de que esos sentimientos salgan a la luz. Es como un pequeño empujón. Para añadir, realicé una pequeña modificación a este hechizo de amor para que tenga un efecto muy particular.
- ¿Y qué haremos nosotras?
- Van a darse cuenta cuando sea su turno, Sweetie Bell, se los aseguro.
Las potrillas no dijeron nada más y tampoco la Princesa, esta solo cerró los ojos y se concentró mientras hacía brillar su cuerno. Un pequeño corazón de color rojo transparente surgió del cuerno de Cadence, pero en vez de flotar hacia Naruto y Hinata, comenzó a crecer hasta que se volvió tan grande como el balcón mismo. Obviamente tanto los ninjas como los ponis quedaron dentro del área de efecto, pero ese hechizo estaba dirigido solo a Naruto y a Hinata, por lo que el efecto para las ponis fue casi como el de ser un espectador.
Naruto estaba a punto de alejarse de Hinata cuando ambos comenzaron a sentir algo extraño. Era algo externo a ellos, parecido un genjutsu, pero no había nada agresivo ni negativo en él, sino que transmitía una sensación por demás…agradable.
Primero ambos sintieron como si estuvieran nadando en un océano tibio aunque se mantuvieron quietos en sus lugares. Naruto no supo como, pero comenzó a recordar cosas de su pasado, o más bien parecía que su mente había decidido mostrarle esos recuerdos y ahora el los recorría como si fuera un mero visitante en estos.
Muchas imágenes pasaron por su mente, y en todas aparecía Hinata sin excepción: La vez que lo intentó liberar de Pain, la confesión que hizo en ese momento, cuando fueron a buscar el insecto Bicochu y ella quedó sonriente en sus brazos luego de una dura batalla, cuando estuvo a su lado y lo animó tras la muerte de Neji; pero dos recuerdos en particular que le llamaron la atención fueron los que más le afectaron.
El primero fue una pequeño recuerdo durante los exámenes Chunin. Luego de su batalla con Kiba, Hinata le había ofrecido desinteresadamente un frasco con medicina. Era un gesto simple, un acto de compasión y ayuda, pero para Naruto significó la primera vez que vio la bondad de Hinata en su modo más puro.
El segundo, y este era por demás extraño, no parecía ser un recuerdo suyo, o más bien si lo era pero ahora podía verlo todo desde una perspectiva distinta, como si hubiera literalmente viajado al pasado y podía revivir ese momento una vez más. La escena mostraba el salón de clases de la Academia Ninja, donde un joven Iruka-sensei les ordenaba a sus alumnos realizar una tarea sencilla: Escribir en un papel el nombre de la persona que querrían a su lado si el mundo se fuera a acabar ese mismo día. Un Naruto niño, joven e impetuoso, hizo un avión con su hoja y lo arrojó por la ventana con el pretexto de que el mundo no se acabaría de todas formas, aunque lo cierto es que no quería admitir que no tenía a nadie con quien querer estar al lado si se fuera a dar el final.
El Naruto grande recorrió el aula y buscó a Hinata, que había anotado un nombre en su hoja y la miraba con cariño. Por simple curiosidad, Naruto observó el nombre y se sorprendió en gran manera al descubrir que las palabras "Naruto Uzumaki" estaban escritas en el papel.
- "Porque, Naruto-Kun, yo te amo".
Tras ver esas palabras escritas y escuchar una y otra vez las palabras de Hinata en su mente, Naruto pronto sintió como si tuviera el peso del mundo al mismo tiempo que se relajaba. Realmente sentía aquello, no cabía ninguna duda, realmente… ella… lo amaba. Y él, no podía negarlo. Él también sentía que de ser el fin del mundo querría estar con ella, deseaba estar a su lado, no por protegerla solamente, sino porque sentía lo mismo que ella. Él también la amaba.
