—¡Listo! ¡Al fin termine!

—Te quedaron muy bien

Alex y Tikki estaba en la habitación de la latina. Era viernes en la tarde, había terminado su tarea y se dedicó a terminar las muñecas de Ladybug, Chat Noir y algunos villanos akumatizados. No sabía porque exactamente había decidido hacerlos, pero resultó ser un excelente pasatiempo; Lily estaba ocupada con sus deberes como prefecta y pasaba tiempo con algunas amigas y Severus, además de sus deberes de prefecto, tenía que asistir a las clases extracurriculares que su tío lo inscribió, por lo que la chica tenía mucho tiempo a solas.

No es que la chica fuera antisocial o algo así, sino porque quería mantener el menor contacto posible debido a su situación de "viajera del tiempo". Ella misma pensaba que al estar en contacto con los Merodeadores, Lily, Severus y los profesores ya era suficiente como para involucrar a más a gente. Y ahora con su situación de súper heroína "peor".

—Ya tienes a Ladybug, Chat Noir, Lady Phone, Demoilustrador y Rogercop ¿a quién harás esta vez? —preguntó la pequeña kwami

—Mh… —la latina puso expresión pensante ante la pregunta—, hemos derrotado a varios que aún no sé con quien podría seguir

Tocaron a su puerta, Tikki se escondió y Alex fue a abrir la puerta.

—¡Hola Lily! —saludó Alex al ver a su prima—. ¿Hace cuánto terminaste?

—Hace unos minutos —contestó Lily. La castaña se hizo a un lado dejando pasar a la pelirroja—. Lamento mucho dejarte sola ¿has hablado con alguien más?

—Sí, pero no se puede disfrutar de una plática con los Merodeadores ahí y más con Black encima de mí

—Es lo mismo que sufría con James, pero después de lo que pasó me di cuenta de que no es tan malo como creía. Aunque no podría decir lo mismo de Black, pareciera que él es así

«No sé si después de graduarse y unirse a la Orden maduro o qué, pero es muy diferente el Sirius adolescente al adulto»

—Solo espero que Black madure alguna vez en su vida —continuó Lily con cansancio

—Esperemos que pronto —contestó Alex

—En fin ¿qué estuviste haciendo?

—Ven

Alex se acercó a su escritorio y le mostró a Lily las cinco muñecas que hizo. Lily se emocionó y tomó las de los héroes.

—¡Son increíbles! No sabía que supieras confección ¿o usaste magia?

—A mano. O como dirían algunos alumnos "a lo muggle"

La pelirroja rió con eso último y observó más detalladamente las muñecas de Ladybug y Chat Noir.

—Si Manon los viera se emocionaría

—¿Quién?

—Es la hija de una amiga de mamá. Tiene cinco años y la señora es periodista tanto del mundo mágico como muggle. Debes de conocerla, se llama Nadja Chamack

—¡Ah sí, claro!

—¿Te molesta si le tomó fotografías a tus muñecas y se las muestro a Manon? Creo que incluso podrías hacer más y venderlas ¿no crees?

—No lo había pensado, puede ser

—Enseguida regreso

Lily salió rápido del dormitorio hacia el suyo. Una vez sola la latina, Tikki salió de su escondite y flotó hasta la altura de los ojos de su portadora.

—Parece ser que tus muñecas tuvieron mayor éxito de lo que pensabas —comentó la kwami

—Y eso es algo que no me esperaba —contestó la castaña, pasándose una mano en el cuello

A los cinco minutos regresó Lily (otro poco y Tikki no lograba esconderse porque la pelirroja no tocó antes de entrar) y acomodó todo para la "sesión de fotos" de las muñecas. Alex también se tomó unas fotografías con ellas porque Lily quería mostrar quién las hizo, haciendo que a su prima le diera pena. A mitad de semana las fotografías estuvieron listas y Lily las envió junto con una carta a la Sra. Chamack y Manon. El viernes durante el desayuno la pelirroja recibió una lechuza con la contestación:

Querida Lily:

Nos alegro mucho recibir tu carta, Manon comenzaba a pensar que te habías olvidado de ella. ¡Le encantaron las muñecas! Comenzó a pedirme que te preguntara donde las habías adquirido, pero después de leer que tu prima las había hecho a mano, mi niña quedo impresionada.

Por cierto, el fin de semana debo ir a una entrevista a Hogsmeade para El Profeta, me preguntaba si podrías cuidar a Manon mientras trabajo. Si puedes, por favor avísame para ponerme en contacto con el profesor Dumbledore y tu jefe/a de Casa para notificarle. Sino puedes ¿conoces a alguien que pueda cuidar a mi niña? De ser así, por favor avísame lo antes posible.

