—¡Rayos! ¿Dónde está?
—¿Segura que lo guardaste en tu mochila?
—¡Claro que sí, Tikki! Sé que soy despistada, pero no es para tanto
Alex estaba en su habitación, estaba sacando las cosas que necesitaría para hacer la tarea, pero no encontraba su libro de «Historia de la Magia».
—¿No se te habrá caído en algún lado? —preguntó Xóchitl
Alex dejó su mochila y comenzó hacer memoria de su día, hasta que finalmente recordó algo que hizo que se pusiera pálida, gritó del susto y se arrojó a la cama.
—¿Ora que te pasa? —preguntó la loba confundida por el repentino cambio de actitud de su humana
—¡Se me debió de haber caído hace rato cuando luchábamos contra el akuma en Hogsmeade!
—¿¡Qué!? ¡No inventes!
—Tranquila Alex —dijo Tikki, acercándose a su portadora—. Salimos por un momento y vamos a buscarlo al pueblo. No le escribiste tu nombre ¿verdad?
—No, solo mis iniciales del nombre falso
—Entonces no habrá problema de que sepan de quien es si alguien vio que se le cayó a Ladybug
Las palabras de Tikki la calmaron. Se puso de pie y mal dio un paso hacia la puerta de su habitación cuando está se abrió de golpe y entró su prima.
—¡Alex! ¡No vas a creer lo que me sucedió en Hogsmeade!
—Hola Lily ¿qué pasó?
—Estaba caminando por el pueblo, obviamente sola porque tú y Sev quien sabe dónde estaban —Alex sonrió en señal de perdón—. ¡Y de repente pasaron arriba de mi Ladybug y Chat Noir!
—Wow, que genial
—Y esa no es la mejor parte
—¿No? ¿Entonces?
—Me cayó una pista con la cual estoy segura de que Ladybug tiene nuestra edad
Ante esas palabras, la latina sintió que se le paraba el corazón y se ponía pálida de golpe.
—¿Cómo...?
—¡Con esto! —Lily sacó de su túnica un libro y para horror de Alex era su libro de Historia de la Magia—. No tiene nombre, solo las iniciales «A.J.» Así que solo tengo que averiguar qué chicas tienen esas iniciales y así podré descubrir quién es la grandiosa Ladybug. Y tú, primita, están en esa lista
«A ver a qué hora me da el infarto, porque en estos momentos tengo taquicardia» pensó Alex preocupada
—Bueno, iré a comenzar mi investigación. ¡Nos vemos luego! —y cómo llegó a la habitación, se fue la pelirroja
En cuanto Alex se quedó sola, volvió a gritar y a tirarse boca abajo en la cama.
—¡Es el fin! ¡Lily descubrirá que soy Ladybug y querrá ayudarme a pelear contra los akumas y lo único que ganaremos es ponerla en peligro!
—Lo hecho, hecho está. No podemos cambiar lo que pasó —dijo Tikki acercándose a su portadora, posándose en la almohada junto a la cabeza de Alex—. Pero debemos seguir adelante. Lily no puede descubrir quién eres. ¡Debemos recuperarlo antes de que descubra que son tus iniciales!
—¿Pero cómo? —preguntó Alex, acostándose boca arriba—. Estoy empezando a creer que no estoy hecha para ser Ladybug
—Pero fuiste elegida, Alex —Tikki voló hacia Alex quedando de frente a ella—. Todo funcionara al final, créeme. Todos tenemos algo que aprender de nuestro pasado. Y lo descubrirás mañana en clase de Runas Antiguas
—¿Por qué en Runas?
—También les están enseñando acerca de los jeroglíficos, griego antiguo y otras clases de lenguas muertas que son de dónde crean nuevo hechizos ¿no?
—Sí ¿Y?
—Mañana empiezan a ver los jeroglíficos y hay algo ahí que te interesará.
Alex se incorporó sentándose en su cama y miró confundida a su kwami.
—¿Pero eso qué tiene que ver con mi libro de Historia de la Magia y Lily?
—Solo te diré que encontrarás algo sobre Ladybug
—¿Con los egipcios?
—Ya verás
—No veo cómo eso le va a interesar a Lily. ¡Lo único que le importa es Ladybug!
—Le interesará y a ti también. Lo prometo
—Ok... confió en ti, Tikki
=
—Para profundizar en el tema de los jeroglíficos, este fin de semana iremos al Museo Británico a una exhibición de Tutankamon.
La clase de Runas Antiguas se emocionó enseguida, no era común las excursiones en Hogwarts y ahora tener la oportunidad de estudiar fuera de los salones, y sobre todo fuera del castillo, sonaba divertido. Alex se sorprendió por eso y miró con disimulo a Tikki; al parecer si iban a conocer la historia egipcia.
El que no parecía muy feliz era Severus, se tensó en cuanto escuchó el nombre del museo y no era para menos: estuvo encerrado por unos minutos en una de las áreas del museo y casi arrestado por culpa de un akumatizado.
—Les daré el permiso para que lo envíen a sus padres o tutores y den la autorización para ir al museo. Eso sí, tendremos que ir vestidos como muggles e ir en sus transportes...
La profesora no terminó de dar las indicaciones porque algunos alumnos, en su mayoría Slytherins, comenzaron a protestar. La profesora calmó a los estudiantes y les dijo que era obligatorio que fueran ya formaría parte de su calificación, pero que sí los padres se negaban, les dejaría un trabajo con referencia al tema.
La campana sonó, dando la indicación del final de la clase. Les entregó a los alumnos el permiso y les advirtió a los chicos que se quejaron que dicho pergamino estaba encantado con hechizos de protección para que no lo destruyeran por "accidente" y si no le entregan la respuesta para el jueves se contactaría directamente con sus padres por Red Flu. Los alumnos gruñeron por lo bajo y tomaron a regañadientes los permisos.
—¡Esto es increíble! —dijo Lily emocionada a Alex y Severus. Los tres estaban en la lechucería para enviar los permisos a sus padres y tutores—. De verdad nunca imaginé que lograríamos hacer excursiones en Hogwarts
—Ni yo —concordó Severus, viendo a su lechuza alejarse—. Supongo que la profesora Babbling quiso probar algo nuevo
—Tal vez —dijo Alex
De pronto se escuchó un suspiro, las primas voltearon y vieron a Severus decaído.
