CAPÍTULO 8 "UN MAL DÍA"
-¿G-Gaebora?- el celador escuchaba el relato del príncipe Loruleano.
-Sí…-el peli morado aún estaba en shock.
Chrom le sonrió amigablemente- Hey amigo, tranquilo, ese profesor así es con todos…
-¡Oh vamos!...-Ravio no le cría-…eso no es posible, no creo que sea así con medio mundo…
-Mmmmm…- Chrom sonrojó apenado-…si, si lo es…
FLASHBACK:
-Muy bien señores…-el profesor Gaebora dijo–…estos serán los temas que veremos durante el año…–empezó a escribir en el pizarrón.
-Oh interesante…-pensó un joven Chrom de 15 años, sacando cuadernos y plumas empezando a anotar lo que el maestro escribía en la pizarra.
-¡Señor Ylisse!...–Gaebora no se oía contento–… ¿Qué acaso no me escuchó cuando le dije que no me gusta que no me pongan atención cuando explico algo?, ¿o acaso también estaba escribiendo cosas sin sentido?...
El joven de cabellos azules se desconcertó–P-pero…maestro…
-¡¿AHORA OSA RECLAMARME?!
–P-pero…maestro…
– ¡SALGA DE MI CLASE, Y REGRESE CUANDO DECIDA RESPETAR A SUS PROFESORES!, ¡Y LE PREGUNTARÉ A JANNAF SI VOLVIÓ A SU HABITACIÓN, SI LA RESPUESTA ES NO, TENDRÁ SERIOS PROBLEMAS JOVENCITO!...
El alumno, pálido de la sorpresa recogió sus cosas en silencio y salió del salón avergonzado…
FLASHBACK
El Loruleano estaba más confundido por el recuerdo que Chrom le había compartido.
-Entonces…¿él siempre ha sido así?...
-Hasta donde sé, sí…
-Y… ¿Hasta dónde sabes?...
-Esa no es la pregunta correcta…-Chrom hizo tono misterioso-…la verdadera pregunta es…
Una llamada entrante del celular del celador interrumpió la que iba a ser una plática muy interesante. Su dueño tomó el celular extrañado, después parecía estar molesto al ver el nombre de la pantalla, simplemente colgó y se dirigió de nuevo a Ravio.
-En fin…-dijo actuando como si nada hubiese pasado-… ¿en que estábamos?...
El de ojos verdes notó algo de enojo en la mirada del celador– ¿Está todo bien señor Ylisse?...
Chrom sonrió ante la pregunta del alumno–El señor Ylisse era mi padre, tu dime Chrom.
El de cabellos morados sintió que había ofendido al de cabellos azules– ¿Su señor padre ha…?
-Eh… ¿Por qué no vas a prepararte para tu si-siguiente clase?... –interrumpió nervioso –…Y-yo le diré a Gae-Gaebora que fuiste a tu habitación…
El príncipe se extrañó de la actitud del celador, pero decidió irse de ahí.
El peli azul esperó a que el alumno se fuera para observar el celular, donde en la pantalla decía "llamada pérdida de Molestia Real"
-¿Así que esperaste todo este tiempo para dignarte a volverme a hablar?...- bufó mientras la borraba del historial-…no pudiste dejarlo atrás como yo… ¿no es verdad?
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–¡Le digo directora, es un monstruo!... –la maestra de verdes ojos le reclamaba furiosa a la directora de ojos naranjas–…¡Debería de sacarlo de esta institución!...
Ashera la veía con la tranquilidad que tanto la caracterizaba y esperaba que Palutena se calmara un poco. Cuando eso pasó, habló con esa completa calma y serenidad que la caracterizaba–Querida Palutena, entiendo cómo te sientes, sin embargo, tenemos que tomar en cuenta que este alumno no será tan fácil de dominar, sin embargo, tienes todo mi apoyo para hacerle entender, y si te refuta con el reglamento, entonces…
Le indicó que se acercara, la docente obedeció y escuchó con cuidado lo que la directora le susurraba al oído. Sorprendida se retiró para ver la astuta mirada de su superiora.
