¡HOLA! ¡FELIZ NAVIDAD!

¡Si, lo sé! Pasó muchísimo tiempo, ¿no? ¡Pero regresé, y he aquí con un nuevo capítulo justamente para esta fecha!

Por fin pudo completar un nuevo capítulo con un poco de acción, algo de drama y bastante avance en otros lados de la historia. Espero que les agrade.

PD: Con la llegada de las vacaciones, es posible que pueda publicar nuevos capítulos más seguido. El siguiente episodio sera de Starcraft Equestria, dado que My Little Dragon está terminado. ¡DISFRUTENLO!


Capítulo 7: Si no te hubiera conocido…

Celestia caminaba por la sala del trono repetidamente, con nerviosismo, mientras que Cadence la miraba preocupada desde el trono. Pocas veces había visto a su tía tan inquieta, pero le entendía, la situación era por demás preocupante.

De repente, Discord apareció con un estallido en medio de la sala con Naruto inconsciente en sus brazos. La vista de eso dejó heladas a las princesas.

- ¡¿Discord, Naruto?!- Exclamó la Princesa del Sol, horrorizada al ver al draconequus dejar al chico en el suelo y este no daba señales de vida- ¿Que ocurrió? ¿Qué pasó con Tirek y Toneri? ¿¡Que le pasó a Naruto!?

- ¡Apresúrense!- Dijo el Señor del Caos con nerviosismo- Tienen que ayudarlo. ¡Se está muriendo!

- ¿Qué?- Dijeron ambas acercándose al chico y viéndolo de cerca- ¿Cómo es que pasó?- Inquirió Celestia.

- Toneri... ese mocoso de pelo cano le hizo algo- Trató de explicarse, pero el nerviosismo le estaba ganando- Él... él... eh... me lanzó algo, Naruto detuvo el ataque y me salvó... ¡No quería que eso pasara! Si no fuera por él, yo sería el que estaría así. Sea lo que sea que ese chico le hizo, está absorbiendo su energía como una sanguijuela. ¡Ni yo puedo detenerlo, ya lo intenté! ¡Ayúdenlo!

- Su corazón apenas late, Celestia- Le informó Cadence poniendo una pezuña sobre su pecho- Si no hacemos algo pronto...

- ¡Discord, trae a Twilight Sparkle!- Le ordenó Celestia- Ya discutiremos lo que pasó luego.

Discord asintió rápidamente y chasqueó los dedos. Desapareció de un estallido, dejando a las preocupadas Princesas junto a Naruto, esperando encontrar una manera de salvarlo.

Twilight y sus amigas junto con Hinata y Spike ahora se encontraban en la cueva del Arbol de la Armonía, había pasado poco tiempo pero parecía que fueron horas desde que siguió el consejo de Discord y observó sus señales en el diario. Al releer las distintas anotaciones de sus amigas en el diario que llevaban juntas, Twilight descubrió ciertos momentos en las que cada una de ellas habían sido puesto a prueba su Elemento, y casualmente, cada una de ellas poseía un objeto en especial que obtuvieron de ese momento.

De todas formas, Twilight pronto dedujo que estos momentos estaban conectados al cofre. Si el cofre estaba conectado al árbol, el árbol a los elementos, y los elementos a ellas, podría haber una forma...

- Odio admitirlo, pero Discord pudo haber estado intentando ser un buen amigo después de todo.

Rápidamente las ponis fueron a sus respectivos hogares y trajeron sus objetos a la caverna del árbol. Un error accidental de Pinkie Pie logró descubrir cómo funcionaba esa extraña magia: Los objetos que las Mane Six tenían se transformaban en las llaves al entrar en contacto con el cofre. Cada una transformó su llave y la colocó en su cerradura. Todas menos una.

- Todavía falta la llave que representa el Elemento de la Magia, mí Elemento- Dijo con un dejo de desilusión.

- ¡Oh, pero estoy segura que si todas obtuvimos nuestras llaves, tú también, Twilight!- Le respondió Fluttershy con una sonrisa.

- ¡Piensa, Twilight!- Le pidió Rarity con ánimos- ¿Cuando atravesaste una dura tarea mágica, y al hacerlo inspiraste a otro poni a hacer lo mismo?

- ¡No lo hice!- Respondió la Princesa cada vez más alicaída- Si lo hubiera hecho, lo habría leído en el diario.

- No te preocupes.- La tranquilizó Hinata- De seguro pronto aparecerá el momento en el que...

No pudo terminar la frase puesto que un flash apareció en la cueva y Discord apareció junto a Twilight y la tomó en brazos sin consultarle. La actitud del draconequus dejó sorprendidos a todos y más que incómoda a la princesa.

- Necesito tomarla prestada por un rato...- Les informó rápidamente.

- ¿Discord?- Preguntó Applejack, y luego poniéndose seria- ¿Que establos estás...?

- ¡No hay tiempo para explicaciones!- La interrumpió. Estuvo a punto de chasquear los dedos pero dudó un segundo y se inclinó hacia Fluttershy aun con Twilight en brazos- ¡Fluttershy, necesito que tomes a Hinata, y a estas otras, y me esperes en la plaza de Ponyville! Les explicaré todo cuando resolvamos un asunto grave...

- ¿Que? ¡Oh!... ehm... ok... ¿pasó algo?

- ¡Hey, no te olvides de mí!- Le dijo Spike, quien saltó para agarrarse del draconequus.

Sin embargo, antes de que llegue a tocarlo el dragoncito cayó al suelo luego de que Discord desapareció tan deprisa como apareció. Las ponis y kunoichi se miraron confundidas y comenzaron a caminar hacia Ponyville, siguiendo las instrucciones del draconequus.

Discord volvió a aparecer en la sala del trono, esta vez Celestia y Cadence estaban apuntando con sus cuernos a Naruto y estos brillaban. Discord supo de inmediato que intentaban un hechizo de sanación, algo muy simple, él ya lo había intentado. Twilight estuvo a punto de protestarle a Discord por su terrible actitud, pero no pudo hacer más que abrir los ojos como platos al ver a Naruto en el suelo y sin respirar.

- ¿Naruto?- Dijo la joven Alicornio, pensando que a lo mejor lo escucharía. Comenzó a hacer esfuerzos para zafarse pero Discord le ahorró el problema dejándola en el suelo- ¡Naruto!

Twilight se acercó a él y las otras Alicornios levantaron la cabeza al darse cuenta de que su hechizo no surtía efecto. La alicornio púrpura colocó una pezuña sobre el pecho de Naruto, pero el sentir el débil latido del ninja solo la puso más nerviosa.

- ¿Que le pasó? ¡¿Que le sucede?!- Preguntó Twilight a sus compañeras.

- Está muriendo...- Le informó Discord, sin nada de tacto.

Celestia y Luna miraron a Discord con desaprobación, obviamente no creían que fuera apropiado darle una noticia así tan de repente. Discord miró a Naruto con tristeza pero puso una mirada más seria al ver los ojos de Twilight, que luego de quedarse cayada por unos segundos mirando el rostro del ninja se giró para ver furibunda al draconequus.

- ¿¡Como permitiste que esto pasara?!

- No fue mi culpa- Respondió el Señor del Caos con un tono de voz que dejó sorprendida a Celestia, jamás había escuchado a Discord expresarse con tanto... pesar- El chico que estaba con Tirek me arrojó un ataque mientras yo no lo observaba. Naruto lo interceptó en mi lugar y...

- ¿¡Y dejaste que se sacrificara para salvarte a ti!?- Lo interrumpió Twilight extendiendo sus alas con frustración- ¿Cómo pudiste? ¿¡Que acaso no sabías lo importante que era detener a esos dos para el futuro de Equestria!?

- Lo siento, Princesa...- Dijo Discord con frialdad, ocultando con sarcasmo un brote de enojo. Celestia se estremeció, alarmada- Pero cuando peleas con alguien, no esperas que tu compañero salte de repente y...

- ¡Creí que habías cambiado, creí que lo entendías!- Gritó la otra- ¡PERO RESULTASTE SER EL MISMO MONSTRUO EGOISTA DE SIEMPRE QUE NO SE PREOCUPA POR NADIE MÁS QUE DE SI MISMO!

- ¡Twilight!- Exclamó Celestia, tratando de zanjar el asunto- ¡Es suficiente!

Sin embargo al oír lo que dijo la Princesa, Discord cambió la mirada a una que ni Twilight ni Celestia conocían. No había una pizca de diversión en su cara, ni de sarcasmo, ni siquiera una mueca de burla. Solo ojos rojos y facciones endurecidas que expresaban nada más que una furia incontrolable. Más rápido de lo que ninguna de las Alicornios pudo reaccionar, el draconequus tomó a Twilight del pecho con su garra y la elevó hasta la altura de su cabeza.

Celestia y Cadence hicieron brillar sus cuernos en señal de advertencia y le apuntaron, dispuestas a atacarlo. Pero a él no le importó

- ¡Discord, suéltala!- Le ordenó Celestia, pero el draconequus la ignoró.

- ¡Ahora, escúchame bien, Princesa!- Le dijo con una voz tan cargada de enojo que dejó a Twilight tiesa de miedo- ¡Si realmente quieres que hablemos con la verdad, será mejor que digamos las cosas como son de una buena vez!

Sí, yo no te agrado, y de hecho, ni tú ni casi ninguna de tus amigas me agradan. Los únicos a los que sí les agrado y ellos me agradan a mí son Fluttershy y este chico que se está muriendo.

Discord la soltó pero Twilight se quedó mirándolo anonadada ante la repentina explosión del señor del caos.

- ¡Podrán decir lo que quieras de mí!- Continuó, aun furioso- ¡Pueden seguir diciendo que soy un monstruo egoísta, puedes seguir llamándome criatura maligna, o una molestia, o cualquier otra cosa que se te ocurra; y no creas que no sé que eso es lo que piensas, que es lo que todas ustedes piensan! ¡Pero realmente no me importa! ¿Por qué? ¡Porque no considero amigos a aquellos que no me dan una oportunidad!

- Discord...- Intentó decir Twilight, casi sin habla- Nosotras sí te...

- ¡TOLERARME NO ES AMISTAD!- La interrumpió de un grito. Celestia dejó de hacer brillar su cuerno y miró con tristeza al draconequus- ¡Tal vez piensen que sacarme de una prisión de piedra y dejarme vivir sea perdón suficiente, pero jamás me pidieron ser su amigo, jamás me aceptaron como soy, los únicos que hicieron el esfuerzo fueron Fluttershy y Naruto!

Por fin, Discord se calmó, su extraña aura de furia que ponía a las alicornios tan nerviosas se disipó, pero su mirada seguía seria y enojada.

- Dicho eso... quiero que hagan todo lo posible por salvarlo. Pareceré un monstruo, pero aprecio a mis amigos, y no quiero que alguien que arriesgó su vida por mí muera sin que le pueda agradecer. El chico está perdiendo su energía a un ritmo alarmante, así que les aconsejo que busquen una forma de reemplazarla. Mi magia es demasiado caótica, no funcionaría si yo lo hago.

Cuando terminó de darles consejo, Discord simplemente se dio vuelta y comenzó a alejarse del trió de Princesas hacia la salida.

- Discord, ¿adónde vas?- Le preguntó Celestia

- ¡Adonde sea! ¿Qué les importa? Sin Naruto, y juzgando por la cantidad de poder que tiene Tirek, no hay forma de que podamos vencerlo. No voy a quedarme aquí a que absorba mi magia.

- ¿Simplemente vas a irte?- Preguntó Celestia sin poder creerlo- ¡Equestria está en peligro! No puedes simplemente irte y esperar...

- ¡No eres mi jefa! Y más importante... ustedes no son mis amigas- Volvió a interrumpir el Señor del Caos, y con un chasquido desapareció.

Twilight se quedó mirando, todavía sin poder creerlo, el lugar donde el Señor del Caos desapareció. Luego bajó la mirada con las orejas caídas y un profundo sentimiento de arrepentimiento. Había dicho cosas horribles y parecía que no tendría la oportunidad de retirarlas. Celestia se le acercó y puso una pezuña sobre su hombro, Twilight la miró con lágrimas asomándose en sus ojos.

- He descuidado una de mis amistades...- Confesó Twilight con decepción de sí misma- Dejé que mi enojo y mi prejuicio tomaran lo mejor de mí, y ahora, un potente aliado y amigo nos abandonó porque no pude contenerme...

-Una princesa debe reconocer sus errores y tratar de repararlos- Respondió Celestia- Pero temo que este asunto habrá que dejarlo para después. Ahora debemos salvar a otro de nuestros amigos.

Las tres volvieron a centrarse en Naruto. Twilight trató de centrarse lo mejor posible en salvarlo para intentar olvidar lo que acababa de hacer, pero no le fue tan sencillo.

- Si Discord tenía razón...- Comentó Cadence- El entregarle una cantidad moderada de nuestra magia sería la única manera de salvarlo.

