Oh my god, hoy se acerca un capitulo largo y lleno de feelings y misterios muahaha, estos días he estado muy ocupado con la universidad y viendo anime. Tengo muchas ganas de hacer un programa de youtube pero siento que aún no es el momento. Más tarde tal vez. Bueno aquí está el siguiente capítulo. Quiero agradecer a los nuevos followers and favorites de esta serie, los amodoro, al final dejare como siempre más pensamientos, y que siga nuestra serie favorita… pero primero.
Naruto es propiedad de Masashi Kishimoto si fuera mi historia haría un crossover con Dragon Ball Super. Lol.
Pain
-Vamos Yahiko levántate, es hora de buscar la comida- un Yahiko se levantaba de una caja de cartón con un pedazo de tela como su cobija – Konan se ha adelantado.
- Bueno es hora de robar el pan de cada día ¿No es así Nagato? – los dos niños rieron entre ellos.
Caminando entre las calles de Konoha en Japón, los dos muchachos con harapientos sastres caminaban en frente de los centros comerciales, esperando el momento en que Konan diera la señal.
Una joven peliazul llorando pedía indicaciones a una señora, con la excusa de que había perdido a sus padres. La señora conmovida por el hecho salió de su tienda y ayudo a la pequeña con las indicaciones. Cuando esta salió, Yahiko y Nagato robaban lo que cupiera en sus bolsillos, y salieron volando de la tienda, tal como los ratones descubiertos.
Konan llego tiempo después cansada, pues la señora sospecho de ella por el sonido que habían echo estos dos al salir huyendo, y ella tuvo que correr aún más rápido para evitarla. Los tres jadeando pero felices abrieron las latas de frijol y pan que habían robado, y se dispusieron a comer. Llegada la noche, Konan había quedado dormida y Nagato trataba de hacer lo mismo, pero lo despertó un pequeño sonido, Yahiko se había levantado.
-¿No puedes dormir? – pregunto Nagato un poco dormido.
- Me encanta nuestra vida, sin preocupaciones, sin nadie que nos diga que hacer, la amo- Yahiko sonreía
Nagato se sentó a la barda donde Yahiko se había sentado para ver las estrellas, frente a ellos comenzaba a construirse una Preparatoria.
-¿Te gustaría ir a la escuela Nagato? – pregunto Yahiko reconociendo aquella mirada
- Lo único que necesito es estar con ustedes, pero tengo que admitir que me gustaría algún día ir – dijo Nagato esperanzado.
- ¿Sabes algo? Les daré la vida que merecen- decía Yahiko enérgico
- haha ¿Qué dices? – decía Nagato siguiéndole la corriente
- Hoy me llaman ladrón pero mañana podríamos ser héroes
- ¿Héroes?
- Si, todos aman a los héroes, podríamos dejar de robar y… no se barrer los negocios por comida… si eso, podríamos buscar mascotas perdidas, podríamos cuidar perros… Que la gente nos conozca.
- Me gusta el plan, lástima que la gente no cree en los niños.
- ¡Que importa eso Nagato! – si es que no nos creen, les hare confiar en mi – Yahiko alzo la voz – Y si no me convertiré en ese héroe divino que necesitamos.
Nagato solo seguía las mismas intenciones locas que su amigo tenia, había perdido a sus padres de muy chicos, y su tío lo maltrataba, por eso había huido de casa, y una noche que fue acorralado por unos perros salvajes, Yahiko y Konan lo habían salvado, desde ese entonces él seguía a Yahiko y sus delirios de grandeza, pero muy dentro de su corazón… el confiaba en él.
Los años pasaron, y los jóvenes habían logrado juntar a más huérfanos y chicos que tenían problemas, los ayudaban con comida que ellos ganaban de la beneficencia, y también por trabajos comunitarios. Yahiko era un líder al cual todos seguían.
-¿Qué te parece Akatsuki?
- ¿De qué hablas Yahiko? – preguntaba Konan, Nagato estaba levantando ropa de una caja mientras los escuchaba.
- Estaba pensando en un nombre para nuestra organización, ya no solo seremos huérfanos que crearon una fundación, seremos los chicos que fundaron la más grande organización en Japón.
