Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son propiedad de Kishimoto. La historia tampoco me pertenece, esta pertenece a la grandiosisima Juri . DP y esta historia fue beteada por la linda Karen Hikari del Team Beta Readers.

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Hinata respiró uniformemente.

Superficialmente.

Profundamente.

No sabía cómo la veía desde esta posición, y sólo podía adivinar la expresión que tenía en el rostro, pero sintió que estaba demasiado conmocionada para mostrar la cantidad adecuada de sorpresa y miedo. Las velas en la habitación no estaban encendidas, y, la única fuente de luz era la luna menguante y las estrellas, nunca se había dado cuenta de cuán verdaderamente oscura... este tipo de cueva podría ser.

Sasuke la miró y se abalanzó sobre ella, haciéndola caer sobre la cama, puso sus manos a ambos lados de su cabeza, la atrapó firmemente entre él y la cama. Los dos se miraron, con los ojos trataban de transmitir todo, pero sin lograr nada.

Hinata no podía entender por qué estaba tan enojado.

Sasuke no podía entender cómo podía ser tan estúpida.

La Hyuuga miro a un lado brevemente, mantenía sus manos apretadas contra su pecho con fuerza. Tenía que saber por qué estaba enojado con ella, o lo que había hecho, y, sin duda, él debía de estar esperando que le explicara, de alguna manera, pero ella no sabía era lo que él había visto.

—Yo... quisiera una pista —dijo. Ella trató de mirarlo a los ojos de nuevo, pero solo pudo mantener su mirada durante unos pocos segundos—. O un... un poco de información.

Ella por casualidad lo miró de nuevo, y apartó la mirada, pero rápidamente lo miro de nuevo, él se veía furioso. Su iris negro pronto se convirtió en rojo y pequeños Tomoe negros se formaron alrededor de sus pupilas. Esto, sabía, era el Sharingan, pero qué quería decir con eso, no tenía ni idea. Ella quería saber. Quería experimentar su poder por primera vez... porque en el fondo, ella era muy curiosa.

Sasuke no lo notó.

No se dio cuenta de que sus pensamientos estaban siendo transferidos a ella porque era tan increíblemente incapaz de hablar, sólo quería pensar hasta calmarse, pero ella era exasperante. Fue a causa de que ella podía afectarle sin querer o sin ser consciente de ello lo que lo enfurecía tanto. La había visto ese día.

En el pueblo.

Con Neji.

Él los vio.

Vio cuán cerca se estaba de él y cómo ella se reía con él, y vio cómo ella se mantuvo presionada contra él, incluso después de que lo hubiera visto. ¿Honestamente ella alegaba que no podía adivinar que era por eso que estaban teniendo este problema en este momento?

Se concentró en ella otra vez, notando que sus ojos estaban muy abiertos, pero... en blanco. Tardó un segundo, pero cuando se dio cuenta lo que estaba pasando, maldijo, de forma rápida empujándola fuera de su cabeza, aunque, con más precisión era él quien estaba en su cabeza y se separó de ella, frotándose los ojos. No estaba seguro de lo que había hecho exactamente o lo que había visto, pero el punto era que hiabía hecho algo, y ella había visto algo.

Hinata parpadeó, mirando al techo. No tenía suficiente capacidad mental para centrarse en el funcionamiento del Sharingan de Sasuke porque... él... estaba preocupado por algo muy...

Se incorporó con torpeza y miró a Sasuke. Él se apartó de ella, con una mano sobre los ojos, y la hizo sentir vergüenza. Por lo tanto, él realmente fue... fue...

—Um —dijo ella con timidez, alineando los hombros, sus ojos estaban sobre su regazo, y puso sus manos sobre sus muslos—. N-Neji es mi primo —no sabía si era consciente de ello—; no somos... a-así.

Sasuke no dijo nada. Por supuesto que sabía que eran primos, pero eso no quería decir que no podían ser así. Incluso si ellos no eran así, no quería verla de esa manera con nadie. Él la había reclamado como suya, mucho antes de lo que podría recordar, por lo que ese odio ardiente que sentía era un poco nuevo para él. Pensó que Naruto era el único problema, pero no era importante, porque el burro nunca se fijaba en ella, aunque ahora estaba empezando a pensar que todos los chicos planteaban un problema.

No le gustaba eso.

No podía soportar la idea.

—Tú no estás... no estás realmente celoso, ¿verdad? —preguntó Hinata, sintiendo su coraje disminuir tan pronto él se giró a mirarla.

¿Celoso? ¿Desde cuándo él era celoso? Cuando era niño, los celos no contaban, no para él, porque, seamos sinceros, había perdido a su familia, por lo que era más fácil sentir celos y odio por lo que no tenía que ser feliz por lo que tenía, que era básicamente nada. Por lo tanto, ¿cuándo, después de sus días en la Academia había sido celoso?

—Um...

Su atención se dirigió a la Hyuuga sentada en la cama. Ella estaba nerviosa, jugaba con sus índices, y él se preguntó vagamente cuándo los dos, él y ella, habían llegado ahí. En realidad no había estado pensando cuando finalmente se presentó fuera de las puertas, pero ahora que su mente estaba procesando todo nuevo, no estaba seguro de si sería capaz de darse cuenta si su rabia le hizo tener un lapso de tiempo de nuevo.

Ella levantó la mirada hacia él, pero rápidamente la desvió cuando se dio cuenta de que se había girado completamente hacia ella y ahora le enviaba miradas terriblemente negativas una vez más.

