Capítulo 4: El enemigo de mi enemigo.

Mientras que Ise y los demás apenas habían salido de la escuela, en la universidad de Kuoh los alumnos aún tenían sus jornadas, algunos incluso estaban apenas comenzando su jornada de hoy.

Yuma, la sobrina de Penemue, estaba teniendo su primer día como universitaria, estaba sentada en el salón de cálculo escuchando la clase del maestro, había resuelto ya todos los ejercicios que este había dejado para la clase, por lo tanto tenía la pequeña libertad de distraerse un poco mirando por la ventana del tercer piso al patio de la localidad. Abajo había todo tipo de personas, profesores hablando entre ellos, algunos resolvían algunas inquietudes de los estudiantes, uno que otro grupo de amigos, pero de toda la multitud hubo una persona que le llamo la atención, una chica de un fuerte cabello rojo.

-Hey, conozco a esta chica, estaba en la casa de ayer, en la cena de esa familia rica-. Pensó la morena, cuando el timbre del término de la clase y el inicio del receso la saco de sus pensamientos.

No sabe si fue el aburrimiento, la curiosidad o tal vez ambas cosas, pero decidió ir a ver que tramaba la pelirroja, por lo que rápidamente bajo hasta el patio para buscarla, pero no pudo encontrar nada.

Camino hasta el centro del lugar para tener una mejor perspectiva, y en un rincón del ultimo edificio escolar antes de llegar a las canchas de deportes pudo ver unos mechones rojos asomándose, acelero el ritmo y logro verla a la distancia, pero cuando estaba a punto de seguirla otra vez pudo percatarse de la silueta de otra persona desde un árbol adyacente, cuando la pelirroja avanzaba lo suficiente entonces la silueta se acercaba ella, pero mantenía la distancia.

-¿Qué rayos pasa aquí?-. Pregunto Yuma a sí misma, al saber que claramente no obtendría una respuesta decidió averiguarlo ella misma, así que apuro aún más el paso para poder llegar hasta la silueta.

La silueta se posiciono detrás de un muro, observaba con recelo hacia el pasillo, conforme Yuma se iba acercando la silueta iba tomando una forma más clara, cuando por fin llego junto a la silueta se pudo percatar de que se trataba de un joven un par de años mayor que ella, era musculoso, de cabello negro corto y muy alto.

-¿Qué estás haciendo?-. Pregunto Yuma al joven, este se asustó al escuchar la voz de Yuma, perdió su blanco de vista unos segundos y eso fue suficiente como para perderle el rastro por completo a Rias.

-¡Maldita sea!, ¿Quién eres tú?, estoy haciendo algo importante-. Dijo el joven a Yuma, visiblemente enojado.

-Oh, lo siento, ¿acaso estabas acosando a esa chica?, es un poco menor para ti, ¿no crees?-. Dijo Yuma con un tono burlesco, lo que molesto aún más al joven.

-No la estoy acosando, estoy tratando de salvarla de que cometa un error fatal, yo soy su primo-. Dijo el joven.

-¿A si?, ¿Cómo te llamas?-. Pregunto Yuma.

-Sairaog Bael, mi padre es el hermano de Venelana Gremory, Rias es mi prima-. Dijo Sairaog.

-Vaya, pensar que estuve en la casa de esa chica rica anoche, hizo un gran escándalo por la llegada de un muchacho castaño-. Dijo Yuma, lo que le provocó una cara de sorpresa a Sairaog.

-¿Estuviste ahí?, ¿pudiste verlo?-. Pregunto Sairaog con ansiedad.

-Sí, estaba junto a un chico rubio, y junto a un guapísimo chico de cabello plateado-. Dijo Yuma recordando a Ise, Saji y Vali…. Especialmente a Vali.

-Maldición, tenemos poco tiempo-. Sairaog saco su celular del bolsillo y disco unos números, segundos después la llamada se contestó.

-Kiba, lo que me dijiste era cierto, ¿ya hablaste con él?-. Pregunto Sairaog al teléfono.

-Así es Sairaog-san, hable con Hyodo-Kun hace solo unos minutos, esta dispuesto a escuchar, debemos explicarle toda la situación-.

-Bien, nos reuniremos en el parque, a unas cuantas cuadras de la casa de mis tíos-. Dijo Sairaog antes de cortar la llamada, estaba a punto de irse cuando se encontró de frente con una sonriente Yuma.

Los segundos pasaron en silencio, el ambiente comenzaba a ponerse incomodo, y finalmente Sairaog no lo soporto más.

-¿Por qué sigues aquí?-. Pregunto Sairaog, los segundos volvieron a quedarse en silencio con Yuma con los dedos en su perilla buscando una respuesta.

-Mmm… Yo quiero ir también.

-¡¿Qué?!, ¿Por qué?-.

-Soy nueva en la ciudad, quiero hacer amigos, esta es una excelente oportunidad-.

-Oye escúchame, esto es serio y no te concierne, no pienses que te llevare conmigo-.

-Entonces no debiste decir en voz alta donde se iban a reunir-. Ese argumento dejo totalmente en silencio a Sairaog, quien intento refutar pero se vio imposibilitado.

De pronto Sairaog sintió como su celular recibía una llamada, cuando vio quien lo llamaba su cara se transformó en terror absoluto.

-H-hola cielo, No, no lo he olvidado, si, estaré ahí, lo prometo Kuisha, si, nos vemos-. Sairaog corto la llamada solo para darse cuenta de que Yuma ya se había ido.

-Esto es malo-. Dijo al ver en lo que se había metido, de aquí nada bueno podría salir.

Dicen que el baño es el lugar predilecto de las personas para meditar acerca de sus problemas, y esta no era la excepción para Ise luego de haber visto el mensaje que Yura le había enviado, ahora se encontraba considerando si de hecho debería escuchar a la chica, Saji le había nada menos que implorado que se mantuviera alejado de ella, pero ¿realmente era así de mala?, Saji tenía la mala costumbre de exagerar las cosas y ahora mismo se preguntaba si realmente las cosas eran así.

Finalmente Ise se levantó de la tina, tomo una toalla y salió hacia su habitación, tomo ropa del armario se la puso luego de secarse. Bajo las escaleras donde se encontró con su madre.

-¿Dónde vas hijo?, están empezando a hacer la cena-. Dijo Ana a Ise quien caminaba hacia la puerta.

-Pues….. Saji me pidió que nos reuniéramos en el parque a unas cuantas cuadras de aquí, no tomara mucho tiempo, volveré antes de que la cena esta lista-.

-Mmm… Bien, ten cuidado, vuelve antes de que el sol se esconda-.

-Claro-. Dicho esto Ise salió de la casa, trataba de recordar exactamente donde estaba el parque ese.

Comenzó a caminar por la vía peatonal, trataba de imaginar cual sería el problema que Rias tendría para que un miembro de su club le pidiera ayuda tan desesperado, irónicamente logro distinguir a unas cuadras adelante a la pelirroja, esta caminaba campante y feliz.