Nos vemos el fin de semana.

Atentamente

Nadja Chamack

Lily se paso una mano por el cabello preocupada, ese día tenía un compromiso con el profesor Slughorn por el Club de las Eminencias y no podía cancelarla.

—¿Qué pasó Lily? ¿No le gusto las muñecas?

La pelirroja miró a su derecha y se encontró con la mirada preocupada de su prima, entonces tuvo una idea.

—Alex ¿tienes algo que hacer el fin de semana?

Esa pregunta tomó por sorpresa a la castaña.

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—¡Aquí estoy, mi lady! ¡Estoy contenta de verte, Chat Noir! ¡Oh, eso no me sorprende! ¡Soy el gato adecuado para el trabajo!

Alex maulló y rió de su propia broma.

—Chat Noir no diría eso —la corrigió Manon

—¿Ah no?

La pequeña negó con la cabeza.

Ambas estaban jugando en la habitación de la mayor con sus muñecas hechas a mano. Al principio le sorprendió que Lily le pidiera que trabajara de niñera; no obstante, no le molesto ya que a Alex le gustaba jugar con los niños. Así que en cuanto la latina le dijo que sí, Lily le escribió a la Sra. Chamack recomendándole a su prima y ese mismo día durante el transcurso de este la profesora McGonagall aviso a Alex de estar al corriente de la situación y la autorización del director.

La castaña se aclaró la garganta y siguió juntando con las muñecas de Ladybug y Chat Noir.

—¡Este no es momento para bromas, Chat Noir! Debemos capturar el akuma de los malos antes de que… —se interrumpió al no saber cómo seguir y le pregunto a Manon—: Por cierto ¿qué es lo que quieren los malos?

—Uh… ¡quieren ganar!

—Sí, pero ¿ganar qué?

—No lo sé ¿Usualmente qué quieren los malos?

—Depende: Lady Phone quería descubrir la verdadera identidad de Ladybug —explicó Alex señalando la muñeca de la villana—. Demoilustrador quería vengarse de una chica que se burló de él —señalo su muñeca—. Y Rogercop quería impartir justicia —señalo la última muñeca—. Pero quien los transforma en villanos es el terrible Le Papillon, que significa «La Mariposa» en francés. Él quiere apoderarse de las joyas mágicas de Ladybug y Chat Noir: sus Miraculous.

—¿Y qué pasaría si Le Pa-pi-llon los consigue?

—Los malos ¡ganarían!

—¡Ya sé que quieren los malos! —exclamó emocionada Manon y tomó las muñecas—: ¡Queremos los Miraculous! ¡Así seremos poderosos y ganaremos! ¡Denme sus Miraculous ahora mismo, Ladybug y Chat Noir, sino lo van a súper lamentar!

Se acercó con los muñecos para "atacar" a los héroes, pero Alex "esquivó" el ataque.

—¡No les daremos los Miraculous!

Pelearon con las muñecas hasta que "Ladybug y Chat Noir" derrotaron a los malos. A Manon no les gusto perder y comenzó a llorar. Alex trató de calmarla y en ese momento se escuchó que alguien tocó a la puerta. La chica atendió y vio que era una alumna de tercero diciendo que la buscaban y a Manon. Le contestó a la chica que irían pronto y la alumna de tercero de fue. Alex cerró la puerta y vio a la niña secándose las lágrimas, eso la hizo sentirse mal y se acercó a Manon.

—No llores. Sabes que Ladybug y Chat Noir siempre ganan.

—¡Pero no me dejas jugar con ellos!

—Ya sé, como compensación te prestó uno de ellos

Esa idea le gusto a la niña. Fue corriendo por la muñeca de Ladybug y la abrazó. Alex tomó la mano de Manon y ambas fueron al cuadro de la Señora Gorda donde las esperaba la Sra. Chamack.

—¡Hola Manon! —saludo la mujer al ver a su hija—. ¿Te portaste bien?

—¡Mami, Alex no me dejo ganar! —acusó la niña a su niñera corriendo hacia su madre y abrazándose a sus piernas—. Y además tampoco dejo de hacer trampa

—¡Oh, Manon! ¿Sabes? En la vida no puedes ganar siempre

—¡Claro que sí! ¡Ladybug y Chat Noir siempre ganan!

—Bueno, admito que tienes razón en eso. Pero ellos son súper héroes

—Ganarás la próxima vez, Manon —aseguró Alex

—¡Ahí está! Ahora, devuélvele la muñeca a Alex —dijo Nadja tomando la muñeca de Ladybug de las manos de su hija

—¡No! ¡Me la voy a quedar! —exclamó la niña, arrebatándole la muñeca a su madre

—No se preocupe —aseguró la castaña—, le dije que se la prestaba

—Es muy gentil de tu parte, Alex. Pero Manon ya tiene una montaña de juguetes en casa. Ya ni siquiera sé dónde ponerlos.

