Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son propiedad de Kishimoto. La historia tampoco me pertenece, esta pertenece a Juri . DP y fue beteada por Karen Hikari.

xxx

Hinata abrió los ojos, complacida de saber que estaba en su casa. Los últimos tres días se la habían pasado planificando y memorizando el plan sin parar.

Habiendo dicho eso, ella no había podido contactar a Sasuke.

Si no estaba en reuniones o entrenando, Shikamaru tenía su ojo puesto sobre ella, por lo que le era imposible escabullirse. Se preguntaba qué estaría haciendo Sasuke. No había señales de que él intentara llegar hasta ella, y eso la ponía ansiosa. Y preocupada.

Dejó que sus ojos se cerraran y se frotó suavemente las sienes. Había estado sufriendo de dolores de cabeza recurrentes. Se preguntó si eso era un efecto secundario de la medicina que Sasuke le dio. El dolor nunca era demasiado, y desaparecía si no se movía por un tiempo. Cuando tuviera la oportunidad, le preguntaría a Sasuke si eso era normal, pero... tal vez simplemente le forzaría a tomar más medicamentos.

«Forzaría».

Gimió, masajeándose las sienes con más fuerza.

¿Por qué Sasuke era tan violento? ¿Cómo era posible que una persona pudiera incorporar la fuerza a todo lo que hacía? La mayoría de las veces, estaba claro que esa era la única forma en que podía obtener lo que quería, incluso cuando no lo hacía conscientemente, la estaba usando. Ella quería que ese aspecto de él cambiara. Eso podría agregarle tensión a su relación.

De nueva cuenta, ella gimió audiblemente.

Hinata se levantó de la cama y se preparó para el día. Cuando estaba en proceso de ponerse la camiseta, sintió una repentina punzada en el brazo izquierdo. Lo inspeccionó y vio un pequeño punto púrpura, una clara herida de punción. Le dolió incluso antes de que tuviera oportunidad de tocarla, parecía como el mordisco de una hormiga de fuego. Cerrando los ojos, intentó no dejar que esta pequeña lesión la afectara, pero solo hizo que reafirmara algo.

Sasuke la llevaría a la muerte.

Eso debería haberla preocupado.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Sasuke frunció el ceño al ver el escondite. Frunció el ceño aún más ante la idea de estar cerca de Orochimaru y de Kabuto otra vez, pero necesitaba más medicina.

Mucha medicina.

Algo extraño estaba pasando con Hinata. Ella estaba constantemente ocupada, y no había forma de ponerse en contacto con ella, por lo que decidió abastecer sus suministros, mientras ella resolvía sus asuntos.

Además, cuando pensaba en todas las medicinas que le dio la primera vez, se dio cuenta de que Hinata tendría mucho de lo que ocuparse. Necesitaría muchas más medicinas antes de que su cuerpo pudiera tolerar todas las toxinas. Sasuke también sabía que sus conocimientos sobre medicina no eran adecuados, no como para tratarla completamente, por lo que había tenido que leer algunos libros. Probablemente no hubiera sido prudente obligarla a tomar todo lo que había encontrado, por lo que tendría que ilustrarse a sí mismo sobre el tema.

Pero él no lo haría en el escondite de Orochimaru, así que es por eso que se estaba abasteciendo.

Sasuke pasó la mitad del día infiltrándose en la habitación de Kabuto y observando los diversos brebajes de Orochimaru, cargando en una mochila grande todas y cada una de las cosas que consideraba útiles.

Cuando reunió todo lo que necesitaba, fue a su habitación y se encerró en la oscuridad. Se acostó en la cama y se concentró en su respiración.

Él no estaba preocupado. Hinata estaría bien. No la dejaría morir. Esa no era una posibilidad.

Porque ella lo tenía a él.

Y él la tenía a ella.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

El bajo zumbido del chakra despertó a Sasuke de un sueño del que no había sido consciente. Su cuerpo estaba tibio —alerta— y sus ojos se dirigieron a la puerta, solo momentos antes de que se abriera.

—Ah. Entonces estás en casa, después de todo —dijo Orochimaru.

Sasuke gimió, alejando su rostro de las luces tenues.

—No por mucho tiempo.

Orochimaru lo miró por un momento.

—Pasaste por mis laboratorios, ¿otra vez?

