Capitulo 3: La revolución de los hombres
Las mañanas en Kuoh eran bastante agradables, el sol se asomaba por las montañas gentilmente, sus rayos entraban en la habitación por las ventanas iluminándola lo suficiente para ver perfectamente, dentro de esta se encontraba Ise durmiendo.
El reloj de su cama marcaba las 6:50 AM, aún faltaba más de una hora para que iniciaran las clases en su nueva escuela, pero la costumbre que arrastraba de la anterior lo hicieron abrir los ojos lentamente. El sonido de las aves afuera lo fue trayendo de vuelta a la realidad, miro al techo y posteriormente se pasó sus manos por el rostro, intentaba recordar lo que había sucedido la noche anterior, todo el drama de haber vuelto, lo que Rias le había dicho, y la propuesta de Vali acerca de formar una banda.
Se acomodó sentándose en el borde de la cama, esas últimas dos cosas eran algo que debía meditar con cuidado, por una parte tener una banda era algo que había querido desde pequeño, sin embargo la única persona que realmente tenía conocimiento musical que el conociera era Saji, por lo que esa idea se fue desvaneciendo de su mente al no haber nadie más, no estaba seguro de aceptar. Por otra parte lo de Rias sí que fue un golpe que lo dejo en la lona, si lo que Rias sentía era algo que no estaba dispuesta a cambiar entonces este era el fin, se suponía que el había dejado la casa Gremory durante los últimos 10 años solo con el pretexto de obtener una mejor educación y así no alejarse de ella, el solo pensamiento de esto lo hizo soltar una amarga carcajada, -Muy bien Hyodo, toda una década a la basura, MALDITO IDIOTA-Pensó el castaño.
Sintió como todo su esfuerzo era tomado cual bola de papel para ser lanzado a la basura, pero sus amargos pensamientos fueron interrumpidos por golpes en la puerta.
-Joven Ise, tengo su nuevo uniforme, lo dejare en la puerta para usted, por favor tome una ducha y póngaselo-. La voz de Grayfia era la dueña de aquella frase, así que Ise se levantó de la cama tratando de olvidar todos los pensamientos rondando en su cabeza. Abrió la puerta y miro al piso, ahí estaba su nuevo uniforme, una camisa blanca, pantalones de vestir, una chaqueta negra y…. ¿un moño de corbata?.
-Oh no, están locos si creen que lo voy a usar-. Dijo el castaño en rebeldía absoluta mientras lo observaba con desprecio.
Simplemente lo dejo sobre su mesa de noche y se dirigió al baño, no debía perder tiempo, era su primer día y debía dar una buena impresión. Luego de terminar la ducha se secó y vistió lo más rápido posible y por supuesto ignoro por completo el moño.
Bajo las escaleras y se dirigió al comedor, rezaba por no encontrarse con Rias, quería empezar el día de la mejor manera posible por lo que evitar a la pelirroja parecía la mejor idea por el momento. Zeoticus se encontraba sentado en el comedor, tomaba un café mientras leía el diario.
-Vaya, buenos días hijo, ¿qué tal tu primera noche en la casa?-. La pregunta de Zeoticus fue respondida por una mueca entre sonrisa y desazón, Zeoticus lo entendió a la perfección, lo de anoche había sido una sorpresa para todos, sabían que Rias había sido afectada por el repentino viaje de Ise hace 10 años, pero creyeron que verlo otra vez la haría feliz, por supuesto que eso no fue así. –Escucha Ise, sé que no quieres pensar en lo que paso anoche, pero tú y Rias no se podrán evitar por siempre, ella ya se fue a la escuela, que por cierto también es un lugar donde la veras seguido, por lo que te sugiero que intentes arreglar las cosas-.
La mueca de Ise se hizo aún más grande, aquella mirada cargada de ira que Rias le había propinado fue como una puñalada al corazón, él quería a Rias, era como su familia, por lo que volver a sentir aquel dolor era algo que él jamás querría. -¿Cómo lo hago tío?, ella me odia pude verlo en sus ojos, no creo que las cosas puedan ser como antes-.
Zeoticus miro a Ise complicado, la verdad él tampoco tenía idea de cómo podría ayudar al castaño, la situación era delicada y al parecer lo único que podría arreglar las cosas seria el tiempo. –Dale algo de tiempo, espera mientras las aguas se calman, que ella se acostumbre a tu presencia y viceversa tanto en esta casa como en la escuela, y luego de eso deberemos esperar a que esa mirada desaparezca de sus ojos-.
Ise asintió cabizbajo, pero al parecer esa era la única solución por el momento, nada más podía hacer. Un empleado de la casa dejo una taza de té y un sándwich frente a Ise quien empezó a comer de inmediato, no debía perder tiempo. Repentinamente su celular vibro dentro de su bolsillo, al sacarlo pudo ver un mensaje por parte de Vali, habían intercambiado números luego de que Ise le prometiera pensar en su propuesta, el mensaje era la dirección de su escuela en Google maps, Ise sonrió nervioso ya que de hecho no sabía cómo llegar a la misma, si no fuera por ese mensaje probablemente se hubiese perdido apenas saliera de la casa.
Miro el reloj, no lo quedaba suficiente tiempo como para darse el lujo de desayunar con tranquilidad, por lo que acelero el paso de su comida.
-¿Qué estás haciendo hijo?, si comes de esa manera te terminara cayendo mal-. Dijo Zeoticus al ver a Ise comer como si fuera su último día de vida.
-Lo siento tío, pero llegare tarde en mi primer día de lo contrario y no quiero que eso suceda-. Dijo Ise sin parar de comer.
