Capítulo 6, después de este tardaré un poco más en actualizar, porque inicié la historia antes de comenzar a publicarla así que tenía mucho aventajado para cuando puse el primer capítulo, hoy me han alcanzado mis queridos lectores. Este es el capítulo que más me ha gustado, no espero que todos lo disfruten tanto como yo, pero si es así me sentiría muy feliz.

Quiero agradecer a Bittersweet por sus lindas palabras respecto a mi trabajo, me encanto todo lo que pusiste y tu sospecha se aclarará en este capítulo.

También quiero agradecer a agus772, espero que este capítulo llene tus expectativas y si no es así, con toda confianza puedes hacérmelo saber

También gracias a CONT (Anónimo) por su comentarios y una disculpa, no me había dado cuenta en qué parte del panel de control tenía que picarle para ver esos reviws…sorry, sorry.

Daniela1501 Excelente tu consejo para Donnie n_n pobrecito está muy confundido.

De nuevo quiero invitarlos a que me hagan llegar sus comentarios, dudas, críticas y sugerencias. También me pueden decir cual de las 2 chicas es su favorita o si consideran que alguna de las tortugas no concuerda en personalidad con las de la caricatura de nickelodeon pues quiero esforzarme por cada vez entregar un mejor trabajo para ustedes.

Bueno después de tanto palabrerío, solo me queda decir disfruten el capítulo.

LA ÚLTIMA VARITA DE SÁNDALO

La comida está lista y como Donnie lleva todo el día cuidando a Cirse, Miky decide entrar a avisarle que la comida ya puede ir a comer, abre la puerta y dice alegremente

MIKY: ¡Ya está la comida!

Ya casi había cerrado la puerta de nuevo cuando cae en cuenta de que cree haber visto a su hermano tomado de la mano de la chica de cabellos negros, vuelve a abrir rápidamente la puerta y lo comprueba

MIKY: Ups perdón, yo no he visto nada

Dice tratando de hacerse el gracioso mientras guiñe un ojo e intenta cerrar la puerta de nuevo, pero en ese momento escucha a su hermano decir

DONNIE: Miky es urgente que me traigas la lámpara plateada de mi laboratorio y llama a los demás por favor, diles que Cirse ha recuperado la vista

Donnie se ve tan impactado que ni siquiera dice esto emocionado. El joven de pecas sale a toda prisa

MIKY: ¡Chicos! ¡Cichos! ¡Cirse ya despertó! ¿Y adivinen qué? ¡Ya puede ver!

Grita el chico por los pasillos de la guarida. Los jóvenes dejan sus actividades y asoman la cabeza de las diferente habitaciones en las que se encuentran. Miky entra en el laboratorio y revuelve los cajones buscando lo que su hermano mayor le pidió, al fin sale volando con la pequeña lamparita en su mano derecha hacia el cuarto de su amiga. Cuando llega Donnie ya le está haciendo algunas pruebas y Rafa mira de cerca de manera curiosa, el maestro Splinter camina tranquilo hacia la habitación y Leo se queda en la puerta mirando fijamente a su hermano de bandana morada que parece hacer las cosas casi como un autómata.

Cuando al fin el joven de bandana naranja entrega a su hermano la lámpara Donnie pasa una lucecita de un ojo al otro de la chica pero parece seguir un poco shokeado.

DONNIE: Pues todo parece estar bien, es como si nunca hubiera perdido la vista.

El chico deja la lamparita en el escritorio ve a Clea jugando con la cola del maestro Splinter y completamente inexpresivo camina hacia el fondo de la habitación, la chica lo ve alejarse y aunque quiso detenerlo no pudo decir nada, pues el maestro Splinter había empezado a hablarle

SPLINTER: Felicidades Cirse, seguramente tu vista ha regresado porque hay algo importante que tienes que ver

CIRSE: Gracias maestro, espero que sí

Dice ella y mira a la distancia al chico de la bandana morada quien se muestra serio, cabizbajo y al notar que ella lo mira se mueve de lugar a un ángulo en el que pueda escapar a su vista. Ella trata de moverse un poco para poder verlo pero un dolor terrible en el costado le impide hacer el más mínimo movimiento.

RAFA: No te muevas mucho, Donnie dijo que la herida fue profunda y no querrás lastimarte más.

