CAPÍTULO 19: "ACEPTO SI TE CALLAS"
Que odioso era que el capitán y el profesor de esgrima te siguieran a todos lados. Tenía que admitir, que lo más incómodo de todo era que se había acostumbrado a que cada mañana, a la hora del desayuno el peliazul y el extraño bufón de piel grisácea llegasen a tratar de convencerle, alardeando mil y un beneficios, de pertenecer al equipo de esgrima.
‒Vaya que estos van en serio en no dejar de molestar…
‒¡Por favor!... ‒Había perdido la cuenta de los lamentos emitidos por el raro profesor, hincado y casi al borde de un falso llanto, con tal de pertenecer a su tonto club, destruyendo su mismo orgullo con el pequeño teatro que montaba‒…¡Las competencias empiezan en una semana y nos descalificarán si no nos ayudas!...
El joven cerró los ojos y giró su cabeza de manera orgulloso, como si hablase con la escoria.
‒Ese no es mi problema…‒contestó de la más fría y desinteresada manera que pudo expresarse‒…y por favor, tenga un poco de dignidad y no le llore a un alumno…
Se dispuso a levantarse, pero algo le hizo permanecer su pie derecho pegado al piso. Cuando vio el motivo, sonrojó al ver que el entrenador era el motivo de no dejarle avanzar al engancharse a su pierna con todo su cuerpo para prohibirle la huida.
‒Esto es el límite…
‒¡Por favooooor!... ‒Empezó a sentir todas las miradas, susurros y disimuladas risas del resto de los presentes. Sonrojó más al pensar que eso se volvería mil veces más audible y peor cuando fuese su "castigo" ‒…¡Por favoooooor!, ¡Nadie es tan bueno como tú!
Un fuerte "Ajam" resonó entre los presentes, Ike vio que era Zelgius, con una seria y ofendida cara de parte del comentario de su profesor.
‒¿Disculpe?... ‒comentó con seriedad, como si quisiera matar al docente, haciendo sonreír a Ike, pues pensaba que alguien tan serio como el capitán del equipo podría controlar la situación.
‒Inclusive mejor que el maestro…
‒Bueno, bueno, Zelgius…‒El profesor rascó su cabeza un poco apenado, pero aún sin soltar al alumno‒…me refiero claramente de los que están ahora como equipo, sin incluirte…
El despreciar así a un capitán, para Ike era una grave ofensa.
‒Aunque al mismo tiempo es un halago…‒Suspiró pesadamente antes de dirigirse en seco al otro peli azul‒Oye, ¿puedes ayudar a quitarme a tu profesor de encima?, me está empezando a cansar y llegaré tarde a biología pokemónica…
Vio como el chico alzaba la ceja y sonreía con astucia.
‒¿Cómo?, ¿Te molesta?
Le vio con fastidio.
‒¿Qué otra pista quieres aparte de que te diga que me ayudes a quitármelo de encima?
El muchacho solo se encogió de hombros.
‒Solo quería asegurarme…
Ike suspiró pesadamente, harto de todo esto.
‒Si te digo que sí, ¿me lo quitas de encima?
‒Este es el trato, tú acepta integrarte al equipo y yo te quito a Grahim de encima…
Eso le hizo enfurecer, ¿por qué a pesar de todo querían hacer con él trueques estúpidos? Se cruzó de brazos y frunció el ceño, tratando de verse imponente sobre todos, logrando inclusive callar las pocas risas que aún resonaban ante la situación.
‒¿Y qué si no quiero? ‒Alzó la ceja desafiante, a lo que el otro peli azul solo sonrió con astucia, enganchándose de la pierna libre del estudiante.
‒¡Oye!, ¡basta!... ‒intentó moverse, pero fue en vano, solo lograba perder el equilibrio mientras las risas volvían, pero esta vez eran carcajadas, carcajadas que le hacían recordar esos días tras su…incidente…
‒ojalá todos mueran…
Sentía el odio y el calor acumulados en su cara, tanto de la vergüenza como del odio de que esa burla le hacía regresar a sus malos días donde era el marginado, el bicho raro, el idiota que le dejó que eso le pasara, el niño débil que no sabía defenderse.
