Hola queridos lectores! Se que me desaparecí un mes entero pero estaba de vacaciones y me fui con mis amigas de viaje a disfrutar de la vida jajaj, me desconecte de la tecnología para disfrutar más, solo tenía mi celular sin internet. Acabo de llegar porque comenzaron mis clases en la uni y estoy trabajando de nuevo. Bueno aquí subo mi capítulo 10. Gracias a todos ustedes por sus comentarios y sus mensajes los quiero. Tengo un fic en mente que quiero subir este es full drama lloraran, patearan, pucha no sé pero yo le veo bueno. Espero que lo lean se llamara "DEJAR DE AMARTE"
"Contábamos los años que estaríamos juntos, cada año era una estrella del universo."
Capitulo 10: Amor.
Pov Qiang:
Algunos dicen que existe el amor a primera vista, otros piensan que es una cursilería inventada y que solo es la atracción física que es lo que primero sientes. Yo no sabía ninguno de los dos porque jamás me sentí así excepto cuando la vi, Cuando vi sus hermosos ojos azules, su cara angelical, todo de ella me fascinó. En mi larga vida pude ver a muchas mujeres de belleza innegable pero jamás sentí nada, pero al verla a ella sentí algo más que la atracción física, mi alma anhelaba por ella.
- Hola?- escucho que hablo ella y por Kami, su voz son como pequeñitas campanas. Tengo un poco de miedo de está inmensa atracción que siento por dentro. Le tememos a lo desconocido. Mi bestia me anuncia que ella es nuestra compañera! Sera cierto?.
-Hola- Respondí. Cuando iba a formular una pregunta escucho a alguien gritando.
-Kagome!- grito un hanyou histérico.
Kagome se voltea para enfrentar a Inuyasha. – Por qué gritas así Inuyasha? Así vas a despertar a toda la aldea!- respondió enojada la miko.
-Que pasa?, pasa que me despierto y que solo esta la vieja bruja de Kaede y tu no estabas!- Inuyasha empezó a olfatear ya que capto un olor desconocido.- Con quién estabas Kagome?- preguntó.
Kagome se volteo para mirar al hombre misterioso, pero ya no estaba. Que raro pensó ella. Habrá sido mi imaginación? No lo creo! Yo escuché su varonil voz.
-Nada Inuyasha, solo estaba entrenando; Ya están todos despiertos?- preguntó la sacerdotisa, que de reojo trataba de ubicar al hombre que vio hace unos momentos.
-Si, la vieja de Kaede ya se levantó, el enano de Kameromaru aún duerme; ya muchacha vámonos que te esperan- caminaron de regreso a la aldea sin saber que unos ojos color jade los veía atentamente.
-Kagome- pensó el, así que ese es tu nombre.
El será su compañero? Se preguntó Qiang. Y se molestó por ese pensamiento. No le gustaba como ese sentimiento se sentía en su pecho.
-Espero volver a verte pronto Kagome- pensó Qiang y sin más se fue rumbo al sur.
x-X-x
La mañana tocaba las tierras en el Oeste, el Lord Occidental estaba sentado en la mesa del gran salón para la merienda de la mañana. Estaba solo.
Ni había bulla, no había risas. Sus oídos por primera vez anhelaban ruido.
Recordaba cuando Kagome llegaba al gran salón con mucha comida deliciosa preparada por ella para que coman los dos.
También recordó cuando ella venía con un Kameromaru aun pequeño en su verdadera forma para desayunar.
Ya no había nada. Habrá tomado la mejor decisión? Se preguntó, por supuesto que sí. El nunca se equivocaba.
Aiko ya debe de estar despierta. No porque ahora es la reina de estas tierras debe de ser una holgazana pensó que irritación Sesshomaru.
Como extrañaba a la miko, no se podría mentir pero era lo mejor. No necesitaba debilidades patéticas.
x-X-x
Cerca de las tierras Asiáticas, poco a poco unas manchas negras avanzaban hacia varias tierras, era como una infección, una peste. Nadie sabe de esta terrible enfermedad.
La maldad llegaba, infectando el mar, poco a poco avanzando sigilosamente para contaminar todo el mundo.
