Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son propiedad de Kishimoto. La historia tampoco es mía, es de Juri . DP y fue beteada por Jeffy Iha.

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¿Qué significaba el amor?

El amor era dolor.

El amor era tortura.

El amor era obsesión.

¿De qué otra manera podría ella explicar su forma de pensar y sus acciones como algo más que amor? Después de tres agonizantes meses ella aprendió a ganar control y funcionalidad en sus extremidades, después de otro mes ya estaba ejecutando perfectos golpes usando el Jūken y clones de sombra. Todavía estaba recuperando la visión en su ojo izquierdo, sobre todo cuando usaba el Byakugan, pero había sorprendido a todos al recuperarse de una lesión como esa. Su peso y masa muscular casi habían vuelto a la normalidad y su resistencia estaba mejorando cada vez más. Las toxinas en su cuerpo incluso se habían reducido drásticamente gracias a una dolorosa, pero efectiva técnica de la familia Hyūga. Hinata había mejorado mucho desde su despertar hace seis meses.

«Seis meses…»

De entrenamiento y recuperación, de ver a su padre planeando y preparando a toda su familia, de recopilar información sobre Orochimaru, sobre Sasuke y todos los que estuvieron afiliados con ellos en algún momento de sus vidas, incluidos los que aún vivían en la aldea, de contemplar esa expresión impasible en el maniquí de entrenamiento. Seis meses de imaginar su reunión y de planearla.

Seis meses… preguntándose dónde estaba Sasuke.

Ella no lo había visto ni había oído nada de él desde que se despertó. Comprendió eso unas semanas después de regresar al complejo y el hecho de que en realidad había pasado más de un año desde que lo había visto por última vez la estaba volviendo loca. ¿Había venido a verla mientras estaba en coma? ¿Era posible que él realmente la estuviera visitando y tal vez ella solo olvido cómo se sentía su presencia? Esa era una posibilidad, pero no era posible que Sasuke no se hubiera acercado a ella. Él la habría contactado de alguna manera, de eso estaba segura.

Algo tenía que estar mal.

Algo debe haberle sucedido. Sus recuerdos de Sasuke volvieron durante los meses siguientes y ahora tenía puntos de vista muy diferentes sobre el Uchiha de los que tenía originalmente. Ella era consciente de que había estado aterrorizada de él y hasta llego a sentir náuseas del miedo, pero ahora se reía de esas emociones. Ahora entendía mejor esos momentos. Sasuke la amaba era de una forma incontrolable e inflexible, era como un incendio forestal. La amaba con una pasión feroz y potente. El deseo y la locura fueron los problemas con los que Sasuke lidio durante años antes de tenerla realmente a su alcance. No había manera de que Sasuke simplemente no quisiera verla más.

Aun así…

Hinata no podía racionalizar la ira y el odio mordaz que la invadían a cada minuto todos los días, Sasuke no daba ninguna señal de estar cerca o al menos que venía en camino. Ella realmente creía que Sasuke la visitó al principio… pero ¿y si se detuvo cuando no mostró signos de despertarse? ¿Encontró que esperar por ella era una tarea demasiado grande y por eso se dio por vencido? ¿La razón por la que no estaba aquí ahora era porque Sasuke suponía que ella había muerto?

Imposible…

Sasuke la amaba.

Sasuke la necesitaba.

Sasuke nunca cometería el error de dejarla atrás.

—Muy bien, Hinata.

Hinata volvió a la realidad para encontrar su brazo completamente extendido. Cuatro metros frente a ella, un clon de sombra de Sasuke Uchiha había caído de rodillas con un enorme agujero en su pecho. Hinata se congeló, sus dedos se movieron hacia él y el clon desapareció en una nube de humo.

—Te estás volviendo mucho más fuerte —dijo Hiashi, uniéndose a ella—. En circunstancias normales, te recordaría que mantengas tus sentimientos a raya, pero lo dejaré pasar teniendo en cuenta quiénes son nuestros oponentes.

Hinata bajó su brazo, continuaba mirando hacia donde había estado el clon de sombra. El muñeco con la fotografía de Sasuke había estado cerca de su ataque y ahora estaba torcido hacia la derecha y la imagen ya no estaba en su lugar. Hinata parpadeó antes de mirar a su padre.

—Has superado mis expectativas, Hinata. —Hiashi le sonrió cálidamente; Hinata se sorprendió internamente—. Solo deseo que entiendas lo provechoso que sería que usaras únicamente tu nueva fuerza y determinación para el clan Hyūga.