-¿Acaso planeas caminar?, ¿no usaras esa bestia de la cochera?-. Ise levanto su cabeza, ¡pero por supuesto!, el auto que Sirzechs le había regalado, se relajó un poco pero tampoco quiso andar de sobrado, rápidamente le envió un mensaje a Saji y también a Vali, diciéndoles que lo esperaran en un punto específico del camino hacia la escuela.
-Bien, supongo que llegar a la escuela en esa cosa llamara mucho la atención, pero de otra forma llegaría tarde, así que me voy-. Ise se levantó de la mesa despidiéndose de Zeoticus, tomo su mochila y se dirigió rápidamente a la cochera, aquella bestia roja y negra lo estaba esperando, tomo las llaves de la cochera y subió, el motor sonaba increíble, Saji definitivamente hizo un bien trabajo con el motor, se sentía increíble, y cuando llego a la reja de la casa el mismo guardia de antes lo recibió.
-¿Se va a la escuela señor Hyodo?-. Dijo el guardia a Ise, este se sintió un poco incómodo al ser llamado señor.
-Sí ya me retiro, buenos días-. El guardia abrió la reja e Ise se retiró rápidamente, sentía que jamás se cansaría de conducir el auto, la gente en la calle se le quedaba viendo y con razón, cualquiera se sentiría intimidado si viera uno de esos en la calle, observo la radio del vehículo, a pesar de que el auto era de los años 70 la radio era de último modelo, así que conecto su celular para poner algo de música.
Saji estaba esperando fuera de su casa, hubiera partido a la escuela antes de no ser porque Ise le había enviado un mensaje diciéndole que lo esperara, así que aquí estaba ahora, miraba su reloj, faltaban 10 minutos y aún estaba aquí.
-¿También esperas a Hyodo?-. Una voz a su lado lo saco de su espera.
-¿Qué haces aquí Vali?, ¿Ise también te pidió que vinieras?-. Pregunto Saji al platino, este simplemente asintió con la cabeza. –Por cierto, ¿y tú uniforme?.
-¿Qué tiene de malo mi ropa?-. Pregunto Vali, que por cierto lo único que usaba del uniforme oficial eran sus pantalones y la chaqueta, la camisa era negra en lugar de blanca y el moño estaba totalmente ausente.
-Nada, solo que tendrás problemas si te ven así-. Dijo el rubio al platino, quien simplemente sonrió. Saji sí que vestía su uniforme correctamente, la verdad preferiría no usarlo pero sus padres lo obligaron, apenas un día en Kuoh y las cosas ya eran como antes.
Ambos se mantuvieron en silencio durante unos segundos hasta que el sonido de un potente motor se escuchó acercándose.
Ise llego al lado de ambos, tenía Back in Black de Ac/Dc a todo volumen. -¿Quieren que los lleve?. Dijo Ise riéndose.
-Wow, tienes que estar bromeando, ¿Por qué no mencionaste esto ayer?-. Dijo un impresionado Vali observando el auto.
-Jeje, yo fui quien lo dejo así, es hermoso no-. Dijo Saji sonriendo orgulloso de su trabajo.
-Es increíble hermano, ¿Qué esperamos?, vámonos rápido antes de que nos atrasemos-. Saji paso al asiento de atrás y Vali se fue como copiloto, Ise acelero lo suficiente como para llegar rápido y no tener problemas con la policía.
En las afueras de la escuela Rias había estacionado su motocicleta rosa fuera del edificio viejo, que al mismo tiempo era el hogar de su club, el "Club de investigación paranormal", aunque nadie podía asegurar si realmente a eso se dedicaban sus miembros, más que nada era un club exclusivo para los más populares de la academia, nuestra querida Rias era su presidenta, y cada día era recibida por cientos de fanáticas que admiraban a la pelirroja, esta las recibía con una gentil sonrisa mientras bajaba de su motocicleta rosa y se quitaba su casco rojo, era una chica muy amable y social, su única excepción había sido con Ise con quien fue muy ruda, incluso ella se había dado cuenta y ahora se encontraba bastante confundida, no quería aceptarlo, pero una pequeñísima parte de ella quería lanzarse a los brazos de Ise y abrazarlo, pero la ira era más fuerte.
-Rias, llegas más tarde de lo habitual-. La figura de una chica pelinegra se asomaba entre la multitud de admiradoras, cuando la vieron llegar se quedaron totalmente calladas, pero sentían la misma admiración.
-Buenos días Sona, espero que estés bien, o al menos mejor que yo-. Dijo Rias a su amiga.
-Eso quisiera Rias, pero la verdad nuestra situación parece similar-. Respondió la morena.
-¿Alguna novedad?-. Pregunto Rias, a lo que Sona quería responder, pero al ver la cantidad de personas a su alrededor decidió mejor guardarlo para otro momento.
-Prefiero discutirlo en privado-. Dijo Sona provocando un lamento general en las demás chicas quienes estaban deseosas de escuchar el chisme.
Sona Shitori, o bueno, en Realidad Sona Sitri, su familia paterna es originaria de Francia, su madre es de Japón, su padre es un magnate de los grandes negocios financieros, en su juventud conoció a la madre de Sona en uno de sus viajes de negocios, una noche de alcohol, pasión y pum, nueve meses después ella nació, su madre decidió mantenerlo en secreto ya que no quería arruinar la vida de quien fuera el padre de su hija, puesto que cuando ella lo conoció este se encontraba en un proceso de separación con su antigua esposa e incluso ya tenía otra hija.
