¡ESTOY DE REGRESO! Aquí les traigo otro capítulo, un poco corto, pero que deja todo preparado para la siguiente gran pelea. Sin más que decir, espero que les guste.

Capítulo 8: Entrega

Quizás no haya sido la más grande batalla que se vivió en Equestria, pero jamás se volvió a hablar de una batalla similar a lo que ocurrió cuando Discord comenzó el combate con Toneri y Tirek.

Por supuesto, el dúo al ver quien era su oponente, se confiaron enseguida e incluso intentaron intimidarlo.

- No debiste regresar, draconequus- Dijo Tirek, mientras sus enormes cascos pateaban el suelo, haciendo temblar la tierra- Debiste haber huido, ocultarte en un lugar donde jamás pudieras salir nuevamente. Solo así tal vez, habrías quedado a salvo de mí.

- Ya conocemos tus habilidades- Le anunció Toneri, poniéndose en guardia- No volverás a engañarnos con tus trucos.

No hubo respuesta, Discord simplemente amplió su sonrisa autosuficiente y chasqueó los dedos varias veces, asegurándose de que lo vean hacerlo. Al principio parecía que el Señor del Caos no hizo nada, pero ni Toneri ni Tirek eran tan ingenuos. Se podía decir que esperaban un ataque, pero no esperaban lo que vino después:

Fue como si el Equestria, o el mundo entero, alrededor del Centauro y el Ototsuki les hubiera declarado la guerra y ahora los golpeaba con toda su fuerza.

El suelo comenzó a temblar en un terremoto tan intenso que resquebrajó la tierra alrededor de ambos y los tomó tan de sorpresa que perdieron su equilibrio por un instante, pisando en terreno que se resquebrajaba y hundía o cayendo al no tener suelo donde pararse. Pero no paró ahí. Un viento huracanado con el rugido de una tormenta se levantó al mismo tiempo formando la base de un tornado en cuyo centro se encontraban ambos enemigos. Tirek era pesado, y mucho más grande con toda la magia que había absorbido, por lo que pudo mantenerse en el suelo, pero Toneri fue levantado por el gran vendaval como si fuera solo una hoja en el medio de un huracán. El agua, suciedad y ruido que volaban con él lo dejaban ciego, y el viento mismo lo arrojaba de un lado a otro sin darle a tiempo a hacer nada.

Instintivamente desapareció y trató de salir de aquel caótico estado. Pero apenas apareció fuera del tornado, Discord se transportó detrás suyo; apenas le dio tiempo para mirarlo a la cara sobre su hombro cuando el draconequus lo golpeó con un giro de su cola, arrojándolo nuevamente dentro del torbellino. En ese momento, aunque solo haya sido un microsegundo, las miradas de ambos se cruzaron y Toneri pudo ver la expresión del draconequus; no era risa, no era arrogancia, no había ni una pizca de optimismo o burla en los ojos del Señor del Caos. Solo una seriedad y un enojo que recordaba a una criatura salvaje lista para dejar caer las mandíbulas sobre una presa largamente ansiada.

Una vez que Toneri entró nuevamente al tornado, Discord resopló; no estaba acostumbrado a dejarse llevar de esa manera. Tal vez habría sido conveniente que mostrara ese lado de él en su anterior batalla con esos dos, pero no habría podido luchar de esa manera si tenía a Naruto a su lado. De haberlo hecho, podría haberlo matado junto a sus oponentes.

Pese a todo eso sabía que, con la magia que Tirek portaba, este podría escapar de un momento a otro. Si pudo sobrevivir a un ataque de energía como el de Naruto, Discord supuso que esa forma de atacarlo no le haría demasiado, por destructivo que sea. Juntó su garra y zarpa en una posición de rezo mientras cerraba los ojos, concentrándose; un aura amarilla circular apareció alrededor de estas.

Tal y como predijo el draconequus, Tirek no tardó demasiado en deshacerse de todo esa caótica sucesión de desastres: El centauro cruzó los brazos delante suyo como si fuera a cubrirse y un escudo se formó alrededor suyo. Acto seguido, liberó con toda su fuerza los brazos haciendo que el escudo creciera como una onda expansiva. Al crecer, su escudo destruyó el tornado y el suelo bajo sus pies, haciendo que él quedara en medio de un gran cráter pero en suelo firme y sin una brisa de viento a su alrededor. Toneri aun volaba por los aires, pero al detenerse el tornado se precipitó al suelo solo para desaparecer en el aire y aparecer al lado de su ''aliado'', mareado, pero sin un rasguño.

- ¿Es lo mejor que tienes?- Le gritó Tirek, sonriendo al ver al draconequus inmóvil y con los ojos cerrados.

- No vieron nada aún...- Susurró en respuesta.

El suelo nuevamente comenzó a temblar, pero Tirek no iba a dejar que lo ataque otro terremoto, la esfera de energía apareció nuevamente entre sus cuernos, y un rayo de energía salió disparado hacia el Señor del Caos.

Discord por fin abrió los ojos.

