Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son propiedad de Kishimoto. La historia tampoco es mía, es de Juri . DP y fue beteada por Jeffy Iha.

xxx

«Despierta

Sus párpados se abrieron lentamente, con esfuerzo los ojos oscuros miraron fijamente el techo de una choza. Todavía tenía mucho trabajo por hacer, el lugar seguía oliendo a moho.

Sasuke se obligó a levantarse y sentarse al borde de la cama. Su cabello caía sobre su rostro y tocaba sus hombros cuando inclinaba su cabeza hacia el techo. No había comido desde ayer en la mañana, supuso que aguantaría hasta la noche antes de que el hambre aumentara.

Miró alrededor de la habitación, notando lo vacía que estaba todavía. La puerta quedaba perpendicular a su cama y un gran agujero cuadrado en la pared con persianas cerradas servía de ventana. No había cerraduras, pero la puerta era lo suficientemente pesada como para necesitar una llave. Se había deshecho de todo lo que originalmente había estado allí y los había reemplazado con algunos elementos esenciales. Un colchón se encontraba en un marco de metal que había encontrado, estaba ligeramente oxidado, pero era lo suficientemente bueno. Tendría que invertir en un colchón más grande porque se movía salvajemente durante sus sueños. Una sábana de color verde brillante era todo lo que cubría el colchón y a veces usaba una manta tejida que le habían dado. Como últimamente hacía mucho calor, no se molestaba en cubrirse al dormir. Como vivía en una choza abandonada, no había aire acondicionado ni ventilador. Su única fuente de alivio era la ventana, a la que había unido una pantalla para poder abrirla sin tener que preocuparse de los insectos.

Cerró los ojos con fuerza, respirando calmadamente. Tenía que conseguir más insecticida.

Había una mesa de madera más nueva con dos sillas en el centro de la habitación; debajo había una alfombra circular marrón y naranja. Había una cómoda de tamaño decente en la esquina de la habitación, pero no tenía muchos artículos para poner dentro.

No había luz en esta sala. Un cajón de la cómoda estaba lleno de velas, otro de linternas y algunas baterías.

Sasuke se levantó y caminó hacia la puerta al lado de la cómoda. Una pequeña bombilla iluminó el pequeño baño. La tubería había sido reparada, pero eso no contribuía al atractivo del baño porque aún era necesario limpiarlo profusamente. El piso necesitaba baldosas, el fregadero estaba lleno de grietas y el inodoro goteaba de vez en cuando. Había una bañera con una ducha conectada, pero el riel que habría sostenido una cortina estaba vacío. Por suerte el agua caliente funcionaba, la mayoría de los días.

Sasuke miró su reflejo en el gran espejo sobre el lavabo. Estaba sucio, excepto por un lugar donde lo había limpiado tanto como pudo. Honestamente no se reconocía a sí mismo, tenía el cabello largo, la piel pálida, los ojos de aspecto cansados y… estaba blando.

Había perdido una gran cantidad de masa muscular, aunque su cuerpo todavía se veía igual.

Cuando vestía ropa, se veía diferente.

Cerró los ojos con fuerza, mientras abría la llave para salpicar agua en su rostro. No había entrenado adecuadamente en más de un año, por lo que no se sentía más como un ninja.

Llamaron a la puerta de la choza.

Cerró el agua y miró el fregadero unos momentos antes de salir del baño para abrir la puerta. Se paró con la mano en el pomo de la puerta, respirando calmadamente y la abrió.

—Buenos días —una mujer joven entró con una bolsa de comida.

—Hey…

Aiya era una chica con la que Sasuke se encontró dos meses después de huir del escondite de Orochimaru. Durante los primeros tres meses, la mantuvo bajo un genjutsu para poder usarla para tratar sus heridas y llevarle comida. Después de eso, la libero, ya que su estado mental no había sido bueno y esperaba que ella lo delatara.

Ella nunca lo hizo.