Nadja tomó de nuevo la muñeca. No obstante, en un intento por conservarla, Manon la tomó con fuerza del brazo y a causa de eso se la arrancó a la muñeca.

—¡Oh Manon, mira lo que hiciste! —le regañó su madre. Le quitó el brazo de la muñeca y miró con pena a la adolescente—. Lo siento, Alex

—No es grave, puedo arreglarla sin problema —contestó la latina recuperando su muñeca—. No hay de que preocuparse

—Me alegra. —se volvió hacia su hija y la tomó de la mano—. Vámonos Manos, despídete

—¡Yo. Quiero. Esa. Muñeca! —exigió la niña soltándose de su madre

—No, ya hiciste suficiente por hoy. Ahora, se amable y despídete

Manon estaba por despedirse cuando se dio cuenta de que había olvidado su mochila. Le aviso a su madre y junto con su niñera regresó a la habitación de la adolescente por ella. Recogió sus juguetes mientras que Alex sacaba su costurero para reparar la muñeca de Ladybug, entonces Manon se le acercó y tiró de la manga corta de la blusa de su niñera para llamar su atención.

—¿Me prestas la muñeca de Ladybug?

—Ya escuchaste a tu mamá

—¡No lo sabrá si la escondo!

—Lo siento, pero ahora mismo tengo que coserla

—¡Por favor!

Manon puso una expresión en su cara que Alex reconoció enseguida: ojitos de cachorro triste. Trató de resistirse, pero fallo rotundamente.

—Ok… te presto a Lady Phone

Le tendió la muñeca a Manon. La niña no muy convencida aceptó la muñeca.

—¿No puedo tener la de Ladybug en su lugar?

—No, ahora hay que regresar con tu mamá

Resignada, Manon guardó la muñeca de Lady Phone en su mochila y las dos regresaron con la Sra. Chamack. Alex se despidió de ellas y regresó a su habitación a reparar a Ladybug. Sentada sobre el costurero la esperaba Tikki con los bracitos cruzados y una mirada burlona.

—¡Vaya, esa adorable Manon ya sabe como manipularte!

—¿Qué? ¡Oye, yo no…! ¡Agh! —se sentó en su escritorio y recargo los brazos en este—. Ok, lo admito, no puedo resistirme a esos…

—¿Ojitos de cachorro triste? —preguntó burlona la kwami haciendo la misma expresión—. Afortunadamente ninguno de los malos con los que peleas hacen eso, sería bastante molesto

Alex sonrió de acuerdo con Tikki.

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Nadja Chamack y Manon se encontraban en el estudio de televisión, habían contactado de emergencia a la reportera y después de terminar con su trabajo en Hogsmeade y recoger a su hija en Hogwarts se aparecieron en un callejón a unas cuadras del lugar. Mientas Nadja veía una cosas del trabajo Manon sacó la muñeca de Lady Phone, tomó una revista que en su portada había una fotografía de Ladybug y se puso a jugar.

Nadja se acercó a su hija para decirle que la esperara en la recepción, pero entonces se percato lo que estaba haciendo: jugaba con una de las muñecas de su nueva niñera, Alexandra. Le confisco la muñeca a Manon y le ordenó que la esperara tranquila mientras subía al estudio a buscar un escrito. Una vez sola la niña, sacó de su mochila una varita de juguete y comenzó a agitarla molesta.

—Ni siquiera robe la muñeca. ¡Quiero esa muñeca! —gritó agitando su varita deseando que fuera de verdad y con eso aparecer el juguete mágicamente ante ella.

De la guarida de Le Papillon, la ventana se abrió, estando el villano listo para atacar a un nuevo civil inocente.

—Ah ¿qué es más poderoso que las emociones de una niña inocente y particularmente su enojo?—dijo con malicia el villano—. ¡Lo adoro! —extendió una mano y una mariposa blanca se posó en está, la cubrió con la otra haciendo que absorbiera energía negativa y al abrir su mano la mariposa se volvió negra y voló—. Vuela, maléfica akuma ¡y consuela a esta niña injustamente castigada! —Le Papillon soltó una risa maligna mientras que la mariposa salía de su guarida.

En Hogwarts, Alex y Lily entraban a la biblioteca, ambas fueron a buscar un nuevo libro para leer en sus ratos libres. Estaban en la sección de «Literatura» buscando un título que les llamara la atención. Lily volteó hacia su prima para decirle algo cuando se percató de una persona que estaba al otro lado del pasillo.

