Pasaron un par de semana del inicio de curso y la batalla con Corazón de Piedra, y por ende, las conversaciones sobre lo sucedido. A pesar de solamente ver un par de veces a Ladybug y Chat Noir, los dos héroes ya eran unas celebridades tanto en el mundo muggle como en el mágico. Igualmente, por las batallas contra un supervillano, las autoridades de ambos mundos estaban alerta.
En Hogwarts, las cosas estaban bien, con normalidad... O al menos al estilo de Hogwarts.
—¡POTTER! ¡BLACK!
Severus Snape había entrado al baño, cuando de pronto escuchó ruidos extraños venir de uno de los cubículos. Sacó su varita y se acercó con cuidado; revisó cada uno (varita en mano) y no encontró nada extraño sino hasta que llegó al último. Abrió la puerta y descubrió que el ruido venía de ese inodoro.
—¿Qué demo...? —no pudo terminar porque de pronto el inodoro estalló y acabó todo empapado.
Desde la puerta del baño se escucharon risas y con eso fue más que suficiente para saber quienes fueron. Salió del baño, aún escurriendo y los vio partiéndose de la risa.
—¡Ustedes son unos...! —empezó a decir Severus apretando los puños, todavía teniendo la varita en la mano.
—Ya te hacía falta un baño, Quejicus —dijo el chico de cabello negro y despeinado con lentes redondos. Era James Potter
—Espero que con el agua del inodoro se te quite la grasa del cabello —dijo el otro chico de cabello negro y ojos grises. Era Sirius Black
Severus iba a decirles algo, pero se escucharon pasos. Sonrío de lado al ver que esos dos no se dieron cuenta, guardó su varita justo cuando la persona doblaba la esquina.
—¡Por Godric Gryffindor! ¿Qué sucede aquí?
Potter y Black pararon de reír de golpe y voltearon al escuchar la voz. Se pusieron pálidos al ver quien era.
—Pro... Profesora McGonagall
La mujer vio a los tres jóvenes, y al percatarse de cómo estaba el Slytherin enseguida entendió lo que pasaba.
—Solo llevamos dos semanas de clases y ya están comenzando a molestar a sus compañeros. —comenzó su regaño la profesora—. Y sobre todo a un prefecto...
—¿¡Prefecto!? —interrumpieron sorprendidos los dos Gryffindor
Miraron a Severus y se sorprendieron más al ver la insignia de prefecto colocada arriba del escudo de Slytherin. Los dos Merodeadores tragaron saliva, sabían que molestar un prefecto era casi como hacerle una broma a un profesor. Severus disimulo una sonrisa de burla al ver la expresión de esos dos.
—Sí, prefecto —confirmó McGonagall—. Y por lo tanto deberán mostrarle más respeto. Por ahora se les descontarán veinte puntos a Gryffindor a cada uno y esta noche tendrán detención, los iré a buscar después de la cena para decirles. Ahora, regresen a la Torre de Gryffindor.
Potter y Black iban a reclamar, pero la mirada severa de McGonagall fue suficiente para que se quedaran callados. Le lanzaron una mirada de odio a Severus y se fueron de ahí. En cuanto los chicos se fueron, McGonagall se volvió hacia el azabache.
—Será mejor que vayas a darte un baño, Snape. Puedes hacerlo en el baño de prefectos del quinto piso, es la cuarta puerta a la izquierda de la estatua de Boris el Desconcertado. La contraseña es "Lavanda" ¿entendido?
—Sí, profesora
—Pídele a un elfo que te lleve ropa limpia. Solo porque es fin de semana no significa que puedas quedarte ahí todo el día ¿de acuerdo?
—¿Por qué lo dice?
—Cuando entres y lo veas lo entenderás. Bonito día, Sr. Snape
—Igualmente, profesora —y la mujer se fue—. Eso último estuvo raro. Ya puedes salir, Plaga —abrió la túnica de su uniforme para dejar salir a su kwami.
El gato negro salió enojado, también estaba totalmente empapado y tenía infladas las mejillas, a causa de que tenía la boca llena de agua. La escupió y flotó hasta la cara de Severus.
—¿¡Qué rayos fue lo que acaba de pasar!? —preguntó enojado el kwami
—¡Sh! No grites —pidió Severus y miró a ambos lados del pasillo asegurándose que no hubiera moros en la costa—. Ya te había hablado sobre los Merodeadores desde que llegamos, la broma que me acaban de hacer es de las pocas "inofensiva" que hacen.
—No sabía que la vida escolar fuera tan dura
—Pues ya ves —dijo Severus rodando los ojos—. Ven, vamos a bañarnos
Plaga asintió. Se sacudió para quitarse el agua y se sentó en el hombro derecho de su portador. Llegaron al quinto piso y Severus siguió las indicaciones de la Jefa de Gryffindor para entrar al baño; al ver cómo era, ahora sí entendió lo que le quiso decir de no quedarse todo el día.