—¿Sev? ¿Qué tienes? —preguntó Lily preocupada
—Es que creo que lo más seguro es que mi tío no me dé permiso de ir. —respondió Severus—. Ya vieron como estuvo de sobreprotector todo el verano y también cuando tengo que ir a esas estúpidas clases extras que se le ocurrió ponerme. Y sigo sin poder creer que Dumbledore y Slughorn lo permitieran
—Supongo que al ser ahora tu tutor legal, no podían hacer nada para oponerse —razonó Lily
—Tal vez —dijo Severus no muy convencido
—Bueno, faltan varios días para la excursión —intervino Alex—. Sé que no sirve, pero crucemos los dedos para que puedas ir
Severus se mostró confundió al principio, pero al final le sonrió a Alex.
—Gracias por intentar animarme
Alex se puso roja y se le trabó la lengua por los nervios. Lo único que iba a decir era de nada.
=
El día finalmente llegó. Los alumnos de Runas Antiguas que irían al Museo Británico a la exhibición egipcia estaban en el vestíbulo pasando ante Filch y su inspección, como cuando los alumnos iban a Hogsmeade.
Las primas estaban al final de la fila buscando con la mirada una larga y lacia melena negra y ojos negros como la noche.
—¿Lo ves, Alex? —preguntó la pelirroja preocupada
—Aún no, Lily —contestó la latina igual o más preocupada que su prima
En toda la semana habían estado al pendiente de Severus a la espera de la respuesta del Sr. Agreste y está no llegaba. Terminó el tiempo permitido por la profesora y el chico terminó explicándole su situación, por lo que al finalizar las clases fueron a hablar con Dumbledore y Slughorn. El azabache le dijo a las primas que les avisaría después, pero nunca lo hizo.
—A mí se me hace que no se atreve a decirles que su tío no lo dejó ir y por eso las está evitando —comentó Metstli rascándose la oreja con una de sus patas traseras
—¡Metstli! —exclamaron las primas
Alex iba a reprenderla, pero de pronto escucharon a Filch llamarlas. Miraron por última vez al pasillo que conducía a las mazmorras y con tristeza fueron a la salida. Ya iban a salir cuando se escucharon las pisadas de una persona corriendo, Alex volteó y una sonrisa asomó en su rostro al ver al chico de sus sueños acercarse a ellas.
—¡Severus!
Lily volteó al escuchar a su prima y también sonrió al ver a su mejor amigo llegar. Severus llegó junto a Alex y recargó las manos en sus rodillas tratando de recobrar el aliento.
—Perdón... por... llegar... tarde... —se disculpó Severus entrecortadamente por la falta de aire
—Fue difícil, pero al final logró convencer a su tío, joven Snape —dijo la profesora Babbling, recibiendo el permiso firmado
—No... tiene... idea...
—Bueno, ahora no se esfuerce mucho. Recupérese y alcáncennos en compañía de las señoritas Evans y Jones ¿de acuerdo?
Severus solo asintió. La profesora asintió también y se fue hacia uno de los trasladores que los llevaría cerca del Museo Británico. Solo le tomó a Severus unos minutos para recuperarse; en cuanto se sintió mejor, pasó la inspección de Filch y se reunió con las primas.
—Me alegra que pudieras venir, Sev —dijo Lily feliz—. ¿Pero cómo convenciste a tu tío para que te dejara ver?
—Eso deberías preguntárselo a Dumbledore —respondió Severus
—Parece que el director tiene un gran poder de convencimiento —comentó Alex
Severus y Lily asintieron en señal de acuerdo. Se acercaron a la profesora Babbling, quien tenía en sus manos un lápiz labial vacío, era el traslador.
—¿Y los demás, profesora? —preguntó Lily, mirando a su alrededor.
—Ya se fueron —contestó la profesora Babbling—. Aparecieron en diferentes puntos y les dije que esperen en la entrada del museo. Ustedes son los únicos que faltan
—Lo siento, profesora —se disculpó Severus
—No se preocupe, joven Snape. Ahora los tres toquen el traslador —la mujer les acercó el labial.
Los tres adolescentes pusieron un dedo sobre el objeto. Sintieron como si un gancho, justo debajo del ombligo, tirara de ellos hacia delante con una fuerza irresistible. Sus pies se habían despegado de la tierra. Iban todos a enorme velocidad en medio de un remolino de colores y de una ráfaga de viento que aullaba en sus oídos. Tenían el índice pegado al labial, como por atracción magnética. Y entonces tocaron tierra con los pies. Alex se tambaleó contra Severus y lo hizo caer.
—¡Perdón, Severus! —se disculpó enseguida la latina, ayudando al chico a ponerse de pie.
—Tranquila, no fue nada —aseguró Severus, aceptando su ayuda.
—Vámonos, jóvenes —indicó la profesora Babbling
Los tres adolescentes la siguieron. Aparecieron a dos calles del Museo Británico, caminaron en silencio hasta que finalmente llegaron al lugar y vieron a los demás alumnos cerca de la entrada viendo asombrados una réplica casi exacta de una pirámide egipcia solo que de menor tamaño. Finalmente se reunieron con sus compañeros y la profesora llamó la atención de los alumnos.
—Se irán en grupos de tres y recorrerán el museo —indicó la profesora Babbling—. Quiero que sean de dos o tres casas, no todos de las mismas —los alumnos se quejaron y la profesora los silencio para continuar—, quiero un ensayo de 30 cm sobre lo que vieron en el museo y los jeroglíficos que lograron descifrar junto con un dibujo de dichos jeroglíficos y artefactos que encontraron. Lo entregarán la próxima semana.
Los alumnos se acomodaron en los grupos indicados y entraron al museo. Alex, Lily y Severus se miraron con una sonrisa cómplice, Lily tomó del brazo a su prima y mejor amigo y entraron al museo.
Recorrieron el lugar, fascinados con sus exhibiciones, aunque Severus estaba algo incómodo todavía a causa de Copycat, pero se relajó un poco cuando pasaron por la Sala de Lectura. Los tres estuvieron un largo rato entre los estantes y pudieron haberse quedado en esa sección todo el tiempo del recorrido de no ser porque Tikki y Plaga le recordaron a sus portadores a que habían ido en primer lugar y a regañadientes salieron de ahí (sacando a Lily casi arrastras) y siguieron mirando.
El haber estado en la Sala de Lectura, le recordó a Lily el libro de «Historia de la Magia» que se le cayó a Ladybug y que llevaba en su mochila desde entonces y observó las iniciales «A.J.»
