Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son propiedad de Kishimoto. La historia tampoco es mía, es de Juri . DP y fue beteada por Jeffy Iha.

xxx

A la mañana siguiente Naruto y Hinata esperaron afuera de la Torre Hokage.

Era un poco frustrante, pensó Hinata, que la obligaran a esperar. Había llegado una hora y media antes de lo que se suponía. Naruto llegó treinta minutos antes de la partida. Choza, Inochi y Shikaku habían entrado en la torre cinco minutos después de su hora de salida y Kakashi aún tenía que hacer una aparición.

«¿Por qué?» Hinata pensó bruscamente, los dos que ni siquiera estaban destinados a estar en esta misión fueron los más puntuales, ¿los demás realmente estaban preparados para partir?

Hinata cambió su peso de un pie a otro con irritación. Apartó el flequillo de su frente, el cual volvía a ser de la misma longitud que antes, pero su cabello apenas tocaba sus omóplatos. De vez en cuando se preguntaba si Sasuke desaprobaría su nueva apariencia, pero entonces la ira volvería a ella cuando recordaba lo cerca que Sasuke había estado de ella durante los últimos tres meses. El país del Viento solo estaba separado por unas pocas ciudades pequeñas; para un shinobi como Sasuke eso no era nada. Entonces, ¿por qué no había venido por ella? ¿Por qué se había enterado de su paradero por medio de Tsunade?

La lógica trató de convencerla de que todo trascurrió de la mejor forma durante estos últimos tres meses, pero él podría haber hecho algo. Cualquier cosa.

«No era seguro para él.»

«Él debería haber tomado el riesgo.»

«Él hubiera sido atrapado.»

«Debería haberse arriesgado. ¡Debería haberse arriesgado

Deliberadamente Hinata exhaló lentamente. Su corazón latía con rabia y necesitaba que esta misión comenzara ya. Miró a Naruto, que estaba agazapado y hurgando en la mochila de viaje que había traído. Lo había estado haciendo durante los últimos dos minutos ahora que lo pensaba. Él la miró antes de apartar rápidamente la vista, con rostro impasible y un ceño fruncido.

—Deberías sentarte —dijo.

Hinata lo miró indignada, casi ofendida, antes de ponerse en cuclillas.

—¿Qué sucede contigo?

Él la miró, sorprendido. Se revolvió el cabello y suspiró.

—Tú no... —hizo una pausa y se obligó a mirarla—. Antes de tu accidente, ¿recuerdas...? —suspiró de nuevo, ásperamente, frustrado consigo mismo—. Dijiste que no querías que te vieran conmigo, entonces parecía que no querías tener nada que ver conmigo, ¿ahora me estás arrastrando a misiones?

Hinata lo miró fijamente, con expresión en blanco, pero con los ojos muy abiertos.

—Estás molesto conmigo —eso estaba destinado a ser una pregunta, pero se dio cuenta de la verdad una vez que comenzó a hablar.

—No, yo no… —miró hacia otro lado como si hubiera hecho algo malo. Cuando volvió a mirarla, tenía una extraña y cautelosa determinación—. He estado esperando, ¿sabes? Me convencí de que recordarías que me odiabas.

—Pero no te odio.

—Bueno, que recordarías que no te agradaba o lo que fuera.

Ella buscó su rostro.

—¿Por qué me ayudaste a mantenerme viva?

Naruto frunció el ceño, sus ojos azules brillaban con indignación.

—¿Qué quieres decir con "por qué"? Todos lo intentamos.

—¿Pero pensabas que te odiaba? Por alguna razón pensabas que no quería tener nada que ver contigo, pero...

—Me dijiste que no querías tener nada que ver conmigo.

Los ojos de Hinata se entrecerraron involuntariamente, su mente saltando a través de los recuerdos.

—No recuerdo eso, pero tal vez quería protegerte.

—¿A mí? ¿De qué? —sus ojos se abrieron de golpe. Giró su cuerpo tan rápido para enfrentarla que cayó al suelo—. Él te estaba vigilando, ¿no es así? ¿Te estaba vigilando dentro de la aldea?

Los labios de Hinata se separaron, la adrenalina le recorrió el cuerpo, pero luego se dio cuenta de que estaba hablando de Orochimaru. No de Sasuke.