- ¿Darle magia?- Preguntó Celestia- Tengo entendido que los humanos de su mundo usan una energía llamada chakra. ¿Darle magia lo ayudaría?

- No...- Recordó Twilight- La magia de nuestro mundo funciona para él como algo que él llama ''energía natural''. Naruto me contó acerca de ello la primera vez que estuvo en Equestria. Darle magia podría restablecerlo, pero también está el riesgo de que al hacerlo podría convertirlo en un poni, y posiblemente el proceso sea irreversible.

Las otras dos princesas se miraron, preocupadas.

- Si al menos significa salvarle la vida...- Comenzó a decir Celestia.

- ¿Realmente sería salvarlo?- Preguntó Twilight, explorando todas las posibles objeciones a esa opción.

- En ese caso...- Intervino Cadence- ¿Por qué no convertir nuestra magia en chakra? La energía de Naruto es débil, pero aun está allí. Con un hechizo que nos permitiera interactuar con la energía del muchacho...

- Combinando un hechizo de transformación y uno de duplicación...- Dedujo Twilight, iluminándose de repente- Si... ¡Podría funcionar!

- Transformar magia en chakra- Analizó Celestia- Es la mejor opción que tenemos, quizás la única viable en este momento.

Hay un riesgo, sin embargo. Una de nosotras debe dar su magia mientras las otras dos realizan los hechizos. La magia de transformación es de por sí complicada, y pasar de una forma de energía a otra requiere una gran cantidad de esfuerzo, dependiendo de qué tanto difiere una de otra. Correremos el riesgo de agotarnos de no lograr darle suficiente energía antes de que se acabe la nuestra. Con un poco de suerte, duplicar su chakra no será tan difícil si nuestra energía ya es de por sí similar. Yo seré la primera en donar mi magia, y tendremos que rotar posiciones si la magia de una de nosotras no es suficiente. Prepárense...

Las tres Alicornios asintieron y, apuntaron nuevamente sus cuernos al chico. Las puntas de estos comenzaron a brillar y una delgada línea de energía surgió de cada cuerno, que se combinaron en el pecho de Naruto. Si quedaba alguna esperanza de salvarlo, era esa.


"Que problemático"

No había otra forma para Shikamaru, de describir toda esa situación en la que lo metieron. El Nara sin duda extrañaba la época en la que tenía misiones sencillas con el equipo 10. Misiones pequeñas, nada demasiado trascendental: Un grupo de bandidos, rescatar un gato de un noble, derrotar a un oso, nada que con un poco de trabajo en equipo, un plan simple y la ayuda de Asuma-sensei no pudieran resolver, pero esto...

Para empezar, en el grupo no había nadie de su equipo original; Ino estaba realizando labores de tele-comunicación, como su padre antes que ella, y Chouji ayudaba a lady Tsunade a evacuar a civiles a refugios subterráneos, no que fuera a surtir mucho efecto pero debían mantener a la población en un estado de seguridad, aunque sea falsa. Su unidad se componía de un grupo de cuales miembros pocas veces había hecho equipo, lo que lo obligaba a pensar sus roles cuidadosamente. Tenía dos excelentes rastreadores, Kiba y Shino, dos ninjas de apoyo, en los que se incluía a Sai y a sí mismo, y un ninja médico que al mismo tiempo actuaba de combatiente pesado, refiriéndose a Sakura. Tenía que admitir que la selección tenía sentido si se trataba de una misión de rastreo, infiltración y rescate, pero si llegaban a encontrarse con enemigos poderosos iban a estar en un buen lío.

Para empeorar las cosas, Kakashi antes de su partida le colocó un jutsu en la palma de su mano, el cual era un extraño círculo de números alrededor de una imagen de la tierra que brillaba con un tono verdoso. El jutsu resultó ser un reloj secreto que solo poseían los 5 Kages, el cuela indicaba el tiempo restante antes de la destrucción de la Tierra. Shikamaru no entendió como eso iba a ayudarlos a rescatar a Hanabi, pero Kakashi le respondió que era evidente que Toneri era quien controlaba la Luna. La misión era rescatar a Himawari, pero el Hokage ordenó que tuvieran los ojos abiertos por si encontraban alguna forma de detener lo que estuviera empujando la Luna. Toda una corazonada del Hokage y otro dolor de cabeza para el Nara.

Eran en esos momentos que Shikamaru deseaba tener un cabeza hueca como Naruto en el grupo. No es que deseaba terminar las cosas a golpes como él lo hacía siempre, pero los tipos como él tendían a dejarse llevar y abrirse paso a través de las líneas enemigas dejando espacio a los demás para llevar a cabo la misión. Eso los obligaba a improvisar, cosa que era un fastidio, pero también aceleraban mucho las cosas. Aquí tenían que ser lentos y tediosos, una combinación que le permitía pensar las cosas claramente, pero también era indescriptiblemente aburrido. De hecho, Shikamaru debía admitir que de no haber conocido a Naruto, su vida de seguro abría sido mucho más aburrida.

De todas formas, pese a que no tuvieron problemas graves, la misión estuvo llena de dificultades: Para empezar tuvieron que rastrear a Hanabi con Akamaru y los insectos de Shino, lo que hizo el viaje realmente lento. Tardaron bastante en encontrar un rastro, pero una vez que Akamaru obtuvo el olor, pudieron acelerar las cosas siguiendo a Kiba por aire.

El rastro lo llevó a una extraña cueva brillante, que al entrar descubrieron que el origen de su luz era un lago cristalino del que emanaba una extraño color verde claro. Entrar en la cueva fue sencillo, lo complicado empezó cuando entraron al lago. ¿A quién se le ocurre poner un Genjutsu en un lago? Para colmo, era un genjutsu que al parecer mostraba los recuerdos más alegres de sus víctimas, lo que les hizo pasar un inquietante agradable momento. Fue una suerte haber traído a Sakura, quien estaba entrenada para resistir estos tipos de ataques y se las arregló para sacar a todos de la técnica y seguir adelante, solo para salir del lago y entrar en la entrada de otro. Shikamaru pronto entendió que la fría lógica no iba a aplicarse en esta misión, o por lo menos, si algo de eso era lógico, iba a llevar unas muy duras y largas explicaciones.

Apenas salieron del segundo lago (no aplicando la fría lógica, Shikamaru supondría que estaban yendo hacia abajo), los recibió un cangrejo gigante dentro de una cueva aun más grande con mucho interés en atraparlos en la espuma que escupía, o simplemente darles un apretón de manos con sus gigantescas tenazas. Fue tarea de Kiba y Sai distraerlo y mantenerlo ocupado, a base de técnicas de dibujo y ataques giratorios, y Sakura la encargada de terminar con él de un solo golpe. Como se dijo, ella era la luchadora pesada del equipo.

- ¿Que demonios es esto?

Para Shikamaru habría sido bueno que al final de esa cueva encontraran a Hanabi y tal vez una especie de Jutsu de atracción que sea el secreto de porqué la luna se precipitaba hacia la tierra. ¡Pero no! Tenían que salir de la cueva para encontrarse en la cima de una meseta pequeña (cuando estaba seguro que estuvieron bajando), que daba a una enorme vista de un… océano con islas flotantes a lo lejos, y para rematar las cosas, un sol que no era verdadero.

Las próximas 48 horas pasarían a ser bastante tranquilas, ya que el equipo se dedicó a sobrevolar el océano para llegar a las islas, y una vez allí explorar los bosques que la poblaban. Acamparon una noche sin problemas. Shikamaru se ponía cada vez más intranquilo de tanta tranquilidad, estaba seguro que los enemigos, si los había, ya estaban enterados de su presencia. ¿Por qué los dejaban llegar tan lejos?

El día siguiente se encontraron con una ciudad perfectamente conservada y completamente desierta. El resto de esa mañana y tarde lo dedicaron a explorar las ruinas mientras intentaban re-encontrar un rastro de Hanabi, el cual habían perdido luego de atravesar los lagos. No encontraron nada excepto algunas inscripciones en piedra en alguna de las ruinas que hablaban de algo parecido a una reliquia o tesoro llamado "Tenseigan", y varias criptas con tumbas sin nombre, excepto por una en la entrada que solo tenía visible la palabra "Hamura". Shikamaru no encontró una conexión entre esto y Toneri hasta luego de varias horas, cuando recordó que Hamura era el nombre del hermano del legendario Sabio de los Seis Caminos. El Nara no recordaba mucho de las leyendas de Hamura, ni tampoco el resto del grupo, solo sabían que fue Hamura con su hermano Hagoromo quienes sellaron por primera vez al Diez Colas y el segundo se convirtió en el primer Jinchuriki, así como después crearía a los Bijuu y la Luna en el proceso. Pero luego de ese acontecimiento, jamás se supo nada del hermano menor.

Esa investigación les llevó toda la tarde hasta el comienzo de la noche, que es cuando los problemas regresaron. Al acampar en el bosque, fueron atacados por varias docenas de marionetas ninja que poseían la extraña habilidad de arrojar energía. Shikamaru siempre estaba alerta, y una serie de trampas colocadas previamente les avisó a tiempo de la amenaza para estar atentos al ataque, pero luego del inicio de la pelea, Shikamaru se sorprendió de que no hubiera rastros de un marionetista en las cercanías, y los torpes movimientos con que luchaban sus oponentes.

Tal fue la facilidad con que rechazaron el ataque, que Sakura no tardó en exagerar: Un golpe efectivo contra el suelo no solo destrozó a su último oponente sino que abrió un gran cráter en el suelo. Eso no habría supuesto ningún problema de no ser por lo que vieron debajo del agujero: En el fondo, a la distancia, como una ventana lejana, se veía la Tierra flotando en el espacio.

Una cosa era sumergirse en un lago y bajar lo que parecían cientos de metros debajo del suelo solo para encontrarse en otro continente con un sol falso, bosques y ruinas, otra muy diferente, es descubrir que ese bosque y esas ruinas se encontraban en el espacio exterior, y que ellos estaban en el espacio respirando normalmente. Shikamaru tuvo unos cuantos dolores de cabeza para encontrar una teoría o idea de donde estaban para darle a su equipo. La única explicación posible no le gustó decirla en absoluto: Aparentemente la cueva y el lago donde entraron poseían en su final un jutsu de espacio-tiempo que los transportó a otro lugar, y es por eso que al salir se encontraron allí, pero también resulta que al lugar donde se transportaron era la Luna, y se encontraban dentro de una especie de campo masivo donde podían permitirse respirar y donde la vida era posible. Pese a que era complicado, daba sentido a todo: Los extraños cambios de terreno, la ciudad abandonada, la necesidad del Sol artificial.

Ese ataque en realidad los terminó beneficiando, no solo porque lo repelieron fácilmente y redujeron a sus enemigos, sino que Shino y Kiba pudieron hallar una pista al rastrear a los muñecos que regresaban. Shikamaru lo dedujo por fin, la base del enemigo estaba en el sol artificial. El problema ahora era otro: ¿Como entraban?

Bueno... Shikamaru nunca creyó en soluciones divinas, pero lo que pasó le hizo cuestionar seriamente sus creencias. Los ninjas sobrevolaban cerca del sol artificial con la técnica de dibujo de Sai, cuando de repente, todo comenzó a temblar, literalmente. El Sol artificial, la tierra debajo de ellos, los bosques, ruinas, todo comenzó a sacudirse de forma violenta. Sea lo que sea que haya pasado, alertó a quienes estaban dentro, porque apenas pasaron unos segundos de los temblores, un agujero se abrió desde dentro de la enorme esfera y cientos de marionetas montando lo que parecían unas enormes aves invocadas salieron de adentro. Tan pronto como salieron, el agujero se cerró.

Shikamaru no quería entrar en una pelea con un grupo tan numeroso tan pronto, y su equipo no poseía ataques que abarcaran áreas tan grandes del cielo. Otra razón más para necesitar a Naruto. Sin embargo, el Nara sabía que una chance así no podía desperdiciarse, ordenó a Sai que sobrevolara la superficie del sol artificial y al resto que lo cubriera mientras observaba. Asombrosamente, las marionetas no parecían tener un interés inmediato en ellos, al menos la mayoría. Mayormente se dedicaban a revolotear a todas partes sin aparente dirección. Shikamaru notó esto y no pudo evitar sonreír, sea lo que sea lo que estuviera alterando la Luna, dejaba confundido a las marionetas ya que no sabían a qué se enfrentaban.

De todas formas, Shino, Sakura y Sai se encargaron de mantener a raya a cualquier atacante que se les acerque mientras que Shikamaru esperaba y observaba atentamente. Como líder del grupo y brillante estratega, nadie cuestionó sus decisiones. Finalmente sucedió, otro grupo de marionetas salió del sol artificial para reforzar a los caídos, y Shikamaru pudo ver claramente que sellos usaban para abrir la superficie. Shikamaru tan pronto lo descubrió, ordenó al grupo ponerse en movimiento y Sai los acercó a ambos a una de las marionetas. Con su Jutsu de Imitación de Sombras, el Nara atrapó a esta y la hizo realizar el mismo sello para abrir una entrada para ellos.