«Eso de nuevo…»

Los recuerdos del desdén y el desprecio de su padre volvían a ella cada vez que él mostraba preocupación y aprecio por ella. Estaba segura de que en algún momento de su vida había anhelado esta versión de su padre, pero encontró que su actitud era extraña y no deseada. Él ya no la presionaba, ella se preguntaba si eso era porque nunca había sido cercana a él hasta ahora.

—¿Has retirado tu oferta? —preguntó Hinata.

—No lo he hecho. Puedes dirigir el clan tan pronto cumplas los 25 años o después de mi muerte.

—Entonces entiendes que tengo claras mis prioridades, padre. No quiero liderar al clan si no podemos integrarnos con Konoha.

Hiashi suspiró, aunque parecía impresionado. —Has cambiado, Hinata. Tu confianza te servirá bien —inclinó su cabeza—. ¿Por qué es tan importante para ti mantener una relación tan fluida con Konoha?

—Porque proporcionarán protección a nuestro clan.

—En cierto sentido, pero no está en nuestro tratado el mezclarnos con ellos. Esa es una elección propia.

—Mantendré mi decisión.

—Hm —Hiashi la miró un momento—. Bueno, piénsalo un poco.

Él la dejó en el patio, sin ver ningún punto para continuar con la discusión. Hinata se quedó como estaba, sintiéndose vacía ahora que tenía un momento para respirar y caminó hacia los maniquíes. Escaneó el suelo hasta que encontró la foto de Sasuke y la recogió.

Nunca la miraba realmente.

Ajeno a su creciente locura.

—Sasuke... —Hinata sonrió dolorosamente, temblando mientras luchaba contra la urgencia de arrugar la foto en su mano.

—Hinata.

Hinata dejó caer la foto y se volvió hacia su hermana.

—¿Sí?

Hanabi parecía un poco incómoda, lo cual era inusual. —La Hokage está convocando a una reunión en dos horas. Tenemos que reunirnos con todos en la Torre Hokage.

—¿Todo el mundo?

—Todos... los que necesitan escuchar lo que la Hokage tiene que decir con respecto a la nueva información sobre Orochimaru y Sasuke Uchiha.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

La oficina de Tsunade estaba un poco llena. Estaban presentes los jefes de los clanes Akimichi, Hyūga, Yamanakas, Inuzuka, Aburame y Nara. Junto con Neji, Hanabi y Hinata, también estaban Shikamaru, Naruto y Sakura. Kakashi estaba presente, lo que parecía fuera de lugar considerando para lo que estaban reunidos aquí, pero era una reunión para hablar de Sasuke.

Sasuke estaba involucrado…

Hinata estaba parada cerca de la puerta con las manos detrás de su espalda, sus uñas se clavaban en sus palmas. Miró alrededor para ver las reacciones de todos. Todos parecían confundidos e incómodos mientras hablaban. ¿Era ella la única preocupada por él? Su corazón martilleaba en su pecho tratando de averiguar qué iban a decir.

Cuando Tsunade entró en la habitación, todos notaron que ella se veía… diferente. Su piel parecía rejuvenecida. Su cabello llegaba más allá de sus caderas y no estaba atado en coletas. Llevaba una camisa negra de gran tamaño sobre unos pantalones sueltos y su abrigo verde estaba sobre sus hombros. Se veía notablemente más joven en apariencia y al principio lucía completamente renovada, pero tenía bolsas oscuras debajo de sus ojos tan notables que parecía que había recibido un puñetazo en ambos ojos.

Se acomodó detrás de su escritorio y suspiró pesadamente, cruzando los brazos sobre la mesa. Miró a todos los presentes.

—Ha sido visto.

La habitación quedo en silencio. Todos se miraron unos a otros por un momento antes de mirar a Tsunade una vez más.

—Ha sido visto varias veces en el País del Viento durante los últimos tres meses, pero fue difícil obtener una confirmación de su apariencia. Algunos dicen que está usando un disfraz y otros dicen que no y simplemente permanece oculto, pero si me preguntas —ella sacó un pedazo de papel de su túnica y lo deslizó sobre el escritorio— yo diría que no hay duda al respecto.

Hubo fuertes jadeos.

El pedazo de papel era una fotografía que mostraba a Sasuke. Estaba en un ángulo extraño, aparentemente ajeno a quien tomó la foto. Su cabello era lo suficientemente largo como para ser atado en una coleta baja. Su piel era más pálida y sus ojos más oscuros con débiles ojeras debajo de ellos.

—Es él —dijo Kakashi por lo bajo.

—¿Por qué recién nos enteramos de esto? —Chōza Akimichi preguntó.