Meses después estos se reconciliaron y la anécdota quedo solo como un impulsivo acto sexual en un periodo de soltería, pero años después aquel hombre volvió a Japón, y para su suerte este se encontró con la misma mujer, solo que esta vez ella estaba acompañada por Sona. La verdad salió a la luz luego de que investigara acerca de su ex amante de una noche, aquella chica era su hija, las fechas de nacimiento coincidían en 9 meses después de su viaje.
Sona había descubierto la identidad de su padre hace solo un mes, y eso la tenía muy preocupada su padre la había estado tratando de convencer que aceptara su apellido, y que incluso conociera a su hermana, la situación estaba muy tensa, pero ella mantenía la compostura en publico
-¿Por qué no vienes al club luego de la escuela, podemos hablar si lo necesitas?-. Rias trato de apoyar a su amiga pero cuando esta iba a contestar pero de pronto un fuerte estruendo se escuchó en la entrada de la escuela, seguido de….
Well I'm back in black!
Yes I'm back in black!
Ambas chicas observaron la entrada de inmediato siendo imitadas por las demás chicas junto a ellas, un grupo de estudiantes se habían reunido en la entrada para ver que sucedía, Rias y Sona comenzaron a caminar hacia la entrada también.
-Maldición Saji, ¿era necesario subir el volumen a tal nivel?-. Dijo un molesto Vali al rubio, este tenía una sonrisa en su rostro, Ise solo lo miraba de manera neutral ya que si bien le molesto llamar tanto la atención, también fue divertido.
-Pues creo que de cualquier forma no hubiéramos podido evitar llamar la atención, es decir míranos, estamos en un deportivo clásico rojo metálico, ¿creen que hubiéramos podido siquiera pasar desapercibidos? . Vali quiso refutar a las palabras de Saji, pero tenía razón, hubieran llamado la atención de cualquier forma.
-Ya dejen de discutir y entremos de una vez, se nos está haciendo tarde y no quiero tener problemas el primer día-. Ise tomo su mochila y bajo del auto siendo seguido por Saji y Vali.
La multitud los observaba fijamente, muchos susurros se podían escuchar, entre ellos los típicos:¿Quiénes son ellos?, ¿Son nuevos?, ugh que mal, son hombres.Los 3 jóvenes realmente no creyeron del todo lo que Azazel les había dicho acerca de los hombres de esta escuela, pero la realidad parecía ser así.
De entre la multitud Rias observaba lo sucedido, aquel auto era para Ise, ¡pero claro!, porque no se le ocurrió antes, la verdad lo último que quiera era seguir tratando con él, así que simplemente se dio media vuelta y se fue sin que fuera vista por nadie.
-Bueno, ¿quién quiere ser el primero en cruzar el muro de hembras?-. Pregunto Vali al ver que todos los hombres que se encontraban en la multitud se alejaban ante la mirada amenazante de Sona, las mujeres que quedaron se cruzaron de brazos frente a la entrada, casi parecía que estuvieran haciendo una muralla humana.
Una mano se posó sobre el hombro de Ise, este miro sus espaldas encontrándose con una cabellera Azul, el corazón casi se le para a Saji al ver de quien se trataba.
-Yura….- Fue todo lo que el castaño pudo decir.
La peli azul rio levemente al ver la reacción de Ise. –Oh veo que recuerdas mi nombre, que atento y educado-. Yura camino hasta el "muro" de mujeres en la entrada, la atenta mirada de Vali e Ise sumada a la mirada asustada de Saji tenían como objetivo a la peli azul, quien levanto su mano y alzo la voz. –Somos nuevos estudiantes transferidos y agradecería mucho que nos dejaran entrar a mí y a los chicos allí atrás, aunque pueden hacer una excepción con el rubio.
-¡Oye, porque yo debo ser excluido!-. Grito Saji indignado, lo que provoco una risa a Yura.
Sona se acercó entre la multitud, estas la dejaron pasar hasta quedar frente a Yura, observo fijamente a los 4 nuevos alumnos con su fría mirada, una que penetro fuerte en Saji quien quedo petrificado con la belleza de la morena. -¿Ustedes son los alumnos de la ciudad vecina?-.
N/A: la verdad se escucha algo vacío decir simplemente "La ciudad vecina", y tomando en cuenta que nos referiremos a esta varias veces en el futuro sería mejor darle un nombre, así que si alguien tiene alguna sugerencia déjela en los Reviews.
-Así es, y la verdad quisiéramos entrar,¿ es posible que eso suceda?-. Dijo Yura a Sona, esta había solicitado a la directora Penemue un grupo de hombres con registros dignos de Kuoh para elevar la popularidad de la escuela, la cual había caído por culpa de los inmorales alumnos hombres que habían llegado a Kuoh, que si bien no eran la mayoría ni mucho menos sí que eran bastantes.
-Adelante, pueden pasar, la directora los espera en su oficina, asegúrense de ir -. Dijo Sona, Yura sonrió y pasó en medio del espacio que había sido dejado, Ise, Saji y Vali la siguieron un par de segundos después, ganándose unas miradas desconfiadas de las mujeres.
Cuando estaban lo bastante lejos de la multitud como para ser escuchados Ise rompió el silencio. –Parece que el maestro Azazel tenía razón, sus miradas estaban llenas de temor y desconfianza, no se quien lo habrá provocado, pero imagino que es nuestro deber arreglarlo-.
-Que molestia, ¿Qué idiota puede ser tan descontrolado y pervertido para provocar una histeria colectiva como esta?, realmente están mal, ¿tú qué opinas Saji?... ¿Saji?-. Vali no obtuvo respuesta, el e Ise miraron al rubio, este tenía una mirada perdida y la cara totalmente sonrojada.
-Oh no, no es posible-. Dijo Ise, al parecer él sabía que le sucedía a su mejor amigo.