- Me gusta la idea, y ¿a ti Nagato? – pregunto Konan
- No tengo problema alguno
- Esta listo, nosotros somos Akatsuki – muchos chicos se juntaron apoyando la idea de Yahiko. Konan y Nagato se sentían muy felices en ese entonces… hasta aquella noche.
Estaba lloviendo aquella noche, era una noche fría, un carro negro se había parado en frente del centro que la comunidad les había otorgado a la fundación, dos hombres en traje se bajaron del auto con un chico moreteado y amordazado. Konan, Nagato y Yahiko al frente salieron del recinto.
-¡Quienes son ustedes! – Grito Yahiko viendo a su compañero lastimado - ¡Sasori estas bien!
- Perdóname Yahiko – decía el chico apenas pudiendo seguir con la palabra – ellos me vieron.
Uno que tenía unos lentes transparentes camino frente a ellos – Muy buenas noches, lamento pertúrbalos de esa manera, pero este chico intervino en mis negocios ¿Si saben a lo que me refiero?
-¡Fue por mis padres!- grito basorí el cual recibió otro golpe
- ¡detente! – grito Nagato
- ¿Qué quieren? – pregunto Yahiko
- Solo queremos lo que perdí – decía altivo el peliblanco con lentes
- Konan trae todo nuestros ahorros – decía Yahiko
Konan titubeo un poco, pues los ahorros que tenían era de casi todo una vida, pero Yahiko no dudo ni un momento
-Konan rápido, la vida de Sasori pesa más que le dinero – Konan entendió inmediatamente y fue por el dinero.
- Me gusta como piensas Yahiko, de todos modos has dejado una gran marca en la ciudad, todos te conocen – se burlaba el chico, mientras que los dos chicos veían entre enojados y atemorizados a los dos Yakusas frente a ellos. Konan llego con un portafolio.
- Esto es todo lo que tenemos, por favor suéltenlo
El hombre de lentes con una mirada le ordeno al otro criminal que viera cuánto dinero tenían. El otro se acercó y empezó a contar el dinero, los cuatro muchachos estaban atemorizados por lo que pudiera suceder, cada gota de lluvia dolía en sus cuerpos. En un momento a otro, el hombre termino asintiendo afirmativamente que había suficiente.
-Soy un hombre de palabra, suelta al muchacho- decía el de lentes.
Sasori fue desatado y corrió hacia Nagato – Perdónenme, mis padres son adictos, creía que si les robaba lo que les estaba vendiendo no podrían dárselo a mis padres- decía Sasori llorando.
-No te preocupes entra adentro – Nagato le dijo y Sasori entre lágrimas entro a la fundación.
Yahiko, Konan y Nagato seguían afuera esperando que los dos Yakusas se fueran, estaban a punto de irse, cuando el carro se detuvo y el peliblanco salió.
-Ahora que lo pienso ¿Ese chico se llama Sasori?
- Por favor váyase o llamaremos a la policía – amenazo Yahiko – les hemos dado todo lo que teníamos.
- si no te preocupes, ya me voy, solo que… ese chico era mi comprador – decía limpiándose los lentes – y no solo el, mucho de mis jóvenes clientes ahora son parte de tu fundación… tal vez no fue el dinero suficiente.
- Konan llama a la policía – Yahiko dijo en voz baja y Konan asintió.
- Eres poco tolerante ¿Yahiko? No es así – el peliblanco pensó un poco y vio su reloj checando su tiempo – bueno ya no tengo tiempo.
El tiempo se detuvo, el peliblanco se movió tan rápido que Yahiko no pudo ni siquiera reaccionar, una arma el había sacado y le apuntaba, Yahiko quedo petrificado en el lugar Así moriré… sin haberme convertido en el héroe de la ciudad todo se oscureció, se oyó el estruendoso sonido de la bala y el casquillo al suelo, sintió como cayó al suelo, seguro que estaría con un hoyo en su pecho.
Allí en el suelo vio como el coche se alejó con el peliblanco con lentes riéndose y perdiendo en la oscuridad de la noche. No sentía dolor alguno, estaba aún la adrenalina del momento anestesiando su dolor. No siento nada ¿Moriré?. Se levantó del suelo mientras veía la calle donde se había ido el Yakusa, silencio total, hasta que escucho un grito… ¡Nagato!