—Lily ¿por qué trajiste tu libro de «Historia de la Magia»? —preguntó Severus—. No sé si pueda ayudar mucho en nuestra tarea, además de que venimos por la clase de Runas no de Historia
—No es mi libro ¡es el que te digo que se le cayó a Ladybug! —Alex casi se ahogaba con su propia saliva al escuchar a Lily y se puso nerviosa—. ¿Lo pueden creer? Solo debo averiguar a quién le pertenece este libro ¡y bam! ¡Descubriré la verdadera identidad de Ladybug esta vez! —dijo la pelirroja abrazando el libro contra su pecho
—¿Realmente crees que podrás descubrir quién es Ladybug con un libro que cualquier estudiante de magia tiene? —preguntó Alex, tratando de sonar lo más casual posible
—Sí —contestó Lily segura—, porque, para empezar ¡Hogwarts es la única escuela de magia en todo el Reino Unido! —Alex deseaba golpearse la cabeza contra la pared al haber olvidado ese detalle—. Ahora, solo debo averiguar que chicas tienen las iniciales «A.J.» como te dije antes, además de que perdió su libro de «Historia de la Magia» la semana pasada. También para reducir a la población usaré una escala de edad entre los catorce y diecisiete años, por lo que serán solamente alumnas de cuarto a séptimo año...
—Vaya, realmente deseas descubrir quién es Ladybug ¿verdad, Lily? —comentó Severus, impresionado por el plan de su mejor amiga. Entonces recordó algo—. Por cierto, Alex, ayer no usaste tu libro de historia ¿verdad?
«¡Lo que me faltaba!» pensó tensa la latina
—¡Se me olvidó en mi habitación! —contestó rápido la castaña—. Ya saben lo despistada que puedo ser. Así que quedó descartada de la "investigación" —dijo eso último haciendo comillas con los dedos
Lily se rió por la reacción de su prima.
—Claro que te tachare de la lista, cuando lleves tu libro de historia a clase —contestó Lily y siguió su camino hacia la exhibición egipcia, seguida por Severus
Alex gruño por lo bajo. Tenía que recuperar su libro de algún modo. Los tres amigos estaban caminando a una distancia prudente entre los tres, dándole a Plaga una oportunidad de poder hablar con su portador, o más bien molestarlo.
—Lily sí que te alegro el día ¿eh?
—¿De qué hablas, Plaga?
—¿Qué no oíste que dijo que puede descubrir la identidad de Ladybug?
—Puf... la última vez que lo dijo, creyó que era Chloé y gracias a eso terminó siendo akumatizada. Además, puede ser que el libro ni sea de ella, tal vez lo tomó prestado o algo así, ya que dudo mucho que ambos estemos en Hogwarts y vayamos al mismo...
—Ajá... ¿pero y si resulta que es cierto? Aunque tú también tendrías que haberlo notado desde el principio—Eso último dejó pensativo al azabache. Cada día que pasaba, su amor por Ladybug crecía más y más, incluso llegando a ser más grande que el que una vez sintió por Lily—. De todos modos ¿para qué molestarte con las chicas cuando puedes disfrutar de un deliciosos camembert?
Severus rodó los ojos por el comentario, realmente Plaga era un barril sin fondo de quesos.
Finalmente llegaron a la exhibición egipcia, pero mal pasaron por la puerta un chico chocó contra Severus haciendo que sus papeles y un colgante que tenía en sus manos se cayera. El chico con desesperación recogió el colgante y lo examinó.
—No se rompió
—¿Hola? No hay problema de que me golpearas y sí, estoy bien, gracias —dijo con sarcasmo y molestia Severus
—Oh, lo siento —respondió el chico, dándose cuenta finalmente de los adolescentes. Recogió sus cosas y se acercó a ellos—. Oigan, ustedes están en Hogwarts ¿no? —Los tres adolescentes se sorprendieron por eso y antes de que pudieran decir algo, el chico continuó—, soy el hermano mayor de Alix. Jalil Kubdel. Entonces ¿también les interesa el antiguo Egipto? —los jóvenes tampoco pudieron contestar eso, por Jalil vio a su padre y corrió hacia.
—Que gentil —comentó Severus con su usual sarcasmo, cruzándose de brazos
—Bueno, dejando a ese chico extraño de lado... —dijo Lily y se volvió hacia su prima— ¿estas segura de que encontraremos algo relacionado con Ladybug?
—¿Eh? ¿De qué hablan? —preguntó Severus
—Alex me dijo que al parecer hay algo en esta exposición con respecto a Ladybug
Severus miró a la latina y vio que miraba por todo el lugar y de vez en cuando al interior de su mariconera.
—Es por aquí —indicó la castaña y caminó hacia un papiro colgado en la pared, seguida por Lily
Severus dejó que las primas se adelantaran y se volvió hacia su kwami.
—¿De verdad hay algo de Ladybug en el museo?
—No solo de ella
—¿Qué?
—Mira atentamente y lo sabrás —Plaga volvió a meterse a la camina sin darle otra respuesta
Severus bufo, odiaba cuando Plaga se ponía así con él. Llegó junto a las primas y se puso a observar el papiro también. Estuvieron mirando el papiro por unos minutos, ninguno de los portadores podía encontrar nada referente a Ladybug y Chat Noir y Lily comenzaba a desesperarse.
Pero de pronto fueron interrumpidos, y apartados descortésmente, de analizar el papiro por el mismo chico con quien se toparon y ahora acompañado de su padre. Escucharon que Jalil le explicaba a su padre lo que decían los jeroglíficos del papiro: el rey Tutankamón perdió a su princesa y el dios del sol, Ra, la hizo su diosa. En el papiro explicaba cómo Tutankamón quería recuperarla y creó un ritual para poder hacerlo junto con un hechizo.
—Él me recuerda a alguien con ideas completamente locas —comentó Alex y miró a Lily.
Severus se rió y Lily puso los ojos en blanco.
—Ya sé que no me crees cuando te digo que Ladybug es una estudiante de nuestra edad. Pero ya verás, Alex, te probaré que te equivocas
Siguieron escudando la conversación del hermano y el padre de Alix, la cual terminó en discusión porque Jalil quería demostrar que el hechizo y el ritual de Tutankamón eran reales, haciendo que su padre lo reprendiera y que dejara esas "fantasías". Vieron al Sr. Kubdel irse y a Jalil cabizbajo yéndose en dirección contraria, supusieron que a la salida.