—Oye ¿esto es un baño o una piscina techada? —preguntó Plaga impresionado por el lugar
—Se supone que baño. —respondió Severus—. Nunca había venido aquí, por eso tampoco sabía cómo era
El baño estaba suavemente iluminado por una espléndida araña llena de velas, y todo era de mármol blanco, incluyendo lo que parecía una piscina vacía de forma rectangular, en el centro de la habitación. Por los bordes de la piscina había unos cien grifos de oro, cada uno de los cuales tenía en la llave una joya de diferente color. Había asimismo un trampolín, y de las ventanas colgaban largas cortinas de lino blanco. En un rincón vieron un montón de toallas blancas muy mullidas, y en la pared un único cuadro con marco dorado que representaba una sirena rubia profundamente dormida sobre una roca; el largo pelo, que le caía sobre el rostro, se agitaba cada vez que resoplaba.
Severus avanzó mirando a su alrededor. Sus pasos hacían eco en los muros.
—Se ve que los prefectos, premios anuales y capitanes de equipo tienen sus privilegios —comentó Plaga, sentándose en un grifo con una joya de color verde—. Esto es realmente genial ¿Quieres ver qué hacen cada uno de los grifos?
Severus frunció los labios meditando la sugerencia de su kwami. Tenía que admitir que realmente le daba curiosidad saber qué podrían hacer esos grifos. Sin obtener respuesta, el pequeño gato negro comenzó a abrirlos.
—¡Plaga! Oye no...
—¡Mira! —señaló el kwami al agua
Severus miró y se sorprendió de ver que el agua llevaba incorporada diferentes tipos de gel de baño, aunque eran geles distintos de cualquiera que hubiera visto antes, incluso en casa de su tío. Por uno de los grifos manaban burbujas de color rosa y azul del tamaño de balones de fútbol; otro vertía una espuma blanca como el hielo y tan espesa que Severus pensó que podría soportar su peso si hacia la prueba; de un tercero salía un vapor de color púrpura muy perfumado que flotaba por la superficie del agua. Plaga se divirtió un rato abriendo y cerrando los grifos, disfrutando especialmente de uno cuyo chorro rebotaba por la superficie del agua formando grandes arcos.
Mientras Plaga jugaba con los grifos, Severus llamó a un elfo doméstico para pedirle que le trajera ropa limpia. La pequeña criatura tardó cinco segundos en ir y regresar con el encargo, nunca se percató de que los grifos se abrían y cerraban "por si solos". Al ver que ya no necesitaban de sus servicios, el elfo se retiró.
Luego, cuando la profunda piscina estuvo llena de agua, espuma y burbujas (lo que, considerando su tamaño, llevó un tiempo muy corto), Plaga cerró todos los grifos, mientras que Severus se desvestía, y se metía en el agua.
Era tan profunda que Severus apenas llegaba con los pies al fondo, e hizo un par de largos antes de volver a la orilla junto a su kwami. Le pareció muy agradable nadar en un agua caliente llena de espuma, mientras por todas partes emanaban vapores de diferentes colores.
—¡Bala de cañón! —gritó Plaga saltando desde un grifo y dando un clavado al agua
—Más que bala de cañón, parece pelota de tenis —comentó con burla Severus
Plaga salió a la superficie y comenzó a nadar alegremente.
—Esto si que es vida
—Creí que al ser un gato no te gustaría el agua —observó Severus viendo a su kwami nadar felizmente
—También se supone que no debería de alimentarme de queso como un ratón, pero así son los giros que da la vida —respondió Plaga haciendo nado de mariposa
Severus negó con la cabeza divertido ante la actitud del gato. Se bañó con tranquilidad, a la vez que se ponía a jugar en el agua con Plaga; cuando vio que sus dedos comenzaban a arrugarse puso fin a la diversión ocasionando que el pequeño kwami hiciera un puchero.
—Vamos, otro ratito —suplicó Plaga haciendo ojitos tiernos
—No —dijo rotundamente Severus saliendo del agua y cubriéndose con una toalla—. Oíste a la profesora McGonagall, no podemos quedarnos aquí todo el día
Plaga cruzó sus bracitos enojado y se alejó de la piscina. Severus se secó y se vistió. Dio la vuelta a la piscina para vaciarla, pero esta ya estaba vacía y limpia. Regresó a donde había dejado su ropa mojada y vio que no estaba, supuso que el elfo que le llevó la ropa limpia regresó por la sucia y la llevó a lavar.
Salió de los baños y Plaga volvió a esconderse dentro de su ropa. Caminó por los pasillos de camino a la biblioteca, al dar vuelta en la esquina se topó con una abundante cabellera roja.
—¡Lily, hola! —saludó el chico con una sonrisa
—¡Hola Sev! —saludó la chica también con una sonrisa—. ¿Dónde estabas? Alex y yo te estuvimos buscando
Severus miró detrás de su mejor amiga y vio a su prima acercándose por el pasillo en compañía de su brije loba.
—Estaba en el baño de prefectos del quinto piso —respondió Severus pasando su mano por su cabello
Lily se acercó un poco a su mejor amigo y lo olió un poco. Severus se quedó quieto ante la acción de la pelirroja sin saber que hacer o decir.
—Hueles bien. ¿Usaste todos los geles de baño?
—Uh... Sí
—¡Ay, Sev! —dijo Lily riendo
—¿Qué tanto hablan? —interrumpió Alex y entonces percibió un aroma—. Oigan ¿No les huele a jabón de baño?
