CAPITULO 6: "TWILIS Y LAGUZ"

-¿Por qué no tocas tu comida?- le dijo preocupado un peli azul a otro-No sabe mal…

-No se me antoja- dijo cortante el otro peli azul, jugando con su comida, evitando el contacto visual con su compañero.

-Creí que te pusiste así de mal por no desayunar…

-Me pasa a veces, ¿sí?- interrumpió molesto el peli azul, mirándolo por unos instantes a los ojos, después volvió a ver el plato-no era necesario que armaras un escándalo por una presión baja Marth…

-Bueno, me alteré. No se me hizo normal…-dijo muy tranquilo el príncipe alteano-…por lo menos come algo, ¿si Ike?- el joven de Crimea volvió a verlo a los ojos-Créeme que me sentiré más tranquilo y no me apurará que te desmayes en alguna clase...

Ike suspiró y dirigió la vista hacia su desayuno. Se quedaron en silencio unos minutos, muy incómodos para ambos, y el peli azul tomó la cuchara y comenzó a desayunar, en silencio.

Marth le dedicó una leve sonrisa a su compañero, quién se veía que disfrutaba del desayuno-¿Vez que no sabe mal?-Este último le dedicó una sonrisa burlona.

Cuando terminó de comer Ike, aun viendo que había tiempo, Marth buscó tema de conversación.

-Y… ¿De dónde eres?- dijo de la forma más amigable posible.

-Crimea-le respondió el peli azul de manera fría y cortante.

-Oh que interesante, ¿De qué parte de Crimea?-dijo sin cambiar su forma de decirlo.

Ike suspiró molesto-Es un pequeño pueblo, dudo que lo conozcas.

-Te puedes sorprender. Dudo mucho que sepas cuanto se de geografía.

Ike volvió a suspirar, aun molesto- Nací en Zarzí, Gallia, pero cuando tenía 4 años, nos mudamos a Caldea, Crimea. Entonces, siento que ahí es mi hogar

-¿Caldea?, ¿No es ese un pueblo que esta al oeste de Crimea, en la costa?- dijo el príncipe sin dudarlo.

El Crimeniano miró al príncipe, tratando de ocultar su sopresa, después volvió a bajar la mirada.

-Yo soy de Altea.- habló el Alteano, tratando de animar a su compañero peli azul, el cual solo se limitó a un ligero –Mmm hm- desinteresado.

-Y…-al Alteano se le acababan las ideas -…Dioses, este tipo es más duro que la piedra…-, después preguntó-… ¿Tienes hermanos?

-… ¿Qué este no se cansa de hostigar?...-pensó Ike muy molesto. Respiró muy fuerte antes de contestar-Dos.

-¡Que coincidencia, yo también!- le sonrió-¿Mayores o menores?

-… ¡ME LLEVA LA QUE ME TRAE!… ¡DÉJAME EN PAZ!...- pensó Ike, que se enfurecía cada vez más con cada pregunta que Marth le hacía. Volvió a respirar, esta vez más fuerte-uno mayor y una menor.-dijo casi hablando entre dientes.

-Oh que interesante…Yo tengo dos hermanas, una mayor y una que es mi gemela.

-Ah- se limitó a contestarle.

Otro incómodo silencio reinó con los peli azules.

-…Por los Dioses, ¿por qué es a…?...-Sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando notó algo en el cuello de su compañero-...Espera… ¿Qué es eso?...-forzó un poco más la vista, se acomodó los lentes ,y aprovechó que el otro peli azul volteó a ver la cafetería…Entonces la vio…Vio una casi invisible discreta cicatriz que iba desde su oreja derecha y cruzaba su cuello hasta llegar a las costillas superiores (ó era por lo menos lo que Marth alcanzaba a divisar). Su compañero volvió su antigua posición, sin notar que el príncipe había visto su cicatriz.

Hubo un debate interno sobre si preguntarle sobre la cicatriz o no, el cual el resultado fue…

-Oye Ike, y ¿Qué clases te tocan?

-… ¿Qué no piensa dejarme tranquilo?...- Ike estaba a punto de estallar. Suspiró, y sacó un papel completamente arrugado, lo leyó, y lo guardo sin mucho cuidado en el bolsillo de su pantalón-Teoría mágica de no sé qué multiuniversal.

Al príncipe le sorprendió esta respuesta, pues a él también le tocaba esa clase. Entonces, se le ocurrió algo.