-¿estás bien Yahiko? – decía una voz moribunda
El tiempo se detuvo, lentamente el volteo su cabeza para darse cuenta que había un pelirrojo acostado en los escalones, sangrando a borbotones de su pecho.
-¿Nagato? – decía Yahiko impactado. Se dio cuenta que él estaba bien. Nagato le había salvado. Él se salvó. Nagato iba a morir.
La policía llego al lugar y llamaron a los médicos, Konan estaba llorando en una esquina, Sasori se estaba golpeando en una puerta lamentándose. Todos callados, algunos impactados, otros asustados al joven desangrándose en el frente de la fundación.
Yahiko estaba anonadado, camino y se sentó junto a Nagato – Nagato, por favor no te vayas
-¿Te convertirás en un gran héroe? – decía Nagato exhalando sus últimas palabras – Por favor… No… quiero… que tu sueño… Muera – la sangre se había detenido, y Yahiko sostenía el cadáver de su amigo.
Debe ser un sueño, debe ser una pesadilla, Yo…Yo… le había dado mi juventud a esta ciudad, ayude a todos, siempre era el mundo antes de mi… ¿Por qué dios? ¿Por qué?
Después el silencio se inundó del sonido de la ambulancia aproximando. Yahiko salió de su retarda y se percató que sostenía el cadáver de su amigo. Y comenzó a llorar.
La ambulancia se había ido, llevando en una bolsa negra al pelirrojo que había tomado un café con ellos en la mañana. Con quien había hecho una promesa de cambiar su vida.
Konan lloraba junto a él, la luz en los ojos de Yahiko se había desvanecido. Sasori se acercó a él lamentándose.
-Perdóname- decía el de rodillas
En un hilito de voz Yahiko dijo –Déjenme solo- Konan quiso tomar su mano pero Yahiko se encendió - ¡Déjenme solo! – grito y salió corriendo de allí.
Las personas lo veían pasar corriendo, llorando, pero nadie se detuvo a consolarlo. Otro loco, otro muchacho exagerado. Sus miradas eran sombrías, la ciudad demasiado grande. Choco contra un gran muro, abriéndose la frente, un lazo de sangre corrió por su frente y cayó al vacío desde su barbilla.
Duele, Duele demasiado
Es así como el mundo pagaba su benevolencia
Duele, duele mucho
Es así como el mundo pagaba por su heroísmo.
Esto es el dolor
Su mano se aferraba en su pecho, y golpeo repetidamente la pared hasta que sus nudillos quedaran ensangrentados.
No, no es suficiente dolor
Comenzó a golpearla con los pies, las piernas, con su frente hasta que quedo el cuerpo entumecido y sangrando.
Este dolor purificara mi pecado
Pero no era suficiente, su corazón pedía más, no podía perdonarse haber sido tan estúpido, haber dado tanto sin esperar nada a cambio, el mundo le dio la espalda.
Este mundo no necesita un héroe
Pensando en Akatsuki, en Konan, en su niñez, en Nagato… Cubrió con sangre y lágrimas sus ojos.
este mundo necesita sentir lo que es el dolor
Este mundo necesita el dolor
Le recordare el mundo lo que es el dolor
Este mundo necesita a… Pain.
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Sasuke se encontraba divagando, el extraño encuentro que tuvo con Itachi lo había despertado, tenía un poco de miedo y ansiedad que en este mundo existiera Akatsuki Tal vez no solo los buenos, también los malos coexisten en este alterno mundo Esa idea le perturbo la mente, pues si en este mundo no eran ni fuertes, ni usaban shakra, como podían tan siquiera detener una organización tan poderosa como esa.
Tenía que hablar con Itachi, podría ser peligroso si es que el andaba en malos pasos, no solo por él, también por su familia… y su alterno. Naruto se lo había dicho, debían tal vez ayudar a sus alternos, eso significa que también en el aspecto familiar.
-¡Sasuke baja a comer!- gritaba su madre desde bajo de la casa.
El bajo lentamente la escalera, cuando llego a la cocina vio un ambiente familiar al que alguna vez había vivido, solo con ciertas diferencias, Itachi se encontraba comiendo sus comidas, mientras platicaba con la boca abierta con su padre, este le regañaba mientras tomaba un café, con un uniforme azul y una placa dorada y en forma de estrella en su pecho. Su madre le estaba sirviendo de comer y … su nueva hermana pegada en el celular.