Esas ideas se acomodaron en la mente de Naruto como si una revelación de algo hace mucho olvidado hubiera aparecido de repente. Sintió que volvía a estar en ese balcón, tenía a Hinata delante de él y estaba llorando, deseaba consolarla y hacerle sentir que estaba a su lado. Pero debía decírselo primero y no sabía cómo…
Apenas pensó en esto, vio a Hinata y sintió su dolor de repente. La desesperación, la soledad e impotencia que sentía al estar en una situación en la que no podía hacer nada. No era desconocido ese sentimiento para el joven ninja, pero sentirlo en Hinata significó para él más dolor del que podía imaginar.
Justo en ese momento, sin saber por qué ni interesado en saber cómo, una música comenzó a sonar en el balcón. Una canción que solo sonaba para los ninjas y los presentes en el lugar. Hinata levantó la cabeza, confundida, pero no se dio vuelta ni buscó motivos para ello, porque sintió la voluntad de Naruto y su voz la golpeó como una suave brisa de calor al comenzar a cantar perfectamente afinado pese a no ser cantante.
(La canción es I Won't let Go de Rascal Flatts)
It's like a storm
That cuts a path
It breaks your will
It feels like that
Hinata miró de reojo al chico pero no se atrevió a mirarlo directamente a los ojos. Naruto actuaba sin saber del todo lo que hacía, era como hacer algo por instinto o por rutina, no pensaba completamente en sus acciones. Aun así, su única preocupación en ese momento era Hinata, y de esa forma le transmitía todo su consuelo, compasión y comprensión.
You think you're lost
But you're not lost
On your own
You're not alone
Contrario a lo que haría normalmente, pero impulsado por el hechizo, Naruto tomó de los brazo a Hinata y la giró para ponerla de frente a él. Hinata no se resistió, de hecho, esa acción del chico la hizo caer aun más dentro del torrente de sentimientos que le trasmitía en ese momento. Cuando sus ojos claros se cruzaron con los azul fuerte del ninja la conexión fue total. Naruto continuaba su canto, y Hinata actuaba en consecuencia debido a lo que decía. Era algo mágico que nada tenía que ver con el hechizo de Cadence.
I will stand by you
I will help you through
When you've done all you can do
And you can't cope
Hinata aun tenía lágrimas en los ojos, pero Naruto gentilmente las secó con su mano mientras ambos se miraban mutuamente como hipnotizados ante algo hermoso.
I will dry your eyes
I will fight your fight
I will hold you tight
And I won't let go
Las CMC estaban ansiosas por entrar, pero Cadence les indicó que esperaran un poco más. Naruto en ese momento tocó los sentimientos de Hinata, tan triste y desolada, y estos hicieron que la chica se quebrara ante él. Hinata hizo lo posible hasta el momento para no mostrar su frustración, no mostrarse vulnerable como lo hizo con Pinkie en Ponyville, pero ahora con el hechizo de amor y las palabras de Naruto tocándola, ella no pudo aguantar y apoyó la cabeza sobre el pecho de Naruto, derramando su llanto con toda la fuerza que tenía. Mientras tanto, el chico continuó con la siguiente estrofa, con una melodía tranquila que transmitía lo que sentía por ella en ese instante.
It hurts my heart
To see you cry
I know it's dark
This part of life
Al decir estas palabras, Naruto se sintió algo tonto al asumir que su dolor se comparaba al de Hinata. Pero esta deseaba seguir escuchando, porque la canción poco a poco sanaba sus heridas, y Naruto lo sentía puesto que la chica poco a poco dejó de temblar, lo que aumentó su ánimo para seguir cantando.
Oh, it finds us all
But we're too small
To stop the rain
Oh, but when it rains
I will stand by you
I will help you through
When you've done all you can do
And you can't cope
Cadance asintió sonriente a las potrillas y estas se alegraron enormemente mientras se acercaban a Naruto y a Hinata, esperando su oportunidad.