-¿Qué?, ¿Qué es lo que le sucede?-. Pregunto Vali al castaño quien simplemente negó con la cabeza. – ¿Ya lo habías visto así?-.
-Solo una vez, y no fue nada bueno, esto solo significa algo-. Ise miro a Vali muy preocupado, que podría haberle pasado para quedar así. –Está enamorado-.
-¿Qué?-. Pregunto Vali sin creer lo que oía.
Ise quiso responder, pero el sonido de la campana de la escuela lo sorprendió.
-Sera mejor que nos apresuremos, hay que ir a la oficina de la directora de inmediato-. Dijo Ise.
-Claro socio, ¿pero acaso sabes dónde está?, porque si bien lo recuerdo nosotros acabamos de llegar-. Luego de la pregunta de Vali, Ise quedo en blanco, ¡demonios, sabía que debería haber llegado antes!.
-GENIAL, ¿Y AHORA QUE?-. Ise levanto sus manos al cielo exageradamente, Vali se tomó la frente desesperado, pero antes de que cualquiera de los dos pudiera hacer otra cosa una risa se escuchó en el pasillo.
-Jajajaja, vaya parece que Azazel tenía razón, son todos unos personajes, especialmente usted señor Hyodo-. La dueña de la voz los observaba desde el final del pasillo, Penemue, la directora de la escuela los observaba con diversión. –Síganme caballeros, los guiare a mi oficina, ¡ah!, y no vallan a olvidar al señor Saji.
La mujer de cabello morado dio la vuelta y comenzó a caminar, seguida de cerca por Vali e Ise, quienes llevaban a Saji de los brazos, la oficina estaba un par de pasillos más adelante, y nuestros protagonistas observaban a detalle la que de ahora en adelante seria su nueva escuela, era bastante grande y lujosa, sería fácil perderse aquí.
Al llegar a la puerta de la oficina Penemue dejo entrar a los jóvenes primero para luego cerrar la puerta, se sentó y les dio una señal con su mano para que ellos hicieran lo mismo. Antes de comenzar a explicar le dio un vaso de agua fría a Saji para que saliera de su transe.
-Bueno muchachos, muchas gracias por venir, ya he atendido a la señorita Tsubasa y le explique la situación, ahora es su turno. Las cosas no son las mejores en cuanto a la población masculina, la razón por la cual ustedes están aquí es simple, Sona Shitori mi querida mano derecha, me parece que ya la conocieron-.
-Oh, ¿la morena de la vista aterradora?, efectivamente la conocimos, es todo un encanto-. Dijo Vali en tono sarcástico.
-Pues la verdad sí que intimida con su mirada, pero imagino que tiene buenos motivos para desconfiar-. Dijo Ise.
-Yo creo que es hermosa-. Dijo Saji, lo que dejo un silencio totalmente incomodo en la sala, Ise negaba con la cabeza y Vali lo miraba como si estuviera loco.
-No es el único que lo piensa señor Saji, ella es una de las grandes bellezas de la escuela junto a la señorita Gremory, la idolatran tanto hombres como mujeres, pero créanme cuando les digo que es una misión casi imposible hacer que acepte salir con alguien. Dijo Penemue tumbando toda esperanza en el pobre Saji. –Como sea, ella es la razón de que ustedes estén aquí, sus expedientes son simplemente impecables, claramente están a la altura de esta escuela, a diferencia de ciertos individuos que llegaron aquí hace un año cuando empezamos a aceptar hombres en la escuela, lo hicimos con la esperanza de crear una nueva era en esta institución, pero el tiro salió por la culata, la cantidad de hombres insanos que llegaron fue inesperada, durante un año han estado causando el terror en nuestras chicas y dejando nuestra reputación por los suelos, ese fue el momento en que Sona se me acerco con una petición-.
Penemue se levantó de su silla y observo el patio por la ventana de la oficina.
-Quiso que trajera ejemplos a seguir para los hombres-. Dijo Ise, tratando de acertar lo que Penemue estaba por decir.
-Exactamente, ella asumió el rol de presidenta del consejo a principios de este año, este es su último año en la escuela y quiere irse dejando un gran cambio, ahí es donde Sirzechs entro, el me ayudo a contactar a Azazel para hacer este trato, espero que ustedes me demuestren que mi decisión fue la correcta, confió en ustedes-. Dicho esto, Penemue abrió un pequeño cajón de donde saco unos papeles y le entrego uno a cada uno. –Estos son sus horarios, también tienen los tiempos de descanso y el número de su clase, en el reverso también hay un mapa de la escuela, imagino que les hará falta en estos primeros días, pueden retirarse ya caballeros, buena suerte.
Los tres se levantaron y salieron de la oficina, estando afuera los tres observaron sus respectivos horarios, al parecer los tres habían quedado en clases diferentes.
-Bueno, supongo que tiene sentido que nos manden a distintas clases, después de todo tenemos que mejorar la reputación de este lugar-. Dijo Saji mientras miraba el horario.
-Espero que estos idiotas no nos vayan a fastidiar tanto, de lo contrario no me va a importar tirarles unos cuantos dientes-. Dijo Vali.
-No causemos problemas el primer día, si estos tontos nos causan problemas asegurémonos de resolverlo de manera verbal, nada de golpes Vali-. Dijo Ise al platino, este lo observo molesto, pero luego sonrió.
-Bien, lo que digas jefe, por cierto aprovecha de pensar en la propuesta de ayer-. Dijo Vali antes de irse.