-Buenos días- decía Sasuke tomando su respectivo lugar. Solo su padre e Itachi habían contestado.
-Buenos días- dijeron al unísono.
- Sasuke ¿Te encuentras mejor? ¿Ya no te duele nada? – preguntó algo curioso el padre.
- Me encuentro bien – contestaba Sasuke un poco adormilado
- Me alegro, pero no me mientas eh?, soy amigo de uno de los directores del hospital general, si es que necesitas ir- decía el padre mientras seguía bebiendo su café.
- Sobreviviré – contesto Sasuke
- Sasuke es de hierro – decía Itachi tomando un pan y remojándolo en el café.
- ¡Itachi! No sumerjas todo el pan, solo riegas por la mesa el chocolate – le regaño su padre.
Entre esa platica, Sasuke tuvo un cierto momento nostálgico, aunque sus actitudes eran diferentes, el tener una reunión familiar le hacía sentir bien y feliz. Sin embargo no podía simplemente descansar, tenía que recolectar más información.
-¿Padre cómo te va en tu trabajo? – Sasuke le pregunto mientras que su hermana e Itachi le vieron con ojos en forma de plato - Pregunte algo malo
- ¿Estas realmente interesado? – decía su padre algo sorprendido
- Un poco – le contesto
- ¡No sabes cuánto me alegra! – reía el padre – es la primera vez que me preguntas como me va.
- Tal vez porque siempre intentas convencerlo de terminar sus estudios y unirse a la academia policial – decía Itachi – Tú sabes que Sasuke quiere ser deportista.
- Itachi por favor, ambos sabemos que ser deportista es un camino difícil, aparte que es muy competitivo- Tomaba del café – aparte ser policía viene de nuestra sangre.
- No me molestaría saber más – decía Sasuke a lo cual Itachi y su hermana lo vieron con ojos de plato
- Yo sabía que eras diferente Sasuke – le guiñaba un ojo – No como tu hermano – Itachi tan solo bostezo y seguía comiendo – Los Uchiha siempre hemos sido parte de la fuerza policial, tu primo Óbito está terminando su entrenamiento y hasta tu abuelo Madara fue parte de él.
Sasuke se mantuvo al margen aunque le sorprendió demasiado por dentro – ¿será que ellos sean buenos o malos?
-Padre, Madara fue acusado de corrupción y Óbito solo está siendo eso para superar a su amigo Kakashi – decía la hermana por primera vez.
- Esas son sandeces – decía el padre – bueno Sasuke, creo que sería bueno que tengamos una charla ¿De qué te gustaría hablar?
- No me quedare viendo cómo te lavan el cerebro – decía Itachi y se a punto a irse.
Sasuke estuvo pensando fríamente todo lo que iba a preguntar, pero también quería ver la reacción de Itachi con lo que iba a preguntar.
-Bueno ¿Qué es Akatsuki? – su padre se quedó extrañado, pero no sorprendido, mientras que Itachi pareció dar la vuelta y decirle a su madre que si le ayudaba con los trastes Con que si estas interesado Pensó Sasuke.
- Tenia duda, he oído mucho en la escuela de una banda llamada Akatsuki, por eso quería preguntarte.
- Bueno… para ser honesto no recuerdo bien… - pareció que algo llego a su mente - ¡Oh claro! Fundación Akatsuki, bueno Sasuke en si Akatsuki no es una banda, fue una fundación, que había crecido ampliamente 3 años atrás, en el norte de Japón. Raro que hablen de ella aquí.
- ¿No conoces algo más? – pregunto Sasuke observando de reojo a Itachi.
- recuerdo que cerro, pero no recuerdo porque – su padre rememoraba
- Asesinaron frente a la fundación a uno de los fundadores – decía Itachi lavando los trastes.
Sasuke se quedó impactado por esa declaración, y también sintió cierto sentimiento en sus palabras.
-¡oh ya me acorde! – Comento su padre – La fundación Akatsuki – su padre tomaba seriamente su café- parece ser que uno de sus fundadores fue asesinado por Yakusas, tal vez un ajuste de cuentas.