—Por eso siempre hay que tener los pies en la tierra —comentó Severus—. Aún si esto del papiro resulta ser genuino, ninguna magia puede revivir a los muertos
—En eso tienes razón, Sev —secundó Lily—. Aunque tampoco está mal soñar
—Pero ni en exceso
—Eso no lo discuto
Y ambos volvieron su atención al papiro. Alex miró sobre su hombro por donde Jalil se fue y con un suspiro triste regreso con sus amigos, pero brincó de un susto al ver que Lily sacaba otra vez el libro de «Historia de la Magia».
—¡Deja eso! —exclamó Alex, volviendo a guardar el libro. Lily y Severus la miraron sorprendidos por su reacción—. Eh... ¡Voy a mostrarles el secreto que descubrí sobre Ladybug!
—Ya era hora —dijo Lily—. Espero que sea algo bueno
=MLBCNMLBCNMLBCNMLBCNMLBCNMLBCNMLBCNMLBCNMLBCNMLBCN=
Mientras todos estudiaban en el museo, la ventana de la guarida de Le Papillon se abría al sentir emociones negativas.
—No es nada erróneo vivir en un mundo imaginario —dijo Le Papillon—. En especial cuando puedo volver esos sueños realidad —Extendió una mano y una mariposa blanca se posó en está. La cubrió con la otra haciendo que absorbiera energía negativa y al abrir su mano la mariposa se volvió negra y voló de su mano—. Vuela, akuma maligno y transforma a ese joven —la mariposa salió de la guarida.
Jalil estaba por llegar a la pirámide cuando llegó el akuma y se fundió en su colgante egipcio. Levantó la cabeza y en su rostro apareció el símbolo de una mariposa morada.
—Faraón, yo soy Le Papillon. Gracias a mi tendrás el mismo poder que los dioses antiguos. Pero tendrás que hacerme un favor a cambio de este regalo
—Mi preciosa Nefertiti pronto volverá a la vida —contestó Jalil y fue cubierto por una energía negra y morada.
—Ugh... esto me está lastimando los ojos ¿sabes? —dijo Lily a Alex mientras se tallaba los ojos.
Severus dejó escapar un bostezo, él tampoco había encontrado nada todavía y empezaba a aburrirse.
—Oigan, será mejor dejar esto y empezar hacer el trabajo que nos asignaron —sugirió el chico
—Creo que tienes razón —secundo la pelirroja
—Solo miren de cerca —dijo Alex—. Está en algún lugar por aquí
—Alex, ya deberías rendirte con... ¿¡qué rayos!? —exclamó Severus viendo hacia la entrada de la sección egipcia
Las primas voltearon y gritaron sorprendidas y no era para menos: había aparecido un nuevo supervillano de Le Papillon. Era de gran tamaño, sus ojos eran azules brillantes y su piel era negra, como las antiguas estatuas de los faraones. Usaba bandas doradas en sus muñecas, tobillos y bíceps, un máscara dorada (parecida a la máscara funeraria de Tutankamón) con un nemes, una barba falsa y una cobra en la parte superior, una shenti dorada (una pieza de ropa parecida a una falda) y dos collares. El primer collar tenía tres líneas de abalorios (alternando celeste y blanco) conectado por piezas doradas. El segundo collar era su viejo colgante de escarabajo plano, celeste y con alas y un disco con forma de sol sobre su cabeza.
Las personas que estaban viendo la exhibición también gritaron al verlo y comenzaron a correr por todos lados en busca de la salida. El villano miró a los civiles.
—¡Thot, dame tiempo! —exclamó Faraón.
Su cara brillo y tomó la forma de un babuino. De sus manos aparecieron esferas doradas y las arrojó hacia las personas, quienes al quedar atrapadas se movían lento. Las burbujas se expandieron por el lugar. Los tres adolescentes lograron esquivarlos, pero al hacerlo se separaron; Alex y Severus aprovecharon esta oportunidad para encontrar un lugar en donde transformarse.
—Hay que detenerlo —dijo Alex a Tikki en cuanto la kwami salió de su mariconera—. ¡Tikki, motas! ¡Ha! —y se transformó en Ladybug
—Whoa, me encantan los cambios de cara —comentó Plaga a Severus en cuando salió de la camisa de su portador—. Esa te vendría bien
—Tenemos que hacer algo —dijo Severus—. ¡Plaga, las garras! —y se transformó en Chat Noir
Faraón tomó el papiro que estaba colgado en la pared y un cetro de serpiente con rayas turquesa y doradas cerca de donde estaba. Estaba por irse cuando apareció en su camino Ladybug.
—¿Sabías que a eso le llamamos robar? —preguntó con una sonrisa burlona la heroína
—No estoy robando nada —contestó Faraón—. Solo estoy recuperando lo que es legítimamente mío
—Sería el caso si fueras el Faraón real. ¡Pero no lo eres!
—¡Ladybug llegó a la acción! —dijo Lily para sí misma desde su escondite—. ¡Si esto es un sueño, no me despierten! —Ladybug la escuchó, la vio y con un gesto de la mano le indico que se fuera, pero la pelirroja no lo capto—. ¡Ladybug me saludó! ¡A mí! ¡No lo puedo creer!
La catarina decidió ignorarla y concentrarse en Faraón, pero no contaba con que su oponente fuera fuerte y con solo tomarla del yoyo y hacerla girar la lanzó al otro lado de la sala.
—¡Sejmet, dame tu fuerza! —exclamó Faraón. Su cabeza se transformó en una de león
Caminó hacia Ladybug con la intención de acabar con ella de un solo golpe.
—¡Oye! ¡Mejor que esta sea una pelea de gatos! ¿Te parece?
Faraón volteó y vio a Chat Noir con una sonrisa burlona y con su bastón al hombro. El héroe saltó y extendió su arma con la intención de atacar a su oponente, pero Faraón lo tomó del rostro y lo lanzó hacia un sarcófago abierto.
—¡Quieto, felino! —gritó Faraón y se alejó de los héroes
Ladybug corrió hacia el sarcófago y trató de abrirlo para sacar a su compañero.
Lily seguía viendo todo desde su escondite con emoción, pero de pronto sintió que había alguien detrás de ella. Volteó lentamente y sintió su corazón detenerse por un milisegundo al ver al supervillano.