- ¡Ahora, entren, solo tenemos esta chance!

La orden fue dada y llevada a cabo, no era la entrada furtiva que Kakashi habría esperado de ese grupo, pero dadas las circunstancias Shikamaru no presentó quejas.

Al entrar en el sol artificial, los esperaba una extraña visión. Dentro del orbe, que era hueco, había un espacio abierto completamente nublado en cuyo centro se encontraban carias islas flotantes y una formación que parecía ser una Luna agujereada. Sobre una de los bordes de esta, se alzaba una enorme ciudadela constituida de varias torres y patios junto a un castillo. El Nara no se detuvo a analizar, estaban en una situación de ir por todo o nada, y puso rumbo directo hacia la fortaleza.

Pese a que la infiltración fue forzosa, aunque exitosa, los problemas todavía no habían terminado. Por alguna razón, las marionetas no les siguieron, y al sobrevolar la ciudadela, Shikamaru divisó varias torretas de cañones antiaéreos con marionetas controlándolas, pero los disparos que los recibieron eran muchos menos de los que esperaban. Parecía ser que muchos de los defensores de la fortaleza estaban inmóviles y aun había temblores por doquier, así que las torretas tenían mucha mayor dificultad apuntando de esa manera. Shikamaru creía que estaban teniendo la mayor buena suerte que podían tener, lo que estuviera provocando esos temblores, también afectaba en gran manera a sus oponentes. Rápidamente llegaron a uno de los muchos patios abiertos que había y aterrizaron , por la cantidad de disparos que volaban, tuvieron que ponerse a cubierto enseguida.

Fue allí cuando Shikamaru por fin pudo darse cuenta de lo que ocurría. Aun tenía el reloj que le dio Kakashi, y se decidió a taparlo con un guante porque no le gustaba tener que tomar decisiones con el tiempo en contra, y esa cosa le recordaba permanentemente eso. Sin embargo, antes de llegar a cubrirlo le echó un vistazo y abrió grandes los ojos luego de analizarlo; la cuenta atrás ahora iba hacia adelante, la Luna no se dirigía a la Tierra, se alejaba de ella. Al darse cuenta de lo que sucedía, no pudo dejar de esbozar una sonrisa.

- Ya veo...

- ¿Que sucede? - Le preguntó Sai, quien lo acompañaba en todo momento.

- Hicimos bien en entrar ahora, nuestros aliados abajo nos están ganando tiempo- Le explicó a secas- No se los detalles, pero la situación parece mejorar, reunámonos con los demás y terminemos con esto.

No terminó de decir eso cuando los temblores terminaron. La sonrisa de Shikamaru se borró y miró nuevamente al reloj, la Luna seguía alejándose, pero lo que haya sido que provocó el temblor pareció dejar de hacer fuerza. Los dos ninjas no pudieron terminar de reunirse con los demás y formular un plan cuando docenas de marionetas comenzaron a salir de todas partes, forzándolos a huir en territorio desconocido.

- "¡Maldita sea! Una cosa tras otra..."- Pensó para sí el Nara antes de dirigirse a su grupo mientras corrían- ¡Shino, Kiba, usen sus habilidades y encuentren a Hanabi; una vez sepamos su posición, la tomaremos y nos largamos de aquí! ¡Sakura, Sai! ¡Ustedes y yo nos encargaremos de los enemigos cuando sepamos donde está! Usaremos cuellos de botella, esquinas, habitaciones con pasillos angostos, cualquier posición que nos dé la más mínima ventaja.

Fueron los quince minutos más estresantes de su vida, sin contar la batalla con el Juubi, que duró mucho más. Shikamaru junto con Sai y Sakura siguieron a Shino, a Kiba y a Akamaru (quien para ser un perro se comportó estupendamente bien durante toda esa aventura) mientras avanzaban por los pasillos del castillo perseguidos por marionetas asesinas de todas formas y tamaños. Mirándolo con los estándares del nivel de sus habilidades, la batalla fue espectacular: El primero en separarse del grupo fue Sai, quien se quedó cerca de la salida para detener a la mayor cantidad de enemigos posibles y allanar el camino para la retirada, su Jutsu de Imitación de Imagen de Super Bestias hizo brillar sus talentos de dibujo al máximo, arrojando tigres, leones, ogros, dragones y serpientes hechos de tinta sobre el enemigo. Por su parte, Sakura decidió también quedarse atrás cuando Shino determinó por medio de sus insectos que el rastro de Chakra de Hanabi se encontraba en el edificio principal, se quedó firme en un pasillo angosto y con mirada decidida, y mientras Shikamaru y compañía se alejaban, lo único que se escucharon fueron gritos de furia y cosas rompiéndose. Todos los ninjas sintieron un escalofrío al imaginarse aquello. Finalmente, Shikamaru optó por usar un salón grande y dejó a los rastreadores continuar una vez Kiba le confirmó que había captado el olor de Hanabi. El Nara dejó que los enemigos se acercaran a él y se agruparan en gran número para luego utilizar su Jutsu de Imitación de Sombras y obligarlas a destruirse entre sí, una acción que gastaba gran cantidad de Chakra, pero aseguraba que no quedaran oponentes.

Hasta el momento todo parecía ir bien, Kiba y Shino encontraron a Hanabi recostada en una cama en una habitación, con una venda cubriendo sus ojos. La pobre niña apenas se movía, palpando el lugar donde estaba recostada, incapaz de llorar ni saber que era lo que tenía alrededor. Kiba al acercarse la hizo alarmarse, pero Shino, con su seriedad permanente, la tranquilizó explicándole quienes eran. Kiba la tomó en sus brazos, y Hanabi aceptó gustosa la oportunidad de salir de ese lugar horrible.

Cuando los dos ninjas y la niña regresaron por donde vinieron, se encontraron nuevamente con cada uno de sus compañeros frente a su propia pequeña colección de marionetas destruidas. Como una competencia amistosa, Sai, Sakura y Shikamaru contaron cuantas marionetas eliminaron cada uno. Ganó Sai por una minúscula diferencia con Sakura, quien protestó por no estar en una posición en la que le llegaran tantos enemigos.

Finalmente, el equipo volvió a montar los pájaros de tinta de Sai y se dispusieron a retirarse con una varios perseguidores en su retaguardia, apenas salieron del sol artificial, Shikamaru ordenó al grupo esconderse en los bosques de la isla más abajo. Una vez encontraron refugio en los árboles, el Nara se permitió dar un respiro.

- "Que problematico..."- Pensó, mientras analizaba la tarea que tenían por delante- "Ahora tendremos que escapar con Hanabi a cuestas, y regresar por donde vinimos, si es que sirve como un camino devuelta. Si el pasaje no llegara a funcionar, ¿cómo podremos escapar de la luna?"

No terminó de formular su siguiente dilema cuando el sol artificial de repente se apagó y la oscuridad de la "noche", rodeó al equipo.

- ¿Y ahora qué...?- Pensó Shikamaru en voz alta.

Miraron hacia arriba, y el sol artificial se resquebrajó completamente. De su interior surgió una enorme piedra con una cara de piedra tallada en ella y un par de gruesos brazos a sus costados que se dirigía hacia ellos.

- ¡Muévanse, ahora!- Ordenó.

Fue una reacción milagrosa. La cosa que los atacó, sea lo que sea, se estrelló en la posición donde estaban unos segundos antes, dejando un enorme cráter, y no volvió a salir. Shikamaru se aventuró a la orilla y miró adentro, el agujero se hundía muy profundo hasta su "fondo", y el proyectil se veía a lo lejos dirigiéndose al enorme orbe azul que era la Tierra. Sakura se colocó a su lado.

- ¿Que fue eso?- Preguntó, preocupada.

- Lo que haya sido, no nos quería a nosotros- Respondió el Nara- Solo estábamos en el camino, su objetivo está en la Tierra.

- Si no nos quería a nosotros...- Insistió Sakura- ¿Cual es su objetivo en la Tierra?

Shikamaru miró hacia el frente y una mala sensación le recorrió la espina. No le gustaba lo que sospechaba.


Luna abrió los ojos. Liberarse de la influencia de Nightmare Moon fue como despertar de repente y tomar una bocanada de aire luego de tener una larga pesadilla, pero lo malo de esta ocasión es que la pesadilla fue real.

Para empezar, al abrir los ojos se encontró con la cara de Naruto, el clon del cual Kurama había tomado posesión, y este aun tenía su mano apoyada en su mejilla. Apenas Luna despertó, este desapareció en una voluta de humo. La Princesa se permitió mirar a su alrededor y percibir lo que estaba pasando.

Descubrió con horror que aun estaba ocurriendo una tragedia y ella era el centro de todo: Los Bijuu aun forcejeaban con las cadenas de Chakra conectadas a su cuerno, incluyendo a Naruto, que cada vez se veía más agotado. Su aspecto seguía siendo distinto, su piel era blanca, su cuerno era curvado y con una llama roja, y las enigmáticas Gudōdamas aun flotaban a su alrededor, creadas y alimentadas por la gran cantidad de Chakra que había consumido de las Bestias. Kakashi, junto con Sasuke, estaban a pocos metros de ella, en guardia, esperando que ella haga algún movimiento.

La cabeza de la princesa parecía que iba a explotar, le dolía en gran manera al golpearle de una sola vez todo lo que estaba pasando. No solo estaba atacando a sus aliados, lastimando a sus amigos e hirió al aquel a quien amaba, sino que estuvo a punto de destruir a todos los que había prometido proteger, era una traidora, de eso no le quedaba duda. Inmediatamente puso toda su energía en detener lo que hacía, las cadenas de chakra se rompieron una tras otra con fuertes sonidos de metal y luego desaparecieron en el aire antes de tocar el suelo, los Bijuus eran libres pero no se movieron de su lugar.

Tratando de encontrar un ápice de compasión y entendimiento, y que alguien le diga que debía hacer ahora entre tanto caos, Luna giró su cabeza hacia Naruto, de quien esperaba que entendiera, pero su corazón casi se detuvo al ver al chico desplomarse sobre su espalda apenas se liberó de la cadena.

- No...- Dijo Luna mientras comenzaba a correr hacia él.

Apenas acortó un poco de distancia con el chico cuando sintió una mala sensación y disvió un poco la mirada a la izquierda. Como un borrón azul que llevaba un pequeño brillo, Sasuke Uchiha se acercó hacia ella en menos de un segundo con su Chidori en su mano, listo para matar. Luna instintivamente creó un escudo de magia para protegerse, aunque al hacerlo también, de alguna manera, sabía que no alcanzaría para detener el ataque. Sin embargo, la punta del rayo en los dedos del Uchiha no llegaron a tocar la defensa de Luna antes de que se detuvieran, Kakashi también estaba junto a Sasuke y detuvo su brazo con su mano. Una hazaña de lo más sorprendente, considerando la velocidad del Uchiha.

- Detente, Sasuke- Le ordenó el Sexto Hokage, soltando el brazo del Uchiha- La situación cambió. No debemos hacer nada apresurado.

- ¡Es demasiado peligrosa, Kakashi!- Contestó el Uchiha, señalándola con su único brazo y sin desactivar la técnica- Si no la detenemos ahora, quizás no tengamos otra oportunidad...

- Lo mismo dijeron muchos ninjas acerca de dejarte libre- Respondió Kakashi a secas, sin quitarle la vista de encima- Aun así, te dimos la oportunidad. Y ella no tenía intención de hacer lo que hizo, a diferencia tuya...

Sasuke pasó la mirada a Kakashi, y sus ojos con sus Dojutsu se clavaron en los del Hokage, aun así, este no se inmutó. Pasaron unos segundos en que ambos se mantuvieron inmóviles y finalmente el Uchiha deshizo el rayo de su mano. Kakashi se dio vuelta para observar a Luna pero esta, al dejar de sentir el peligro, se dirigió hacia el cuerpo inerte de Naruto sin perder el tiempo.

- ¡Naruto!- Lo llamó la princesa, levantándolo con cuidado- ¡Naruto, háblame!

Luna trató de despertarlo sacudiéndolo un poco, pero Naruto permanecía inconsciente y sin emitir sonido, casi como si estuviera... No. No se atrevía a pensar en ello. Sin dudarlo, hizo brillar su cuerno (se sorprendió un poco al notar que su magia poseía un color azul como antes, a pesar de seguir en esa horrible forma) y tocó la frente del chico. Si él no despertaba, al menos debía ver a con quien realmente quería hablar.

Al entrar en la mente de Naruto, en lo profundo de su subconsciente, ya esperaba encontrar a Kurama con alguna lastimadura o quizás algo dañado o debilitado por la reciente batalla que tuvo con ella. Lo que no se esperaba era encontrar al Zorro desplomado sobre el suelo, aparentemente inconsciente al igual que Naruto, y del tamaño de un poni, que para sus estándares era minúsculo. Luna se acercó dando largas zancadas y lo revisó como si su propia vida dependiera de ello... respiraba, eso era un alivio.