—¡Alex, a las nueve en punto! —susurró la pelirroja

—No son las nueve —contestó la castaña revisando su reloj—. Apenas son las…

—¡No esas nueves! —Lily le bajó el brazo, tomó la barbilla de su prima y volteó su rostro hacia la izquierda—. ¡Esas nueve!

Alex sintió un vuelco al corazón al ver a lo que se refería Lily.

—Severus —dijo el nombre del chico en un susurro

Lily la tomó de la muñeca y siguieron al azabache. Ambas estaban seguras que o se dirigía a la sección de «Pociones» o a la de «Defensa Contras las Artes Oscuras». Sea a donde sea, no perderían de vista al chico.

De vuelta a la estación de televisión. Manon se había recostado en un sillón a llorar de enojo y no se percató de la mariposa negra hasta que esta se fundió en su varita de juguete. La niña dejo de llorar de golpe, levantó la cabeza y en su rostro apareció el símbolo de una mariposa morada.

—Titiritera, yo soy Le Papillon —dijo una voz en su cabeza—. Desde ahora tendrás el poder de controlar a quien quieras.

—¿Incluso a Ladybug y Chat Noir?

—Sí, con la condición de que tengas sus muñecas contigo

—¿Y finalmente podré ganar?

—¡Sí, finalmente podrás ganar! Pero a cambio, tendrás que hacer algo por mí

—Tengo que tomar sus Miraculous ¡lo sé! —y fue envuelta en una energía negra y morada.

—¡Ah, que pequeña niña tan inteligente!

Una vez la energía maligna desapareció, la Titiritera ahora tenía la piel gris, iris dorados y los escleróticos rosados. Su cabello se volvió negro con las puntas de sus coletas celestes y blancas saliendo de cada una. Usaba un antifaz negro sobre sus ojos. También usaba un vestido de hada negro con mangas, hombreras y blusa celeste. Guantes negros largos sin dedos y en sus piernas tenía mallas negras. Su varita era negra y con una estrella. La punta del mango de la varita y las puntas de la estrella eran celestes.

Asusto a la recepcionista, fue hacia el elevador y subió en este para ir en busca de la muñeca de Lady Phone. Una vez la encontró, la robo del bolso de su madre sin que ella se diera cuenta.

En Hogwarts, las primas veían de lejos a Severus revisando algunos libros de pociones. De pronto el chico se dio cuenta de que lo observaban, volteó y sonrió tranquilo al ver que se trataba de Alex y Lily. La pelirroja saludo con ánimos a su mejor amigo mientras que Alex lo hacía con pena. Ninguno de los tres sabía que en ese preciso instante pasaría algo extraño.

La Titiritera dejo la muñeca en el suelo, le apuntó con su varita haciendo que se elevara en el aire y ordenó:

—¡Lady Phone! ¡Cobra vida! —un rayo de luz salió de la varita y le dio a la muñeca atravesándola de pies a cabeza

Mientras que eso le pasaba a la muñeca, la misma luz le recorrió a Lily asustando a su prima y mejor amigo.

—¿Qué esta pasando?

—¡Lily!

—¡Se puede saber ¿quién se atreve a perturbar la paz y silencio de…?! —apareció enseguida la Sra. Pince al escuchar el grito—. ¿¡Qué esta pasando!?

Varios alumnos que se encontraban en la biblioteca al escuchar el grito fueron a ver qué sucedía. De algún modo, Lily había vuelto a ser transformada en Lady Phone. La villana se percató de la presencia de Alex y la encaró.

—Alex ¡Dame los muñecos de Ladybug y Chat Noir!

—¿Qué? ¿Lady Phone?

—¡No! ¡Soy Titiritera y quiero que me des las muñecas!

—¿Las muñecas? ¿Qué te las dé? Pero yo… ¡No puedo, están en mi habitación…! Un momento ¿por qué las quieres?

—¡Porque dijiste que me las prestarías! ¡y mamá dijo que no! ¡Así que ahora dámelas o lo vas a súper lamentar!

Con esas últimas palabras, Alex descubrió quién era en realidad La Titiritera: Manon. Lady Phone miró a todos y eso fue suficiente para ahuyentar a la bibliotecaria y a los alumnos, después regreso su atención hacia la latina.

—¡Quiero los Miraculous de Ladybug y Chat Noir para así ser la más poderosa y seré quién habrá ganado!

Del Smartphone, que apareció mágicamente gracias a la magia de la villana, lanzó un icono con símbolo de dos flechas, subió a está y salió de la biblioteca. Alex corrió tras ella para detenerla, pero se escapó.

Severus al ver que tenía vía libre, fue a la Sección Prohibida y dejo salir a Plaga.