‒Pero ya no más…‒Con su agitada respiración de por medio y su roja cara demostrando que iba a explotar de la rabia hizo que los chicos de alrededor le tuviesen miedo a seguir riendo, aunque no logró que sus captores le dejasen libre. Por lo que ensombreció su mirada y les vio de tal manera que hasta en ellos se veían reflejados el horror y la sorpresa de cómo se llevó la situación. Ike solo les habló, de una manera muy baja y oscura‒…¿En serio quieren a este monstruo con ustedes?, bien, lo haré….¡Pero suéltenme ahora y cállense por el resto del año!
Sin chistar, tanto alumno como docente soltaron a su nuevo integrante y se alejaron con cuidado de él, como si fuese una bomba que con el más mínimo movimiento iba a estallar. No supo cuánto pasó, pero vio a sus alrededores, chocando con las atónitas miradas de los compañeros, quienes permanecían como estatuas a su alrededor, sin siquiera emitir el más mínimo de los sonidos. Su cara volvió a expresar ira, pues volvía a sentirse en aquella mala racha de su vida, por lo que cerrando con una increíble fuerza sus puños y volviendo a colorear su cara de rojo, se dirigió a ellos.
‒¡¿Y ustedes que ven?!... ‒varios gritillos de sorpresa de parte de los testigos escaparon antes de que Ike gritase su última exclamación‒…¡Ya váyanse a lo que realmente les incumbe!
Nadie desobedeció la orden. Todos volvieron a sus antiguas posiciones antes de que toda la atracción fuese armada. Sabía que con eso los tendría tranquilos por un rato. Como a unos perros que no sabían que más hacer aparte de ladrar y olfatear cuestiones que no eran de ellos.
‒Es más…‒Pensó con furia tomando sus pertenencias antes de dirigirse a su salón determinado, importándole poco el no haber desayunado, pero sabiendo que no se callarían para siempre, mucho menos cuando fuese la presentación de los cuatro muchachos frente a la escuela enemiga, aunque por el momento, sería suficiente para que le dejasen solo‒…unos perros maleducados se comportan mejor…
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‒Vaya que en serio no sé qué esperaban…
Zelda había vuelto a poner atención a su amiga, quien no se había despegado de su computadora rosa chillante, pareciendo una desesperada buscando algo.
‒¿De que hablas, Peach?... ‒comentó la Hyliana tras un suspiro viendo como su rubia amiga buscaba algo en su bolso.
‒A que no se porqué se quejan del comportamiento del idiota de Gawain si ellos solitos lo hacen estallar…¡Ash!, ¡¿En donde está?!
La castaña suspiró castañamente. Muy rara vez su amiga tenía razón y esta era de las muy pocas veces en la que su amiga utilizaba su cerebro. Si sabían que tan peligroso era Gawain, ¿para que provocarle?
‒A menos que tengan deseos suicidas tendría sentido…
‒¡No!, ¡Esta tampoco funciona!
Con sus ojos azules vio como Peach jalaba de sus cabellos, siendo carcomida por la desesperación ante lo que su pantalla imprimía, por lo que la heredera al trono de Hyrule decidió asomarse a ver que pasaba con su compañera.
"Lo lamentamos. Su tarjeta de crédito/débito no existe. Por favor, intente de nuevo"
Suspiró pesadamente al ver en lo que su amiga estaba tratando de hacer.
‒Peach…‒le habló con algo de cansancio‒…¿Por qué intentas comprar vestidos si sabes que tu padre canceló todas tus tarjetas?