I will dry your eyes
I will fight your fight
I will hold you tight
And I won't let you fall
Las CMC se unieron juntas en un coro acompañando al chico a la vez que este elevaba su voz, si los ninjas las notaron o no, jamás lo supieron. Hinata levantó la cabeza y ambos volvieron a mirarse a los ojos mientras Naruto aumentaba la intensidad de su canto, la letra hablaba de ayuda, de consuelo y de acompañamiento ante una situación difícil. Las CMC ayudaban con sus voces, pero toda la letra era cantada solo por el Shinobi.
Don't be afraid to fall
I'm right here to catch you
I won't let you down
It won't get you down
You're gonna make it
Yeah, I know you can make it
Cause I will stand by you
I will help you through
When you've done all you can do
And you can't cope
And I will dry your eyes
I will fight your fight
I will hold you tight
And I won't let go
La canción terminaba, y por orden de Cadence las potrillas se alejaron lentamente mientras miraban maravilladas la escena de ambos. Hinata se permitió una sonrisa al sentir el amor de su tan querido ninja, no era una ilusión, era realidad, y Naruto lo sentía también. No se besaron en ese instante, no sintieron que sea el momento, pero Hinata abrazó a Naruto con fuerza mientras que este le devolvía el abrazo , mientras ambos quedaban la luz de la luna elevada por Celestia.
Tanto las CMC como Cadance se quedaron algo decepcionadas al ver que no iban a consumar el beso, pero se alegraron y sonrieron con alegría al ver que finalmente ambos confesaban sus sentimientos y que todo estaba saliendo a la perfección. Naruto y Hinata por fin quedaron solos mientras el hechizo terminaba pero su efecto continuaba en ambos, y Naruto terminó con unas últimas frases… o más bien eran promesas.
Oh I'm gonna hold you
And I won't let go
Won't let you go
No, I won't
Así terminó… y así ambos ninjas apartaron sus cabezas para intercambiar unas sonrisas radiantes. No daban cabida a su felicidad, era algo más hermoso y un momento más que precioso, algo que deseaban que nunca acabe. Hinata adelantó un poco su cabeza y Naruto se puso nervioso al ver que hacía. No estuvo seguro si aún quedaban remanentes esa sensación desconocida que les otorgó el hechizo, de hecho, ambos ni siquiera sabían cómo fue que pasó todo aquello, no recordaban ni las voces de las potrillas a su lado, pero no requerían pensar para hacer lo que pasaría a continuación…
Un poni unicornio marrón se encontraba en medio de una calle oscura en una ciudad ubicada al norte de Ponyville, de camino al Imperio. Llevaba una cesta de naranjas para una entrega cuando sintió un sonido y una extraña brisa en el ambiente.
El viento cambió y el miedo se hizo presente en él. Comenzó a mirar a su alrededor cuando por fin se le apareció una figura encapuchada y encorvada al que no llegó a mirarle el rostro.
- ¡Ah! Por Celestia… me dio un buen susto…señor.
- "Es amigo o enemigo", es lo que piensa el poni…-Respondió la figura con la voz raspada como la de un anciano- Oh… pero yo te aseguro que no soy tu amigo.
El poni comenzó a alejarse lentamente del extraño visitante, pero este levantó un brazo cuasi esquelético con el puño cerrado de debajo de la capa, y una mandíbula con colmillos apareció debajo de la capucha.
- ¡Yo soy Tirek, y me aseguraré de recuperar lo que es mío!- Dijo mientras abría su boca y comenzaba a absorber la magia desde el cuerno del poni.
El joven unicornio cayó completamente debilitado al suelo, sus ojos antes coloridos ahora estaban grises y su Cutie Mark desapareció. Torek sonrió debajo de su capucha, pensando en la futura recompensa por venir.
- Interesante…- Dijo otra voz en la oscuridad. Tirek comenzó a buscar a su alrededor, temiendo llegar a pasar de cazador a presa.
- ¿Quién és?
- No debes alarmarte, solo soy otro… "no amigo" de estos ponis.
En ese momento, el joven Ōtsutsuki apareció a la vuelta de una esquina y observó con complacencia a la criatura encapuchada.