—Es Sev, acaba de bañarse —respondió Lily
Severus se sonrojó ante el comentario y miró por otro lado. Al ver la incomodidad del chico, Alex hablo.
—Oigan ¿quieren ir a leer un rato a la biblioteca o vamos a pasear por los jardines?
El azabache le agradeció internamente a la latina por la intervención. Decidieron ir a caminar, así que los cuatro fueron a los jardines.
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Mientras tanto en la estación de televisión de Londres, se llevaba a cabo un concurso para elegir a la nueva chica del clima. Las finalistas eran: Aurora Boréale y Mireille Kakée; esperaron a que los espectadores votarán y el resultado final fue: Aurora-18% de los votos. Mireille-82% de los votos. La primera estaba consternada por haber perdido mientras que la segunda no podría creer la suerte que tenía.
Los conductores del programa felicitaron a Mireille, ignorando por completo a Aurora. La chica que perdió se enfureció ante el resultado y la indiferencia de las personas del canal, así que sin que se dieran cuenta salió del foro totalmente molesta.
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La ventana de la guarida de Le Papillon se abrió y la luz mostró al villano.
—Las vibraciones de las emociones son fuertes. —dijo Le Papillon—. Siento su ira y decepción, el momento de debilidad de mi próxima víctima. Una presa ideal para mi akuma.
Extendió una mano y una mariposa blanca se posó en está. La cubrió con la otra haciendo que absorbiera energía negativa y al abrir su mano la mariposa se volvió negra y voló de su mano, saliendo de la guarida.
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Aurora estaba al fondo del elevador, todavía molesta por haber perdido.
—Yo debí ganar —dijo para sí misma—. ¡Soy talentosa, soy linda! ¡Tengo la imagen de estrella! ¡Mientras que ella no tiene nada, nada en absoluto, esa era mi victoria! ¡Y me lo robaron! ¡Ellos...!
De pronto el elevador se detuvo y se apagaron las luces. Aurora cayó al suelo por la sacudida y confundida por lo que sucedía. Vio la puerta del elevador y se asustó al ver entrar una mariposa negra y volando hacia ella. Abrió su sombrilla para protegerse, pero esto ocasionó que el akuma se fundiera en esta. Aurora bajo la sombrilla y la luz regresó al elevador.
—Tienes toda la razón —sonó una voz en la cabeza de la chica—. Sí, tú debiste haber ganado
—Sí, yo debí ganar —respondió Aurora a la voz, cerrando la sombrilla y poniéndose de pie. En su rostro apareció el símbolo de una mariposa morada
—Climatika, yo soy Le Papillon. Te doy el poder de vengarte, te convertirás en mi chica del clima. A cambio, tú me traerás los Miraculous. ¿Entonces, qué dices?
—¡Sí! —de su sombrilla surgió una nube de energía negra y púrpura y la cubrió por completo.
Cuando se disipó la nube, su apariencia cambió: su piel se volvió pálida, sus ojos de color púrpura grisáceo claro, y su cabello se volvió de dos tonos de púrpura claro, oscuro y blanco al igual que el flequillo. En su cara, tenía una pequeña máscara negra que le rodeaba los ojos y se reducía a sus mejillas como relámpagos.
Su vestido se volvió de color púrpura y dos piezas de color azul que formaban una curva en forma de campana alrededor de su cintura. Las mangas se convirtieron en guantes blancos con dos pernos iluminados por encima de los codos. Medias púrpuras y botas blancas pequeñas de tacón, dos de los rayos salían de las botas de alrededor de la parte exterior de sus piernas cerca de las rodillas. Su sombrilla se volvió de color púrpura oscuro cerrado que se desvanecía a un color púrpura más brillante en la punta y tenía un mango negro con una doble punta de lanza en la parte inferior.
—¡Ve, mi querida Climatika! —dijo Le Papillon—. ¡Muéstrale a todos como es realmente la chica del clima!
La puerta del elevador se abrió y Climatika salió de este. Buscó y encontró a Mireille Kakée; como venganza, la congeló en un témpano de hielo. Salió de la estación y voló por toda la ciudad, creando un gran caos y haciendo que el clima se volviera frío.
Desde su guarida, Le Papillon miraba con malicia todo lo que sucedía.
—Maravilloso —dijo el villano—. No tardará mucho antes de que Ladybug y Chat Noir vengan a enfrentar su destino —y rió malévolamente
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En Hogwarts, el día estaba tranquilo y soleado. Lily, Alex, Metstli y Severus se la pasaron bien paseando por los jardines, leyendo un momento en la biblioteca y conversando (además de admirar la asombrosa vista que ofrecía) en la torre más alta de Astronomía. Bajaron de la torre y se encaminaron al Gran Comedor para almorzar, pero en el camino vieron que varios alumnos cuchicheaban y otros se amontonaban alrededor de una radio.
A los cuatro les ganó la curiosidad y se acercaron a escuchar a la radio.
—... el clima se está volviendo cada vez más frío. La nueva supervillana, nombrándose a sí misma como Climatika, está creando una tormenta helada en la ciudad de Londres. Se cree que es una nueva víctima del villano Le Papillon, las autoridades muggles y los aurores hacen todo lo posible por controlar la situación...