‒¡Porque a veces se le olvida alguna!... ‒comentó desesperada y enojada. Sabía que no era por ella o por la pregunta, sino porque llevaba semanas intentando con todas y cada una de sus tarjetas bancarias, inclusive aquellas que hacía años que la chica no tocaba. Vio como sacó otra, una que nunca había visto en la cartera de su amiga, pensando en cuantas tarjetas la chica podía tener en su poder‒…Esta…‒vio como su amiga admiraba el plástico como si se tratase de alguien quien no comía desde hace días sostenía un mísero pedazo de pan y lo adoraba antes de usarlo como alimento‒…mi papi ni siquiera sabe que tengo esta…‒comentó con orgullo y confianza, ingresando el número de la tarjeta "secreta" y, viendo como la página cargaba, pensando por unos momentos que la princesa lo había logrado…
"Lo lamentamos. Su tarjeta de crédito/débito no existe. Por favor, intente de nuevo"
…O eso creyó…
‒¡Por todos los toads del reino, no!... ‒Esta vez, su amiga había entrado en un estado de pánico, dándole a Zelda algo de pena ajena‒…¡¿Ahora como iré al baile con alguno de mis vestidos que todos vieron?!
Antes de que la castaña pudiera decir algo, precensió como su amiga giraba su cabeza de manera macabra, acompañada de una diabólica sonrisa. Sin tener que preguntar que pasaba por su mente, puso una cara horrorizada ante la ya conocida petición de la rubia.
‒Oh no…
‒Oh sí…‒contestó ella, sin dejar de lucir peor que un demonio. Sabía que Peach podía manipular muy fácil a la gente, y lo que le iba a pedir era algo muy delicado para ella‒…vamos Zeldita, sabes que te pago…
A pesar de que ahora parecía más dócil, pacífica y tierna, la princesa hyliana sabía a lo que se enfrentaba: una princesa desesperada por un bello vestido en oferta.
‒Peach…‒suspiró pesadamente antes de proseguir‒…sabes que mi padre me la dio en caso de una emergencia…
‒¡Pero esta es una emergencia!... ‒exclamó la rubia, zarandeando a su amiga, quien no tardó en adquirir un pálido tono en su cara‒…¡El baile es en una semana y si no voy hiper, mega,ultra, super fabulosa moriré!, ¡por favor!, ¡por favor!...
Este se había vuelto en uno de los más grandes revuelos que Peach le había creado desde que eran amigas. Le debía mucho, por lo que era muy mal visto que no le ayudase con algo tan importante para ella como cuando para Zelda se le hizo muy difícil hacer amistad alguna tras el escándalo entre Ghya y Roy, siendo la princesa del reino champiñón la única quien la invitó cálidamente a comer con ella y sus amigas. Por otro lado, si su padre se enteraba que usaba su crédito para comprar un vestido completamente innecesario para un evento que para el cual, en verdad ambas muchachas tenían vestimentas, pensaba que su castigo sería mil veces peor que el de su amiga.
‒Vaya que es peor que cuando el maestro Red nos deja elegir una pokebola…
‒¡POR FAVOR!
Volvió a la realidad tras ese horrible chillido de Peach, así como darse cuenta que ahora ellas eran el nuevo escándalo de la cafetería. Teniendo que decidir entre volver a quedarse sola o recibir el peor castigo de su vida por su amiga…
‒¡Bien, bien!, pero solo si te callas…
…se arriesgó por su amistad…
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‒¿Cómo te va con la dichosa presentación, Marth?
Dirigió su atención a su hermana gemela, quien le traía una bandeja del desayuno del día, consistiendo en un plato de frutas con yogurt y almendras, junto con un vaso de jugo de naranja grande y un pedazo de bolillo con mantequilla y azúcar.
‒Gracias, Lucina…‒El Alteano sonrió y cerró su portátil paraprestar atención a tan delicioso manjar y no pensar en rastrear los trajes para su presentación de una semana, sintiéndose feliz de que estaba a menos de un día, gracias a una recomendación de su amiga Ghya de esa tienda donde le preparon trajes tan complejos como los que Ashera les pidió en esta manera‒…Ya tenía hambre…‒Y sin decir más empezó a digerir sus alimentos.