- Solo pasaba de camino por este pueblo y me llamó la atención sentir pequeñas cantidades de energía desapareciendo mientras que otra se volvía más fuerte- Continuó Toneri- No me imaginé que habrá un ser capaz de robar poder a estas…criaturas- Esto último lo agregó pateando suavemente al unicornio ya caído.
- ¿Quién, o qué eres tú?
- ¿Yo? Digamos que no soy… de por aquí. Una de las criaturas con cuerno y aladas de este reino me envió a este mundo junto a otros dos de los míos. Solo digamos que todos ellos y yo tenemos nuestras diferencias.
- ¿Y para que me buscaste? ¿Qué quieres de mí?
- La pregunta es: ¿Qué quieres tú de mí? Verás, deseo regresar a mi mundo y me temo que estos ponis y sus gobernantes más los otros seres como yo se interponen en mi camino. Dado que tú no eres amigo de ninguno de ellos y puedes quitarles su… energía. Quizas podamos llegar a un acuerdo mutuo entre ambos.
- Mmmh… Te escucho…
- Tengo algo de prisa, y requeriría a alguien que conozca este país en vez de seguir señales leves de chakra. En cambio a que me ofrezcas tus servicios y me ayudes a recapturar a mi amada y llegar a mi mundo, te ayudaré a capturar todas los ponis que necesites para satisfacer tu… necesidad.
- ¡Lord Tirek no obedece órdenes de nadie!- Respondió furiosa la criatura encorvada.
- Vaya… que decepción. Esperaba que aceptaras una promesa de poder a cambio de acabar con tus oponentes- Formó una pequeña esfera de luz verde brillante en su mano- Pero quizás sea mejor que acabe contigo ahora y continúe mi camino.
Tirek gruñó con enojo. Odiaba que lo amenazaran y sobre todo no poder hacer nada al respecto. Pero quizás esa era una oportunidad única que no se le presentaría dos veces.
- Muy bien. No nos apresuremos. Hagamos un trato: Yo me encargaré de que consigas a tu… prometida, y te regresaré a tu mundo, a cambio de que me ayudes a absorber no solo la magia de todos los ponis de Equestria, sino también la de las Princesas alicornio. ¿Te parece un trato justo?
Toneri observó con asco al viejo encapuchado que era en ese momento Tirek, pero su falta de conocimiento de ese mundo y la necesidad de eliminar a las Princesas también no le dejó otra opción.
- Muy bien… ¿Cuándo empezamos?
Tirek sonrió y sus ojos amarillos brillaron debajo de su capucha mientras se ponía en marcha con su nuevo compañero en medio de la noche.
Celestia despertó agitada de su cama y miró por la ventana al cielo nocturno. Fue solo una pesadilla, o al menos eso creía.
Se levantó y observó el Imperio en medio de la noche mientras pensaba en su sueño. Era improbable que lo que había visto estuviera realmente pasando, pero por otra parte, jamás había visto a esa persona que apareció en su sueño, y la descripción concordaba con lo que Naruto le había contado.
"¡Ay hermana!"- Pensó Celestia, preocupada- "Si estuvieras aquí me gustaría saber si lo que he visto a sido mi mente, o fue realmente algo que pasó"
Por fin se decidió. La Princesa del Sol regresó a la cama aunque aun estaba preocupada por su pesadilla. A la mañana siguiente volverían a Canterlot y podría investigar qué tanta realidad había en su sueño. Pero debía estar alerta, si lo que vio estaba realmente pasando, entonces a cada instante que pasaba todos corrían un terrible peligro.
Fin del capítulo! Como dije antes, una gran batalla se acerca.
Ahora que actualicé este Fic con un largo capítulo, actualizaré mis otras historias un capítulo más antes de continuar. Puedo asegurar que la siguiente será My Little Dragon.
Solo para captar un poco más su interés hasta que el momento llegue, les dejaré el nombre del siguiente capítulo:
El equipo definitivo, Caos vs Tenseigan