—Aaa.

—Hm. ¿Por qué haces eso?

Sasuke lo miró.

—¿Qué deseas?

—Preferiblemente que dejes mis cosas en el mismo lugar donde yo las dejé —Orochimaru lo miró—. Pareces cansado, muchacho.

Sasuke no estaba cansado. Solo no podía dormir bien, por lo que estaba molesto. Se estiró, se levantó de la cama y recogió la mochila.

—Me voy.

—¿Con la chica Hyūga?

Sasuke lo miró deliberadamente mientras caminaba hacia la puerta.

—Estás en mi camino.

Orochimaru no se movió. No sabía si la actitud de Sasuke alguna vez le había molestado antes, pero era particularmente irritante ahora. Si hubiera sabido que la Hyūga iba a ser un gran obstáculo, la habría capturado él mismo. Por lo que podía ver, ella no estaba cerca de estar embarazada, como había pensado que sucedería.

El atractivo de Sasuke comenzaba a desvanecerse.

—Sabes, Sasuke —sonrió Orochimaru, inclinando levemente la cabeza—. Te faltan algunos medicamentos, que, si fallan, podrías convertirte en el portador de un virus altamente contagioso que ningún medicamento podrá curar.

Sasuke lo miró por un momento.

—¿Síntomas?

—Todavía es bastante nuevo, pero he observado: vómitos y hemorragias internas en las primeras cuarenta y ocho horas de contraerlo —la sonrisa de Orochimaru se ensanchó, sus ojos brillaron—. Por supuesto, no te forzaré-

—Me los llevo.

—Excelente. Sígueme —Orochimaru se dio vuelta, Sasuke caminaba algunos pasos detrás—. Dado que será más de una inyección y con todos esos ingredientes activos, puedes sentirte un poco mareado por un día, como máximo.

Sasuke no hizo ningún comentario.

Orochimaru miró hacia adelante, sus ojos se oscurecieron.

—Acerca de Itachi... ¿Cuándo planeas localizarlo?

—Puedo tratar con él más tarde.

—Hm. "Más tarde..." Haré mis preparativos entonces.

Nadie discutió nada.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Esa noche

Probablemente fueron sus nervios los que sacaron lo mejor de ellos, pero Hinata y Neji decidieron pasar el rato.

Bueno, se sentaron en el patio a charlar.

No habían tenido tiempo para hablar porque ambos tenían otros deberes que atender, y parecía que habían pasado años desde que estuvieron en compañía del otro.

Ninguno de ellos le había contado a su equipo o a su familia sobre la misión especial que comenzarían mañana. No era una carga para Neji, ya que estaba acostumbrado a guardar cosas para sí mismo, y era prácticamente un requisito para convertirse en jōnin. Hinata, por otro lado, encontraba todo el asunto preocupante.

Dependía de ella decirle a su equipo o no, pero se preocuparán demasiado. Quería decirle a Kō, pero no sabía si podría. Todo lo que haría sería preocuparlo, pero eso probablemente se sobreentiende.

Hinata miró a Neji. Tenía la mandíbula apretada y había bolsas debajo de sus ojos.

—¿Tienes miedo?

La comisura del labio de Neji se crispó.

—Solo un poco desilusionados. Las cosas están sucediendo un poco rápido —él frunció el ceño—. Nunca pensé que ella te involucraría.

Hinata dudó.

—¿Esperabas una misión en solitario?

Neji se rió.

—Por supuesto que no. Tal vez esperaba más vigilancia sobre ti o mayor seguridad sobre la aldea. Si hubiera sabido que serías utilizada como cebo... hubiera planeado algo propio antes de ir a verla.

—Está realmente bien, Neji. Esta es la manera más efectiva, ¿no?

—Es peligroso —él negó con la cabeza y se inclinó hacia adelante—. Sigo queriendo decirle a mi tío, pero, ¿de qué serviría eso? Con el Byakugan en juego, nos encerraría a todos —miró a Hinata cansadamente—. ¿Qué hay de ti? ¿Tienes miedo?

—Un poco —admitió Hinata—. Creo que tengo más miedo de... esperar. Sería genial si atrapáramos a Orochimaru en la primera misión, pero eso sería demasiado bueno para ser verdad. Tenemos tres meses más, así que... —suspiró temblorosa—. Es todo desconocido.