‒De nada…‒escuchó a su hermana responderle y sentarse a su lado. Empezaron a comer juntos como casi todos los días. De vez en cuando, Marth veía de reojo a ver si localizaba a su pelirroja amiga, pues lo más común era que el trío compartiera sus alimentos.
‒¿Ocurre algo Marth?... ‒su gemela le llamó un poco preocupada al ver que no le ponía atención del todo a la comida‒…¿Buscas algo en especial?
El chico se encogió de hombros.
‒A Ghya, nada en especial…
En cuanto terminó de decir el nombre de la pelirroja, veía como su hermana le veía de forma extraña, a lo que decidió alzar la ceja antes de preguntar:
‒¿Por qué esa cara?
‒Parece que el clavo sacó al otro clavo, ¿no?
Sonrojó al entender al porqué de la mirada rara de su hermana: creía que le gustaba su pelirroja amiga, cosa que para variar era falso.
‒¡No me malentiendas!... ‒negó con sus manos, completamente alterado por el malentendido causado por la peli azul en cuestión de su relación con Ghya‒…¡Ghya es solo una amiga!, ¡No me gusta!
‒Sí…claro…
Pero claramente su hermana solo le seguía el juego. No sabía que hacer, parecía que su hermana no podía entender que una buena amistad entre hombre y mujer si era posible aunque ella no lo pensase así.
‒Lucina…‒se talló la cara con frustración, sin saber como hacerle entender sus ideales‒…Ghya lleva siendo mi amiga desde hace años, no me atrae para nada…
‒Ah, conque sigues loco por e-…
‒¡Hola, Marth!
Pero el peli azul calló a su gemela porqué vio a la pelirroja acercándose de manera alegre con una bella chica pelinegra. Ya la había visto por los pasillos, pero lucía cada vez más hermosa mientras más se les acercaba, sonrojándose un poco al ver por qué se le apodaba "la bella nueva". Sintió un par de codazos de parte de su hermana, quien le veía de nuevo con mirada de cómplice, sabiendo que ella iba a guardar ese ligero gusto de su hermano si él accedía a ayudarle con sus tareas.
‒Sobre todo de matemáticas…
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‒¡Roy!, ¡Estoy hablándote!
El pelirrojo por fin reaccionó ante los llamados del celador, quien le había llamado para preguntarle un par de cosas sobre el castigo de Ashera, más que nada sobre la planeación de la presentación. Pero es que estaba tan cansado de haber estado la noche anterior practicando con Link, Marth y la pesadilla la canción y el baile, terminando siendo dos horas de discusiones y 15 minutos de práctica donde terminaron golpeándose unos con otros tratando de hacer los pasos, para finalizar con otros 15 minutos de discusiones.
Y como si fuera poco, Chrom cada viernes tenía que estar evaluando su progreso y, naturalmente, este era mínimo, apenas si llegaban a la mitad de la canción medio coordinados y sin revolver la letra de la misma.
‒Eso sí, los golpes mutuos persisten…‒Se aclaró la garganta antes de responder al celador, quien le veía impaciente‒Si Chrom, perdona…‒se talló los ojos para volver a ver al peli azul‒…, ¿Qué decías?
Esta vez quien suspiró pesadamente fue el hombre frente a él.
‒Te preguntaba como les fue en el ensayo de anoche…
‒ehmmm…‒¿Cómo decirle que apenas habían avanzado unos segundos más? ‒…¿bien?
Esta vez fue más un quejido de parte de Chrom, quien aparte pellizcaba el final de sus cejas, en modo de frustración extrema.
‒¿Les cuesta tanto sacar esto?... ‒lo vio con molestia, un estado que parecía empezaba a ser normal en el señor‒…¿En serio es tan pesado para ustedes trabajar juntos?
Eso hizo molestar a Roy, pues si era tan evidente, ¿para que gastaba las palabras y se las restregaba en modo de regaño?
