Hola! Diran que actualice muy rapido, pues no, realmente es un final alternativo de mi ultimo capitulo, vi que algunos querian final feliz, así que aquí está. Sin más les dejo el fic~


Disclaimer: Akuma no Ridd-bueno ya sé que no es mio, aunque quisiera le pertenece a la genial Yun Kouga.


Quebrar.

– Si padre, será como tu ordenes – la peli naranja, bajo la vista y se mordió los labios para no dejar salir ningún sonido más y dio media vuelta para salir de la mansión Hanabusa.

El clima era horrible, un fuerte viento soplaba inclemente, parecía como si quisiera que la joven heredera se sintiera peor de lo que ya se sentía.

A pesar de eso su chofer le esperaba fielmente cerca del auto, al cual se acercó a paso lento y entró al auto mientras el hombre le cerraba la puerta, dio un último vistazo a la mansión que por mucho tiempo había sido su casa.

Donde había vivido los mejores, tanto como los peores años de su vida.

Cerró los ojos con fuerza cuando sintió arrancar el auto, quería olvidarse de la conversación que había tenido con su padre, quería llegar a donde estaba su amada Banba, ella le haría olvidarse de todo.

Cuando iba en el auto la lluvia se había hecho presente y cuando llegó a la academia había arreciado, al parecer habría una tormenta muy fuerte, decidió apurar el paso para llegar por fin a su habitación.

Era ya de noche cuando llego a su habitación, así que entró tratando de no hacer mucho ruido, temía asustar a la peliblanca si lo hacía, se dio un golpe mental, en este momento era el turno de Shin'ya, así que no había ningún problema.

Al abrir la puerta esperaba encontrarse con la chica que ella amaba, tal vez admirando la luna como tal vez limpiando su martillo también, pero nada de eso había, una soledad tremenda adornaba el cuarto.

Suspiró fuertemente, tal vez su Banba-san estaba en las termas.

Lo mejor era prepararse un té y quizás solo esta vez, le aceptaría una taza, sonrió y comenzó a preparar todo, quería recibir a la peliblanca como se lo merecía, porque tal vez era la última vez que la vería. Intento reprimir las lágrimas que querían salir, no ella tenía que encontrar una solución.

Pasaron unas horas y la lluvia se tornaba más fuerte, como si una tormenta fuera a posarse sobre la academia. Sumireko ya estaba preocupada sobre el paradero de Shin'ya, así que fue a buscarla a las termas, pero no la encontró, decidió regresar a su habitación, para encontrarla de nuevo vacía ¿Si no estaba ahí donde podía estar? La peliblanca no era de salir a pasear solo porque sí, se sentía desesperada, un rayo le anunciaba que la tormenta por fin se había desatado.

Al igual que sus lágrimas al recordar todo lo que había sucedido en la casa de su padre.

– ¡Pero padre! ¡No puedes decidir a buenas a primeras por mí! – le grito desesperada.

– Soy tu padre, por lo tanto ya lo he decidido, el chico que he escogido como tu prometido es hijo de un eminente hombre de negocios, esto nos convendrá, te casarás cuando termines con lo de la Clase Negra – dijo el hombre mientras encendía un puro, se oyó una taza quebrarse, el señor Hanabusa miró a su hija que se había levantado imprudentemente.

– Me rehúso a casarme, ¿acaso no tienes suficiente con todo el poder que ya tienes? No pienso formar parte de tus negoci– no pudo terminar su frase ya que nunca vio venir la cachetada que su padre le propinaba – No voy a aceptar esto, si mi madre estuviera viva no lo permitiría –

– Tu madre murió, ella no supo demostrar lo que era ser una reina, ahora es tuyo el legado demostrar que eres lo suficientemente fuerte para ser la cabeza de la familia Hanabusa y ser una buena esposa para el hombre con el que decidí casarte – Sumireko por segunda vez en su vida sintió arder ira en su cuerpo, pero no podría matar a su padre…al menos no ahora.

– Como sea, no pienso casarme, al menos no con quien tu decidiste – dio la vuelta para irse cuando escucho la risa de su padre

– Por cierto Sumi, no me habías contado que tenías una compañera de habitación tan linda, lastima por esa cicatriz que tiene – Sumireko se congeló a la mención de Banba, de forma automática volteo a ver a su padre y el hombre tenía una sonrisa – así que si no quieres que alguien le haga otra cicatriz…o algo más, ya sabes lo que tienes que hacer hija mía – su sonrisa había desaparecido para mostrar una mueca algo siniestra.