- Kurama... -Susurró la Princesa mientras colocaba una pezuña en su mejilla y levantaba su cara para que la viera. El Kyubi entreabrió los ojos.

- Luna.- Respondió el zorro con una voz que parecía un susurro. Estaba muy débil. Sin embargo, su boca logró esbozar una sonrisa- Me alegra que estés aquí...

- ¿Que sucede, Kurama?- Le preguntó con rapidez, no queriendo perder tiempo- ¿Por qué estás tan...?

- No queda mucho tiempo. Escucha... algo le sucedió al verdadero Naruto en Equestria. De alguna manera, perdió el conocimiento y este clon está sufriendo las consecuencias. Tomó casi todo mi chakra restante el mantenerlo activo... y mi cuerpo está desapareciendo debido a ello. Si el clon desaparece, no sé qué pasará conmigo.

- ¡Entonces te regresaré todo el chakra que te robé!- Le afirmó Luna, sonriéndole con optimismo- Te daré poder y pronto todo estará bien, ya te...

- ¡No!- Exclamó el pequeño Kurama tomando su pezuña con sus dos garras- ¡No hay tiempo para eso! Además... lo necesitas más que yo.

- ¡Kurama, estás muriendo!- Contestó Luna, tratando de insertar algo de sensatez en el Zorro- ¡El plan no funcionó! Y si no te doy energía...

- Luna. Necesito que me hagas un favor...- La volvió a interrumpir el zorro mientras acercaba su cabeza a la alicornio.

Luna acercó el oído a los labios del pequeño zorro mientras este le susurraba su plan. Cuando terminó, Luna miró desesperanzada la cara de su amado Kurama.

- No puedo hacer esto sola- Le dijo con lágrimas en los ojos- Todo es un caos ahí afuera. No hay manera de que alguien confíe en mí para hacerlo después de lo que pasó. ¿Cómo puedo hacer esto sin ti?

- Luna... Puedes hacerlo.- Dijo Kurama mientras secaba una lágrima con su garra en la mejilla de Luna, esta vez una versión mucho más pequeña- Siempre estaré contigo. Ahora, y siempre.

Esta última afirmación la hizo acariciando una última vez la mejilla de la princesa y esta sintió la poca energía que el pequeño zorro tenía afectándola para producir un cambio. Luna le sonrió en una última sonrisa sin dientes y asintió mientras se concentraba en salir.

Una vez afuera, Luna abrió los ojos y se sorprendió al ver su aspecto: Volvió a ser la misma de siempre, aunque aun sentía que tenía el poder de diez princesas al mismo tiempo. Kurama usó su chakra para ayudarla a contrarrestar y asimilar el poder de los demás, usando un control de chakra tal como ninguno, ni siquiera Naruto, podría haber logrado. Luna levantó la mirada y puso una mueca triste al ver a Naruto en ese estado, y se sintió aun peor al imaginar lo débil que estaría Kurama en su interior. Sin querer prolongar su sufrimiento, volvió a hacer brillar su cuerno y apuntó al chico mientras recordaba la técnica que usó hace unas pocas noches.

- ¡Gyaku Kuchiyose no Jutsu!

Un simple estallido azul y el chico desapareció. Satisfecha, Luna se dio vuelta y enfrentó a los dos ninjas que la esperaban, uno con dos ojos amenazantes, mientras que el otro con seriedad y sin embargo, no agresivo.

- ¿Donde está Naruto?- Preguntó Kakashi. No parecía estar preocupado, lo que Luna tomó como una buena señal, significaba que en algún punto todavía confiaba en ella.

- De regreso a Equestria, con el verdadero- Respondió solemne- Fue una petición de Kurama. Al parecer algo salió mal.

- No es lo único que salió mal...- Señaló Sasuke con frialdad.

- ¿Y no requerías al Kyubi para mover la Luna junto con los otros bijuu?- continuó el Hokage, sin prestar atención al Uchiha- O acaso... ¿Ya no podemos contar con ese plan?

- No- Respondió Luna, clavando la mirada en los ojos de Kakashi- Kurama me dio su poder, y no lo tomó devuelta. El deseaba que continuara con esta misión, y la terminaré.

- No es tan sencillo, Princesa. Luego de este último intento, los otros Kages querrán saber qué es lo que sucedió, y puedo asegurarle que no estarán de acuerdo en un segundo intento luego de lo que acaba de pasar.

- ¡Kurama, Naruto, todo este mundo cuenta conmigo para poder hacer esto! Es la única opción que tenemos antes de que la luna vuelva a caer de nuevo. ¡Y destruirla no es una opción!

- Los otros Kages no lo verán así- Suspiró Kakashi mientras se daba vuelta y comenzaba a caminar.

Luna comenzó a desesperarse. ¿Acaso no le permitirían llevar a cabo la voluntad de Kurama? ¿Había fallado y no había forma de arreglarlo? La princesa miró de reojo a Sasuke, este había dejado de mirarla, y en cambio miraba el suelo con los ojos entrecerrados, pensativo.

-Aunque...- Dijo Kakashi de espaldas. Ambos se volvieron a mirarlo- Esta vieja rodilla ya no puede caminar como antes, y la Torre del Hokage está bastante lejos...

- ¿Kakashi?- Preguntó Sasuke, sorprendido.

- Técnicamente no formas parte de ninguna Nación, así que lo que vayas a hacer mientras yo no miro no será responsabilidad de nadie más que tuya- Dijo casualmente el Hokage mientras giraba la cabeza, Luna abrió los ojos anonadada al notar que estaba sonriendo debajo de la máscara y con los ojos cerrados- Sasuke, asegúrate de que la princesa no sufra ningún daño mientras voy a hablar con los otros. Últimamente, pasan muchas cosas extrañas fuera de nuestro control.

Luna sonrió con una sonrisa que jamás creyó que volvería usar, se sintió infantil, pero muy bien. Sin embargo, su sonrisa desapareció al ver al Uchiha, que no la miraba con emoción alguna, sino con una frialdad que podría congelar a un Fénix.

- Esto...- Dijo Luna, intimidada por los ojos del Uchiha, estaba consciente de que éste podría matarla en cualquier momento- Trataré de regresar la Luna a su sitio, ¿de acuerdo?

- Sinceramente, no me interesa lo que hagas, siempre que no amenaces la seguridad de la Aldea. Y solo te permitiré volver a intentarlo porque Kakashi y Naruto confían en ti. Así que haz lo que quieras.

Luna se alejó un poco acobardada y enfadada con el ninja, ¿cómo alguien podía ser tan amargado y serio? En algún punto le recordó a Celestia cuando eran más jóvenes, aunque los recuerdos de la última Gala del Galope borraron esos recuerdos inmediatamente, quizás Kibitz sería una mejor comparación. Con un par de aleteos, la princesa se elevó por los aires, dispuesta a comunicarse con los Bijuu, que se quedaron observando atentamente la situación sin opinar ni hacer sonido más que el constante movimiento de sus respectivas colas.

No alcanzó a decir palabra cuando sintió temblor acompañado con un fuerte ruido y un destello naranja llamó su atención hacia el cielo. Un enorme meteorito llameante descendía rápidamente de la atmósfera y se precipitaba al suelo. Luna se habría alarmado de no ser porque la trayectoria del bólido lo hizo caer a varios kilómetros de la Aldea. A pesar de eso, el impacto causó una gran destrucción en los bosques que rodeaban Konoha, dejando un rastro lineal de destrucción y llamas, y el suelo tembló con gran estruendo durante varios segundos.

Luna creyó que esa era una señal para apresurarse y se dispuso a hablar con los Bijuu, pero otro ruido proveniente de la dirección del meteoro la interrumpió nuevamente. Luna giró, molesta de no llegar nunca a hablar, pero sus ojos se abrieron como platos al ver lo que estaba causando el nuevo estruendo. El meteoro que cayó de la luna se levantó, tomando la forma de una enorme criatura de piedra parecida a un humano corpulento, gordo, y con cuernos, pero que no poseía piernas. Un golem.

Luna no entendía como era que una criatura así pudiera atacarlos cuando su principal enemigo se encontraba en ese momento en Equestria, pero pronto recordó la extraña fuerza con que estuvo luchando hasta ahora, y a la que pudo derrotar usando su anterior forma. La conclusión a la que llegó era evidente: lo que sea que estuviera allá arriba decidió contra-atacar, luego de la enorme pelea que le dio.

La alicornio azul se dispuso a luchar contra la bestia, que se acercaba a pasos agigantados arrastrando su cuerpo con sus gruesos brazos y causando temblores a cada paso, pero Sasuke se puso frente a ella (en el suelo) y comenzó a caminar hacia la criatura con mucha calma.

- Ya oíste a Kakashi, lo que sea que vayas a hacer, hazlo ahora. Yo me haré cargo del resto.


Tirek se encontraba sobre una colina, sentado sobre la hierba, con los brazos entrecruzados y mirada seria mientras esperaba intranquilo que su ''socio'' terminara con su siesta. Luego de la pelea contra Discord y esa otra criatura, su propio bípedo se había recostado diciendo que debía ''descansar sus ojos''; personalmente no podía objetar esa idea, luego de ese ataque masivo de fuego y energía, le tomó bastante tiempo sanar completamente, pese a su fuerte resistencia. Sin embargo, ya había pasado una hora desde que termino de curarse y Toneri seguía durmiendo. Eso era una pérdida de tiempo.

Con la criatura rubia que los atacó fuera de combate, Discord probablemente se habría escondido en una cueva, esperando que pasara el peligro. Tirek lo conocía bien, no era lo bastante tonto como para enfrentarse a él ahora, aunque también debía admitir que jamás creyó que el draconequus peleara por alguien más que no sea él mismo. De todas formas, para él solo restaba invadir Canterlot y robar la magia de las Princesas de Equestria. Estaba tan cerca de su sueño de obtener toda la magia de Equestria, de convertirse en el ser más poderoso que jamás haya existido, una fuerza de la naturaleza, y lo único que lo atrasaba en ese momento era la debilidad de su ''compañero''.

Pensándolo bien, ¿no había logrado ya su objetivo? Ahora tenía suficiente poder como para enfrentarse a quien sea, ya sea unicornio, pegaso, poni terrestre o alicornio. ¿Por qué necesitaba de la ayuda de ese niño? Lo había utilizado para lo que necesitaba... y ya no le era útil. Quizás debería deshacerse de él ahora y volver a sus asuntos. Si... quizás ya sea el momento.

El centauro se levantó y dio un par de pasos hacia el joven de cabello cano, que continuaba mirando boca arriba con los ojos cerrados y expresión calmada.

- ¿Qué crees que estás haciendo?- Le preguntó, sin abrir los ojos ni cambiar su gesto en lo más mínimo.

Tirek se detuvo, y luego de un pequeño gesto de sorpresa, sonrió. ¿Su ''socio'' no bajaba la guardia, eh? Quizás él ya se esperaba este problema.

- Mientras tu dormitabas, o al menos simulabas que lo hacías, llegué a una pequeña conclusión- Realizó una pausa para ver alguna reacción de parte del Ōtsutsuki, pero al no ver ninguna, continuó- Gracias a ti, he logrado fortalecerme, obtuve suficiente poder como para enfrentarme a tu mismísimo oponente, ese mocoso que estaba con Discord. Ahora bien, he pensado en nuestro acuerdo, y recuerdo que prometí ayudarte a derrotar a tus oponentes porque las princesas eran tanto enemigas tuyas como mías. ¡Ah si, y también recuerdo haberte prometido regresar a tu mundo! Pero ahora que soy tan poderoso, no veo porqué te necesito y deba cumplir lo pactado. ¿Por qué no debería matarte ahora e ir a buscar el poder de las Princesas por mi cuenta?

Toneri no contestó. Estaba esperando este momento desde que comenzó a notar la verdadera naturaleza de ese monstruo. En un principio creyó que el centauro sería una criatura fácilmente manipulable y que al ser tan débil y al ayudarlo a obtener fuerza podría generar una distracción lo suficientemente grande como para recuperar a Hinata y escapar de ese mundo. Pero a medida que vio los poderes y tamaño que iba obteniendo, comenzó a darse cuenta de que Tirek no sería un peón cualquiera. Era peligroso. De inmediato ideó la primera razón por la que deberían mantener esa supuesta alianza.

- Es cierto, podrías ir a buscar a esos caballos ahora...- Respondió con suma tranquilidad- ¿Pero acaso no querías TODO el poder de ellos para ti? Bien. En mi mundo, una de las criaturas que buscas fue la que me trajo aquí. Una yegua azul con cabello flotante de color azulado con brillos simulando las estrellas. ¿Te suena familiar?

''¡La princesa Luna!''- Maldijo para sus adentros Tirek- ''Esa descripción... ¡es ella sin duda! Este mocoso... entiendo a dónde quiere llegar. Aunque...