-Oye-. Dijo Saji llamando la atención de Ise. –No sé tú, pero hemos soñado durante años tener una banda, en nuestra antigua escuela no nos era posible gracias a sus estrictas reglas, pero aquí es diferente, aquí no deberíamos tener problemas, solo debemos encontrar a otros dos que toquen los instrumentos que faltan, así que mejor hazle caso a Vali y piénsalo, ¿Si?.
-Mmm…. Supongo que no me hará daño-. Dijo Ise sonriendo, lo que causo que Saji también lo hiciera.
-Bien, buena suerte hermano-. Dicho esto Saji también se retiró.
Ise decidió que también debería ir a su clase, suerte que el horario también contaba con un mapa, lo observo y pudo ver donde quedaba, no estaba lejos así que llegaría rápido, le dio la vuelta para ver la materia que le tocaría cuando llegara.
-Historia, clase impartida por….. El profesor Azazel, incluso en otra ciudad, estando en otra escuela, el maestro siempre encuentra la forma de estar presente-. Dijo Ise entre risas mientras caminaba.
Detrás de unos casilleros dos figuras se ocultaban mientras observaban al castaño. Una era más pequeña que la otra.
-¿Estás seguro que esto es correcto Yuuto Sempai?-. Pregunto la más pequeña a su acompañante.
-Hacemos esto por la presidenta Rias, sin embargo Koneko-chan si piensas que esto no es correcto puedes irte, yo lo entenderé sin problemas-. Dijo el mayor acariciando la cabeza de la pequeña. –Ese chico nuevo puede ayudarnos con ese asunto-. Dijo el más grande.
-Está bien Sempai, yo también quiero que la presidenta sea feliz-.
Cuando Ise llego a la puerta del que sería su nuevo salón sintió nervios, después de todo cualquier joven en su posición lo estaría, más aun tomando en cuenta el episodio de la entrada, así que Ise se armó de valor y toco la puerta, pudo oír como las voces dentro de la sala se callaban y unos pasos se aproximaban a la puerta.
-El mundo sí que es pequeño, ¿no lo crees chico?-. Al abrirse la puerta lo primero que Ise vio fue a Azazel con un libro en su mano, Ise no pudo más que asentir con su cabeza. –Adelante, te voy a presentar-.
Entro al salón y vio a todos los presentes, estos lo observaban fijamente, los susurros no se hicieron esperar.
-Oye, ¿ese no es el chico que llego esta mañana haciendo escandalo?-. Pregunto una voz femenina.
-Sí, es el mismo, el del auto rojo-. Dijo otra.
-Mmm…. Solo ha de ser otro pervertido sin remedio, estén atentas-. Esta última frase sorprendió a Ise, definitivamente deberá mejorar la reputación de los hombres.
-Bien escuchen, al igual que yo este joven llego transferido desde otra escuela, su nombre es Issei Hyodo, es uno de los alumnos de mi más alta confianza, el junto a mi hijo y otro alumno serán parte de esta escuela a partir de hoy, espero que puedan tratarlo bien-. Las palabras de Azazel aliviaron un poco el ambiente cargado de hostilidad. –Hay un asiento vacío junto a….- La verdad era que habían unos cuantos asientos vacíos, pero cada uno de ellos estaba junto a una chica, chica que afilaba la mirada cuando Azazel la veía, solo había una que no lo hacía, así que debía ser ese.- la señorita….. Em, ¿Cuál era su nombre?-.
-Kiryuu maestro, a mí no me molesta que el nuevo se siente junto a mí, como algunas de mis compañeras-. Una joven de cabello castaño, coletas y lentes rosas, las demás chicas la miraban como una demente, casi como si estuviera cometiendo suicidio.
Ise sin más remedio comenzó a caminar al puesto designado, un asiento que quedaba junto a la ventana, se podía observar todo el bosque desde ahí, también un viejo edificio junto a la escuela, pudo distinguir una moto rosa, de inmediato la reconoció como la motocicleta de Rias.
-Genial, espero no encontrarme con ella de frente, al menos no por ahora, debo mantener un perfil bajo con ella-. Pensó el castaño.
-Muy bien, sigamos con la clase-. Dijo Azazel retomando la materia.
Más o menos una hora y media paso luego de que Ise llegara a la nueva clase, Azazel no había cambiado su forma de enseñar, era tal como lo recordaba, narraba las historias como si fueran anécdotas de su juventud, todo mundo lo veía y escuchaba sin distraerse.
-El ultimo avance estadounidense en territorio japonés fue en la isla de Okinawa, los americanos la necesitaban para lanzar un ataque a gran escala a la isla principal, pero debido a la fiera resistencia de los japoneses, tanto soldados como civiles, tardaron varias semanas, la taza de muerte fue enorme para ambos bandos, eso gracias a los soldados del sol naciente, quienes preferían suicidarse antes de caer en manos enemigas, usualmente usaban el Harakiri, un ritual de suicidio de 2 personas en el cual uno se entierra un cuchillo en el abdomen mientras que el otro lo decapita con una espada-. Nadie pestañaba ante la clase de Azazel, pero el timbre del recreo los saco de su transe.
-¿Qué?, no puede ser, ¡yo quería saber más!-. Dijo uno de los alumnos, siendo seguido por toda la clase.
Ise rio ante la situación, en su antigua escuela era más o menos igual, le alegraba que Azazel volviera a dar clases puesto a que él también lo disfrutaba.
-Mañana muchachos, mañana será, por ahora quiero que se relajen, a nadie le hace bien estar cargado de información-. El rubio paso a ver a Ise, necesitaba ayuda. –Ise, ¿podrías ayudarme a llevar mis cosas a la sala de maestros?-.