- ¿No lo investigaste? – preguntaba Sasuke
- No era mi investigación – decía el Uchiha- una de las cosas que aprendes en la academia militar es que no puedes entrometerte en los asuntos policiales de otros estados.
- Pero aun así… - Sasuke iba preguntar otra cosa, pero Itachi hablo primero
- ¿Por qué te estas interesando en ese tema? – Itachi tenía una mirada más fría, Sasuke supo de inmediato que quería que dejara de preguntar, tal vez a tu alterno lo intimides… pero a mí no pensó Sasuke.
- Creo que si pienso en la academia policial, debería interesarme en estos temas, ¿no es así padre? – Sasuke reto con la mirada a Itachi, y este siguió lavando trastes. Demasiado sospechoso pensó Sasuke.
- Bueno si es importante – decía su padre acabándose el café – pero ya fue el caso cerrado, parece que había corrupción dentro de la fundación y la policía lo desmantelo
- ¿Desmantelar?
- Si, aunque nunca se encontraron a los otros dos fundadores y a ciertos individuos… tal vez huyeron por la presión de los Yakusas. Aunque ese tema es de otro estado, y no me corresponde, tengo que centrarme en lo actual.
- ¿En que estas trabajando? – Sasuke pregunto, e Itachi salió de la cocina
- Hemos encontrado cuerpos de criminales y Yakusas en calles y fábricas abandonadas, creemos que se trata de un vigilante.
- ¿Por qué dices eso? – Sasuke con lo que habían dicho encontró una conexión gigantesca, gracias a sus memorias, y la información recopilada, también a su gran percepción sobre la actuación de Itachi.
- Bueno encontramos en sus cuerpos una nube roja.
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Naruto se sentía solo nuevamente, y eso lo hacía sentir extraño, estaba en su hogar, pero no oía las voces de Himawari, ni de Hinata, ni siquiera de Boruto. Esa soledad le atormento por segundos, y aparte el miedo de saber que estaban en otro lugar lejos, uno imperceptible para el en esos momentos.
-Vamos Naruto ¡eres el Hokage! Enfrenta tus miedos – decía Naruto preparado para salir con Sasuke.
En eso escucho que la puerta se abría, y como relámpago un peli dorado había entrado fugazmente hablando por teléfono.
-¡Es que no lo entiendo Shizune, lleva más de una semana que el quirófano se mandó a desintoxicar!, ¿tienes ideas cuanto tiempo y dinero se pierden al tener solo 3 quirófanos disponibles? Y claro también vidas… Pues no sé yo, tú eres la jefa del quirófano… Solo dame resultados ¿ok? Hasta luego – y colgó.
Naruto lo vio demasiado ocupado, sentía que tenía un labor tan importante como la de ser Hokage en este mundo. Minato se dirigió a la cocina y saco unos huevos con jugo de naranja del refrigerador. Estaba tan metido en su mundo que ni siquiera se había dado la oportunidad de saludar a Naruto. Ya sentado fue cuando lo vio.
-¿Naruto? ¿Qué haces aquí? – decía distraído mientras comía.
- Llegue a casa temprano ¿Y tú? – decía Naruto intentando hacer platica.
- Vengo de rápido, no tenía dinero para comer enfrente del hospital a sí que vine a casa.
Un ligero espasmo paso por Naruto al recordar cuando a veces él iba a casa cuando el viejo del ramen cerraba.
- ¿viste a tu abuelo? – pregunto Minato
- No ha llegado aun
- Ok, nos vemos después – Minato tomo un portafolio que había dejado en el suelo y se fue de la casa.
Naruto se quedó impactado del tan poco tiempo que le dio a su hijo de plática, y la escuela, y el amor, y los amigos, ¿Dónde están esas preguntas que un padre debe…? Naruto se calló por un momento, pues se percataba que él estaba haciendo lo mismo. Iba a llamar a Sasuke pero algo por dentro le pedio tan solo dormir.
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Naruto se encontraba esperando el camión, estos dos días le habían servido para aprender como tomarlo, cuando el camión se detuvo y entro en él, vio en la esquina a Sasuke rodeado de bancas vacías. Parece que el incidente del otro día dejo espantados a los que usaban ese bus. Sasuke parecía divagando por la ventana. Naruto se sentó a su lado un poco cabizbajo. Ambos suspiraron.
