Historia escrita para el Proyecto "escribe a partir de una imagen".

Imagen: Davis pensativo. Prouesta por ChemicalFairy. proyecto1-8. tumblr post/ 112162364135/ 3

Personaje: Davis (Daisuke) Motomiya.

Digimon no me pertenece.

Espero que os guste.


Capítulo III. De placeres ocultos e ídolos de manga

Si alguien quisiera describir a David Motomiya, podría utilizar una infinidad de adjetivos: revoltoso, tenaz, infantil, luchador, cabezota, valiente, celoso, decidido, gritón, líder, quejica…. Algunas palabras buenas, otras dichas casi como un insulto, pero la lista no era corta. El propio Davis estaba de acuerdo en muchas de ellas. Quizás, la más representativa, o por lo menos la que englobaría a todas ella, sería la palabra enérgico. El castaño no paraba nunca quieto, siempre estaba en constante movimiento, ya fuese en busca de aventuras o simplemente yendo detrás de Kari para pedirle una cita.

A cualquiera que le preguntasen respondería que nunca tomaba descanso en nada. Pero como todas las personas del mundo, Davis tenía un secreto, un placer oculto que nadie esperaría.

Quizás todo había empezado cuando se hizo fan del manga Naruto y le gustó aquel personaje tan despreocupado. Todo era bastante irónico, teniendo en cuenta que siempre se identificaba con el protagonista de la serie, aquel chico tan enérgico y vivaracho que siempre vestía de naranja y corría en busca de la protagonista femenina de la serie, y no se detenía por muchos rechazos que obtuviese. Sí, Naruto y Sakura siempre le habían recordado a él y a Kari. Pero no fue él el que le llamó tanto la atención, sino uno de los secundarios. Podía haberse fijado en otro que se pareciese un poco al menos a él, como Kiba y su afán de competitividad, o Kakashi por su, oculta, pasión por los libros algo eróticos. Pero no, fue otro. Aquel que destacaba por su increíble inteligencia, su vagancia y pocas ganas de participar siempre; Shikamaru Nara. Y desde el día en el que le llamó la atención, decidió que quería parecerse en algo a él.

Después de probar muchas acciones y descartarlas todas (Davis era incapaz de jugar a Shogi, o de planear una complicada estrategia en vez de improvisar precipitadamente, o de ser poco entusiasta, y qué decir de lo ridículo que le quedaba el peinado que el personaje llevaba y tan guay parecía quedarle a él), estuvo a punto de rendirse, pensando que nunca conseguiría tener algo en común con el que se había convertido en su ídolo. Hasta que lo descubrió.

Fue un impulso de los suyos lo que le llevó una tarde cualquiera a subir a la azotea de su edificio sin decirle nada a nadie. Era un día de cielo completamente azul, con un sol brillante, pero salpicado en nubes. Davis se tumbó en el duro cemento sin siquiera mirar si estaba sucio, puso sus manos tras la cabeza a en modo de almohada y se puso a contemplar las nubes. Perdió la noción del tiempo tratando de ver formas en las esponjosas masas del cielo y antes de darse cuenta oscureció.

Desde ese día, Davis se reservaba siempre algo de tiempo para subir allí a desconectar. Descubrió que le relajaba mucho el simple hecho de tumbarse y mirar las nubes, buscando formas conocidas en ellas. Podía estar simplemente unos cuantos minutos o pasarse varias horas allí. Y era algo que solamente él sabía, algo que guardaba en secreto. Quizás era una tontería, pero le gustaba saber que era algo solo de él; le hacía ver que nadie realmente le conocía, salvo él mismo.

Y le alegraba poder decir que tenía algo en común con su ídolo de manga, aunque fuese un simple placer oculto.


Tercera viñeta. He hecho un pequeño "tributo" a uno de mis personajes favoritos de Naruto. Quizás, si no os gusta esta serie o nunca lo habéis visto, no comprendáis algo. Si necesitáis una aclaración, pedidla sin problemas.

¡Nos leemos!

Mid.