-Hablando del diablo-. Dijo Ise, decidió esconderse tras unos arbustos para no encontrarse con ella de frente, lo último que quería era que le lanzara una mirada como lo había hecho la noche anterior. Cuando Rias paso junto a él pudo notar como sonreía, pero algo de esa sonrisa lo inquietaba, parecía como si dentro de esta hubiera cierto remordimiento, pero no había nada que pudiera hacer por ella directamente, esa era la precisa razón por la cual iría a dicho parque en primer lugar. Por lo que ni corto ni perezoso continúo su camino, asegurándose antes de que la pelirroja no se percatara de su presencia.

N/A: Imaginen el parque en donde Ise conoció a Rias en el anime

Cuando llego se sentó en una de las numerosas bancas del lugar, se puso sus fieles audífonos para escuchar música hasta que los demás llegaran. Luego de un par de canciones pudo ver a lo lejos la figura de Saji y junto a él estaba Vali, ambos habían cambiado su uniforme por ropas más cómodas para la ocasión.

-Es increíble que de hecho vinieran, esto ni siquiera los debería involucrar-. Dijo Ise sacándose solo un audífono para poder escuchar a sus amigos sin tener que dejar de escuchar música.

-Eres mi mejor amigo Ise, te voy a apoyar cuando algo así pase-. Dijo Saji a Ise, quien levanto el puño para chocarlo con el de Saji.

-¿Y qué hay de ti?-. Pregunto Ise, esta vez observando a Vali.

-Estaba aburrido, Azazel aún no llega de la escuela, así que realmente no tenía nada que hacer-. Ise sintió como una gota de sudor recorría su cabeza. –Bueno, nos conocimos ayer solamente, pero realmente he visto que eres una buena persona, así que no me molesta ayudar, es interesante-.

-Realmente aprecio que hayan venido, esto es algo importante, se los voy a compensar lo prometo-. Dijo Ise con una gran sonrisa.

Escucharon unos pasos acercarse a unos cuantos metros, esperaban ver a Kiba, con quien se supone se reunirían en primer lugar, pero no.

-¿Ella no es la chica de ayer?-. Pregunto Vali al ver como Yuma se acercaba viéndolo a él, específicamente a él, fijamente a él, exclusivamen-. Bueno, creo que entienden el punto.

-Hola muchachos, ¿aquí es la reunión?-. Pregunto Yuma quien estaba poniendo nervioso a Vali al no despegar su vista de él

-¿Qué se supone que haces aquí?... ¿Yuma-san?-. Pregunto Ise nervioso, por algún motivo el verla a ella en este lugar le provocaba un malestar en su estómago, una puntada para ser más exactos.

-Pues, la verdad escuche que se reunirían de parte de un chico increíblemente musculoso en la universidad, me pareció algo divertido así que decidí venir-. ¿Un chico musculoso?,¿no se suponía que solo Kiba sabia sobre esto?.

-¿Y ella quién es?-. Una nueva voz llego junto a ellos, Kiba había llegado a la reunión con un rostro de confusión al ver a Yuma. –¿Saben qué? Olvídenlo, él ya está por llegar-. Justo en ese momento una Harley Davidson se estaciono en la calle a solo unos metros, de ella bajo un joven musculoso vestido de negro, se quitó el casco y camino hacia ellos, suspiro pesadamente al notar la presencia de Yuma.

-Espero que no hayas empezado sin mi Kiba, Kuisha me va a matar si se entera de que realmente no estoy estudiando para los exámenes, tengo que reunirme con ella en una hora así que hagámoslo rápido-. Sairaog comenzó a observar a cada uno de los presentes, hasta que dio con el indicado. –Tú eres Hyodo-. Sairaog se acercó a Ise y levanto su brazo, Ise levanto su brazo también para saludarlo, pero en vez de recibir un apretón de manos sintió como lo tomaban del cuello de su camiseta. -¡todo esto es tú culpa idiota!-.

Vali y Saji tomaron el brazo de Sairaog tratando de que soltara a un aterrado Ise que no podía articular ni una palabra.

-¡Sairaog-san ya discutimos esto!, ¡suéltalo por favor!-. Dijo Kiba uniéndose a Saji y Vali.

Ise no entendía nada de nada, pero la cara de Sairaog se empezaba a relajar al igual que su agarre, lentamente lo fue soltando hasta que al fin le saco las manos de encima.

-Ok, definitivamente esto es divertido-. Dijo Yuma, ganándose una fija mirada de recriminación de parte de todos los demás.

-Como sea, ¿Por qué dices que es culpa mía lo que le sucede a Rias Sairaog-san?, ni siquiera sé que es lo que sucede en primer lugar, así que apreciaría que me dijeran que es lo que pasa de una vez.- Dijo un molesto Ise.

-Bien, siéntense y cállense, porque esto va a tomar tiempo-. Dijo Sairaog cruzándose de brazos, los demás a excepción de Kiba, quien se quedó junto a Sairaog, hicieron caso y se sentaron en una gran banca. – Kiba, es tu turno-.

-Bien, todo este problema empezó hace más o menos 2 meses, cuando la presidenta llego al salón del club a pedirnos un favor a todos-. Dijo Kiba.

Flashback, hace aproximadamente dos meses.

Ese día me encontraba pensativo…

La habitación del club no parecía para nada la de un club paranormal, tenía un estilo raro, algo así como una casa colonial de tiempos antiguos. Kiba observaba por la ventana de la sala principal, su mirada reflejaba melancolía, no miraba a un punto en específico, estaba perdido entre los altos árboles, reflexionando sobre su función en aquel club. Había una decena de alumnos que desearían estar en su lugar, pero el sentía que solo estaba aquí por un propósito estético.

-¿Le sucede algo Yuuto-Sempai?-. Una dulce voz lo saco de sus pensamientos, al ver a su lado se dio cuenta de que la voz le pertenecía a una pequeña adolecente de cabello blanco.

Kiba sonrió al ver a la pequeña adolecente, no quería preocuparla. –No Koneko-chan, solo estaba disfrutando del paisaje-.

-Ya veo-. La respuesta del rubio no fue lo que esperaba, pero al menos la dejo más tranquila.

-Ara ara, ¿acaso estabas pensando en alguna chica Yuuto-Kun?-. Akeno se unió a la conversación, llevaba con ella una bandeja con te.

-¿Qué?, no, solo observaba los arboles-. Se defendió Kiba.

-Oh, no tienes por qué ocultarlo yuuto-kun, no soy ciega, la última vez que Sona-san vino aquí te quedaste viendo a Shinra como idiota, casi estabas babeando-. Tanto Akeno como Koneko rieron ante lo anterior dicho, el pobre Kiba se sonrojo como tomate, aunque no dijo nada, en el fondo lo que Akeno dijo era cierto, esa mujer le atraía con fuerza.

-Sí, pero les juro que de verdad no pensaba en eso-. Kiba se defendió por última vez antes de que unas apresuradas pisadas se escucharan fuera de la habitación.

