CAPÍTULO 11: "ENFERMOS"

–Link…Link…

Escuchó a la distancia su nombre. La cabeza aun le daba vueltas gracias a ese último golpe que el de cabellos azules le había dado. Intentó abrir los párpados, pero estos le pesaban de una manera que nunca antes le habían pesado.

Sintió como alguien le movía con dulzura, al mismo tiempo que empezaba a reconocer su voz.

–Link…

Sonrió al reconocer por completo a la dueña.

–Z-Zelda…

Al abrir por completo sus ojos se encontró con la preocupada cara de su novia. Se encontraba tomando fuerte su mano, con ese bello vestido que la hacía merecedora de su título de princesa.

–¿Estás bien amor?... –la chica se removió los guantes para revisar la temperatura del joven–…Rhys dijo que el golpe que te diste fue uno muy fuerte…

Entonces reaccionó: el golpe que la pesadilla le había dado lo había enviado a la enfermería. Esa era la más grave humillación que había recibido en su vida.

Reunió algo de fuerzas para lograr sentarse en la camilla de esa blanca habitación. Vio que enfrente de él estaban los modulares de cristal donde el doctor solía poner toda clase medicamentos, así como sus instrumentos. Otras cuatro camillas aparte de la de él completamente vacías y separadas por plantas demostraban que él era el primero en el transcurso del año que visitaba dicho lugar. Eso le hizo sentir aún más humillado, lo que ocasionó que apretara con fuerza los puños. Si no hubiese traído sus guantes puestos, de seguro se hubiera lastimado.

Solo se calmó un poco al sentir la mano de Zelda en su hombro nuevamente, que le apretó un poco.

–¿Qué ocurrió?... –le dijo de la manera más dulce que le pudo haber dicho. Después de respirar varias veces le contó lo ocurrido en el taller. Al terminar su relato, la princesa le vio con terror, no sabía si era por lo ocurrido o por quién lo ocasionó.

Solo supo que la chica tomó con fuerza su mano.

–Link, prométeme que no buscarás venganza…–su voz reflejaba lo mismo que su rostro–…¡Promételo!...

El chico besó la frente de su novia e hizo que se recostara en su pecho.

–Te lo prometo…–dijo a la par que acariciaba su cabello.

Lo que la noble jamás sabría es que su novio cruzó los dedos a su promesa.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Como odiaba ser humillado así en clase de magia.

Cierto era que él al usar magia de viento era propenso a ser herido más fácilmente con magia de fuego u obscura.

Lo que no le cuadraba era que Zelda haya logrado hacerle quemaduras tan fuertes.

Pero bueno, el se lo había ganado por decirle la primera vez que se vieron y que ella entró que jamás sería rival para él, además de añadirle que cuando él fuera el capitán la echaría del equipo por poseer poco talento, cosa que ella juró que en las competencias demostró que no era cierto.

De seguro entrenó hasta morir para que el viera cuán equivocado estaba.

Sus pensamientos fueron interrumpidos al oír cómo se abría la puerta del consultorio. Pero en lugar de ver al doctor peli naranja, vio como unos ojos esmeralda le veían, así como que la dueña de los mismos entró, revelando sus cabellos morados.

Suspiró molesto. No sabía si era él o si Mía le seguía siempre. Primero se la topó en el comedor en las tres comidas, también camino a sus clases y a su taller, ¿ahora esto?

Dioses…–pensó molesto–…¿Qué hice para merecer esto?...

–Hola Soren…–la chica se le acercó con una enorme sonrisa, traía un traje de enfermera de color rosa claro y sus largos cabellos recogidos en una cola de caballo–…¿en qué te podemos ayudar hoy?...

Sus ojos color sangre la vieron confundido, ¿podemos?

–No te ofendas Mía…–le dijo inexpresivo–…pero, ¿Qué demonios haces aquí?

–Estoy haciendo mi servicio social con Rhys…–le respondió sin dejar de sonreír.