Ella sabía muy bien quién era él y que lo buscaban en todo el mundo ninja, pero siguió ayudándolo y visitándolo. A veces sin un propósito. Era nativa de la Tierra de los Ríos y él sospechaba que ella tenía más o menos su edad. Ella tenía el cabello largo y oscuro con flequillo asimétrico. Él sabía muy poco acerca de ella, ya que no hablaba mucho sobre sí misma, pero una cosa que sí sabía era que estaba extrañamente comprometida a ayudarlo.

—Traje algo de comida —dijo mientras caminaba hacia la mesa en el centro de la habitación. Sasuke la siguió con sus ojos, cerrando la puerta y continuó observando mientras ella dejaba la bolsa. Luego se dirigió a la ventana para abrir las persianas—. Lo siento por no venir ayer.

Sasuke la miró.

—No esperaba que vinieras.

—Creo que lo haces —sus ojos marrones parpadearon con diversión—. Pero fui al País del Viento —ella comenzó a sacar cosas de la bolsa y ponerlas alrededor de la mesa—. No tenían más de ese jugo de cactus, pero el hombre de allí me dio un cactus. Dijo que puedo hacer mi propio jugo.

Sasuke se sentó en la mesa, apoyando sus codos en la parte superior y dejando sus manos a la altura de su barbilla.

—¿Sabes cómo hacerlo? —él murmuró.

—No, pero sé cómo cuidar cactus, así que solo plantare un par más como respaldo —ella sonrió mientras se sentaba—. No te sientas mal. Aprenderé a hacerlo solo para ti.

—No es eso —murmuró. Él levantó la cabeza, mirándola brevemente—. Tu cabello ha... crecido.

—Lo sé —Aiya hizo un puchero mientras agarraba algunas hebras—. Quiero cortarlo, pero al mismo tiempo no.

—Deberías cortarlo.

—¿Hm? ¿Por qué lo sugieres? —ella dejó caer su brazo, frunció el ceño—. ¿No te gusta?

—Te verías mejor con el cabello corto —hizo una pausa—. Y teñido.

—¿Qué? ¿Teñido? —ella lo pensó, cruzando los brazos—. Bueno, siempre quise ser rubia.

—No.

—Bueno, estás lleno de opiniones sobre mí últimamente —ella le sonrió—. Por lo que veo, has estado pensando en mí.

Él no respondió.

—Bueno, lo aprecio, sin embargo, comamos. Mi tiempo hoy es limitado...

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Aiya se quedó por unas horas, le contó sobre su día y las cosas interesantes que vio o pensó que vio en el País del Viento. Ella había estado inmensamente intrigada en su formación ninja y le rogó que le enseñara algunas de las cosas que sabía. Parecía perfectamente contenta con aprender a recopilar información y mirar las situaciones desde la perspectiva de los ninjas, pero esto la llevó a ver muchos más políticos, asesinos y princesas de los que uno vería normalmente.

Cuando Aiya recogió toda la basura y se fue, Sasuke se derrumbó en su cama y cerró los ojos.

A decir verdad, estaba deprimido.

Estaba mucho mejor que hace un año, pero todavía tenía emociones extrañas de vez en cuando.

Por un lado, no había hecho contacto con Orochimaru o Kabuto desde el ataque. Kabuto probablemente estaba muerto y Sasuke podría vivir con eso, pero no había manera de que Orochimaru hubiera muerto ese día, Sasuke estaba seguro de que sabría si su antiguo mentor muriera. Simplemente no estaba seguro de si el Sannin lo estaba buscando. Esperaba que Orochimaru se hubiera movido hacia nuevos intereses, pero no había forma de saberlo a menos que él mismo comenzara a viajar nuevamente.

Pero no podía.

Todo el mundo ninja lo estaba buscando, entonces ¿cómo podría viajar?

Sasuke había pasado los primeros meses recuperándose de sus heridas, todo lo que quedaba de ellas era una cicatriz en su tobillo y dolor ocasional en el cuello y… terribles recuerdos.