El centauro giró y en sus cuernos se formó una esfera de magia que brillaba con un pequeño sol ardiente. De este salió un pequeño rayo que se detuvo en el aire y en donde este estaba se materializó un agujero que fue agrandándose hasta formar una puerta rectangular con bordes llameantes, dentro de esta, se observaba un lugar oscuro donde solo se veían unas pocas montañas con escalerillas de piedra llevando a sus picos llanos con pequeñas prisiones sobre ellos. Toneri abrió los ojos ligeramente y observó el experimento, su rostro no dio señales, pero en su mente había un fuerte sentido de alarma.

Conforme con el resultado al demostrar su punto, Tirek cerró el portal y giró nuevamente hacia el chico.

- Como vez, puedo abrir portales a otros lugares. No sería muy difícil para mí obtener el poder de las Princesas que haya aquí y luego buscar a la Princesa Luna por mi cuenta.

Toneri se estaba quedando sin opciones, abrió los ojos y miró directamente a los ojos del centauro. Por prudencia, puso una mirada molesta, aunque solo estaba tratando de engañarlo, y temía que el centauro se diera cuenta de ello. Tirek agrandó su sonrisa macabra y dio otro paso hacia el chico. Toneri estaba al límite, debía decir algo o prepararse para escapar.

- Si haces eso, podrías terminar viajando a otras dimensiones sin alcanzar nunca la mía- Propuso, intentando sonar convincente- ¿Como sabrás cuando llegaste a mi mundo? ¿Estarías dispuesto a explorar eternamente infinitas dimensiones buscando por tu presa?

El centauro se detuvo antes de dar otro paso y entrecerró los ojos. Toneri suspiro de alivio dentro de su mente, había dado en el clavo.

- Eso sigue sin explicar porqué necesito tu ayuda ahora- Señaló Tirek.

- Es simple...- Explicó Toneri- Naruto y Hinata son aliados de tus princesas y fueron ellas las que me transportaron a este mundo, de hecho, ese idiota fue el que convocó a esa yegua en primer lugar para arruinar mis planes en mi mundo. Eso quiere decir que ellos poseen una manera de viajar entre estas dos dimensiones de forma directa. Simplemente debemos capturar a Hinata y convencerla de que nos lleve de regreso a nuestro mundo. Con Naruto muerto, recuperar a mi prometida de manos de esos ponis debería ser sencillo, y ella podría mostrarnos la manera de regresar. Pero jamás lograrás que coopere por tu cuenta, y dudo que las Princesas te lo digan, ¿o sí?

Tirek se quedó en silencio un minuto, rascándose la barbilla mientras analizaba sus argumentos.

- ¿Y tú puedes hacerlo? ¿Puedes convencerla de que nos ayude?- Preguntó el centauro levantando una ceja.

- Puedo ser muy... persuasivo- Respondió el chico cano- Pero... me doy cuenta de que tus intenciones son muy claras: Quieres traicionarme y eliminarme apenas obtengas lo que tú quieres.

- ¿No harías tu lo mismo?

- Probablemente- Admitió Toneri- Pero no puedes negar el hecho de que me necesitas para obtener lo que quieres. La pregunta es... ¿Para qué YO te necesito ahora? Como dije, Naruto Uzumaki está muerto. Recuperar a Hinata y luego obligarla a decirme como volver sería sencillo para mí ahora. ¿Por qué no debería abandonarte ahora y regresar a mi mundo? Sé que me vendría bien una forma de deshacerme de esas princesas, pero no veo la necesidad de hacerlo contigo, sobre todo después de que manifestaste tan rápidamente tus intenciones de librarte de mí una vez consigas el poder de las Princesas. Si pudieras probarme de alguna forma que este trato seguirá siendo beneficioso para ambos...

El centauro apretó los dientes. ¡Ese mocoso insolente estaba jugando con él! Supo como tener un nuevo punto de ventaja y ahora quería humillarlo para tenerlo a su merced. Bueno... si deseaba alguna prueba de él, se la iba a dar, pero no iba a rebajarse a rogar a nadie, no Lord Tirek. El centauro siempre llevada colgado un extraño medallón de forma triangular y hecho de oro. Poniendo la sonrisa mas falsa que podía crear, Tirek se quitó el medallón y se lo dió al chico, que lo sostuvo en el aire por unos segundos y luego miró al centauro de forma suspicaz.

- Este medallón me fue dado por alguien muy cercano a mí. Deseo que lo tengas como una muestra de mi agradecimiento por tu ayuda hasta ahora y mi lealtad hacia ti- Explicó mientras hacía una pequeña reverencia con su mitad superior.

- Vaya...- Respondió el chico, sonriendo con arrogancia- Un objeto preciado por ti, como muestra de respeto. Sí... creo que podré aceptar esta garantía. Ahora... déjame descansar y luego continuaremos la marcha. Recuperaremos a mi querida Hinata, y luego iremos hacia donde están el resto de esas princesas. Una vez hayamos aplastado a nuestros oponentes, regresaremos a mi mundo, y cada uno obtendrá todo lo que desea.

Tirek asintió y comenzó a alejarse con pasos ruidosos mientras ponía una sonrisa en su rostro mientras se alejaba.

''Estúpido niño''- Pensó para sus adentros- ''Ese medallón vale tanto para mí como mi estúpido hermano quien me lo obsequió. Una vez obtenga el poder de la Princesa en tu mundo y me vuelva imparable, exploraré cada rincón de tu dimensión obteniendo todo el poder que allí se encuentre. Me volveré más que una fuerza imparable de la naturaleza, me convertiré en un azote de mundos''

''Bestia bruta''- Pensaba para sí el Ōtsutsuki, mientras al mismo tiempo lanzaba un silencioso suspiro de alivio- ''¿Crees que me engañarás con una estúpida baratija para que confíe en ti? Una vez obtenga a Hinata y te encargues de derrotar a cada ser que se me oponga, dejaré que saborees tu victoria en mi mundo antes de que pase mi juicio sobre este. Vas a morir junto con toda la humanidad que ya hace tanto tiempo debió desaparecer. Así es como lo ordena la voluntad de Hamura, y así es como va a ser.''


Discord había desaparecido del castillo y apareció en su dimensión paralela, Algún Lugar. Se transportó directamente dentro de su casa y con un chasquido de dedos hizo aparecer una maleta donde comenzó a colocar cosas sin sentido, y que inexplicablemente entraban dentro como si no tuviera fondo: Una corneta, un pedazo de nube rosa, una poni con ojos de remolino.

- Hora de hacer las maletas y continuar en otra parte. Quizás una de las dimensiones paralelas de los Espejos sea un buen lugar para comenzar una nueva vida...

El Señor del Caos tomó un espejo y se dispuso a colocarlo en la maleta cuando algo de este le llamó la atención. Su reflejo lo miraba ceñudo. Discord sabía lo que estaba pasando, cerró la maleta de un golpe y giró los ojos mientras el espejo comenzó a flotar por su cuenta.

- No me mires así. Los dos sabemos que a este punto Equestria está condenada. Incluso si viajáramos a otro continente aun tendríamos que lidiar con Tirek tarde o temprano.

- ¿Qué hay de Fluttershy, y la novia del chico?

- ¿Que hay con ellos?

- No te hagas el ignorante. Sabes que Tirek y ese otro enano van a ir a por ellos.

- Bueno... si ese es el caso, quizás debería traer a Fluttershy y la chica con nosotros. Solo requeriría un pensamiento y...

- ¿Que haría Naruto?- Preguntó el reflejo, cruzándose de brazos.

El Discord original se detuvo antes de hacer sonar sus dedos y también se cruzó de brazos.

- No sé a qué viene esa pregunta.- Dijo cerrando los ojos, testarudo- El chico actuó precipitadamente y por ello terminó en un estado crítico. Me acabo de encargar de dejarlo en manos de las ponis más capacitadas para ayudarlo. No veo el porqué necesitaríamos pensar en que haría él en este momento.

- Nos salvó la vida...- Le recordó el reflejo- Le debemos algo.

- ¡Por eso digo que nos llevemos a su novia y a Fluttershy lejos! Quizás no sea muy emocionante para ellas, pero si evitamos que esos dos las capturen...

- El querría que salvemos a todos- Insistió- No se conformaría con proteger a dos. Querría salvar a todas sus amigas.

- ¡Ellas no son nuestras amigas!- Exclamó el Señor del Caos- No sé por qué debo explicarme esto a mí mismo. ¡Ellas no nos aceptan, no nos valoran, no les importamos! ¿Por qué tendría que ayudarlas? No se merecen nuestra ayuda.

Al oír esto, el reflejo literalmente salió de su espejo y tomó al Discord original por el cuello, este no se inmutó, ya que su versión reflejada no tenía tanta fuerza como para ahorcarlo.

- ¿Ya olvidaste todo lo que hablamos con Naruto? ¿Él como a él también lo trataban como a nosotros? ¡Él no inventaba excusas para no hacer nada, ni siquiera le importaba lo que los demás opinaran de él! El les demostró lo equivocados que estaban enseñándoles quien era Naruto Uzumaki. Quizás sea nuestro momento de mostrar a esas ponis quien es realmente El Señor del Caos...

Discord se acarició la barbilla, pensativo, mientras su reflejo regresaba al espejo y desaparecía.

- Mmh... Mostrar quien realmente eres...- Lanzó un suspiro- ¡Ay, a veces me odio a mí mismo, sobre todo cuando tengo razón!


Las Mane Six, o al menos el resto de ellas, se encontraban en el medio de la plaza de Ponyville junto con Spike y Hinata, todos frente a la enorme fuente que decoraba el espacio abierto del centro del pueblo. No habían recibido noticias pero el ambiente en el lugar ya estaba tenso, los habitantes sabían a estas alturas que algo estaba pasando, o al menos lo sospechaban, y ese estado de ánimo no ayudaba a nadie.

El que Discord apareciera frente a las ponis fue como recibir una bocanada de aire para todos, que se acercaron rápidamente llenas de preguntas.

- ¿Que sucedió?- Preguntó Applejack

- ¿Que le pasó a Naruto?- Inquirió Hinata.

- ¿Encontraron a Tirek?- Terció Rainbow.

- ¿Donde está Twilight?- Exclamó Spike.

Discord levantó su garra para que se callen y primero se dirigió a Hinata, a quien acercó su cabeza valiéndose de su largo cuello pasando por encima de las ponis.

- Tu novio está en un estado crítico...- Explicó Discord con una frialdad que sorprendió e incluso ofendió a algunas de las presentes- Celestia y las otras princesas, incluyendo a tu ''madre adoptiva''...- Agregó mirando rápidamente a Spike, quien se sonrojó un poco- Están haciendo todo lo posible para que sobreviva, pero lo que sea que ese otro humano le hizo, fue bastante malo.

La noticia les cayó como un baldazo de agua fría. De los ojos de Hinata comenzaron a brotar lágrimas, al igual que de Pinkie y Rarity. Applejack no lloró, pero se quitó su sobrero y lo puso sobre su pecho mientras observaba a Discord con desesperación. Spike observaba al draconequus sin habla, pero Rainbow Dash puso una mirada seria al mismo tiempo que bajaba para ponerse a la altura de Discord mientras aleteaba sus alas a un ritmo lento. Fluttershy, por otra parte, observaba con preocupación al Draconequus, quien no parecía ser él mismo.

- Discord...- Dijo despacio- ¿Estás bie...?

- ¡¿Y que estabas haciendo cuando pasó eso?!- La interrumpió Rainbow Dash mientras se ponía frente al Draconequus, Discord esquivó su mirada mirando al suelo- ¡Se supone que entre los dos iban a derrotar a Tirek y a ese Toneri! ¿Que estabas haciendo mientras Naruto peleaba? ¿Cómo permitiste que pasara?

Discord levantó la vista y le clavó a Rainbow Dash una mirada tan llena de enojo, que hizo retroceder a la pegaso. No era enojo hacia la poni, aunque ciertamente se estaba esforzando por no golpearla o algo peor, sino enojo por que en el fondo creía que tenía razón. Era el Señor del Caos, y uno de sus amigos tuvo que sacrificarse para salvarlo, era bastante patético. Aun así, los puños cerrados y temblantes del draconequus se calmaron y este lanzó un suspiro.

- Fluttershy- Dijo lentamente, ignorando a la pegaso por completo- Temo que Toneri y Tirek van a llegar aquí en cualquier momento, te sugiero que tomes a esta chica y te escondas en algún lugar lo más lejos posible- Y se dio vuelta mientras comenzaba a caminar hacia una de las calles de Ponyville.

- ¡Oye!- Insistió Rainbow Dash, poniéndose nuevamente frente a él. Discord se detuvo, aunque en su rostro apareció una mueca de fastidio en la que mostraba sus dientes, enojado. Fluttershy comenzó a alarmarse, jamás lo había visto así- ¿Adonde te crees que vas? ¡Responde nuestras preguntas! ¿Qué pasó allá?