Un enorme chorro de agua del tamaño de una casa se interpuso entre Discord y el rayo, haciendo que este explotara al impactar y levantando una enorme nube de vapor y agua en su lugar, pero Discord no recibió ningún daño salvo un poco de rocío caliente. De repente, la tierra dejó de temblar, pero grandes agujeros surgieron del suelo aleatoriamente, revelando geiseres de vapor y agua hirviente que convirtieron el terreno en donde los dos enemigos estaban en un enorme campo minado. Pese a la enorme resistencia física del centauro, Tirek no era inmune al efecto de quemarse, como se demostró en la batalla anterior, por lo que enormes chorros de agua hirviendo en alta presión era un ataque bastante doloroso mas no mortífero.

Discord levantó sus manos al cielo y comenzó a frotarlas, como si quisiera calentarlas mientras seguía concentrado en su tarea. Mientras uno de sus ojos se centraba en sus manos, el otro literalmente se desvió para observar correctamente lo que habían sus oponentes. Tirek dejó de cubrirse con los brazos y utilizó su magia para crear un potente escudo, Toneri, quien estuvo la mayor parte del tiempo esquivando chorros de agua e intentando quemarse lo menos posible, se transportó sobre su lomo, agradecido de encontrar un refugio ante ese infierno ardiente.

- ''Vamos, Fluttershy''- Pensó el Señor del Caos mientras chasqueaba los dedos y toda el agua que quedó estancada en el suelo se levantaba para transformarse en un tsunami de agua hirviente- ''Será mejor que tú y esas ponis ya estén lo bastante lejos. No puedo mantener esta farsa por mucho tiempo... Haga lo que haga, no puedo hacer nada que pueda detener a esta bestia''


Rainbow Dash se negó a irse hasta ver al último poni marcharse, testaruda como siempre. Apenas comenzó la batalla, los últimos ponis que se negaban a unirse al éxodo (entre los que se encontraban Cranky Doodle Donkey y la Mayor Mare) tomaron todo lo indispensable y galoparon en dirección norte siguiendo al resto de sus compañeros ponis.

Rainbow chequeó tres veces que las Cutie Mark Crusaders se encontraran entre los civiles, más que nada para estar segura de que Scootaloo estuviera a salvo. Aún se sentía culpable, pero trató de sonreír a la potrilla para darle ánimos. Le sorprendió notar que ella no la miraba directo a los ojos, pero no parecía enojada, de hecho, cuando pasó por tercera vez para asegurarse de que Big Mac y los Apple no las perdían de vista, ella saltó del carro y se acercó lentamente solo para preguntarle cabizbaja donde estaba Naruto. La pegaso azul se sintió aliviada, casi contenta, de que Scootaloo preguntara por el ninja, por lo que no creyó oportuno decirle la verdad, por más de que esa estrategia le fallara antes.

- Él... está en Canterlot. Ya llegará en cualquier instante para ayudarnos a patearle el trasero a los malos.

Scootaloo no sonrió, pero asintió y regresó con las demás. Rainbow esperó hasta que estuvieran lo bastante alejadas para darse una pequeña patada en su hombro. No aprendía nunca.

Llegado el momento, todos en Ponyville se fueron, y Applejack apareció por fin para buscar a la pegaso, a quien le indicó que bajara al suelo.

- De acuerdo- Anunció- Ya son todos. Rarity y Pinkie se quedaron en el frente para señalar a los otros el camino al Imperio de Cristal, y luego se reunirán con nosotras para cubrir la retirada.

- ¿Y Hinata y Fluttershy?

- Siguen escondidas en nuestro granero con Spike. No es particularmente seguro, pero podrán escapar a cualquier dirección si ven que las cosas se ponen feas, y les será mas fácil esconderse si solo son una poni, una humana y un dragón a todo un contingente de ponis.

Rainbow asintió y por fin puso sus cascos en tierra. Jamás dejaba de volar si le era posible, pero alguien tan llamativa como ella podría atraer a Tirek y a Toneri, si es que los seguían.

Si es que los seguían...

Dash giró al escuchar otro estruendo en las afueras de Ponyville, donde la batalla ocurría. Applejack había dado un par de pasos antes de darse cuenta de que su amiga no la seguía.

- Rainbow Dash... vámonos- Le dijo cansinamente- Nos queda un largo camino.

- Si... si... solo dame un minuto- Respondió la pegaso mientras daba unos pasos en dirección contraria.

- ¡Oh, no, no lo harás!- La atajó Applejack dando unas cuantas zancadas y colocándose frente a ella- No hay nada que puedas hacer allá.

- Lo se... es que...

- Mira... sé que Discord se está sacrificando por nosotras, algo que ninguna de nosotras esperaba de él, o quizás Fluttershy sí. Pero lo que importa es aprovechar el tiempo que nos está dando para huir y reagruparnos en Canterlot o en el Imperio de Cristal una vez que todos estén a salvo.

- Se supone que soy el Elemento de la Lealtad- Respondió Rainbow- ¿Realmente esperas que abandone a alguien que está arriesgando el cuello por nosotras?

- ¡Sí!- Respondió Applejack cortante con mirada seria mientras la empujaba con la cabeza y la obligaba a darse vuelta y caminar hacia el frente- Estamos lidiando con fenómenos y poderes más allá de nuestro control, y no hay nada que podamos hacer para enfrentarlos. Así que debemos hacer lo correcto, y no hacer nada.

Applejack levantó la cabeza al sentir que Rainbow dejaba de forcejear y comenzaba a caminar con lentitud hacia adelante. La poni naranja se colocó a su lado mientras comenzaban a trotar en silencio. Luego de unos cuantos pasos, Rainbow por fin preguntó.

