Disclaimer: Digimon no me pertenece.
Imagen: Chica caminando descalza de noche. Propuesta por Crystalina M.
Coloreando bocetos
Capítulo XXV. De luces que flotan sobre huellas de tinta.
Cuando salí de la fiesta todos armaron jaleo. Sora me miró con tristeza, Mimi me vio molesta y después ablando la mirada, Taichi me quiso acompañar pero yo se lo impedí. Ninguno trato de detenerme. Tal vez porque saben que no lo pueden hacer… En realidad no es que no puedan, es que yo no me quiero detener.
Siempre se preguntan por qué camino sola en las noches. Yo tampoco lo sé.
Quizá es porque me gusta sentir el pavimento frío en mis pies desnudos, jugar con el viento solitario, o quizá es porque me gusta ver el contraste de esas luces intensas de la ciudad con la negrura, que parece infinita, de la noche. Siento que, si alguien me viera caminando como lo hago ahora, me podría confundir con una de aquellas luces; brillantes, flotando sobre un lugar lleno de niebla.
Con el paso de los años me he convencido de todo eso. La verdad es que al observar este cielo, alto, gris y lleno de nubes negras difuminadas por el viento, inevitablemente recuerdo a Takeru. El cielo siempre me ha parecido tan suyo, que imagino que él ha tirado un pequeño frasco de tinta y lo ha manchado, formándose así todos esos nubarrones.
La última vez que escuche su voz me dio la impresión de que en su interior se formaba un cielo tan oscuro como este. Por eso camino hoy, así como el día de ayer, y como la haré mañana, buscando un rayo de luz en medio de esta noche, ese que yo no le pude dar por mucho que me esforcé y que él no logro encontrar.
Tal vez algún día sea capaz de limpiar mi corazón manchado de tinta.
No hubo pareja nueva, lo siento. Y el título es raro, lo sé...
¡Gracias por leer!
