Aquí damos apertura al cuarto capítulo de esta historia. El avance hasta ahora puede haber sido lento, pero es preciso haberlo hecho así, pues de ese modo se irá aclarando todo en su debido momento y sin dejar una cantidad absurda de detalles al aire. Y como dice el refrán, lo bueno se hace esperar xD.

Revelación

Homura había tenido severas dificultades para prestar atención en clases luego de descubrir la conexión invisible entre Sayaka y Kyouko. Era demasiado irreal. Algo tenía que estar fallando, ese "hilo rojo del destino" que mencionó Kyubey no podía ser el mismo que ella había escuchado mencionar antes de conocer a aquella criatura alienígena.

Ella no pudo estar cuando ocurrió aquella primera pelea que tuvieron su amiga y la peliazul, pero muy bien había escuchado sobre lo ocurrido, y para remate visto un par de peleas posteriores que tuvieron, para saber que era imposible que ambas estén destinadas a estar juntas, a menos que resulten masoquistas y quieran unirse sólo para pelear y hacerse daño.

En ese momento hizo un esfuerzo por contactar mentalmente con Kyubey luego de negar haberlo escuchado, pero no logra establecer comunicación. Tal vez estaba muy lejos para lograrlo, o bien podría ser su imaginación (la idea que más le atraía), pese a todo lo que venía viendo desde la noche anterior. Todavía quedaba explicar exactamente qué es esta visión que tiene sobre los hilos rojos que llegaban hasta el dedo de cada uno de los presentes.


Después de clases

Había sido una espera larga, mucho más de lo normal, pero Homura ya tenía tiempo para aclarar mejor sus ideas y comprender de una vez por todas que en ningún momento vio a un gato extraterrestre con capacidad de comunicación telepática, no está viendo hilos rojos reales, y que Sayaka y Kyouko no quedan bien juntas por nada del mundo, cosa demostrada con las peleas de ambas.

─ ¡Homura, qué alegría verte tan pronto!

Era Takeru, y por su cara, lo había pasado casi tan mal con sus respectivas clases como bien lo estaría Kyouko. Homura lo saluda cariñosamente, y al mirar por descuido su mano, se encuentra con algo que la sorprende: El hilo que ataba a Takeru no lo conectaba a ella. De hecho, pese a que el grosor y el color eran los mismos, Homura los distinguía con tanta claridad como si ella llevara una hebra de telaraña roja y él un hijo de tejido negro. Los hilos de ambos se iban en direcciones diferentes, como si todo lo anterior no fuera suficiente para convencer a Homura de que no estaba viendo mal. La sorpresa generada hace que Homura quedara completamente perpleja, y Takeru se queda mirándola, muy extrañado.

─ ¿Homura? ¿Te sientes bien, Homura?

─ ¿Q-qué...? Eh, sí... También me alegro de verte, Takeru-kun...

No era cierto. Ver aquello la había sorprendido tanto que casi no prestó atención al acercamiento de su novio. Takeru podía ver con claridad que Homura en realidad tenía la cabeza en otra parte, pero la deja ser, pensando que simplemente estaba repasando mentalmente una lección particularmente difícil.

─ ¿Quieres acompañarme a comer? Llevamos como un par de semana que ni lo intentamos, aparte que después tienes que presentar exámenes, según oí.

Homura asiente mecánicamente, casi sin darse cuenta de lo que estaba aceptando. No es que se fuera a arrepentir, simplemente tenía la cabeza en otra parte, y la propuesta de Takeru no estaba para nada mal. Homura sólo podría rogar que aquello fuera lo bastante amena para hacer soportable el resto del día en la escuela.


Varias horas después

¿Se puede saber qué es esto que me diste? ─ se decide finalmente a hablar con Kyubey, empezando a dudar de su propia cordura por hacerlo ─ Esto que me diste no es para ver ningún hilo rojo del destino. Sólo estás relacionándonos de una manera completamente inverosímil ¿Qué pretendes con esto?