- ¿Estabas mintiendo, verdad?

Applejack se negó a contestar, pero finalmente dio un gruñido, parándose en seco.

- ¡Ahg, por supuesto que sí!- Y ambas se dieron vuelta y comenzaron a galopar por las calles de Ponyville.


Pese a que no sufrían daños graves, salvo quemaduras y dolores que podían aguantar, Toneri y Tirek se sentían abrumados por el ataque continuo del Draconequus. Más de una vez Tirek trató de contrarrestar su magia con puro poder, solo para que Discord desapareciera del camino de su ataque, o algo lo bloqueara, solo para que inmediatamente después vuelva a recibir el golpe de algún desastre natural. A Toneri no le iba mejor; su mejor arma era su habilidad para transportarse y sus ninjutsu de absorción de Chakra, ambos inútiles dado que Discord no poseía chakra, y cada vez que trataba de transportarse para emboscarlo, el Señor del Caos parecía saber exactamente a donde iba a estar y donde debía esquivar o atraparlo, como si se hubiera adaptado completamente a esa forma de luchar y pudiera leer sus movimientos.

Ahora se encontraba refugiado junto a Tirek, que mantenía un campo se fuerza mientras sobre ellos se estrellaban olas de agua hirviente, con Discord parado sobre ellas.

- No estamos haciendo ningún progreso- Le dijo a Tirek con tono sarcástico- Tenía entendido que tenías poder para manejar lo que sea.

- ¡Ese gusano no significa nada para mí, al igual que tú!- Le respondió el centauro con tono violento como últimamente tenía- Quizás tenga trucos bajo la manga, pero no puede hacerme nada significativo. Un solo golpe, y lo tendré de rodillas suplicándome.

- Eso está muy bien... ¡Si pudieras golpearlo!- Le recordó el Ototsuki- No puedes hacerle nada si no puedes tocarlo, y él no se dejará atacar a menos que baje la guardia.

- ¡Entonces te sugiero que pienses en una distracción, rápido, o te juro que no creerás estar junto a mis cascos es un lugar seguro por mucho más tiempo!


- ¿Deshacernos de nuestra magia?- Preguntó Cadence- ¿Como nos beneficiará eso?

- Dado el nivel de poder de Tirek a este punto- Explicó Celestia- Es obvio que pronto nos estará buscando para obtener magia de Alicornio. Cuando venga por nosotras, no podemos darle lo que busca.

- Lo entiendo- Respondió Twilight- Pero deshacernos de nuestra magia... ¿Y Naruto?

- No me entendiste completamente, Twilight. Nuestra magia no es algo que simplemente pueda desaparecer; una poni debe mantenerle segura, y esa poni eres tú.

- ¿Yo? -Repitió Twilight, horrorizada- ¿Por qué yo?

- Tirek está consciente de tres princesas Alicornio que viven en Equestria. Luna está a salvo en otro mundo por lo que dudo que Tirek sepa cómo alcanzarla, pero no creo que Tirek sepa nada acerca de tú tampoco. Tú eres la perfecta guardiana de nuestra magia, una que Tirek no sabe siquiera que existe.

- Pero... apenas y he comenzado a dominar mi propia magia de alicornio. Tomar incluso más...

- Twilight, tú representas el Elemento de la Magia- Le recordó Cadence- Si hay algún poni quien puede hacer esto, eres tú.

Twilight dudó por un momento. Esto escalaba a niveles más allá de lo que esperaba. ¿Obtener todo ese poder de las princesas? Miró el cuerpo de Naruto, aun sin dar señales de vida más allá de una pequeña y casi imperceptible respiración.

- Esta será la tarea mas difícil que haya aceptado, ¡pero con la ayuda de mis amigas...!

- Lo siento, Princesa Twilight- La atajó Celestia- Pero no debes decirles a tus amigas de tu nuevo poder. El saber eso podría ponerlas en grave peligro. ¿Estás dispuesta a asumir los riesgos aun así?

No había otra opción posible, así que no era realmente una decisión. Twilight pensó que no contar con sus amigas era un sacrificio muy grande, pero si realmente esa era la única manera de protegerlas tanto a ellas como a Equestria... Se sintió atrapada, pero no se atrevió a negarse a la petición de Celestia. También pensó, y sintió una gran culpa por ello, que ese era el gran rol que se supone que debería cumplir como princesa de Equestria, la oportunidad que tanto esperaba; aunque bajo ningún concepto habría querido que las cosas llegaran a ese punto para obtener su chance, pero para bien o para mal, ese era su momento.

- Soy una princesa de Equestria, y esto es para lo que estaba destinada cuando me convertí en una. No fallaré en cumplir con mi deber.

- Entonces debemos empezar de inmediato...

Celestia y Cadence de lados opuestos frente a Twilight. Ambas comenzaron a hacer brillar sus cuernos, y un destello de luz se formó en la punta de estos. Los ojos de ambas princesas se abrieron y se volvieron opacos de la luz que desprendían. Acto seguido, ambas lanzaron un rayo con el color de su magia sobre Twilight, formando una enorme esfera de energía que brillaba como el sol. Twilight sintió un escalofrío al ver tanta energía descender sobre ella, pero todo ocurrió tan rápido que casi no sintió nada hasta que ocurrió.