—¿Quieres... h-hablar de... e-esto?

La mirada de Sasuke se intensificó. ¿Estaba tratando de burlarse él? ¿Lo estaba reduciendo al nivel de un niño? ¿De qué podían hablar? ¿Qué es lo que necesitan hablar? No hacía falta decir absolutamente nada, pero era mejor que ella empezara a explicarse. Ella era... ellos eran...

Suspiró, frustrado, no quería expresarlo de la manera que acostumbraba porque... Bueno, porque Hinata estaba viendo, y... ¿Y qué? ¿Por qué le importaba, de repente, qué lado de él veía?

Él negó con la cabeza, frotándose los ojos, y se apoyó en la pared cerca de la cama. La necesitaba para ayudarle con algo, o tal vez debía darle un presente, pero esto estaba sucediendo. Lo que sea que esto fuese, estaba sucediendo.

Hinata se mordió el labio inferior mientras miraba a Sasuke a través sus gruesas pestañas. Él estaba actuando... extraño. Era evidente que estaba enojado con ella por algo, por caminar con Neji se preguntó por qué él no había hecho nada todavía. Ella no sabía lo que esperaba que él hiciera, pero estaba un poco sorprendida cuando se dio cuenta que estaba esperando... que la golpeara o algo así. Eso no era algo que quería, pero era algo que hacía, así que, bueno, no era su culpa si pensaba que él tenía un patrón de comportamiento. Además, si no expresaba su enojo ahora, entonces o no estaba tan enfadado o estaba tan enojado que sus acciones tendrían una reacción retardada.

Se estremeció, nerviosa. Sasuke parecía estar meditando, lo que estaba fuera de lugar, de acuerdo, estaba terriblemente fuera de lugar. Estaba a punto de decir algo, cualquier cosa, cuando Sasuke exhaló con fuerza, separándose de la pared, y se alejó de ella. Su cuerpo se tensó, esperando ese momento cuando las cosas empezaban a tener sentido de nuevo, pero entonces... se sentó a su lado.

Rígidamente, volvió la cabeza para mirarlo; estaba inclinado hacia delante, con los brazos apoyados en las rodillas, mirando al suelo. Esto era algo para lo que sin duda no estaba preparada.

—Um —trató de formular una oración—. ¿Estás... m-molesto?

—No —su voz era sorprendentemente normal, no se ajustaba a su lenguaje corporal en absoluto.

—Bueno... yo l-lo siento.

—¿Por qué? —él respondió, sin dejar de mirar el suelo—. ¿Por qué exactamente lo sientes?

—Yo n-no estoy segura-

—Entonces, ¿por qué te disculpas?

Ella parpadeó varias veces. ¿Era esto un truco? Le había mostrado que estaba molesto. Ella estaba un poco sorprendida de que estuviera molesto. Neji, Neji era... era su primo. Tuvo suerte de que cuando la había visto ese día, no había sido con Kiba. O... Shino. O con Naruto...

Sacudiendo la cabeza, miró a Sasuke. Él la estaba mirando, y ella no sabía por qué la asustaba tanto.

—Yo... tú estás... —ella se mordió el labio, buscando las palabras adecuadas para decir. Quería decirle que él la estaba sorprendiendo, y que no podía entender por qué él gustaba de ella. Quería saber si estaba actuando de esta manera porque estaba verdaderamente celoso, pero entonces no sería capaz de entender el porqué estaba celoso. Más que nada, quería que le dijera todo.

Él gustaba de ella, pero ¿por qué?

¿Desde cuándo exactamente?

¿Cuánto?

¿Cómo la veía él?

¿Qué quería de ella?

No sabía cómo iba a asimilar toda esa información si en realidad le contestaba, pero quería saberlo.

Ella lo estaba mirando fijamente. Él se quedó quieto porque... al parecer le había hecho algo. Eso lo hacía sentir agitado, inquieto y nervioso a la vez, y realmente, realmente quería... saber exactamente lo que ella estaba pensando.

Él quería saber cómo funcionaba su mente, ya que, si no se equivocaba, era bastante tranquila y aceptaba estar con un tipo como él. Le hizo un montón de cosas y había pensado en hacerle cosas mucho peores, pero ella no actuaba como si todo esto no fuera algo normal. Las personas no solían hacerle daño a ella, y si había algún otro que le hacía daño también; ese alguien también afirmaba tener sentimientos por ella, entonces estaba muy intrigado en oír hablar de eso.

Hinata podía ser un poco... no estaba bien de la cabeza. El pensamiento le hizo sonreír, un gesto muy pequeño, porque si él estaba un poco loco y ella estaba un poco loca, entonces todo iba a salir muy bien...

—¿No estás enfadado? —preguntó ella con cautela—. ¿Por qué estás...? ¿Por qué estás... sonriéndome?

—¿Por qué viniste?

Ella lo miró inquisitivamente, con los ojos todavía amplios con aprensión.

—Esta noche —dijo.

—Porque... estabas esperando.

—Yo no iba a ir por ti.

—Pero estabas esperando.

—Porque sabía que ibas a venir.

—Tenia curiosidad —se puso de pie, caminando delante de él, jugaba con sus dedos con nerviosismo—. C-creo que estás confundido acerca de...

—Hacia dónde va esta conversación.