‒¡Yo no pedí esto Chrom!... ‒Alegó, a lo que tristemente el peli azul le respondió.
‒pues cada vez que hostigaban a Marth empezaban a buscarlo ustedes solos…
‒Me refería a la humillación pública…
‒ojo por ojo, ¿no crees?
‒¿Qué dirá de mí Ghya?
‒Nada diferente, de seguro…
‒Haré el ridículo frente a ella…
‒¿Y desde cuando eso te molesta?
Esas palabras le hicieron reflexionar un poco, aunque la respuesta debió de ser "nunca me ha importado lo que esa tipa tonta piense de mí, la verdad si le molestaba y le dolía cada comentario negativo sobre él en su página.
‒No es posible…¿o sí?
‒Te sugiero de que, a menos de querer seguir haciendo el ridículo en frente de quien te gusta, empieces a comportarte…
Su cara estaba tan roja como su cabello, ¿Por qué demonios decía eso?
‒¡No se de que hablas!... ‒espetó furioso‒…¡No me gusta para nada esa loca!
Chrom solo sonrió de lado con estas palabras.
‒Entonces dime porque te importa tanto su opinión…
Además de rojo, quedó callado. No sabía que responder ante las palabras del peli azul. Es decir, Ghya era linda, pero no tanto, era lista, pero eso no le importaba, era una chiquilla molesta, de eso no había duda, le molestaba mucho lo mal que escribía en su blog y lo bien que hablaba de Marth, sí, pero eso le pasaba a cualquiera…¿no?
‒Pero si fuera así, hasta a Link le molestaría…
Y esque con el hylian era diferente, a él le importaba poco o nada lo que la amiga de Marth dijera sobre él…
‒entonces, ¿Por qué a mi sí?...
‒¿Ves como no sabes que contestar?
Solo bajó la vista ante las presiones del peli azul, pero oyó como este claramente reía un poco, de seguro sonreía porqué conocía una nueva manera de motivarle a sacar bien el baile.
‒Escucha, me encargaré que esto no llegue a oídos de Ghya, pero deben mejorar esta noche…¿va?
Suspiró pesadamente a manera de afirmación, lo bueno era que Chrom no iba a ver el asco de coordinación que se llevaría a cabo durante el ensayo, así que su posible secreto estaba a salvo…
‒Quiero ver mejoras cuando llegue…
…o no…
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‒Entonces, ¿con quien irás al baile Midna?
Aunque realmente no le gustaba la plática entre Linkle y Midna porque sabía el desenlace de esta última, Samus no podía en ese momento encontrar alguna excusa viable para esfumarse entre sus amigas, por lo que no le quedaba más que escuchar a la twili decir lo más obvio y odioso del universo.
‒Pues,… ‒dejó escapar unas risitas coquetas antes de responder ese nombre que la rubia esperaba que dijera‒…con Zelgius, claro esta…
Samus rodó los ojos discretamente al ver la emoción de la otra rubia presente.
‒¡Lo sabía!, ¡le gustas!
‒Claro que le gusto…‒comentó de manera orgullosa la princesa.
No odiaba la conversación porque no se sintiera feliz por la twili. Es solo que la chica, quien conocía a la noble desde que iniciaron la preparatoria, sabía tanto de ella como para saber que a un grandioso partido como Zelgius lo iba a terminar botando cuando a esta le diese la gana.
‒No me sorprende de ella, me sorprende de Zelgius que, sabiendo lo que Midna hace, salga con ella…
‒En fin chicas…‒escuchó a la peli naranja comentar mientras tomaba sus cosas y se levantaba de su asiento‒…ya me voy, quedé de verme con Zelgi 5 minutos antes de la clase, ¡Adiós!
Y sin esperar respuesta de ambas acompañantes, la twili se fue, haciéndole sentir gran alivio a su compañera de habitación…
‒Que romántica historia, ¿no Samus?
