11.000 palabras, espero que basten como una pequeña disculpa por la espera.
Dejen sus comentarios y sugerencias ya que aun necesito un nombre para la banda.
Capitulo 7: Declaraciones y aclaraciones
Flashback, cuando Rias e Issei eran niños
Rias amaba imaginar que ella era una estrella mundial, que era admirada por miles, millones de personas, que se pelearan por entrar a sus conciertos y que sus canciones fueran escuchadas por doquier.
Issei por otro lado solo disfrutaba la idea de tocar música, la fama y la fortuna no eran algo que realmente deseará, tenía todo lo que quería ahí, en esa casa, con esa familia.
Ambos sin embargo amaban la música, y no podían vivir sin ella, eso era el principal nexo que unia a ambos, los hacían inseparables.
-Oye Rias-. Dijo Issei llamando la atención de la pequeña pelirroja, Ambos estaban en una gran sala de la mansión Gremory, Zeoticus había destinado esa sala para que los niños pudieran jugar en paz, Rias estaba viendo televisión mientras que Issei leía un libro.
-¿Mmm?-. Musito la pequeña ante lo que Issei dijo.
-¿Has dicho muchas veces que quieres estar conmigo por siempre verdad?-. preguntó tímidamente el castaño.
-Pues claro que si tonto, jamás quiero separarme de ti-. Dijo Rias sonriendo.
-Bien, entonces-. Issei dejó su libro a un lado y sacó algo de su bolsillo, se acercó a Rias y se puso de rodillas.
-¿Que estas haciendo?-. Dijo Rias alzando una ceja confundida.
Issei levantó su mano, dejando ver un anillo. -Rias, ¿casemonos?-.
Rias miro seriamente al castaño...
Hasta que ya no pudo aguantarlo.
-Ppf... jajajajaja-. Rias rio, pero no con malicia, reía con inocencia, mientras que el confundido ahora es Issei. -Ise, ¿que haces?-.
-Yo... ¿te propongo matrimonio?-. Dijo Issei aún más confundido.
-Bueno Ise, ¿sabes lo que conlleva el matrimonio?-.
-Eeeeh, ¿estar juntos para siempre?-.
-Bueno, eso no es falso, ¿pero sabes que para sellar la union debemos besarnos?-. Dijo Rias riendo.
-¿B-Besarnos?, ¿en la boca?-. Dijo Issei aterrado.
-Pues claro, pero no sólo eso-. Rias se acercó a Issei y le susurro algo al oído, provocando que el pobre castaño explotará en rojo. -¿Ahora entiendes por que no podemos casarnos?, jajaja-.
-¿Como sabías eso Rias?-. Dijo Issei aún perturbado.
-Bueno, Mamá y Papá se exedieron con el vino la otra noche y nos contaron la historia de su boda, además de que Sirzechs tuvo que taparme los oídos y llevarme a mi habitación-.
Issei entonces entristecido bajo la cabeza, haciendo que Rias se extrañará.
-¿Que sucede Ise?-.
-Yo... yo quería estar contigo por siempre-. Dijo el joven castaño.
Rias sonrió, camino hacia el castaño, lo tomo de la cabeza y lo llevo hacía su pecho abrazandolo.
-No es necesario casarnos para estar siempre juntos tontito-. Dijo la pelirroja, haciendo que Ise levante la mirada. -Hoy mismo ambos prometeremos estar juntos para siempre-.
El castaño entonces sonrió, la calidez de Rias era lo que más adoraba en su vida, incluso cuando era posesiva con el.
-¡Si!-. Fue lo único que necesitaba decir.
Luego de separarse ambos sonrieron al otro, hasta que a Rias le surgió una duda en su cabeza.
-Por cierto Ise, ¿de donde sacaste ese anillo?-. Pero antes de que Issei pudiese responder el grito de Venelana respondió a la pregunta de la pequeña Gremory.
-¡¿Quien se atrevió a tocar mi joyería?!-. A ambos jóvenes se les puso la cara azul del miedo.
-¡Vamos Ise, hay que huir!-. Dijo Rias tomando la mano de Ise y ambos huyeron con risas.
Actualidad.
-Ise... ¿Acaso yo?-.
El estruendo del público aun era oído con fuerza en la sala, toda la banda sentía como la adrenalina les corría por las venas.
Rias aún estaba sonrojada, pero no era la única, Sona y Tsubaki estaban en la misma condición, tanto Saji como Kiba habian estado perfectos en aquella canción, lo que emocionó a ambas jóvenes, algo que parecía imposible tomando en cuenta su reputación como bellezas frías, todo esto era atestiguado por Akeno, quien observaba divertida a sus 3 amigas.
Pero en el fondo de la sala, oculta entre el público se encontraba una chica de cabello azul, totalmente fascinada por el cantante de la banda, sus ojos brillaban, y odiaba admitirlo, pero Yura estaba enamorada de Issei, lo había estado desde que lo vio en la Academia de North Star, razón por la cual no quizo acercarce más a Saji, sin embargo Issei le había dedicado la canción a alguien aquí, ¿a quien?, debía descubrirlo.
Issei, Saji, Vali, Kiba y Yura no podrían jamás describir la sensación de ser celebrados por el publico, pero pronto todos cayeron de vuelta a la realidad en cuando el anunciador proclamó el fin de la presentación.
-Oh no, ¡Saji toma la computadora y largemonos todos de aquí!-. Dijo Issei a los demás, en especial al rubio aludido.
Todos procedieron en sacar sus cosas del escenario para salir, Issei no tenía intenciones de hablar con Rias en este momento puesto a que temia a su reacción, por lo que era mejor escapar.
-¡Espera Ise!-. Dijo Rias desde los asientos de la sala, más no pudo ser escuchada ya que aún había mucho ruido producido por la gente que comenzaba a retirarse.
Todos rapidamente sacaron sus pertenencias y se retiraron del escenario para luego salir hacia el pasillo.
-¡¿Alguien podría explicarme porque estamos huyendo?!-. Pregunto Vali mientras prácticamente corrían hacia el estacionamiento.
-¡No tengo intenciones de explicarle a Rias nuestra presencia en el concurso-. dijo Issei.
-¡Yo tampoco!-. Dijo Kiba. -¡Además la señorita Tsubaki estaba alli y no creo ser capaz de hablar con ella ahora mismo!-.
Mientras que Saji...
-¡LA PRESIDENTA ESTABA AHÍ!-. Gritó saji rojo como tomate.
-¡Ya controlate idiota!-. Le gritó Vali al Rubio quien corría despavorido.
-Jajajaja, eso fue genial jajaja-. Yuma por su parte sé divertía a montones con todo esto.
Mientras ellos huían, Rias luchaba por salir de aquel salón, la multitud avanzaba lento hacia la salida, así que apresurada por hablar con Issei terminó por subir al escenario y salir por el mismo lugar que la banda, seguida por sus tres amigas.
Cuando por fin estaba en el pasillo, al no ver nada, supuso que todos habían ido al estacionamiento, así que tomó rumbo hacia allá.
La banda mientras tanto guardaba como podía los instrumentos en el maletero del vehiculo, las guitarras de Saji y Yuma y el bajo de Vali en cuestión.
-¡Rápido, Rápido!-. Decía Saji mientras observaba a la entrada trasera de la Universidad, la que daba al estacionamiento.
-Está listo, vamonos-. Dijo Vali cerrando el maletero y subiendo al auto junto a los demás.
Kiba, quien ya estaba arriba del auto observó por la ventana trasera, desde la puerta del edificio salía Rias, seguida de cerca por Akeno, Tsubaki y Sona.
-Ahí viene Issei-kun, vamonos-. Dijo el joven baterista.
Ante la advertencia de su amigo Issei encendió el motor y salieron de allí de prisa.
Rias observaba como el auto se alejaba, suspiró derrotada, pero no importaba, ambos vivían en la misma casa por lo que sólo debía esperar hasta la noche para poder hablar con el.
-Bueno, creo que se escaparon-. Dijo Akeno riendo divertida.
-Si, pero Ise y Yuuto tendrán que darme explicaciones tarde o temprano, asi que no hay por que ser impacientes-. Dijo Rias.
-¿Kiba-kun esta en problemas Rias-san?-. Pregunto Tsubaki algo preocupadas.
-Oh claro que no, despues de todo Ise ya me habia dicho que habia formado una banda, pero jamas creí que Kiba estuviera involucrado
-Ah que bien-. Dijo Tsubaki sonriendo, ganándose una mirada de malicia por parte del resto. -D-Digo, el es un buen chico y... y...-.
-Tsubaki, no tienes porque ocultarlo, todas aquí sabemos que te gusta Yuuto, y a decir verdad a el no lo dejas nada indiferente-. Dijo Rias a la morena de lentes.
