Disclaimer: Digimon no me pertenece.

Imagen: Siluetas en parada de autobús. Propuesta por HikariCaelum

(Imagen en mi perfil)

Coloreando bocetos

Capítulo III. ¿Sombras o siluetas?

Los arboles susurran con ímpetu bajo el cielo nublado. Frente a ellos, una parada de autobús permanece solitaria, a la espera de algo interesante. Y en la lejanía, una chica se acerca, despacio, con sombrilla en mano, ¿será que escuchó las suplicas de aquella solitaria estación?

La joven, de cabello castaño corto y ojos inusuales, se acomoda en una de esas seis metálicas bancas, da un leve respingo al sentir su frialdad. Saca un libro, pequeño y liviano, de su bolso. Comienza a leer.

El paisaje se vuelve a iluminar, pues nuevamente aparece una silueta, un chico de cabello rubio, tan brillante como el sol que permanece oculto. Sus ojos azules son el reflejo del grisáceo y lejano cielo. El chico toma asiento en la última banca, lejos de la chica.

La lluvia ha despertado, al fin.

Las dos personas que yacen ahí sentadas se incomodan, pues la lluvia los toca fácilmente desde los lugares en los que están. Toman sus cosas y se recorren un lugar. En ese instante, el chico, que corresponde al nombre de Takeru, saca un libro y se dispone a leer. La chica, de nombre Hikari, sigue leyendo.

La lluvia incremente su fuerza. Ambas personas optan por avanzar otro lugar. En ese punto, sin darse cuenta, están al lado del otro. Hombro a hombro.

Takeru observa de reojo la silueta a su lado. Sonríe al leer el título del libro que sostiene Hikari.

El principito —susurra Takeru, sin intención de que ella lo escuche.

—¿Dijiste algo? —pregunta Hikari.

—Estás leyendo el mismo libro que yo —responde con una sonrisa.

—Demasiado raro para ser una casualidad, ¿no crees?

El tiempo sigue avanzando. Un autobús se detiene frente a ellos, Takeru y Hikari se levantan torpemente, al mismo tiempo. Y sin decir más, suben al autobús que esperaban.

Nuevamente, el lugar se vuelve solitario.

Sin embargo, en el cristal de la parada de autobús permanece la única prueba de aquel encuentro. Seis marcas que plasman la lejanía y cercanía de los dos individuos.

La estación tiene un dilema sobre sí. No sabe lo que aquellas huellas representan. Si son sombras, simbolizan algo que paso, lo que jamás será. Por otro lado, si son siluetas, significa que algo sucedió, algo inconcluso y que aún puede florecer.

Así, la solitaria parada de autobús se pregunta, una y otra vez, ¿ellos serán sombras o siluetas?


¡Hola de nuevo! Pues verán, me llego otro ataque de inspiración salvaje. Y, esta vez no tengo mucho que decir más que, ¡gracias por leer! Espero lo hayan disfrutado :3

¡Mate ne!