Los Jóvenes Titanes así como la historia no son de mi propiedad, yo solo me encargo de su distribución al español.


Detrás de Escena

¡Cyborg el Casamentero!

—Mmm…—pensó Cyborg mientras escuchaba rugir a su estómago— Tengo mucha hambre. Creo que es hora de que termine con ese delicioso pie que deje en la nevera.

Lamiéndose los labios, el titán de metal se levantó rápidamente y miro la hora. Eran exactamente las dos de la mañana, pero eso no lo detendría ¡Él estaba hambriento!

El hombre de metal salió de su habitación y se dirigió a paso veloz hacia la cocina. Sus pensamientos eran dominados por visiones de grandes cantidades de todo tipo de carnes y por lo tanto no se dio cuenta de que la cocina (o más bien las luces de la sala común estaban prendidas) estaba ocupada. Pero no tardo mucho tiempo en darse cuenta de esto.

Al abrir la puerta de la habitación principal se encontró con Chico Bestia y Robin sentados en la mesa de la cocina. Chico Bestia estaba vestido solamente con un par de calzoncillos y una playera blanca, en cambio Robin estaba nada más y nada menos vestido con una bata de baño. Los dos parecían estar perdidos en sus pensamientos con grandes ojeras bajo los ojos y latas de coca-cola cubriendo el suelo.

— ¿De qué me perdí?— pregunto Cyborg tomando asiento junto a sus amigos. Ambos titanes levantaron la mirada para ver a su compañero robótico, pero no dijeron nada. Ambos parecían unos zombis.

—No podemos…dormir— murmuro Chico Bestia entre dientes golpeando su cabeza contra la mesa. El chico verde levanto la cabeza y nuevamente la estampo contra la mesa, Chico Bestia continuo golpeándose la cabez mientras Cyborg miraba al chico maravilla esperando una explicación.

—Chico Bestia y yo hemos tenido problemas para dormir estas últimas semanas— respondió Robin en voz baja mientras observaba como el changeling seguía golpeándose la cabeza contra la mesa— ¡Ya detente!

—Lo siento…— dijo Chico Bestia algo avergonzado.

—Tal vez les pueda ayudar— comento Cyborg.

Robin y Chico Bestia se miraron uno al otro para después reír nerviosamente.

—Lo dudo mucho…— respondió Robin con simpleza.

— ¡Oh, vamos!— exclamo Cyborg— ¡Solo díganmelo! ¡Prometo que les ayudare de alguna manera!

—Bueno…— comenzó a decir Chico Bestia mientras miraba a Robin. El chico maravilla simplemente se encogió de hombros— Supongo que no haría daño.

—Muy bien— dijo el hombre de hojalata con una sonrisa— ¿Cuál es el problema?

—Bueno…básicamente son…las chicas— dijeron ambos titanes en perfecta sincronía.

— ¿Las chicas?— pregunto Cyborg sin poder evitar ampliar su sonrisa— ¡Vamos, denme detalles!

—Bueno…se trata de Starfire— dijo Robin algo nervioso.

—Y Raven— continúo Chico Bestia.

Ambos chicos se sonrojaron y bajaron la mirada completamente avergonzados. Cyborg no pudo evitar reírse de esto.

— ¡Oigan, no es nada de qué avergonzarse!— les dijo Cyborg mientras les daba a ambos unas cuantas palmaditas en el hombro—Quiero decir ambas son infernalmente sexys, yo lo haría con Starfire en un latido del corazón. Aunque Raven no se queda atrás…

El Cyborg se detuvo cuando vio la cara de disgusto de sus compañeros de equipo. Robin estaba todo rojo de rabia y los ojos de Chico Bestia parecían a punto de salirse de su cabeza.

—Um…no es que yo hiciera algo como eso con ellas— dijo rápidamente el hombre de metal— Pero puedo entender porque están tan obsesionados con las dos.

—Como digas…

—Entonces ¿Cuál es el problema?— pregunto Cy.

—Soñamos con ellas constantemente— explico el titán verde levantando la mirada— ¡No tienes ni puta idea de lo molesto que es! ¡Esta es la vigésima segunda noche en la que Robin y yo estamos aquí! ¡Simplemente no puedo sacar a Raven de mi cabeza! ¡Hasta ya se me acabaron todos mis boxers limpios!

—Yo realmente no necesita saber eso.

— ¡Bueno, vas a tener que escucharlo de nuevo porque yo paso por el mismo problema!— grito Robin a todo pulmón— Sin embargo dejando nuestra ropa sucia a un lado, necesitamos que esto se detenga. ¡Ambos estamos obsesionados con ellas dos! ¡Necesitamos ayuda!

—Eso es verdad, porque realmente la necesitan urgentemente— respondió el hombre de hojalata— ¡Bueno, ustedes han venido al lugar indicado! ¡Cyborg el casamentero está a sus servicios! Empezaremos contigo, Robin. Tu problema es bastante sencillo de responder.

— ¿Qué quieres decir?

—Está bien, quiero dejar esto bastante claro para ti tan humanamente como sea posible— dijo Cyborg mirándolo fijamente a los ojos— Follatela.

— ¡¿Perdón?!

— ¡Lo digo en serio!— respondió Cyborg tan serio como fuera posible— ¡La chica está completamente loca por ti! Tendrías que ser un estúpido o ciego para no verlo ¡Decir que ella no te ama es como decir que Chico Bestia no es verde!

— ¿Estás seguro?— pregunto el chico maravilla mirando al hombre mecánico.

— ¡Estoy completamente seguro de eso!— respondió Cyborg con un pulgar arriba— ¡Ahora lleva tu trasero blanco a su habitación y hazle el amor hasta que ya no puedan más!

—Si tú lo dices— y dicho esto, Cyborg empujo a su líder fuera de la habitación.

— ¡Y no vuelvas hasta que dejes de ser virgen!— grito Cyborg cerrando la puerta corrediza. Dándose la vuelta, observo fijamente a Chico Bestia.

—Solo espero que mi concejo le haya sido de ayuda.

Continuara…