—Cómo te sientes —se obligó a decir— porque... quiero decir, estoy teniendo un tiempo difícil al creer que esto es... que estás... —ella lo miró, esperando que dijera algo para que pudiera ordenar sus pensamientos, pero él solo la observo. Realmente no podía leer su expresión. Suspirando, se miró las manos—. Yo... yo sinceramente no creo... q-que te guste. Um, porque, porque yo soy... —ella lo miró con el ceño fruncido— soy sólo yo, Sasuke. Tú eres tú y yo soy yo, por lo que no p-puedo... gustarte.

No hizo ningún indicio de decir nada. Su mirada era apremiante, y Hinata no dejaría de hablar si el silencio iba a prolongarse.

—Y-y-yo... T-tal vez porque nunca h-hablamos... B-bueno, quiero decir, porque nunca te ha-hablé como todas las otras chicas... —sacudió la cabeza, sus mejillas comenzaban a teñirse con rubor debido a que no sabía si estaba diciendo cosas con sentido. En cuanto a él, estaba centrado en ella, Hinata sintió que su corazón se aceleraba, y sus ojos comienzan a picar con lágrimas. Ella ya no sabía lo que estaba haciendo— n-no me malinterpretes, estoy... estoy m-muy halagada, tu podrías m-mirarme y creer que se siente algo así como... como... —se detuvo, secándose los ojos—. Sasuke-

—Detente —dijo.

Y ella lo hizo.

Él se acercó a ella, agarrando sus muñecas y la atrajo hacia él. Se produjeron unos incómodos segundos cuando Hinata se dio cuenta de que iba a sentarla en su regazo, y ella trató de evitarlo, pero pronto se encontró con las piernas del Uchiha, y su espalda pegada a ras de él.

Durante dos largos minutos, Hinata miraba a través de la puerta frente a ellos, con las manos torpemente colocadas en las manos del Uchiha, que descansaban en su regazo.

Estar cerca de él era peligroso.

Siempre descubría algo nuevo que ella encontraba cómodo sobre él, algo que no estaba en su vida normal y eso no podía ser... normal.

Apretó su frente contra su espalda en secreto, sin embargo, sólo estaba dejando que el olor de su cabello calmara su mente.

—Te lo dije, no voy a decirte una y otra vez cómo me siento —dijo, con voz baja y objetiva—. Nunca tuve la intención de hacerte entender.

Ella exhaló suavemente. No sabía si le creería si lo decía muchas veces, pero lo hizo... quería oírlo. Nadie decía tener sentimientos por ella, y, aunque sabía muy bien que era un error esperar algo de él cuando ella no quería dar nada a cambio, realmente le gustaría oírle decir tanto como pudiera. Ella siguió negando abiertamente sus sentimientos, por lo que podría asegurarle que estaba equivocado. Era vergonzosamente cruel, y ella se sintió muy mal por ello.

—Pero —dijo, ganando toda su atención— no estoy confundido.

Se mordió el labio, los ojos picando de nuevo. Era demasiado... hizo que su corazón se hinchara mucho, y nada bueno ocurriría cuando ella permitía que sus sentimientos llenaran de esperanza su corazón.

Hinata se puso rígida de nuevo cuando sintió que Sasuke apartaba su cabello, lo que mostró claramente que no tenía experiencia en el trato del cabello largo.

—Um —ella trató levantarse de su regazo—. Por favor, no lo hagas.

Él la ignoró. Ella trató de volver a poner su cabello en su lugar, y aún sentía como que era una mala idea, obtuvo un fuerte tirón en su cabellera color índigo.

—Lo siento —murmuró. No pudo evitar los reflejos.

Examinó lo que podía ver de su lesión y con la falta de luz, se preguntó si él podía ver en absoluto, Hinata ocasionalmente se removía tratando de mantener sus temblores por el nerviosismo.

—Se ve mejor —murmuró de nuevo.

—Ah... s-sí.

—¿Cómo es?

—Ya n-no duele más.

—¿Cuánto te dolió?

—... Es... no...

—Mm —trazó sus dedos a lo largo de su espalda, y a Hinata le tomó todo su autocontrol no convulsionar sin control. Se dio cuenta, con todos los matices de la curiosidad, que no quería a Sasuke mirándola de esa forma.

Sasuke murmuró algo; Hinata no lo escuchó.

—¿Qu-Qu... Y-yo no escuché —susurró.

No dijo nada, pero el cálido toque de sus dedos le dejó pelos de punta, como rastros fantasmales. Suspiró para sí misma, parte de ella estaba aliviada, sintió que su cuerpo era tirando hacia adelante, un pequeño grito escapó de sus labios cuando sintió el contacto entre los omóplatos.

—¿S-sa? —sus manos agarraron el brazo manteniéndola en su lugar—. Sólo... ¿tú solo-?

—¿Puedo tocarte? —murmuró, el cálido aliento bombardeo su piel.

—¿T-tocar? Cómo... ¿c-cómo tocar, t-tocar?

—Aa —Su brazo se apretó a su alrededor, su otra mano lentamente recorrió de arriba a abajo su muslo, moviéndose con parsimonia hacia su regazo.

Ambas manos se volvieron aventureras, moviéndose lentamente. Su mente estaba nublada, saltando a través de la confusión, la conciencia, y la anticipación. Todavía su aliento sobre la piel expuesta, su cuerpo temblaba de vergüenza, y estaba atrapada preguntándose por qué él quería hacer esto con su espalda en tal condición, y por otra parte él no estaba totalmente desaminado a pesar de que ella se encontraba en tal estado.