-¿Enserio?-. Dijo Tsubaki con los ojos iluminados.
-Pero claro que si, sólo que el es algo tímido-. Dijo esta vez Akeno.
Tsubaki suspiro, sabía que Kiba era algo tímido, era cortés y educado y eso le había valido fama de príncipe, pero la realidad era que el chico era un principiante.
-Vaya, la envidio presidenta-. Dijo Tsubaki a Sona, quien respondió con una mirada de confusión.
-¿A mi?, ¿por que?-. Pregunto Sona.
-Porque Saji-kun ya está enamorado de usted, usted solo debe mover algunas piezas y será todo suyo-.
Aquellas palabras hicieron enrojecer a Sona provocando una risa desenfrenada en Rias y Akeno.
-¡Y-Yo no soy así!-. Dijo Sona avergonzada, y la risa se hizo más abundante en las jóvenes chicas.
-Jajajaja, ok, oiganme, las invito a cenar hoy en casa-. Dijo Rias.
-¿Eh?, ¿estas segura Rias?-. Preguntó Akeno.
-Claro que si, sólo debo llamar a papá-. Dijo la pelirroja procediendo a sacar su celular.
A lo lejos, algo escondida en la distancia de encontraba Yura, había encontrado la persona a quien Issei le había dedicado la canción, ahora debía saber más y si de ser necesario intervenir.
La banda ya se encontraba lejos, Issei no había dejado de conducir, literalmente solo iba hacia adelante.
-...Oigan, llevamos 10 minutos conduciendo sin rumbo fijo, ¿que hacemos ahora?-. Dijo Issei aprovechando que debió detenerse en un semáforo.
-Pues, creo que sería un buen momento para buscar un lugar para ensayar, no podemos usar aquella sala en la mansión-. Dijo Vali.
-Si, tienes razón-. Dijo Issei. -¿Alguien podría decirme la hora?-.
-Son... Las 7 pm-. Dijo Yuma viendo su celular.
-Aun tenemos algo de luz solar, al menos una hora-. Dijo Issei, siendo sorprendido por una bocina de un auto de atrás. -Mierda-.
El auto prosiguió con su marcha, e Issei comenzó a pensar en donde ir ahora.
-¿Alguien conoce algún lugar?, preferentemente donde no allá nadie más, asi no tenemos que preocuparnos de molestar a nadie, ¿Alguna idea?-. Dijo Issei.
Todos callaron en señal de que estaban pensando, y finalmente fue Kiba el que tuvo una idea.
-Hay un lugar cerca de mi casa, también está cerca de la escuela así que no tendríamos problemas en ensayar después de clases-.
-¿Enserio?, ¿donde?-. Pregunto Saji.
-Desde el piso del edificio donde vivo sé puede ver una casa algo cerca del bosque, tras de ella hay un antiguo desghuesadero de autos, todo el mundo dice que nadie vive ahí, podría ser un buen lugar-.
-Muy bien, no perdemos nada en ir a ver-. Dicho esto, Issei se puso en marcha hacia el lugar-.
-Si cariño, claro, si también te amo, adios-. Zeoticus acababa de colgar su celular, Rias había pedido permiso a su padre para llevar a cenar a sus amigas, y por supuesto dijo que si, no era capaz de negarle esos caprichos a su hija.
-¿Era Rias?-. Pregunto Venelana quien acababa de llegar junto con Anna.
-Si, quiere traer a sus amigas a cenar esta noche-. Dijo el dueño de la casa.
-Genial, asi podrá ver a su primo-. Dijo Venelana sonriendo, haciendo que Zeoticus sé extrañara.
-¿A su primo?- Pregunto el pelirrojo.
-Pues claro, mi hermano viene a cenar también-. Dijo Venelana sonriendo. -¿No lo recuerdas?, te lo dije ayer en la noche-.
-¿Ayer?, no lo recuerdo-.
-Claro, lo dije mientras teníamos nuestro momento de marido y mujer-. Dijo Venelana en tono sensual.
-¡Ah!, eres una arpía, tus sabes muy bien que jamás pongo atención durante esos momentos-. Dijo Zeoticus sonriendo mientras finjia estar enojado.
-Exactamente cielo, por eso lo dije precisamente en ese momento-. Dijo Venelana acariciando la barba de su esposo, quien ahora sonreía complicado puesto que jamás se llevó bien con el hermano de Venelana. -Se que jamás te agradó, pero al menos trata de llevarte bien con él esta noche, sabes que Sairaog y Rias sé tienen mucho cariño-.
-Agh... lo intentaré-. Dijo Zeoticus, ganándose un beso de su esposa en agradecimiento.
-Te amo~-. Dijo Venelana retirándose, asegurándose de mover mucho sus caderas mientras se retiraba.
Anna observó divertida a Zeoticus, quien se quedó viendo embobado en la dirección donde su esposa se habia ido, asi que para sacarlo de su estupor aplaudió, ganándose la atencion del pelirrojo, este solo sonrio algo avergonzado para luego salir rápidamente tras Venelana.
-¡Cielo!, ¡¿Crees que podríamos tener otro momento de marido y mujer ahora?!-. Y con esas palabras Zeoticus finalmente de retiro.
Anna miro hacia atras al escuchar unos pacitos en esa dirección.
-¿Abuela?, ¿abuelo?-. El pequeño Millicas buscaba a sus abuelos en la habitación, pero solo pudo ver a Anna. -Tía Anna, ¿mis abuelos estuvieron aquí?-.
-Jujujuju, si cielo, pero tenían que hablar asuntos importantes, ¿tienes hambre?-. Pregunto Anna.
-¡Sip!-. Dijo el pequeño, tomando la mano de la mujer. - ¿y de que tenían que hablar mis abuelos?-.
-Deben organizar su segunda luna de miel, y probablemente una tercera-.
La casa de la que Kiba habló era grande, no tan grande como la mansión Gremory eso ni pensarlo, tras ella había un enorme desghuesadero de vehículos, no sólo autos, también camiones, motocicletas, mierda incluso botes, según Saji los autos más recientes eran de los 90 así que había estado abandonado al menos 20 años
La casa del frente estaba hecha de madera opaca, sus vidrios estaban intactos pero llenos de polvo, la pintura ya estaba totalmente desteñida e incluso Saji podría jurar haber visto un cuervo salir del techo.
También estaba lejos de las demás casas, y había un claro en frente que dejaba ver la ciudad, estaba algo más alto que el resto de las casas por lo cual era posible ver el edificio donde Kiba vivía e incluso el techo de la escuela.
Issei estaciono el auto frente a la casa y todos bajaron de el, observaron a la casa algo preocupados, cuando Kiba dijo que estaba abandonada no mentía, esta casa podia ser perfectamente un escenario en una película de terror.
-Vaya, ¿están seguros?-. Pregunto Yuma, mientras sutilmente buscaba con su mano la mano de Vali, quien al sentir la de Yuma hizo el quite inmediatamente.
-Pues al menos esta alejado del resto de la civilización, eso nos dará privacidad para tocar tan fuerte como queramos-. Dijo Issei.
...
Los segundos pasaron pero nadie quería entrar a mirar, a pesar de estar de acuerdo de que era un buen lugar, lo que llevo a Yuma a romper el silencio.
-Bueno, ¿quien va a ser el primero en entrar a la casa de ultratumba?-.
-...-. Issei miraba el lugar detenidamente, asi que con valor dio un paso adelante, siendo seguido por Saji, luego Vali y Kiba, y finalmente Yuma.
El abrir la puerta todos sintieron frío, el lugar estaba congelado a pesar de ser verano, había muebles en el interior pero estaban viejos, en las paredes habían pinturas pero en la misma condición.
-Este lugar definitivamente está abandonado-. Dijo Vali.
-Si, además de ser aterrador, nadie vendrá a molestarnos aqui-. Dijo Saji pasando sus dedos por la superficie de una cómoda solo para que quedarán llenos de polvo.-Aunque habrá que limpiarlo-.
Vali por lo tanto habrio una puerta, que dejo ver una galería totalmente vacía, lo cual era perfecto porque fácilmente podrían caer todos los instrumentos.
Kiba por su parte tomó un cuadro de fotografía, estaba boca abajo y se notaba a kilómetros que nadie le había puesto un dedo encima en años, cuando lo levantó tuvo que limpiar el polvo para poder ver la fotografía, cuando la vio pudo ver una familia de 3 integrantes, un hombre, una mujer joven y una niña pequeña.
-Jajaja, que extraño, esa niña se parece mucho a... oh no-.
Issei también abrió una puerta, pero se sorprendió al ver que era una habitación, tan lúgubre como las demás, pero se podía ver una cama, una cama que habia sido usada hace poco.
-Alguien vive aquí-. Dijo Issei preocupado.