Sasuke… se sentía como si no hubiera estado preocupada por él por un tiempo hasta ahora. Las emociones de Naruto eran muy potentes. Había olvidado cómo él tenía una extraña habilidad para hacer que todo lo que sintiera fuera contagioso. Había olvidado cuán emocional y expresivo era. Fácil de leer, sin disculpas, descaradamente heroico.

¿Por qué ella lo había metido en todo esto?

—Lo siento, estoy tarde —Kakashi caminó hacia ellos, dándoles un saludo cuando entró en la Torre Hokage—. Espero que estén listo.

Hinata estaba teniendo dudas.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Treinta minutos más tarde, los adultos salieron de la torre con mochilas de viaje y rostros sombríos. Tsunade miró a Naruto y Hinata, examinando hasta el último detalle de ellos.

—Perdónenme —dijo Tsunade a la ligera, con su mirada dirigida a Hinata— con todo lo que sucede, olvidé preguntarte cómo puede ayudarte Naruto con la falta de energía. Estoy segura de que entiendes que la naturaleza de esta misión nos impide llevar a Sho.

Naruto se movió pesadamente.

—Shino y su familia me han permitido llevarme a uno de sus insectos. Guardará el chakra de Naruto y me lo transportará cuando lo necesite.

Naruto palideció, inspeccionándose incómodo.

—Qué bueno —Tsunade no sonrió—. Está bien, vamos.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Luego esa tarde

Shikamaru no quería fama, pero sí recibir crédito cuando lo merecía y culpaba a su propio intelecto por suponer que siempre tendría gente que elogiaría las cosas que podía lograr. Pero todo este incidente de Sasuke lo hizo apretar los dientes. ¿Cuántas pistas ayudó a descubrir en relación a Sasuke y Orochimaru? ¿Cuántos avances contribuyó Shikamaru a la discusión?

¿Y cuántas veces no lo llevaron en misiones e investigaciones?

Pensar en todo eso lo hizo arder de rabia, una hazaña rara y no sabía por qué seguía ayudando detrás de escena. ¿Por qué debería seguir haciendo algo que Tsunade y los otros adultos deberían haber podido hacer? ¿Por qué debería seguir ayudando a descubrir hechos que serían tomados por otras personas?

—Estás muy agitado.

Shikamaru abandono su oscura bruma. Él, Shino y Neji estaban saliendo de Konoha. No pasó mucho tiempo después de que Hinata regresara a la aldea cuando Shino se acercó a Neji para ayudarlo a descubrir lo que estaba tratando de descubrir. En ese momento, Shikamaru casi había dejado de intentar ayudar a Neji debido a sus propios problemas de orgullo, pero fue devuelto a la dura tarea por su propio sentido de la justicia.

El temperamento de su padre y el orgullo de su madre; Shikamaru tenía verdaderamente un gran conflicto de rasgos.

—No le hagas caso —le dijo Neji a Shino—. Todavía tiene problemas que resolver.

—¿Problemas? —expresó Shino—. Nunca pensé que un Nara tendría la capacidad de estar relacionado con la palabra.

—Vamos, chicos —Shikamaru suspiró—. No tengo problemas y soy humano como todos los demás. Lo siento por tener derecho a ser egoísta.

—¿Tú? ¿egoísta? —Shino dijo las palabras como si no tuvieran correlación—. ¿Es por eso que dejaste de ayudar a Neji hace poco?

—¿Eh? Ustedes dos hablan mucho, ¿verdad?

—Pensamos que es mejor dejar que tus asuntos sean tus asuntos —dijo Neji. Miró al Nara por encima del hombro—. Aunque cuando estés listo para disculparte por dejar que tus emociones te dominen, haré tiempo para escucharlo.

Shikamaru sonrió. Se preguntaba si Neji lo había tomado personalmente.

—Qué hay de ti, ¿eh? Por un tiempo realmente pensé que te habías rendido en la aldea. Se ha hablado de que los Hyūga podrían causar algún tipo de motín.

—No puedo afirmar si eso es cierto o no. Todo lo que puedo decir es que los métodos de mi tío han sido efectivos —se encogió de hombros—. Pero la aldea también ha sido más un hogar para mí que mi propio clan, así que no puedo atacarla tan fácilmente.