-Claro que si maestro-. Dijo Ise, mientras Azazel le pasaba una maleta con libros y hojas pudo ver a dos de sus nuevas compañeras, una castaña y una de cabello rosa, ambas se retiraban con bolsos deportivos, un par de segundos después otros dos sujetos salían sigilosamente tras ellas, un calvo y uno de lentes, le pareció extraño pero no pudo seguir indagando ya que Azazel lo llevo en dirección contraria.
Mientras tanto con Saji.
-Esas chicas sí que dan miedo, es mi primer día aquí y ya me ven como un pervertido-. Dijo Saji con los brazos cruzados, estaba molesto con los prejuicios de las mujeres en esta escuela, puede que se lo hayan advertido antes, pero seguía siendo molesto.
Siguió caminando por los pasillos hasta llegar al patio, ahí se encontraban una gran cantidad de alumnos, más mujeres que hombres por supuesto, al menos ninguno de ellos estaba haciendo algo indebido. Trato de buscar con la vista a Ise para hablar de sus primeras experiencias, pero no pudo encontrarlo, pero sí que vio a Vali, este estaba caminando en medio del patio, fue con el pero este caminaba muy rápido, estaba a punto de llamarlo cuando vio que salió del patio a uno de los pasillos, este llevaba a un dojo de lucha, le pareció bastante extraño por lo que apresuro su paso hacia el platino.
Vali se escondía tras una esquina, observando una de las paredes exteriores del dojo.
-¿Qué estás haciendo?-. Vali se giró abruptamente al escuchar al rubio, le hizo una seña de que bajara la voz y le dijo que se acercara. -¿Qué estás haciendo?-. Volvió a decir en voz baja.
-Un par de idiotas estaban siguiendo a un par de chicas, sus rostros eran perversamente horribles, tenía un mal presentimiento, así que los seguí hasta aquí-.
-Realmente te tomaste enserio lo de mejorar nuestra reputación, ¿Qué tienes planeado hacer exactamente?-. Pregunto Saji.
-Quiero ver lo que planean, luego de eso tal vez los detenga, no quiero que nos metan al mismo saco que ellos-. Dijo Vali, siguieron esperando unos segundos hasta que de pronto un grito de horror vino desde dentro del dojo.
-¡Corre idiota, corre!-. Uno de los sospechosos salió corriendo del dojo un poco más atrás de él estaba el segundo, y el par de chicas que estaban siguiendo salieron a su persecución usando espadas de kendo.
-¡Lo sabía, vamos Saji!- Dijo Vali mientras se unía a la persecución, Saji simplemente se vio involucrado en la situación, pero también decidió perseguir a los idiotas.
El par de idiotas huyeron hacia el edificio de la escuela, siendo seguido por las chicas y nuestros protagonistas, en medio del camino estos se separaron entre los pasillos.
-¡Maldición, Saji sigue al calvo, yo me quedo con el de lentes!-. Vali se fue en medio de uno de los pasillos siendo seguido por la chica de cabello rosa.
-¡Demonios, bien aquí voy!- Saji se fue por otro camino persiguiendo al idiota, la chica castaña del dojo también se mantenía cerca.
El calvo corría entre los alumnos huyendo como alma que lleva el diablo, Saji lo seguía de cerca, cuando vio la oportunidad estando lo suficientemente cera salto y lo atrapo lanzándose al suelo junto con él.
Vali seguía al de lentes mientras este huía, se estaba empezando a cansar y no sabía por cuanto más podía correr, Vali se le estaba acerando y no parecía tener ni una pizca de agotamiento.
-¡Detente idiota!- Grito Vali al de lentes, este giro al escuchar al platino.
Cuando se giró de vuelta hacia adelante pudo ver como un castaño lo miraba extrañado, de demasiado cerca.
-¿QUE MIERDA?-….
Lo último que Ise recordaba era que estaba junto a Azazel ayudándolo a llevar sus cosas a sala de maestros, luego de eso pudo escuchar el grito de alguien más, casi podía jurar que era la voz de Vali.
-¿Qué?, ¿dónde estoy?-. Ise se levantó del suelo, algo estaba obstruyendo su vista, algo tibio. Tomo lo que sea que estuviera en su rostro para ver que era… ¿Un sostén?. –Ay, no puede ser-.
Cuando Ise pudo ver que Saji se acercaba corriendo junto a una chica. Supuso que esta última era la dueña de la prenda, por lo que le arrojo el sostén al calvo para evitar un mal entendido.
Un estruendo se escuchó unos metros a la derecha, al ver en aquella dirección pudo ver como un chico de lentes se encontraba en el suelo, Vali lo había tirado y una chica castaña con un uniforme similar al de la pelirrosa estaba junto a él.
Una prenda del mismo tipo cayó en el piso también.
-¡Malditos pervertidos, siempre nos hacen esto!-. Dijo la castaña golpeando al de lentes con su espada de madera.
-¡Merecen un castigo!- Dijo la pelirrosa mientras hacía lo mismo con el calvo.
Luego de unos 20 golpes ambas chicas tomaron sus pertenencias y las escondieron en sus ropas.
-¿Qué rayos pasa aquí?-. Pregunto Azazel mientras ayudaba a Ise a levantarse.
-Es exactamente lo que me gustaría saber, ¿Saji, que rayos hacen?-.
-Estos idiotas entraron al Dojo de la escuela y asustaron a este par de chicas, Vali los había seguido porque sospechaba que tramaban algo, yo lo ayude luego de que ambos salieran huyendo-.
Un fuerte silbatazo se escuchó en el pasillo, inmediatamente todos los alumnos que presenciaron el espectáculo se asustaron al ver de quien se trataba.
-¿Qué está pasando aquí?, ¿Por qué esos dos están en semejante estado en el suelo?-. Sona había llegado a la escena, estaba acompañada por una chica de cabello largo y negro, también usaba lentes.