Neji la miró y luego volvió su atención al patio. Nunca tuvo la intención de que las cosas salieran así, y nunca esperó que las cosas tomaran este giro. Que Sasuke y Orochimaru estuvieran involucrados era una cosa, pero saber que estaban detrás de Hinata era algo completamente diferente. Shikamaru y Tsunade creían que Hinata estaba en peligro, así que no había forma de que Neji pudiera pensar en esto de otra manera.

Estaba sorprendido de lo calmada que Hinata estaba sobre esto. Pensó que se volvería histérica, pero tal vez eso sucedería más tarde. El impacto debe golpearla tarde o temprano lentamente.

Hinata miró solemnemente al otro lado del patio. Tres meses era mucho tiempo, pensó de repente. Ella no podría ponerse en contacto con Sasuke en absoluto durante ese tiempo. La idea no la había sacudido por completo antes, pero ahora se arrastraba sobre ella como un goteo frío.

Nunca tuvo la oportunidad de contarle su plan. Si él viniera a buscarla, no podría advertirle a tiempo. Sasuke no se mantendría alejado de ella durante tres meses, y no había nada que pudiera hacer para mantenerlo alejado. Eso significaba que, tarde o temprano, realmente atraparían a Sasuke.

Pero un pensamiento fastidiaba a Hinata. Ya habían pasado tres días. Sasuke acaba de regresar de las misiones que el Sannin de las serpientes le encomendaba, y habían pasado tres días desde la última vez que se vieron. No hay manera de que él supiera en qué está involucrada, así que...

Tal vez Sasuke no vendría a buscarla.

Era ridículo pensarlo, sabía lo que Sasuke sentía por ella. Sabía cómo actuaba Sasuke. Enfadarse por un pensamiento trivial sería culpa suya.

Ridículo...

Neji miró a Hinata, suspiró pesadamente y dejó caer la cabeza.

—Por favor, no llores, Hinata. Todo va a estar bien.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Después de treinta minutos, Neji sugirió que vieran si la florería Yamanaka todavía estaba abierta. Ambos tenían problemas para dormir esa noche, y les haría bien conseguir algo para calmarlos a los dos.

La noche era cálida, con una ligera brisa, y pocas personas se movían por las calles. El aire afuera del complejo Hyūga se sentía más fresco, y ayudó a aclarar sus mentes.

—Nunca te felicité por convertirte en un jōnin —dijo Hinata después de un tiempo. Ella le sonrió—. Felicitaciones.

Él sonrió.

—Gracias, pero no siento que haya logrado mucho.

—Aun así, no todos pueden convertirse en uno. ¿Es difícil?

Neji se encogió de hombros.

—En realidad no. Tío me entrenó mucho, así que me imagino que solo ANBU podría proporcionarme un desafío real.

—¿Es eso lo que quieres hacer? ¿Ser parte de ANBU?

—Se me pasó por la mente. Es un gran compromiso, así que tendré que pensarlo.

—Hm —Hinata pensó en Neji como ANBU, usando la máscara, el uniforme, el tatuaje—. Creo que te conviene.

Neji sonrió vagamente.

La conversación se detuvo allí. Cuando el silencio se prolongó, Neji luchó por encontrar las palabras correctas.

—No hemos... tenido la oportunidad de hablar.

—Hablamos todos los días.

—Al cruzarnos mientras caminamos y decirnos buenas noches, sí. Lo que quiero decir es... eres... fuerte.

Hinata lo miró, confundida.

—No debería haber pasado por encima de ti cuando las cosas empezaron a... —comenzó de nuevo—. Teniendo en cuenta quién eres y dónde creciste, debes querer ser independiente y hacer las cosas por tu cuenta —él la miró—. No estoy de acuerdo con tus actos pasados de escabullirte o mentir sobre eso, pero yo... entiendo.

—Oh... —por alguna razón ella estaba sonrojada—. Bueno... me disculpo por los problemas causados.

—Está... bien. De todos modos, está en el pasado.

Hinata no supo cómo responder.

—Y solo añadiré que sé que no siempre visitabas a Sho.

Hinata lo miró alarmada, pero él no le dio importancia.

—No sé a dónde fuiste, pero volvías a casa. Solo... no hagas nada temerario a partir de ahora.

