Disclaimer: Digimon no me pertenece… Pero Takeru y Hikari son todos míos, sí que sí (no se lo digan a Toei).
Imagen: Pies en ventanilla de coche. Propuesta por Japiera
(Imagen en portada)
Coloreando bocetos
Capítulo XXX. Al borde de los horizontes.
¿A dónde íbamos? No lo sabía. Ninguno lo sabía. Nunca supimos hacia dónde nos dirigíamos. Desde el día en que nos conocimos, simplemente nos tomamos de la mano y comenzamos a caminar.
Afuera sólo veía rostros, sin ojos, sin nariz, sin boca. Simplemente rostros velados que cambiaban de color conforme los colores del cielo; azules por la mañana, naranjos por la tarde y grises por la noche. Pasaban, uno tras otro, y a mí la curiosidad me roía los ojos, porque me habría gustado saber si reían o si lloraban como yo los imaginaba.
Me arrellano en el asiento mientras Takeru canta una vieja canción que pasan por la radio, cambiando la letra para hacerme reír. Y funciona, yo rio desmesuradamente, tratando de seguir el ritmo con los pies que permanecen sobre el tablero del coche.
—Esta oscureciendo —dice una vez que termina la canción. El ambiente vuelve a ser silencioso.
—¿Podemos detenernos? Quiero tomar algunas fotos.
Él asiente con una sonrisa secreta en los labios.
Los faroles de la carretera comienzan a encenderse, me parecía que contaban, «uno, dos, tres», para que ninguno prendiera antes de tiempo.
Apunté con la cámara hacia el crepúsculo de colores deformes. Detrás de mí percibía la mirada taciturna de Takeru.
A unos pasos de nosotros, la luz de un farol tintineaba, iluminando a ratos a los moscos que revoleaban ahí.
Takeru extendió la mano y corrí a su lado, sin saber exactamente que parte de mí era la que estaba más apegada a él, ¿mi alma o mi cuerpo?
Caminamos hasta el farol parpadeante, tomados de la mano, quietos hasta que nos besamos, en silencio hasta que nos miramos… Bajo la luz y la sombra que a veces me cegaba a pesar de tener los parpados cerrados.
En la luz y en la sombra; esos somos nosotros.
Tal vez nunca hemos ido a ningún lado y siempre hemos estado aquí, al borde de los horizontes.
Julia ni heartbreak, esa es la canción que cantaba Takeru, según yo, por si la quieren escuchar.
Y bueno, con este drabble me despido de FF… Ah, era broma. Pero es verdad que con este drabble (tan raro como las tuercas de mi cabeza) le doy fin a esta colección, por ahora. No sé si más adelante actualicé de nuevo aquí o comience otra colección o escriba one-shots con las imágenes, pero por ahora, he aquí el fin de esta rareza. Gracias por leerme, dejarme reviews, odiarme (?), etc. Gracias.
¡Nos vemos por ahí!