–¿En serio con eso se callará?...
–Te lo aseguro…
–¿Cómo supo eso?...
La directora sonrió astutamente–Tengo mis contactos…
Palutena rio–Bueno, mientras funcione, no creo que haya problema…- la maestra, notoriamente más tranquila tomó sus cosas y salió de la oficina de la directora.
–¿Así que planeas pasarte de listo este año, no Gawain?... –sonrió con maldad–…muy bien…que empiece el juego…
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Midna caminaba sin rumbo alguno por el enorme jardín trasero de la institución.
–es increíble que me haya humillado yo solita…–sonrió–…aunque, Zelgius lo vale…
Sonrojó al pensar en el chico de ojos verdes con el que desde un inicio deseaba estar.
-¡Hey!... – escuchó no muy lejos–…¡Midna!...
Midna volteó a ver hacia donde le llamaban y vio a una versión femenina y pequeña de Link corriendo hacia ella. Lo tenía todo: ojos azules, cabello largo y rubio recogido en dos coletas y un flequillo orientado hacia su ojos izquierdo sin cubrírselo, la cual la hacía parecer aún más joven a pesar de tener 16 años, su piel era blanca y su cuerpo delgado, esto último la hacía correr aún más rápido de lo que ya corría.
La twili sonrió al verla, reconociéndola–¡Linkle!...¡hola!...
La rubia abrazó a la pelirroja, quién correspondió–¿Cómo te fue en el verano?, ¿tan pronto te sacaron de clase?...
La de ojos rojos se separó de la de ojos azules con una enorme sonrisa fingiendo estar indignada–¿Te sorprende acaso?
Linkle rio un poco–no, la verdad no…
Midna se acomodó el cabello riendo también un poco–me lo supuse…
Las dos chicas empezaron a caminar sin rumbo fijo, actualizándose sobre lo que habían vivido en el verano.
–Y, dime Linkle…–habló Midna después de un rato–…¿Vas a intentar otro taller este año?...
La rubia lo pensó un poco–…tal vez este año entre a las clases de la señorita Palutena…quiero adiestrarme en magia…
–Mientras no te pase lo que a mí, todo bien…
Rieron mientras seguían caminando. Poco después, vieron a lo lejos a la celadora, leyendo un libro a los pies de un árbol, con unos lentes no muy gruesos que le ayudaban a leer mejor. Ambas decidieron hacerle compañía.
–¡Robin!... –le hablaron ambas niñas al estar más cerca. La celadora volteó extrañada, pero sonrió al verlas.
–¡Midna!, ¡Linkle!, ¡Hola!, ¡Siéntense por favor!... –ellas obedecieron–…¿no les tocó clase?...
–A mí no…–dijo la de ojos azules.
–Yo sí, pero me sacaron…–la twili rio despreocupada.
Robin rio un poco–Adivinaré, ¿una nota en clase de Caineghis?...
–Sí…– se sorprendió un poco–…¿Cómo lo supiste?
La de ojos cafés puso sus dedos al lado de sus ojos e hizo voz misteriosa–Porque leeeeo la mentee…
Sus acompañantes se vieron entre sí, ¿era en serio?
Robin rio al ver sus caras–¡No es cierto!, lo que ocurre es que Caineghis me avisa por mensaje para meterlo en tu reporte estudiantil…
Las otras dos rieron al escuchar eso, rojas por haber creído en lo que Robin les había dicho.
–Pero ya en serio niña…–dijo Robin un poco más seria, lo cual hizo que sus acompañantes también se calmaran–…tienes que portarte mejor, otro reporte más y adiós a tu carta de buena conducta…
La princesa suspiró pesadamente–Si está bien…
Robin sonrió un poco–Inclusive las reinas necesitan portarse bien de vez en cuando…
–Sí, sí, sí…–se recostó en el pasto, enfadada. Eso siempre le decían en su casa, no quería seguir escuchándolo.