Hinata lo miró por un momento. Debe haber pensado mucho sobre esto, sobre todo para terminar pidiéndole disculpas. La aceptación no hizo nada para aliviar su culpa.

—Por qué... y no me refiero a negativamente, pero... ¿por qué te importa tanto?

Neji la miró.

—Por... mí —agregó.

—¿Por qué? —Encontró la pregunta extraña—. Porque eres mi prima.

Ella apretó los labios. Las ganas de mencionar su infancia juntos se volvieron abrumadoras, pero ella decidió no hacerlo.

—Y tal vez... un amigo, también —dijo Neji suavemente, esperando que ella no lo oyera.

Pero ella lo hizo. Y sonrió.

—Mi cumpleaños es en dos meses —dijo sin pensarlo.

—Nunca has sido fan de hacer seguimiento a las fechas de ese tipo de cosas —Neji exclamó.

—Bueno... no. Normalmente no hacemos ese tipo de cosas en casa, pero fue lindo que hayamos pasado un tiempo juntos este año, en tu cumpleaños.

—¿Lo hicimos? —la miró con escepticismo—. ¿Cuándo pasó eso?

Ella parpadeó como si la mención de su cumpleaños no fuera una indicación suficiente.

—Fue hace cuatro meses... ¿el tres de julio? Ninguno de Los dos tuvimos alguna misión, así que pasamos el día en el jardín y almorzamos —cuando él todavía no dio muestras de comprensión, agregó—. Estuvimos afuera hasta el anochecer.

—Oh... —Neji frunció el ceño, recordando vagamente ese día—. ¿Era mi cumpleaños?

—El tres de julio... es tu cumpleaños, ¿verdad?

—Sí... yo solo...

Pero luego recordó que fue cuando él y Hinata no eran tan cercanos como lo eran ahora. Ella salió al jardín y se sentó con él en silencio. Lo había dejado por un momento, y él estaba a punto de irse, cuando ella regresó con dos tazones de soba de arenque. Pensó que era extravagante para una comida del mediodía y también pensó que era una coincidencia que ella eligiera su comida favorita. Se sintió obligado a quedarse con ella después de eso, pero disfrutó de su tiempo juntos.

Él simplemente no sabía que había sido su cumpleaños.

—Entonces, vas a cumplir diecisiete años —dijo Neji, divagando.

Ella asintió, sonriendo tímidamente.

—Es por eso... um... quiero decir, sería lindo... tal vez compartir un día contigo otra vez.

—¿Para tu cumpleaños?

—S-sí.

—Eso apenas suena como un regalo.

Ella frunció el ceño, sintiéndose cohibida. Respiró hondo y dijo efusivamente.

—Pero eso es lo que realmente quiero.

Neji se rió, sacudiendo la cabeza.

—Si eso es lo que deseas, entonces soy todo tuyo para tu cumpleaños.

Hinata exhaló, sonriendo.

—Gracias.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Tsunade se desplomó en su silla cuando el último de los representantes de la aldea de la escarcha se fue. Frotándose el rostro, demasiado agotada para siquiera sacar su sake.

—Han sido unos pocos meses realmente exitosos —dijo Shizune, caminando hacia su lado.

—Sí, pero ¿ha valido la pena?

—Has integrado con éxito a los ciudadanos de la escarcha, y hace más de un mes que se restauró la aldea de la niebla. Sin mencionar que tienes un plan para atrapar a Sasuke Uchiha y a Orochimaru. Creo que sí valió la pena.

—Pero dejé que el Daimyō de la escarcha me persiguiera para deshacerme de Sho. No fue suficiente que pusiéramos al pobre en el orfanato, que está en las afueras del pueblo, también se lo di a la primera familia que lo quiso.

—Sin embargo, los Himamura parecían muy amables, a Sho le gustaban.

—Es un niño que estaba ansioso por estar rodeado de buenas personas. Quién sabe cómo son realmente —Tsunade suspiró—. Dudo que lo maten, como hubieran hecho esos malditos bastardos de la escarcha.

Shizune parpadeó rápidamente.

—¿Dijeron eso?

—No, ninguno de ellos vino y dijo eso, pero eso es lo que intentaron hacer cuando Sho llamó nuestra atención por primera vez.