Al mismo tiempo que las princesas deliberaban acerca de entregar su magia, Discord se encontraba sobre una enorme cúpula de agua hirviente, esperando a que sus oponentes hicieran su próximo movimiento. Gracias a su agudo sentido, podía sentir cuando había un cambio en el flujo mágico, pero a pesar de que su oponente no usaba magia, también podía sentir el chakra de un ninja moviéndose, tal y como Toneri estaba haciendo en ese momento.

Al contrario de las veces anteriores en la que Toneri trató de atacarlo por la espalda inútilmente, esta vez el Ototsuki decidió aparecer alejado del Señor del Caos, a muchos metros sobre la cúpula de agua. ¿Que esperaba lograr? ¿Quería tener tiempo para lanzar algún ataque? Bien, Discord no iba a darle esa oportunidad.

Zigzagueando de un lado a otro como una serpiente al ras del agua, el Señor del Caos comenzó a acercarse a toda velocidad al ninja, quien apenas tuvo tiempo de ponerse en guardia cuando Discord ya estaba sobre él.

- ¿Tu nunca aprendes, cierto?- Le preguntó con desdén mientras levantaba su zarpa para darle un golpe y meterlo nuevamente en el agua. Gracias al pequeño tiempo que ganó al aparecer lejos de él, Toneri detuvo el ataque con sus dos brazos.

- Oh, aprendo muy rápido- Le respondió con una sonrisa burlona el Ototsuki mientras usaba chakra para detener sus pies sobre la superficie del domo- El que no pareció aprender nada eres tú. ¿Qué ganas luchando contra nosotros? Nada. Solo sellas tu destino con una decisión tonta e inútil, tal como lo hizo Naruto Uzumaki.

Discord generalmente no demostraba enojo, pero últimamente estaba un poco sensible acerca de sus emociones; a tal punto que cuando el Ototsuki se burló de las acciones de Naruto, chasqueó los dedos y lo hizo aparecer frente a él, con su cuello en su garra y las manos atadas con grilletes en su espalda para que no intente nada.

- No te atrevas a hablar de Naruto...- Le advirtió con una voz tranquila, pero amenazadora- Él vale diez como tú.

- Hg...- Alcanzó a decir Toneri, ya que la garra de Discord en su cuello le dificultaba respirar- Y sin embargo, te salvó a ti antes de salvarse a él. Que patético. Esos lazos no significan nada más que debilidad, y ese idiota va a morir para demostrarlo... ¡AHG!

Discord apretó aun más el cuello del Ototsuki mientras acercaba su rostro al de él. Sus ojos relampagueaban con fuego mientras sus dientes chirriaban.

- Parece que no aprendiste nada la última vez. Hora de remediar eso...

Una explosión ocurrió debajo de ellos y Discord miró hacia abajo con aburrimiento mientras chasqueaba los dedos y los transportaba a ambos varios metros más arriba. La cúpula de agua que tenía encerrado a Tirek se derrumbó, y este lanzó un grito de furia al tener que esforzarse por una técnica tan infantil. Discord simplemente chasqueó nuevamente los dedos, y un portal apareció frente a él.

- Este y yo vamos a repasar algunos puntos con respecto a nuestro último encuentro- Le informó, sin reaccionar a los ojos enfurecidos del centauro- Tú, por otra parte, puedes quedarte a jugar aquí. ¡Ya sé! ¿Qué te parece quemados?

Chasqueó otra vez los dedos y se arrojó al portal, que se cerró detrás de él. Tirek, sonrió, el plan estaba funcionando. Se dispuso a continuar con el siguiente paso, cuando un destello en el cielo llamó su atención. Sus ojos se entrecerraron, tratando de entrever que era lo que estaba pasando, pero cada se volvieron más grandes cuando por fin se dio cuenta que es lo que estaba pasando: Una lluvia de meteoritos ardientes se dirigía directamente hacia él, algunos pequeños, pero otros tan grandes como él o el doble de grandes.

- ¡OH, POR FAVOR!- Protestó el Centauro, mientras hacía aparecer el orbe de fuego entre sus cuernos.


Toneri no esperaba regresar a Algún Lugar. De hecho, Toneri no esperaba ser transportado a otra dimensión; esperaba que su ''asociado'' lo venciera con los segundos que ganó. Para empeorar las cosas, apenas Discord lo arrojó al piso, Toneri aterrizó de pie y se dio vuelta esperando encontrarse otra vez en el mundo extraño de la última vez... Esa no era esa dimensión.

El lugar donde se encontraban ambos era algo diferente todo lo que Toneri había visto. La superficie a donde estaba parado era lisa y plana, sin mancha, y reflejante como un espejo. En realidad, todo ese lugar parecía hecho de espejos, mirara a donde mirara solo se veía a sí mismo devolviéndole la mirada, y reflejos de si mismo extendiéndose hasta el infinito. Había tantos de él, que el Ototsuki no estaba seguro adonde comenzaban los espejos y si estaba cerca o lejos de ellos. Giró continuamente, buscando alguna pista de su oponente, pero no vio rastros del Draconequus por ninguna parte.

- Confuso, ¿no es cierto?- Preguntó la voz del Discord en el aire, sin mostrarse en ningún lado. Toneri giró una y otra vez, buscando el origen, pero el sonido rebotaba en un eco perpetuo de un lugar a otro hasta desvanecerse. Al parecer los espejos de ese lugar no solo reflejaban imágenes.