Entonces ella llego.

Todos los presentes observaron a la puerta expectantes de ver de qué se trataba, finalmente la puerta se abrió dejando ver a una exasperada pelirroja. –Chicos, lamento haber llegado tarde, pero debo irme de inmediato-. Dijo Rias con una respiración agitada.

-¿Qué?, Pero si las clases aun no terminan, son apenas las 2-. Dijo Akeno confundida.

-Sí, lo sé, pero es algo realmente importante, si Sona llegase a venir ustedes díganle que me sentía enferma, ¿sí?-.

-E-Esta bien presidenta-. Dijo Kiba mientras Koneko asentía en silencio. Akeno por su parte simplemente no supo que decir, aunque Rias no espero ninguna respuesta por parte de su amiga, así que simplemente dijo "gracias" y salió por el mismo lugar por el que entro.

Nadie dijo nada al respecto, supusieron que Rias se los explicaría tarde o temprano.

Pero nunca nos dio una explicación, los días siguientes fueron normales por lo que supusimos que solo era alguna emergencia que debía atender, pero luego de una semana la situación se repitió, y la siguiente, y la que seguía.

Akeno-san incluso discutió con ella ya que estaba dejando de lado sus responsabilidades escolares, pero la presidenta no quiso escucharla, Akeno-san por su parte solo se lamentó, pero no quiso insistir.

Luego de dos meses de la misma rutina la presidenta simplemente comenzó a dar por hecho que nosotros la íbamos a cubrir, pero esto ya se salía de control.

Fin Flashback

-Y así es como termine descubriéndola yo, resulta que se escapaba a la universidad-. Dijo Sairaog de brazos cruzados.

-¿A la universidad?,¿la misma donde Sirzechs trabaja?-. Pregunto Ise.

-La descubrí un día hace aproximadamente 6 semanas, cuando le pregunte qué era lo que hacia ella me dijo que quería ver a su hermano, pero me resulto extraño que fuera tan seguido, incluso la veía llegar en momentos en que Sirzechs ya se había ido-.

-¿Y porque no le dijiste nada a su hermano o sus padres?, ¿Por qué dejaste que las cosas siguieran?-. Pregunto Vali a Sairaog.

-No sé qué es lo que sucede exactamente, no quiero llegar a casa de mis tíos para armar un lio sin tener nada concreto, por eso fue que contacte con Kiba, estaba muy preocupado por Rias, hoy estaba a punto de descubrir porque se está escapando de su escuela cuando esa loca me interrumpió-. Dijo Sairaog apuntando a Yuma.

-¿Eeeh?, ¡no es mi culpa, yo creí que eras un pervertido que seguía a una chica indefensa!-. Dijo Yuma tratando de defenderse.

-Ok, esto de los pervertidos me está empezando a hartar, sigo sin entender para que nos necesitan a nosotros, a mí me importa Rias, y no hay nada que no haría para ganarme su perdón, pero no puedo hacerlo hasta que no me digan que es lo que debemos hacer-. Dijo Ise algo cansado de todo esto.

-Bien, la razón por la que los necesitamos es porque tengo una leve sospecha de lo que Rias está haciendo, pero no puedo confirmarlo hasta mañana, así que quisiera que nos reuniéramos mañana otra vez, aquí mismo, les prometo que si mis sospechas son falsas pueden irse si quieren, nos olvidamos de todo este asunto y siguen con sus vidas, y si resulta que tengo razón, ustedes eligen si ayudar o no-. Sairaog apenas termino de hablar cuando su celular sonó, se aterro al ver el nombre en la pantalla. –H-hola, Kuisha cielo, no te preocupes ya termine, voy en camino, no te preocupes amor-. Sairaog cortó y se puso en camino hacia su motocicleta, dejando solos al resto y solo despidiéndose con la mano.

-Supongo que eso sería todo-. Dijo Kiba rascándose la nuca.

-Espera, espera, espera, antes de que te vayas quisiera saber una cosa, ¿a qué se dedica ese club tuyo?-. Pregunto Vali.

-Es cierto, dijiste que sentías que solo eras parte de el por un propósito estético, ¿Por qué lo crees?-. Dijo Ise.

-Porque el club se convirtió en el arma más poderosa para enfrentarnos a la mala fama reciente, solo los más populares de la escuela entran a él, originalmente a principios de este año era el club de investigación paranormal, pero por falta de miembros quedo abandonado, la presidenta lo tomo y transformo en una especie de Elite entre los estudiantes, yo solo estoy en él porque era popular con las chicas-. Todos miraban a Kiba con lastima, sencillamente este era solo un muñeco para la buena imagen. –Pero por favor no me malentiendan, la presidenta y todos los miembros de nuestro club me trataron como un amigo en todo momento, es por eso que estoy tan preocupado por ella-.

-¿Entonces cómo pasan el tiempo dentro del club?-. Pregunto Saji.

La expresión de Kiba se volvió un poco más triste ante la pregunta.-La presidenta ensaya sus covers junto con Akeno-san, ella la ayuda con los coros de las canciones, Koneko-chan se encarga de los arreglos musicales en la computadora, y luego esta….. Gasper-kun, la verdad aun no lo conozco bien, él ya se encontraba ahí cuando yo llegue y no es muy hablador-.

-¿Y tú solo te quedas viendo mientras ellas hacen eso?-. Pregunto Vali.

-No tengo muchas opciones a decir verdad, me gustaría ayudar, pero toda la música que la presidenta usa ya está grabada, así que mi batería no era útil-. Al escuchar esas palabras todos supieron lo que pasaría.

-¿Dijiste Batería?, porque veras….-.

-Vali, lo que sea que quieras preguntarle, no es el momento-. Dijo Ise al platino, quien ya había abierto la boca para hablar.

-¿Por qué?, no creo que le moleste si le propongo la idea-.

-Acaba de contarnos algo que tal vez sea un poco doloroso para el-.

Kiba confundido sintió que Vali quería decirle algo que tal vez le agradaría, así que dejo que Vali siguiera. –La verdad, quisiera escuchar lo que él tiene que decir.

Tanto Ise como Vali observaron a Kiba, Vali sonreía e Ise simplemente se encogió de hombros. Vali prosiguió con su propuesta.

-Cuando llegamos aquí les propuse a ellos dos que nos uniéramos en un esfuerzo en conjunto, les propuse que formáramos una banda, yo toco el bajo, Saji toca la guitarra, y Hyodo canta, por lo que aún nos faltan un par de cosas, otro guitarrista y un baterista-. Kiba entendió de inmediato lo que Vali decía, y ciertamente no le desagradaba la idea.

-Pues, la verdad yo podría ser su segunda guitarrista-. Dijo Yuma levantando la mano, todos la miraron confundidos.

-¿Aun seguías aquí?-. Pregunto Ise.

-Que grosero eres, he estado aquí desde el comienzo-. Dijo Yuma sintiéndose ofendida.

-¿Y acaso tocas guitarra?-. Pregunto Saji, quien estaba interesado en encontrar a alguien que compartiera sus gustos.