-¿Puedo ver tu horario?-le pidió amablemente, su compañero bufó, vio al piso unos momentos, sacó el papel de su bolsillo y lo aventó hacia él. El Alteano alcanzó a atrapar el papel en el aire-Gracias- Le contestó de la misma manera de la que le había estado hablando todo este tiempo, cosa que mantenía a Ike confundido, pues en sus anteriores escuelas, usaba la misma técnica para que lo dejasen solo, pero este chico parecía que no iba a ceder, no tan fácilmente…Pero el tampoco.

Ignorando completamente los pensamientos de su compañero, Marth analizaba ambos horarios, hasta que se dio cuenta que…

-Amigo…-le dijo más alegre de lo que había estado en ese rato, y regresándole el papel con cuidado-… ¡Vamos en el mismo grupo!, ¿No es genial?

Ike bufó, y le dirigió una mueca y una pequeña risa sarcástica- ¡Uff!, ¡Cuanta emoción, no la resisto! :'D ...Me vale un comino ¬¬…

Marth notó esto, y sin cambiar de ánimo, metió su horario con mucho cuidado en la mochila, tomó sus cosas, se levantó y se puso al lado de Ike, quién volteó a verlo extrañado.

-¿Vienes?- le dijo con una amigable sonrisa, y le extendió la mano.

Ike bufó, molesto y cansado. Se levantó y tomó sus cosas ignorando la mano de Marth, quien a pesar de eso le guio hacia donde eran las clases.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

-¡Y aquí estamos queridas!- dijo la princesa crepuscular hacía su prima y su acompañante a un salón que tenía un letrero que decía "2°A", en la pared contraria había un salón que decía "2°B".

-¿En serio somos solo dos segundos?- dijo la loruleana sorprendida.

La princesa de Altea río tiernamente. –No Hilda, en realidad somos más grupos, solo que sus salones están más alejados…

-Y casi no quieren hablar con nosotros…-le siguió la pelirroja-…normalmente se encierran en sus universos…

-No es cierto…-una voz femenina interrumpió el relato de la joven. Las tres chicas voltearon a ver a quién recién había llegado. Al voltear vieron a dos chicas, gemelas hay que decir, pues ambas tenían el cabello corto y anaranjado, unos enormes y penetrantes ojos morados, complexión atlética, altas, pero, en lugar de tener orejas normales, tenían orejas de gatos naranjas, y colas de gatos del mismo color. Lo único que las diferenciaba era que una traía una diadema verde y otra rosa.

-Ah, Lethe, Lyre…-dijo la twili sin estar sorprendida-…me imagino a que se refieren…

-Que hayamos sido de esos salones…-empezó la de diadema verde.

-…no quiere decir que no socialicemos con los demás…-terminó la de diadema rosa.

-Sí, si, si…-dijo la princesa crepuscular sin mucha atención.-no se hagan las indignadas chicas.

Las chicas con facciones felinas rieron mientras la peli morada las veía. No sabía si estaba asustada, curiosa, o ambas. Recordaba que de niña, sus padres le contaban historias a ella y a Ravio sobre humanos con la habilidad de convertirse en animales, la verdad, ni ella ni su hermano creían que esas historias fuesen reales, de hecho, ella solo creía que eran cuentos para dormir, ¡vaya error que cometía! Quería hablarles, pero no sabía cómo dirigirse a ellas, no sabía quién era Lethe ni quién Lyre, ¿Se enfurecerían si las llamase de la manera errónea?

Lucina notó esto en su compañera, y decidió ayudarle.

-Lethe, Lyre…-las felinas la voltearon a ver-…les presento a Hilda de Lorule…-la mencionada saludó con la mano tímidamente, mientras se le coloreaban de un color rojo las mejillas-…es nueva, es mi compañera de cuarto y prima de Midna.-

Ambas felinas voltearon a ver a quién la Alteana les presentaba.

-Hola…-dijo alegremente la de diadema verde-…soy Lethe Chat, y ella es mi hermana…-la mencionada saludó-…Lyre Chat…

-Ho…ho…ho…hola…-dijo más tímida y sonrojada la princesa de Lorue.

Lethe rió dulcemente al ver la reacción de la chica-no mordemos, ¿Sabes?

-Meow…solo rasguñamos- dijo Lyre tratando de hacerse la graciosa, sin embargo, el comentario de la felina solo asustó más a Hilda.