—Eh... hola
—Esa cara... —Faraón se hincó frente a la pelirroja y la sujetó de la barbilla—. El destino te puso en mi camino, ven conmigo —tomó a Lily sin problema y la cargó sobre su hombro derecho y fue hacia la salida
—¡Oye, quítame las manos de encima, gran zoquete! —exclamó Lily, pataleando y golpeándolo para que la soltara—. ¡Puedo caminar sola!
Ladybug finalmente pudo abrir el sarcófago y sacar a Chat Noir de ahí. Miraron hacia la salida y vieron a Faraón llevarse a ¿¡Lily!? La pelirroja solamente les sonrío y saludo con la mano.
—¿Es neta?/¡No puede ser! —dijeron al mismo tiempo Ladybug y Chat Noir a la vez que se golpeaban la cara con la mano
Ambos se pusieron de pie y sacaron sus armas.
—¡Déjala ir, ahora! —ordenó Ladybug
—Usando una persona inocente como escudo ¡solo eres un cobarde, Faraón! —exclamó Chat Noir
—Yo soy más poderoso que ustedes dos —dijo el villano
Vio un botón rojo junto a la entrada de la sala. Lo presionó con su puño y se escuchó una alarma y enseguida de esta se cerró la sesión con unos barrotes.
«¡No otra vez!» pensó molesto Chat Noir
Él y Ladybug corriendo hacia los barrotes y vieron al villano alejarse con Lily,
—¡No se preocupen, estaré bien! —gritó Lily a los héroes para intentar calmarlos
—Bueno, hay que admitir que es valiente esa chica, Lily —comentó Ladybug
—Si con "valiente" te refieres a temeraria, imprudente y osada, entonces sí —respondió Chat Noir. Ladybug lo miró con una ceja arqueada, ya que le dio la impresión de que la conocía muy bien. El gato se puso nervioso y pasó su mano por su cuello—. Bueno... ¡esa es la impresión que me dio!
—Ok... Será mejor darnos prisa, sácanos de aquí, Chat Noir
—Entendido. ¡Cataclysm! —pasó su poder por los barrotes y éstos se oxidaron. Los héroes los golpearon y cayeron haciendo que pudieran salir—. ¿Cómo vamos a encontrarlos?
Ladybug miró a todos lados, tratando de tener una idea. Entonces vio una cámara de seguridad que apuntaba al lado contrario de ellos y tuvo una idea. Corrió hacia esta, seguida por Chat Noir. Tomó su yoyo y presionó la mota de en medio haciendo que esta se abriera y saliera un cable con entrada redonda que podía conectar a la cámara.
—Acércate con tu bastón a esa cámara y conecta esto es un hoyito donde veas que encaje —indicó la catarina su compañero felino
A pesar de ser mestizo, Chat Noir no conocía los artefactos muggles, pero siguió las indicaciones de su Lady. Cuando el gato se paró junto a ella, Ladybug abrió su yoyo como su fuera una mini computadora portátil y tecleó en esta.
—¿Qué haces? —preguntó Chat Noir verdaderamente curioso con lo que hacía su compañera
—Intentó enlazarme con las demás cámaras de seguridad. El lugar es muy grande como para que Faraón pueda irse tan rápido, lo más que podría pasar es que apenas lleguen a la salida o vayan para allá, así que usaré esto para comprobarlo. —contestó la heroína sin dejar de hacer lo suyo
—Que lista, Mi lady
Como respuesta, Ladybug le guiñó el ojo y siguió buscando. Finalmente se enlazó con las cámaras externas y, como había sospechado, Faraón y Lily apenas salieron del Museo Británico, pero no fueron a las rejas, sino que Faraón se detuvo cerca de la pirámide de la exhibición.
—Ahí están, ahora vamos. —dijo Ladybug, dando un tirón del cable para desconectarse de la cámara y este regreso a su yoyo sin problema
De pronto se escuchó un pitido y los dos bajaron la mirada. El anillo de Chat Noir solo tenía tres luces.
—Adelántate —dijo Chat Noir—. Iré detrás de ti tan pronto como mi Miraculous se vuelva a recargar
—Deprisa, solo los dos podremos derrotarlo —dijo Ladybug
Se despidieron con un asentimiento de cabeza y cada quien se fue por su lado.
=
Faraón finalmente salió del edificio y se acercó a la pirámide. Sabía que no era real, pero para su cometido le serviría. Bajó a Lily sin cuidado y le dio la espalda a la chica.
—Vamos a la fase dos. ¡Anubis, despierta a mis momias! —su cabeza brillo y se transformó en un jacal. De sus ojos lanzó rayos dorados hacia los visitantes y los transformaba en momias. Lily veía con horror lo que pasaba y más porque esos rayos alcanzaron a darle a alguno de sus compañeros de clase—. ¡Pronto estaremos junto otra vez, mi Nefertiti! ¡Mi gran amor perdido!
Lily no podía hacer nada por ayudar... a menor que le sonsacara información al villano, descubriendo cuál era su plan y después decirle a Ladybug y Chat Noir.
—Uh... disculpe, Faraón, pero... ¿qué planea hacer exactamente?
—Voy a ejecutar el sagrado ritual para traer a Nefertiti de vuelta a la vida.
—Ah, uh... ya veo. Habla del ritual que se muestra en el papiro ¿verdad?
—En efecto, las cien momias y la ofrenda
—¿La ofrenda? ¿Qué ofrenda?
—Para que Ra, el dios del sol, acepte devolverme a mi querida princesa, debo darle algo a cambio —Faraón miró a Lily—, un alma pura
—Vaya, eso es difícil de encontrar
—Pero ya la encontré. —tomó a Lily de la barbilla con delicadeza—. Tú te pareces mucho a ella —hizo que la pelirroja miraba el papiro y vieron la imagen de una chica que si se parecía un poco a Lily
—¿Yo... qué? —tartamudeo Lily a la vez que se ponía pálida
Ladybug ya estaba cerca de la entrada principal del museo, miró por todos lados tratando de encontrar una ventana por la cual mirar al exterior, pero no vio nada. En su descuido, se tropezó y cayó en una burbuja de tiempo.
—¿¡En serio!? ¡Agh! ¡De verdad debo fijarme por donde camino! —golpeó la burbuja con la intención de romperla, pero esta no cedía—. ¡Tengo que salir de esta cosa! —golpeaba, pero la burbuja no se rompía—. Ni modo, a moverme como si fuera un hámster en su rueda —se acomodó mejor en la burbuja y comenzó a correr... aunque iba más lento que una tortuga.