-¿A ti que te paso? – decía Sasuke
- Creo que soy un mal padre ¿Y a ti?
- Creo que mi hermano está envuelto en Akatsuki
- ¿Qué dices? – Exclamo Naruto- eso es más grave que lo mío.
- Siento que es más grave que no supieras el mal padre que estabas siendo
- No cambies el tema Teme, ¿Crees que Itachi es malo?
- No estoy seguro, pero estaré investigando esta semana, aunque es muy probable que Itachi me vigile por unos días.
- ¿Qué haremos? Todavía tenemos que entrenar y puede que ya seamos vigilados- Naruto suspiro – que fastidio.
Ambos llegaron al salón de clases y se sentaron. El día iba a ser largo pero tenían que hacer lo posible para entrenar, desenvolver el secreto de Itachi y ayudar a sus alternos. Naruto tenía tantos problemas en su cabeza que quería explotar, la verdad sobre su crianza y como vivía su alterno lo hacía sentir extraño, ¿Qué debía hacer? Y todavía está el problema de Hinata.
-¡Dios dame un descanso! – exclamo Naruto y todo el mundo se le quedo viendo.
- Y apenas estamos comenzando – decía Kakashi – aparte de la estúpida interrupción de Namikase, hoy tengo que decirles que tenemos un estudiante transferido a nuestra clase. – Entra
En eso como si fuera cámara lenta Naruto y un peliblanco de cabello blanco cruzaron sus miradas, sus potentes ojos azules, su piel blanca y esa mirada pacífica y aterradora.
-Mi nombre es Toneri Ootsusuki. Espero llevarme bien con ustedes.
No paso ni 5 segundos cuando Naruto se abalanzo sobre él.
-¿Qué estás haciendo en este mundo?
Toneri estaba impactado, pero fue tan rápido cuando vio a su compañero desmayado sobre él.
-Sasuke ¿Me ayudas a llevar a Naruto a la enfermería? – decía Kakashi con un humo saliendo de su guante derecho. Lo había golpeado y desmayado.
-Si profesor – dijo Sasuke calmado y suspirando.
Toneri iba caminando por los pasillos después de ese día, todo había sido perfecto, se hizo de amigos, las clases no eran tan difíciles y había sido puesto en la misma clase que a esa ojiplateada niña. Todo había sido perfecto, excepto el chico que había querido asesinarlo. Ese que se encontraba con vendas yendo hacia él.
-¿Naruto verdad? – decía tratando de sonreír y evitar un conflicto.
- No te hagas el tonto, yo sé porque estás aquí
- ¿Si? – Toneri estaba confundido.
- Yo sé que quieres destruir el mundo y conquistar a Hinata – decía Naruto enfadado
Toneri estaba desubicado - ¿destruir el mundo? Naruto ¿Verdad? Creo que no estás en condiciones estables aun… No sé de qué hablas y aparte ¿quién es Hinata?
-No te hagas el tonto, Hinata es la ojiplateada de nuestra clase.
- ¡ella es Hinata! – decía sonriendo Toneri
- Si, así que aléjate de… - otra vez se encontraba en el suelo
- Estos chicos de hoy – Naruto se encontraba en el suelo y Kakashi a un lado de el – si me disculpas – tomo el pie del muchacho y lo arrastro por el pasillo.
- Olvidare lo que vi ahorita – pensaba Toneri- Con que Hinata.
Naruto ni se imaginaba lo que el había empezado.
Hasta aquí el capítulo de hoy, gracias por el apoyo y los comentarios de las personas que comentaron el anterior capitulo, ya casi llegamos a los 100 favoritos y aunque me tarde más de lo acordado, creo que vamos por un buen camino. Esta historia tendrá unos diez capítulos más, junto con dos alternativos finales, y tal vez una segunda temporada sobre el susodicho Misteigan. Debido a la universidad ya no he escrito mucho pero espero que sigan leyendo mi historia, me sigan, me pongan en sus favoritos y me dejen un comentario que es como mi droga, Oh si… Comentarios… conéctenlo a mis venas. Gracias y se despide su amigo Carlo Uzumaki.