Las conexiones de alma no te muestran lo que quieres ver, sino las cosas como son en realidad ─ Kyubey aparece justo enfrente de Homura, haciéndole entender que no era una alucinación ─. Tal vez sea que no te esperabas que tú u otras personas tengan una conexión distinta a la que tú creíste, pero eso no le quita validez a dichas conexiones.

─ Pero esto no tiene ningún sentido ─ Homura se decide a hablar, puesto que no había nadie cerca de allí ─. Estoy viendo conexiones que no deberían estar allí. No entiendo cómo demonios Sakura-san pueda tener algún tipo de relación buena con Miki-san, y menos si es amorosa.

Estás viendo conexiones de alma, no con quién se llevan mejor las personas enfrente tuyo ─ insiste Kyubey ─. La personas no alcanzan ese estado que conocen como enamoramiento con todo aquel con quien se lleven en buenos términos, y alguna vez hay casos de gente que se termina enamorando de personas con las que antes llevaban una relación conflictiva o si acaso tensa. Las conexiones de alma no sirven para medir el nivel de amistad ni de simpatía de una persona con respecto a otra, y es un error pretender comparar una cosa con otra, Akemi Homura.

Homura no recordaba haber dicho su nombre ante esa cosa, pero eso no le preocupaba en absoluto, perfectamente lo habría averiguado leyendo su mente, o escuchando de cerca alguna de sus conversaciones. En ese momento le preocupaba algo más.

─ ¿Adónde me lleva esto, entonces? ─ dice al momento en que muestra el hilo atado a su dedo.

Tienes que seguir la longitud del hilo. De ese modo puedes conocer a la persona con la que estás conectada ─ Kyubey se acerca sutilmente a Homura, aunque no mostraba la más mínima cautela ─. No puedo darte ninguna garantía de la clase de persona que estará al otro lado. Puede que se trate de una persona destacada en inteligencia y en cuanto a lo que ustedes llaman "buenas acciones", así como también podría ser un disociado con tendencias destructivas.

─ ¿Puedo llegar a estar conectada a una persona indeseable? ¿Cómo podría yo estar destinada a una persona así?

Por esa razón es que es mejor llamarlo "conexión de alma" y no "hilo rojo del destino" ─ explica Kyubey con una calma que a Homura le parecía perturbadora ─. Puedes perfectamente hacer caso omiso a todo esto y buscar aquello que defines como felicidad, sin importar que no poseas esa conexión con dicha persona a la que tú elijas. Te he dicho que esa conexión no es un indicador real, sólo una atadura invisible que ciertamente te señala con quién podrías ser más "feliz", pero ese es un estado que sólo es posible si ambos armonizan en cuanto a pensamientos e ideales. Eso desde luego es algo muy complicado, casi imposible, son demasiados factores que hay que juntar. Aunque tú tienes la posibilidad de lograr dichas coincidencias, pero eso depende de ti.

Homura no quería creer en las palabras de Kyubey, pero sus argumentos eran bastante envolventes. Tenía miedo de que su conexión la llevase a un criminal, a alguien con una personalidad repelente, o a alguien con una edad muy distinta a la suya, pero tenía que asegurarse, por lo que termina decidiendo seguir ese hilo, y Kyubey la sigue a escondidas.


Una hora después

El seguimiento del hilo lleva a Homura hasta el cementerio más cercano. Pese a que nunca antes había puesto un pie allí, Homura había escuchado lo suficiente de éste para estar consciente del sitio en que se encontraba, así como también sabría guiarse en algunas ubicaciones básicas. Homura sentía un escalofrío horrible recorrerle la espalda. Tenía un mal presentimiento con respecto a aquello, pero quería convencerse que simplemente aquella persona estaba visitando a algún familiar fallecido. No podía ser otra cosa.

