Historia escrita para el Proyecto "escribe a partir de una imagen".
Imagen: Chica y pájaros negros. Genee proyecto1 -8. tumblr post/ 112273406730/4
Personaje: Sora Takenouchi.
Digimon no me pertenece.
Espero que os guste.
Capítulo IV. Escapando de la realidad
Sora Takenouchi era una persona naturalmente racional y realista. Siempre veía al natural, sin adornos. Tal vez eso era lo que la diferenciaba de Mimi, siempre tan rosa e inocente, y de Kari, con sus pletóricas ideas de amor ideal y mundo sin malos; y de Yolei, con los chicos que siempre idolatraba. Ella no dibujaba velos embellecedores sobre nada ni nadie, aunque siempre tratase de ser empática con ello; Sora veía las cosas tal cual eran, ya fuesen malas o buenas.
Por eso le gustaba tanto leer. Cuando se ensimismaba entre letras que narraban historias fantasiosas o irreales, nada podía distraerla. Le encantaba el suave crujir de las hojas al pasar, el olor de libros que contenían toda clase de aventuras. Era su paraíso personal. Cuando se aislaba en su habitación, hasta su madre sabía que no debía de molestarla, porque Sora se hallaba en su propio mundo, ajena a todo lo demás. En esos momentos, sentía que podía hacer cualquier cosa.
Podía ser un pájaro de grandes alas y ojos rojos que surcaba los cielos en libertad, sintiendo el viento contra su cara y solo rota la sensación cuando alguna pluma se caía de su plumaje, haciendo la experiencia más real aún.
O podía convertirse en gato negro, ágil y escurridizo, que iba de un lado a otro de la ciudad por las sombras sin que nadie pudiese verlo. Sigilosamente, podía observar a las personas desde un ángulo bajo, algo muy diferente a lo normal, y ver qué hacían cuando nadie los miraba.
Cuando se zambullía en las profundidades literarias Sora era capaz de sentir el entusiasmo, el dolor, la alegría, la tristeza y miles de sentimientos más de aquellos personajes que ella llegaba a amar tanto, como si fuesen su familia o amigos. Podía sentir el aire soplar acariciar su cara como si estuviese en un acantilado de la Highlands y escuchar las espadas chocar por el fragor de una batalla en los páramos de la Escocia medieval o tener naves espaciales sobrevolando su cabeza como si en el futuro estuviese.
Cuando leía, Sora era feliz. Eran sus momentos favoritos del día. Porque podía desconectar de su alrededor y de alguna forma, aunque sea por un rato, podía escapar de la realidad.
Cuarta viñeta
¡Nos leemos!
Mid.