Lily estaba emocionada, sabía que en cualquier momento Ladybug y Chat Noir aparecerían para salvar el día como esa primera vez en el Big Ben. Alex y Severus se tensaron, eran conscientes de que la tranquilidad no iba a durar mucho así que tenían que apresurarse; se alejaron con discreción de Lily y los demás, pero entonces se dieron cuenta de los movimientos del otro.
—¿Adónde vas? —preguntaron Alex y Severus a la vez—. ¡Yo pregunte primero! ¡No, yo primero!
—¡Hable uno a la vez! —exclamó Metstli fastidiada
—¿Adónde vas, Alex? —preguntó Severus
—Yo... Olvide que le prometí a Hagrid ayudarle con unos hipogrifos —mintió la latina—. ¿Y tú?
—Bueno... Yo también olvide que iba ayudarle a un profesor, es a Slughorn con algunas pociones —mintió el azabache
—Aclarado el asunto —dijeron los dos adolescentes a la vez—. ¡Nos vemos luego! —y se fueron por caminos diferentes
Ambos se metieron en aulas desocupadas, asegurándose de que nadie los siguiera y que el lugar estuviera vacío.
—¡Transformación! —exclamó Alex, dejando salir a su kwami—. ¡Tikki, motas! ¡Ha! —una luz rosa la cubrió, transformándola en Ladybug
—¡Transformación! —exclamó Severus, dejando salir a su kwami—. ¡Plaga, las garras! —una luz verde lo cubrió, transformándolo en Chat Noir
Como la primera vez, extendieron una mano al frente, sus Miraculous brillaron y frente a ellos apareció un portal circular rojo con motas negras (Ladybug) y un portal circular negro con la huella de un gato de color verde (Chat Noir). Atravesaron el portal y llegaron a Hyde Park, pero en cada extremo del lugar.
Chat Noir apareció cerca de Climatika, así que se le acercó a la villana (lanzaba rayos de hielo por medio de su sombrilla a diferentes direcciones). No supo por qué razón, pero le dieron ganas de fastidiar a la villana.
—Oye, Reina de Hielo —llamó Chat Noir a Climatika, quien al escucharlo volteó molesta. El héroe estaba trepado en uno de los postes de luz del parque y le sonreía con burla—. Tal vez no lo hayas notado, pero tu presencia provoca muchos escalofríos y gracias a eso no hay gatos por aquí. ¿Así que por qué no te metes con alguien de tu propia temperatura?
—¡Mi nombre no es Reina de Hielo! —reclamó la villana—. ¡Es Climatika!
—Escucha —dijo Char Noir bajándose del poste de luz deslizándose y jugando con su cola—. Hoy soy un felino más generoso que de costumbre. Así que cálmate y deja de aterrar ¿okay?
Como única respuesta, Climatika abrió su sombrilla lanzando una ráfaga de viento a Chat Noir y mandándolo (literalmente) a volar. El felino chocó contra varios autos y aterrizó en medio de la calle.
—Okay... Auch —se quejó Chat Noir todavía tendido en el suelo
Ladybug había escuchado el grito de alguien y vio una ráfaga de viento, la siguió y vio en el suelo a su compañero. Aterrizó cerca de él, rodó los ojos a la vez que sonreía con burla, y se acercó al gato para ayudarlo.
—¿No que los gatos siempre caen de pie? —preguntó con sarcasmo Ladybug, tendiéndole una mano a Chat Noir
Su compañero la aceptó y se puso de pie.
—Gracias, Mi Lady. Es un placer volver a verte —aprovechando que tenía la mano de Ladybug entre la suya, la besó, coqueteando.
En su forma civil era más cerrado y tímido, además de que no tenía experiencia con las chicas, pero al estar transformado y cerca de la catarina, de algún modo despertaba en él un espíritu travieso.
Ante el gesto de su compañero, Ladybug lo apartó, empujando su nariz con un dedo.
—¡Ah ah ah ah! No hay tiempo para tu gran encanto, Chat Noir —dijo Ladybug con las manos en su cintura—. Pero un "de nada" hubiera bastado
—Les informo que habrá cielo tormentoso con riesgo de relámpagos —apareció de repente Climatika—, que empezaran justo... ¡AHORA! —levantó su sombrilla al cielo y lanzó un rayo al cielo, volviéndolo gris y haciendo caer un rayo justo hacia Chat Noir.
Ladybug lo empujó, apartándolos a tiempo a los dos, pero al rodar, Chat Noir quedó sobre ella. Él le sonrió de manera coqueta; pero ella apartó su cara con la mano, haciendo que mirara en dirección a la villana. Se levantaron y el felino miró desafiante a Climatika.
—Te acabas de ganar una pelea de gatos —dijo Chat Noir y corrió hacia la villana
—¡Aguanta! —gritó Ladybug en español, pero el gato no la escuchó
—¡Hielo Negro! —gritó Climatika apuntando a la calle con su sombrilla, haciendo que se cubriera con una capa de hielo y Chat Noir resbalara en ella—. ¡Tornado! —cerró su sombrilla y lanzó una ráfaga de viento, haciendo que Ladybug y Chat Noir se resbalaran y salieran volando.