Antes de que Issei o Kiba pudieran avisarles a todos la puerta de la casa se abrió con violencia, haciendo que todos dentro de ella saltarán del susto, frente a ellos se encontraba un hombre adulto, se le veía algo viejo, tenía una escopeta en la mano y les estaba apuntando.
-¿Que están haciendo ustedes en mi casa?-. Dijo el hombre en un tono calmado pero amenazante que les provocó escalofríos.
-Di-Disculpe señor, pensamos que está casa estaba abandonada-. Dijo Issei asustado.
-Pues claramente no es así-. El hombre paso a ver a Kiba, quien tenía la foto en sus manos aún. -Tu niño, suelta esa foto ahora-.
El tono del hombre era amenazador a pesar de no caer en agresividad, sin embargo todos notaron que el hombre le costaba articular algunas palabras.
¿Ebrio?, no, pero si alcoholizado.
-Señor-. Dijo Kiba tratando de acercarse al hombre, lo que provocó que este levantase el arma a la cabeza de Kiba.
-Realmente no quiero hacer esto muchacho-. Dijo el hombre dándole una segunda oportunidad a Kiba, quien bajó la foto y la dejo en donde la había encontrado.
-Claro que si... ¿Baraqiel-San?-.
El escuchar las palabras de Kiba el hombre relajo el agarre del arma.
-¿Como sabes mi nombre?-. Pero en vez de escuchar a Kiba responder, escucho unas pequeñas risas del otro lado de la habitación, al mirar en dirección a esas risas de encontró con Yuma, tapándose la boca para evitar reír con fuerza.
-Pffff, lo siento, su nombre es gracioso-. Dijo la chica siendo lo más inoportuna que podía ser.
Baraqiel, ahora que sabemos su nombre, levantó nuevamente su arma hacia Yuma, pero inmediatamente Vali se interpuso en su camino.
-¡Ey, apunteme a mi!-. Dijo Vali sin dudar ante el peligro.
Yuma se sintió maravillada ante el gesto del platino que la protegia, mientras que Vali, para sorpresa de todos, tomaba la mano de la morena para calmarla.
-¡Señor Baraqiel!, calmese por favor, yo le explicaré todo-. Dijo Kiba, haciendo que Baraqiel bajase el arma de una vez por todas.
-... Siéntate muchacho, los demás quédense justo donde estan-. Fue la orden de Baraqiel, quien se sentó en una silla, Kiba hizo lo mismo por su parte.
-O-Oye Vali, ya puedes soltar mi mano-. Dijo Yuma sorprendiendo a Issei y Saji ya que nunca la habían escuchado hablar en ese tono vulnerable.
-Si, ya lo sé-. Dijo Vali, pero no soltó la mano de Yuma. -Estas temblando idiota, asi que no voy a soltarte-.
Yuma ya estaba fascinada, asi que aceptó la caballerosidad de Vali sujetando su mano con aun más fuerza.
-Ahora muchacho, quiero que me expliques como sabes mi nombre-. Dijo Baraqiel a Kiba.
-... Yo soy amigo de su hija... Akeno-. Las palabras de Kiba hicieron que Baraqiel abriera los ojos con sorpresa, asi mismo los demás presentes en la habitación, la expresión dura de sus ojos se transformaron en una suave y triste.
-¿Akeno?... ¿tu la conoces?-. Dijo Baraqiel mientras lágrimas salían de sus ojos.
-Si señor, asi es, vamos a la misma escuela y somos parte del mismo club-.
-¿Y ella?, ¿como esta ella?-. Dijo Baraqiel con la voz quebrada.
-Ella está bien, tiene excelentes calificaciones, es una estudiante modelo, querida y admirada por todos los que la conocemos-. Dijo Kiba, siendo completamente sincero.
Baraqiel se llevó la mano al rostro para limpiarse las lágrimas.
-Yo... Yo no la he visto en años-. Dijo Baraqiel. -Me da vergüenza admitir que no se como luce ahora-.
-¿Quisiera verla?-. Dijo Kiba, brindandole un brillo de esperanza a los ojos de Baraqiel.
-¿Enserio?-. Pregunto Baraqiel, Kiba sólo asintió, poniéndose de pie y sacando su celular, se posicionó a su lado y le entregó el dispositivo.
En el celular se podía ver una foto del club de Rias, donde estaba Ella, Kiba, Koneko, Gasper y finalmente Akeno, al verla Baraqiel volvió a romper en lágrimas.
-Es hermosa, tan hermosa como su madre, mi amada Shuri-. Dijo Baraqiel. -Lo lamentó muchacho, disculpame, disculpenme todos-.
Finalmente el ambiente se relajó, Baraqiel se disculpó otras 20 veces con todo el mundo, asi que, al no haber más problemas todos optaron por retirarse.
-Oye muchacho, ¿que buscaban aquí?-. Dijo Baraqiel deteniendo a Kiba.
-Pues la verdad los demás y yo tenemos una banda, creíamos que está casa estaba abandonada y así podríamos usarla como sala de ensayo-. Dijo el Rubio.
-Oh, ya veo-. Dijo Baraqiel pensante. -Adelante, pueden usarla-.
Eso descoloco a todos los presentes, diablos, hasta casi se cayeron de la sorpresa, ¿primero les apunta con una escopeta y luego sale con eso?.
-Ehmmm...-. Fue todo lo que Kiba pudo articular, hasta que Issei fue a su rescate.
-Gracias señor, lo tendremos en cuenta-. Dijo el castaño mientras tomaba a Kiba de los hombros y lo movía hacia atras. -Que tenga un buen día-.
-Si... también ustedes-. Dijo Baraqiel para luego entrar a la casa y cerrar la puerta.
-Uff, ya vamonos ¿quieren?-. Dijo Issei mientras procedía a caminar al auto.
-¿No quieres ver el desghuesadero?-. Pregunto Saji.
-Olvidalo, después de lo de hoy prefiero buscar otro sitio-. Dijo Issei retomando su marcha.
Así hicieron todos, menos Yuma, esta se quedó pensando en su lugar, luego asintió decidida a si misma.
-Vali-. Dijo la morena llamando la atención del chico.
-¿Mmm?-. Dijo el Platino volteandose, sólo para encontrar los labios de Yuma sobre los suyos, dejando a todo mundo perplejo.
Yuma besaba a Vali, apasionada y cariñosamente, mientras que el pobre chico no atinaba a hacer nada, y cuando finalmente Yuma se separó pudo ver en ella algo que le hizo agitar el corazón como nunca.
Yuma lo observaba, no con picardía o seductoramente, si no que con una profunda ternura, lo que provocó que Vali tragara saliva nervioso.
-Después de lo de hoy, no creas que lo olvidaré, voy a trabajar duró en hacer que te enamores de mi, y cuando eso suceda...
Yuma puso su mano en el rostro de Vali, y lo acaricio. -Serás tu quien me pida ser tu novia-. Dicho esto Yuma se retiro en dirección al auto.
El primero en salir de su estupor fue Saji, quien se acercó a Vali con la intension de molestarlo, pero antes de que pudiera decir algo Vali lo agarró del cuello de su camisa.
-Como pronuncies una sílaba te rompo el brazo-. Dijo Vali mirando al Rubio, quien levantó los brazos en signo de rendicion pero con una enorme sonrisa en su rostro.
-Bueno, eso fue intenso, ahora vamonos-. Dijo Issei haciendo que Vali soltara a Saji y finalmente todos subieran al auto.
Cuando Issei finalmente salió del lugar sintió como su estómago rugia.
-Vaya-. Dijo Issei al sentir su estómago, lo que le dio una idea. -Oigan, ¿quieren cenar en casa hoy?-.
-Pues, la verdad no creo que haya problemas-. Dijo Saji.
-Mis padres están de viaje así que por mi esta bien-. Dijo Kiba.
-Los míos están en Osaka, y tía Penemue no se opondrá si sabe que estoy en casa de los Gremory-. Dijo Yuma.
-Azazzel estará bien siempre y cuando le avise-. Dijo Vali.
-Bien, esta decidido-. Dijo Issei, sin saber que de hecho estaba llevando a Kiba y Saji a una trampa.
-Papá-. Dijo Sirzechs al tocar la puerta de la habitación de sus padres.
-¿S-Si?-. Pregunto Zeoticus desde dentro del cuarto.
-Hoy invite a Ajuka y Azazzel a cenar, ¿algún problema con eso?-. Pregunto el hijo mayor de los Gremory.
-¿Que?, oh, claro hijo, no hay pro..., ¡No, ahí no!- Sirzechs sé sintió confundido, pues no sólo su padre hablaba incoherencias, si no que podía jurar escuchar algunas risas desde dentro.