—Heh. Me alegra oírlo, entonces, dime ¿qué es exactamente lo que estamos haciendo? Ninguno de los dos tenía muy claro cuál es nuestro destino.

—Un prado en las afueras de Konoha.

—¿Un prado? —Shikamaru miró hacia el cielo. Todavía era verano e increíblemente caluroso. A pesar de ver algunas nubes, supuso que era un día bastante agradable, pero habían estado caminando durante lo que parecieron horas y ya pasado por lo menos tres prados. Miró de nuevo a Neji—. Está bien, entonces ¿vas a decirme qué tiene de importante este prado?

—Sí, pero espera hasta que lleguemos allí.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Pasó otra hora y media antes de que llegaran a la pradera. Se quedaron en el borde, mirando las flores y la amplia extensión de tierra. Había una gran montaña de piedra que parecía extenderse por el prado.

—¿Qué piensas? —preguntó Neji.

—Creo que no entiendo por qué estamos aquí —respondió Shikamaru, con los brazos cruzados. Miró el paisaje ante él inquisitivamente. Quería descubrir el misterio antes de que cualquiera de los dos le dijera qué era, pero nada saltaba hacia él. Caminó hacia adelante—. No sé lo que me estoy perdiendo…

Al entrar en el prado Shikamaru inmediatamente comenzó a sentirse más perezoso que nunca. Todo su cuerpo se apagó. Olvidó por completo por qué estaba allí, decidió no hacer nada y cuando su espalda se estrelló contra el suelo, parpadeó, aturdido, y miró a Neji y a Shino, que lo estaban mirando.

—¿Qué piensas ahora? —preguntó Shino.

Shikamaru parpadeó rápidamente.

—¿Qué demonios fue eso?

—No lo sabemos —dijo Shino mientras él y Neji sacaban a Shikamaru completamente fuera del campo—. Pero algo nos detiene y tenemos que descubrir qué hay que alguien no quiere que veamos.

Shikamaru permaneció sentado en el suelo, mirando el prado y su apariencia engañosamente inocua. Si hubiera estado solo cuando eso sucedió y hubiera avanzado un poco más, habría estado en serios problemas.

—¿Es todo el campo así?

—Parece que sí —dijo Shino—. Pero creemos que lo que se estableció fue solo para detener todo movimiento. El pensamiento y la vista parecen ser perfectamente funcionales.

Shikamaru negó con la cabeza, exasperado.

—¿Y cómo encontraron este lugar y viven para contarlo?

—Neji tuvo la misma reacción que tú —Shino comentó.

—Mi Byakugan estaba activo —aclaró Neji—. Estaba siguiendo las fuentes de chakra.

—Cayó tan duro como tú —murmuró Shino.

—No estoy avergonzado —dijo el Hyūga intencionalmente—. Es por eso que necesitamos tu técnica de Posesión de Sombra. Si puedes acercarnos lo suficiente, podríamos ver lo que realmente hay allí, deshabilitar el jutsu que se haya lanzado aquí.

—Uh huh —musitó Shikamaru—. ¿Pero por qué este lugar?

—Hemos llegado a esa conclusión cuándo Hinata fue atacada —dijo Neji— el lugar tenía que estar lo suficientemente cerca como para que ella pudiera ir y venir de vez en cuando. También tenía que tener algún tipo del escondite donde él pudiera mantenerse al tanto de ella y también mantener su distancia.

—Eso tiene sentido. Se sabe que Orochimaru se mantiene cerca de sus objetivos.

—Se sabe que Orochimaru tiene un enfoque más directo. Esa vez que atacó a Sasuke en el Bosque de la Muerte se disfrazó de un participante de la prueba. Ese mismo año atacó la aldea, fue disfrazado de uno de los kage y se sentó junto al Tercer Hokage todo el tiempo. Hemos descubierto varios documentos que describen qué tan cerca está Orochimaru de sus objetivos. Esta vez con Hinata fue diferente porque Orochimaru no fue el que hizo contacto, sino Sasuke.

—¿Qué? ¿Sasuke en solitario?

—Quizás no todo el tiempo, pero de hecho fue la fuerza motriz. También sospecho que estuvo detrás de cada ataque que sufrió Hinata.