=
Severus miraba la Piedra de Rosetta mientras esperaba a que Plaga terminara de comer su camembert.
—¿De verdad crees que funcionen esos disparates sobre el sol, rituales sagrados, momias? —preguntó Plaga mientras comía. Soltó un eructo y siguió comiendo
—¡Oye! tú de verdad no respetas nada —dijo Severus—. Bien ¿tienes suficiente energía ahora?
—Que malo, no me dejas degustar mi queso —se quejó Plaga, comiéndose de un bocado el queso que le faltaba
Severus rodó los ojos.
—¡Plaga, las garras! —y volvió a transformarse
Corrió hacia la entrada principal y vio que en lobby había burbujas del tiempo. Las esquivo sin problema y vio que una se movía directo a la salida, se acercó más y vio que era Ladybug atrapada en una de esas. Sacó su bastón y con este reventó la burbuja, liberando a su compañera y atrapándola de frente a tiempo para que no cayera al suelo.
—Gracias por esperarme tranquilamente —agradeció el gato a la catarina
—Fue un placer —contestó Ladybug, siguiéndole el juego y corriendo hacia la salida—. ¡Necesitamos encontrar el akuma y liberarlo antes de que Faraón sacrifique a esa chica, Lily!
—¿Cómo sabes que la va a sacrificar? —preguntó preocupado Chat Noir
—El papiro que Faraón se llevó es de un antiguo ritual que se cree que podría devolver a la vida a Nefertiti y como se llevó a esa chica pelirroja, lo más probable es que la sacrifique para intercambiar las almas o algo así
—¡Entonces démonos prisa!
Finalmente salieron y se sorprendieron de ver momias en la entrada y alrededor de la pirámide de la exhibición. Se ocultaron detrás de los pilares de la entrada, que representaba el Partenón griego y se movieron con cautela para que no los vieran.
—Vaya, los griegos protegiéndonos de los egipcios, que curioso —comentó Chat Noir
Ladybug solo puso los ojos en blanco. Subieron al techo para tener una mejor vista y finalmente vieron a Faraón y Lily. El villano estaba comenzando con el ritual y la pelirroja usaba sus fuerzas para liberarse del agarre de su captor, pero le era imposible. Miró de reojo el papiro y vio una imagen que le llamó la atención: Era una mujer con una túnica moteada y con un objeto redondo que hacía girar con la ayuda de una cuerda.
—¡Espere! —dijo Lily a Faraón—. ¿Quién es la diosa con motas negras dibujada en su papiro?
Lily señaló la imagen y Faraón la miró.
—La diosa catarina, mi enemiga jurada —contestó Faraón—. Ese pequeño bicho logró evitar que completara el ritual hace cinco mil años. Pero esta vez, no podrá detener el regreso de Nefertiti.
—¿¡La diosa catarina!? —repitió sorprendida Lily—. ¿¡Como Ladybug, pero hace cinco mil años!?
—¿¡QUÉ...!? —gritaron a la vez Ladybug y Chat Noir, se cubrieron las bocas mutuamente para que Faraón no los encontrara
Entonces la heroína recordó algo que Tikki le dijo, quitó la mano de Chat Noir de su boca y su compañero la miró fijamente como si la inspeccionara sin que ella lo notara.
—«Todos tenemos algo que aprender de nuestro pasado» Vaya, sí que tenía razón con eso
—No te preocupes, bugaboo, apenas te ves de tres mil años —comentó Chat Noir
—Pero ahora ya sabes porque soy más inteligente y experimentada que tú —contestó Ladybug con un toque arrogante
Chat Noir frunció el ceño a la vez de que hacía un puchero.
—Ha ha, que graciosa
De repente se escucharon unos cánticos. Los dos héroes miraron y vieron que eran las momias mientras Faraón tomaba en sus manos el cetro. El ritual había comenzado, tres momias tomaron a Lily y la llevaron hacia la pirámide.
—¡Ladybug! ¡Chat Noir! —gritó Lily a la vez que forcejeaba contra sus captores
Ambos héroes volvieron a ocultarse para trazar un plan.
—¡Debemos salvarla rápido antes de que complete el ritual, de lo contrario Lily estará perdida para siempre! —dijo Ladybug
—¿Pero qué podemos hacer? —preguntó Chat Noir
Entonces Ladybug se puso de pie.
—Detén a las momias mientras me encargo de Faraón —ordenó la catarina y ya iba a pelear, pero el gato la retuvo del antebrazo
—Espera, ¿por qué es mi trabajo enfrentarme a esos locos furiosos mientras que te escabulles por detrás?
Ladybug se soltó de su agarre y lo encaró cruzada de brazos
—Porque soy la única que puede capturar su akuma. Y porque tú eres el más valiente de los dos —le guiño un ojo a su compañero. Tomó su yoyo y fue hacer su parte
—Ajá... —dijo Chat Noir no muy convencido con las palabras de su compañera—. Sé que realmente no lo crees, pero actuaré como que sí. Tomó su bastón y fue a encarar a las momias
Lily estaba a unos metros del a pirámide, asustada por lo que estaba por sucederle.
—¡Hey, bolas de venda! —las momias miraron hacia dónde provenía la voz—. ¿Quieren jugar al gato y al ratón conmigo?
—¡Chat Noir! —exclamó aliviada Lily de ver al héroe sobre un poste de luz
Faraón miró hacia donde lo hacían sus momias y vio al héroe felino.
—¿¡Otra vez tú!? —exclamó molesto el villano—. Pero claro, la diosa catarina no puede hacer nada sin su sirviente, el dios gato negro
—No soy su sirviente, soy su compañero. Y al parecer estas muy feliz de verme
—¡Atrápenlo!
El felino saltó de poste en poste y vio que las momias no eran muy rápidas.
—Que lentos son. ¿Si saben que el punto del juego es tocar a la persona, verdad?
Siguió saltando de poste a poste, alejando a las momias; no obstante, Faraón se dio cuenta de que era una trampa, justo cuando Ladybug rescató a Lily de las momias que la llevaban a la pirámide. Ambas aterrizaron en el techo del museo.
—¡Eso fue increíble! —dijo Lily emocionada—. ¡Gracias por salvarme la vida!!
—Eh... de nada —respondió la heroína—. Pero aún no termina, al menos no hasta que...