-Bien, tomaré eso como un si...-. Dijo el Pelirrojo retirándose algo perturbado al entender que su madre era quien estaba en la habitación junto a su padre. -Tienen más de cuarenta pero actúan como si fueran adolecentes-.
Con eso dicho Sierzechs se retiro, riendo incomodamente.
Al bajar las escaleras al primer piso pudo oír el teléfono principal de la casa sonar, al no haber nadie cerca decidió atender el mismo.
-¿Hola?-. Dijo al levantar el aparato y llevarlo a su boca, al mismo tiempo apareció Grayfia, quien tenía intenciones de contestar pero se detuvo al ver a su esposo hacerlo antes que ella. -Oh hola Ise... ¿Esta noche?, bueno, no serán los únicos, dile al hijo de Azazzel que su padre también estará aquí... Bien, adiós-.
-¿Era el joven Ise?-. Pregunto Grayfia.
-Si, quería traer a sus amigos a la cena-.
-Vaya, realmente vendrá gente a cenar hoy-. Dijo Grayfia.
-¿Quien más vendrá hoy?-.
-Pues el hermano de la señora Venelana y su hijo, y también la joven Rias había dicho que...-. Pero no pudo terminar ya que en ese instante Rias apareció en la puerta saludando alegremente a su hermano y cuñada, con Akeno, Sona y Tsubaki tras ella.
-Oh, creo que tendremos que poner muchos lugares, suerte que la mesa es grande-. Dijo Sirzechs. -Si ese es el caso quiero que me acompañes a la mesa como mi esposa y no como una empleada-.
-¿Estas seguro?-. Pregunto Grayfia
-Claro que sí-.
30 minutos habían pasado, los primeros en llegar fueron Sairaog y su padre, Leonardo Bael, padre e hijo no eran tan cercanos como Issei y Zeoticus o Vali y Azzazel, Leonardo era un político por lo tanto estaba ocupado el 98% del tiempo, pero se amaban y se preocupaban por el otro.
-Ver a mi hermana siempre es un placer, pero preferiría haberlo hecho cuando el idiota de Gremory no estuviera presente.
-¿Jamás lo vas a superar verdad?-. Dijo Sairaog algo disgustado a su padre.
-Siempre le dije a Venelana que cometió un error al casarse con ese pelele, se lo dije en su primera cita, a lo dije en su boda, y se lo hubiera dicho en su luna de miel de haber podido-.
-Sólo trata de no pelear con el-.
-Claro, sólo si el no me provoca, y se que lo hará-. Sairaog rodo los ojos, no había solución a la relación entre su padre y su tío.
Pero un destello de luz que se reflejó en la pared de la casa hizo a ambos voltear, un auto se aproximaba por la entrada
Sorpresivo fue e incluso algo aterrador, eso sintió el joven Bael al ver como su maestro Ajuka estaba entrando a la casa Gremory, el sabía el plan, y era seguro que Issei y Rias estarian también, debía tener cuidado.
-Bueno, al menos no son tantas personas-. Fue lo que pensó el joven, pero inmediatamente después otro vehículo entró en la propiedad.
-¿El padre de Vali?, Mierda, bueno al menos son hombres adultos, no tendré que explicarles lo delicado de la situación-.
Pobre Sairaog, aún faltaba Issei y los demás, esta cena sería una trampa del destino, y si no la recorrían con cuidado terminaría por explotar.
Ambos Bael entraron a la casa cuando un empleado les abrió la puerta, mientras tanto Ajuka se bajaba de su auto al igual que Azzazel.
-Maestro, no debo recordarle que nadie puede saber la situación en la que estamos metidos-. Dijo Ajuka apenas Azzazel bajo de su transporte.
-No me digas, no quiero que Sirzechs haga una escena de celos de hermano, he oído que sobreproteje a la joven Gremory-.
-Si, así es, además los padres de la joven están aquí también, debemos tener cuidado-.
Azzazel sintió el viento correr con fuerza, era tibio, Ajuka miro hacia el cielo, y pudo ver muchas nubes llenando el cielo, nubes negras.
-Parece que lloverá-. Dijo Azzazel.
Cuando Issei y los demás llegaron se sorprendieron al ver a tantas personas, y absolutamente todos sintieron temor al darse cuenta de que Sairaog, Ajuka y Azazzel se encontraban presentes.
Pero la peor parte de todo fue ver a Rias y las demás, todo esto era una mala broma del destino, una que podría significar una metafórica explosión nuclear.
Todos se encontraban en la sala principal de la casa, Grayfia, quien a pesar de que no se encontraba vestida de Maid como acostumbraba, dirigía a los demás empleados para servir a los invitados.
Sirzechs hablaba con Azazzel y Ajuka, los presento al otro y ellos debieron fingir no conocerse para no levantar sospechas.
Zeoticus y Venelana charlaban con Leonardo, quien había iniciado una clase de competencia con Zeoticus, lanzándose bromas no muy amistosas al otro.
Y finalmente el grupo de jóvenes, y al igual que con Azzazel y Ajuka, Sairaog tuvo que fingir no conocer a Issei y los demás, así que cuando Rias les presentó a Sairaog tuvieron que recurrir a Yuma, quien usando de pretexto ser alumna de la universidad al igual que el, hizo mas fácil el asunto.
Saji evitaba ver a Sona a los ojos, el rubio sentía vergüenza de lo que Sona podría opinar de su presentación, este hecho fue claramente advertido por la joven de lentes, que se sintió algo triste, ella no era tonta, sabía que Saji estaba avergonzado, así que hablaría con el luego para felicitarlo, ya que esa era la realidad, había estado perfecto.
Por otra parte, una situación parecida vivían Tsubaki y Kiba, pero extrañamente era el revez, Tsubaki era la avergonzada de ver a Kiba a los ojos, ya que cada vez que lo veía recordaba lo genial que se habia visto en la presentación, y esto provocaba en ella un enorme sonrojo, se sentía estúpida por eso, parecía una niña enamorada, que patético...
Y, aunque menos importante, también estaba el hecho de que Vali evitaba de sobremanera a Yuma y ni siquiera se esforzaba por disimular, luego de lo del beso el platino quería alejarse de la morena lo más posible, cosa que llamo la atención de Azazzel, pero resolvió en preguntarle a su hijo más tarde.
Rias entonces, al terminar de presentar a su primo, inmediatamente se dirigió a Issei.
-Oye Issei, ¿Acaso huiste hoy de mi?-. Dijo Rias seriamente, lo que hizo que el castaño sufriera pánico en su interior, aunque lo oculto muy bien.
-Oh, claro que no, es que tuvimos un problema-. Dijo Issei, haciendo que Rias lo viese con desconfianza.
-¿A si?, ¿que problema?-. Dijo la pelirroja cruzado sus brazos.
-Pues...-. Issei trataba de pensar lo más rápido posible en una excusa, pero fue salvado por un mayordomo que entró en la sala.
-Mis señores y señoras, la cena está servirda, pasen por favor a la mesa-. Issei sintió alivió, pero a penas trató de ponerse en marcha al comedor, Rias puso su mano en el hombro.
-No creas que te salvaste Ise, apenas estemos sentados en la mesa tendrás que responder mis preguntas, jejeje-. Dijo Rias retirándose, seguida por Akeno, Sona y Tsubaki.
Kiba se acercó al castaño, temeroso por el interrogatorio siguiente.
-¿Estamos en problemas?-. Pregunto el Rubio a su amigo.
-Como no te imaginas-.
Definitvamente el mundo estaba en contra de Issei y los demás, ya que literalmente todos en la mesa se encontraban frente a la persona menos oportuna.
Pero para ser más precisos he de explicar la situación con detalle, la mesa era enorme, todos cabían en ella e incluso sobraba mucho espacio, razón por la cual se decio separar a los invitados en dos grupos, los adultos y los jóvenes, cada grupo en un extremo de la mesa, separados algunos metros.
Por un lado Venelana, Zeoticus, Leonardo, Sirzechs, Grayfia, Anna, Azzazel y Ajuka estaban en el primer extremo de la mesa.
Y luego estaba el otro lado...
Primero estaba Vali, quien tenía a Yuma frente a el, ella lo miraba como un leon a un enorme filete.
Al lado de Vali estaba Saji, y si, en frente del Rubio estaba Sona, quien miraba algo triste a Saji ya que este miraba fijamente a la mesa, obviamente evitandola.
Al lado del rubio estaba el otro rubio, Kiba, y obviamente Tsubaki en frente de el, ambos cruzaban miradas fugazmente, y cuando sus ojos se encontraban por milésimas de segundo, ambos se enrojecian e inmediatamente desviaban la mirada. Literalmente todos los demás en ese extremo de la mesa querían golpearse la cara, era obvio que ambos estaban enamorados del otro.