—¿Sasuke fue...? —Shikamaru se lo pensó—. ¿Cuál sería su motivo?

Neji miró a Shikamaru un momento.

—¿Has estado fuera de contacto todo este tiempo?

—¿Qué? ¿Hay nueva información? Nadie me ha mantenido al tanto, así que sé tanto como todos los demás.

Neji y Shino compartieron miradas cargadas de emoción.

—En cualquier caso —suspiró Neji—, ¿nos ayudarás? Las cosas tendrán más sentido si fue el escondite de Sasuke.

Shikamaru se encogió de hombros.

—De acuerdo.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Cuatro días después

Establecerse en el país del Viento no fue en absoluto agradable para ninguno de los shinobi de la Hoja. Fueron interrogados individualmente durante cuatro horas cuando llegaron, que fue hace dos días. Luego, el daimyō del Viento les dio una amplia conferencia sobre cómo debían informar a los shinobi de la Arena de inmediato cada vez que se presentara algo relacionado con Sasuke Uchiha.

Al principio, Tsunade se negó, pero después de que se hicieran las correspondientes amenazas, los shinobi de la Hoja no podrían continuar con su misión ni regresar a casa hasta que se hiciera algún tipo de compromiso, Tsunade cedió. Ahora, dos días después de su llegada, estaban confinados en una posada en la frontera del país. Tres habitaciones habían sido alquiladas para ellos. Actualmente, todos estaban reunidos en la habitación que Tsunade y Kakashi estaban compartiendo.

—Oye, abuela Tsunade —dijo Naruto, tendido en un sofá—, ¿cuándo vamos a empezar a buscar a Sasuke, eh? Podríamos estar presionando nuestra suerte pensando que se quedará aquí para siempre.

—No necesitamos mucho tiempo, solo el suficiente —Tsunade cambió su peso, apoyándose contra la pared más alejada de la puerta de la habitación—. Pero entiendo tu frustración. El daimyō está siendo muy resistente a nuestra búsqueda, pero con un poco de suerte podremos poner las cosas en marcha mañana por la mañana.

—¿Y realmente no podemos pedirle ayuda a Gaara?

—Él gobierna la aldea de la arena, Naruto. El daimyō gobierna todo el país.

Naruto resopló, murmurando por lo bajo.

—Pensaba que el tipo que es capaz de controlar la arena tendría mayor autoridad.

—Lady Hokage —dijo Choza—, digamos que comenzaremos nuestra búsqueda mañana, ¿cuánto tiempo tendremos para localizar y capturar a Uchiha Sasuke?

Tsunade torció su boca con irritación, mirando hacia un lado.

—Desafortunadamente, el daimyō solo nos dio una semana y media.

—Estás bromeando —gimió Shikaku.

—Actúan como si supiéramos exactamente dónde mirar —dijo Inochi, con enfado.

—Ni siquiera es eso —dijo Shikaku—. Obviamente, este ha sido su plan desde el principio. Hacemos todo el trabajo y recopilamos todas las pistas sobre dónde está Sasuke y ellos usarán su personal para capturarlo. Incluso si lo encontramos en nuestro tiempo asignado, sería una ilusión asumir que podemos llevarlo de regreso a casa.

—Y existe la posibilidad de que estos avistamientos de Sasuke sean una desviación —Kakashi señaló—. He estado pensando en todo desde que lo escuché y no parece que coincida con la forma en que Sasuke actúa, especialmente después de su tiempo con Orochimaru. Solo en estos últimos tres meses alguien fue capaz de encontrarlo y vigilarlo. Si Sasuke ha estado escondido durante tanto tiempo, es muy probable que este muy bien camuflado, considerando que enviamos esa alerta después de salvar a Hinata. Supongo que está cansado de esconderse, por lo que ha enviado un señuelo de alguna manera para distraernos mientras en realidad, se está moviendo justo debajo de nuestras narices.

La habitación quedó en silencio. Nadie dijo nada mientras reflexionaban sobre esta nueva idea. ¿Estaban tan ansiosos por algún tipo de aviso que habían pasado por alto la respuesta obvia a lo que realmente estaba sucediendo?

—Cualquiera sea el caso —dijo finalmente Tsunade— ya sea que nos conduzca a Sasuke o a un señuelo, estaremos en la dirección correcta para encontrar respuestas. Tenemos que esperar hasta mañana.