Ladybug se sujetó a un poste de luz con ayuda de su yoyo y atrapó justo a tiempo a Chat Noir por la cola.
—¡Te tengo! —gritó la catarina a su compañero
El viento se detuvo de golpe e hizo que ambos héroes cayeran en la acera.
—Auch... —dijo Ladybug levantando su cara del suelo.
—Creo que me rompí la espalda —dijo Chat Noir a causa de la posición en que cayó.
Cerca de allí, Climatika hacía volar los autos a su paso. Ladybug y Chat Noir se incorporaron y observaban desde lejos.
—Un gato negro puede aprovechar el viento de la ráfaga —saltó al ataque, pero su compañera se lo impidió agarrándolo por la cola
—¡Epa, gatito! Piensa antes de saltar y sacar las garras —lo soltó de la cola haciendo que perdiera un poco el equilibrio.
—¿Ya tienes un plan? —preguntó curioso, sobándose su cola
—Solo sígueme, chaton
Ladybug saltó hacia la pared de un edificio y corrió por ella. Chat Noir la siguió, imitando sus acciones. Cuando se acercaron, Climatika volteó. Ladybug y Chat Noir saltaron hacia ella para atacarla, usando sus armas.
—¿Otra vez ustedes? —preguntó molesta la villana.
Los repelió con una ráfaga de viento, junto con varios vehículos, mandándolos a volar a varias cuadras. Aterrizaron sin problemas, pero enseguida vieron varios autos caer y los esquivaron. De pronto vieron un autobús de dos pisos cayendo hacia ellos y a punto de aplastarlos.
—¿Tú le hiciste la parada al autobús? —preguntó Ladybug
—No —respondió Chat Noir
La heroína abrazó por el cuello a su compañero y usó su yoyo para cortar un hoyo en el transporte por el cual pasaron y no sufrieron daño. El yoyo dejó de girar y cayó en la cabeza del gato, quien se sobo la cabeza y la miró ceñudo.
—¡Perdón! —se disculpó Ladybug con una mano detrás de la cabeza—. Hay que seguirla, pronto
Ladybug se acercó a una de las ventanas, pero vio que no se podían abrir. Chat Noir al ver lo que hacía, uso su bastón para romper la ventana y con este salir del autobús.
—¿Soy yo o neta tiene una ira tormentosa? —preguntó bromeando Ladybug, corriendo por las calles
—Eso, o fallo en obtener su licencia de manejo —respondió Chat Noir—. ¿Y qué es neta?
Antes de que Ladybug le contestará, escucharon una voz.
—Hola espectadores —los héroes pasaron junto a una tienda de electrodomésticos y en los aparadores que daban a la calle había varias televisiones, en las cuales apareció la imagen de Climatika—. Este es el último pronóstico para las últimas semanas del verano —detrás de ella apareció un mapa meteorológico de Reino Unido—. Parece que Mamá Naturaleza cambio de planes —en el mapa apareció una gran imagen de un copo de nieve—. ¡El verano terminó oficialmente!
—¿En serio? Oh... —se quejó Chat Noir—. Pero yo quería llevar a Mi Lady a dar un paseo a la playa —miró a su compañera con una sonrisa y movió las cejas de manera coqueta
Ladybug puso los ojos en blanco ante eso.
—Ya entendí la indirecta, pero con el traje de gato basta, gracias —contestó la catarina—. Pero al menos ya sabemos dónde está. ¡Vamos!
Usaron sus armas para brincar de edificio en edificio hasta llegar a la estación de televisión. Llegaron al lobby y corrieron hacia los elevadores, pero entonces Chat Noir vio dos posters tamaño real y llamó a su compañera.
—¿Qué pasa? —preguntó Ladybug, regresando sobre sus pasos
—La chica de la sombrilla —señaló Chat Noir el poster de Aurora—. ¿Te parece familiar?
—¡La finalista del concurso "Chica del Clima"! —exclamó Ladybug comprendiendo la situación—. ¡El akuma debe de estar en su sombrilla!
Reanudaron su camino y llegaron al foro principal. Vieron en las pantallas junto a las puerta a Climatika; abrieron las puertas de una patada, pero grande fue su sorpresa lo que encontraron.
—¡No está, es solo una grabación! —exclamó Ladybug
Escucharon una risa cerca de ellos, miraron por todo el foro hasta que vieron a Climatika de pie en las puertas de la derecha. Lanzó un rayo a los reflectores y estos cayeron cerca de los héroes; a causa de eso se hizo un corto circuito y la luz se fue en todo el edificio.
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—Todo está saliendo de acuerdo al plan —dijo Le Papillon a Climatika—. Pronto los Miraculous serán míos. ¡Tráemelos, Climatika!
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Los portadores se pusieron de pie, Ladybug miraba a todos lados, pero la oscuridad era profunda y no podía ver nada. Chat Noir, al contrario, gracias a su visión nocturna, vio a Climatika reír y salir huyendo del lugar.
—¡Genial, Lady Glaciar está huyendo! —exclamó el felino. Busco a su compañera y la vio tropezar con una de las lámparas—. Uh ¿Acaso escuchó a una damisela en apuros?
