Desde hace rato que no actualizo esa historia y como es año nuevo pues he decidido continuar con las traducciones que deje pendientes, espero disfruten del capítulo de hoy.

Los Jóvenes Titanes no me pertenecen, tampoco me pertenece la historia que aquí les presento ya que todo eso es propiedad de sus autores, yo solo me encargo de su traducción y distribución al español.


Detrás de escena

Ropa Sucia

Robin se encontraba de camino a realizar una de sus actividades favoritas en todo el mundo: la lavandería. A Robin siempre le encantaba lavar la ropa. Le gustaba la limpieza y le gustaba estar limpio cuando luchaba contra el crimen. Le gustaba limpiar la ciudad de las sucias manchas de la delincuencia, pensó el chico maravilla y se rio de su juego de palabras.

Si…la vida de Robin era bastante triste.

Robin entro en la lavandería y abrió la lavadora/secadora más cercano. Estaba vacío. Felizmente estaba a punto de meter su ropa sucia cuando vio algo oculto dentro de la maquina ¡Era una prenda de ropa olvidada!

Naturalmente, Robin haría lo correcto y rescataría a la pobre e inofensiva pieza de tela que alguno de sus irresponsables compañeros de equipo dejo olvidada. Y eso fue lo que hizo, la agarro y la saco. Y cuando vio que era, sus ojos se abrieron en estado de shock.

Eran unas bragas.

Pero no cualquier tipo de bragas, lo que tenía en sus manos era nada y nada menos que una tanga de color rosa.

Robin se sonrojo. Era una de las tangas de Starfire, tenía que ser de ella, después de todo nadie más en la torre usaría unas bragas de color rosa.

¿Qué hago?— se preguntó el chico maravilla mentalmente— ¿Qué hago? ¿Qué debo hacer? ¿Qué debería hacer?

Y entonces una solitaria voz en lo más recóndito de su mente le interrumpió.

—Olfatéalas.

Robin hizo una pequeña pausa y pensó sobre esa opción por un momento, debatiendo consigo mismo si debería hacerlo o no.

¿Olfatearlas? ¿Qué acaso estas enfermo?

No, estoy perfectamente sano. Adelante, sabes que quieres hacerlo.

Pero es un poco asqueroso.

¡Oh vamos! ¡Nunca vas a tener esta oportunidad de nuevo! ¡Además nadie se va a enterar de esto!

Pero es poco ético.

La amas ¿Verdad? ¡Sabes que has esperado una oportunidad como esta desde que la conociste!

Robin asintió con la cabeza. No podía evitarlo. Después de todo era justo lo que haría cualquier chico adolecente de su edad ¿Verdad? Poco a poco y con mucha precaución, se inclinó hacia la ropa que tenía en sus manos y tomo una gran bocanada de aire.

Luego se inclinó hacia atrás y sonrió para sí mismo, disfrutando de la agradable fragancia. Y es que olía bastante bien, pensó para sí mismo, era una fragancia realmente embriagadora. Tal vez otra olfateada no le haría daño.

—Ejem— dijo una voz detrás de él.

Robin se dio la vuelta rápidamente para encontrarse con una muy molesta y enojada Raven mirándolo fijamente. La chica tenía el ceño fruncido y las mejillas sonrojadas casi o más que las de Robin.

—Si has terminado de profanar mi tanga— dijo Raven con amargura tratando de no descuartizar y acto seguido ocultar el cadáver de su líder en ese momento— ¡Me gustaría que me la devolvieras!

Fin