-Muy bien para ser honesta-. Dijo Yuma, esta vez observando fijamente a Vali, quien se sentía muy intimidado por su mirada, casi parecía un león viendo a un pedazo de carne.

-Pues, la verdad hay muchos guitarristas por ahí en esta ciudad, no creo que debamos precipitarnos-. Dijo Vali rascándose la nuca nervioso y desviando la mirada.

-¿Qué?, ¿es enserio?, tienes la suerte de encontrar los miembros que faltaban casi de inmediato y tú quieres ser más precavido-. Dijo Saji un poco indignado.

-Pero apenas hemos hablado con ella, ¿no creen que es mejor alguien que conozcamos mejor?-. Se defendió Vali.

-Tampoco habías hablado con nosotros, y aun así eso no te importo-. Dijo Ise.

-Pero ya los conocía de la escuela anterior, con ella es diferente-.

-Oooh, por favor, soy muy buena, enserio que lo soy, déjame ser parte de su banda-. Dijo Yuma actuando como una chica inocente y poniendo ojos de gato con botas. –Por favor-.

Los tres jóvenes tragaron su saliva, esa chica era buena.

-¡Es- Esta bien!, ¡Eres parte de la banda!-. Dijo Vali rindiéndose, lo que provoco una risa en Yuma, quien se mordía los labios.

-Muy bien-. Dijo Yuma acercándose a Vali y susurrando a su oído. –Nos vemos mañana galán-.

Sin decir nada más ella se fue, dejando a Vali como estatua y a los otros dos avergonzados, aunque a Saji le duro poco.

-Vali tiene novia-. Dijo en un tono burlón.

-¡Cállate idiota!-.

-Ya tranquilízate Vali, no sobre exageres, si ya no hay nada más que hacer aquí entonces vámonos-. Dijo Ise caminando hacia la salida del parque.

Los tres se separaron una vez que salieron, cada uno se fue a su casa, pero Ise se encontraba nervioso, aun no se acostumbraba a la idea de cenar en casa de los Gremory, lo que había pasado ayer había sido muy doloroso, así que ahora se sentía nervioso de volver a compartir la mesa con ella.

-Luego de entrar a la casa, y de paso recibir un regaño de Grayfia por llegar tarde paso a sentarse en la mesa, ahí estaba ella, hablaba animadamente con sus padres, pero al verlo llegar a él guardo silencio.

-Ise-nii, que bueno que volviste, aun no te muestro mis videojuegos-. Dijo un animado Millicas al castaño.

-Estoy emocionado por verlos-. Dijo Ise sonriéndole al pequeño pelirrojo.

Apenas habían puesto los platos por lo que se sintió aliviado de no haberlos hecho esperar para comer, tomo asiento junto a Zeoticus y su madre. Los segundos pasaron en un incómodo silencio ya que solo el sonido de los utensilios y la comida se podían oír, todos a excepción de Ise y Rias se miraban entre ellos, absolutamente todos deseaban que ese silencio acabase de una vez, así que quien rompió el silencio fue Venelana.

-Así que desataste una especie de revolución entre los hombres de la escuela en tu primer día, ¿Ise?-. Ise levanto su cabeza del plato y miro a Venelana.

-Bueno, en realidad fueron Saji y Vali, yo solamente reaccione a sus acciones, creo que me están dando merito innecesario-.

-Bueno, pues al menos están cumpliendo lo estipulado en su trato, no creo que hicieras eso en la academia de North Star-. Dijo esta vez Sirzechs.

N/A: Sip, desde ahora me referiré a la otra escuela como la academia de North Star, les digo de inmediato que tendrá relevancia en el futuro.

-Solo quiero estar lo más cómodo posible aquí, además sentí que de verdad mis compañeros querían resolver todo el malentendido-.

Rias escuchaba la voz de Ise y sentía dolor, esta cena se estaba haciendo muy pesada, y no quería imaginarse como serían los demás días, meses o incluso años de lo mismo. ¿Pero que podía hacer?, le costaba aceptarlo, pero debía encontrar una forma de que todo se resolviera, no podía estar siempre enojada, ¿o sí?, en el fondo quería hacerlo, pero debía saber que Ise había vuelto para quedarse.

La cena paso sin ningún problema, incomoda pero sin el mismo espectáculo del día anterior, algo que Ise agradeció rotundamente. Al terminar de comer decidió subir a la azotea, la brisa fresca de la noche lo relajaba, podía observar los edificios, las luces, los árboles, y también la caseta del guardia de seguridad de la casa.

-Cielos, ¿Cuándo descansa ese sujeto?-. Dijo Ise para sí mismo, desde que llego a esta casa jamás ha visto a ese tipo descansar. Camino entonces hacia una banca para tomar el sol y se recostó, tomo sus audífonos y puso la música, cerro sus ojos y procuro no quedarse dormido en ese lugar.

Desde la puerta de la azotea Rias observaba al castaño, el rencor no desaparecía, era intenso, pero al verlo podía ver al pequeño castaño que siempre estaba con ella, aquel que la tomaba de la mano y la defendía de las otras niñas cuando la molestaban, aquel que siempre se preocupó por ella a pesar de que la evitara a veces por ser tan posesiva con él, de pronto su cuerpo se llenó de un sentimiento de fraternidad como en aquellos días. Sintió el impulso de entrar a la azotea para abrazarlo y pedirle perdón por todo lo que le dijo, cuando se dio cuenta tenía la mano en la manija de la puerta, incluso la había abierto un poco, pero se detuvo.

Sus ojos se llenaron de lágrimas, así que se dio la vuelta y salió de ahí.

La mañana siguiente fue idéntica a la anterior, Ise desayuno, subió al auto y recogió a Saji y Vali, pero al menos el día en la escuela fue mucho mejor, las chicas ya no los miraban como unos degenerados, al contrario ahora los miraban con gratitud, a excepción del par de idiotas pervertidos, estos los miraban con rencor, pero solo basto que Vali se tronara las manos y estos dejaron de hacerlo, el día estaba a punto de terminar cuando Ise recibió un mensaje a su celular.

-Hola guapo, ¿crees que podrías verme en el café a dos cuadras de la escuela?, si eres un caballero no me dejaras plantada-.

Yura.

-No es posible, ¿y ahora qué hago?-. Ise se tomó la frente viendo su celular, lo había olvidado por completo. Se suponía que Sairaog le diría lo que sucedía con Rias, aunque eso sería un par de horas más, si quisiera hacerlo podría ir perfectamente con Yura primero.

Y como si alguien pudiera leer sus pensamientos otro mensaje llego.

-La presidenta volvió a irse, Sairaog-san se encargara de averiguar lo que sucede, espero contar con tu apoyo Hyodo-kun, nos vemos en el mismo lugar y la misma hora-.

Yuuto Kiba.