—¿Me está diciendo que no? —dijo, moviendo la mano una vez más— Puedo ser… —pensó por un momento— agradable.

—L-lo... —sus ojos se llenaron de lágrimas, sus emociones eran demasiado caóticas para entender realmente por qué, pero dejó escapar un jadeo cuando los dedos de Sasuke empujaron contra la costura del pantalón, a la derecha encontró su salvación—. ¡B-bolsa!

Sasuke se detuvo, un poco desorientado.

—¿Qué?

Hinata tragó saliva, mirando a la figura agrupada junto a la puerta.

—H-hay una bolsa... a-a-allá.

Sasuke pensó para sí mismo, recordando porque, de hecho, tenía una bolsa de viaje.

—Sí. Lo es.

—Qué hay... Um... ¿Por qué?

El Uchiha pensó de nuevo. ¿Por qué tenía una bolsa con él? Él no la necesitaba, ya que no poseía nada. Él la había tomado de ese niño niebla porque... Oh verdad.

Se puso de pie, guiando a Hinata para ayudarla a levantarse y estabilizarla, viendo cómo ella estaba un poco tambaleante en ese momento. La dejó libre, y se acercó a la mesa con las velas, formado unos signos con sus manos, encendió las fuentes de luz con una precisión que ni siquiera sabía que tenía. Sin duda, tenía que admitir, estaba iluminando un poco el lugar meramente porque Hinata estaba aquí. La miró, satisfecho por el rubor furioso que mostraba, él no había hecho nada, y se acercó a la puerta.

—Tengo algo que enseñarte.

Hinata alzó la vista y vio a Sasuke caminando; lo siguió con las piernas temblorosas. Los dos se quedaron en silencio, ya que se aventuraron en la habitación. Hinata sabía que ella era la única que se sentía incómoda, pero en ella tenía sentido. Él...

Estaba actuando como si él no la hubiera tocado hacía tan sólo un minuto. Ella miraba al suelo, mordiéndose el labio inferior y retorciendo su camisa. ¿Por qué actuaba tan indiferente sobre estas cosas? ¿Por qué actuaba como si esto fuese normal? Apenas se conocían entre sí, entonces por qué actuaba como si estuvieran tan familiarizados. Ella no era de él... no estaban juntos. No podía solo... solo...

Ella parpadeó rápidamente, su cuerpo ardía de vergüenza, de la cabeza a los pies. Al menos podía dejarla sola allí...

Hinata levantó la vista y vio que se están acercando a la puerta, si no recordaba mal, tenía una cocina. Tal vez tenía hambre. O... tal vez iba a cocinar algo.

Sonrió para sí misma.

No había forma en que Sasuke pidiera cocinar.

Cuando entraron, Sasuke se volvió hacia ella bruscamente, estudiándola. Ella le devolvió la mirada, tirando su camisa hacia abajo, sobresaltada.

—Lo encontré —fue todo lo que dijo antes de caminar hacia el otro lado del mostrador. Hinata se puso de pie junto a la puerta y lo vio agacharse, abrir el armario, y subir una gran olla en sus manos. La colocó sobre el mostrador, dio un paso atrás, y miró a la chica.

Ella parpadeó, mirando la olla y después a él, en repetidas ocasiones. Ella no sabía qué era tan especial. Era grande, era algo normal. Era amplia, también. Y... brillante, supuso.

—Ábrela —dijo.

Hinata se volvió a morder el labio, levantando las cejas. ¿Abrirla? Estaba allí... ¿algo importante? Se dirigió hacia el mostrador y cogió la tapa. Un sonido vino desde dentro de la cerámica de cocina, algo amortiguado. Se quedó inmóvil, mirando a Sasuke, pero él se limitó a mirarla sin pasión.

—H-hay... a-algo aquí —dijo.

—Sí —estuvo de acuerdo—, ahí está.

—S-suena... vivo.

—Lo es.

Eso la angustiaba. No creía que Sasuke tuviera un animal salvaje para atacarla, en verdad, no creía que iba a hacer tal cosa porque él había demostrado ser un tipo que se volvía loco por nada, pero la ponía nerviosa a pesar de todo.

Un sonido vino de la olla de nuevo, esta vez algo se movía, suavemente. Sonaba bastante grande... ella exhaló, agarrando la tapa de la olla, y la levantó. Dio un paso atrás, por si acaso algo salía de allí, pero, cuando nada sucedió, se asomó al interior.

Grandes ojos azules le devolvieron la mirada, con gran asombro. Dejó la tapa sobre la mesa, apoyó las manos a ambos lados de la olla, inclinándose más cerca como si el pequeño ser delante de ella se transformaría en... en cualquier otra cosa. Se puso de pie con la espalda recta, pasando las manos por su cabello, y miró a Sasuke con incredulidad.

—Lo… ¿encontraste? —preguntó, con voz débil.

Se la quedó mirando.

—Sasuke... —miró la olla de nuevo, hinchando— tú... él... —señaló la olla, desconcertada—. ¡Sasuke, es un bebé!

—Sí, lo sé.

—Sasuke... —la imagen apareció en su mente, el niño de cabello oscuro y ojos azules, casi saltó de su piel cuando se dio cuenta de que todavía estaba allí. Ella se volvió bruscamente, su cuerpo fue golpeado con adrenalina, y rápidamente, suavemente, tiró del bebé hacia sus brazos. El niño gimió, jadeando sonidos ya que este nuevo extraño lo abrazaba mucho más suavemente que nadie.