Sasuke presionó sus manos contra sus ojos.

Su Sharingan había estado activado todo el tiempo, ahora siempre tendría la imagen de un rostro magullado e hinchado en su mente. Podía sentir el temblor de su cuerpo entre sus brazos. Recordó el sonido de esa voz temblorosa en sus oídos. Recordó la imagen, el olor, la sangre mezclada con tierra y recordó cómo esa herida derramaba sangre.

Sasuke puso una mano en su estómago. Recordó lo tensa que se sentía su piel cuando se secaba la sangre.

Cuando la sangre de ella se secó.

Debería haber usado más su Sharingan, pero tampoco era como si eso hubiera hecho posible que tuvieran buenos recuerdos para conmemorar. Él había puesto tanto esfuerzo para entrar en su vida, pero arruinó su oportunidad por la forma en que actuó. Ella estuvo aterrorizada todo el tiempo, estuvo en peligro todo el tiempo. Ahora ella estaba…

No estaba seguro de si ella estaba muerta. Desesperadamente había querido saberlo al principio, pero no tuvo oportunidad de ir a verla y ahora simplemente no quería saber. Si ella estuviera muerta, ¿de qué le serviría esa información? Si ella estaba viva, entonces estaría mejor sin él. Tal vez Konoha tenía las medicinas necesarias para ayudarla, tal vez ella estaba bien.

.

.

.

Lo siento…. M-mucho... l-l-l-lo siento.

.

.

.

El corazón de Sasuke martilleaba y su respiración era desigual. Salió de la cama y se dirigió tambaleándose hacia el baño. Encendió la luz, miró al espejo y activó su Sharingan.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Lo primero que registró fue el sonido del agua corriendo.

Sasuke abrió los ojos y descubrió que estaba en la bañera llena de agua tibia, completamente vestido. La luz estaba encendida y pudo ver que sus piernas estaban ligeramente flexionadas y un brazo colgado del lado de la bañera. Parpadeó, miró a su izquierda. Tan pronto como miró, Aiya entró con un brazo lleno de ropa y una toalla. Ella frunció el ceño, se veía más herida que molesta.

—No sé cómo lo hiciste —dijo ella mientras colocaba los artículos sobre el lavabo—. Miré por todo este lugar y no pude encontrar ninguna droga, pero te estaré vigilando mejor.

—No hay drogas —Sasuke soltó, levantándose—. Me quedé dormido.

Ella levantó una ceja hacia él.

—¿En el piso del baño? ¿Con un chichón en la cabeza?

Sasuke se llevó una mano a la cabeza, sintió el gran y doloroso chichón. Suspiró, desplomándose en la bañera, su cabello cayendo hacia atrás.

—¿Por qué estoy en la bañera?

—Lo necesitabas. Además, no estaba exactamente segura de qué hacer.

—Hn —flexionó los dedos—. ¿Por qué volviste?

—No lo sé. Tuve un presentimiento sobre ti —se arrodilló junto a la bañera y cruzó los brazos sobre el borde, apoyando la cabeza en ellos. Ella miró a Sasuke por unos segundos—. ¿Supongo que esto es lo que llaman una recaída? Podría haber jurado que estabas mejorando —resopló tristemente—. Debes tener algún trauma serio sobre tu pasado. ¿La mayoría de los ninjas son así?

Sasuke permaneció acostado, con los ojos cerrados.

—Probablemente.

—Sí, estuviste peor, ¿verdad? Siendo, bueno, Sasuke Uchiha. Y luego... ya sabes —ella vaciló—. Orochimaru.

La mandíbula de Sasuke se apretó.

Aiya se inclinó para cerrar el agua y luego volvió a su posición, mirándolo.

—Deberías hablar más de ti mismo.

Él resopló.

—¿Por qué?

—Bueno, no soy terapeuta, pero creo que deberías desahogarte con alguien —ella vaciló de nuevo—. Puedes desahogarte conmigo... sí confías en mí.