CIRSE: Si, tienes razón Rafa, gracias

Dice ella dirigiéndole una breve sonrisa a la tortuga de bandana roja para luego volver su mirada buscando al más alto de los hermanos sin tener éxito. Miky se pone frente a ella

MIKY: ¡Estoy tan feliz! Ahora podrás jugar videojuegos con nosotros, ver películas y… y también podrás ver las figuritas que puedo hacer con las sombras, mira

El más pequeño de los hermanos apaga la luz y entrega a su hermano de bandana roja la lamparita para que proyecte la luz en la y así poder mover sus dedos de tal manera que genera figuras con las sombras de ellas. La joven de ojos violetas sonríe muy divertida, pero de a ratos voltea de nuevo buscando al chico que se esconde de su visa. En el fondo de la habitación, recargado en un armario, Donnie se esconde de una Cirse que insistentemente lo busca con la mirada, el joven se nota triste y preocupado. Leo observa la escena completa desde la puerta y decide actuar, camina tranquilo hacia el genio

LEO: ¿Pasa algo malo Donnie?

La tortuga de bandana morada voltea a ver a su hermano mayor con una visible tristeza en la mirada pero aun así niega con la cabeza, para después volver a clavar la mirada en el piso

LEO: Ven, acompáñame, parece que los dos necesitamos una taza de café

La chica de ojos violetas ve a Donnie salir del lugar acompañado por Leo y suspira con aire de tristeza, cuando la silueta del genio desaparece por la puerta ella se mantiene mirando por unos segundos y después vuelve la vista al espectáculo que Miky monta alegremente para ella mientras hace un esfuerzo por pintar una ligera sonrisa en su rostro

Contrario a lo que había hablado Leo lleva a su hermano al laboratorio para poder hablar con él

LEO: Bien, ahora que ya no están los demás puedes decirme qué te pasa

El chico de bandana morada solamente mantiene su mirada clavada en el piso y niega con la cabeza

DONNIE: Nada

Dice tan suavemente que resulta casi inaudible

LEO: ¿De verdad esperas que me crea eso?

El joven genio al fin levanta la mirada del piso y mira a los ojos a su hermano

DONNIE: Es solo que no sé cómo esto cambie las cosas, no sé qué va a pasar… simplemente no sé Leo

El chico se deja caer sin ganas en una de la silla y se pasa las manos por la cara mientras deja salir el aire de sus pulmones

LEO: Exacto, no lo sabes y si no sabes si va a pasar algo malo, no deberías de preocuparte tan pronto.

Leo se arrodilla frente a su hermano para poder verlo a los ojos y le sonríe, el chico de ojos cafés hace un esfuerzo para que la tortuga de azul se tranquilizara y esboza una sonrisa forzada, desganada. Leo finalmente se pone de pie y se encamina a la puerta.

LEO: Donnie no te preocupes, todo está bien… te esperamos allá ¿Está bien?

DONNIE: Gracias Leo, pero por el momento solo quiero estar solo

Luego acerco la silla al escritorio para recargar ahí la cabeza. Leo finalmente sale de del laboratorio aun preocupado pero sabiendo que no podría decir mucho para hacer sentir más tranquilo a su hermano. Cuando la puerta se cerró Donnie miró en su escritorio una de las varitas de incienso que Cirse le había dado, la tomó y la miró por un rato con una profunda tristeza en los ojos, luego buscó un encendedor en uno de los cajones y la prendió. Se sentó de nuevo en la silla para poder concentrarse en percibir el aroma del sándalo, pero se sintió decepcionado al darse cuenta que ese no fue el perfume que lo había tranquilizado en el pasado. Sin querer recordó de nuevo ese día, como el cabello de Cirse acarició su piel y como pudo mirar esos ojos violetas tan de cerca cómo los dedos de ella guiaban sus manos a través de un objeto al que él había dejado de prestarle atención y como su voz llegaba a sus oídos sin que él hiciera mucho casos a sus palabras, recordó simplemente ese momento en el que se sintió tranquilo y seguro... se recargó en la silla y dejó caer la cabeza hacia atrás, debía sacar todos esos pensamientos de su mente, así que simplemente se levantó y comenzó a trabajar, no sabía en qué trabajaba, no sabía para qué lo hacía, pero en ese momento lo único que quería hacer era ocupar su mente en otra cosa y no preguntarse qué iba a pasar, ni por qué se sentía así, porque la ansiedad que le daba eso resultaba insoportable.