—Parecía un gran peligro, pero ahora está con una buena familia. Tenemos que confiar en que lo amarán y lo criarán responsablemente.

—Sera mejor que lo hagan o me tendrán de enemiga.

Shizune sonrió.

—Realmente te sientes responsable acerca de esto.

—Por supuesto que sí —Tsunade miró cansadamente a Shizune—. ¿Y cómo está Hinata?

—¿De qué manera?

—Con Sho desaparecido. Con la misión por venir.

—No puedo decir que sé cómo se lo está tomando. Cuidó muy bien de Sho, así que estoy segura de que lo extraña. En cuanto a la misión, cualquiera estaría nervioso. Me sorprendería si estuviera deseando ir.

—Eso no suena tranquilizador.

Tsunade quería preguntar si Hinata había mostrado algún efecto secundario después de estar cerca de Sho, pero ya no era importante. Tsunade gimió, de pie. Salió al balcón y se detuvo bruscamente.

Shizune la miró.

—¿Qué pasa?

—Hace frío.

—Sí. Es esa época del año.

Tsunade negó con la cabeza.

—Se siente más como invierno... —caminó hacia la barandilla y miró al pueblo antes de volverse—. Despliega a los ANBU.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Hinata y Neji llegaron a la florería, pero ninguno se sorprendió al ver que estaba cerrada. Mientras caminaban de vuelta a casa, la temperatura había descendido constantemente. No pasó mucho tiempo hasta que estuvo lo suficientemente frío como para ver sus respiraciones. Hinata se abrazó a sí misma y miró a Neji.

—¿Crees que este es el trabajo de la gente de la aldea de la escarcha? —ella preguntó.

—Los shinobi de la escarcha no son tan capaces.

Neji y Hinata miraron alrededor por un momento antes de activar simultáneamente su Byakugan. Buscaron a cualquier ninja o algún tipo de actividad sospechosa, pero encontraron algo completamente diferente. Dispersos alrededor de la aldea, se encontraban cinco miembros caídos de ANBU. Pronto se dieron cuenta de que todos se dirigían al mismo lugar.

—Alguien se infiltró en el complejo —anunció Neji—. Vámonos.

Corrieron a su casa solo para ver como la niebla se espesaba a medida que se acercaban. Tanto Hinata como Neji se cubrieron la nariz cuando sintieron que sus cuerpos se entumecían.

—Esto ha sucedido antes —advirtió Neji, pero Hinata lo sabía demasiado bien. Curiosamente, la niebla no la estaba afectando tanto como cuando la había experimentado por primera vez.

—Hay un chakra inestable en el edificio principal —dijo Hinata.

—Lo veo. También hay otra fuente, pero no parece ser una gran amenaza.

Corriendo hacia los intrusos, vieron los cuerpos caídos de los miembros de su clan. Ninguno parecía estar herido, simplemente estaban inconscientes. Hinata notó que Neji tropezaba de vez en cuando. Ella le aconsejó que se lo tomara con calma, pero él se negó. Para cuando llegaron al edificio principal, los dos intrusos se estaban moviendo hacia la habitación de Hinata.

—¡Deténganse! —Neji ordenó cuando los alcanzaron.

Las figuras se detuvieron, mirando a los Hyūgas. Uno era un niño rubio con marcas inquietantemente familiares en su rostro; los miró nerviosamente, listo para desaparecer en cualquier momento. El otro era un chico de ojos descoloridos, cabello largo y oscuro, de piel clara. Llevaba pantalones negros hasta la rodilla y ligeramente ajustados. Marcas negras cubrían la mayor parte de su torso, extendiéndose hacia su izquierda y deteniéndose cerca de su hombro. Este chico tenía un inmenso chakra.

—Ahí estás.

Sonrió el chico de cabello oscuro, con dientes afilados. Hinata estaba segura de que él estaba hablando con ella.

—Shana... —susurró el otro chico—. Esto no es bueno.

—¿Qué estás haciendo aquí? —Neji exigió.

El chico más fuerte, Shana, lo miró, su sonrisa se desvaneció. Las partes del cuerpo de Shana que no estaban cubiertas por marcas adquirieron diminutos puntos negros. Podía ver que el chakra estaba acumulado en cada punto, comprimiéndolos fuertemente.