Sasuke volvió la cabeza para mirarla. Sus ojos marrones mostraban determinación y súplica. Suspiró internamente.

—¿Qué quieres saber?

Ella lo miró un momento.

—¿Qué paso hoy?

Sasuke debatió consigo mismo, mirando al lado brevemente.

—Estaba pensando en una chica que conocí.

Aiya se estremeció.

—¿Una novia?

—Realmente no —pensó en eso—. No.

Aiya enderezó su postura y apoyó el codo en un lado de la bañera y la mejilla en su mano.

—Supongo que no terminó bien.

Él resopló, divertido.

—No fue así, fue mi culpa.

—¿Cómo es eso?

Se tomó un momento para encontrar las palabras correctas.

—No fui bueno con ella.

—¿De Verdad? —hizo una pausa—. ¿Era ella una civil?

—No, una kunoichi.

—¿Era renegada?

—No.

—Whoa —dijo Aiya con aprecio—. Quiero decir, supongo que puedo ver por qué las cosas pueden haberse terminado, pero aun así es difícil de comprender. Es difícil imaginar que un tipo como tú tenga problemas con las chicas.

Sasuke la miró. Aiya lo miró fijamente con ojos pacientes. Él no entendía por qué.

—¿Por qué me ayudas?

Ella rió.

—¿Me estás preguntando eso ahora?

—Sí.

Ella se rió de nuevo antes de volverse pensativa. Ella tarareaba para sí misma, apartando su cabello del agua del baño.

—¿Recuerdas cuando la Aldea de la Niebla estaba encerrada en hielo?

—Sí.

—¿Tuviste algo que ver con eso?

—Aaa.

Ella sonrió.

—Ya me lo imaginaba —asintió, sus ojos brillaban—. Después de que encontraron una forma de derretir el hielo, pudieron recuperar algunos cuerpos. Dijeron que todos los cuerpos recuperados fueron ejecutados de otra forma. El hielo en sí no mató a nadie, pero los que ya estaban muertos, se conservaron, por lo que no se habían deteriorado y se pudieron identificar.

Sasuke escuchó, su mente recordando ese día.

—Bueno —continuó Aiya con una sonrisa— mi hermana trabajaba en un restaurante de mariscos en esa aldea. Vivía con nuestra tía y tío y quería obtener la ciudadanía. Encontraron su cuerpo en el restaurante donde trabajaban. Fue apuñalada su estómago y su corazón —hizo una pausa para dejar que él recordara—. Ese fuiste tú, ¿verdad?

Sasuke recordaba ese día claramente ahora. No se acordaba de la muchacha, pero si el haberla matado.

—Sí.

Aiya lo miró fijamente, sus ojos brillaban. Ella se inclinó hacia su oreja.

—Gracias.

Sasuke no respondió.

Aiya volvió de nuevo en su posición, lo veía con una mirada de cariño.

—Odiaba a mi hermana. Éramos gemelas, pero no éramos parecidas, similares sí, pero no idénticas. Ella le rogó a mis padres que la enviaran a vivir con mi tía y mi tío, ¿y sabes por qué? Ella pensó que podría educarse lo suficiente como para ser la asesora de la Mizukage —ella rió—. Ella pensaba que era mejor que todos nosotros y me alegré cuando se fue. Temía el día en que tuviera que volver a verla, pero tú solucionaste eso, no intencionalmente, pero aun así lo hiciste.

Sasuke vio como Aiya se relajaba más, descansando sus brazos y la cabeza en el lado de la bañera otra vez.

—Entonces, por eso te estoy ayudando. Tú me ayudaste y luego me elegiste —ella vaciló, su rostro se puso rojo y apartó la mirada de él. Su boca se abrió y cerró un par de veces antes de que pudiera hablar—. Quiero decir... es casi como si estuviéramos destinados... a estar juntos —enrojeció completamente, enterrando el rostro en sus brazos—. ¿No te parece?