Cierto. Había olvidado que aquellos que tenían beca completa tenían que hacer servicio social a la escuela. Se le hacía absurdo. Iban a estudiar, no a trabajar. Aunque después pensó que era como pagarle a la escuela el enorme favor de dejarles estudiar gratis.

–¿Soren?...

No se había dado cuenta que la chica llevaba tiempo llamándole. La vio de la manera más fría que podía verla.

–¿Qué? –le contestó de igual manera.

–Te pregunté qué te pasó.

–Zelda se vengó.

–¿Eh?

Solo dame una crema para las quemaduras…

–Ah…–la chica se dirigió al mueble donde estaban los medicamentos y tomó el indicado. El peli negro estaba preparado para colocárselo cuando notó que la chica se la aplicó en el brazo y frotaba suavemente.

–¿¡Qué estas haciendo!?... –el rojo invadió su cara, pero no era de quemaduras.

La enfermera le volvió a sonreír.

–Te estoy curando…

–Yo puedo curarme solo…

Mía borró su sonrisa.

–Pero…

El de ojos color sangre le quitó la medicina y empezó a aplicársela por su cuenta.

La chica se alejó de él con tristeza, resistiendo el llanto. Ella solo quería curarlo, quería que sonriera un poco, no le gustaba ver así al chico que le gustaba.

Cuando escuchó que la puerta se cerraba, Soren vio por donde la chica había salido. Entonces se sintió mal por ella, tal vez solo quería ser amable con él, cosa que solo su viejo amigo Ike solía hacer, pero hacía años que no lo veía…

Desde aquel fatídico día…

FLASHBACK:

Corrió buscando la habitación de su amigo.

En cuanto se enteró de aquel incidente, salió de la escuela a verle. Lo había estado pasando muy mal los últimos días, y lo sabía aunque no le dijera nada.

Al llegar ahí, lo vío dormido. Se le acercó un poco para ver que todo estuviera bien…

Y entonces vio unas cuantas costuras en el cuello…

¿Una cortada?

Soren…volteó a ver a quién le llamaba. Era el padre del muchacho. Se veía que había llorado mucho. Debió imaginarlo…

Una situación así era muy difícil de digerir…

Quería saber cómo estaba…

Greil se acercó lentamente al peli azul y le acaricio la cabellerael doctor dijo que necesitaba reposar mucho…perdió mucha sangre…

Soren vio las diferentes heridas que se alcanzaban a notar en su amigo aparte de la del cuello.

Entiendo…dirigió su roja mirada al piso…¿podría decirle que me llame en cuanto pueda?...

Los ojos azules del progenitor de su amigo le vieron con algo de tristeza, pero le sonrió un poco, a lo que Soren correspondió…

Confiaba en que su amigo lo haría…

FLASHBACK

Entristeció al recordar como la muy esperada llamada de su amigo nunca llegó.

No supo realmente que pasó, pues poco después Ike se dio de baja de la escuela y no le volvió a ver más que en el periódico. Intentó localizarlo tantas veces que ya ni sabía si seguía viviendo en Crimea.

Tenía tantos deseos de hablar con él y aclarar las cosas…

Extrañaba tanto a su mejor amigo…

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Por lo tanto, la integral de 3x a la 45 dx es…

Se le quebró la punta del lápiz nuevamente. El peli azul gruñó nuevamente tallando sus ojos debajo de sus muy delgados lentes. Si bien el oftalmólogo le dijo que no tenía problemas en la visión, a Ike le gustaba usarlos para no cansar tan rápido sus ojos.

Buscó en su cama el sacapuntas y lo usó. No sabía cómo fue tan estúpido como para olvidar su lapicera favorita en Crimea.

Pero bueno…–suspiró pesadamente respondiendo la respuesta en la hoja–…ya que…

Al terminar de anotar la respuesta estiró su cuerpo. Las matemáticas eran algo que se le facilitaban demasiado, y era algo que pocas personas conocían.

Tanto las amaba, que había pensado seriamente convertirse en algún ingeniero, matemático o inclusive en físico. Eran algo que junto con la esgrima le hacían olvidar todos los problemas de su vida.