Esta simplemente vio con una cara de odio puro a la otra rubia por el simple hecho de volver a abordar el tema que empezaba a hartarle.
‒¿Lindo?, ¡¿Lindo?!... ‒comentó fastidiada nuevamente‒…Espera a que Midna se harte de Zelgius, a ver si se te sigue haciendo lindo…
En ese momento, la cara de Linkle se tranformó rápidamente de una sorprendida a una pícara, haciendo sonrojar a Samus.
‒¿Q-Qué?... ‒comentó sintiéndose un poco abrumada por esa rara mirada‒…¿Tengo monos en la cara o que?
Sin embargo, la chica solo seguía viéndola raro, cosa que empezaba a incomodarle.
‒Sabes Linkle, empiezas a dar miedo…
La gemela de Link solo se acercó a ella y le susurró de manera acosadora:
‒Vamos…yo se que te gusta Zelgius…
Mayor malentendido no pudo haber hecho que la rubia sonrojase más. A ella no le gustaba el capitán de esgrima, era solo que se le hacía tonto que conociendo a Midna el joven quisiera intentar algo serio con ella y no con alguien quien buscase algo formal, alguien de cabeza fría y de ideales establecidos, como…
‒Alguien como yo…
‒¿Ves como si te gusta?...
La fastidiosa voz de Linkle le volvió a perturbar. Era aterrador darse cuenta de esa manera que te gustaba el novio de tu amiga, pero no iba a emitir ni un comentario al respecto. Solo vio como Linkle se reía disimuladamente mientras le decía:
‒No le diré nada a Midna si tu me ayudas con la tarea hasta que ellos terminen…
No supo porqué, pero ella no supo decir que no a tal negociación…
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‒¡Mario!, ¡Basta!, ¡Esto es horrible!
‒¡Pero Luigi!, ¡No llevas ni media vuelta!
‒¡Eso es porqué es enorme!
Mario suspiró cansado. Su hermano era poco apto para esta tarea cuando encontraba excusas perfectas para no querer correr como cuando creía ver un fantasma en su hogar. No entendía a veces como diablos su hermano logró pasar las pruebas del equipo hace tiempo.
‒Tal vez porque vio a la pesadilla y quiso alejarse de ella…
‒¿Cómo vamos, Mario?
Volteó a ver al alado alumno que venía a ver la práctica de su nuevo integrante. Cómo le hubiera encantado al italiano de bigote decir que estaban completamente listos, pero solo pudo suspirar pesadamente.
‒No quiere recorrer más, porque le cansa…‒explicó con ese característico acento, realmente harto de poder influenciar a su hermano a ser más rápido‒…realmente no logro hacer que cambie de parecer al respecto de sus prácticas matutinas…
Pit le imitó el suspiro, pues no era la primera vez que el menor de los Marios no quería entrenar de mañana, como el halcón les había recomendado por la hora en que serían los juegos. El de cabello negro se rascó su cabeza, pensando en alguna clase de motivación para hacer que Luigi quisiera correr en círculos por bastante tiempo.
Podía entender el porque su hermano menor no quería entrenar tan temprano, es decir, se dormía menos, sudaba uno mucho, se llegaba más cansado y desanimado al desayuno y a clases, si es que llegaba a tiempo a estos, mayor era el reto de llegar oliendo bien al salón. Pero debía enseñar a su hermano que si se compromete a un equipo, debe de adaptarse a esa nueva decisión, pues era la primera vez que el chico experimentaba algo así y era natural que no entendiera del todo la cuestión de los sacrificios.
‒Sobre todo, dejar de hacer cosas cómodas…
‒¡Mario!, ¡Se me ocurrió algo!
Los ojos azules del italiano brillaron al ver la sonrisa astuta del ángel, pero se apagaron al ser revelado su maligno plan.
‒¡No!, ¡No haremos eso!... ‒exclamó con molestia al capitán‒…¡Prefiero mil veces perder los juegos a que mi hermano se lleve esa clase de sorpresas!