- ¿Es este otro juego?- Preguntó Toneri, tratando de mantener la calma- ¿Debo atraparte para salir?

- No- Dijo Discord, mientras su reflejo aparecía en el interminable bucle de imágenes- Esta vez es una lección, y la clase comienza ahora...

Los reflejos de Discord se abalanzaron sobre Toneri, pero este esperó pacientemente hasta el último segundo. Cuando las cientos de zarpas desde todas direcciones se acercaron a centímetros de su cabeza, Toneri se agachó y de un giro atacó hacia una dirección en particular. Las imágenes de Discord se detuvieron y el draconequus abrió los ojos sorprendido mientras la pierna se acercaba a él.

- No importa que trucos visuales hagas...- Le advirtió Toneri con una pequeña sonrisa de complacencia en su rostro- No lograrás engañar a estos ojos.

Sin embargo, la sonrisa de Toneri desapareció cuando su pie atravesó limpiamente la imagen de Discord, este desapareció como una ilusión, y su pie llegó al piso sin tocar nada.

- Niño tonto- Le respondió nuevamente la voz del draconequus- Este es un mundo de Espejos, que tiene sus propias reglas. Yo al ser un Señor del caos, puedo romperlas a voluntad, tú por otro lado...

Toneri abrió los ojos sorprendido cuando sus propios reflejos saltaron realizando el mismo exacto movimiento que él hizo para golpear al draconequus, pero esta vez se dirigían hacia él.

- ''Son solo imágenes''- Se dijo a sí mismo el Ototsuki- ''Es un truco solo para asustarme. Pero esta farsa no engañará a...''

No pudo terminar la frase antes de que el primer reflejo delante de él le diera una patada en la cara que lo hizo darse vuelta al tomarlo desprevenido, solo para recibirlo otro reflejo con otra patada. Y otra... y otra... y otra...

Generalmente Discord no era una criatura sádica, disfrutaba lavar la mente de ponis, convertirlos en algo caótico, incluso hacerlos actuar como animales u otras cosas, pero jamás causar daño o sufrimiento; pero esta vez, ver al humano que lastimó a su amigo siendo golpeado por sí mismo si trajo cierto placer en el rostro del draconequus.

Los golpes fueron múltiples, y Toneri no tenía forma de bloquearlos, docenas de sus propios golpes lo patearon y lo dejaron en el suelo sin poder moverse. Discord apareció nuevamente junto con sus miles de reflejos alrededor, y uno de ellos se acercó flotando para ver su obra. Toneri se encontraba bastante golpeado, aunque no parecía grave, eso podía remediarse...

Fue en ese momento cuando Twilight recibió toda la magia de Cadence y Celestia.

Por un instante muy pequeño, la concentración de Discord se detuvo al sentir un fuerte escalofrío por toda su espalda que lo hizo retorcerse en el aire.

- No. Eso no puede ser...

Fueron solo unos segundos, pero fueron suficientes. Toneri aun seguía boca arriba en el suelo y adolorido, pero de repente, una gran parte de los espejos cerca de Discord se resquebrajaron, y un brazo rojo salió del pleno aire y agarró al draconequus del cuello sin que este tuviera tiempo de reaccionar. Tan pronto como lo agarró, el brazo tiró de él, y Toneri, viendo que por fin tenía una chance, se levantó rápidamente y se arrojó detrás de él.


Tanto Discord como Toneri volvieron a Equestria a través de un portal que Tirek abrió, aunque uno llegó más violentamente que el otro. Toneri simplemente cayó al suelo, del que luego se levantó adolorido, pero a Discord; Tirek lo agarró por el cuello y lo arrojó contra el suelo con tala la fuerza posible.

Ahora bien, Tirek en ese momento poseía la magia de casi toda la población de Equestria, su fuerza y poder le permitirían fácilmente destruir una montaña, y con esa misma fuerza es que estrelló en el suelo a Discord, un ser que por su naturaleza escurridiza y sus poderes caóticos, jamás se acostumbró a luchar cuerpo a cuerpo o a sufrir golpes físicos. Ese primer golpe lo dejó retorciéndose como una lombriz en el suelo por el dolor.

Pero el castigo no terminó allí. Sin darle tiempo a nada, Tirek lo agarró nuevamente del cuello y con su otro brazo volvió a darle otro golpe con tanta fuerza que resquebrajó el suelo debajo del Señor del Caos. Por primera vez en milenios, Discord sintió el sabor de su propia sangre, y se sentía tan atontado y adolorido que casi no entendió las palabras que le gritaba Tirek. El centauro, por su parte, sonreía con una sonrisa macabra al tener a su presa en su poder y torturándola luego de tantos problemas que le dio.

- ¿Creíste que un montón de rocas iba a detenerme?- Exclamó Tirek con un tono casi desquiciado, mientras le propinaba otro golpe- ¿¡Creías que con solo viajar a otra dimensión ibas a estar a salvo de mí!?

Otro golpe. Discord estaba a punto de perder la conciencia, no podía pensar en nada, su cuerpo solo se retorcía de manera inquietante con cada golpe que ese monstruo le daba. Tirek ya no atacaba para derrotar a su oponente, ya estaba vencido, ahora lo hacía solo por diversión.

Otro golpe, y otro, y otro...

Incluso Toneri, quien disfrutó al principio de ver a su enemigo en ese estado, apartó la mirada luego del sexto golpe consecutivo.