Hinata acunaba al bebé en sus brazos, y su mente no podía concentrarse en nada. No era por el hecho de que ahora tenía a un bebé real en su poder. No era el hecho de que este bebé vino de debajo de un armario. No era el hecho de que Sasuke lo puso en su lugar. No era el hecho de que este bebé... roía un tomate. Él no tenía dientes, por lo que no estaba segura; si estaba tratando de comer o simplemente necesitaba un chupete, pero él la miraba con unos ojos tan brillantes y curiosos mientras mordía la fruta. Hinata sintió que su corazón se derretía.

Este niño... era absolutamente precioso.

Era tan pequeño, sin embargo, por gordito. Su cabello era tan oscuro, pero sus ojos eran brillantes. Él estaba frio. No muy fría, pero definitivamente no era cálido. Miró a Sasuke, quien había estado observando con curiosidad sus expresiones. Estaba lista para hacer una pregunta, histérica, pero solo se quedó viendo al Uchiha, luego miró al bebé, luego de nuevo a él.

—Tú... —ella inclinó la cabeza hacia un lado, sin saber que su cuerpo estaba rebotando en respuesta al niño en sus brazos— ¿es tuyo?

Por un breve instante, los ojos de Sasuke se ampliaron con sorpresa; frunció el ceño, pero incluso entonces sus ojos parecían más amplios de lo habitual.

—¿Qué?

—¿Es que... e-este niño, quiero decir. Es tu... tu...

—¿Mi hijo?

—Ah... —ella se mordió el labio de nuevo, evitando su mirada. Ella supuso que su suposición no era exacta—. Él sólo... se parece a ti —ella volvió a mirar al bebé, involuntariamente sonriendo ante la pequeña criatura—, menos en los ojos.

Sasuke gruñó y agarró el borde del mostrador cuando Hinata sonrió cálidamente a esa... cosa.

¿Ella realmente había hecho eso?

¿Realmente lo acusó de estar relacionado… de engendrar a esa cosa? ¿Que no había dicho que lo había encontrado? Se limitó a decir que había encontrado a esa cosa, nunca había esperado que de todas las personas pensara que él tendría un hijo. ¿Qué intentaba dar a entender exactamente? Ella no parecía perturbada por la idea de que el niño pudiese ser suyo, ¿cómo exactamente lo veía ella? ¿Pensaba que iba alrededor engendrando bebés? ¿Pensaba que en realidad follaba mujeres regularmente? Justo lo que el infierno-

—Sasuke.

Parpadeó, centrándose en ella. Ella lo miraba con expectación, por lo que debe haber hecho una pregunta. O dicho algo. O tal vez estaba murmurando para sí mismo de nuevo.

—Um... —una vez más, parpadeó, sólo para encontrar a Hinata y a la cosa justo en frente de él. No tenía idea cuándo había sucedido, pero ella le estaba dando una mirada cautelosa—. ¿Estás bien?

Él hizo un sonido. No sabía lo que se suponía que quería decir y era evidente que ella no tenía ni idea lo que él pensaba, pero ese sonido era todo lo que estaba ofreciendo.

—Entonces... ¿dónde lo encontraste?

Pensó en su respuesta.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

En el escondite

—J-Jibo, por favor, cálmate.

Shana trató de mantener el equilibrio mientras el suelo debajo de él y todas las superficies que los rodean comenzaron a perder densidad. Su amigo había estado de un humor muy peculiar desde que llegaron con el señor Kabuto, y, ahora, el producto de sus murmullos y sollozos temblorosos resultaba en que el mundo comenzara de flotar...

—Lo odio —murmuró Jibo, el aire de la habitación parecía expandirse—. ¡Lo odio tanto!

La pared en la que Shana se estaba apoyado cedió y cayó de nuevo al suelo justo fuera de su habitación. Jadeos y murmullos vinieron de las células a su alrededor.

—Tómalo con calma —Shana intentó, poniéndose de pie—. ¿Se trata de Sasuke?

El chakra procedente de la Jibo se encendió; el aire circundante se infló de forma exponencial, y algunas secciones de piedra comenzaron a desmoronarse, y no sólo en su habitación, sino también alrededor y dentro de las células circundantes. La gente gritaba y se encogía de repente, el aire estaba demasiado caliente.

—No sé lo que pasó —dijo Shana mientras trataba de formar las señales de mano apropiadas para refrescar la habitación—, pero Sasuke no está aquí en este momento, por lo que tienes que-

—¡Voy a matarlo! —Jibo chilló, otra ola de aire golpeo las paredes a través de la habitación. Shana cayó y puso sus manos como escudo para protegerse el rostro, y se detuvo lejos.

—¡Shana!

El chico levantó la vista, sin saber hacia dónde mirar ahora que estaba desorientado.

—¿Que está pasando? —preguntó Kabuto, de rodillas.

—Jibo está molesto sobre algo —Shana encontró su voz temblorosa.

—¿Trastornado? —hizo una pausa, mirando la densa niebla, caliente procedente de su habitación. Este era su kekkei genkai. Algo así como... ¿una técnica de niebla de desintegración? Fuera lo que fuera, sería mejor no respirarla durante demasiado tiempo.

—¿Señor Kabuto? —Shana comenzó a preocuparse; se estaba volviendo difícil de detectar señales de calor—. Señor Kabuto, ¿dónde está?

—Estoy aquí —le tomó la mano y lo guió en búsqueda de un refugio—. Vamos a dar un paseo. Creo que tu amigo está aún más loco porque Sasuke tomó a su hijo lejos.