Una sensación de malestar lo invadió, pero había prometido hacer lo que fuese necesario para solucionar las cosas con Rias, así que decidió hacer lo que prometió. Tampoco podía dejar a una dama esperando, iba contra su código de honor, por lo que también debería ir con Yura.

Este sería un día largo.

En otra parte de la escuela Saji se encontraba caminando por los pasillos hacia la salida, se había quedado unos minutos más tarde ya que su maestra le pidió ayudarla con sus cosas.

Ise le dijo que tenía algo importante que hacer así que no podía llevarlos a casa, que extraño, ¿Qué es lo que haría?, se suponía que se reunirían en el parque otra vez, aunque Ise le dijo que eso no se cancelaba.

-Maldita sea-. Saji escucho una tenue voz que provenía de una de las habitaciones cercanas, una que decía "Sala del concejo estudiantil".

-¿Qué es eso?-. Dijo confundido y acercándose a la puerta y apoyando su oído en ella.

No tardo en oír sollozos que provenían de dentro de la habitación, se sintió confundido, además de preocupado, tal vez alguien había sufrido un accidente y necesitaba ayuda, por lo que no dudo en abrir la puerta, pero lo que encontró ahí dentro lo sorprendió.

-¿Tu?, ¿Qué estás haciendo aquí?-. Sona era la dueña de esos sollozos, tenía su rostro lleno de lágrimas que trataba inútilmente de ocultar con sus manos.

-¿Se encuentra bien?, está llorando presidenta-. Dijo Saji acercándose a ella, pero Sona solo se alejó aún más.

-Vete de aquí no me pasa nada, solo tenía algo en el ojo, eso es todo-. Saji cambio su semblante preocupado a uno serio, esto sorprendió a Sona ya que se había acostumbrado a que este se pusiera nervioso en su presencia, verlo así era algo que no esperaba.

-¿Qué acaso no oyes?, te dije que te fueras, yo estoy bien-. Dijo en un tono firme, pero Saji solo cerró la puerta y camino hasta Sona. -¿Qué rayos pasa contigo?, ¿Qué es lo que haces?-.

-Lo siento presidenta, pero no puedo irme sabiendo que usted está llorando-. Dijo Saji, su rostro reflejaba confianza, pero en su voz aun había algo de inseguridad y nerviosismo.

-¿Por qué te preocupas tanto por mí?, este no es tu asunto-. Dijo Sona aun tratando de que Saji se retirara.

-Porque no es lo que un caballero haría si ve a una mujer llorando-. Saji combatía fieramente contra su vergüenza, le había costado decir eso ultimo sin tartamudear.

-Yo tengo un problema personal, y sinceramente no creo que tú seas capaz de ayudarme a solucionarlo-.

Saji no considero eso, la había conocido el día anterior y apenas había cruzado palabras con ella, pero había algo que si podría hacer.

-Tiene razón, no puedo decirle que hacer, pero con todo respeto presidenta, yo creo que lo que usted necesita es alguien que solo escuche lo que tiene que decir-. Ahora era Sona la que no había visto venir las palabras de Saji, pero por alguna razón esas palabras le provocaron un sentimiento de satisfacción que obviamente ella quiso ignorar.

-¿Por qué crees que le diría algo personal a una persona que acabo de conocer?-. Dijo Sona en un último intento de librarse de la presencia del rubio.

-Porque en sus ojos se ve que realmente lo necesita-. Esas simples palabras terminaron por romper a Sona, las lágrimas comenzaron a salir otra vez, esta vez con más fuerza que antes. –Presidenta, si lo desea puedo simplemente escucharla, no diré nada que usted no necesite oír-.

En medio de las lágrimas una risa irónica salió de la boca de Sona, era increíble que de hecho ella fuera a aceptar lo que Saji le proponía. –Bien, no sé cómo me convenciste pero….. Supongo que lo necesito más de lo que creía-.

En la universidad de Kuoh, Sairaog se encontraba en el estacionamiento, tenía su celular pegado a si oído, la persona del otro lado le estaba diciendo a donde se dirigía Rias.

-No sé cómo fue que me convenciste de hacer esto, ¿Por qué me estas ayudando?-. Dijo Sairaog al aparato.

-Ya te lo dije es divertido, además no tengo nada mejor que hacer-. Yuma se encontraba en el otro lado de la llamada, estaba siguiendo a Rias para ver donde se dirigía. –Además ella no me conoce, puedo seguirla más de cerca sin que sospeche lo que estoy haciendo en realidad-.

-Supongo que tienes razón, pero tampoco te acerques demasiado, podría decidir cambiar su dirección si siente que la estas siguiendo-. Dijo Sairaog.

-Tranquilízate, al parecer casi llega a su objetivo, espera-. Estas últimas palabras hicieron que Sairaog acercara aún más el aparato. –Está subiendo a un auto-.

-¿A un auto?, ¿Qué clase de auto?-. Dijo Sairaog, sus sospechas podían ser ciertas.

-Mmm…. Creo que es un Cadillac-. Las palabras de Yuma sentenciaron sus sospechas, Sairaog se agarró el cabello en frustración, pero quería asegurarse bien antes que nada.

-¿Y de qué color es el auto?-. En la voz de Sairaog se podía sentir miedo, miedo de la respuesta que Yuma le daría.

-Es negro-. Esas palabras dejaron mudo a Sairaog, cosa que preocupo a Yuma ya que no escucho respuesta alguna. –Sairaog, ¿sigues ahí?-.

-S-Si Yuma, gracias por ayudarme, puedes irte si quieres-.

-Oye, ¿sucede algo malo?, ¿es lo que tú creías?-.

-Lo explicare todo en el parque, nos vemos ahí-. Sin decir nada más colgó la llamada.

Ahora sabía perfectamente lo que sucedía, esto era delicado, si no actuaban rápido podría ser demasiado tarde.

-Maldita sea, espero que aun haya tiempo porque no dejare que le hagas esto a mi prima…. Bernitz-.

Ise había conducido alrededor de la escuela, le tomo solo 5 minutos llegar al lugar designado por Yura, sinceramente no sabía cómo actuar con ella, no confiaba en ella, especialmente después de ver el estado de ánimo en el que había dejado a Saji.

Estaciono el auto y bajo de él, camino y entro a lo que parecía ser un café, ahí estaba ella sentada en una mesa junto a la ventana, bebía una taza de té mientras usaba el celular. Ise se acercó a ella quien apenas noto su presencia cuando este ya estaba sentado, sonrió y dejo su celular en la mesa.

-Me alegra que seas un hombre íntegro, no dudaba que llegarías pero el miedo estaba ahí de cualquier forma-. Dijo ella mirándolo a los ojos.

-¿Por qué me llamaste aquí Yura?, ¿Qué es lo que tienes que decir?-.

-¿Directo al punto eh?, supongo que tendrás otras cosas que hacer así que no te quitare el tiempo, pero primero dime una cosa, ¿Qué es lo que Saji te ha dicho acerca de mí?-. Pregunto Yura al castaño.