No pasa mucho desde que entra en el cementerio, cuando ve que Sayaka transitando cerca de allí. Homura frunce el ceño, extrañada de encontrarse a la peliazul por esos lados. Seguramente tenía a alguien allí, pero igual a Homura no le hacía mucha gracia la posibilidad de coincidir con ella a mitad de camino.

Pero no podía recorrer el cementerio a escondidas sólo por evadirla sin parecer una profanadora o una enferma mental. Su única alternativa era avanzando dando la cara, y eso es lo que decide hacer. Afortunadamente Sayaka se va en otra dirección, posiblemente a una floristería que se veía a lo lejos, lo cual a Homura le parece bastante bien. No quería saber qué reacción tendría, temía que se ponga insoportable por saber que es amiga de Kyouko.

Avanza un largo trecho, pasando por tumbas bastante viejas y derruidas, pero no había ninguna presencia en el camino de Homura. Sudaba frío a cada paso que daba, y una vez más mira su hilo. Su camino estaba cerca de su conclusión, podía sentirlo.

Parece que hemos llegado al lugar ─ dice Kyubey.

Homura detiene sus pasos. Su sorpresa la sobrepasaba ampliamente mientras ve hasta dónde llegaba el extremo de aquel hilo: Éste se enterraba frente a una de las lápidas.

La persona conectada a Homura estaba muerta.

Homura se lleva una mano a la frente, horrorizada, y sus ojos estaban fijos en el nombre que estaba recién grabado en la piedra. Kyubey por su parte miraba todo con aparente calma.

─ Kaname Madoka... ¿Es a esa persona con quien este hilo me conecta? ¿De verdad este hilo nos conecta?

Tal parece que así es. Tal vez sea que no tenga mucho de haber muerto, pues usualmente el hilo se va desintegrando para luego establecer una conexión efectiva nueva entre la persona sobreviviente con otra. No me preguntes cómo funciona eso exactamente ─ explica Kyubey mientras mira la tumba ─. Parece que no alcanzaste a conocer a tiempo a esa persona, Akemi Homura.

─ ¿A ti te lo parece? ─ dice Homura con amargo sarcasmo ─ Una cosa es que mi alma esté conectada a alguien que no conozco de ningún lado y que tal vez no me pueda imaginar quién o cómo es, pero esto es ridículo por donde se le mire ¿Cómo puedo tener conexión alguna con alguien que se murió antes de que pudiera conocerle? ¿Qué clase de truco es éste, Kyubey?

No hay truco. Lo que ves es lo que es, Akemi Homura. Te he dicho que este nexo simplemente es eso, un nexo. Tienes la oportunidad de elegir qué hacer al respecto, ahora que sabes a quién estás conectada.

─ ¿Elegir? ¿Qué se supone que voy a elegir? ─ Homura se quita los lentes para masajear el puente de su nariz ─ No hay nada que pueda elegir. No puedo sencillamente saludar una tumba y preguntarle si podemos conocernos mejor, pero tampoco me siento cómoda volviendo sobre mis pasos. Se supone que estoy en una relación con Takeru-kun, pero ahora no tengo idea de qué decirle siquiera, pues ahora me siento culpable por separarlo de quien sea que esté él conectado.

También te dije que no es obligatorio que las cosas sean así, Akemi Homura. Con una comunicación efectiva y una confianza mutua, ustedes dos pueden hacer una vida perfectamente normal sin muchas complicaciones.

─ ¡Pero igual no me puedo sentir tranquila! Siento como si estuviera rompiendo el equilibrio de gente ajena a mí. Me siento como una intrusa ─ Homura empieza a llorar ─. No puedo seguir adelante con esto... Esto es demasiado para mí...

─ ¿Qué haces aquí? ─ se escucha una voz seca y fría, y Homura se encuentra con Sayaka ─ ¿Acaso conociste a Madoka?