—No todos tenemos visión nocturna, gracias —respondió la catarina molesta por el comentario. Su compañero la tomó de la mano y tiró de ella—. ¡Whoa!
—Tranquila, sujeta bien mi pata y confía en mí —y los dos corrieron detrás de la villana
Siguieron a Climatika por todo el pasillo, llegaron a las escaleras de emergencia y la vieron ir a los pisos superiores. Las luces seguían apagadas, por lo que Chat Noir seguía guiando a Ladybug.
—OK, ya entendí. Ya puedo ir sola...
—¡Agáchate!
La villana les había arrojado un extintor y casi le daba a la heroína de no ser porque el felino la apartó a tiempo.
—¿Sabes qué? Mejor le seguimos como estábamos —dijo Ladybug volviendo a tomar la mano de su compañero
Siguieron subiendo hasta que llegaron a la terraza del edificio y vieron flotando a Climatika cerca de las señales gigantes de la estación.
—¡Par de tontos! ¡Cayeron justo en mi trampa! ¡Ciclón!
Apuntó al cielo con su sombrilla y este se formó alrededor de la terraza.
—¡Llegó la hora! ¡Tráeme sus Miraculous! —exigió Le Papillon a Climatika
—¡Esto se acabó! —exclamó Climatika a los héroes—. ¡No podrán salir de esta!
—¿A sí? ¡Pues nosotros...! —Ladybug se dio cuenta que Chat Noir seguía agarrándole la mano—. Ejem...
El gato se dio cuenta de su acción. Rió nerviosamente y soltó a su compañera.
—¡... apenas comenzamos, Climatika! ¡Lucky Charm! —el objeto cayó en sus manos y lo miró confundida—. ¿Una toalla de mano? ¿Qué voy hacer con esto?
—Genial. Van a eliminarnos, pero estaremos secos —comentó con sarcasmo Chat Noir
—Tranquilo, cuida tus bigotes —respondió Ladybug atando la toalla a su antebrazo derecho
—¡Granizo! —exclamó Climatika apuntando al cielo con su sombrilla
Cayeron granizos del tamaño de pelotas de tenis, pero Chat Noir uso su bastón como escudo para protegerse a sí mismo y a Ladybug.
—¿Cual es tu plan para atrapar el akuma? —preguntó el felino—. A este paso se me van a acalambrar los brazos
La catarina miró a todos lados buscando qué hacer. Su visión le mostró unos ductos de ventilación, una grúa, la toalla y un cartel publicitario.
—¡La señal de la derecha! —señaló la heroína a su compañero—. ¡Derríbala!
—¡Con gusto! —respondió el héroe, guardando su bastón—. ¡Cataclysm! ¡Oye, Loquita Helada! ¿Es todo lo que tienes?
Chat Noir corrió hacia Climatika, quien enseguida lo atacó, pero él los evitaba con suma facilidad. Llegó a los cárteles, deslizándose, y usando su poder derribó el cartel indicado hacia la villana. Ella al darse cuenta, hizo un hoyo en él y Ladybug aprovechó su distracción para enredar con su yoyo el tobillo de la villana.
Ladybug corrió debajo de unas tuberías y se impulsó de la grúa saltando sobre una salida de aire. Abrió la toalla y la catarina se alzó en el aire, jalando a Climatika al piso. La grúa golpeó la sombrilla, haciendo que la soltara. Chat Noir la atrapó, y se la lanzó a Ladybug, quien lo rompió a la mitad y el akuma salió.
—Se acabó el Frente frió, pequeño akuma —dijo Ladybug en español abriendo su yoyo y lo hizo girar—. Je te libère du mal! —lanzó su yoyo y atrapó al bicho—. Catch! —abrió el yoyo y salió el akuma purificado—. Adiós mariposita. ¡Miraculous Ladybug! —exclamó lanzando al aire la toalla.
Está brillo y aparecieron miles de catarinas reparando el daño causado por la batalla, volviendo todo a la normalidad. Climatika volvió a ser Aurora.
—¿Qué...? ¿Qué estoy haciendo aquí? —se preguntó confundida Aurora, mirando a su alrededor.
—¡Ganamos! —exclamaron Ladybug y Chat Noir chocando los puños en señal de victoria.
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—Algún día, sus Miraculous serán míos —dijo Le Papillon, molesto por la derrota—. No importa cuantos villanos tenga que crear para enfrentarlos. ¡Al final yo venceré! —sentenció y la ventana de su guarida se cierra, sumiéndose en la oscuridad.
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Después de que Aurora estuviera a salvo, los héroes se alejaron de la estación. No querían toparse con los medios y las autoridades de ambos mundos. Se detuvieron en un edificio en cuanto vieron que estaban lo suficientemente lejos.
—Me alegra ver que esta vez nos fue mejor que las anteriores —comentó Ladybug
—Pues bien dicen que "de los errores se aprenden" —dijo Chat Noir con pose de sabio
Ladybug rodó los ojos a la vez que sonreía.