Hinata rápidamente miró a Neji, que se tambaleaba sobre sus pies. Ella saltó frente a él cuando el enemigo lanzó su ataque.

—¡Ocho trigramas palma al aire!

Una ráfaga de chakra arrojó miles de diminutas agujas. Escuchó a Neji llamarla, pero ella lo ignoró, tratando de usar su palma de aire con el otro brazo. Ella se congeló, al igual que el ataque inminente del oponente.

La longitud de su brazo izquierdo tenía agujas sobresaliendo, penetrando a través de su chaqueta. Ella lo miró, flexionando los dedos.

Ella no podía sentir nada.

—Maldición —siseó Shana, frenético—. Eso no debía suceder.

Estaba sangrando en varios lugares, pero apenas parecía notar sus heridas. El otro chico estaba mirando a Neji y a Hinata con completo horror.

—Shana... cuando se entere... t-tú solo... —el rubio se volvió hacia el moreno—. ¡Te das cuenta de que acabas de matarla!

Neji se sacudió, tirando de ella para inspeccionarla. Hinata colapsó sobre sus rodillas, temblando, con el brazo rígido a su lado. Podía ver sus canales de chakra disminuyendo gradualmente, extendiéndose desde su brazo al resto de su cuerpo. Ella lo miró, le castañeteaban los dientes.

Estaba extrañamente calmada.

—Vas a estar bien —dijo, quitándole apresuradamente las agujas. Eran frías y dejaban los dedos entumecidos—. Vamos a salir de aquí.

Hinata lo miró un momento más. Ella no podía hablar. Quería decirle que se sentía bien, pero que ninguna parte de su cuerpo se movía. Ella usó su Byakugan para mirar a sus atacantes.

Shana estaba parada frente a ellos, mirándolos con ojos blanco y nubosos.

—Kabuto puede arreglar esto —dijo, su voz repentinamente sonaba vulnerable y pequeña. Él se volvió—. Tenemos que llevarla con Kabuto.

—Si regresamos ahora, Sa-

—¡Solo ayúdame!

Los ojos de Neji se levantaron y él se puso de pie.

—¡Ocho trigramas palma al aire! —gritó, enviando rápidamente volando al niño por el pasillo y el otro a través de una pared lateral. Tiró a Hinata sobre su hombro y comenzó a correr.

La niebla estaba empezando a llegar a él, y sabía que no pasaría mucho tiempo antes de que no pudiera defender a ninguno de los dos.

No estaba seguro de lo rápido que corría, o de si se movía en absoluto, pero sabía que tenía que llevarlos lejos de allí. El cuerpo de Hinata se estaba volviendo más rígido, y ella no había dicho una palabra desde que la golpearon. Cuando logró sacarlos del complejo, su Byakugan vio que los muchachos estaban en movimiento otra vez. Todavía no estaban a la vista, pero estaban yendo hacia él.

Neji se desvió del camino, tropezando a través de los árboles, lejos de la niebla que parecía seguirlos. Hinata debe haber sido su objetivo. Se sorprendieron cuando la golpearon, por lo que tenía que esconderla primero. Mantuvo sus ojos en los intrusos mientras se aventuraba más lejos.

Se ocultó detrás de un árbol donde crecían unos espesos arbustos. Apoyando a Hinata contra el tronco, la miró de nuevo. Su cabeza colgaba y todavía estaba temblando. Él inclinó su cabeza hacia arriba, fijando sus ojos en los de ella.

—¿Estás bien? —trató de preguntar, pero su voz estaba empezando a fallar.

Hinata parpadeó lentamente, y él lo tomó como una señal de que al menos podía entenderlo.

—No puedo luchar contra ellos —admitió, sacudiendo la cabeza para despejarse—. Pero no dejaré que te lleven, ¿entiendes?

Un sonido ahogado que no pudo interpretar salió de su garganta. Se concentró en localizar a sus atacantes de nuevo, pero su Byakugan comenzaba a perder potencia. Forzó su chakra, tratando de hacerlo durar un poco más, pero estaba siendo drenado. Su vista normal había empeorado; Hinata era solo una mancha de colores frente a él.

No era posible que el clan Hyūga pudiera ser derribado por dos adolescentes. Esos mismos chicos deben haber causado ese peculiar ataque al clan tiempo atrás. En ese momento, nadie pensó nada de eso. La mayoría de ellos habían estado durmiendo y los pocos que estuvieron afuera, nunca insistieron en hablar del problema, al menos no en voz alta.