Cuando Tirek estuvo satisfecho, Discord tenía la cara hinchada y un hilo de sangre salía de su boca, no se movía. Pasaron varios segundos, y Toneri creyó que su asociado había ido demasiado lejos, pero sorprendentemente, Discord tosió y aspiró de manera ronca y violenta, apenas podía respirar.

- ¡Vaya! ¿Sigues con vida?- Se extrañó el centauro, levantándolo como un trapo viejo- No debería sorprenderme. Estas tan lleno de magia que no me sorprendería que naturalmente fueras inmortal. ¿Pero que tanto durarás sin ella...?

Aun con una sonrisa cruel en su rostro, los ojos de Tirek relampaguearon de amarillo, abrió la boca y aspiró. De la boca de Discord brotó energía violeta seguida por relámpagos y sonidos, su magia realmente era caótica. A medida que el centauro consumía la magia del draconequus, comenzó a crecer levemente de tamaño, aun más grande de lo que ya era, y cuando terminó... Discord se desplomó en el suelo, inconsciente e inmóvil nuevamente, mientras que Tirek rugía triunfante. Toneri miró nuevamente y se acercó a ambos.

- ¿Terminaste?- Preguntó con tono de aparente aburrimiento- ¿Podemos continuar en la búsqueda de...?

Un destello lo obligó a detenerse en medio de la frase y tanto él como Tirek se dieron vuelta, solo para verse ofuscados por una intensa gama de colores brillantes que explotaban el cielo.

- ¿Que demon...?- Comenzó a decir el centauro, quien no pudo ver por la intensa luz, pero también fue interrumpido cuando un par de cascos lo golpearon en la cara con toda la fuerza que podía obtener al volar con la velocidad del sonido.

Solo fueron unos segundos, pero eso era todo lo que necesitaba. Rainbow Dash tomó a Discord aprovechando la confusión, y pese al dolor que le causó chocar contra Tirek aunque sea para golpearlo- ¿de qué estaba hecho ese centauro, de hierro?- salió disparada hacia Ponyville, tratando de alcanzar la seguridad de los edificios y tratar de ganar la mayor distancia posible. Sin embargo, se paró en seco cuando Toneri apareció frente a ella de la nada.

- ¿Pero qué...?

- Un esfuerzo apremiante, pero inútil- Señaló el Ototsuki dando algunos pasos al frente- Dado que intentas salvar a esa criatura, supongo que tú eres amiga de esta, así como de Naruto Uzumaki. Te dejaré vivir si me respondes a esta pregunta... ¿Dónde está Hinata?

- ¡Como si te fuera a decir!- Le espetó la pegaso azul- ¡Yo no vendo a mis amigos!

Toneri lanzó un suspiro.

- Uno intenta ser razonable... bien, tampoco es que iba a dejarte ir de todas formas.

Toneri comenzó a levantar su brazo para apuntar su mano hacia Rainbow cuando un borrón naranja apareció detrás del Ototsuki, Applejack saltó y se dispuso a golpear al chico por la espalda pero Toneri la esquivó hábilmente sin necesidad de ver hacia atrás y de su mano brotó un orbe de color verde claro y brillante.

Poco a poco, el orbe se acercó al pecho de la poni de tierra, cuando en un último instante se detuvo. Tanto Toneri como las ponis abrieron grandes los ojos, sorprendidos. Una capa azul de magia apareció alrededor de la mano del Ototsuki y esta hizo que tanto el brazo como el chico se alejaran de Applejack y cayera de cara al suelo. Cuando se quiso levantar, su cara se encontró con la punta de un cañón que le apuntaba a centímetros de su nariz, con una poni rosada de mirada alegre y decidida del otro lado.

- ¡Di... ''glaseado''!

Del cañón surgió un rio de pegajoso glaseado de color rosa que alejó a Toneri de sus amigas y lo dejó quieto en el lugar intentando levantarse. Esa receta en particular estaba hecha para que el azúcar fuera tan espesa y pegajosa como el pegamento.

- ¿Rarity, Pinkie Pie?- Exclamó Rainbow, sin entender por qué estaban allí.

- ¡No se queden ahí, vámonos!- Gritó Rarity.

Applejack se colocó junto a Rainbow y juntas colocaron su largo cuerpo sobre sus lomos, Rainbow pudo arrastrarlo hasta ese momento, pero al echarle solo un vistazo, Applejack supo de inmediato que la condición del draconequus era seria. Las cuatro ponis comenzaron a galopar hacia el pueblo y dieron la vuelta a una esquina de un edificio, perdiendo de vista a sus oponentes. Por un segundo, las cuatro pensaron que iban a lograrlo cuando un resplandor dorado iluminó todo el lado contrario del edificio al que acababan de doblar.

- ¡Cuidado!- Gritó Pinkie, arrojándose contra ellas y tirándolas al suelo justo a tiempo.

Un rayo de energía masivo hizo volar el edificio y siguió de largo sobre las cabezas de las cuatro de las Mane Six. Lo único que atinaron a hacer fue a cubrirse las cabezas para protegerse de los escombros que volaron por doquier. Pero no terminó allí, cuando Applejack y Rainbow levantaron la cabeza para ver de dónde vino el ataque, se sintieron intimidadas al ver a Tirek caminando lentamente hacia ellas, haciendo temblar el suelo con sus patas a su paso. Se habrían levantado y comenzado a correr nuevamente de no ser porque Rarity y Pinkie Pie lanzaron un grito, pero no miraban al centauro. La pegaso y la poni naranja dieron giraron la cabeza y lo que vieron las impactó aun más que ver a Tirek.