La vista de Shana estaba al frente; no podía ver nada más.

—¿Su hijo? ¿Jibo tenía..? ¿Él tenía un niño?

—No. Él lo encontró en un contenedor de basura en nuestra última misión y quería mantenerlo. Sasuke lo tomó de él.

—Usted... Espera, ¿qué? ¿Había un niño en un contenedor de basura?

—Sí. Un bebé, creo.

—¿Qué? ¿P-por qué Sasuke lo querría? ¿Qué va a hacer con él?

Kabuto se encogió de hombros pero recordó que Shana estaba teniendo dificultades para ver.

—Sinceramente, no sé, pero tal vez él realmente hará una buena acción y le dará un hogar.

Sin embargo, dudaba de eso y era más probable que el niño terminara alrededor de otro montón de basura.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

De vuelta en la cueva

Sasuke frunció el ceño.

—¿Importa?

Hinata resopló.

—Él es frío —acurrucó al bebé cerca de su pecho. Sasuke estaba siendo extraño de nuevo. Él no había respondido a ninguna de sus preguntas, por lo que supuso que había encontrado al bebé y por qué estaba en una olla no era importante y las miradas estaban volviéndose un poco irritantes.

—Siempre está frío —respondió el Uchiha. Hinata alzó la vista brevemente, sorprendida de que por fin había dicho algo que podría tomarse como una respuesta decente, pero eso no le respondía nada.

—¿Cuánto tiempo estuvo ... ahí?

Se quedó en silencio de nuevo, Hinata estaba dispuesta a renunciar a las preguntas esta noche, pero él respondió.

—Día y medio, quizás

En el interior, ella negó. Eso era muy inquietante, pero Sasuke no parecía como si guardara cualquier mala voluntad hacia este niño; no tenía experiencia con niños. Y tal vez la gente en general... y la lógica.

—¿Por qué... le has dado un... un tomate?

Eso era algo que definitivamente no respondería. Una vez que decidió darle a esa cosa a Hinata, tenía que asegurarse de que nada le sucediera, pero no se dio cuenta de que la única forma en que podía hacerlo de manera eficaz era sintiendo algo por eso, ver una razón para mantenerlo vivo. La cosa era... débil, ignorante y... estaba sola. Estaba al lado de un contenedor de basura gritando, no sólo estaba abandonado, sino que era algo no deseado.

El Uchiha no sentía cualquier necesidad de protegerlo ahora, a no ser que se le pidiera, pero él le dio un tomate para su comodidad... o algo así. Se suponía que la cosa comiera, pero debía haber querido comodidad en vez de comida.

Parpadeó, Sasuke se dio cuenta de que estaba solo en la cocina.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Ella no estaba segura si ella lo había visto bostezar, pero estaba probablemente cansado.

O algo.

Ella bajó la mirada hacia el bebé, que estaba mirando su tomate mientras trataba de morderlo. O tal vez esto era un juego para él. No lo sabía, pero era muy divertido. No sabía qué hacer con él, sin embargo…

Estaba frio.

Lo más probable es que no hubiera comido desde que estaba aquí.

Necesitaba un cambio de pañal...

... y ella no tenía manera de solucionar nada.

Probablemente podría triturar algo en la cocina para darle de comer, al igual que este tomate, pero realmente parecía que le gustaba y ella le podría arropar con la manta de la cama, pero eso no ayudaba a su pañal.

—Eres bastante tranquilo, sin embargo —observó. A pesar de lo que había padecido, este bebé no lloraba ni mostraba molestias de ningún tipo. Eso no podía ser normal.

Cuando ella entró en la habitación, se arrodilló al lado de la bolsa. Curioseando, el bebé la miraba. Hinata apenas se dio cuenta de esto cuando abrió la bolsa y se sintió aliviada al encontrarla llena de algunos artículos útiles, pero su cuerpo se sacudió cuando el tomate salió de las manos del bebé, su cerebro de alguna manera estaba ligado al bebé que estaba rodando en sus manos y luego sintió diminutas manos en sus mejilla.

La empujó y tiró de su piel al mismo tiempo resoplando de esa manera hacen los bebés. Entonces, de forma totalmente inesperada, el niño pequeño agarró suavemente su rostro con las dos manos, se irguió un poco, y se puso a morderle una mejilla.

Hinata estaba tan impactada que por un brevísimo instante, se quedó inmóvil, pero luego estalló en risas, ya que, no sólo era completamente adorable, el bebe había descubierto que su mejilla era una mejor alternativa a un tomate.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Sasuke se detuvo justo antes de entrar en la habitación; escucho el más extraño de los sonidos.

Estaba honestamente perplejo hasta que reconoció el sonido como la risa, pero era un poco difícil para él creer que era la risa de Hinata. Entre ella y la cosa, él estaba más inclinado a aceptar que era el último porque Hinata no se reía...

...alrededor de él.

Era… agradable.

Su risa era agradable, por supuesto, pero también era agradable escuchar la risa de alguien más y que no estuviera asociada a la muerte o la tortura o el sarcasmo. De hecho, era un poco difícil de entender por qué se reía en absoluto, porque, que él supiera, no había ocurrido nada gracioso.

Se deslizó en la habitación, sin intención de espiar y encontró a Hinata de espaldas a la puerta y... su rostro era mordido por esa cosa.

¿Es por eso que se estaba riendo?

¿Eso era divertido?