- No tengo porqué decirte nada. No les debo ninguna explicación a ustedes- Gruñó en respuesta- Ahora... apártate de mi camino antes de que te quite yo mismo.

- ¡Discord!- Lo reprendió Fluttershy, poniéndose a su lado, temiendo lo peor.

- ¡Wow, wow! ¡Tranquilo todo poni! - Intervino Applejack colocándose en el medio de ambos. Rainbow Dash no parecía dispuesta a ceder, pero también estaba sorprendida- No hace falta pelear entre nosotros, estamos todos del mismo lado.

- ¿Lo estamos?- Preguntó, elevando cada vez más la voz- ¿Realmente lo estamos? Porque decir que estamos del mismo lado significaría que yo les importo siquiera un poco.

- Discord... ¿De qué estás hablando?- Preguntó Fluttershy- Por supuesto que...

- ¡Más allá de ti, Fluttershy!- La interrumpió Discord, pasando la mirada a cada una de las otras ponis- Si les pregunto ahora mismo si las cosas estarían mejores si yo no estuviera por aquí, si el Señor del Caos no hubiera aparecido nunca, si realmente no fue buena idea dejarme libre. ¿Alguna de ustedes no estaría de acuerdo? ¿Realmente me consideran uno de ustedes? ¿Creen que ya no soy malvado?

Pasó de una a la otra, y cada una de ellas apartó la mirada cuando sus ojos se cruzaron. Ninguna pudo negarlo, y ninguna dijo una palabra. Fluttershy siguió con la vista a cada una, esperando que alguna de sus amigas negara de alguna manera lo que el draconequus acababa de decir, pero no había forma. Ninguna de ellas podía contradecirlo.

- Eso creí...- Dijo finalmente Discord mientras seguía avanzando, pero se detuvo un instante y luego giró la cabeza- Vine aquí para avisar a Fluttershy del peligro. Ahora ya lo saben. Si quieren avísenles a los otros, organicen escapes, o regresen a Canterlot, hagan lo que quieran, realmente no me importa.

- ¿Y qué vas a hacer tú?- Preguntó Fluttershy.

- Ah... supongo que me quedaré a pelear y a darles tiempo para hacer lo que sea que hagan.

- ¿¡QUE!?- Exclamaron todas las ponis al mismo tiempo. Hinata se quedó detrás, mirando la escena, pero completamente ajena en su preocupación por Naruto. Spike, por su parte, en su pequeño corazón sentía una pizca de pena por el draconequus.

- Al menos podrían tratar de actuar para no estar tan sorprendidas. ¡Bah! No crean que lo hago porque ustedes me importen o algo, excepto tu Fluttershy, claro...- Aclaró haciendo que la pegaso amarilla se sonrojara- Solo lo hago porque sé que eso es lo que Naruto haría, y además, esos dos me deben una por lastimar a uno de mis amigos.

- Tu... ¿tu vas a defendernos?- Preguntó Rainbow completamente confundida.

- ¿Y vas a pelear contra Tirek y Toneri tu solo?- Agregó Applejack.

- Ni con Naruto a tu lado lograron vencerlos- Señaló Fluttershy- No hay forma de que por tu cuenta...

- Esos dos no vieron lo que el Señor del Caos puede hacer- Volvió a interrumpirla el draconequus- Ni ustedes tampoco. Como dije, no lo hago porque me agraden, o porque quiero probarles nada, lo hago porque se me da la gana.

Y con un chasquido de dedos, El Señor del Caos desapareció del centro de la plaza. Las ponis se quedaron mirando las unas a las otras, todas menos Fluttershy, que las miraba ceñudas a todas.

- Tiene razón, ¿saben?- Les dijo molesta- Jamás le dieron la oportunidad. ¡No puedo creer que no negaran las cosas horribles que dijo!

- Fluttershy... ¡Quiso conquistar Equestria, dos veces!- Respondió Rainbow- Sin mencionar cuando trató de convertirnos en lo opuesto a nuestros Elementos y jamás dejó de crear problemas.

- ¿En serio?- Contestó Fluttershy- Porque si mal no recuerdo, él acaba de advertirnos del peligro que viene, y acaba de decir que iba a pelear por nosotras.

- Fluttershy, querida...- Intervino Rarity- No puedo negar que no fuimos muy... entusiastas como tú en la idea de amigarnos con Discord, pero también es cierto que el jamás nos pidió disculpas por lo que hizo: y nunca trató de ser menos... caótico ni petulante cada vez que...

- ¡Pero eso es porque así es como es él!- Insistió la pegaso amarilla- Por más que no sea del todo de nuestro agrado, una verdadera prueba de amistad es aceptar como es el otro y mostrar paciencia para permitirle aceptar como somos nosotras.

- ¡No es el momento para esto, todos ustedes!- Entró Applejack dando un golpe firme con su casco- Es cierto, quizás le debemos algo a Discord, y quizás le debamos mucho más cuando Toneri y Tirek aparezcan. Pero por ahora, debemos hacer lo que tenemos que hacer y asegurarnos de que todo poni esté a salvo, especialmente Hinata.

Las ponis se miraron entre ellas y asintieron. Fluttershy, a pedido de las otras y obedeciendo la voluntad de Discord, se fue con Hinata y se dirigieron a las afueras de Ponyville en dirección a Sweet Apple Acres, donde podrían esconderse y escapar fácilmente si la situación lo requiriera. La kunoichi tuvo reparos al pensar en los sacrificios que estaban haciendo las ponis, pero no puso objeciones. Applejack, junto con Rarity y Pinkie Pie comenzaron a recorrer el pueblo, advirtiendo a todos en Ponyville que evacúen la ciudad y ayudando en lo que pudieran.

Rainbow Dash, por su parte, se dirigió a las alturas y observaba a la distancia ubicada desde una nube alta. Si el peligro se acercaba, al menos podría advertirle al resto. Observando el horizonte, y de a ratos dando una mirada rápida a como estaban las cosas en Ponyville, no tardó en darse cuenta de una extraña criatura ubicada apenas a unos cuantos metros del borde del pueblo. No necesitó acercarse para saber quién era.

Frunció el ceño y fingió fijarse en el horizonte sin importarle lo que él hiciera. Pero cuanto más se esforzaba en pretender que no le importaba, mas recordaba lo acababa de ocurrir y lo que Fluttershy había dicho. Ciertamente no sentía ningún cariño por el draconequus, y tampoco podía olvidar lo que había hecho, pero tampoco podía negar el hecho de que acababa de ayudarlas y, si lo que decía era verdad, estaba dispuesto a arriesgar el pellejo por ellas. Y a pesar de todo... el darle la espalda en ese momento iba en contra de todo lo que ella representaba y defendía. Lanzó un suspiro y comenzó a descender.

Aterrizó cerca de Discord, este estaba sentado sobre una roca, a la cual había convertido en un trono de dulces, y miraba en dirección al bosque Everfree y los campos que lo rodeaban, pero no mostró ningún interés en la presencia de la Pegaso.

- Creí que te habías ido...- Le dijo Rainbow en voz alta, mostrando una falsa confianza. Jamás lo aceptaría, pero sintió temor del Señor del Caos cuando este la amenazó minutos antes, y aun ese momento se sentía nerviosa.

- ¿Que quieres?- Le preguntó Discord sin apartar la vista de enfrente- ¿Vienes a regañarme? ¿A advertirme para que no intente nada, ya que no confías en mí? ¿O quizás solo viniste para bravuconear, para afianzar tu orgullo y darte la falsa sensación de que puedes enfrentarte a mí o que puedes mantenerme a raya?

- Mira… No voy a negar que lo que hiciste hace tiempo… es decir… todavía tengo rencores. Todas lo tenemos… aunque yo en particular… Lo que quiero decir es… lo siento por darte tanta lata.

Discord giró la cabeza y enarcó una queja. Aun estaba enfadado, pero el hecho de que Rainbow Dash de todas las ponis se disculpara le parecía toda una novedad.

- Todavía no confío en ti, sé que tengo la culpa por no darte otra oportunidad, pero todavía no confío en ti. Pero ahora…

- No necesito tu compasión- La atajó Discord.

- ¡No es compasión! Solo quiero agradecerte.

- ¿Para qué? Ya te dije que no lo hago por ti.

- ¿Cuál es tu problema?-Le preguntó la pegaso, con tan poca paciencia como el draconequus- Para alguien que me acaba de decir que no le dan una oportunidad, tu tampoco…

Pero se cayó y sacudió la cabeza. Ya estaba sucediendo de vuelta, no podía seguir peleando. Naruto no querría eso.

- De todas formas, aunque no lo quieras, te agradezco lo que haces. Naruto estaría orgulloso.

Discord hizo el ademán de moverse, pero se detuvo y continuó mirando el horizonte hacia donde esperaba a sus oponenteas, Rainbow Dash se dio vuelta y estiró las alas, dispuesta a marcharse.

- Gracias…

Rainbow se volteó a mirarlo rápidamente, pero Discord no dio señales de haber dicho nada. La pegaso azul simplemente sonrió y se elevó por los aires.


- ¡No!

Luna miró con desesperación al Shukaku, mientres este la miraba enojado. Acababa de pedirles que le prestaran ayuda una vez más, y podía esperar que estuvieran reservados y en desconfianza, pero aun así…

- ¡Por favor!- Suplicó la princesa- Sé que después de lo que acaba de pasar es muy difícil pensar en volver a intentarlo, pero sigue siendo nuestra única chance de…

- ¡Si todos vamos a morir, prefiero hacerlo como un Bijuu libre antes que someterme nuevamente a darte mi fuerza!- La atajó el Shukaku- No volveré a ser controlado por nadie.

- Esta es una de las pocas veces que estoy de acuerdo contigo- Agregó Matatabi, la Dos Colas, antes de dirigirse a Luna- ¿Cómo podemos confiar nuestro poder nuevamente en ti, luego de que has demostrado de forma más que convincente que tú no puedes controlarlos? No posees la facultad mental ni la habilidad necesaria para…

- ¡Las cosas son distintas ahora…!- Insistió Luna, poniéndose más nerviosa al escuchar los sonidos de la batalla titánica que se estaba librando no muy lejos de allí- ¡Realmente deseo salvar este mundo, tal y como Kurama lo desea, pero necesito su ayuda!

Ningún Bijuu dijo nada, simplemente desviaron la mirada, algunos indecisos, otros reticentes. Solo uno dio un paso al frente.

- Yo digo que lo volvamos a intentar- Anunció el Hachibi.

- ¡¿Qué?!

- ¡¿Estás loco?!- Preguntó el Shukaku- ¿Para qué demonios querrías hacer eso? ¿Deseas que te controle de nuevo? ¿Qué use tu chakra para dominar al mundo? Apenas logramos escapar la última vez.

- Te equivocas. No escapamos. Kurama fue quien enfrentó a Luna, quien la hizo tomar el control. Kurama fue quien nos liberó- El Una Cola apartó la mirada y refunfuño, mientras que Gyuki se dirigía al resto de sus hermanos- ¡Kurama arriesgó su vida para salvarnos y darnos esta chance, apostó por esta princesa para salvarnos! ¿No lo sienten? Él aun está presente, lo percibo dentro de ella.

Las Bestias con Cola giraron nuevamente hacia Luna, quien se sintió atravesada por sus miradas mientras la analizaban y percibían aquello que se encontraba en su interior. Incluso ella decidió corroborarlo, cerró los ojos y meditó por unos segundos en silencio. Sintió esa calidad que la abrazaba, esa extraña enegía que no hacía más que fortalecerla y darle ánimos, además de transmitir otras emociones.

Las otras bestias debieron de sentir algo de eso también, porque se inquietaron un poco luego de sentir lo que Luna acababa de ver.

- Eso aclara algunas cosas…- Observó Matatabi.

- ¡Maldito Zorro! ¡Hacer todo esto solo por una…!

- ¿Acaso estás celoso, Shukaku?

- ¡¿Por qué iba a estar celoso de Kurama, Kokuo?! ¿Qué tiene de bueno siquiera, eso que acabamos de sentir?

- Eso es una discusión que tendremos más adelante- Intervino el Ocho Colas- Por ahora, debemos ayudar a la Princesa Luna. No creo que Kurama elija a alguien que nos llegue a perjudicar, intencionadamente.

Luna creyó que cambiaría completamente de color ante esa tremenda exposición de sus sentimientos y los del zorro, pero decidió dejar ese asunto para más tarde.

- Entonces… ¿Cuento con su ayuda?

- La última vez, Kurama no intervino directamente, hasta que nosotros, y sobre todo tú, estuvieramos en pelígro. Ahora que sentimos su presencia y voluntad dentro de ti, tengo más optimismo esta vez. No es que tengamos otra opción.

Los Bijuu finalmente se dicidieron, aun había dudas acerca de ese plan, pero no obstante se ubicaron alrededor de Luna una vez más y cada uno estiró una cola hacia ella. La Princesa esta vez aterrizó en el suelo y cerró los ojos. Si iba a sentir nuevamente el poder de los nueve Bijuu, debería estar preparada.