– Si padre, será como tu ordenes –

Desde la muerte de su madre no había llorado tanto, ¿Por qué la vida era tan injusta con ella? ¿No era suficiente haberle arrebatado casi la mitad de su cuerpo, no era suficiente dejarla huérfana tan joven? Y ahora perdería a lo que más a amaba en la vida, todo por el capricho estúpido de su padre.

La luz de la luna bañaba sus brazos mecánicos, ¿Por qué no era tan fuerte como ellos o como el martillo de Shin'ya?

Shin'ya.

Mahiru.

Ella sabía lo que era sufrir y quebrarse, no…ella solo se había dividido. Su Banba-san era fuerte, más fuerte de lo que nadie era, quería ser igual de fuerte que ella.

¿Dónde estaba Mahiru? Ella la necesitaba, necesitaba que alguien la consolara, no se sentía tan perdida, tan sola desde aquella vez que había despertado en el hospital sin sus brazos y piernas y sin su madre.

Trataba de contenerse, de pensar en otra cosa, así paseo una mirada por la habitación, entonces observó lo que había encima del escritorio de Banba.

Una carta con su nombre.

Aun extrañada Sumireko la tomó y la abrió, nunca se imaginó que la otra chica tuviera una tan hermosa y delicada letra, pero el contenido de ella le generó más sorpresa: La chica había decidido ir a terminar con el juego.

Aunque Banba perdiera o ganara, ella se quedaría sola. La persona que más amaba la había abandonado.

Y entonces todo se quebró dentro de Sumireko, sin más se derrumbó al suelo a llorar amargamente.

De pronto sintió unas manos acariciando su rostro, levantó el rostro para ver unos ojos amatistas que la miraban con suavidad, con aquella suavidad que solo era característica de Mahiru como si no quedara nada de Shin'ya dentro de ella, pero la chica aun sujetaba el martillo, era bastante extraño.

– ¿Sumireko? ¿Pasa algo? ¿Inukai te hizo algo? – la chica peli naranja se aferró a la mano que le ofrecía Banba, la cual la ayudo a levantarse del suelo y entonces sintió que la otra chica la abrazó.

– Solo...solo déjame estar un momento así, después puedes reclamar tu victoria e irte – le dijo apretándola un poco más.

– ¿Victoria? Sumireko...yo perdí, Inukai me...me hizo trampa...– la heredera se separó con rapidez de ella para mirarla a la cara – pero creo que gané algo más – entonces Sumireko se dio cuenta de algo, es como si Shin'ya y Mahiru la estuvieran mirando a la vez, como si por fin fueran una misma.

–Mahiru yo...– Banba no la dejo terminar de hablar, porque había sellado sus labios con un beso suave, para después separarse y mirar a Hanabusa.

– Tenemos mucho tiempo para hablar, ahora tenemos que dejar la academia – tomó la mano de la chica, la cual le sonrió.

Tendría mucho tiempo para resolver las cosas, además nunca más estaría sola, Banba le ayudaría a unir cada uno de los fragmentos que se habían quebrado dentro de ella.


Chan, chan, chan! Pues esa es la versión feliz, dedicada a Yorusoiyuki, te había dicho que no subiria este final, pero al final mi novia e Inucchi me convencieron, de todas maneras sabes que tu fuiste la primera en verlo xD

Demonios, me estoy volviendo blanda y ahora escribo finales alternativos para mis dramas u.u xD Pero hasta yo sentí que lo deje algo inconcluso, de hecho en mi mente tenia dos finales, el anterior y este, pero me decidi por el drama. Espero que este les guste :3

Agradezco sus reviews a: Inucchi, Legan-kun, damydark, Danna P. Licea, Yorusoiyuki, Nether Pastrana, Danwolf, flameMild, Shin'ya Natsuko Sasaki, muchas gracias por leerme y comentar!

Es todo lo que quería decir xD Así que podria decir que este fue un SumiBanba, ¿Qué pareja creen que sea la próxima? Que empiecen las apuestas (? xD

Ya saben comentarios, dudas o jitomatazos, pueden dejarlo en los reviews, nos vemos luego!

Hagamos que el fandom de AnR en español crezca!