El arbol donde estaba la biblioteca de Twilight estaba completamente destruido. El fuego ardía desde dentro de la corteza abierta y de las astillas desperdigadas por doquier, no quedaban rastros de la copa del arbol ni del observatorio de Twilight, y los libros que allí se guardaban estaban ahora destruidos, e llamas, destrozados, o algunos tirados por doquier, muy pocos o ninguno en buen estado.

Fue allí cuando las cuatro supieron que no iban a poder escapar de esa bestia. En cualquier momento las podría haber destruido sin esfuerzo, y esa muestra de poder salvaje y brutalidad solo eran una demostración de la clase de poder con el que lidiaban.

Las cuatro se levantaron y se quedaron quietas, observando al centauro que se aproximaba, y abrieron aun más grandes los ojos al ver a Toneri aparecer al lado de este de la nada. Los dos enemigos se detuvieron a pocos metros de ellas y Tirek habló con una sonrisa de triunfo.

- ¡Debo decir, estoy impresionado!- Dijo mientras se acariciaba la barbilla, donde Rainbow lo había golpeado- ¡Para no ser princesas, dieron más pelea que todos los otros de su raza! Ahora... esa basura agonizante que tienen me pertenece, y mi compañero aquí desea saber donde tienen a su novia. Entréguenlo y dígannos donde está, y puedo prometerles que no sufrirán... luego de que su magia sea mía, claro.

Las cuatro ponis se movieron incómodas al oír que iban a quitarles su magia, pero cuando cayeron en cuenta de que les pedían que entreguen a Discord, quien ya estaba casi muerto, y que además entreguen a Hinata. Las cuatro pusieron miradas serias y de enojo.

- ¡Nos negamos!- Gritaron las cuatro al mismo tiempo. La sonrisa de Tirek se hizo más ancha.

- Bueno... es su decisión.

- ¡DETÉNGANSE!

Todos se quedaron quietos y giraron la cabeza para ver al origen de la voz. Hinata Hyuga estaba parada entre medio de ambos grupos a algunos metros de distancia con su Byakugan activado, Fluttershy temblando de un lado y Spike del otro.

- ¿¡HINATA, FLUTTERSHY!?- Gritó Rainbow, mientras Fluttershy negaba con la cabeza, tratando de explicarse- ¿Que están haciendo aquí?

- ¡Princesa del Byakugan!- Dijo Toneri, aparentemente sorprendido- ¡Que bueno encontrarte al fin! ¿Haz venido a mí finalmente?

- ¡Vine a evitar que sigan haciendo daño, ellas son mis amigas!

Fue en ese momento cuando Fluttershy notó que Rainbow y Applejack llevaban el cuerpo inerte de Discord sobre sus lomos, todavía con un terrible apariencia tras el castigo de Tirek. Sin hacer caso a todo los demás, la pegaso corrió hacia él mientras ambas ponis que lo sostenían lo depositaban cuidadosamente en el suelo.

- ¡Discord!- Exclamó mientras se colocaba junto a él y lo examinaba- ¿Que ocurrió? ¡Esto es terrible, está en muy mal estado! ¡Necesita ayuda!

Toneri observó con indiferencia a las ponis alrededor del Draconequus, luego al pequeño dragón al lado de Hinata, quien lo miraba ceñudo, y luego regresó a los ojos de esta.

- Mis disculpas, mi amada- Dijo el Ototsuki- Pero estas criaturas se interpusieron en mi camino, y ni yo ni mi compañero aquí presente somos... ''cuidadosos'' con aquellos que se interponen en nuestro camino. Aunque... ahora que estás aquí y podemos irnos, no veo razón para seguir peleando con tus ''amigos'', si ellos no siguen interviniendo claro.

- ¡¿Crees que vamos a dejar que te la lleves?!- Exclamó Rainbow, pisoteando el suelo y preparándose para saltar.

- ¡Por favor!- Suplicó Hinata, colocándose en el medio de ambos con los brazos extendidos- ¡No más sufrimiento por mi culpa, no vale la pena que luchen una pelea que no pueden ganar!- Giró hacia Toneri- Si accedo a ir voluntariamente y casarme contigo, ¿dejaras al resto de mis amigas en paz?

Toneri sonrió con una sonrisa sin dientes y asintió. Hinata miró hacia el suelo y cerró los ojos.

-Muy bien...

- Pero... pero...- Trató de decir Rainbow Dash

- ¡Esto es MI elección!- Gritó Hinata sin darse vuelta- No estoy siendo obligada a nada, no tienen que pelear. Iré con Toneri por mi cuenta, así que... por favor, no sigan luchando.

Las cinco ponis y el dragón miraron con tristeza y preocupación a la kunoichi, pero no pudieron negar que tenía razón. Incluso Rainbow tuvo que admitir que, como estaban las cosas, no había forma de pelear para salir de ese embrollo. Tras unos segundos de aplastante aceptación, las cinco asintieron.

- Como quieras.

- Excelente...- Dijo Toneri, estirando su mano hacia las ponis y el dragón.