Era muy curioso lo diferente que era la situación dentro y fuera de la mente de Luna. Mientras que en el exterior ella podía mantener su compostura pese a que hablaba con enormes bestias capaces de destruir países enteros, y que cerca de ellos transcurría una batalla entre dos criaturas similares, en el interior de su mente la asediaban las vacilaciones, el temor y el arrepentimiento.

La presencia de Kurama, latente en su chakra aunque no se comparaba con la presencia del verdadero zorro, la mantenía concentrada en su tarea aunque, ahora que todo dependía de ella, la confianza de ella era tan frágil como un castillo de arena. ¿Cómo no iba a serlo? Trataba de salvar un mundo de la pronta destrucción liderando un grupo de criaturas, mucho más poderosas que ella por cierto, y apoyada por la presencia de un ser al que amaba pero que acababa de lastimar mortalmente. Era descabellado de cualquier forma que lo viera.

Para empeorar las cosas. Un solo momento de paz luego de tantas triculaciones permitía a la culpa y a las dudas arraigarse y florecer al punto de hacer dudar a cualquiera, y eso era lo que estaba pasando con ella en el momento en el que cerró los ojos.

Aun podía ver claramente la imagen de Kurama tirado en el suelo, cada vez más débil, desapareciendo de su vida por causa de su enojo y dolor. Ahora ella era la que cuestionaba sus motivos y decisiones a ese punto. ¿No habría sido mejor que todo hubiera quedado como estaba antes de aquel primer encuentro, aquella noche en Equestria? ¿Estaría Kurama en ese estado si no se hubieran enamorado, si no hubieran interferido? Las palabras del zorro horas antes cobraban sentido. De no haberse enamorado, de no haberse conocido…

La conclusión en su mente se detuvo de repente, porque algo la golpeó, no de manera física, sino como una idea o pensamiento. La presencia de Kurama parecía ser algo más que solo una provisión de chakra, aparentemente tenía voluntad propia, y reaccionaba con los sentimientos de Luna. Como lo prometió el Zorro, nunca la abandonó.

El chakra de Kurama penetró en su mente como un río de agua cálida, relajándola con su sola presencia: pero no solo hizo eso, su energía hablaba y se expresaba de una forma tan profunda como Luna jamás había experimentado con nadie excepto ella misma. Era como si inspiración y buenos sentimientos tomaran forma en su mente, le hablaran al oído y le cantaran.

Pese a que fácilmente podría escucharla, el chakra decidió expresarse por medio de empatía y música. Luna escuchaba claramente una letra que resonaba en su cabeza, mientras que el resto de su cuerpo se preparaba y se concentraba en la tarea que tenía entre cascos en el exterior. Era como vivir en dos mundos completamente distintos.

(''If I never knew you'', Pocahontas)

If I never knew you,

If I never felt this love,

I would have not inkling of how precious life can be.

If I never held you, I would never have a clue

How at last I found in you the missing part of me.

Luna se sentía abrumada. Recordaba que generalmente era ella quien le cantaba al Zorro, pero ahora era esta quien se la dedicaba. Pese a que no era Kurama mismo el que se la cantaba, era su voluntad y sentimientos, por lo que la Princesa sabía perfectamente que eso era real. No pudo evitar derramar una lágrima al sentir la felicidad que le daba, y varias más cuando la presencia llevó su atención al exterior.

El chakra de los Ocho Bijuus volvió a transmitirse a ella, pero esta vez Luna no lo sintió en carne propia, sino que percibió lo que la presencia de Kurama quiso que percibiera: El dolor de sus hermanos, el miedo que sentían, la furia después. Todo lo vio y lo sintió como un recuerdo que le ayudaba a entender, y Kurama se aseguraba de quele ayudara a ver lo que eso significaba para él.

In this world so full of fear, full of rage and lies

I can see the truth so clear, in your eyes

So dry your eyes

And I'm so greatful to you, I'd haved live my whole life through

Lost forever, if I never knew you.

Es dificil expresar los sentimientos que desataron estas palabras en la princesa. La canción era más que una muestra de afecto, era un desarrollo detallado de lo que habría significado para él no haberla encontrado. La letra por si solo no habría significado tanto, pero acompañada con la cantidad de sentimientos e imágenes, era una obra romántica de la que ella preferería no salir nunca. Y aunque el responderle no sería lo mismo que hablarle al verdadero Kurama, se sentía impulsada a participar.

I thought our love would be so beatiful

Somehow we make the whole world bright

I never knew that fear and hate could be so strong

All they'd leave us where this whispers in the night

But still my hearth is singing, we were right…

Oh, If I never knew you

There's no moment I regret

If I never felt this love

Since the moment that we met

I would have no inkling of…

If our time as gone too fast

How precious life can be.

I've lived at last

La pausa llevó a la realidad nuevamente. Luna sentía el poder creciendo dentro de ella, pero no abrumaduramente sino que la presencia de Kurama le ayudaba a controlarlo. Luna hizo brillar su cuerno con pesar, no deseaba abandonar ese estado, abandonar ese momento único. La presencia se retiró un poco, como si comprendiera, pero antes de dejar que se concentrara solo en su tarea, decidió darle algo más…

And… I'm so grateful to you

I'd have lived my whole life through

Empty as the sky…

Never knowing why…

Lost forever

If I never knew you.

Finalente la música terminó, y la presencia se retiró solo para continuar dándole fuerzas a la princesa. Luna jamás habría pensado que una fuerza así pudiera existir. Ahora coprendía el poder que Cadence poseía en su Imperio, y como es que permitía que todo un país se mantuviera a salvo de toda amenaza. Comparado con ello, los Bijuu y lo que sea que empujara la luna parecían siples obstáculos que podía over con facilidad. Su colocó en posición, abrió los ojos y puso en vista su objetivo con una sonrisa de confianza. No había forma de fallar ahora.


Mientras una escaramuza ocurría en la mente de la Princesa Luna, una verdadera batalla de titanes ocurría a pocos kilómetros de allí.

Cuando Sasuke se alejó de Luna, dejándola en su charla con los Bijuu; y se dirigió hacia el Golem, quien se acercaba lentamente pero con pasos que hacían temblar el suelo a su paso, lo hizo con suma tranquilidad. Se aseguró de realizar una carrera lo bastante rápida al principio para tomar una buena distancia de la Aldea y luego se detuvo y avanzó a paso lento. No le preocupaba realmente el luchar con su oponente, de hecho, pensaba más en la decisión de confiar nuevamente en Luna que en enfrentarse a él.

Personalmente, él no creía que valiera la pena arriesgarse en confiar en la princesa Luna y que era más peligroso dejar que obtenga el poder de Rikudou nuevamente a destruir la luna; pero no iba a discutir con Kakashi. Tanto él como Naruto siempre actuaban y realizaban decisiones que omitían toda lógica y sentido común solo porque ''tenian corazonadas''. En fin, al parecer no podía hacerse nada ahora.

Su mente regresó al monstruo que tenía delante solo cuando este estaba a pocos pasos de él. Fue entonces cuando se tomó un poco de tiempo para observarlo y tomar una decisión.

''No parece actuar por voluntad propia, y tampoco parece que haya un ninja que lo controle aquí cerca. Si fuéramos al caso, parece solo una enorme invocación o una marioneta gigante que no representa una pérdida demasiado grande para el enemigo. En ese caso...''

Pese a que en comparación Sasuke era diminuto, el Golem pareció sentir su presencia y alzó uno de sus brazos para aplastarlo. Sasuke dedujo que le ordenaron a esa criatura destruir a todos los que se encuentren en su camino. Aun así, el ninja ni se inmutó, simplemente sacó su brazo de debajo de su larga capa y comenzó a correr directo hacia él.

El ataque fue rápido y muy destructivo. El único brazo de Sasuke brilló al activar su Chidori, y este saltó al mismo tiempo que el Golem hacia descender su brazo para golpearlo, sin embargo, la diferencia de tamaño, sumado a que Sasuke era muy rápido de por sí, hizo que el ataque del golem fuera inutil desde el principio. En realidad, la criatura nunca logró completar el ataque. El golem se paralizó con el brazo a varios metros del suelo cuando unas líneas de rayos se marcaron en toda su parte superior que incluía su pecho y cabeza. Acto seguido, toda la zona superior explotó en pedazos, haciendo que los restos de los brazos cayeran inertes y montones de trozos de roca volaran por el aire destruyendo muchos árboles de alrededor en el proceso. El razonamiento que tuvo fue el correcto, como todo jutsu del Elemento Tierra, esa estatua viviente parecía ser vulnerable a los efectos del Elemento Rayo.

Sasuke aterrizó en la superficie plana que quedó de la zona inferior de la criatura y analizó los efectos de su ataque. Era demasiado facil.

Fue como si su oponente lo hubiera escuchado pensar. La parte inferior del golem comenzó a temblar y los trozos de piedra que quedaron desperdigados por el terreno alrededor se elevaron por si mismos y se dirigieron hacia ella. Sasuke tuvo que retirarse nuevamente al suelo mientras observaba lo que estaba pasando. La piedra de la que estaba hecha ese Golem parecía ser roca común, pero Sasuke sospechó que debía de estar alterada de alguna manera, puesto que se volvía maleable y fácilmente tranformable cuando la bestia resultaba lastimada. Los trozos de roca cambiaron de forma y se amoldaron a la parte inferior del golem, pronto el pecho y la cabeza de la criatura estuvieron completamente regenerados, y luego continuó por los brazos.

Sasuke frunció el entrecejo, esa pelea iba a ser más fastidiosa de lo que esperaba, pero no iba a quedarse parado. Se alejó una distancia razonable del monstruo y cerró los ojos mientras sentía el palpitar detrás de sus párpados. No deseaba usar esa técnica tantas veces seguidas, pero las circunstancias que lo obligaban a utilizarla contiuaban apareciendo una y otra vez.

El chakra color morado se manifestó a su alrededor y comenzó a crecer, materializando de la nada una columna vertebral desde la espalda del Uchiha que fue creciendo cada vez más y elevando a Sasuke con él. De la columna surgió hacia arriba la cabeza (donde Sasuke pasó a recidir), a los costados los brazos, y hacia abajo la carera, piernas y pies. Cuando el esqueleto estuvo completo, le siguió de inmediato la formación de carne, músculos, tendones y piel, apareciendo al mismo tiempo una armadura que cubrió todo el cuerpo dándole un aspecto de un Samurai, y para completar esa visión, un par de alas a su espalda que llegaban hasta el suelo incluso cuando estaban plegadas. Cuando el Golem terminó de rejenerarse completamente, el Susanno completo de Sasuke se ecnontraba frente a él, listo para enfrentarlo.

Curiosamente, pese a que el Susanno era de por sí enorme, el golem era más grande que él. Aun le llevaba una cabeza de altura y era varias veces más ancho.

Al encontrarse frente a un oponente a su misma altura, el Golem lanzó un rugido y se abalanzó sobre el guerrero espiritual. Sasuke simplemente esperó y colocó a su Susanno en una posición de espera mientras tomaba la empuñadura de su espada. El movimiento siguiente fue tan rápido que muchos de los que veían la batalla a lo lejos (sería extraño que dos criaturas gigantes en una batalla no llamaran la atención de nadie) no pudieron verlo. Sonó un gran estruendo, Sasuke apareció detrás del Golem con su espada desenvainada y este habia perdido el brazo en cuanto lo levantó. Acto seguido, el Susanno colocó nuevamente el filo en su funda.

El Uchiha, pese a que se tomaba la batalla seriamente, no tenía ninguna duda de que podía ganar esa pelea con sencillez, pero le preocupaba el hecho de que el daño que causen ambos llegue a afectar la Aldea, por lo que tenía que contener sus ataques al punto de solo hacerle daño al enemigo y no causar demasiada destrucción a sus alrededores: Un mal movimiento de su espada, y la Aldea podría terminar partida a la mitad.

El Golem, quien no pareció afectado en lo absoluto por la pérdida de su miembro, se dió vuelta rápidamente tratando de golpearlo con su brazo intacto, pero Sasuke ya se lo esperaba y simplemente detuvo el ataque con los dos brazos juntos. Realizando un movimiento de Taijutsu, el Susanno de Sasuke se dio vuelta y tiró con todas sus fuerzas utilizando su espalda y las alas apoyadas al suelo como soporte. Pese al enorme tamaño de su oponente, el Susanno tenía una fuerza tal que el movimiento tuvo éxito: Levantó al Golem limpiamente y luego lo estrelló contra el suelo con una fuerza tal que generó un gran temblor que, se dijo mucho tiempo después, se sintió hasta en el Pais del Rayo.

Obviamente la criatura se resquebrajó en muchos puntos al sufrir tal tremendo impacto, pero aun así miró hacia arriba y volvió a lanzar un rugido mientras trataba de levantarse y las rocas volaban por doquier tratando de repararse. Sasuke creyó que la criatura solo intentaba intimidarlo para que se aleje, y levantó el brazo izquierdo (el del Susanno puesto que él no tenía), e hizo fluir su chakra para formar un enorme chidori en su mano.