—Plaga, tenemos que hacer algo y ya

—¡Ya decía yo que esta tarde libre sin clases extras era demasiado bueno para ser cierto! Así que podemos irnos olvidando de una tarde tranquila con camembert y cerveza de mantequilla.

Severus arqueó una ceja, pero no dijo nada más que:

¡Plaga, las garras! —y se trasformo en Chat Noir

Con cuidado de que nadie lo viera, salió de la Sección Prohibida y fue a la salida de la biblioteca. Se detuvo de golpe al ver a Alex todavía ahí de pie y buscando algo en la mariconera que nunca soltaba.

—¡Tikki, debo transformarme…!

—Oye

La chica se sobresaltó al escuchar esa voz y sentir que alguien le ponía una mano en el hombro. Volteó y grande fue su sorpresa al encontrarse con Chat Noir, no espera que su compañero llegara a la escena tan rápido.

—¿Chat Noir? ¿Qué…? ¿Cómo…?

—Eso no importa. La que se fue era Lady Phone ¿cierto? ¿Te dijo algo?

—Ah… no estoy segura, pero… Lady Phone hablaba como una niña pequeña. Como si estuviera controlando a mi prima Lily, digo a Lady Phone y todo desde lejos. Es muy extraño.

—¿Y qué era esos de las muñecas?

—Hace poco hice unas muñecas de tela tuya, de Ladybug, Lady Phone, Demoilustrador y Rogercop, y le gusto mucho jugar con ellas.

—¿Tus muñecas? Muy bien ¿dónde esta tu habitación?

—Torre de Gryffindor, en el séptimo piso

—¡Entendido, me ocupare de eso! Mientras por favor avisa a los profesores y alumnos que no se acerquen al lugar

—¡Espera! Antes de que te vayas, se supone que no debo decirle a nadie fuera de Gryffindor, pero es una emergencia. La entrada a la Sala Común es por el cuadro de la Señora Gorda y tienes que decirle la contraseña, la cual es Miraculous

—¿Es en serio la contraseña?

—¡Yo no la escojo!

—¡Cómo sea, gracias!

Y salió corriendo a la Torre de Gryffindor. Alex corrió por el pasillo y se ocultó detrás de una armadura a la vez que dejaba salir a Tikki.

—Emergencia o no, no me gusta la idea de que Chat Noir husmee en mi cuarto.

—Solo di la frase

¡Tikki, motas! ¡Ha! —y se transformó en Ladybug

Gracias a sus aventuras nocturnas con Harry, Ron y Hermione y con la ayuda del Mapa del Merodeador, Ladybug pudo llegar al retrato de la Señora Gorda antes que su compañero, quien estaba doblando una esquina cuando la heroína ya se encontraba ante la entrada a la Sala Común de Gryffindor.

—¡Vaya! Que rápida eres, mi lady. ¿Cómo…?

—Secreto de chicas. Ahora —se volvió hacia la Señora Gorda, quien se mostró sorprendida de ahora ver a los famosos héroes—. «Miraculous»

El retrato se hizo a un lado y ambos portadores entraron rápido a la Sala Común ignorando a los alumnos sorprendidos y animados de ver a los superhéroes en su torre. Ladybug abrió la puerta del dormitorio de chicas y Chat Noir fue tras ella. Cuando el felino había llegado al sexto escalón, sonó una especie de sirena y los escalones se unieron y formaron un largo y liso tobogán de piedra en espiral. Al principio Chat Noir intento continuar el ascenso, agitando los brazos, pero cayó hacia atrás, resbaló por el recién creado tobogán. Ladybug también se deslizó por este llegando a un lado de un derrumbado felino.

«Olvide por completo el hechizo de seguridad de los dormitorios» pensó con fastidio la catarina

—¿¡Qué demonios pasó!?

—Parece ser que hay un "sistema de seguridad" para que los chicos no entren al dormitorio de las chicas

Chat Noir se incorporó, se irguió (incluida su cola hacia arriba) mostrándose molesto e indignado.

—¿¡Y eso cómo para qué!?

—Es una norma anticuada, pero en Historia de Hogwarts se dice que los fundadores del colegio creían que los chicos eran menos dignos de confianza que las chicas.

—¡No es momento para eso! ¡Debemos ir por Lady Phone!

—Pues tendremos que ir por el camino difícil y peligroso

—¿Y ese es…?

Ladybug solamente tomó de la mano a su compañero y salieron de la Sala Común ante la mirada de los alumnos.

Lady Phone había tomado una mochila de Alex y guardó las muñecas ahí, estaba por salir cuando de pronto escuchó ruido detrás de ella, volteó y se molestó al ver que eran los héroes.