La celadora entristeció y bajo la mirada al oírla así, ella solo quería hacer su trabajo y cuidar de las alumnas.
Un silencio incómodo reinó, este fue roto por el timbre de la institución.
Robin levantó la mirada y sonrió tristemente–Es hora de ir a clase niñas…–les dijo de una manera dulce.
Midna se empezó a levantar y sintió que le clavaban un cuchillo en el pecho al ver a Robin triste por su comentario.
–¿Ro-Robin?... –le habló preocupada
La rubia volvió a sonreír tristemente, mientras se volvía a poner los lentes–vamos Midna…–trató de ocultar la tristeza en su voz–…no querrás perder tu carta, ¿oh si?...
La twili asintió con la cabeza y se terminó de levantar tomando sus cosas. Su compañera le imitó–N-nos vemos Robin…y…–bajo la mirada, avergonzada–…perdóname…
La de ojos cafés sonrió tristemente una vez más–ya Midna, no pasa nada…ya ve a tu clase.
La princesa y su amiga regresaron al edificio con el semblante bajo.
–…No debió de portarse así…–Linkle vio tristemente a la pelirroja–…Robin solo la quiere proteger…
–…No debí de portarme así…–sus ojos rojos veían al piso, recordando tristemente la cara de Robin al recibir su respuesta–…ella solo quiere mi bienestar…
–…No la culpo por portarse así…–la rubia pasaba solo veía las páginas del libro sin ponerles atención, resistiendo el llanto–…no soy su hermana mayor ni nada para decirle como comportarse…pero…quiero darle lo que no tuve…alguien que se preocupara por mi vida académica…
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Su día iba de mal en peor. Se había peleado con todos los profesores, no le dejaban en paz, tuvo que recitar el reglamento dos veces por hora y ese peli azul todavía de le seguía y no lo dejaba tranquilo. Era todo lo que pedía: soledad y tranquilidad.
Se encontraba en este momento sentado en una de las mesas afuera de la cafetería, ya era hora de comer, al menos las clases ya habían acabado…
–¡Ike!...
…Pero su tortura seguía. El príncipe Alteano se sentó con su "amigo" con dos charolas con comida y le dio una.
–No tengo apetito…– mintió alejando suavemente la bandeja.
El peli azul le miró serio–no te creo Ike…–tomó la bandeja y se la volvió a acercar cuidadosamente.
–Ese no es mi problema…–volvió a alejar la charola.
Marth suspiró pesadamente–Ike, no haz comido nada desde la mañana…
–Que observador…
–…me preocupa tu presión…sobre todo porque vi que estabas interesado en el taller de esgrima, y necesitarás fuerzas…te lo digo porque lo se…
Ike no dijo nada. No le gustaba tener ningún tipo de relación desde el incidente en su antigua escuela, tenía que admitir que el príncipe le recordaba a su padre antes de todos sus problemas. Tomó la bandeja, aun en un silencio sepulcral. No pudo evitar alegrarse al ver el platillo: Carne con chile.
–…por fin algo que vale la pena…– tomó la cuchara y probó un bocado. Cerró los ojos, disfrutándolo…Sabía tan bien…le recordaba a alguien…
FLASHBACK:
El pequeño peli azul de 8 años jugaba con sus carritos, tratando de evitar que su pequeña hermana de 5 años le destruyera la pequeña ciudad que había hecho con los bloques de Lego que tenía.
–¡Ike!... – se detuvo al oír que una mujer le llamaba–…¡tesoro baja a desayunar!
–¡Voy mamá!... –dejó sus juguetes y bajo rápido por las escaleras de su pequeña casa. Por el momento solo estaban sus padres y su hermanita, su hermano mayor seguía en la escuela, y no iba a volver hasta el verano. Ya quería que fuera verano, quería volver a ver su hermano mayor.
Se sentó con algo de esfuerzo en una de las sillas altas de la mesa que había en su pequeña, pero muy limpia cocina. Su inocente cara sonreía al ver como la mujer de cabello azul largo recogido y ojos del mismo color le sonreía, con su platillo favorito en sus manos: Carne con chile.