—Hasta que Ladybug destruya el colgante donde está el akuma y traiga de vuelta el orden a la ciudad—completó la pelirroja—. No solo en clase pongo atención
—¡El colgante, claro! Gracias
—¡Horus, dame tus alas!
Ladybug escuchó al Faraón invocando su poder y en cuanto dio la vuelta el villano la embistió haciendo que cayera del edificio, pero la heroína logró amortiguar la caída con su yoyo. En cuanto se incorporó vio que Faraón había capturado otra vez a Lily.
—¡No ganarás esta vez, diosa catarina!
—¡Auxilio, Ladybug!
—¡Aplasten a ese insecto! —ordenó a sus momias y voló con su ofrenda hacia la punta de la pirámide
Las momias rodearon a la catarina mientras Faraón arrojaba a Lily hacia la punta de la pirámide, donde salía un halo de luz y la elevaba en el cielo hacia el círculo de oscuridad. Ladybug se quitó a las momias de encima y fue a auxiliar a Chat Noir, quien otro poco era aplastado por un auto. Encerraron a las momias en dos autobuses y corrieron hacia la pirámide a salvar a Lily.
—¡Ustedes dos no evitarán que traiga de regreso a Nefertiti a la vida, he esperado mucho tiempo! —gritó el villano. Invocó el poder de Anubis y disparó a los héroes.
Ambos los esquivaban. Ladybug ató con su yoyo a Faraón mientras que Chat Noir trepaba la pirámide para rescatar a la pelirroja. Faraón invocó el poder de Horus y emprendió el vuelo, llevándose con él a la Catarina. El felino escuchó ruido detrás de él. Volteó y vio al villano y su compañera volar hacia él. Logró hacerse a un lado, pero al hacerlo, resbaló y volvió a tierra.
Ladybug recogió su yoyo y se acercó a Faraón. Aterrizó en su espalda y por detrás rompió el lazo de cuero que sujetaba el colgante y este cayó al suelo a la vez que la catarina se bajaba de su "paseo aéreo".
—¡Chat Noir, el colgante de escarabajo! ¡Adentro está el akuma! —avisó Ladybug a la vez que giraba su yoyo como hélice para aminorar la caída.
Los dos corrieron por el colgante, pero el villano se interpuso en su camino y con la fuerza de Sejmet los arrojó lejos, hacia las momias que salieron de su jaula improvisada y los acorralaron. Faraón recogió el colgante y fue hacia la pirámide para continuar con el ritual.
—¿Y ahora qué? —preguntó Chat Noir
—¡Lucky Charm! —Ladybug invocó su poder y este le dio...—. ¿Un disfraz de Ladybug?
—¿Esa es nuestra última esperanza?
La catarina miró el disfraz y su visión destacó los aretes, haciendo que tuviera una idea.
—La verdad, sí. Sígueme la corriente —indicó a Chat Noir y después le habló a Faraón—. ¡Esa ofrenda no es digna para Nefertiti!
Al escuchar eso, Lily pasó del miedo a la indignación.
—Oye, gracias
—¡Muy tarde, diosa catarina, el ritual ha comenzado! —contestó el villano sin ver a la heroína
—¡Libera a Lily y sacrifícame en su lugar! —propuso Ladybug—. Es una buena venganza, ¿no? Cinco mil años tarde. ¡Además soy la única que ha mantenido a Nefertiti alejada de ti durante todos estos años!
—¿Que rayos haces, Ladybug? —preguntó preocupado Chat Noir
—Confía en mí, chaton
Faraón analizo las palabras de la catarina hasta que finalmente se volvió hacia ella.
—Es cierto que serías una preciosa ofrenda que esta mera mortal. Está bien, acepto
Ladybug sonrió al ver que su plan funcionaba.
—En cuanto libere a Lily ve por ella —susurró la catarina a su compañero felino
—Ten cuidado, Mi Lady
Ladybug se acercó a Faraón, quien la tomó de la cintura y activando el poder de Horus volaron hacia donde estaba la pelirroja. El villano apartó a Lily del camino sin cuidado, a lo que Chat Noir reaccionó y corrió hacia ella. Uso su bastón para impulsarse y llegó a tiempo a la punta para atrapar a su mejor amiga y los dos se deslizaron por la pirámide hasta tocar tierra.
—¿Estás bien?
—Sí, ¿pero quienes se creen? ¡Yo puedo ser una ofrenda absolutamente excelente!
Chat Noir gruñó por lo bajo por el comentario y se golpeó la frente con la mano. Mientras tanto, Ladybug era colocada en el halo de luz donde antes estaba Lily y Faraón le exigió su Miraculous.
—Tú ganas, Faraón. —dijo Ladybug tocando sus aretes y colocándolos en una mano
Faraón extendió la mano para tomarlos, pero cuando Ladybug abrió la mano no había nada y tomó rápidamente el colgante del villano.
—¿¡Qué!?
—¿Quieres mi Miraculous? ¡Pues ve por ellos! —y lanzó los aretes
El villano voló tras ellos y los atrapó estrellándose contra el suelo. Abrió la mano para mirar su tesoro pero vio que estos brillaban y ¿sonaban?
—Estos no son —miró a la catarina—. ¡Me engañaste!
—Upsie
Ladybug rompió el colgante y se liberó el akuma. El halo de luz desapareció y ella se liberó. Bajó de la pirámide, aterrizando junto a Chat Noir y Lily, que seguían sentados en el suelo junto a la pirámide, y tomó su yoyo.
—De vuelta a tu sarcófago, pequeño akuma —dijo Ladybug, abriendo su yoyo y haciéndolo girar—. Je te libère du mal! —lanzó su yoyo y atrapó al bicho—. Catch! —abrió el yoyo y salió el akuma purificado—. Adiós mariposita. ¡Miraculous Ladybug! —exclamó lanzando al aire el disfraz de Ladybug.
Esté brillo y aparecieron miles de catarinas desapareciendo el círculo oscuro, devolviendo a las personas momificadas a la normalidad y reparando los daños en el museo y Faraón volvió a ser Jalil.
—¿Estas bien, Lily? —preguntó Ladybug, tendiendo su mano ofreciéndole ayuda a la pelirroja
Lily la aceptó y se puso de pie, al igual que Chat Noir.
—Sí, gracias a ustedes. Pero, quiero preguntarte algo ¿Cuántos años tienes, de verdad?