—Queríamos estudiar sus movimientos —Tsunade respondió—. Encuentra un patrón y ver si nos llevaría a Orochimaru. Por lo que dicen nuestras fuentes, Sasuke no ha ido a ningún lado ni se ha reunido con nadie de importancia. También ha habido algunas... diferencias diplomáticas.

Inochi Yamanaka rió sin humor. —No me digas que el daimyō quiere el crédito por su captura.

—No solo quiere el crédito, sino que también quiere ser el quien lo ejecute. Él cree que seríamos demasiado indulgentes con Sasuke.

—¿Estás diciendo que no lo haremos? —la mirada mortal de Hiashi estaba dirigida a Tsunade. Estaba notablemente tenso y aunque su Byakugan no estaba activado, las venas cerca de su sien eran pronunciadas.

—Será arrestado —dijo Tsunade—, pero hasta que no podamos obtener de él información y no encontremos a Orochimaru, no puedo ejecutarlo.

La mandíbula de Hiashi se apretó.

—¿Cuál es nuestro curso de acción? —indagó Hinata, hablando en voz baja solo para asegurarse de que su voz sonara uniforme.

Tsunade la miró momentáneamente. —Muy simple, en realidad. Choza, Inochi, Shikaku y Kakashi vendrán conmigo para recuperar a Sasuke. Mientras yo no esté, Hiashi, Tsume y Shibi, junto con ANBU, supervisarán la protección de la aldea.

—¿Nos llamaste aquí para eso? —inquirió Hiashi uniformemente.

—Esto debería complacerte. No diré nada sobre lo que harás si un enemigo intenta atacar y ya nos han demostrado que podrán hacerlo.

—¿Y qué hay de nosotros, mi lady? —preguntó Sakura, apuntándose a ella y a sus compañeros.

—Sí... considera esto como... una cortesía.

—Estamos atrapados aquí también —dijo Shikamaru.

—Sí, lo están, pero cuando llegue el momento todos podrán tener la oportunidad de reunirse con Sasuke Uchiha.

—Quiero ir.

La habitación quedó en silencio. Todos los ojos se volvieron hacia Hinata y luego de vuelta a Tsunade.

—¿Perdón? —preguntó Tsunade.

—Debería ir —dijo Hinata, con voz suave—. Puedo ayudar.

—No estás lo suficientemente bien como para estar ir en misiones y mucho menos en esta.

—No tengo que pelear. Solo tengo que hablar con él.

Muchos quedaron con los ojos abiertos por la sorpresa. Tsunade simplemente se quedó impasible.

—No tienes suficiente energía para esto.

—Si no es demasiado problema, el clan Yamanaka puede preparar algo para mí. Y si mi chakra es el problema, llevaré a Naruto.

Naruto saltó. —¿Qué?

—¿Quién? —expresó Neji.

—Te estás volviendo audaz. —Tsunade cruzó las manos frente a su rostro y miró a Hinata—. ¿Por qué esto es tan importante para ti?

Hinata vaciló. —Porque…

—Déjala ir —dijo Hiashi—. Ella merece eso, ¿verdad?

—¿Me has criticado por no haber protegido a los miembros de tu clan y ahora quieres que envíe a esta misión a la heredera?

—Ambos sabemos que hay dos personas con las que Sasuke Uchiha se obsesionó desde que se fue y una de ellas te acaba de pedir ir. La otra puede ayudarla a llegar allí.

Tsunade se hundió en su silla. —Muy bien. Hinata, Naruto, nos vamos mañana.

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Fin Capitulo Treinta y uno

Notas: ¡Hola a todos! ¿cómo han estado? Se que estoy atrasada de la fecha que dije, pero me sucedieron tantas cosas que no tuve tiempo de actualizar antes. Ahora procederé a contares mi desgracia… Primero me olvide de realizar el pago del internet, por lo que tuve que esperar al lunes para que mi hermana realizara ese tramite desde su trabajo (no están atendiendo de forma presencial en las tiendas). Después tuve que viajar a la capital de mi país para ir a buscar mi ropa de invierno, y me tarde dos días en ir y volver. Aparte el viaje fue terrible, me tarde 3 horas para pasar UNA estúpida caseta de pago por culpa de los "controles sanitarios", digo, esta bien que hagan esos controles dado la pandemia, pero… mínimo que pongan un buen numero de personas a fiscalizar y que todas esas personas cuenten con el material necesario para realizar dicha tarea. En fin, esa fue mi triste escusa de retraso, me disculpo con ustedes por no cumplir con la fecha que yo misma me impuse, pero a veces las cosas no resultan como uno espera/quiere.

Espero todos se cuiden mucho y nos estaremos viendo el próximo mes para un nuevo capítulo. Saludos.

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Naoko Ichigo