‒Oh vamos…‒comentó el ángel sin mayor problema, como si la reacción del peli negro fuese exagerada‒…no será nada grave, solo para hacerle correr un poco más…
‒Dije que no…‒el mayor de los chicos le dio la espalda al capitán, cruzándose de brazos. No podía creer que Pit le pidiese algo tan aberrante como eso. De ninguna manera iba a traicionar a Luigi de esa manera solo para ganar un trofeo.
‒¡Por favor!
Pero no contaba con el intento de manipulación del capitán, quien se encontraba de rodillas, rogándole como si con él quisiera casarse, cosa que le hizo sonrojar.
‒¡¿Pit, pero qué…?!
‒¡Por favor!... ‒el chico le rogó‒…¡Es la primera vez que me toca ser encargado de algo tan importante!, ¡¿Sabes lo que eso me hará?!
‒¿Un idiota llorón?
‒¡Me hará destacar como buen capitán del equipo!, ¡Y llamaré la atención de la chica más bella de toda la preparatoria!... ‒Lucía sincero, pero empezaba a hartarle, incluso esa sonrisa suplicante y ojos llorosos que le veían como si el fuese a asesinarlo y su último deseo era que tuviesen piedad de él‒…¡Por favor Mario!, ¡No suplicaré nada más mientras sea capitán!, ¡Por favor!, ¡Por favor!...
Fue gracias a la centésima vez que Pit le rogó que Mario aceptó a las desesperadas súplicas del ángel, con tal de que se callase para que su hermanito no lo escuchara, tratando de apartar de su mente que era una mala idea espantarlo el día que le tocase correr a la meta.
‒…o por lo menos, pido que lo entienda…
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‒Entonces, si intercambias el denominador, se simplifica la fra…¿Ravio?, ¿si quiera estas escuchando?
Pero su hermano menor se había dormido…otra vez. Hilda suspiró pesadamente. Sabía que su hermano pequeño tenía problemas para dormir, pero no sabía que eran tan graves.
‒Es decir hasta con los maestros que mis padres enviaban se dormía…‒suspiró pesadamente antes de sacar su arma maestra‒…Ravio, despierta o mamá te llevará al dentista cuando volvamos…
Y como arte de magia, el noble Loruleano despertó, aunque claramente bastante aterrado.
‒¡No, no!, ¡Dile que hago tus labores por un mes, pero que no!... ‒Hilda tenía que evitar reír ante las reacciones del menor, aferrándose al tenedor como si este le fuese a salvar del terrible destino. Cuando este le vio extrañado, no pudo aguantar más en no dejar escapar sus risas, logrando solamente que su hermano negase con la cabeza y dejase el utensilio en la mesa‒…¿sabes hermana?, hay mejores maneras de despertar a alguien que amenazarlo con su peor pesadilla…
‒Sí, sí…‒contestó la heredera al trono, limpiándose unas lágrimas de la risa‒…pero de otra manera no estarías del todo despierto, Ravio…
No pudo evitar reír de nuevo alver como su hermano menor quiso reclamar pero simplemente no pudo. Una vez recuperado su control, se concentró una vez más en las tutorías con su hermano.
‒Hilda…
Pero el chico de ojos verdes le veía con angustia, por lo que, como buena hermana mayor, cerró los cuadernos y le prestó toda su atención, realmente asustada de que algo malo le pudiera pasar al otro peli morado.
‒¿Qué pasó?
El menor jugó con sus manos unos momentos y miró al piso, como si se hubiese arrepentido de molestarle, cosa que llevó a Hilda a fruncir el ceño y hacer que su hermano le viese directamente a los rubíes que llevaba como ojos.
‒Ravio de Lorule…‒le habló de manera dura, como lo llegó a hacer su madre cuando estos se portaban mal‒…dímelo ya…
Y tras un enorme suspiro su hermano le habló sobre todas las malas noches que había pasado en la academia, pero lo que la aterró fue el hecho de como le describió los gritos de la víctima.