Y finalmente pero no menos importante estaban Issei y Rias, esta última parecía ser un Policía a punto de iniciar un intenso interrogatorio a un sospechoso.
El único que la tenía fácil era Sairaog sentado junto a Issei, ya que en frente de el se encontraba el pequeño Millicas devorando un delicioso plato de carne y papas.
-Bueno Ise, Yuuto, y los demás, me sorprendí bastante al verlos hoy en el concurso de música de la Universidad-. Dijo Rias mientras cortaba un trozo de Carne.
-¿S-Si?, a mi también me sorprendió verlas ahí, jajaja-. Dijo Issei riendo nervioso al final.
-Y me sorprendió mucho más al ver a Yuuto junto a ti-. Dijo Rias, esta vez pasando a ver Kiba. -Issei me dijo que había formado una banda, pero jamas pensé verte ahí Yuuto, ¿como se conocieron tu e Ise?-.
El rubio controló su nerviosismo, se aclaró la garganta y respondió a la pregunta.
-Pues, la verdad nos conocimos en la salida de la escuela, Vali-San le estaba proponiendo a Ise-Kun y Saji-Kun formar una banda, así que me acerqué y solicite unirme-.
Todos estaban atentos a la conversación... o más bien interrogatorio, especialmente los otros 3 miembros de la banda por si debían intervenir.
-Ya veo... ¿y como se enteraron del concurso?, ¿por televisión?-. Dijo Rias.
-Pues no, la verdad nos enteramos gracias a Yuma, ella estudia en la Universidad de Kuoh y nos dijo acerca del concurso-. Fue Saji quien respondio la pregunta de Rias.
Todos entonces pasaron a ver a Yuma, quien observaba atentamente a Vali, este, sintiendo la presion del momento intento aliviarla tomando algo de jugo de su vaso.
-Ya veo, ¿y como los conociste a ellos querida?-. Pregunto Rias.
Yuma sonrio, sin quitar sus ojos de Vali.
-Estaba acosando a Vali-. Dijo la morena como si nada, haciendo que el platino se ahogase con el jugo, y provocando una enorme gota de sudor en los demas, diablos, hasta Millicas se sorprendio.
-Vaya Vaya jujuju-. Dijo Akeno riendo
-Y-Ya veo... ¿ok?-. Fue todo lo que pudo decir Rias.
De todos los presentes Tsubaki fue la mas impactada, ¿acosar?, ¿como era posible que una chica hiciera eso?, era inmoral, en eso paso a ver a Kiba, quien al igual que los demas aun veian la escena... ¿Pero y si ella tuviera el valor de hacer algo asi?, ¿Tal vez podria?...
Akeno observaba a su amiga, sabia que estaba enamorada de Kiba, y sabia que Kiba estaba enamorado de ella, pero ambos eran tan timidos que no podian decircelo al otro, asi que comenzó a musitar un plan en su cabeza, algo que haga que ambos tengan tiempo a solas...
La cena continuo normalmente, todos comenzaron a charlar entre si, se formo un buen ambiente en el grupo, claro que Saji y Sona no habian cruzado palabra entre si, solo con los demas, Akeno tambien noto eso y decidió incluir a ambos en aquel plan, aun no sabia con exactitud que haria, pero estaba decidia a que al menos esos cuatro fueran mas abiertos entre si.
Al terminar la cena, Rias propuso a todos ir al cuarto de recreo, el mismo cuarto donde Issei le prometió a Rias estar siempre juntos, ahí había de todos los medios para entretenerse.
Ahi los muchachos comensaron a jugar al fifa, vaya, hay cosas que nunca cambian, Saji e Issei vs Kiba y Vali, estaban empatados, Sairaog y Millicas observaban entretenidos, no ayudaba que Yuma estuviera apoyándo su barbilla en la cabeza de Vali quien gruñia molesto, mientras que las otras chicas comenzaron a jugar ajedrez, más precisamente eran Rias y Sona las que jugaban, mientras que Akeno y Tsubaki las observaban de cerca, sus duelos siempre son reñidos.
Pero justamente cuando Saji estaba apunto de anotar en el juego la luz se fue.
-¿Que Mierda?-. Fue todo lo que dijo Saji.
Inmediatamente Rias busco en un armario cercano un paquete de velas y un encendedor.
-Algo debió interrumpir la línea de electricidad-. Dijo Sairaog.
De pronto, en el ventanal de la habitación un gran halo de luz iluminó todo, casi como si fuera de día y el sol estuviera afuera de la ventana, pero tan rápido como llegó, se fue.
-Ay no...-. Tanto Sona, Akeno e Issei dijieron esas palabras al mismo tiempo, ya sabían lo que sucedería después, y que cierta pelirroja tenía una expresión de terror en su rostro.
B O O M.
-¡TORMENTA!-. Rias agachó la cabeza y llevo sus manos a sus dos oídos, seguido del sonido de una fuerte lluvia.
Inmediatamente todos se acercaron a Rias para tranquilizarla.
-Rias, muchachos, ¿se encuentran bien?-. Inmediatamente en la puerta se hizo presente Venelana, conocia a su hija mejor que nadie y sabia muy bien de su terror por las tormentas.
-Si tía, usted conoce bien a Rias, pero estara bien siempre y cuando estemos con ella-. Las palabras de Issei lograron que Rias levantara el rostro.
-¿Estarás bien cielo?-. Rias asintió ante la pregunta de su madre, quien más aliviada dejo la habitación.
-Bueno, lamentó que hayan visto eso-. Dijo Rias algo avergonzada.
-No te preocupes, sabemos bien que le temes a las tormentas-. Dijo Sona apaciguando a su amiga.
Inmediatamente la luz regresó, pero esta vez era extraño, la luz era tenue, débil, y no venía de donde se suponía que venía la luz.
-Focos de emergencia, energía de reserva-. La observación de Vali fue correcta, la casa contaba con generadores de emergencia en caso de apagones así.
-Bueno, mientras podamos seguir con el partido-. Luego de decir eso, Saji trató de volver a encender la consola, pero no lo lograba. -Pero que Mierda-.
-La energía sólo está destinada a iluminar la casa, temo que no podrán seguir con su juego Gen-Kun-. Dijo Sona a Saji, luego cayó en realización de como había llamado al rubio, y era demasiado tarde.
Todos vieron a la pareja de jóvenes, las chicas observaron con malicia a Sona, quien avergonzada bajo la mirada sonrojada.
La banda por otra parte posó su vista en Saji, quien no fue para nada sutil en mostrar su descontento.
-¿Q-QUE ESTÁN MIRANDO IDIOTAS?-. Dijo el Rubio a sus amigos, quienes rieron de inmediato.
Sairaog sólo sonreía divertido, mientras que Millicas no entendía nada.
-Los niños grandes son muy raros-. Dijo el pequeño pelirrojo rascándose la cabeza.
Sin embargo esa escena le dio a Akeno la inspiración que necesitaba.
-Oigan chicos, ¿que tal si jugamos todos a algo?-. Todos observaron a la morena de ojos violeta.
-¿Un juego Akeno?-. Dijo Rias intrigada.
-Si claro, como cuando éramos niños-. Dijo Akeno sonriendo.
Todos se miraron las caras, ciertamente no se escuchaba mal, a falta de nada más que hacer...
-Un momento Akeno, primero debería terminar el juego de ajedrez que... olvidalo-. Rias se calló al notar que el tablero estaba en el piso junto con las piezas, cortesía del salto que dio al caer el rayo
-Perfecto-. Dijo Akeno aplaudiendo. -Pero hay un par de reglas que debemos establecer-.
-¿Reglas?, son escondidas, todo el mundo conoce las reglas-. Dijo Vali.
-Oh, pero estas son especiales, serán escondidas en parejas-. Eso confundió a todo mundo.
-¿Como jugaremos en parejas?-. Pregunto Sona.
Akeno sonrió, camino hacia el mismo armario donde Rias saco las velas, de ahí tomó lo que parecían ser cuerdas para saltar, 3 en total.
-Formaremos parejas y amarraremos sus manos con esto, ambos deberán esconderse juntos, así será más difícil esconderse y no hacer ruido-. Dijo la morena sonriente.
-Oigan, esas solo son 3 cuerdas, eso significa que una pareja no podrá jugar-. Dijo Yuma.
-Pues la verdad yo ya tengo algo de sueño-. Dijo Millicas
-Pues a mi tampoco me dan energias de jugar, pero adelante, diviertanse-. Sairaog dejo el camino libre para el juego.
-Problema resuelto jujuju-. Dijo Akeno
-Ya veo, suena interesante, ¿pero quien escogera las parejas?-...
A las palabras de Issei, Akeno sugirió decidirlo con algo muy simple, piedra, papel o tigera, y de alguna forma Akeno ganó, lo que significaba que ella tendría el derecho a formar los equipos, ¿como fue que ganó?, Deus ex machina, o si no la historia no tendría sentido.