-Cálmese su majestad, este par de inútiles atacaron el dojo y a este par de chicas-. Dijo Vali a la morena, esta se molestó con el adjetivo que este uso en ella.
-D-Dice la verdad señora p-presidenta-. Dijo, o más bien balbuceo Saji, el pobre mantenía el control para no volver a caer en el estado en el que había quedado hace un par de horas.
-MMM…. ¿Eso es verdad?-. Pregunto Sona a las chicas que se encontraban ocultando sus pertenencias privadas.
-Si Sona-Sama, estos degenerados nos atacaron en el Dojo, se robaron nuestra ropa interior y luego huyeron, si no fuera por estos dos chicos, quizá que cosas hubieran hecho con ellas.
Uno de los idiotas, el calvo para ser más específico, se revolcó en el suelo para quedar cara arriba
-Uy, teníamos planeado tener nuestro momento de magia en la noche con ellas-. Esto lo dijo con un intenso brillo en los ojos, su compañero rio también junto a él.
-No puedo creerlo-. Ise camino lentamente hacia el calvo, tenía un rostro de furia total, tomo al calvo del cuello de la camisa y dijo. -¡¿En qué rayos están pensando?!, ¡Nuestro deber como hombres es respetar y proteger a las mujeres, idiotas como ustedes son los culpables de que la reputación de los hombres este como este.
-Oye tranquilízate viejo, son sostenes de grandes pechos, ¿acaso no lo disfrutarías si los tuvieras en tus manos?-. La cara de Ise ahora era de asco, este sujeto era un total imbécil.
-¿Qué te hace creer que disfrutaría la humillación de una chica a tal manera?, yo no soy un pervertido, ¡No soy como ustedes, y estoy seguro de que la gran mayoría de hombres aquí tampoco lo son!-.
Un par de segundos de silencio pasaron, hasta que uno de los hombres que se encontraba observando la situación alzo la voz. -¡Si, tiene razón, no somos pervertidos!-.
-¡Y yo tampoco!-. Dijo otro.
-¡Ni yo!-. Dijo otro, y otro, y otro, hasta que ya se podía perder la cuenta de las voces.
Ise soltó al calvo con una sonrisa, se volvió a poner de pie y alzo su puño al aire, siendo imitado por los demás hombres, incluido Azazel, y una enorme ovación se produjo a raíz de aquello.-
-¡Ok, Ok, cálmense!-. Dijo Sona, los hombres comenzaron a guardar silencio de a poco hasta que de nuevo el pasillo quedo totalmente cayado. –Señor Hyodo, señor Sokuto y señor Saji, les agradezco sinceramente sus acciones, sin duda es lo que esperaba de ustedes cuando los transfirieron-. Dijo Sona en un tono de agradecimiento.
-No fue nada señora presidenta-. Dijo Ise, Sona se retiró con una sonrisa mientras se llevaban al par de idiotas a la enfermería. El resto de los alumnos siguió su camino luego de eso.
-Bueno, creo que esto ayuda después de todo-. Dijo Saji.
-Emm, ¿disculpen?-. Los tres chicos se voltearon a ver a la castaña quien hablaba y la pelirrosa junto a ella. –Quisiéramos agradecerles por lo que hicieron, especialmente a ti Hyodo-.
-¿A mí?, ¿Por qué?, yo no ayude a detener a los idiotas-. Dijo Ise confundido.
-Eso es porque te juzgamos sin conocerte, cuando llegaste esta mañana creíamos que eras igual a los otros idiotas que nos acosan, pero tu discurso sobre los valores que cualquier hombre debe tener nos hizo darnos cuenta de que te juzgamos mal-. Dijo esta vez la pelirrosa.
-No se preocupen, es nuestro deber después de todo-. Dijo Ise, las dos chicas asintieron y se despidieron con las manos para luego retirarse.
-Bueno, eso fue interesante, especialmente viniendo de ti Vali-. Dijo Azazel a su hijo.
-Ya estaba harto de que las chicas nos vieran como monstruos, esto debería cambiar las cosas-.
-Definitivamente lo hará-. Dijo Saji.
Desde el final del pasillo las mismas personas que vigilaban a Ise en la mañana habían presenciado todo el rodeo, al parecer eso los había convencido aún más para lograr su objetivo.
-Tiene un buen corazón, está claro que ayudara si le contamos la situación, más aun si se trata de la presidenta Rias-.
-¿Quieres que te acompañe Yuuto-Sempai?-.
-No Koneko-chan, hablare con él al final de las clases, tu ve a casa si deseas-.
La pequeña asintió solamente, y ambos se retiraron del lugar.
El recreo siguió con normalidad al igual que el resto del día, al menos ahora las chicas los veían sin miedo y rencor, eso es algo bueno. El final del día se aproximaba rápidamente y las clases habían sido mucho más entretenidas para nuestros protagonistas, por supuesto que el buen humor se debía en su mayoría a que estos volverían a su casa después de clases en vez de quedarse encerrados en la escuela. Unos minutos antes de salir Ise les envió unos mensajes a Saji y Vali diciéndoles que lo esperaran en la salida de la escuela, si se los había llevado en la ida lo menos que podía hacer era llevarlos de vuelta, así que ahora esperaba en la pileta junto a la salida.
-Vámonos señores, quisiera llegar a mi casa y darme una larga ducha-. Dijo Ise a los recién llegados Saji y Vali.
-Paciencia capitán, después del espectáculo de hoy las chicas no nos han dejado de agradecer durante todo el día-. Dijo Vali.
-¿Quién crees que lo provoco?-. Dijo Ise respondiendo directamente a la queja de Vali.