—¿Debemos esperar tanto? —Hinata se sentó en un sofá en la esquina de la habitación. Todos los ojos se volvieron hacia ella, como solían hacer en estos días—. No hemos salido de la posada desde que llegamos y antes nos quedamos atrapados en las salas de interrogación. ¿Sería extraño si camináramos afuera?

Tsunade la miró fijamente por un segundo.

—¿Qué estás proponiendo?

—Por ahora, los shinobi de la Hoja tienen prohibido buscar a Sasuke hasta que obtengamos la aprobación, pero no hay nada de malo en que preguntemos a otras personas si lo han visto o qué saben sobre Sasuke Uchiha. La gente habla, después de todo.

Todos continuaron mirando a Hinata; ella continuó mirando a Tsunade. La Hyūga no sintió miedo ni inquietud mientras esperaba una respuesta, pero estaba plenamente consciente de que un escenario como este la asustaba. ¿Cuándo sucedió exactamente este cambio en ella?

—Bueno —dijo Tsunade—, una guerra ciertamente no se iniciaría por una acción como esta —sus ojos se estrecharon sutilmente—. Pareces muy ansiosa por esto.

Hinata no perdió el ritmo.

—¿No lo está usted?

Otro tenso silencio siguió esa declaración.

—Está bien —accedió Tsunade—. Merecemos estirar las piernas.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Treinta minutos más tarde, el grupo se dividió en dos, con Hinata, Naruto y Kakashi aventurándose juntos. Todos se cambiaron a ropas más discretas para no ser identificados con la Hoja. Si no sospecharan que los seguían, habrían hecho un jutsu de transformación, pero no querían parecer sospechosos de hacer nada malo o deshonesto.

La mañana estaba empezando a avanzar y con el verano en pleno apogeo, el calor era casi insoportable en el país del Viento. El pequeño pueblo en el que se encontraban estaba a unos dos días de viaje de Sunagakure, por lo que no era tan poblado. Contenía tiendas y servicios básicos que un pueblo necesitaría, pero era demasiado escaso para que un shinobi se escondiera.

—Hombre —dijo Naruto mientras caminaban por las arenosas calles—, podrían al menos dejarnos llegar a la aldea de la Arena. Gaara nos habría tratado mucho mejor.

—Hubiera sido un conflicto de intereses —Kakashi aclaró—. No vamos a involucrarlo si no es necesario.

—Pero este es su país, sensei. Si alguien nos puede ayudar, es él.

—Gaara no gobierna todo el país, Naruto.

—Lo sé, lo entiendo, eso es lo que quieren que creamos —Naruto levantó una mano hacia arriba como si estuviera sostenida algo—. Pero si Gaara realmente quisiera, podría simplemente... —apretó su mano en un puño—. ¡Haría todo si él quisiera! Dime entonces que este no es su país.

—No lo es.

Mientras los dos discutían, Hinata mantenía los ojos abiertos. Su estómago burbujeaba y estaba tan convencida de que vería a Sasuke que era difícil concentrarse en otra cosa. Estaba segura de que él estaba realmente aquí, en alguna parte. Estaba segura de que él estaba cerca. Sasuke no se vería como en esa foto del muñeco de entrenamiento. Luciría cansado, desesperado. Por eso eran capaz de rastrearlo, es por eso que pudieron rastrearlo hasta aquí. Él quería ser visto.

Quería que ella lo encontrara.

Tal vez realmente no sabía qué fue de ella después del ataque al escondite de Orochimaru. Tal vez había perdido la esperanza, pero ahora le estaba dando una última oportunidad al arriesgarlo todo. Quería que el pueblo de la Hoja lo encontrara; quería ser llevado de vuelta a casa.

Él quería verla.

Necesitaba que ella se diera cuenta de eso.

Ahora solo tenía que encontrarlo.

—Hinata.

Hinata saltó, girándose para mirar a Naruto. Él la miraba fijamente, con las manos detrás de la cabeza, frunciendo el ceño.

—¿Estás bien?

—Sí... —ella miró a su alrededor—. ¿A dónde fue Kakashi-sensei?

Naruto apuntó a un edificio cercano.