Sasuke no sabía cómo responder.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Aiya se quedó otras pocas horas para asegurarse de que Sasuke estaba bien. Estaba anocheciendo cuando miró por la ventana y se preguntó cuánto tiempo después de su desmayo apareció Aiya. Se suponía que ella había tenido un día ocupado.

Aiya se ocupó de encender velas mientras Sasuke se vestía, se puso ropa nueva y le permitió tratar su herida en la cabeza. Ella había traído más comida, así que comieron, pero Sasuke no se sentía bien. Después de que ella se fue, Sasuke se sentó en la mesa, con las manos cruzadas frente a su rostro y dejó que la oscuridad lo consumiera.

.

.

.

...es casi como si estuviéramos destinados... a estar juntos.

.

.

.

La cabeza de Sasuke dolía; el chichón latía.

Esto era… humorístico.

Aiya lo hacía sentir… normal.

Sasuke, objetivamente, había notado desde el principio que Aiya era bonita. Esa no fue la razón por la que la eligió para ayudarlo, pero más tarde lo apreció, sin embargo, nunca había cruzado su mente el estar con ella. Había gastado tanta energía tratando de olvidar, que nunca imaginó qué hacer con su vida en el futuro. No podía permanecer escondido para siempre; simplemente no funcionaría para él.

Pero ¿qué podría hacer? ¿Encontrar a Orochimaru y unir fuerzas con él de nuevo? ¿Cazar a su hermano y matarlo? ¿Andar sin parar hasta que algo lo golpeara? Todos eso era necesario para recuperar algún tipo de estructura en su vida, pero tenía que admitir que… no le gustaba sentirse normal.

Aiya era atractiva, leal y equilibrada, perfecta si pensaba en ello. Pero ella no le provocaba locura. Nunca sería capaz de consumir su mente hasta el punto en que él haría cualquier cosa para llegar a ella.

Su estómago se contrajo y rodó de costado. No debería querer que lo consumiera, que lo condujera a la violencia y a la locura. No debería querer sentir la abrasadora obsesión que era el amor, el amor tóxico, su amor. Él no lo quería. No quería volver a lo que sea que lo llevó a hacerle eso a… ella.

Pensar en ella.

Quererla.

Hacer lo que fuera necesario para llegar a ella.

Era agotador y obtenía muy pocas recompensas, además conllevaba más obstáculos de lo que valía.

Aiya tenía algunos rasgos similares a su último interés romántico, por lo que tal vez ella era su nueva oportunidad de experimentar algo bien. Tal vez Aiya podría ayudarlo a lograr a revivir a su clan. Ahora tenía la experiencia y el conocimiento para hacer que una relación íntima funcionara.

Algo normal.

Sasuke suspiró, su pecho se sentía apretado, sus ojos picaban y sus pensamientos se sentían como si estuvieran tratando de atravesar su cráneo. Trató de combatirlo, quería olvidarse de ella, quería expulsarla, pero…

Cabello largo y oscuro.

Piel suave y pálida.

Ojos blancos.

Sasuke sonrió, su cuerpo temblaba, su corazón dolía, sus ojos ardían. No era saludable, pero… quería a Hinata.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

Fin Capitulo Treinta y tres

Notas: ¡Hola a todos! ¿cómo han estado? por mi parte el tiempo libre ha sido escaso, pero a estas alturas de la vida y de la pandemia eso es normal XD no tengo mucho que decir, estoy algo apresurada ahora, ya que tengo que ir a recoger porquería de perro (tengo 9 perros así que imagínense cuanto de eso tengo que limpiar XD) y también le prometí a mi madre que la ayudaría a plantar algunas verduras en el jardín. Realmente espero que el capitulo fuese de su agrado.

Cuídense mucho, saludos. Nos estaremos viendo el día 2 de septiembre.

Guest Guest: That's true.

Naoko Ichigo