Ise se rasco la nuca, busco las palabras adecuadas para responder. –Pues…. Dijo que él había intentado congeniar contigo, y que aparentemente no funciono, debido a que tu…-. Ise no pudo seguir diciendo nada ya que no sabía cómo.

-¿A que yo…..?-. Yura lo incito a seguir hablando.

-Eras una mujer que…. Se sentía bien al….. Manejar las acciones que los hombres hacían por ti-. Dijo Ise tratando de no sonar tan obvio.

-¿Acaso dijo que yo disfrutaba al aprovecharme de los chicos?-. Dijo Yura, dejando en claro que el intento de Ise fracaso miserablemente.

-B-Bueno, no con esas palabras, pero si-. Dijo Ise agachando la cabeza.

En ese momento una camarera del lugar se acercó a consultar si deseaban algo, Yura declino ya que ya tenía una taza de té, Ise por el otro lado solo pidió una soda.

-Escucha, sé que no tienes ninguna razón para creer lo que yo te diga, en North Star jamás cruzamos una palabra, pero por favor créeme cuando te digo que las cosas con Saji no fueron así-.

-Tranquila, no soy de las personas que saltan a una conclusión con solo una parte de la historia, además de que Saji ni siquiera me ha dicho su versión, todo lo que me dice es que tenga cuidado y que no me acerque a ti, y aquí estoy hablando contigo-. Dijo Ise, provocando una Risa en Yura, este no pudo evitar reír también.

-¿Y porque no le haces caso?, quiero decir, me alegra de que no pienses así de mi pero, ¿acaso no es tu mejor amigo?-.

-Claro que lo es, ha estado a mi lado desde que teníamos 7 años, pero siempre creí que estaba exagerando, es decir, ¿Qué cosa pudiste haberle hecho para que quedara así de mal?-.

-Pues, me alegro que así sea, porque la verdad las cosas con el solo fueron un mal entendido, jamás quise hacerle daño-.

-¿Y qué fue lo que paso entonces?, ¿Qué sucedió exactamente entre ustedes dos?-.

Yura tomo un pequeño trago de su té y tosió para comenzar la historia. –Todo esto empezó a fines del año pasado, me encontraba en mi salón, leía unos libros de ciencia ficción que había conseguido hace poco tiempo, entonces él llega a la habitación, y me pregunta si podía acompañarlo al techo de la escuela-.

-¿Y tú aceptaste sin decir nada más?-. Pregunto Ise.

-Claro que no, le dije que estaba ocupada con mis asuntos, pero él siguió insistiendo, no que tiene pero puede llegar a ser muy convincente, decidí aceptar pero solo serían 5 minutos los que estaría ahí-. Hizo una pausa para beber otro poco de té y volvió a continuar. –Entonces estábamos ahí, y el empieza a hablar acerca de cosas como conocerme mejor ya que me había visto muy solitaria, la verdad no tengo problemas en que alguien quiera acercarse a mí con motivos de amistad, pero en ese momento no pude diferenciar los motivos de Saji, no sería el primer hombre que se acercase a mí con esas intenciones-.

-Así que dejaste que él se acercara-. Dijo el castaño.

-Ese fue mi primer error, no me malentiendas, el venía a verme de vez en cuando, hablábamos, compartíamos alguna bebida y contábamos chistes, realmente me agradaba, aun me agrada en realidad, pero al ser tan condescendiente con el empecé a confundirlo, hasta que un día sucedió, él se me confeso, dijo estar perdidamente enamorado de mí y de que estábamos hechos para estar juntos, pero mientras más cosas lindas decía, más difícil se me hacía rechazarlo, por lo que tuve que frenarlo en seco.

Ise miraba como Yura tenía una expresión totalmente complicada, no podía ver ningún tipo de satisfacción en su rostro, al parecer ella no era nada como decía Saji.

-Eso lo hizo sentirse muy mal, pero al verle el rostro pude ver como su convicción seguía intacta, en ese momento sentí un extraño deseo, no quería que sufriera la misma situación con otra chica, en parte porque no quería verlo así de mal otra vez, por lo que opte por comenzar a ignorarlo, al principio el insistía en seguir intentando, así que tuve que ser muy dura con él, así finalmente él se dio cuenta de que yo jamás podría ser parte de su vida, esa es la razón del porque siempre estoy molestándolo, quiero alejarlo de mí lo más posible-.

-Pero, ¿acaso jamás quisiste darle la oportunidad de demostrar lo que sería capaz de hacer por ti?-. Pregunto Ise.

-No, de haberlo hecho entonces realmente habría sido algo cruel-. Dijo Yura.

-¿Por qué lo dices?-.

-Porque yo… Ya me había fijado en otra persona, y jamás podría tener una relación sin amor con alguien más, especialmente con un chico tan bueno como Saji-.

-Bueno, al menos tus intenciones eran nobles, eso me hace creerte-. Dijo Ise satisfecho por todo lo que Yura había dicho.

-Que bien-. Yura entonces empezó a jugar con su cabello, incluso se puso algo nerviosa pero Ise no lo noto. –Oye, me preguntaba si tú y yo podríamos….. Em, ser amigos-.

-Pues…. Claro, ¿por qué no?, pero con una condición-. Dijo Ise, a lo que se ganó una mirada confundida de parte de Yura. –Debes hablar con Saji y resolver todo este malentendido de una vez-.

-¿Eh?, pero él me odia, jamás va a escucharme-. Dijo Yura, lo que irónicamente le recordó a lo que le había dicho a Zeoticus respecto a Rias.

-Debes intentarlo, mira, no soy la persona más adecuada para decírtelo, pero al menos debes tratar de resolverlo, de lo contrario una relación de amistad entre nosotros sería muy complicada-. Yura no pudo decir nada más, Ise tenía razón, debía hacerlo no quedaba de otra.

-E-está bien, lo intentare-. Ise sonrió, al menos eso podría resolverse, pero justamente su celular volvió a vibrar.

Sairaog-san va en camino, lamento decirles esto, pero hay malas noticias, los espero en el parque.

Yuuto Kiba.

-Lamento decir esto, pero debo irme, fue un placer hablar contigo Yura-. Dijo Ise levantándose de la mesa y tomando el último trago de su soda, dejo el dinero de la misma en la mesa y comenzó a caminar a la salida.

-O-oye-. La voz de Yura hizo que Ise se detuviera en seco, se giró para volver a quedar frente a ella.

-¿Si?-. Dijo el castaño

-A decir verdad, y-yo….-. Ise esperaba que Yura continuara, pero esta no lo hizo. - No, no es nada, nos vemos mañana en la escuela-.

-Claro, así será-. Ise sonrió y salió de la tienda, cuando este ya se había ido Yura recibió una llamada.

-¿Y?, ¿ahora te cree?-.

-Bueno, al menos ahora sabe que no soy como Saji piensa-.

-¿No le dijiste que te gusta verdad?-.

-No mama, no tuve el valor-.

-Bueno, no importa hija, ya tendrás otra oportunidad, al menos ahora estarás más cerca de él, te veo en casa cielo-.