—Honestamente, no me esperaba que fueras del tipo comediante. Aunque a veces es bueno un poco de humor
Chat Noir sonrió ante el cumplido de la catarina. Aún no desaparecía la sorpresa de que ahora comenzaba a enamorarse de su compañera, pero a diferencia de Lily, con ella no ocultaría sus sentimientos e intentaría todo lo posible por conquistarla aunque (y odiaba admitirlo) tuviera que hacerlo "al estilo Merodeador".
—Me alegra que pienses de ese modo, Mi Lady —agradeció el gato con una sonrisa arrogante—. A propósito ¿te gustaría que fuéramos a pasear a la playa?
—No gracias. No tengo traje de baño, además de que según recuerdo, a los gatos no les gusta el agua
—Pues este incluso se metería a un mar lleno de tiburones por ti, Mi Lady —hizo una reverencia, digna de un caballero a la vez que le sonreía de manera coqueta
—¡Ay, de veras contigo! —la heroína se rió con ganas por la ocurrencia de su compañero—. Por cierto ¿por qué me dices "Mi Lady"?
—¿Acaso este felino no puede otorgarle un apodo cariñoso a la chica que le roba el alientos?
Ladybug se sorprendió con las palabras de Chat Noir. ¿En verdad ese gato se estaba confesando ante ella? Pero llevaban poco tiempo de conocerse, además de que no sabían quién se escondía detrás de la máscara. Entonces, se dio cuenta de la expresión del gato y le pareció familiar.
«Es la misma expresión que ponen James y Sirius cuando coquetean con una chica. ¿Acaso este gato es un Casanova en su vida civil?»
Este último pensamiento hizo enojar a la heroína. Odiaba a los chicos que jugaban con los sentimientos de las chicas.
—Sí, cómo no —dijo molesta Ladybug en español y los brazos cruzados—. ¿Y tu nieve de que la quieres?
—¿Qué? —preguntó confundido Chat Noir ya que él no hablaba el idioma
—Olvídalo. Si quieres, puedes decirme así, pero no intentes usar tus "encantos" conmigo. Como broma te lo acepto, pero si lo dices en serio, eso está mal. Apenas nos conocemos, y sin saber la identidad del otro podemos hacernos daño; así que bájale un poco ¿quiere?
Chat Noir estaba sorprendido. Era cierto todo lo que Ladybug le dijo, y él había actuado por impulso. Se calmaría y haría las cosa con calma.
—Tienes razón. —admitió el gato—. Así que... ¿Quieres ir a dar un paseo para empezar a conocernos mejor?
—Me encantaría, pero... —señaló al anillo de su compañero
Sonó su Miraculous y vio que solo le quedaba una luz de su huella. Los aretes de Ladybug también sonaron y tenían sólo un punto negro. Entristecido, Chat Noir se despidió de Ladybug y se fue del lugar. La catarina se fue en cuanto lo perdió de vista.
Activaron los portales y regresaron a las aulas de Hogwarts en donde se transformaron. Ladybug se destransformó y Tikki aterrizó en sus manos.
—Realmente aprendiste de tus errores —dijo la kwami feliz—. Mejoraste mucho
—Sí, y si voy a hacer el trabajo de una superheroína tengo que aprender de mis batallas pasadas para mejorar —dijo Alex animada—. Aunque no me esperaba que Chat Noir fuera un coqueto y bromista
Tikki se rió con el comentario.
Chat Noir se destransformó y Plaga cayó en sus manos.
—Vaya, vaya chico. Lo que no te atreves hacer siendo Severus te atreves como héroe —se burló el kwami
—Cállate —dijo Severus algo apenado—. Ya viste cómo es mi vida, así que te puedes hacer una buena idea de porque me cuesta expresar mis emociones
—Tranquilo, solo estaba bromeando. Aunque me pareció que ibas muy rápido con tu catarina
Severus se sonrojó y desvió la mirada. Ambos adolescentes salieron de las aulas y fueron a buscar al otro y a Lily. Ya era la hora de cenar, por lo que supusieron que se encontrarían en el Gran Comedor. Doblaron una esquina y se encontraron de frente.
—¡Alex!/¡Severus! ¿Qué haces aquí? ¿No se supone que ayudarías a Hagrid/Slughorn?
—¿Otra vez hablando al mismo tiempo?
Los dos voltearon y vieron a Metstli y junto a ella a Lily.
—¿Ustedes dos donde estaban? —preguntó Lily—. Los estuve buscando por todos lados, después de que se terminó la transmisión sobre lo sucedido en Londres con Climatika
—Eh...
—Uh...
Ninguno de los dos sabía qué decir o hacer para salir del problema.
—Oye ¿y qué dijeron en la radio? —preguntó rápido Alex
—Solo se quedó en que estaban peleando cerca de Hyde Park. A causa del mal clima que la villana ocasionó, se perdió la transmisión.
—Que mala suerte —dijo Severus con falsa tristeza
—Pero estoy segura de que aparecerá la noticia mañana en El Profeta ¡ya quiero saber qué pasó!