-¡Lyre!- reprimió a su gemela de ojos morados, la cual respondió con un apenado "Meow". Después Lethe se dirigió hacia la twili (quién trataba de ocultar su risa) y la vio seriamente, quién empezó a extinguir su risa, después se dirigió a Hilda- Disculpa a mi hermana…-le dirijo una furiosa mirada-…dejó sus MODALES en casa…

-¡Auch!, tranquila Lyre…-una masculina voz se esuchó-…si sigues así terminarás transformándote…-El dueño de la voz se hizo presente. Poseía las mismas características felinas que Lethe y Lyre, sin embargo, él tenía cabello azul claro, que iba a juego con sus orejas y cola. Uno de sus ojos era verde y el otro tan azul como su cabello. Su tez era blanca, lo cual hacía resaltar sus facciones, era bastante más alto que todas ellas y el su playera le quedaba algo apretado, gracias a su musculoso torso.

Lethe bufó ante el comentario del gato recién llegado-Es que ella me colma la paciencia Ranulf…

-Y tú colmas la de todos Lethe- le contestó el felino. La pelirroja solo bajó la mirada y se calmó. El felino volteó a ver a su alrededor, y se detuvo al ver a la aún asustada loruleana y sonrió-Hola, ¿quién eres?-le habló amigablemente.

Al ver que su prima seguía aterrada, la twili habló-Ranulf…-el nombrado volteó a ver a la pelirroja-…ella es mi prima, la princesa Hilda de Lorule de quién te hablé.

-¡Ah vaya!- dijo sorprendido y volviendo su atención hacia la loruleana, y se acercó a ella. Hilda en esos momentos se quedó petrificada, pues vió que era notoriamente más alto que ella. El felino sonrió-¿Nunca habías visto a un laguz, verdad?

Hilda hizo un gesto negatorio con su cabeza, a lo cual el laguz respondió-Bueno, será mejor que te vayas acostumbrando, en esta escuela hay muchos de nosotros.-la princesa contestó con un gesto afirmativo. El laguz volvió al lado de la felina de diadema verde-Por cierto Lethe, ¿Little Mac ya habló contigo?

-Sí-contestó la felina, más tranquila- sobre el quipo, ¿no?

-Exactamente.

-Disculpen, ¿Qué equipos?- Hilda había salido de su transe por la respuesta de Lethe.

-Ah, mira Hilda…-Ranulf tomó la palabra, pero se detuvo-… ¿puedo decirte solo Hilda, verdad?, ¿no debo llamarte por tu título, cierto?-la princesa rio tiernamente, y contesto con un gesto negativo con su cabeza. El laguz, aliviado continúo-Cada año, tenemos unas competencias "amistosas"…-hizo entrecomillas-…con nuestros rivales: la preparatoria de Final Fantasy…

-Es en 4 diferentes categorías…-continuó Lethe-…Boxeo,…-Lyre al oír esto bajo triste la cabeza por unos instantes, después la subió, fingiendo que nada había pasado- …Atletismo, Magia y esgrima.

-Meow…-esta vez fue Lyre quien continuó-…y los ganadores se llevan medallas :3

-espera…-dijo la loruleana con un brillo en sus ojos-… ¿magia?, ¿Qué clase de magia?

-De todo tipo…-dijo Ranulf haciendo memoria y contando con sus dedos-…de trueno, de fuego, de viento, de luz, obscura…

-Tu prima casi mata a Chrom con un hechizo-mencionó Lucina, la susodicha rio mientras se sonrojaba.

-¿En serio?- dijo la peli morada sorprendida y confiada, queriendo no estar asustada, aunque la verdad es que no resultaba.

-¡Juro por amor de las Diosas que fue un accidente!...-dijo Midna más roja que nunca-…Yo solo quería ir a ese taller de magia a mostrar mis obscuros y hermosos talentos, además, había oído que la maestra Palutena era fenomenal… ¡y sorpresa!, al abrir la puerta encontré a Robin, al parecer la maestra había enfermado y ella la suplantaría. No me malentiendan, Robin me cae bien…pero…realmente quería tener clase con Palutena…-la twili hizo un pequeña mueca que poco después desapareció-…en fin, ella nos demostró sus talentos, los cuales hicieron que mi cabello sufriera mucho T-T, y me pidió que mostrara los mios, he hice un hermoso hechizo que lance a la puerta justo cuando Chrom apareció ahí…menos mal que el tipo tenía buenos reflejos porque el hechizo era algo peligroso…-estas últimas palabras las dijo nerviosamente, llevando su mano detrás de la cabeza, apenada. Después continuó-… ¡Pero oh no señores!, Eso no fue culpa de esta twili.- se señaló así misma.

Los amigos de la pelirroja se rieron por su relato. No se habían percatado de que los pasillos empezaban a llenarse de más alumnos, se dieron cuenta hasta que lo que había empezado como murmullos y cotilleo, se había vuelto lo más parecido a un tianguis.