-Eso espero mama, adiós-. La llamada termino, y Yura al menos se sentía más aliviada.

De vuelta en la escuela, Sona le había contado toda la situación acerca de su padre a Saji, este escucho atentamente todo el tiempo, jamás irrumpió una sola palabra de lo que Sona decía, ella se sentía más calmada, sentía también que había sacado un gran peso de su espalda, pero aún quedaba mucho.

-Así que así es como están las cosas-. Dijo Sona, ahora sin lágrimas en su rostro.

-Pues, la verdad sí que es una situación complicada presidenta-. Dijo Saji.

-Y que lo digas, mi padre desea que desde ahora use su apellido, también quiere comprarnos una casa en los vecindarios altos de Kuoh, prácticamente se cree con todo el derecho de cambiar mi modo de Sona enojada.

-Pues, la verdad puedo entender lo que su padre quiere-. Dijo Saji, provocando que Sona lo mirara molesta.

-¿Qué?, ¿cómo puedes defenderlo?, un día simplemente aparece en mi vida y pretende que me adapte a ella así como así-.

-Pues él es su padre después de todo, no es que no quisiera aparecer hasta ahora, si no que acaba de enterarse que existes-.

-¿Entonces insinúas que fue culpa de mi madre?-.

-Claro que no, su madre decidió dejarlo en secreto, pero lo hizo con un motivo noble, sabía que su padre estaba casado y que estaba tratando de reconciliarse con su esposa, también sabía que de exponer la existencia de una hija fuera del matrimonio podría haberle provocado muchos problemas en su trabajo-.

-¿Entonces de quien es la culpa?, ¿a quién debo culpar?-.

-A nadie Presidenta, esto es solo una situación desafortunada, no puede culpar a su padre por querer ver a su hija, tampoco a su madre por querer proteger a su padre, solo puede tratar de entender a su familia, ellos también deben estar sufriendo al saber sus sentimientos-.

Sona soltó una risa amarga, no podía creerlo, este chico la había ayudado más de lo que se podría haber imaginado.

-¿No has considerado ser un psicólogo Saji-kun?-. Pregunto Sona

-Jajaja, no, la verdad yo también tengo problemas con cierto familiar-. Dijo Saji.

-¿Enserio?, la verdad me gustaría devolverte el favor, si quieres hablar de eso conmigo pues…-. Sona no pudo continuar ya que el celular de Saji sonó, este reviso el mensaje que acababa de llegar. El mismo mensaje que recibió Ise ahora lo recibió Saji.

-Lo siento presidenta, pero debo irme, se presentó una emergencia-. Dijo Saji poniéndose de pie.

-Oh claro, no te preocupes-. Dijo Sona.

Saji abrió la puerta, estaba a punto de irse pero recordó un asunto que quería preguntarle a Sona antes.

-Oiga presidenta, ¿usted porque se encontraba llorando en primer lugar?, quiero decir, estoy consciente de que tiene un problema complicado, pero no creo que ese fuera el motivo de su llanto-.

Sona suspiro, era verdad, no lloraba por el asunto de su padre. –A decir verdad, esto no habría ocurrido si Rias cumpliera sus promesas-.

-¿Rias?, ¿Rias Gremory?-. Pregunto Saji.

-Sí, ella misma, ayer me prometió que hablaríamos, pero tuvo que irse temprano, luego me prometió que hablaríamos hoy después de clase, pero volvió a ocurrir lo mismo-. Saji sabia porque Rias no había podido cumplir sus promesas, pero decidió no decirle a Sona, lo último que quería era que tuviera otra preocupación.

-Ya veo, lo siento-. Dijo Saji. –Una última cosa, quiero que sepa que si quiere alguien con quien hablar, yo estoy disponible-.

Sona sonrió, miro al chico con gratitud y dijo. –Lo tendré en cuenta… Gen-kun-. Dijo Sona.

Saji se sonrojo al oír la forma en la que Sona lo llamo, no sabe cómo diablos se armó de valor, pero lo siguiente que diría sería algo que ni el mismo e creería en el futuro.

-Espero no volver a verla llorar, su rostro es aún más hermoso sin lágrimas Sona-san-. Dicho esto cerró la puerta, dejando a Sona totalmente petrificada, además de un sonrojo evidente, pero sonrió para sus adentros.

-¡¿Pero que acabo de decir?!-. Grito Saji mientras corría casi llegando a la salida.

La moto de Sairaog estaba estacionada en el mismo lugar que lo había estado el día anterior, el mismo caminaba de un lado a otro mientras balbuceaba cosas sin sentido, aunque las decía con un evidente enojo.

-Ya cálmate quieres-. Dijo Yuma sentada en una banca adyacente.

-¡¿Dónde están esos idiotas?!, ¡deberían haber llegado hace minutos!-.

Afortunadamente para el Kiba, Saji y Vali se acercaban caminando, mientras que Ise se estacionaba junto a la moto de Sairaog.

Cuando todos estaban juntos Sairaog comenzó a hablar.

-Escuchen, lamento lo que estoy por decir, pero esto es mucho más grave de lo que creí, Rias se está involucrando con Alexander Bernitz-. Las palabras de Sairaog quedaron implantadas en las mentes del resto, Kiba comenzó a ponerse nervioso, sabía lo que eso significaba, pero en cambio el resto…..

-¿Quién mierda es Alexander Bernitz?-. Dijo Vali confundido, al igual que Ise, Saji y Yuma.

-Es el maestro de música de la universidad, un idiota que ha estado involucrado en asuntos de acoso a menores-. Kiba explico todo, y un semblante de preocupación se hizo presente en los demás, especialmente en Ise.

-¿Acoso?, o sea que Rias es su siguiente victima?-. Pregunto Ise.

-Me temo que así es-. Dijo Sairaog.

-Esperen, la universidad de Kuoh es de gran prestigio, igual que la academia, como es posible que tengan entre sus docentes a un profesor que ha sido acusado de acoso a menores con anterioridad-. Pregunto Yuma.

-Eso es debido al idiota de Loki-. Dijo Sairaog con rabia.

-¿Loki?-. Preguntaron todos menos Kiba al unísono.

-Así es, Loki, es el director de la universidad, y casualmente es el mejor amigo de Bernitz-. Dijo Kiba.

-¿Y realmente se llama Loki?-. Pregunto Vali.

-Claro que no, su verdadero nombre es Lowrance Kirkman, Loki es solo el apodo que los alumnos usamos para molestarlo-. Dijo Sairaog.

-¿Y qué cosas ha hecho ese tal Bernitz para que lo hayan acusado tantas veces?-. Pregunto Ise con enojo en su voz, un tipo como ese no era una buena compañía para nadie.

-Cada año se realiza un festival musical en la universidad, todos los profesores eligen un representante para competir en un concurso, duetos, solistas, bandas, etc. Bernitz siempre elige mujeres para concursar, y cada año durante los últimos 4 años ha ganado el concurso-.

-¿Y eso que tiene que ver con Gremory-san?-. Pregunto Saji.