—¡Titiritera! ¡Que vergüenza! —dijo Ladybug sacando su yoyo y haciéndolo girar—. No es lindo robar las muñecas de tu niñera

—Y entrar en la habitación de otras personas sin permiso merece ir a la cama sin postre —comentó Chat Noir

—¡Pronto tendré sus Miraculous, ustedes chicos súper buenos no lindos! —exclamó Lady Phone/Titiritera

—¿"Súper buenos no lindos"? —repitió con burla el felino—. Pues si hay alguien así no puedo ser yo

Ladybug rodó los ojos al escuchar eso.

Lady Phone apuntó su Smartphone a los héroes y disparó un símbolo de Pausa, pero Chat Noir lo esquivó con su bastón y este se estrelló contra la pared. Ladybug giró su yoyo formando un escudo.

—¿Cómo es posible que esa cosa funcione aquí? —preguntó Chat Noir colocándose detrás de su compañera—. ¡Se supone que los artefactos muggles no funcionan aquí!

—¡Debe ser por la magia del akuma! —contestó Ladybug—. La Titiritera convirtió a esta chica en una supervillana gracias a la muñeca y recuerda que la magia de los Miraculous es más fuerte que la magia común

—Entonces ¿qué hacemos?

—¡Pues quitarle el teléfono!

Chat Noir saltó sobre su compañera y atacó a Lady Phone, pero la villana lo pateó hacia la ventana, la cual se rompió y el felino salió volando. Aprovechando la distracción de Lady Phone, Ladybug golpeó con su yoyo la mochila sacando las muñecas y atrapó las de Ladybug y Chat Noir, pero enseguida la villana la inmovilizó con pausa. Recogió las muñecas y fue hacia la heroína para quitárselas y de paso sus aretes.

No obstante, la villana se olvido de Chat Noir, quien evito su caída clavando su bastón en la pared. Trepó y al ver que Lady Phone inmovilizó a su compañera y estaba por quitarle su Miraculous, sacó su varita y apuntó a la mano donde tenía el Smartphone.

¡Expelliarmus!

El aparato salió volando de la mano de la dueña y el felino la atrapó.

—¡Parece que estas fuera de servicio, Lady Phone!

Chat Noir destruyó con un pisotón el aparato liberando a su compañera, quien apartó de un golpe a la villana. La heroína se encaro a su rival, pero el felino no prestaba atención a las chicas; esperaba ver salir el akuma del teléfono, pero este nunca apareció.

—¿Qué rayos…? ¡El akuma no esta!

—¿Cómo qué no esta? —preguntó preocupada Ladybug—. Entonces ¿dónde está?

En la mente de Lady Phone se escuchaba las ordenes de Titiritera.

—¡Quiero esas muñecas, Lady Phone!

La villana cerró la mochila, tomó el buró de la habitación y se lo arrojo a los héroes, quienes lo esquivaron a tiempo, y aprovecho su distracción para escapar. Los portadores de Miraculous la siguieron hasta el pasillo fuera de la Sala Común de Gryffindor, pero de pronto un portal negro con azul y con la forma de una varita mágica apareció ante la villana, la atravesó y desapareció.

—¿Cómo rayos pasó eso? —preguntó cada vez más confundido y alterado Chat Noir

—Te dije que es por la magia del akuma. —contestó Ladybug—. La Titiritera es quien la esta controlando y debe de tener el akuma, por eso Lady Phone no la tenía

—Así que Lady Phone es un títere. —de pronto el felino reparó en algo y miró preocupado a su compañera—. ¡Por favor dime que tienes la muñeca de Chat Noir

Ladybug tomó la muñeca que colgaba de su cadera y se la mostró.

—Aquí esta Ladybug y… —se revisó el otro lado de la cadera buscando la muñeca de Chat Noir, pero se puso pálida y bajo la mirada comprobando con horror que ya no estaba—. ¡Ay no! ¡Lady Phone debió tomarla cuando me pauso!

—Tenemos que encontrar a La Titiritera antes de que controle a las otras muñecas ¡y a mí!

—Creo saber dónde encontrarla

—Por favor que sea rápido porque no quiero que me convierta en un títere. Solo tus deseos son mis ordenes —con eso último guiño de manera coqueta a su compañera.

—Bueno, eso es lindo de escuchar

Ladybug tomó su yoyo, lo abrió, marcó un número y lo uso como si fuera un teléfono. Espero unos segundos para que le respondieran.

¿Diga? Habla Nadja Chamack

—Hola, habla Ladybug

¿Ladybug?

—¿Dónde está?

En la estación de televisión

—¿Su hija está con usted?

Sí, está en la recepción ¿Por qué? ¿Esta todo bien?

—¡No se mueva, vamos para allá!

Colgó y abrió su portal. Los héroes lo cruzaron y aparecieron en un edificio enfrente del estudio.