Akeno analizó a las personas presentes, fingiendo estar pensado en como formaría las parejas.
-Bien... Tu el chico de cabello plateado, tu irás con la chica de ojos de gato-. Dijo Akeno señalando a Vali y Yuma.
-¡Oye, mi nombre es Vali!-. Dijo Vali ofendido.
-Vaya, tomaré eso como un cumplido-. Dijo Yuma.
-Y... Issei-Kun, tu serás con Rias-. Ambos asintieron, no tenían problema en estar con el otro
-Luego... Sona tu irás con el chico rubio y temeroso-. Saji sentía como su conciencia se quería apagar, mientras que Sona al fin tendría la oportunidad de felicitar a Saji.
-Y eso nos deja a Yuuto-Kun y Tsubaki-. Dijo Akeno, tomando las manos de ambos jóvenes para unirlas.
Tanto Tsubaki como Kiba se sonrojaron al estar tomados de las manos, paso siguiente Akeno comenzó a amarrar a las parejas, dejando a Issei y Rias para el final.
-Oye Akeno, ¿Hiciste todo esto a propósito verdad?-. Dijo Rias mirando sospechosamente a su amiga.
-Jujuju, ¿quien sabe?-. Dijo Akeno cubriendo su boca con la mano y guiñandole un ojo a Rias quien sólo suspiro, mientras que Issei paso a observar a sus 4 amigos.
Era extraño, no había pasado ni un sólo mes y ellos ya se habían convertido en parte irremplazable de su vida, al menos en el caso de Vali, Kiba y Yuma ya que Saji era su amigo de años.
Por un lado no sabia lo que Vali opinaba acerca de Yuma, asi que no tenia idea de lo que lograrían teniendo tiempo a solas, pero tal vez sería bueno para el, dicen que quien siente demasiado rechazo hacia algo es porque en el fondo sentía que le gustaba.
Por otro lado estaba Saji, al conocerlo tan bien, al ser su mejor amigo durante años, le preocupaba que volviera a enamorarse perdidamente de una chica que no correspondería a sus sentimientos, le aterraba la idea de volverlo a ver desechado y triste, sabía que Saji era exagerado en sus emociones pero ahora veía en el más madurez, así que decidió confiar en que está vez sería más cauteloso.
Y finalmente quien tenía más posibilidades, Kiba tenía la fama de principe entre las mujeres y de casanova entre los hombres, pero la realidad era totalmente lo contrario, tenía cero experiencia en mujeres, además de que se notaba a kilómetros que estaba enamorado de Tsubaki, y sucedía lo mismo con la chica, estaba enamorada de Kiba, todos lo sabían excepto ellos dos, así que les haría bien estar juntos a solas.
-Bien, tienen 5 minutos para huir y esconderse, luego de eso saldré a buscarlos, suerte~-. Con esas palabras Akeno les lanzó un beso con la mano.
-Esa chica da miedo-. Dijo Saji, sacando una pequeña risa en Sona, quien sutilmente miro hacia abajo, a sus manos, no estaban tomados de ellas pero de ser así no le molestaría.
Luego de eso todos comenzaron a caminar para iniciar el juego.
Todos entonces comenzaron a buscar un escondite, la casa era enorme, 3 pisos, medía 2300 metros cuadrados, el primer piso constaba del despacho de Zeoticus, la cocina, el comedor de la cena, el comedor de desayuno (que era más pequeño), la sala principal y una biblioteca.
el segundo constaba de la sala en la que estaban anteriormente y las habitaciones de los empleados (a excepción de Grayfia).
El tercer piso constaba de las habitaciones de la familia y habitaciones de huéspedes.
También tenía una azotea sin techo y un sótano donde estaba la sala musical, y finalmente la cochera y el patio trasero donde hay una casa de piscina, piscina que por cierto Issei a deseado usar pero no ha podido debido a todos los problemas.
En resumidas cuentas hay una infinidad de lugares donde ocultarse, lo que haría que el juego durará bastante
Saji y Sona habían estado en silencio los últimos 5 minutos, suponían que Akeno ya había terminado de esperar y había comenzado a buscar, pero eso era lo de menos, Saji resolvió en ocultarse en el único lugar que conoció bien en esta casa, la cochera, ambos estaban sentados en un sofa, conveniente.
Saji sentía una sana envidia al ver todas las variadas partes de auto que habían ahí, aquello era su especialidad después de tocar la guitarra y algún día esperaba poder vivir de ello.
Sona por otra parte pensaba en lo que diría, era la primera vez que un chico había avanzado tanto acercándose a ella, debía admitirlo, Saji era valiente, aunque algo atolondrado, y se mostraba feliz ante el resto a pesar de los problemas que lo aquejaban, a diferencia de ella...
-Oye, Gen-Kun...-. La voz de Sona rompió el silencio entre ambos de una vez, Saji por su parte levantó la mirada algo sorprendido. -Lo que hiciste hoy, estuviste muy bien-.
-Y-Yo... g-gracias, me alegro de no haberlo arruinado-. Luego de eso el silencio volvió a reinar entre ambos jóvenes, sería insoportable de no ser por el sonido de la lluvia y los lejanos truenos.
Ambos miraban en direcciones contrarias, Saji trataba de formar palabras dentro de su cerebro, no quería estar callado como un imbécil todo el tiempo.
-¿S-Sabes?, yo armé el auto de Issei aquí-. Eso fue todo lo que se le ocurrió al pobre Rubio.
-¿Enserio?, ¿tu sólo?-.
-Bueno, Issei me ayudó, pero no tenía idea de como hacerlo realmente-.
-Ya veo...-.
Otra vez silencio, era molesto para los dos, ¿pero de que más hablar?, fue en eso que Sona resolvió en aclarar una duda, algo que Tsubaki dijo más temprano y que había estado dando vueltas en su cabecita.
-Oye Gen-Kun...-.
Saji se volteó a ver a Sona. -¿Si?-.
-¿Yo te gusto no es así?-.
Sona tenía la fama de ser fría y directa, este era un perfecto ejemplo del porqué, pero no habia hecho la pregunta para hacer sentir mal a Saji, que dicho sea de paso estaba vuelto un demente, pero luego de analizarlo 5 segundos esa demencia se transformó en una fría calma, su rostro solo dejaba ver tranquilidad, y eso sorprendió a Sona.
-...Si-
En otro lado de la casa, exactamente en la sala de música se encontraban Vali y Yuma, por insistencia de Vali ambos evitaron a toda costa pasar cerca de la sala principal, donde se encontraban todos los adultos, incluido Azzazel quien era a quien más quería evitar en este momento, ya que si lo veia así no dudaría en molestarlo durante toda la semana.
A diferencia de Sona y Saji, aquí no había silencio, Yuma hablaba sin parar, comenzó a contar historias de su vida en Osaka, sus padres y sus amigos, y como finalmente fue a parar a Kuoh.
Vali debía de admitir que Yuma era graciosa, cada cierto tiempo Vali soltaba una pequeña risa al escuchar a Yuma, podría estar loca pero era una chica interesante.
Pero sus pensamientos se perdieron luego de unos minutos, podría admitir que la chica era divertida, pero jamas admitiría que era hermosa, pero si que lo pensaba, y eso lo había planteado hacerse una pregunta...
¿Por que gustaba de el?, durante todo el tiempo que Vali estuvo en North Star jamás tuvo novia, no porque no se sintiese atraído por mujeres, si no porque tenía otros asuntos más importantes, por ejemplo la incesante búsqueda de Azzazel por una esposa, no porque realmente deseará una, si no porqué creía que necesitaba darle una madre, jamás tuvo una y jamás necesito una, Azzazel fue un padre extraordinario, lo amo y le brindó confianza y sabiduría, lo guió cuando se sintió perdido y siempre le brindó seguridad en si mismo.
Pero ahora que estaba aquí, y más que nada ahora que Yuma se apareció en su vida, es que Vali comenzó a considerar dejar de preocuparse por eso, Azzazel necesitaba sentar cabeza y debía dejarlo, y ahora tal vez la idea de tener novia era una posibilidad.
-Oye loca-. Dijo Vali deteniendo el monólogo de Yuma quien parecía estar hablando de lo genial que eran... ¿las hamburgesas?, vaya, y pierdes un segundo y la conversación toma un giro muy extraño.
-¿Me hablas a mi?-. Pregunto Yuma sorprendida de haber sido interrumpida.
-¿Te crees Robert De Niro?, claro que te hablo a ti, no hay nadie más aquí-. Vali se puso de pie del lugar en el que estaban, provocando que Yuma también se pusiera de pie y comenzóaron a caminar en la habitación. -¿Por que yo?-.