Las horas pasaron y la visita de Abril tomó a Donatello en su laboratorio, la pelirroja se enteró del acontecimiento, como de costumbre, de la vos de Miky y fue a visitar a la chica a su habitación, más que nada porque esperaba poder ver a Donnie ahí, pero se equivocó, la chica de ojos violetas se encontraba aun recostada en la cama, en sus manos había un libro que los hermanos trajeron para ella. La jovencita los hojeaba y se concentraba atentamente en cada dibujo, paseaba su mirada por cada color y después paseaba sus dedos como buscando algo

ABRIL: Hola

Dijo tímidamente Abril mientras entraba en la habitación, la chica postrada en la cama miró a la visitante un poco insegura

CIRSE: ¿Abril verdad?

La pelirroja asintió y esbozó una sonrisa, Crise cerró los ojos y escuchó como la pelirroja daba algunos pasos rumbo a la silla, colocada a un lado de la cama, para después sentarse ahí.

CIRSE: Sí, hueles como Abril y suenas como Abril

La chica al fin abrió los ojos y sonrió

CIRSE: Debo admitir que no podría imaginarme como eras, nunca quise pedirte que me dejaras tocarte la cara porque me daba un poco de pena, pero siempre tuve curiosidad

La pelirroja le tomó la mano y la colocó en su rostro

ABRIL: Aun no es tarde

La chica de ojos violetas se rio un poco

CIRSE: Eres muy bonita

Dijo mientras paseaba sus dedos por los cabellos rojos de su amiga

CIRSE: Me hubiera gustado tener una hermana como tú

La joven de ojos azules se sintió un poco confundida con esas palabras, tal vez algo incómoda

ABRIL: Tú también eres muy bonita

La pelirroja sacó un espejo de su bolsillo y se lo entregó a Cirse, ella rio un poco con algunos detalles y miró con cuidado los pequeñas marcas

CIRSE: ¿Es normal que alguien no se reconozca en un espejo?

Abril le acomodo un poco el cabello

ABRIL: Es normal si nunca se ha visto a sí mismo

La chica asintió con la cabeza

CIRSE: ¿Vienes a ver a Donnie?

Dijo la joven aun viéndose en el espejo

ABRIL: N-no ¿p-por qué lo mencionas? Yo solo vine a visitarte

Cirse suspiró

CIRSE: Deberías buscarlo en su laboratorio, ha pasado ahí todo el día o por lo menos es lo que oí.

La pelirroja se sorprendió de escuchar eso después de todo el esmero que puso el joven genio en cuidarla durante tantos días. Abril pasó algunos minutos más platicando con la chica hasta que llegó Miky con la cena, la joven de ojos azules aprovechó ese momento para salir y dejar descansar a la chica que aun estaba en recuperación, pasó frente al laboratorio de Donnie y tocó a la puerta. La tortuga abrió la puerta súbitamente

DONNIE: ¡YA TE DIJE QUE NO QUIERO NADA MIKY!

Dijo el chico gritando, pero en cuanto vio que era Abril se sintió apenado

DONNIE: ¡Oh, Abril! Disculpa (bostezo), pasa por favor (bostezo)

La pelirroja entró y se dio cuenta enseguida que el chico se estaba entregando al trabajo en exceso, tenía ojeras, bostezaba constantemente y tenía proyectos a medio hacer en varias partes del laboratorio

ABRIL: No había pasado a verte porque no quería distraerte

El joven se colocó enseguida en uno de los tantos experimentos que estaban a medias

DONNIE: No te preocupes Abril (bostezo), no me distraes en absoluto

Luego empezó a vaciar un poco de líquido viscoso en un par de almohadillas

ABRIL: ¿Seguro?

El chico tomó un tubo de ensayo con una substancia azul y lo puso a calentar en un mechero

DONNIE: Claro que no (bostezo)

La chica suspiró algo molesta y quitó el tubo de ensayo del fuego

ABRIL: ¿Y ahora?