Volteó a ver ese reloj de cristal que le habían regalado hace un par de años, el cual era más como un espejo.

Las 7:30 de la noche…–pensó. Notó entonces esa ligera cicatriz en su cuello y volteó rápidamente a otro lado, antes de que los recuerdos de cómo la había obtenido regresara. Se recostó y presionó su sien con tal de hacer desaparecer tanto el punzante dolor de cabeza como aquellos recuerdos que creyó haber borrado con esas miles de visitas a psicólogos y psiquiatras.

Revivió la escena inconscientemente. Aunque dio gracias que solo fue una pequeña parte de ella. Sintió nuevamente el dolor en su cuello cuando vio como esa arma punzocortante le hería.

Dolía…y mucho…

Después de varios jadeos e intentos logró recuperar la cordura. Miró al techo perdiendo su mirada, aun jadeando. Se acomodó el cuello de la camisa con tal de cuando volviera a ver el reloj este le cubriera esa marca. Volteó lentamente su mirada a dicho objeto y sonrió un poco al ver que había funcionado. Pero frunció el ceño al ver la hora nuevamente.

¡¿11:39 de la noche?!...

Revisó rápidamente su teléfono solo para comprobar que el reloj de la pared no se equivocaba.

Se alteró al ver que se le había pasado la hora de tomarse su medicamento. Intentó levantarse antes de que los efectos aparecieran. Sin embargo ya era tarde, pues sintió como la visión se le alteraba y sus miembros no le respondían. Volvió a jadear tratando de tomar algo de aire fresco. La cabeza le ardía y se sentía muy mareado.

Odiaba que la presión se le bajara así de fuerte y de manera tan repentina. Se removió varias veces en la cama tratando de hacer desaparecer los mareos. Sin tener ninguna clase de éxito, cerró los ojos, tratando de dormir un poco.

Aunque no quisiera admitirlo, le hacían falta los abrazos de su padre para poder conciliar el sueño fácilmente. Él siempre lo había hecho sentir mejor desde que su madre había abandonado ese mundo.

Curiosamente, pensar en su progenitor fue lo que le hizo relajarse un poco y dormir.

Mañana temprano terminaría la tarea.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Iba lo más sigiloso posible por el pasillo. Había evitado a los numerosos prefectos que rondaban tan tarde.

¿Cómo no notó que había pasado su toque de queda? Solo sabía que se había enfrascado demasiado en su tarea como para no notar que hora era.

En fin, la puerta de los dormitorios estaba a unos cuantos pasos…

Si pasaba desapercibido por Chrom, no hubiera habido ningún problema…

Claro que el hubiera apareció cuando una fuerte luz blanca golpeó su cara al pasar frente al escritorio del celador.

–¿A dónde tan tarde jovencito?...

Vio de reojo al celador peli azul, quien salía de la habitación que se ocultaba tras su escritorio. Traía puestos unos delgados lentes, de seguro era para que no se cansara tanto después de estar tantas horas frente a la computadora o la portátil, así como una pijama azul rey.

–¿Y bien Marth?

–mmmm…–se rascó la cabeza apenado–…me quedé hasta tarde en la biblioteca…

El celador se quedó en silencio analizando la situación. Aunque era algo evidente, Marth notaba lo fácil que el Ylissean detectaba a alguien despierto por los pasillos tan noche. Tenía dos hipótesis: era de sueño ligero en extremo o se quedaba hasta tarde despierto.

–¿Si sabes qué hora es, no?... –le habló tranquilamente después de un rato, a lo que el noble negó con la cabeza. El celador sacó su celular de un bolsillo de la pijama y le mostró la hora.

–Es casi la una de la mañana…–Guardó el dispositivo frunciendo ligeramente el ceño. A pesar de la tranquila apariencia que el celador solía dar, cuando fruncía ligeramente el ceño difundía terror en su víctima, y esta vez le tocó al bueno de Marth–…¿Qué tienes que decir en tu defensa?...

El de ojos azules suspiró pesadamente antes de contestar.