—¿Cómo supiste qué hacer?

—Del mismo modo que supe que la villana estaba en la Torre de Gryffindor. ¡Vamos!

Entraron al edificio y vieron en la recepción a la Sra. Chamack, Alec y la recepcionista. La madre preguntó qué sucedía y dónde estaba su hija. Los héroes le explicaron rápido la situación. Ladybug se acercó a la computadora y revisó las cámaras de seguridad, encontrando a La Titiritera en el estudio principal.

—Aquí sigue —se volvió hacia los civiles—. Tienen que evacuar el lugar

—¡No! —dijo Nadja—. ¡Quiero recuperar a mi hija!

Iba a irse, pero la catarina la tomó de la muñeca para detenerla y le dijo con una sonrisa:

—La traeremos de vuelta, Sra. Chamack. Pero nos ayudará saber que están a salvo

La reportera aceptó y salieron del edificio. Ladybug y Chat Noir subieron al estudio, pero de camino, La Titiritera le dio vida a los muñecos de Demoilustrador y Rogercop y les ordenó ir a su encuentro. Llegaron al estudio y entraron justo a tiempo para ver a La Titiritera usar la muñeca de Chat Noir.

—¡Chat Noir! —el felino corrió por su muñeca a la vez que Ladybug lanzaba su yoyo, pero Lady Phone se puso en medio e interceptó el ataque—. ¡Cobra vida!

—¡No! —gritó el felino a unos centímetros de alcanzar la muñeca

Pero fue demasiado tarde, la muñeca y el héroe aterrizaron de rodillas: La Titiritera ahora controlaba al héroe.

—¡Chat Noir! —gritó Ladybug. El héroe seguía quieto donde estaba, sin moverse ni nada—. ¿Chat Noir?

—¡Nya!

El felino de pronto comenzó a actuar como si fuera un gato real. Ladybug tiró de los listones de su diadema en señal de frustración puesto que era la segunda vez que controlaban a su compañero.

—¡Ay, siempre quise una mascota! —dijo La Titiritera, acariciando la cabeza del héroe

—¡Usa a Chat Noir para tomar la muñeca de Ladybug! —ordenó Le Papillon a la villana—. Una vez que la controles, ganarás el juego y Ladybug finalmente será derrotada

La Titiritera se alejó del felino, lo hizo ponerse de pie y encarar a Ladybug.

—¡Dame la muñeca de Ladybug! —dijo La Titiritera a través de Chat Noir—. ¡Quiero tu Miraculous!

—¡En tu sueño, mocosa! —Lady Phone fue contra la heroína, pero Ladybug la esquivó balanceándose con su yoyo, entonces se percató de la varita que tenía La Titiritera en la mano—. ¡El akuma debe de estar ahí!

Trató de atacar a la villana, pero uso a Chat Noir como escudo. En ese momento llegaron Demoilustrador y Rogercop a auxiliar a la villana.

—¿Cinco contra uno? ¡Oye, eso no se vale!

—¡Quiero la muñeca de Ladybug! ¡Tráiganla! —ordenó La Titiritera a sus títeres

Demoilustrador dibujó un Smartphone, apareció uno real y se lo entregó a Lady Phone. Una vez los títeres armados fueron tras Ladybug. La heroína miro su entorno buscando algo que le pudiera ayudar, encontró una cinta adhesiva canela, la invocó con su varita y salió del estudio con los títeres detrás de ella. Los llevó a la azotea del edificio, espero a que entraran, una vez llegaron encendió un farol que les dio de lleno en el rostro cegándolos momentáneamente y aprovecho para atar con la cinta a Demoilustrador y Rogercop. Chat Noir la atacó con su bastón, pero Ladybug lo esquivó y arrojó al felino del edificio, solo quedaba Lady Phone así que tomó su muñeca y se la mostró.

—¿La quieres? ¡Ve por ella!

Y la lanzó tan lejos y fue a parar al Big Ben. Lady Phone fue tras la muñeca sin darse cuenta que la catarina no la siguió. La heroína regreso al estudio, pero se sorprendió al ver que La Titiritera ya no estaba en el estudio, salió y la buscó por todo el edificio. La villana ahora se encontraba en la recepción, Lady Phone llegó y le entregó la muñeca de Ladybug.

—¡Ahora yo gane! —exclamó emocionada La Titiritera.

—¡Suelta esa muñeca, Manon! —ordenó Ladybug, llegando justo a tiempo

—¡No soy Manon, soy La Titiritera!

Movió su varita y Lady Phone atacó a la catarina lanzando símbolos de pausa. Ladybug se ocultó. Tomó su yoyo y activó su poder.