-¡Por las Diosas!- dijo Midna mirando la hora en su teléfono –Ya es casi hora de clase…-recoge sus cosas-… ¡Los veo al rato chicos!-la twili se perdió entre la multitud de estudiantes.

-Meow…-maulló la felina de diadema rosa viendo en su celular-…pero aún falta rato…-dijo Lyre mostrando la pantalla de su celular.

Su gemela se acercó al teléfono de su hermana, después le da un golpe en la cabeza, quién respondió con un fuerte y doloroso "MEOW!" -¡Tarada!- le volteó la pantalla del celular mientras ella se sobaba la cabeza-¡Estabas viendo el teléfono al revés…otra vez!

-Aaaaah….entonces si va un poco tarde n.n'.

Su hermana se dio de golpes en la frente con su palma mientras Ranulf, Lucina e Hilda trataban de aguantar la risa.

Un fuerte aleteo causó que todos se fueran empujando por el pasillo, Hilda tropezó y chocó su hombro alguien más-¡Aaaah!…-se quejó doloroso-¡Cuidado!- alcanzó a escuchar sobre la multitud, cuando le iba a responder, fue empujada de nuevo y calló en los brazos de Ranulf. Sonrojada se reincorporó y se puso con mucho esfuerzo al lado de Lucina.-¿Estas bien?-le dijo esta última- ¿Con quién te golpeaste?- Hilda intentó ver entre las cabezas a ver si le reconocía…sin embargo, no era lo bastante alta para identificar bien su cara.

-No sé- su voz casi no se escucha entre el escándalo de quejidos y golpes. A lo lejos Hilda logra ver un halcón de plumas verdes amarillentas, con un enorme pico y filosas garras-… ¿Qué hace un halcón aquí?...- la respuesta de Hilda se contestó casi de inmediato cuando vio que el halcón se transformaba en un hombre de complexión musculosa, de cabellos negros y ojos amarillos, con algunos rasguños en su blanco rostro, en su espalda tenía adheridas las alas del halcón en el que se había transformado, y en su frente llevaba una bandana roja. El recién llegado abrió el salón con el letrero de 2°B.

-Meow…-dijo Lyre tomando su mochila-…será mejor que ya me vaya, a Tibarn no le gusta que lleguemos tarde.-se dirigió hacia la puerta recién abierta y desapareció entre la ola de estudiantes.

Al terminar de entrar, Tibarn cerró la puerta de su salón para no dejar que el ruido exterior afectara sus clases.

-A ver queridos…-una dama de largos cabellos verdes y ojos del mismo color se abría paso entre los alumnos restantes-…dejen pasar a su maestra favorita…- La maestra abrió la puerta del salón, entró en él y su grupo la siguió.

Era un salón grande, espacioso (demasiado diría yo para solo 14 alumnos), bien iluminado, su vista daba hacia la entrada de la institución, había dos pizarrones verdes al frente, en la parte trasera había una tabla aun con anuncios del periodo pasado y un periódico mural.

-Mira Hilda- dijo Lucina a su compañera-aquí hay dos asientos- las princesas se sentaron una enfrente de la otra.

Vieron entrar a varios alumnos entre ellos un par de peli azules de los cuales, Lucina ubicaba a uno.

-¡Marth!- llamó a su gemelo. El nombrado volteó a ver, saludó a su gemela y después le habló al otro peli azul que le acompañaba, quién con una mueca ignoró al Alteano y se sentó hasta atrás del salón. El príncipe solo suspiro y se sentó detrás de su hermana.

-Oye Marth…-el tono de la princesa sonaba inquietante

-Dime-su gemelo contestó mientras sacaba sus cuadernos y plumas.

-dos cosas: una, ¿quién era tu….emmm…-dudó-…amigo?

Marth volteó a ver al peli azul de Crimea, quién llevaba puestos unos audífonos negros-ah él-volvió a dirigirse a su hermana- se llama Ike, solo sé que viene de Crimea y que se sentía mal en la mañana.

-solo espero que no sea el Ike en el que estoy pensando…

-¿Qué era lo segundo?

-¿Ah?

-Dijiste que me querías decir dos cosas, ¿Cuál es la segunda?

-Ah si, ¿no son esos Link y Roy?- dijo preocupada señalando al otro lado del salón.

-¡¿Qué?!- dijo Marth sorprendido volteando hacia donde le señalaba Lucina. En efecto, vio a sus dos principales amenazas platicando.

-Soy Alteano muerto…- dijo Marth mientras se tallaba frustrado la cara por debajo de sus lentes.

-No te apures…-dijo la princesa, tratando de hacerle sentir mejor-…me aseguraré que no te hagan nada…

-Ese es el problema…-murmuró Marth, aun tallándose la cara.