—Uh... soy muy mayor como para ser estudiante de Hogwarts, es lo más que te puedo decir —tomó su yoyo lista para irse
—¿Y yo? ¿No quieres saber cuántos años tengo? —preguntó coquetamente Chat Noir
—Un Segundo, creo que puedo verlo por mí misma —contestó Lily
Chat Noir no escucho su respuesta porque alguien tiró de una de sus orejas de gato y lo alejó de la pelirroja.
—Nos vemos, Lily —se despidió Ladybug, llevándose de la oreja a su compañero—. Bicho y gato fuera —soltó a Chat Noir de la oreja y lo sujetó de la cintura, tomó su yoyo y con ayuda de este los dos se fueron.
Lily se quedó confundida por la actitud de esos dos, se encogió de hombros y regresó al museo a buscar a su prima y mejor amigo. Llegó a la sala egipcia y vio a Alex y Severus correr hacia ella.
—¿Dónde estuvieron ustedes dos? —preguntó Lily a sus amigos
—¡No me lo vas a creer, me momificaron! —respondió Alex
—¡A mí también! —secundo Severus
—Espero que no fueran de esas que querían cambiarme por Nefertiti, que miedo
—¿Qué? ¿Casi te sacrifican? —preguntaron "sorprendidos" Alex y Severus
—Aunque no ser por ti, Alex, nunca hubiera descubierto que Ladybug y Chat Noir tienen cinco mil años de edad
—Bueno, me alegra oír eso —contestó Alex
Los tres adolescentes recogieron sus mochilas y caminaron a reunirse con los demás, ya que el tiempo de estar en el museo estaba por terminar.
—Oigan, hay algo que todavía no entiendo —comentó Lily
—¿Qué cosa? —preguntó Severus
—¿Que hacía Ladybug con un libro de «Historia de la Magia»?
—Uh... ella... seguramente quería aprender las novedades de los últimos cincuenta siglos —contestó Alex—. Es como en esa historieta muggle, Capitán América. Estuvo congelado desde la Segunda Guerra Mundial y cuando lo encontraron estaba totalmente desorientado por el gran salto de tiempo
—No puede ser —comentó impresionado Severus—, aunque no es posible que una persona sobreviva tanto en el hielo
—Es historieta, todo puede pasar —dijo Alex—. Aunque quién sabe cuál es la situación de Ladybug
—Mh... creo que tienes razón, Alex —dijo Lily metiendo la mano en su mochila—. No es fácil estar al día, sobretodo todo siendo... —se interrumpió y se detuvo, llamando la atención de sus amigos
—¿Ahora qué pasó, Lily? —preguntó Severus
—¡El libro de Ladybug desapareció! —exclamó Lily buscando en lo más fondo en su mochila sin éxito
Severus se acercó y le ayudó a buscarlo, pero nada. Regresaron a la sala egipcia y nada. El azabache no lo dijo, pero estaba seguro de que su Lady descubrió que Lily encontró su libro y cuando se fueron entró cautelosamente al museo y lo recuperó.
Alex trataba de contener la risa. Después de separarse de Chat Noir, además de regañarlo por casi darle una pista a la pelirroja de quien podía ser, regresó antes que sus amigos y recuperó su libro, camuflándolo con una cobertura de un libro de literatura que estaba leyendo y si llegaban a preguntar, había comprado otra copia para regalar a un amigo de México.
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—Salieron ilesos esta vez —decía Le Papillon molesto, como en cada derrota—. Pero puedo asegurarles, Ladybug y Chat Noir, un día, donde quiera que estén ¡seré yo quien tenga sus Miraculous y ustedes no serán nada! ¡Nada en absoluto! —sentenció y la ventana de su guarida se cerró, sumiéndose en la oscuridad.
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—No lo entiendo, yo sé que no tengo cinco mil años de edad. Y de hecho vengo del futuro —dijo Alex a Tikki y Xóchitl en la noche ya estando las tres solas en la habitación de la chica—. Entonces ¿Quién es exactamente esta Ladybug del papiro?
—Los kwamis como yo y las súper heroínas como tú siempre han existido —contestó Tikki estando sentada en el libro del antiguo Egipto que Alex compró saliendo del museo
Después del ataque del akuma, todos regresaron a Hogwarts y le contaron lo sucedido al director, por lo que quedó pendiente si repondrían la excursión o si esta sería la primera y última vez.
—Entonces ¿Tú no eres la del papiro, Tikki? —preguntó Alex señalando un jeroglífico que se parecía a su kwami
—¿Tú que crees?
—Diré que tú no te ves de cinco mil años
—Gracias por el cumplido, pero en realidad soy mucho mayor que eso. Soy la kwami que ha cuidado a cada Ladybug desde el comienzo
—En ese caso, seguramente conociste a Ladybugs menos despistadas que yo ¿cierto?
—Cada Ladybug es diferente
—Sí, eso pensé
—Alex, tú eres diferente, es la verdad. Eres diferente porque eres sorprendente, impredecible y dulce ¡y extraordinariamente talentosa, aprendes rápido!
—¿En serio?
—Sí
Alex tomó entre sus manos a Tikki y la acercó para darle un tierno beso en su cabecita.
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Severus estaba teniendo una conversación parecida con Plaga. Él también había comprado un libro del antiguo Egipto después de quedarse con la duda de todo lo que había pasado.
—Entonces ¿los héroes a lo que se refería Faraón, diosa catarina y dios gato negro, son nuestro antepasados?
—Más bien antecesores, pero sí —confirmó Plaga—. Los kwamis existimos desde el inicio de los tiempos y poco a poco fuimos acercándonos a los humanos hasta que finalmente fueron creados los miraculous y ahí los héroes
—O sea, que ustedes y esos antiguos portadores han protegido al mundo
—Exacto
—Vaya, realmente tenemos una gran carga mi lady y yo. Y supongo que habrás estado con Chat Noirs menos amargados que yo
—No te creas, me ha tocado de todo un poco, pero como todos, tú eres diferente a ellos. Cada Chat Noir tiene lo suyo y es lo que lo hace único y especial
—Plaga...
—Aunque lo único que tienes en común con todos ellos es que se quejan de mi gusto por el queso
Severus se rió por eso último.
Ambos portadores estaban sorprendidos con todo lo que habían aprendido, haciendo que despertara en ellos un objetivo: ser los mejores Ladybug y Chat Noir que hayan existido en la historia.