De repente, y dando gritos, todas las ponis se elevaron el aire y una jaula de pájaros se materializó alrededor de ellos. Hinata no pudo hacer nada más que mirar horrorizada.

- ¡No! ¡Dijiste que...!

- Yo cumplo mi palabra, no serán lastimadas, pero tampoco podemos permitir que nos sigan...

Tirek se adelantó, y con su propia magia elevó la jaula en el aire, abrió su boca, y la magia de todas las ponis salió de ellas para ser devorada por el centauro. Los cuernos del monstruo crecieron aun más. Le pareció extraño, hasta ese momento había absorbido la magia de muchos ponis, y en grandes cantidades, lo que aumentaba su fuerza y cambiaba su cuerpo, pero por alguna razón, la magia de solo esas cinco ponis le dio una extraña sensación de fuerza.

Hinata miró a Toneri con gesto de súplica, pero este simplemente estiró su mano frente a su rostro y una esfera de energía verde y brillante apareció en ella. Con solo mirarla, Hinata perdió el conocimiento en brazos del Ototsuki. Tirek miró la escena con una expresión de aburrimiento.

- ¿Terminaste? ¿Podemos ocuparnos de MIS asuntos ahora?

- Si. Llevará un tiempo hasta que recupere la conciencia, y mientras tanto, no quisiera tener a esas alicornios causando problemas. Vamos a la ciudad sobre esa montaña, por fin vas a tener tu deseo.

Ambos enemigos, con Hinata cuidadosamente llevada en los brazos de Toneri, comenzaron a alejarse del pueblo y a dirigirse a la lejana silueta de Canterlot. El resto de las Mane Six, con Spike a su lado y Discord aun inconsciente, no pudiendo hacer nada más que lamentarse dentro de su prisión, sin poder escapar.


Twilight no podía creerlo, jamás había sentido tanto poder en su vida. Su cuerpo no había sufrido cambios, y cuando el brillo terminó, la magia que tenía dentro de sí se estabilizó. No parecía diferente, pero sentía que tenía un poder comparable a cientos de ponis. Sin embargo, nada de eso le interesó en ese instante, porque apenas abrió los ojos, vio con tristeza las caras afligidas y cansadas de su antigua mentora y su cuñada, angustiadas por tener que hacer tal sacrificio. De un vistazo rápido, descubrió que sus Cutie Marks habían desaparecido.

- Está hecho...- Anunció Celestia con voz cansada- Ahora todo depende de ti, Princesa Twilight.

Twilight asintió y se dio vuelta. Naruto aun seguía en el suelo, inconsciente, y apenas estable por el esfuerzo combinado de las tres minutos antes. Twilight descubrió de inmediato a que se refería Celestia al insistir que una sola poni con mucho poder podía lograrlo; por separado, ninguna de las tres habría seguido el ritmo de la otra, pero ahora...

La poni púrpura apuntó su cuerno a Naruto, y un campo de magia morado lo rodeó. Pronto lo identificó, el chakra de Naruto era muy distinto a su magia, y a la vez diferente al de Kurama, que también menguaba, si tuviera que compararlos, diría que uno era rojo mientras el otro era de un color azul. La energía azul del chico era aquella que desaparecía, y aquella que debía duplicar y reemplazar con la suya. Twilight sabía bien cuál era su tarea, pero jamás había tenido tanta energía dentro de sí; sin darse cuenta, ella también comenzó a flotar junto al chico, y energía comenzó a desperdigarse hacia afuera, creando chispas.

Celestia al notar esto, se acercó lentamente a su antigua alumna.

- Concéntrate, Twilight. Solo céntrate en tu deseo de salvarlo, no pienses en nada más.

Twilight asintió y comenzó a liberar energía en enormes cantidades, mientras al mismo tiempo otro hechizo transformaba su magia en chakra. Curiosamente, al transformarla en chakra, su magia parecía tomar un color verdoso más que azul. Sin hacer caso a ese detalle, la alicornio colocó toda su voluntad en salvar a su amigo en peligro, y el resultado no se hizo esperar:

Naruto se elevó aun más, y otra explosión de luz igual a la que sucedió segundos antes brotó de dentro del chico, aunque no fue tan intensa como la anterior. Los párpados del ninja se movieron un poco, y finalmente sus ojos se abrieron. Apenas Twilight vio esto, liberó el hechizo, y antes volvieron a caer al suelo, solo que Naruto pudo aterrizar de rodillas gracias a sus reflejos.

- ¡Naruto!- Exclamó Twilight mientras se acercó y abrazó al ninja.

Este no dijo nada más que quedarse quieto un instante y con la mirada perdida, intentando saber que había pasado. Pero de repente, apartó a Twilight de sí despacio. La princesa lo miró extrañada, pero luego cambio su expresión a una de preocupación al ver la expresión furiosa del ninja.

- Twilight...- Dijo Naruto lentamente, pero adquiriendo cada vez más volumen a medida que recordaba- ¿Donde está Discord... y donde... están... ¡TONERI Y TIREK?!


Fin del capítulo! Corto, lo sé, pero deja todo preparado para la siguiente, y no deseaba dejarlos esperando mucho más tiempo. Solo diré que hay mucho mas planes para esta serie, y no se va a acabar solo en el siguiente episodio. ¡Espero que les haya gustado y esperen mi siguiente actualización de Starcraft Equestria!