Eso también sucedió justo cuando Hinata se lastimó.

Se acercaron unos pasos; Neji dejó de moverse y escuchó. Los chicos estaban dando pasos cautelosos y ligeros. No había forma de que pudieran haberlos visto, sin embargo, se dirigían directamente hacia ellos.

Neji dejó caer su cuerpo sobre Hinata con la esperanza de que parecía que él era la única persona allí. Finalmente, su cuerpo se relajó, sucumbiendo a la terrible somnolencia que lo recorría. Podía sentir los escalofríos de Hinata. Podía oír a los chicos acercándose.

Deseó poder haberle dicho algunas palabras de consuelo.

—Los encontré —dijo uno de los chicos, saliendo de detrás del árbol. Neji trató de sujetar a Hinata mientras era empujado, pero su intento fue inútil.

No recordaba haber golpeado el suelo.

—Maldición, Shana —escuchó; la presencia de Hinata era alejada de él—. A Orochimaru no le va a gustar esto.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Sasuke retrocedió tambaleándose a su habitación.

Esos sonidos lo habían inquietado, y se encontró vagando sin rumbo por el escondite. Él estaba delirando. No podía ver claramente por más de unos pocos minutos a la vez, y tuvo que tantear la pared para caminar.

Todo esto era superado por su molestia.

Ha pasado un tiempo desde que permaneció una buena cantidad de tiempo aquí, y de repente se dio cuenta de que este lugar era terrible. No tenía con que entretenerse. Matar personas palidecía en comparación a todo lo que podría estar haciendo con Hinata.

No tenía sentido ser parte de esto nunca más. Tenía poder y tenía a Hinata. Eso era más que suficiente.

Al diablo con Itachi y donde quiera que estuviera. Su hermano ya no interferiría en su vida.

Cuando Sasuke encontró su habitación, se dejó caer en la cama, sin saber si se molestó en cerrar la puerta. Se sentía muy desorientado y como si estuviera flotando.

Él no sabía cuándo se quedó dormido.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Hinata miró los árboles y el cielo mientras corrían.

No podía moverse; su rostro se sentía angustiosamente rígido, y estaba extremadamente molesta por sus constantes estremecimientos. Los chicos que la sostenían no estaban haciendo el viaje cómodo. Ella estaba en posición horizontal, y uno sostenía su mitad superior y el otra su mitad inferior.

Pero no podía sentir pánico.

Esto involucraba a Sasuke de una forma u otra, y las dificultades que él le traía no eran una sorpresa.

—Ella va a morir... va a morir... vamos a morir, no importa si ella sobrevive o no, va a doler si muere antes que nosotros.

—No vamos a morir. Nadie va a morir.

—Mataste a la novia de Sasuke... y luego la secuestraste. No, Shana, tienes razón. No vamos a morir. Él va a dejar que nos vayamos con una advertencia. Soy tan tonto. Por supuesto, Sasuke no nos matará. A veces eres realmente estúpido.

Soltó una risa.

—Te volviste un poco sublevado conmigo.

—Lo que sea que te haya hecho Orochimaru, no me gusta —dio un gran suspiro—. Incluso si Kabuto puede salvarla, quién sabe cuándo regresará.

—Por favor, deja de preocuparte. Me estás inquietando.

—¡Bien! Sabes cómo es Sasuke cuando está contigo, pero fuiste e hiciste algo como esto.

—Kabuto puede arreglar esto.

—Kabuto no es la respuesta a todo. Además, ¿qué vas a hacer si él puede arreglar esto? ¿Crees que puedes quedártela?

Hubo un largo silencio.

—Tal vez.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

Fin Capitulo Veintitrés

Notas: ¡Hola mis amores! ¿Cómo están? Por mi parte he estado súper ocupada, pero eso es normal, digo me quedan solo dos meses de clases así que es probable que cada día me maten un poco más por exceso de trabajos y parciales XDD pero como prometí, aquí les dejo un nuevo capítulos de la historia y realmente espero les gustara el capítulo. Mil besos para todos los que me dejaron comentarios, son hermosos y para ustedes es mi corazón.

Guest Guest: well yeah!

Naoko Ichigo