Sin embargo, antes de que pudiera lanzar su ataque, un destello llamó su atención y miró hacia arriba. Abrió los ojos sorprendido. Un montón de meteoritos (indudablemente pedazos que salieron de la Luna al acercarse a la Tierra), se dirigían directamente contra él y estaban a pocos segundos de golpearlo.

Sasuke no tuvo tiempo para sacar su espada y se cubrió con los brazos cuando las rocas llameantes lo golpearon. El Susanno en sí no sufrió demasiado daños con los impactos, pero la lluvia lo obligó a distraerse lo suficiente para que el Golem consiguiera levantarse y arrojar un golpe con su brazo sano mientras el otro se regeneraba. El golpe del golem no fue sorpresivo, pero aun así hizo retroceder al Susanno unos cuantos metros y causo que una parte de la armadura se resquebrajara. Afortunadamente, esa criatura no era la única que podía regenerarse.

Cuando Sasuke se recuperó de la sacudida que recibió del golpe, el Golem no estaba más frente suyo, sino que usó una enorme fuerza para impulsarse con sus brazos y saltar sobre el Susanno con intención de aplastarlo. Sin embargo, esa criatura no parecía demasiado inteligente, puesto que Sasuke todavía tenía activado su Chidori en su mano izquierda.

Cuando el Golem descendió sobre el gigante espiritual, este levantó su brazo y una delgada linea recta de rayo se levantó desde el suelo hasta el cielo. El Golem cayó, partido a la mitad, dejando a Sasuke en el medio de las dos mitades. Pero el Uchiha no se detuvo ahí.

- ¡Amaterasu!

Su Susanno sacó sus dos espadas esta vez y las filos de estas se engulleron en llamas negras. Sasuke comenzó a cortar una y otra vez las mitades del Golem, asegurándose de que el fuego no se extendiera al Bosque, aunque eso resultaba bastante sencillo puesto que la batalla había destruido la mayoría de las plantas alrededor de ellos. Las piedras que volaban apor el aire, tratando de regenerar a la criatura, se encontraron con el cuerpo de esta engullida por llamas que no se extinguirían hasta haber destruido completamente a su victima.

Como si sintiera dolor, las mitades del Golem se retorcieron y golpearon entre ellas mientras trataban de unirse, pero el fuego negro seguía ardiendo y quemándolo. Sasuke se alejó un poco y mantuvo su guardia en alto, esperando que la criatura intentara cualquier otro truco.

Otro brillo surgió en medio de la noche y Sasuke giró, preocupado porque se tratara de otro ataque ometeorito, pero el resplandor no venía del cielo sino de la Aldea. De la dirección de donde había vendio surgió un rayo de luz azul brillante, tan grande y grueso como las espadas de su Susanno, que salió disparado en dirección a la luna. Cuando el rayo impactó sobre esta, Sasuke observó con evidente sorpresa como la luna comenzó a moverse hacia arriba, sin pelea ni resistencia como había pasado antes. De hecho, cuando miró nuevamente al Golem, este se encontraba inerte, y las rocas que continuamente trataban de repararlo se detuvieron en medio del aire y cayeron sin más al suelo.

Sasuke se permitió sonreir. Siempre le molestaba que tanto Naruto como Kakashi se guiaran solo por corazonadas, pero la peor parte de ello era que esas corazonadas, como en este caso, terminaban siendo correctas.


Discord aun se mantenía en las afueras de Ponyville, sin haberse movido de su sitio y absorto en sus pensamientos.

Se estaba haciendo tarde. Fluttershy había venido a visitarlo en cierto momento mientras el resto de sus amigas ayudaban a los habitantes de Ponyville a evacuar, ella fue sola, nadie más la acompañó. No recordaba demasiado de lo que conversaron, solo que ella le había dicho que estaba orgullosa de él, que le agradecía de todo corazón lo que estaba haciendo y al final, antes de irse y mirándolo con preocupación, que no se arriesgara demasiado y que tuviera cuidado. Cuando ella se alejó, el draconequus sintió algo extraño que lo estuvo molestando durante varias horas, una mezcla entre un estómago vacío y el deseo de comer algodon de azucar, pero al mismo tiempo no tenía hambre.

¿Que demonios le estaba pasando? Hacía cosas sin sentido, como debía ser, pero al mismo tiempo se apegaba a cosas que antes no tendrían significado para él. Echaba la culpa de ello a Celestia: ella fue la que le asignó a Fluttershy la tarea de ''reformarlo'', y desde entonces, nunca se le ocurrió volver a las andadas cuando sabía que Fluttershy podía enojarse.

De hecho, ¿por qué demonios se arriegaba de esa manera? Ya sabía que era porque Naruto le salvó la vida, y que estaba respetando sus deseos, ¿pero por qué demonios eso significaba tanto para él? Lo hechizaron de alguna manera, o eso fue un complot desde el principio, de eso no tenía duda. Celestia lo planeó demasiado bien, pensó el draconequus; cuando volviera todo a la normalidad, le costaría varias bromas para pagarle los problemas que le causó, eso también era seguro.

Pensando que no tendría nada de malo pretender, decidió conjeturar qué habría hecho su ''antiguo'' yo; ese yo que a veces extrañaba y que parecía ser tan lejano pese a que no fue hace mucho. De inmediato su mente pasó a Tirek y su oferta de cambiar de bando, una oferta que sin duda habría sido beneficiosa para el centauro, ¿quien no querría tener como compañero al Señor del Caos? Su mente regresó a las ponis a quienes les gritó antes, pero le restó importancia. Ciertamente habría sido divertido sembrar el Caos una vez más mientras Tirek dejaba indefensas a las princesas sin su magia. Obviamente, tampoco tendría garantías de que después no le hiciera lo mismo a él. ¿Realmente habría sido tan ingenuo? Aunque... pensándolo bien, ¿no estaba siendo ingenuo ahora?

Estaba a punto de enfrentar a dos tipos a quienes no les importaba matarlo, aunque también le resultaría divertido verlos intentar, que pese a que no representaban una amenaza directa para él, tenían la habilidad de destruir Equestria. ¿Y todo para qué? ¿Para salvar a un grupo de ponis que no les interesaba, a una amiga que consiguió hace poco y respetar los deseos de un niño que no conocía hasta esa mañana? No tenía ningún sentido, o cual estaba bien pero tampoco le traía ningún beneficio. Y sin embargo, se sentía extrañamente bien con eso.

Locura. Caos. Ingenuidad sin límites. Sin duda, esos ''amigos'' suyos terminarían matándolo.

Por fín lo sintió, ese escalofría que sentía por la espalda cuando algo extrano pasaba. El suelo comenzó a temblar a intervalos regulares, esos dos se acercaban.

Lanzando un suspiro, se levantó de su trono de caramelo y tronó los dedos para hacer aparecer a pocos metros de él una alarma que sonó con un tono que cada vez se hizo más agudo y fuerte, como las alarmas de incendio en las grandes ciudades. Inmediatamente, escuchó un revuelo en el pueblo que tenía detrás y se giró un momento para ver como los ponis salían corriendo y algunos entraban en pánico mientrs trataban de salir lo más rápido posible del pueblo. Sonrió brevemente, un último acto de caos; no era intencional, pero se sentía tan bien el hacerlo. Miró hacia arriba y distinguió a Rainbow Dash, que había bajado a avisar que también había visto a los invasores, ahora lo observaba a él. Sus ojos estaban clavados en los suyos y expresaban... ¿preocupación? Vaya... otro acto inesperado de cáos.

Por último, la mente de Discord regresó a Canterlot, al chico a quien le debía la vida, y quien sabía que aun estaba inconsciente y no mucho mejor que antes. En su cuerpo sintió una especie de fuego que surgió de un lugar muy profundo dentro de sí, y la determinación lo asaltó. No recordaba estar tan decidido por algo desde que comenzó su cruzada contra Celestia y Luna, hace mil años.

Chasqueó los dedos y desapareció para reaparecer en un campo a un par de kilómetros del pueblo, en donde Toneri y Tirek se encontraban. Ambos se detuvieron y miraron con sorpresa al draconequus. Este los miró ceñudos e hizo algo que nunc ahabía hecho antes: se colocó en una pose de pelea para intimidar.

No era nada impresionante, solo era él, ligeramente de costado, con los dos brazos abiertos y los dedos listos para chaquear; pero para él, era solo otro acto de demencia que era producto del respeto que tenía por el amigo que conoció horas antes.

- ''Espero que estés feliz, Naruto''- Pensó Discord, con una sonrisa de arrogancia en su rostro- ''Si no te hubiera conocido, jamás habría hecho esta locura''


Las tres Princesas estuvieron enfrascadas en su tarea por más de una hora, sin detenerse, mientras trataban de salvar al chico. Mientras Celestia liberaba magia, Twilight realizaba un hechizo en naruto para extraer una muestra de su chakra, y junto con Cadence realizaban en conjunto un hechizo que tomaba una muestra de ese chakra y lo duplicaba a base de la magia de la primera alicornio. Era un proceso complicado que exigía mucho de cada una, y las tres no se detuvieron incluso cuando un clon de Naruto, también incosnciente, apareció en medio de la sala del trono muy cerca de ellas, y desapareció en una voluta de humo. Requirió una gran dote de concentración no detener el proceso al ocurrir aquello, pero pronto Twilight se apresuró a explicar qué era aquello que acababn de ver. Naruto recuperó un poco de su color luego de que el chakra de la segunda parte de Kurama volvió a su interior, pero era tan poco y estaba tan débil que no hubo mucho más cambios que ese.

Solo fue cuando los rayos de sus cuernos comenzaron a flaquear que Celestia propuso un descanso. Twilight quería protestar, pero no podía negar que ella también estaba cansada, y frustrada con los pocos resultados.

Naruto no había recuperado el conocimiento, ni daba señales de despertar en absoluto. De hecho, la Princesa del Sol suponía que solo le habían comprado más tiempo, y el recuperar una pequeña parte de su chakra solo había dado un extra a sus pocos efectos.

- No creo que esto funcione...- Les confesó a las otras- Hemos estado haciendo esto por bastante tiempo, y lo único que logramos fue crear una fracción pequeña de chakra.

- También creo que es porque cada una realizamos magia a diferente ritmo- Opinó Cadence- Tanto Twilight como yo no estamos acostimbradas a hacer tanto esfuerzo por nuestra cuenta. No tenemos tanta experiencia como tú, tía.

- ¡Pero hay que seguir intentando!- Exclamó Twilight- ¡No podemos rendirnos, tenemos que salvarlo!

- No digo que no, Twilight- Dijo la princesa con tono tranquilo, aunque algo cansado- Pero combinar estos tres hechizos al mismo tiempo nos cuesta un gran esfuerzo con un pobre resultado, y aunque no me guste admitirlo, hay un asunto más urgente que debemos abordar.

Twilight miró con desesperación a Celestia, pero no dijo nada.

- Tenemos que hacer algo con respecto a Tirek y Toneri. Sé que no hemos oído nada aún, pero esos dos vendran a robar nuestra magia, de eso no hay ninguna duda. Y cansarnos hasta la muerte no va ayudar a que protejamos a Equestria. Incluso si despertamos a Naruto, ¿que podrá hacer él estando tan debil junto a nosotras tres? Necesitamos un plan de contingencia para que Equestria no sufra más daños.

- ¿Que podemos hacer, Celestia?- Preguntó Cadence- No podemos pelear, no ganaríamos. ¿Quizas escondernos en el Imperio de Cristal hasta que encontremos la manera de recuperar a Naruto?

- Tirek nos perseguirá adonde quiera que vayamos, no tiene sentido poner en peligro a tu gente si el resultado será el mismo. Y no creo que podamos salvar a Naruto si seguimos así...

- Entonces... entonces...- Murmuró Twilight, sin saber que decir.

- Tranquila Twilight...- Continuó Celestia, sabiendo lo que pensaba- No digo que debamos abandonarlo. Solo creo que, si con nosotras tres haciendo esfuerzos por separado no basta, quizas sea necesario que una misma poni con mucho poder quizas tenga una oportunidad. Y no podemos dejar que exista el riego de que Tirek nos encuentre y robe nuestra magia...

- ¿Que quiere decir...?

- Quiero decir, que en orden para salvar a Naruto y proteger Equestria, ¡debemos deshacernos de nuestra magia antes de que Tirek tenga oportunidad de robarla!


Fin del capítulo. Soy consciente de que soy mala persona por dejarlo tan abierto, y además no hacerlo tan largo, pero al menos espero que lo tomen como un pequeño regalo navideño.

Como dije, la siguiente publicación será de Starcraft Equestria, y con suerte, dentro de poco. Deséenme inspiración para poder escribir rápidamente. Y antes que nada, ¡FELIZ AÑO NUEVO PARA TODOS!