El genio la miró incrédulo

ABRIL: Donnie no sé qué está pasando pero ya me cansé, cada vez que vengo no te veo, ya no insistes en llevarme a mi casa y ni siquiera tartamudeas cuando me ves

El chico de la bandana morada la mira nervioso

DONNIE: ¿T-tartamudear? Y-yo nunca tartamudeo

La tortuga sonríe tontamente. Esto pone furica a la pelirroja, el chico un poco asustado se levanta de su asiento y comienza a dar pasos para atrás hasta que topa con una pared, la chica se aproxima cada vez más y cuando están a escasos centímetros ella se pone de puntitas, apoya sus manos en el pecho de él y cierra los ojos. Donnie está completamente petrificado sin saber qué hacer, su corazón se acelera, siempre quiso una oportunidad así, estaba tan nervioso que pensaba que en cualquier momento dejaría de respirar, cerró sus ojos y empezó a acercar sus labios al rostro de la pelirroja mientras muchísimas preguntas se agolpaban en su cabeza ¿Por qué ahora? ¿Qué hizo bien para recibir esta oportunidad? ¿Y si lo hacía mal? De pronto escucha un "No" en su cabeza y se detuvo en seco unos centímetros antes de tocar los labios de la jovencita. Abril notó como Donnnie estuvo completamente dispuesto a besarla y con eso le bastó, sonrió, se apartó del chico que aun estaba con los ojos cerrados, y la joven de ojos azules simplemente se fue con una sonrisa en su rostro. Al escuchar la puerta la tortuga de morado abre los ojos y se da cuenta que su Abril se ha ido

DONNIE: ¿Pero… que?...Alguien que me explique a las mujeres

Dice el chico mientras mira incrédulo hacia la puerta ¿De verdad pasó lo que él cree? Y si fue así ¿Eso puede tomarse como que rechazó a su dulce princesa? Da un golpe en la pared algo molesto pero sobre todo completamente confundido

DONNIE: ¿Pero qué rayos me pasa? ¿Cuándo volveré a tener una oportunidad así?

Recarga la frente en la pared y se da ligeros golpecitos contra ella

La noche pasó lenta, luego el día y una noche más pero Donnie no había puesto un solo pie en el cuarto de Cirse, ya algo tarde la segunda noche una silueta se paró frente a su puerta, pero no era quien ella esperaba. El chico de la bandana roja se había recargado en el marco de la puerta con los brazos cruzados y miraba a la joven de ojos violetas con un poco de desaprobación en su mirada

RAFA: ¿Para qué ves tantos libros si no los lees? Te van a echar a perder el cerebro, como Miky

La chica sonrió divertida

Cirse: Yo nunca aprendí a leer letras, solo braille, pero igual me gustan los dibujos, además hay mucho que pueda hacer aquí acostada ¿y tú? Pensé que estarías ocupado molestando a Miky a esta hora.

RAFA: Lo intenté pero fue refugiarse con nuestro glorioso líder

Dijo estas últimas palabras con tono burlón

CIRSE: Deberías de tratarlo mejor, tu hermano es muy dulce

RAFA: Piensas eso solo porque no has conocido lo suficiente al Dr. Bromanstain

La chica miró la silla colocada al lado de su cama

CIRSE: ¿Vas a pasar o me vas a bloquear la vista toda la noche?

El joven de ojos verdes entró y se acomodó en la silla

RAFA: Tal vez debí de haberme quedado en la puerta, después de todo no es como que esperes a ver pasar a alguien ¿O sí?

Cirse lo miró un poco molesta, pues sabía perfectamente lo que le estaba insinuando

RAFA: Dame eso

Dijo el chico mientras le arrebataba de las manos un libro a la chica de ojos violetas

RAFA: ¿Arte? Debería de traerte cosas buenas para que botes este

La chica lo miró incrédula

CIRSE: No desperdicies tus buenos libros, ni siquiera sé leer

Dijo ella mientras se encogía de hombros

RAFA: Por eso te voy a enseñar

Dijo el chico sin apartar la mirada del libro que le arrebató a su amiga

CIRSE: ¿Tú?

El chico de nuevo ni la volteó a ver

RAFA: ¿Qué? ¿No crees que pueda?

CIRSE: No me lo tomes a mal Rafa, pero no pareces precisamente del tipo paciente

La tortuga de bandana roja la miró desafiante

RAFA: ¿Cuánto a que puedo hacer que aprendas a leer en 2 meses?