—Por ahora vamos a cenar ¿les parece? —sugirió la latina
Los tres asintieron y se fueron al Gran Comedor. Como Alex y Severus supusieron, todos en Hogwarts hablaban sobre los superhéroes y la pelea del mediodía; todos estaban intrigados por saber quiénes eran: ¿serían muggles? ¿Serían un mago y una bruja? Y de ser así ¿serían Sangre Pura, mestizos o Nacidos de muggles? ¿Serían estudiantes de Hogwarts? Miles de teorías se hacían en el castillo.
Los dos adolescentes reían por lo bajo por lo que escuchaban. Alimentaron con discreción a sus kwamis y comenzaron a cenar; al término de la cena la profesora McGonagall se acercó a la mesa de Gryffindor, precisamente a James y Sirius. Severus se atragantó con su jugo de calabaza a causa de la risa, había olvidado por completo que la profesora había regañado a los dos Merodeadores esa mañana y los había castigado para después de la cena.
Su amigo Regulus le dio unas palmadas en la espalda, a la vez que lo miraba extrañado por su actitud. Severus le contó lo sucedido en la mañana y cuando terminó, vio al menor de los Black riendo con ganas. Vieron a James y Sirius ponerse de pie a regañadientes y seguir a su Jefa de Casa; en cuanto los perdieron de vista, las dos serpientes se rieron y chocaron los puños.
En la mesa de Gryffindor, Alex, Lily y Metstli veían lo que pasaba a la vez que negaban con la cabeza; tal parecía que a Potter y a Black les encantaba meterse en problemas. Terminaron de cenar y se encaminaron a la salida del Gran Comedor, Severus y Regulus también terminaron y estaban por irse, pero se toparon con las chicas.
—Hola chicos —saludo Lily con la mano
—Hola —respondió Severus
—Evans, Jones —saludo Regulus algo frió
—¿Por qué esa actitud, Black? —preguntó Alex cruzándose de brazos y arqueando una ceja
El menor Black no respondió, solamente miró de reojo a la mesa de su casa. Alex hizo lo mismo, las serpientes miraban mal a Severus y Regulus solamente por hablar con ellas; la latina puso los ojos en blanco ante tanto racismo.
—Bueno, supongo que las dos irán de regreso a su Sala Común ¿cierto? —comentó Regulus
—Sí —respondió Lily
—Entonces nosotros también nos retiramos. Buenas noches —se despidió secamente y se llevó a Severus de ahí sujetándolo del brazo
El azabache solo alcanzo a mirar a sus amigas con una expresión de disculpa y se dejó llevar por su mejor amigo. Lily se puso triste, tal parecía que cada año se alejaba más de su mejor amigo. Alex también se entristeció, no le agrada el hecho de tener que alejarse de Severus por las rivalidades y prejuicios que había entre las casa, pero era algo que no se podía cambiar con facilidad.
Salieron del Gran Comedor y regresaron a su Sala Común, dijeron la contraseña y se fueron a sus dormitorios.
—A veces me da un poco de enviada el hecho de que tengas una habitación para ti sola —dijo Lily de subida a los dormitorios de las chicas
—¿A sí de fastidiosas son tus compañeras? —preguntó con burla Alex
—Solo un poco
Ambas primas rieron, se despidieron y cada una entró a su habitación. En cuanto Alex cerró la puerta, Tikki salió de su túnica y se sentó en la silla de su escritorio.
—Realmente esos prejuicios son muy fuertes —comentó la pequeña kwami—. Incluso hace que las amistades sean cada vez más difíciles
—Ni me lo digas —dijo Alex mientras se ponía la pijama—. Y tal parece que estos con el tiempo empeoran. Y eso me consta
—Lo sé, porque vienes del futuro. Será mejor que te vayas a dormir, mañana tienes clases y tuviste hoy una pelea, debes de reponer fuerzas
—Además de tener que soportar el cuchicheo sobre la noticia de la batalla de hoy
—¿Ya se van a dormir o no? —preguntó Metstli acostada en su canasta enojada, estaba intentando dormir
—Perdón —dijeron a la vez portadora y kwami
Alex terminó de alistarse y finalmente se fue a dormir, con Tikki en su almohada.
En las mazmorras, Severus igualmente se estaba alistando para irse a dormir ante la atenta mirada de su kwami.
—Sigo creyendo que eso de la pureza de sangre es una completa bobería —comentó Plaga mientras comía queso camembert que Severus había tomado del Gran Comedor—. Todos son humanos y tienen magia, así que ¿qué importa sus orígenes?
—Esto lleva mucho tiempo, lo puedes comprobar en los libros de historia tanto mágico como muggle —comentó Severus, metiéndose al baño
Plaga solamente rodó los ojos y siguió comiendo lo que quedaba de queso. Severus tenía su propio dormitorio, desde primero había solicitado una habitación para él solo y desde entonces dormía así. Ahora le alegraba más porque Plaga podría salir sin problemas, solamente cuando alguien fuera a ver a su portador tendría que esconderse.
El kwami terminó de comer y se fue a recostar en la cama de Severus, a un lado de su almohada. Severus salió y se fue a acostar.
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Hola a todos. Espero que estén disfrutando de la historia; solamente quería decirles que no solamente aparecerán los villanos de la serie Miraculous, las aventuras de Ladybug sino que también serán akumatizados algunos de los personajes de J.K. Rowling, así que espérenlo.
Saludos