¡Lucky Charm! —en su mano cayó...—. ¿Un multicontacto?

—¡Estas perdida, Ladybug! —sentenció La Titiritera.

Ladybug miró a su alrededor y su visión le resalto el Smartphone, el pie izquierdo de Chat Noir, los antebrazos de Rogercop y Demoilustrador. Salió de su escondite haciendo girar su yoyo y el multicontacto.

—¡Ustedes serán cuatro, pero yo soy doblemente peligrosa!

Los títeres atacaron. Ladybug se acercó protegiéndose con sus armas de los ataques. Chat Noir trató de atacarla con su bastón, pero la catarina se deslizó debajo de él atrapando su pie izquierdo con el yoyo y lo arrojó hacia Lady Phone, ahora fue contra Rogercop y Demoilustrador y antes de que los títeres se dieran cuenta los arrojó hacia Lady Phone quien al ver peligro apuntó su aparato hacia ellos para pausarlos, primero detuvo a Demoilustrador y después apunto a Rogercop sin darse cuenta de que Ladybug atrapó su muñeca que tenía el teléfono con el cable del multicontacto.

Mientras estaba la pelea, La Titiritera apuntó con su varita a la muñeca de Ladybug.

—¡Ladybug! ¡Cobra vi…! —la heroína desvió el ataque de Lady Phone hacia la villana pausándola

La Titiritera y sus títeres (que no fueron pausados) se quedaron quietos. Con calma, Ladybug se acercó a la villana, le quitó la varita, la rompió y libero la maligna mariposa negra.

Se cortaron los hilos, pequeño akuma —abrió su yoyo y lo hizo girar—. Je te libère du mal! —lanzó su yoyo y atrapó al bicho—. Catch! —abrió el yoyo y salió el akuma purificado—. Adiós mariposita. —se acercó a Lady Phone y recuperó el multicontacto—. ¡Miraculous Ladybug! —exclamó lanzando al aire el dispositivo.

Está brillo y aparecieron miles de catarinas, regresando todo a la normalidad, los villanos volvieron a ser civiles y las cuatro víctimas se liberaron del hechizo de control. La Titiritera regresó a ser la pequeña Manon.

—¿Qué pasó? —preguntó el felino a la catarina

—Eras un títere —contestó a heroína—. Pero tranquilo, no hiciste ninguna tontería

—¡Menos mal! Por cierto, aquí entre nos, te permito manipular mi corazón cuando y donde quieras —y le guiño un ojo de manera coqueta

Ladybug rió por la ocurrencia de su compañero antes de hablar:

—Creo que prefiero que la pequeña te haga hablar

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—¡No! ¡estuve tan cerca! —exclamó furioso Le Papillon y la ventana de su guarida se cerró, sumiéndose en la oscuridad.

Nadja y sus compañeros regresaron al edificio. La mujer corrió hacia su hija y se alegró mucho al ver que la niña estaba sana y salva en compañía de los héroes, quienes se fueron en cuanto Manon estuvo con su madre.

Al siguiente fin de semana, de nuevo la Sra. Chamack pidió autorización para que Alex cuidara otra vez a su hija.

—Siento lo que paso la última vez, Sra. Chamack —se disculpó la castaña. Las tres estaban ante el cuadro de la Señora Gorda—. No debí prestársela cuando usted no estuvo de acuerdo

—Manon sabe como ser muy convincente a veces —contestó la mujer con una sonrisa comprensiva

—Sí, cuando hace sus…

—¿Ojitos de cachorro triste? Sí, los conozco bien —prestó atención a su hija y se hincó para estar a la misma altura que ella—. Bueno, te veré más tarde. Besos, Manon

La niña abrazó a su madre y le dio un beso en la mejilla.

—¡Adiós mamá!

—Hasta luego, Sra. Chamack

La reportera se despidió con un gesto de la mano y se fue. En cuanto la perdieron de vista, se dieron la vuelta para entrar a la Sala Común de Gryffindor.

—¡Quiero jugar con Ladybug y Chat Noir! —pidió la niña

Alex estaba por decirle la contraseña a la Señora Gorda, pero de pronto se le ocurrió algo.

—Creo que tengo una mejor idea ¿qué tal si en su lugar te enseño algunas de las criaturas mágicas que hay en el castillo?

—¡Pero quiero jugar con las muñecas! ¡Por favor!

Manon empezó a hacer sus ojitos de cachorro triste, pero Alex lo previó y se puso firme.

—Ni lo intentes, Manon

Al verse descubierta, la niña solamente rió y accedió a la sugerencia. Se acomodó su mochila, tomó a su niñera de la mano y las dos bajaron a los terrenos a ver a las criaturas bajo la supervisión del profesor Kettleburn.