La chica levantó una ceja

CIRSE: Si aguantar las bromas de Miky todo un día sin intentar matarlo tenemos un trato

RAFA ¿Qué? Eso es demasiado ¿Sabes lo que pasará si le dejo pasar solo una?

CIRSE: Comprendo Rafa

Dijo la chica en tono tranquilo mientras el joven de ojos verdes movió la cabeza como diciendo "ya sabía que tenía razón"

CIRSE: Tienes miedo de perder

RAFA: ¡CLARO QUE NO!

Dijo él gritando furioso

CIRSE: ¿Entonces por qué te preocupas tanto?

Dijo ella con un tono casi arrogante y mirándose las uñas

RAFA: Si yo acepto eso ¿Tú qué apostarás?... Debe ser algo que valga la pena

La chica pensó por largo rato

CIRSE: La verdad no se me ocurre nada ¿Y si tú me pides algo?

RAFA: ¿Qué te parece los 2 números que me faltan de la revista "El Ninja moderno"?

CIRSE: Pues me parece bien… supongo

La tortuga de ojos verdes sonrió satisfecho y emocionado

RAFA: Prepárate a perder niñita…

Como el chico de ojos verdes se desesperaba con facilidad la joven de ojos violetas y él hicieron apuestas para todo, para ver en cuanto tiempo podía memorizar visualmente los instrumentos de cocina hasta de cuantas veces sería el límite de rabietas que haría Rafael antes de dar por terminada la práctica del día. El cuarto de ella y el de Rafael parecían haberse entremezclado: había cosas del otro en cada cuarto y hasta Clea terminó viviendo unos días en el cuarto de Rafa, el cual extrañaba mucho a Spike, pero definitivamente la bola de pelos no se le parecía en nada, así que termino por regresársela a su dueña y Cirse estuvo feliz de recibir de regreso a su mimada gatita. La chica de ojos violetas pasaba horas por las noches viendo la lámpara de calabaza que le había ganado a Rafa, pues no quería quedarse dormida por si Donnie se decidía al fin a irla a ver pero eso simplemente no pasaba. Ella se quedaba dormida sin darse cuenta mientras acariciaba a Clea y a la mañana siguiente despertaba en cuanto podía pero no importaba cuantas horas pasara en vela, no podía ver esos ojos cafés de nuevo. Apenas abría un ojo por la mañana y volteaba a la silla, pero al notar que no había nadie solo, se acurrucaba en su cama para seguir esperando, ya sea que él pasara aunque fuera por casualidad o a que sus heridas sanaran lo suficiente para que ella pudiera hacer algo más que esperar.

La cama había perdido ya casi por completo el aroma del genio y ella había dejado de usar la almohada, solo porque en ella aun podía distinguir un leve atisbo de su olor. Se sentía un poco extraña poniéndose el objeto en la cara, como una acosadora o algo así, pero cuando extrañas demasiado, ser raro no es algo que te preocupe tanto

Abril y ella empezaron a llevarse mejor con las visitas continuas de la pelirroja, incluso Clea ya se acostaba en el regazo de la chica de ojos azules. La pelirroja era quien le hacía las curaciones a la chica de ojos violetas y cambiaba sus vendajes, pues Donnie se lo había pedido, y a pesar de que la chica de ojos azules no estuvo feliz en un principio, poco a poco empezó a sentirse cómoda con la chica de cabello negro. A medida que ellas se hacían más cercanas Donnie cada vez parecía más lejano, como un sueño que se esfumó en cuanto ella abrió los ojos

El chico de la bandana morada comenzó a hacer su vida casi normal, solo con la excepción que evitaba a toda costa pasar por el cuarto de Cirse. Comenzó a actuar emocionado de nuevo cuando llegaba Abril y hasta tartamudeaba. La chica de ojos violetas podía escuchar algunas conversaciones desde su cuarto y solía cerrar los ojos para poder concentrarse en la voz del chico alto. Incluso Leo la visitaba con más frecuencia solo porque algo le hacía sentir que las cosas no estaban bien. La chica de cabello negro no se quejó más allá de los comentarios que hizo a Abril el primer día que fue a visitarla después de que despertó. Ella sonreía, platicaba con todos y de todo, jugaba con Miky y hasta escuchaba atenta como Leo le platicaba frase por frase su serie favorita mientras que repetían juntos algunas frases que a él le parecían heroicas y a ella graciosas, pero aun así algo parecía estar terriblemente mal. Finalmente, después de muchas misiones a la que los chicos fueron solo y 2 meses de continuo esfuerzo para aprender a leer, una noche, cuando Rafa entró a la habitación de su amiga, la vio de pie al fin y preparando su maleta, el chico de bandana roja no dijo nada, y comenzó a pasarle las cosas para que ella pudiera guardar lo que deseara llevar consigo y al terminar el solo dijo