—Entró en ese pub, dijo que no encontraríamos ninguna pista valiosa esta noche y creo que estoy de acuerdo con él. Quiero decir —frunció el ceño—. No veo por qué Sasuke estaría en algún lugar cerca de aquí.

—Todavía puede haber algo —Aunque era cierto, Hinata no sabía qué.

—¿Quieres comer algo entonces? Podría haber, eh, alguien que haya visto algo o... lo que sea... Hinata, tengo mucha hambre en este momento.

Ella quería protestar, pero ahora que él había dicho eso, ella también sintió hambre.

—Bueno.

Naruto saltó victorioso.

—¡Sí! Sígueme —los dos comenzaron a caminar—. El ramen aquí no es tan bueno, pero la barbacoa es para morirse.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Una mujer joven fue interrumpida de sus compras por una voz masculina. Se volvió para ver a una pareja hablando en la calle, se destacaban porque chocaban estéticamente. El hombre era moreno de cabello rubio vibrante. La mujer parecía una princesa pálida con cabello oscuro. Tan solo a simple vista, era obvio que el hombre era vivaz y la chica probablemente era más reservada. Era extraño que una pareja así estuviera junta. Ella parecía demasiado frágil y elegante y él parecía demasiado robusto e imprudente.

En cualquier caso, sabía que posiblemente no podrían ser del país del Viento a pesar de la ropa que llevaban, así que, ¿por qué intentaban ocultarse? El hombre estaba demasiado bronceado para ser nativo de esta tierra; ciertamente, era de un lugar que recibía constante luz solar. La palidez de la mujer implicaba que se quedaba en el interior la mayor parte del tiempo y su cabello y la gracia con el que sostenía su postura insinuaban algún tipo de crianza noble. ¿Podría ser una princesa o la hija de algún oficial escoltada por un guardaespaldas ninja? ¿Fue expulsada de su tierra natal para evitar el peligro? ¿Pasaba algo en este país que los ciudadanos desconocían? ¿Estaban buscando a alguien que pudiera alojarla?

La joven suspiró y volvió a sus compras. Quizás debería dejar de sospechar de todos. Las personas iban de vacaciones o se mudan a lugares nuevos todo el tiempo. Además, ningún shinobi se destacaría mucho si tratara de ser discreto.

—¡Para! —se dijo a sí misma.

—Uh, ¿cómo?

Ella parpadeó, mirando al hombre en el puesto de productos.

—Oh, lo siento —ella rió—. Solo trato de pensar como un ninja.

—Realmente has estado en eso últimamente —el hombre se rió consoladoramente—. Sabes que no hay posibilidades de que los civiles como nosotros podamos convertirnos en ninjas, ¿verdad? A pesar de tener esa magia del chakra, es demasiado tarde para nosotros.

—Sí, pero no estaría mal pensar como ellos.

—Claro, cierto. Entonces, ¿qué te trae hasta el pueblo hoy?

—La última vez tenías de jugo de cactus y estaba bastante bueno. ¿Tienes algo más de eso?

—Ah, lo siento, ha sido un mes bastante seco. A los cactus no les fue tan bien este año, pero tengo un nopal. Cuídalo bien y puedes hacer tu propio jugo de cactus.

—Voy a llevar eso junto con…

—Lo sé, lo sé, lo habitual —el hombre comenzó a recoger sus comestibles—. Aiya, me sorprende cómo puedes consumir tantas cosas por tu cuenta. Es como si estuvieras comiendo por dos —él la miró—. No estás embarazada, ¿verdad?

Ella sonrió para sí misma, mirando hacia la calle.

—No, no embarazada.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

Fin Capitulo Treinta y dos

Notas: ¡Hola! ¿cómo han estado? Por mi parte el mes pasado estuve algo más relajada, lo cual fue super raro, ojalá junio sea igual XD la verdad es que no tengo muchas cosas que contarles, ya que en mi casa no ha pasado nada emocionante o fuera de lo normal, seguimos con la cuarentena. Espero les guste el capitulo y recuerden que el próximo mes NO tendremos actualización, ya que tengo que preparar mis finales y no tengo la más mínima idea de como los voy a tener que presentar.

Nos estamos leyendo. Saludos y por favor cuídense.

Guest Gabby: Aquí está un nuevo capítulo, espero te guste.

Naoko Ichigo