-¿A que y refieres con "por que yo"?-. Pregunto Yuma.
-¿Por que te "gusto" supuestamente?-. Dijo Vali haciendo un gesto con la mano que tenia libre cuando dijo esa palabra.
Yuma se quedó pensativa, como si quisera dar una respuesta muy concisa, estuvo así como 30 segundos enteros, para finalmente decir:
-Porque eres guapo y sexy, obvio-. La respuesta de Yuma hizo que Vali quisiera golpearse contra la pared, además de que aquel "obvio" fue en un tono burlezco.
-¿¡Eso es todo!?-. Dijo Vali indignado.
-Tranquilizate vaquero, déjame terminar-. La verdad es que eres el primero de tu especie que me gusta a tal punto.
-¿De mi especie?-.
-Si, la verdad he tenido novios antes, todos eran algunos años mayores que yo, pero nada de eso era serio, sólo era diversión, tu eres el primero que se hecho es más joven que yo, ¿cuantos años tienes a propósito?-.
Vali miro hacia otra parte, no le gustaba donde se estaba llendo la conversacion, finalmente volvió a ver a Yuma y respondió.
-17, los cumplí hace un mes-.
-Vaya, yo tengo 20, supongo que eres muy maduro para tu edad, pero tu ya no me gustas-.
Fue en eso en que Vali cambio la expresión de su rostro por una de confusión total.
-¿De que hablas loca de Mierda?, ¿como que no?, ¿que significó entonces lo de hoy?-. Dijo Vali casi indignado.
-Vaya, creía que te ibas a poner felíz, después de todo siempre me estas alejando de ti-. Dijo Yuma tocando la nariz de Vali.
-¡No es eso, es que me estas volviendo loco con tus estupideces!-. Dijo Vali ya harto. -Ya es suficiente, me largo-.
Luego de eso Vali saco de su bolsillo una navaja, eso sorprendió a Yuma, ¿por que traia un cuchillo en su bolsillo?, sea cual sea la razón Vali pudo la navaja en las cuerdas con intención de cortarlas.
-¿Ey que haces?-. Dijo Yuma tomando la mano libre de Vali con la suya.
-¡Ya me harté de tus juegos estúpidos, me largo de aquí!-. Vali comenzó a forcejear para poder cortar la cuerda, pero Yuma no se lo permitía.
-¡Ya detente estúpido, sólo son bromas!-. Dijo Yuma tratando de que Vali de detuviera.
-¡Dime por que me besaste si no te gusto!-.
-¡Te bese porque ya no me gustas descerebrado animal, es mucho más que eso, me enamoré de ti retrasado!-.
Rias e Issei aun no se habían ocultado, en cambio seguían errando por los pasillo, ambos tomados de la mano ya que Rias aún seguía afectada por la tormenta, aún podían escucharse truenos a lo lejos camuflados por el fuerte sonido de la lluvia.
-Al menos no hace frío, ventajas de las tormentas de verano-. Dijo Issei tratando de alivianar el ambiente para Rias.
-Demasiadas tormentas de verano para mi gusto-. Dijo Rias un poco más calmada.
-...Oye-. Dijo Issei.
-¿Que sucede?-. Pregunto Rias.
-¿Sabes que la persona a la que dedique la canción fuiste tu verdad?-.
Rias sonrió ante las palabras de Issei. -Me lo imaginaba-.
-Se que ya me perdonaste pero quería dejarlo bien claro-. Dijo Issei riendo un poco.
-Si, lo hiciste genial Issei, cantas muy bien...-. Issei sonrió en agradecimiento, pero Rias calló al darse cuenta de algo extraño. -Por cierto, ¿como sabías que estaría ahí?-.
Issei de pronto se encontró en un campo minado, rayos, el quiso dedicar la canción porque sabía que Rias iba a estar presente pero eso significaba que sabía que ella estaba aliada con Bernitz, y eso lo delataria a el y toda la banda.
-Yo... yo le había pedido al maestro Ajuka que grabará la canción para después mostrartela, pero ya que estabas ahí no hubo necesidad-.
-Aaah, bueno eso explica todo-. Dijo Rias aceptando la excusa.
-Si...-. Dijo Issei respirando con calma, pero luego algo se le ocurrió, si jugaba bien esta carta podía ganar información útil sin arriesgarse a ser descubierto. -Por cierto... ¿Que hacías tu ahí Rias?-.
Ahora Rias era quien estaba contra la pared, no podía decirle a Issei la verdad, a pesar de ya lo sabía, Rias sabía muy bien que tarde o temprano sería insostenible el engaño y en algún momento la bomba explotaria, pero quería retrasarlo lo más posible.
-Yo...
Kiba y Tsubaki estaban en la biblioteca, aún seguían tomados de las manos porque Akeno les dijo únicamente a ellos que si los encontraba sin sus manos tomadas deberían pagar un castigo.
Ambos estaban en frente de una estanteria gigante, llena de libros, enciclopedias y todo tipo de otras obras literarias, a Tsubaki le gustaban los libros, especialmente las novelas asi que al ver tantas se emociono, y le pidio a Kiba acompañarla a ver esos libros.
-Son muy interesantes, es una gran coleccion-. Dijo Tsubaki mirando hacía arriba, observando todos los libros.
-¿Te gustan mucho los libros verdad?-. Dijo Kiba sonriendo.
-Me encantan, mi padre solia regalarmelos cada cumpleaños y navidad, eran enormes asi que tardaba en terminarlos-. Dijo Tsubaki con brillo en sus ojos al recordar.
-Me alegro mucho, te ves muy feliz-. Dijo Kiba sinceramente alegre.
Tsubaki miro a Kiba, por alguna razón al estar juntos se sentía nerviosa, pero al no haber nadie más ese nerviosismo desaparecía, había fluidez en sus conversaciones y los silencios no eran incómodos, eran cómodos, disfrutaban de la presencia del otro y eso los llenó de confianza.
-Que me dices tu Kiba-Kun, ¿hay algo que te apasione?-.
Kiba se sorpendio por la pregunta y comenzó a pensar en algo, luego de unos segundos llegó a la respuesta.
-Bueno, hay 2 cosas que me aceleran el corazón, la primera es la batería, aprendí a tocar cuando tenía 11, era una buena manera de desahogar la frustración-. Dijo Kiba.
-¿Frustración?, ¿por que?-. Pregunto Tsubaki preocupada.
-Cuando era pequeño... solían molestarme mucho en la escuela, siempre tuve fama de principito, el niño bonito y el que siempre era apuntado como el favorito de los maestros y eso me costo ser acosado por los demas chicos-. Tsubaki miraba a Kiba con algo de pena, quien piense que las personas atractivas no tienen problemas esta claramente equivocado.
-Asi que por eso tocas la bateria, vaya es asombroso, hoy tambien fue asombroso-. Dijo Tsubaki tratando de levantarle el animo a Kiba.
-Es extraño, pero en el poco tiempo que he estado junto a los chicos ha sido lo mejor en mi vida, jamas me habia sentido tan bien...-.
Ninguno de los dos lo noto en ese momento, pero no solo estaban tomados de las manos si no que tambien tenian los dedos entrelazados, afianzando mucho más el agarre.
-Por cierto Kiba-Kun, ¿cual es la otra?-. Pregunto Tsubaki dejando confundido a Kiba.
-¿Otra?, ¿que cosa?-. Pregunto el rubio
-Dijiste que solo te apasionaban 2 cosas, ¿cual es la otra?-.
-...-. Kiba dudaba en decirlo, pero envalentonado por no se que fuerza galáctica decidio decirlo, de cualquier forma mañana ya seria tarde.
-La otra cosa...
-Eres tu-.
-Si...-. Dijo Saji, después de eso sólo silencio.
Sona miraba a Saji tranquila, después de todo solo era un chico bueno que había caído preso de ella, no era el primero de hecho, pero ella no estaba interesada en tener novio.
Saji por su parte bajo la mirada, no quería mentir, jamas le agradó ocultar lo que sentía, pero eso sería lo único que haría, decírselo y ya, no intentará acercarse más a ella, después de Yura ya no quería volver a sentirse rechazado.
-Gen-Kun, lamentó decirte que...-.
-No-. Dijo Saji interrumpiendo a Sona, quien se sintió sorprendida. -Ya lo se, no me vez de esa forma, sólo quieres ser mi amiga y nada más, no es la primera vez que sucede-.
-¿Ya había sucedido con anterioridad?-. Pregunto Sona, recibiendo sólo un asentamiento con la cabeza como respuesta. -Ya veo... espero que lo entiendas-.
-Si... pero no significa que dejaré de sentirme así-. Dijo Saji sintiendo valor, Sona notó eso. -Respetaré lo que me dice, pero no renunciare a estos sentimientos, ese no es mi estilo-.