Era algo muy serio y que no se encontrase a tiempo podía ser algo realmente muy malo para quienquiera que fuera el adolorido. Debía hacer algo, debía comprobar por sí misma el tipo de quejidos, pues si venían de arriba, quería decir que era alguien de segundo o incluso de tercero y con esto, podía pedirle ayuda a su prima. Pero el verdadero problema era que solo era en la noche…
Aunque la astuta sonrisa de Hilda revelaba que tenía el plan perfecto a seguir…
‒Oh no…‒Habló su hermano al reconocer esa mirada.
‒Oh sí Ravio…‒contestó volteándolo a ver‒…te ayudaré, pero solo si prometes mantener la boca cerrada…
Sabía que su hermano, con esto, solo podía decir que sí…
¡19 servido!
Les recuerdo que la idea es llegar al capítulo 20, como modo de compensación de todo este tiempo que no he escrito mucho de este fic que me había propuesto acabar a inicios de este año :'v igual espero lo estén disfrutando y que este capítulo les genere las dudas y algunas respuestas que debió haber hecho :3
Bueno, explicaré brevemente, ya pasó un mes desde el castigo, esto es ya en octubre y ya pronto empezarán las competencias contra la escuela de Final Fantasy, donde nuestros chicos harán su presentación :v juasjuasjuas.
Si la escuela, mi trabajo y mi lap me lo permiten, haré un especial de Halloween en su debido tiempo para esta novela, sin dejar de lado su historia :B no es nada seguro, pero espero se pueda y les guste :3
Recuerden que estoy abierta a explicar algún detalle de la historia SIN HACER SPOILERS porque de aquí en adelante se volverá crucial que hayan entendido todo lo que ha pasado para entender lo que viene que ya es un poco más revoltoso, pero que si despejaron sus dudas y ponen atención a la lectura, no habrá problemas :3
Milenary: Por fin me pude sentar a leer un poco y, bueno igual lo diré en un review, sigo amando tu forma de narrar :3 y como va el desarrollo de la historia, sobre todo lo que le pasa a Life u.u ya vi que subiste D: tratare de leer más a prisa xD aunque igual espero pronto dejarte ese review :3
:v y eso que aun no es el capítulo, Life :B , si bueno, Ashera cree que era la mejor manera de calmarlos a todos de una vez por todas, pero si, fue un poco muy extremista. xD esque la hartó :B (aunque yo hubiera hecho lo mismo que tu Life :v no le darían ganas de meterse conmigo otra vez -u- )
¿No?, no es bonito, yo debería ir por unos frenos…y bueno, henos aquí con tres colmillos en un solo lugar :/ xD tu muy bien
Espero les haya gustado :) trataré de no tardar para el capítulo 20 :3
LinkJS: Gracias :D me alegro que te gustara el cap uwu, mmm…si respondo a eso, podría llegar a ser spoiler de la historia xD ya verás porque :B (aunque supongo que con esto te contesté de manera (?) )
PINKDIAMOND4000: :v creo que cualquiera xD si lo pensé, pero no, ya verás que lo que viene tiene estilo B) mmmm…mejor te dejo sorprenderte xD ya era hora que Malon se la pusiera fintita uwu y si :v arriba el rojo…ok no xD. #HailAqua :v es muy lista uwu y esa parte le gustó a su creadora, que es importante :B es decir, si a ella le gusta quiere decir que no estoy tan perdida xD uwu oh ¿si? :v ya veremos (?) Chrom siendo Chrom :B nada raro hasta ahora xD
Yelai: xD ¿ahora cuantos fueron?
Solo un poco (?) :v oh! Yo tengo que ver eso….espera (?)
xD! Me encantó, me mató de risa :B cada que ponen esa canción me acuerdo :v y aun así bailan mejor que yo TwT pero no, ya veras cual será (?)
No fueron 84...¿o sí? :O!
En fin, les invito a dejar review y a leer mis otras historias.
Nos leemos :D