Homura se muestra sorprendida. Mira a su costado, pero ve que Kyubey se había escondido de Sayaka, aunque ella misma sí pudiera verlo. No tenía opción a mentirle, pues después no sabría qué inventar para que Sayaka se creyese el cuento. Ni siquiera había visto a Madoka una sola vez en su vida, por lo que ni siquiera sería capaz de dar una descripción confiable de su aspecto físico.

─ N-no... Es que estoy buscando la tumba de mi abuela, pero es la primera vez que vengo aquí sola...

─ Pues no es esa que está a tu lado, eso te lo aseguro ─ dice Sayaka sin suavizar su voz, como si desconfiara de Homura ─. Allí está mi amiga Madoka, y no creo que ella pudiera ser tu abuela.

No tenía sentido estar allí más tiempo, por lo que Homura se va de allí, fingiendo revisar lápidas para encontrar una que se había inventado. Kyubey la sigue a escondidas, sabiendo que Homura aprovecharía para hablar muy seriamente con él a la primera oportunidad.


Entrada del cementerio

Hitomi acababa de llegar también. Iba a visitar la tumba de Madoka, y también esperaba encontrarse con Sayaka. Poco después de avanzar al interior del recinto se encuentra con Homura alejándose rápidamente. Tal vez fuera que visitara la tumba de algún ser querido, pero eso ya era asunto exclusivo de Homura. Hitomi avanza un poco más hasta encontrarse con Sayaka, la cual estaba dejando unas flores sobre la tumba de Madoka. Era justo la persona que deseaba ver.

─ ¿Sayaka-san?

─ Hitomi... ─ Sayaka se había sorprendido un poco con la llegada de la peliverde, pero luego se queda mirando otra vez la tumba, con gesto ofendido ─ ¿Qué quieres? ¿Vas a echarme en cara que me ganaste el pulso por Kyousuke-kun?

─ Sabes que no es mi intención, Sayaka-san, pero tampoco es correcto que paralice mi vida y me niegue a mirar hacia delante. Dudo mucho que a Madoka-san le gustase que nos pongamos en esa actitud.

─ Eso es que no te duele tanto que se muriera...

─ ¡Claro que sí! ¿Qué clase de amiga sería yo si no me doliera? ─ sostiene Hitomi con seriedad y tristeza ─ Yo solo... no deseo morirme y dejar pendiente todo aquello en que quisiera disfrutar la vida. Sayaka-san, la vida es incierta, no sabemos en qué momento se nos acaba. Podremos vivir hasta las tres cifras, o podríamos morirnos esta misma noche, no puedo saber en qué punto será que caiga, pero por esa misma razón quiero expresar mis sentimientos y alcanzar lo que deseo. Incluso si nos gusta el mismo chico, lo mejor que podrías hacer, por tu propio bien y para reponerte, sería sincerarte e intentarlo para que nunca tengas que pasar por el arrepentimiento de no haberte atrevido. Prefiero verte intentando quitarme a Kamijou-kun y haciéndome enojar antes que verte así, derrotada ante el dolor y el luto.

Sayaka se gira lentamente hacia Hitomi, camina lentamente en dirección a ella. La peliverde se mantiene firme, dispuesta a recibir cualquier respuesta de su parte, pero Sayaka la termina pasando de largo, siendo luego que se detiene para hablarle.

─ Tal vez sea que necesito tiempo. Hitomi, por lo pronto no trates de consolarme, que es lo que menos quiero.

Hitomi suspira. Al menos parecía que se llevaría mejor con Sayaka, pero no encontraba la manera de levantarle el ánimo.

CONTINUARÁ...


Ahora el cuadro que les presento adquiere un matiz más dramático, ¿no les parece? Supongo que ya notan que el drama que padecerá Homura ya empieza a tomar cuerpo (no lo hizo antes, sino justo ahora), y pronto se viene un giro que estoy seguro les interesará.

Hasta otra