Sona sonrió, el chico no se sentía mal y eso es lo que deseaba, no quería herirlo y estaba asustada porque era muy probable que sucediera en este tipo de situaciones.
-Eres un hombre de principios por lo que veo-. Dijo Sona sonriendo.
-Así es, debo ser fiel a mis principios y mis ideales, si no puedo hacerlo, ¿como se supone que le sea fiel a mi futura esposa?-.
-Ya veo, me alegro mucho que sea así-. Dijo Sona feliz, luego de eso comenzaron a charlar amenamente, sin presiones, sin incomodidad, Sona no lo sabía pero la determinación del rubio era muy poderosa, incluso era capaz de derrumbar aquel muro que Sona había puesto entre ambos, pero seria muy difcil.
Issei había soltado la pregunta y Rias a mantenía muda.
-Yo... Sólo era un panorama para mi y mis amigas, supongo que sólo fue una coincidencia jajaja-. Rias creyó tener todo bajo control, pero Issei sabía la verdad, se sintió triste al ver que Rias le ocultaba la verdad a todos, pero ahora sentía mucha más necesidad de detener a Bernitz.
-Supongo que si...-. Issei se acercó a una de las ventanas con Rias, pudo divisar a McGregor en su cabina viendo televisión en una pequeña a baterías, vaya.
Mientras la lluvia caía Issei decidió apretar el gatillo y ver que pasaba.
-Hablando del concurso, oí algunos rumores acerca de un maestro, un sujeto de mala fama, de hecho es el campeón invicto del concurso-.
Issei actuaba con inocencia, sin una pizca de insinuación, lo que convenció a Rias de que Issei no sabía absolutamente nada, las clases de actuación en North Star si que ayudaron, incluso si sólo fueron 6 meses.
-¿Habías escuchado de el?, porque el campeón no presenta su representante hasta después de la siguiente ronda, así que no ha aparecido aún-. Dijo Issei sin dejar de mirar hacia afuera, o al menos eso parecía, ya que sutilmente obsrvaba la expresión de Rias en el reflejo.
Rias sólo se mantenía en silencio, su pelo le cubria los ojos, lo había entendido, ahora ella sería quien le fallaria a Issei, lo supo desde que lo vio en la cena el día que volvió, lo supo cuando Bernitz le propuso la idea del concurso y todo lo demás, jamas estuvo totalmente convencida... y jamás lo estará.
-No Issei, no se nada acerca de eso...-. Con esas palabras Rias sentenció su destino, e Issei no se detendría hasta que Bernitz y su hegemonia cayeran hasta el piso.
-... Obtienes lo que mereces...-. Esas palabras asustaron a Rias.
-¿Que fue eso Issei?-. Issei rio, había desatado la guerra entre el y Bernitz, ahora sólo debía declararla oficialmente y ya sabía como.
-Nada, sólo recordé la letra de una canción-.
Tsubaki no creía lo que oía, su corazón se aceleró más de lo que creía humanamente posible.
-¿Q-Que dijiste Kiba-Kun-. Dijo Tsubaki exaltada, completamente roja y desviando la mirada al piso y soltando el agarre de manos que tenían, Kiba por su parte se vio hundido en la situación, y que estaba ahí... Sólo quedaba hundirse por completo.
-Desde que entraste en el despacho de la presidente Rias junto a la presidente Sona... Desde ese día yo he estado confundido-. Las palabras de Kiba hicieron que Tsubaki regresará la mirada. -Sin darme cuenta comencé a pensar en ti, durante las clases, en los recesos, al dormir y al despertar, Shinra-San... estoy enamorado de ti-.
Con esas palabras Kiba puso su mano libre en el rostro de Tsubaki, quien inmediatamente puso la suya sobre la de Kiba.
-Por favor dime... Dime si sientes lo mismo que yo..., que no soy el único que se siente asi-. Dijo Kiba con voz suave, con delicadeza, con tanta sutileza que logró hondar en el corazón de Tsubaki.
-...-. ¿Era un sueño?, así se sentía, como si el mundo le estuviese haciendo una broma o quizá el mejor regalo del universo, pero estaba congelada, estaba tan aterrada que no podía articular ni una sílaba, eso me hizo creer a Kiba que la respuesta era negativa.
Trsite por haber fallado, Kiba comenzó a regresar la mano abajo, pero apenas comenzó a moverla Tsubaki la agarró con más fuerza.
-No-. Dijo Tsubaki calmada. -No la quites-.
Tsubaki no era de palabras, no en momentos tensos como estos, pero sentía que había algo que podía hacer para responder, parecía una locura, para cualquier persona sería una locura, pero para Tsubaki de hecho era mucho más fácil hacer lo que estaba por hacer antes que decir lindas palabras, después de todo entre Kiba y ella, ella era la mayor, así que debía tomar la responsabilidad de dar el primer paso.
Recuperando el agarre de manos que tenían antes, Tsubaki al ser de hecho un poco más alta que Kiba comenzó a acercarse lentamente a su rostro, cerró los ojos y simplemente dejo que si corazón la guiará, Kiba por su parte, sobra decir que claramente siguió a Tsubaki, imitandola y levantando un poco el rostro al ser más pequeño.
Era el primer beso... de ambos, uno sutil y dulce, suave y cálido, que dio paso a uno profundo y lleno de romance, con el sonido de la lluvia de fondo.
Desde la puerta de la biblioteca una morena de ojos violeta observaba la escena, totalmente satisfecha y tapandose la boca con las manos para no gritar de emoción y arruinar el momento.
-Muy bien, ahora les toca seguir solos, buena suerte Yuuto-Kun, Shinra-San-. Dicho esto Akeno se retiró en silencio con una sonrisa.
Les daría tiempo de estar a solas, ahora seguiría con el juego con alguien más, quizá haya alguien la sala de música.
Vali estaba perplejo, llegó a creer que a estas alturas nada de lo que Yuma hiciera lo soprenderia, creía haber visto todo...
Claramente NO.
-...Tu, ¿enamorada?-. Pregunto Vali perplejo.
-¿Acaso estas sordo idiota?, me enamoré de ti zopenco-. Dijo Yuma molesta.
Vali jamás había estado en situación similar, era cierto que alguna vez oyó uno que otro rumor acerca de alguna chica que gustaba de el, ¿pero esto?, esto era insolito en su vida.
-¿Por que?-. Fue todo lo que atinó a decir Vali.
-...Supongo, que al principio sólo era atracción física, es decir mírate, eres guapo, bastante de hecho-. Dijo Yuma riendo. -Pero luego de lo de hoy, luego de que pusieras en riesgo tu vida para salvar la mía... Vali, me tienes a tus pies-.
Vali recordó el episodio más temprano ese día, es cierto que había puesto su vida en riesgo, era lo correcto ¿cierto?, esa era la única razón.
LA ÚNICA RAZÓN
Luego recordó el beso
LA ÚNICA RAZÓN
La suavidad de los labios de Yuma.
LA ÚNICA RAZÓN
La calidez.
LA
El Sabor dulce.
ÚNICA.
Era como una droga... y corría el riesgo de que si volvía a suceder... se volvería adicto...
RAZÓN...
No, no había sido la única razón, no era amor lo que sentía Vali, pero podía llegar a evolucionar y convertirse en amor, era la primera vez que Vali sentía que le gustaba una chica, pero aún así no lo admitiría en voz alta.
-Sabes, olvidalo por ahora, pero como dije en el desghuesadero, serás tu el que me suplicara que estamos juntos-. Dicho eso Yuma acaricio la cabeza de Vali, quien no hizo nada al respecto, no siquiera se quejó.
Vali entonces recordó un detalle, y ahora entendía porque le estaba molestando tanto.
-Oye, ¿aún estas segura de hacer lo de Bernitz?-. Pregunto Vali.
-Si... no puedo permitir que ese desgraciado haga lo que se le de la gana y no enfrentar consecuencias-.
-Pero, ¿y si quiere llegar al extremo?-. Pregunto Vali seriamente, la idea le desagradaba en cantidades horribles.
Yuma se quedó callada y Vali tomo eso cómo una afirmación.
-Si ese idiota es tal como nos han dicho que es... querrá tener sexo contigo, ¿estarías dispuesta a llegar así de lejos?-.
-Si eso hace que Alexander Bernitz pagué, y la niña Gremory este a salvo... entonces vale la pena-.
Una patada en el estómago, eso fue lo que Vali sintió, pero algo más había sucedido en aquel cuarto en ese momento.
Rias, su mejor amiga, su confidente y la persona más importante en su vida... no, no era posible que Rias estuviera involucrada con ese hombre, aquel nombre lo conocía, sabía quien era y lo que había hecho.
Oculta en las sombras Akeno había escuchado todo en silencio.