¿Cómo diablos estaba sucediendo eso?

—Me gustas —rió ella, finalmente, tirando del aspirante a vampiro y limpiándose la mejilla—. Oh, no, no —arrulló una vez que la cosa comenzó a resoplar, rebotar, y fruncir el rostro— tengo que cambiarte.

Lo puso en su regazo mientras miraba a través de la bolsa. Ella sacó los pañales, toallitas, una botella, un par de tarros de comida, pero parecía estar buscando algo que no estaba allí.

—Parece que no hay... polvo para bebés. Hm —ella sacó la ropa de repuesto—, bueno, tal vez un baño vaya a funcionar. Oh, pero no sé qué tan fuerte es el jabón aquí... —tarareó a sí misma, pensando intensamente— y las aguas termales no son adecuadas para ti... supongo que eso deja... la ducha.

Sasuke se sacudió ligeramente, horrorizado. Por qué necesitaba darle un baño; no olía muy mal, incluso si había estado en la basura.

—¿Te gusta mi cabello? —Hinata preguntó con una sonrisa en su tono. Ella estaba mirando a la cosa—. Llámame tonta, pero en parte lo hice porque... m-mi primo tiene el cabello largo y se ve tan hermoso. Creo que... lo tiene más hermoso que yo, pero me dijo que le gustaba —rió—, aunque veo que tienes más hambre que curiosidad —lo recogió, levantándolo en el aire ligeramente—. Eres tan lindo. No estabas realmente en un cubo de basura, ¿lo estabas?

Sasuke no podía entender lo que estaba haciendo. Ella estaba hablando con la cosa, pero esas cosas no podían ni siquiera hablar. Todo lo que podía ofrecer eran sonidos extraños y gorjeos.

Comenzó a hacer ruido y gritando cuando comenzó a rebotar de nuevo.

Sasuke se dio cuenta de que lo estaba mirando.

Hinata se volvió y fijó su mirada sobre él también. Ella parecía menos a la defensiva que las otras veces. Ella lo miró abiertamente, entonces parpadeó.

—¿Podemos usar la ducha?

Él parpadeó, sus ojos se abrieron desmesuradamente.

—¿Qué?

—El bebé necesita un baño, y yo creo que debería tener uno también —se detuvo, sonrojándose un poco— ah... t-tienes ropa de repuesto, ¿verdad?

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Una hora más tarde

No tendría que habérselo dado a ella.

No debería haberlo tomado en primer lugar, pero parecía hacerla feliz.

Eso fue... bastante bien.

Sin embargo, durante la última hora y media, todo lo que hizo fue pasar tiempo con esa cosa. No había esperado que eso ocurriera. Honestamente, cuando le dio esa cosa, seguía pensando que esa noche estaría llena de una gran cantidad de contacto físico, pero estaba aprendiendo que los niños eran malos.

Eran ruidosos y eran malvados.

Sasuke le dio a Hinata una camisa y un par de bóxer, pero pronto abandonó la habitación cuando vio que iba a cambiar el pañal de esa cosa. Por lo tanto, se sentó en, lo que llamaba, la sala de estar y reflexionó sobre el hecho de que Hinata finalmente se estaría desvistiendo mientras que él estaba cerca, pero que ni siquiera podía disfrutar de ella, porque esa cosa estaba cerca.

Le gustaría quitar todas esas paredes y barreras que lo separaban de Hinata para observarla, pero no lo hacía sólo por esa cosa.

Y él se estaba revolcando en alguna especie de auto lástima, porque sí, estaba celoso, y era todo por culpa de esa cosa.

Algunas veces Sasuke se pondría de pie y echaría un vistazo a la puerta de la habitación, y cada vez que oía esa cosa chillando por una razón u otra, Hinata reír junto con él. Ella jugó con él y lo lleno de besos aquí y allá cuando se ponía ruidoso, Sasuke no podría haber estado más molesto por todo. A medida que avanzaba la noche, se encontró sentado justo fuera de la puerta de la habitación, observando, pero Hinata no hizo ninguna señal de saber que estaba allí.

—Estás lleno de energía —Hinata le hablaba después de otra hora de jugar—. Hm. Y todavía te sientes frío... pero te ves muy bien.

Hubo chillidos y risas.

—Sí, ser capaz de moverse después de estar en una olla me haría feliz también —ella se rió en voz baja—. Pero también sería feliz de dormir cómodamente. ¿No quieres dormir?

Sasuke escuchó. Hubo algo de movimiento y Hinata bostezó una vez más. Había un montón de ruidos procedentes de la noche, pero se esforzó por oír cualquier ruido que viniera de ella. Apoyando su cabeza contra la pared, cerró los ojos y escuchó.

—Skylark —cantó somnolienta, pero con dulzura—, ¿tiene algo que decirme? ¿No me diga lo que mi amor puede ser? ¿Hay un prado en la niebla en el que alguien está esperando para ser besado?

Ella hizo una pausa; sonaba como si estuviera estirándose y luego acomodándose.

—Oh, Skylark —ella suspiró suavemente—, ¿has visto un verde valle de primavera? Donde mi corazón puede ir de viaje...

Escuchó mientras cantaba en voz baja. Era una melodía lenta y soñadora, calmante, incluso si posiblemente era una canción de amor. No estaba seguro de si podía cantar o no, porque su voz era baja, pero su voz era naturalmente... agradable.