-Pues tal vez todo hubiese sido más ameno si no hubieras dado el discurso de los pervertidos-. Dijo Saji mientras los tres comenzaban a caminar hacia la salida.
-Ya vámonos, no quiero escuchar sus quejas todo el camino-. Dijo Ise, pero cuando llegaban a las puertas del auto una nueva voz los llamo.
-Issei Hyodo-. Los 3 chicos se giraron para ver al dueño de la voz, un chico de su edad, de cabello rubio y un lunar en el pómulo, casi parecía un príncipe. Saji lo reconoció como uno de sus nuevos compañeros.
-¿Si?, ¿qué necesitas?-. Dijo Ise un poco inseguro.
-Soy Yuuto Kiba, soy uno de los compañeros de Saji-Kun, y quisiera pedirte un favor, acerca de la presidenta Rias-.
-¿Rias?, ¿tú la conoces?-.
-Ella es la presidenta de nuestro club, y recientemente ha estado actuando muy extraño-.
Ise bajo la mirada, suponía la razón. –Eso debe ser mi culpa, ella me odia y ahora estoy viviendo en su casa, no debería sorprenderte su actitud-.
-No, esto no puede ser tu culpa, la presidenta comenzó a actuar extraño hace ya 2 meses, al principio no era notorio, pero últimamente ya ni siquiera quiere hablar con nosotros, se la pasa distraída todo el día y sus notas han bajado en comparación a las primeras del año-.
Ise se sintió confundido, ¿qué otra cosa podría tener a Rias así?. –Bueno, supongo que no soy yo, pero no sé cómo podría ayudarte, dudo que quiera verme la cara-. Sus palabras provocaron una mueca en Kiba, sus puños se cerraron con fuerza y el enojo se hizo presente en su mirada.
-¡Por favor, sé que a ti te importa la presidenta tanto o incluso más que a mí, por favor ayúdame!-. Dijo Kiba, la desesperación era evidente en su cara, Ise no pudo dudar de la sinceridad de las palabras del rubio.
-Emmm… esto es bastante importante supongo, creo que deberías ayudarlo Ise-. dijo Saji a su amigo.
-Si míralo, el pobrecito está desesperado -. Dijo Vali.
Ise lo pensó profundamente, conoció al tipo hace 30 segundos, ¿realmente le ayudara?, si lo hace Rias probablemente lo perdonaría más rápido. –Bien, no sé qué es lo que le suceda a Rias, pero supongo que ha de ser grave si estas en este estado-.
Kiba sonrió. –Genial, oh, casi lo olvidaba, si no es mucha molestia quisiera que ustedes nos ayudaran también.
-¿Qué?, ¿y nosotros porque?-. Pregunto Saji.
-Pues, quisiera hablar de esto en un lugar más privado, hay un parque a un par de cuadras de la casa de la presidenta, podríamos reunirnos a las 8 de esta tarde ahí, les contare toda la situación, pero por favor, necesito su ayuda-. Dijo Kiba rogándoles con las manos.
-Está bien, está bien, estaremos ahí-. Dijo Ise.
-!Vaya gracias, la presidenta Sona tenía razón acerca de ustedes, los veré después!- Dicho esto Kiba se retiró caminando.
-Eso fue inesperado-. Dijo Saji.
-Y que lo digas, este día ha sido una maldita locura-. Dijo Vali.
-Ya suban al auto, ¿quieren?-. Dijo Ise mientras abría la puerta del vehículo.
El camino fue acompañado solamente por el sonido de la música, los eventos del primer día sí que fueron agitadores, Ise agradecía no haberse encontrado con Rias, pero lo de Kiba había cambiado todo. En una de las vueltas pudo ver el parque al que se refería Kiba.
-Miren, ese debe ser el lugar del que Kiba hablo-. Dijo Ise mientras pasaban junto a él.
-Aun no entiendo por qué quiere nuestra quiere nuestra ayuda, ¿Qué podríamos hacer nosotros?-. Dijo Vali mientras observaba por la ventana.
-La verdad yo tampoco, pero al menos podríamos escucharlo, ¿no creen?-. Dijo Saji.
Ise no quiso hablar esta vez, simplemente siguió conduciendo. Dejo a sus amigos en el mismo lugar en el que los había recogido en la mañana y fue directo a casa.
Al llegar solo Grayfia se encontraba esperando por él, vaya que era eficiente, ya le tenía el baño listo para darse una ducha, Ise lo agradeció y no tardo en quitarse el uniforme y entrar.
Cuando estaba en la bañera pudo escuchar como tocaban su puerta.
-Joven Ise, he dejado comida en su habitación-. La voz de Grayfia era la que se escuchaba tras la puerta.
-Gracias Grayfia, ¡ah Grayfia!, ¿Rias ya volvió?-. Pregunto Ise, quería asegurarse de que Kiba le decía la verdad.
-No joven Ise, la joven Rias aún no regresa-.
-Ok, gracias Grayfia-.
Al parecer las cosas se complicarían, aún faltaban unas 3 horas para la reunión, así que Ise simplemente cerró sus ojos y se relajó.
Las cosas se pondrían peor de lo que el imagino.
Su descanso fue interrumpido cuando su celular vibro, Ise lo tomo y vio que había recibido un mensaje.
Hola Guapo, ¿Qué tal tu primer día?, me entere de tu discurso, fue bastante motivador debo decir, escribo para decirte que no creas todo lo que te dice Saji, podríamos reunirnos mañana, quisiera explicarte mejor la situación, y también para concerté mejor.
Saludos.
Yura Tsubasa.
-Este día sí que fue agitado-.