–No quería estar con Link y Roy…

El rostro de Chrom se suavizó. Esto calmó al príncipe. Se quedaron en un incómodo silencio en lo que el celador analizaba con mayor detenimiento la situación.

–Eres un buen chico Marth…–le empezó a hablar–…esta es la última vez que te perdono la llegada tan tarde…–apagó la luz de la linterna y suspiró pesadamente–…vete antes de que los prefectos te vean…

El príncipe le sonrió y le obedeció inmediatamente. No esperaba que Chrom fuera tan comprensivo con su caso

Era lo bueno de portarse bien en la escuela.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

–¿Tu entiendes esta Hilda?

La peli azul bajó a la cama de su compañera para que le explicara un ejercicio de la tarea. Esta última aceptó, a pesar de estar medio dormida y con un ligero dolor de cabeza. Tenía la sospecha de que este último fue ocasionado por la maestra de magia, pues no dejo de insistirle hasta que aceptara a unírseles, y eso la hizo hartarse.

–Veamos…

Analizó la operación frente a ella:

–Mira, es muy sencilla…

Y a través de varias fórmulas y explicaciones, la Loruleana ayudó a su compañera a resolver el ejercicio.

–Gracias…–le dijo–…eres muy lista…

La peli morada sonrojó un poco.

–G-Gracias…

La Alteana volvió felizmente a su cama. La de ojos rojos notó una alegría extrema en ella.

–Te ves muy feliz…

–Lo estoy…–le contestó en extrema alegría–…hoy me enteré que el karma existe…

–¿En serio?

–Sí…pero no hablemos de mí, luces terrible…

Hilda le sonrió un poco, ¿era tan obvia?

–Me duele un poco la cabeza, eso es todo…

–¿Quieres que le pida a Robin Ibuprofeno?

Esta vez la Loruleana rió un poco.

–No gracias, con dormir un poco bastará.

–¿Segura?

–Sí

–Bueno, apagaré la luz y usaré la del escritorio para que puedas dormir– la peli azul le sonrió dulcemente, a lo que la de ojos rojos correspondió.

–Gracias…

–Ni lo menciones…

Entonces la Alteana cumplió su parte del trato y apagó la luz para que su compañera durmiera, cosa que no tardó en hacer, ya que el dolor influyó mucho en lo último.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Esta vez, el dolor era más insoportable…

Ya no podía ignorarlo…

Tenía que hacer algo…

Pero la cabeza le ardía tanto que no lograba respirar…

Los mareos hicieron que volviera a caer de la cama…

Sintió como si vidrios se incrustaran en todo su cuerpo…

Sentía que su sangre manchaba la carpeta del piso…

Aunque ya no diferenciaba la fantasía de la realidad…

Creía que moriría…

Como aquella vez…

Wuju! Por fin actualicé :D (saca confeti) ok no :v

AngelTerra133: xD si Aqua, Ike es sexy *^* ya pues :v, y si, Elincia lo molesta….y mucho .-. pero después verás por qué ;) (P.D: yo también la odio (?) )

PINKDIAMOND4000: XD así es, pobre Link :v se lo ganó uwu…mmmm tengo otra sorpresa en lugar de un Ike x Lucina ;) xD es que es estúpidamente perfecta para ese papel (?) ok no :v si .-. muy en serio, ella no es de tomarse las cosas a la ligera (por algo pasó lo que pasó en A Link Between Worlds (?) coff coff) la de cabello verde después la conocerás ;) y si uwu abrá Ghya x Roy :D aunque aun falta xD y ya verás quien será el nuevo corredor uwu

AegisVi: Hola :D y si, ya están completos, o por lo menos eso quiere el de esgrima. Y no (?) sufrirán si quieren a Ike con ellos wuajajajaj :v mmmm yo no diría nada (?)…y respondiendo tu pregunta, sí, Zelda está en ese equipo. Pronto sabrás uwu, bueno de hecho poco a poco :v

Akemi Shizuka: Si :D lo es uwu amo su carácter de todo malote (?) y si .-. lo hizo y eso casi le cuesta tenerla en su equipo :B

Nos leemos :D