Cuando él fue consciente del silencio, se dirigió a la habitación. Hinata estaba tumbada en la cama de espaldas a la puerta. Entró en la habitación y se acercó a ella sólo para encontrarla dormida... con esa pequeña cosa mordiendo su mejilla de nuevo. La criatura alzó la vista hacia él cuando se acercó, pero reanudó su actividad...

Sasuke miró a Hinata. Como sospechaba, ella se veía bien en su ropa; su camisa se extendió sobre sus caderas y sus bóxer se detuvieron justo debajo de las rodillas. La mayor parte de su cabello caía por el borde de la cama, pero algunos mechones cubrían su hombro. Ella debía de haber estado muy cansada, si se permitía conciliar el sueño en la cama.

Su mente se suavizó mientras la miraba, haciendo caso omiso de la sanguijuela en su rostro, y se preguntó... si él realmente la amaba. Eso era una verdad cuando era más joven porque los niños asumen cosas por el estilo, pero ahora que era mayor y había estado alrededor de ella... ¿y si era verdad? ¿Y si estaba enamorado de ella?

Al mirarla ahora, con toda tranquilidad durmiendo, se preguntó qué haría si algo le pasaba a ella. Había perdido todo antes, y ahora, se dio cuenta de que ella era la última cosa a la que podía aferrarse. Tal vez lo mejor era que ella no formara ningún sentimiento por él. No lo detendría de hacer cualquier cosa con ella, pero si algo llegara a sucederle a cualquiera de ellos y ella correspondía a sus sentimientos entonces...

Que no se enamorara él. En este punto, eso era absurdo. Él estaba bien si ella estaba cerca. Pero eso no sería suficiente...

Miró hacia arriba, moviendo la cabeza ligeramente, y se acercó a la mesa para soplar las velas. A continuación, se dirigió de nuevo a la cama, se le quedó mirando, y le arrebató al bebé. Se quedó mirando a Hinata antes de limpiar la baba del bebe de su rostro, y luego metió al bebé bajo el brazo y se dirigió a la sala de estar.

Sasuke se recostó en el sofá, sin saber qué hacer con el pequeño, colocó al bebé al lado de él. La curiosidad del bebé se encargó de hacer que se trasladara sobre el estómago de Sasuke y apoyar su cabeza en él. Sasuke observó que en realidad no quería tratar con eso en este momento. Mentalmente, señaló, que esta cosa no se parecía en nada a él, así que no tenía idea de dónde Hinata sacado que esto podría haber sido su hijo.

—Uh... uh...

Sasuke miró hacia abajo para encontrar al niño subiendo sobre su pecho. Fue... interesante ver la lucha del niño. Sopló y su rostro se estaba poniendo rojo, pero estaba determinado.

Así que Sasuke lo dejó.

Cuando finalmente el niño tuvo éxito, resopló, sus pequeñas manos instintivamente se aferraron a su camisa.

—¿Valió la pena? —el Uchiha murmuró, picando la mejilla del niño. Era bastante frío, lo cual estaba bien porque él se sobrecalentaba la mayor parte del tiempo. Sin embargo, pensó que el frío inhumano era sólo porque venía del pueblo de la nieve.

Cuando volvió a mirar hacia abajo al bebé, se encontró con que se había quedado dormido. Él frunció el ceño, pero decidió no hacer nada más.

Más tarde Hinata se movería debido a que su subconsciente le decía que algo no iba bien.

Un terror nocturno invadió la mente de Sasuke veinte minutos después, instintivamente envolvió su brazo alrededor del niño dormido.

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Fin Capitulo Catorce.

Notas: lo prometido es deuda, ustedes lo pidieron y aquí está la conti! Les comento que hoy volví a clases (buuu!) y este semestre tengo que cursar muchas materias (buu!), así que de todo corazón les pido paciencia con las actualizaciones, van a llegar, de eso no hay duda, pero… probablemente voy a actualizar pocas veces en el mes, ahora que estoy recién comenzando el semestre voy a aprovechar de avanzar en los capítulos que quedan, que no son muchos; para que cuando ya cuando las clases se pongan más pesadas pueda seguir actualizando sin problemas.

Y ya saben, recuerden la campaña de apoyo a los escritores de fics… 8 reviews o más y yo actualizo. Los amo a todos!

Guest Amatista95: Se cumplió la meta, así que no dejare de actualizarlo :D me alegra mucho saber que te gusta la historia y si, tienes razón Sasuke no debería lastimar tanto a Hinata, si no, ella se va a terminar alejando.

Guest annie: Hola! Jeje… gracias, me alegro que te guste. Próximamente vendrán capítulos donde se vea más de la relación de Sasuke y Hinata. Besos! Muchas gracias :D

Guest dark: Hola! Enserio? Debo admitir que hay veces en que yo también reacciono así cuando veo que actualizan una historia que me gusta XD ya me diste tu opinión y para mí eso ya es suficiente, al menos ya sé que alguien que solo leer la historia le gusta esto. Cuídate, besos!

Guest Juvia: Espero que el capítulo mermara tus ansias de actualización :) para el lemmon aún falta un poco.

Guest thalia fuentes: uff! Si los demás se enteraran de esto… pues ardería Troya! Por el momento nadie se va a enterar de nada, pero… quien sabe, tal vez en un futuro cercano o lejano algo suceda. Gracias, que bueno que te guste la historia :)

Guest Guest: Historia continuada, espero este capítulo igual te gustara.

Dark Amy-chan: jejejej… gracias por aportar 3

Naoko Ichigo