-Todas las acusaciones han sido de parte de algunas de sus representantes en el concurso, sin embargo ninguna quiere llevarlo a asuntos legales-. Dijo Kiba.

-Eso debido a que el grupo de abogados de Loki siempre protege a Bernitz, se dice que las amenazan con quitarles sus títulos, echarlas de sus carreras, cancelar sus becas, etc. Son unos sinvergüenzas sin escrúpulos-. Dijo Sairaog

-¿Así que el imbécil eligió a Rias porque ella tiene dotes de cantante eh?, ¡ese hijo de puta se está aprovechando de los sueños de Rias!-. Dijo Ise, quien cerraba sus puños con fuerza, su mente comenzaba a torturarlo, él se había ido y había provocado todo esto, pero ya no podía hacer nada respecto a eso, en su mente solo había algo claro, debía evitar que Rias siguiera acercándose a ese sujeto a como diera lugar. –Dime Sairaog, ¿ese concurso es muy importante para el imbécil?-.

-Es de todo lo que sabe hablar, nada más le importa, ¿Por qué lo dices?-.

-¿El concurso es exclusivo para alumnos de la universidad?-. Volvió a preguntar Ise.

-Pueden participar personas del exterior siempre y cuando sean parte de un dueto o una banda con algún alumno de la universidad-. Dijo Sairaog.

-¿A si?-. Dijo Ise sonriendo con ira. –Pues, que conveniente que tengamos una banda, ¿eh Vali?, y que más conveniente que en ella haya una alumna de la universidad de Kuoh-. Dijo viendo a los dos aludidos.

-¿Qué cosa planeas Hyodo?-. Pregunto Sairaog, Vali por su parte comenzó a reír, había captado la idea.

-Debo admitir que la idea me agrada, ¿Qué hay de ustedes?-. Dijo Vali viendo a los demás miembros de su nueva banda.

-Yo estoy dentro-. Dijo Saji, la ausencia de Rias era la que provoco que Sona estuviera llorando desconsolada, si puede remediarlo no dudara en hacerlo.

-Hare lo que sea para que la presidenta se aleje de ese tipo-. Dijo Kiba con mucha convicción.

-Neee, la verdad no tengo nada mejor que hacer, ¿Por qué no?-. La respuesta de Yuma ya no sorprendía a nadie a este punto. –Pero si vamos a tener una banda, entonces quiero que se refieran a mí con mi nombre artístico, desde ahora me llamaran Raynare-.

-Está bien ¿supongo?-. Dijo Ise algo confundido. –Como sea, Sairaog, ¿crees encontrar algún maestro que necesite representantes?-.

Sairaog sonrió, ya tenía el plan perfecto. –Déjenmelo a mí, tengo al sujeto indicado, y le va a encantar esto-.

-Muy bien, vamos a arruinarle la fiesta a este idiota-. Dijo Ise.

Ise llego a casa y repitió la misma rutina de ayer, tomo una ducha, ceno junto a su familia, y luego procedió a subir a la azotea para refrescarse y desfrutar de su música.

Rias por otra parte volvió a debatir internamente si debía ir a hablar con el castaño, lo observaba desde la misma puerta, pero no se sentía capaz de hacerlo.

-¿Qué estás haciendo hija?-. Venelana había encontrado a Rias.

-¿Mama?, y-yo s-solo quería, amm…..-.

-¿Estabas espiando a Ise?-. La frase era una pregunta, pero Venelana la había dicho más como una afirmación.

-Yo….. ¡Yo quiero perdonarlo!-. Dijo Rias sin poder seguir soportándolo.

Venelana sonrió al escuchar esas palabras, no podía creerlo. –Hija, ¡eso es maravilloso!-.

-¡Pero no puedo!-. La alegría de Venelana se detuvo al escuchar estas palabras. –Cada vez que lo veo recuerdo esos momentos cuando éramos niños, pero también recuerdo el dolor cuando me abandono, cuando se fue sin darme una explicación.

-Hija, ya te lo dije, él se fue porque aquí en Kuoh no habían escuelas de suficiente prestigio que aceptasen hombres, el no tuvo opción-.

-¡Si la tuvo!, las escuelas aquí tampoco eran tan malas, perfectamente pudo haberse inscrito en otro establecimiento, eso no hubiera afectado su futuro, ¡él quiso irse por un simple deseo egoísta, no pensó en mi jamás!-.

-¿Eso es lo que crees?-. Ambas mujeres se voltearon al sentir una nueva voz, Ise estaba parado en la puerta observando a madre e hija en su conversación. -¿De verdad crees que yo decidí irme nada más?.

Rias sintió como las lágrimas comenzaban a caer en su rostro una vez más, y no pudo contenerlo. -¡SI!, ¡eso es lo que creo, te fuiste sin decirme nada, lo decidiste a mis espaldas, no pensaste en mí, en como eso me afectaría!-.

-¡Sí!, ¡tienes razón, jamás te dije cuál fue el motivo por el cual me fui, pero eso fue porque jamás me visitaste, y porque jamás tuve tiempo para escribirte una carta y decírtelo, pero sospecho que de haberlo hecho tu no la habrías leído!-. Rias quiso refutar, pero Ise tenía razón. –Cuando éramos niños, un socio del tío Zeo vino a hablar con el de negocios, dijo que o no podría formar parte del futuro de esta familia, que no era lo suficientente digno de ser parte de los Gremory-. Ise sintió como la ira de su alma comenzaba a apoderarse de sus palabras. -¡Dijo que yo no era lo suficientemente bueno como para estar contigo, así que decidí irme a esa escuela para poder ser alguien más digno de esta familia!-.

Entonces Ise camino hacia una atónita Rias y frente a una emocionada Venelana, tomo la mano de la pelirroja y prosiguió.

-¡Todo lo hice porque los amaba!, ¡porque yo te amaba!, ¡porque aun te amo!-. Esas últimas palabras fueron acompañadas por lágrimas en el rostro del castaño, Rias ya no podía llorar, pero su rostro era de sufrimiento total, se sentía arrepentida, ya no podía estar enojada con él.

-Yo… ¡YO NO QUIERO QUE TE VUELVAS A ALEJAR DE MI!-. Dijo Rias para luego atrapar al castaño en un fuerte abrazo, este sin poder creerlo todavía devolvió el abrazo con la misma fuerza.

Ambos jóvenes lloraban, pero ahora lo hacían de felicidad, al Igual que Venelana, quien se tapaba la boca de emoción. En la entrada de la habitación se encontraban Zeoticus, Sirzechs, Millicas, Ana y Grayfia, quienes también presenciaban el suceso con mucha emoción.

-Dilo, ¡Di que jamás te volverás a ir!-. Dijo Rias separándose lo suficiente para ver el rostro de Ise.

-Me quedo aquí, junto a ti, para siempre-. Dicho esto ambos adolecentes volvieron a afianzar el abrazo.

Esa noche la familia Gremory volvió a estar realmente completa.