-¿Qué dijiste?

-Nada, olvídalo…

-¡Bien chicos empecemos!- la peliverde llamó la atención de los estudiantes, quienes extinguieron cualquier ruido y se sentaron en sus lugares.-Me alegra volver a verlos a todos. Para aquellos que no me reconozcan, tengan mala visión o memoria, o que simplemente les valga queque la ceremonia de apertura, soy la señorita Palutena Angels, y soy su maestra de Teoría Mágica multiuniversal.-Empezó a caminar por el frente del salón-Para quienes se pregunten en que consiste esto o en que me servirá aparte de entrenar para futuras competencias de magia o terminar en mi lugar, lo cual es algo que no les recomiendo, sirve para poder manipular y conocer los diferentes tipos de magia en todos los universos, sus historias, curiosidades, orígenes…

-Entiéndase, una materia que solo a los nerds como Marth les interesa…- murmuró cierto Hyliano a sus amigos, los cuales rieron discretamente.

-…Te escuché Ordona…- dijo la maestra muy seria al grupito, el cual cesó sus risas. Palutena continuó-…muy bien, antes de comenzar formalmente con el programa, nombraré lista, si son nuevos al final quiero que por favor se pongan de pie, digan cómo les gusta que les digan, de donde vienen y sus gustos.- la peliverde se dirigió a su escritorio, de donde sacó una hoja y pluma para empezar con el nombramiento de lista.- Ampere Ambar…

-Presente…-contestó una joven rubia con un extraño corte de cabello y unos bellos ojos púrpura.

-Chat Lethe…

-Aquí estoy maestra Palutena…-la gemela de diadema verde respondió.

-Deku Saria…

-Presente Maestra…- respondió una pequeña niña de cabellos verdes muy cortos.

-De Lorule Hilda…

-Presente…-dijo tímida nuestra peli morada

-Gales Ranulf…

-Aquí estoy maestra…

El siguiente nombre la sorprendió sin intimidar, el nombre del estudiante Criminiano que ha estado en diferentes escuelas, expulsado de las mismas por diferentes acciones de las cuales sus compañeros y ella aún no saben los motivos.

-Gawain Ike…

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

-Si señor….-la directora hablaba al teléfono con alguien-…si, él está bien…no se me ha reportado alguna complicación…seguro, esperemos que no sea necesario…no es ninguna molestia…no, al contrario, gracias a usted por confiar a su hijo en nuestras manos…hasta la junta de padres…entiendo…yo le reporto todo…hasta luego…

Colgó el teléfono de su oficina, solo para dirigirse a los papeles en su escritorio, los cuales eran varios periódicos, fotografías y reportes. Eran expedientes de varios estudiantes.

Entonces su celular recibió una llamada, alguien simplemente llamado U.F, con quién se comunicó.

-Hola…-su voz se oía más obscura y sigilosa, era lógico pensar que no quería que nadie se enterara de esa conversación-…si, era el…no te apures, lo tengo controlado…-sus ojos se volvieron obscuros y malévolos-…si…tu plan es brillante…tu venganza no tardará en llegar…¿eh?...no…no llegará a ver el nuevo año…no…nadie más sabe de esto…créeme cuando te digo que puedo controlar todo el asunto para que no haya sospecha de ti y culparlo…¿su padre?...por favor, no se hablan desde que él estudió aquí…no es una completa amenaza…y el…no es muy inteligente que digamos, jamás sospechará de quién le dio la oportunidad de seguir adelante…exacto…la culpa caerá sobre él y quién tu odias sufrirá eternamente…al fin y al cabo…el dolor de perder un hijo es…-su voz se quebró por unos momentos-…in…inigualable…-volvió a la normalidad-…claro…te avisaré…adiós…

Cuando la llamada finalizó, la pelirroja la eliminó del historial de llamadas y volvió su vista hacia los expedientes. Tomó un par de periódicos y fotografías los examinó con cuidado para ver que fuesen los correctos, dibujando una muy ligera pero malévola sonrisa, los arrugó y tiró al bote de basura, tomó un encendedor y prendió fuego en el mismo. Su sonrisa se mantenía viendo como el fuego consumía todo aquello que pudiera ser evidencia contra su plan perfecto.

-El resto…-el fuego se reflejaba en su malvada mirada-…lo harán ellos…

Hola, ¿Qué tal? Pues solo quiero decir que una parte de este capítulo es un intento de comedia, ojalá lo hayan disfrutado n.n'

Si se les hizo un poco corto háganmelo saber por favor.

Nos leemos :D