–¡Vaya amor!... – le entregó el plato–…veo que ya creciste y que puedes alcanzar las sillas altas…
El peli azul se enderezó alagado–¡Sí!, pronto alcanzaré a mi papá…
La mujer le sonrió dulcemente sentándose en frente de él tomando otro plato–claro, ¿por qué no?
Ella llevaba un saco y pantalones negros y una blusa blanca, que iba a juego con sus tacones. Ike llevaba el uniforme formal de su escuela.
Un hombre de cabellos castaños le revolvió el cabello cariñosamente –Eso lo veremos campeón…
Este hombre llevaba unos pantalones de mezclilla, una playera negra y tenis azules. Llevaba a su hermanita de la mano para subirla a una silla y le sirvió a ella y a él, sentándose junto a su esposa.
Su madre era de las mejores cocineras, o por lo menos eso creía. Nadie en el mundo se comparaba a ella. Ella era su mundo, su todo. No podía imaginarse la vida que tendría si ella no estaba, y agradecía a los Dioses todos los días por tener una madre tan buena y amorosa.
–Greil…–la peli azul le habló a su esposo–…hoy te toca llevar a Mist…
Greil asintió con la cabeza, tenía comida en su boca. Cuando la pasó, hablo cubriéndose la boca con su mano–¿Estas segura que no quieres llevarla tú?...
La mujer le miró severamente. Era todo lo que necesitaba contestarle a su esposo.
–Bien, bien…ya entendí…
Cuando Ike terminó de desayunar su madre le dijo que fuera por sus cosas para ir al colegio, quién obedeció sin chistar. No quería hacer que su madre le mirase como acababa de mirar a su padre. Tomó su mochila y su GameBoy, estaba emocionado por mostrarle a su amigo Soren su nueva consola que su papá le había regalado, junto con ese juego tan popular que veía a todos los niños de su escuela jugar: Pokemon. Sabía que los pokemons si existían, y un día quería conocer alguno, y ese juego valían mucho para él. Sabía que su padre se había esforzado mucho en comprárselo y eso hacía a la consola aún más especial.
Metió el resto de sus cosas en la mochila y bajo nuevamente por las escaleras. Su madre estaba en la puerta esperándole. Antes de abrirle, vio como su padre la besaba y le decía algo, parecía estar triste…no le gustaba ver a ninguno de sus papás tristes, por lo que fue a abrazarle. Sintió como la mano de su progenitor pasaba dulcemente por su cabello.
–Ike…–la dama de ojos azules le dio la mano–…ya es hora…
El pequeño asintió con la cabeza, despidiéndose de su padre y su hermanita para dirigirse a una camioneta algo vieja pero en buen estado.
Su madre arrancó el auto y se alejó del edificio de departamentos.
El niño no sabía que su vida iba a dar un giro muy drástico…
FLASHBACK
–…Ma-madre…–Ike no pudo evitar soltar un par de lágrimas al recordar esos últimos momentos con su madre.
–¿Ike?... –El noble Alteano se preocupó al ver a su compañero llorar–…¿te sientes bien?...
El peli azul sollozó–D-déjame…– le susurró.
–¿Qué pasó?... –el Alteano se acercó un poco más para escucharle y puso su mano en su hombro.
El criminiano enfureció al sentir la mano de su compañero–¡Que me dejes tranquilo!...
Marth se sorprendió con la actitud de su compañero, y se alejó de él tristemente, pero sin abandonarle.
–…Él tiene sentimientos…–sonrió un poco. Después la borró y frunció el ceño–…estoy seguro que no eres el animal que todos dicen que eres Ike…
Addagsghsajkdd perdón por la tardanza u.u' pero fui abducida por aliens (?)
Ike: si como no…
Bueno, la verdad me había quedado sin inspiración u.u
Ike: mejor nwn
Bueno, espero no tardar mucho para actualizar n.n les invito también a leer mis otras historias: "Perdido y encontrado" y "Víctima inesperada"
Nos leemos :D