RAFA: Yo te llevaré a tu casa, pero mañana por la noche, hoy tengo algunos pendientes

La chica de ojos violetas solo sonrió

CIRSE: Claro, no hay problema, gracias Rafa

El chico salió del cuarto furioso y enseguida abrió de una patada la puerta del laboratorio, Donnie levantó la mirada algo asustado y vio a su hermano mayor parado en el umbral de la puerta enojado como nunca lo había estado antes

RAFA: Si nadie más te lo dice, yo sí lo haré… siempre fuiste el niñito llorón que se preocupaba porque una chica lo rechazara por ser mutante y cuando al fin aparece alguien a quien le importa un pepino si res un una mariquita, un saltamontes o un hombre con traje de murciélago ¿Qué haces? ¡La evitas!

Le gritó su hermano mayor a medida que caminaba a su encuentro y Donnie miraba incrédulo como su hermano salía a la defensa de alguien más, eso era completamente nuevo, hasta extraño.

RAFA: Ella se va a ir mañana y de todo corazón espero que se le olvide que te conoció

Finalmente la tortuga de bandana roja gruño, se dio media vuelta y pateó una mesa antes de salir de ahí.

DONNIE: ¿Ese que se fue era Rafa?

Dijo el chico en voz baja sin poder salir aun de su asombro. Se levantó del escritorio y comenzó a recoger las cosas que se habían caído de la mesa con la patada de su hermano mayor. Y al ver la última varita de sándalo en el piso se quedó analizando las cosas un rato: su hermano tenía razón, pero simplemente no tenía el valor de pararse frente a ella porque no podía entender lo que sentía. Se recargó en el escritorio y comenzó a mirar al techo pensando en que le preocupaban mil cosas: y si al final esa imagen que ella tenía de él simplemente había cambiado ahora que sabía que era una tortuga gigante, pero qué importaba eso ahora si las cosas con Abril iban mejor y eso era lo que debía importarle ¿No?, se sentó de nuevo en su escritorio para seguir trabajando, dejó la varita de sándalo y se preparó para seguir escribiendo, pero de reojo seguía viendo la varita de incienso, puso a un lado el escrito y prendió el incienso, miró como poco a poco se consumía la varita y a medida que se iba haciendo más corta su mente se iba aclarando. Se dio cuenta que tal vez lo que más le preocupaba era que a ella este tiempo sin verse simplemente no le importara, no sabía que sentía por ella pero algo era seguro: que lo odiara, lo rechazara o le gritara siempre sería mejor que el que lo ignorara. Al darse cuenta de eso se sintió fatal, pues eso era justo lo que él le estaba haciendo a ella. Esa noche salió de su laboratorio las 4:00 de la mañana y se paró enfrente de la puerta de la chica, no dijo nada solo se quedó ahí pensando en el día en que se conocieron, en lo peculiar que le pareció y en las palabras que dijo. No fueron palabras extraordinarias no fueron palabras dulces o rimbombantes… eran palabras ordinarias, de todos los días pero, recordarlas en ese orden exacto lo hacía sentir bien, cómodo, confortable y eso era lo que más lo confundía. Estar con ella no era un torbellino de adrenalina y emoción como le pasaba con Abril, entonces ¿Por qué sentía que alguien muy importante en su vida se iría al día siguiente? ¿Por qué quería retroceder el tiempo y cambiar todo lo que había hecho? ¿Pero qué le iba a decir?..."Lo siento, estoy confundido y no sé cómo actuar" ¡Eso era algo estúpido!

Recargó su cabeza en la pared, se dejó caer en el piso y repasó a detalle aquella cena el departamento de Cirse, aquella práctica con el bo y sin darse cuenta se quedó dormido, cuando despertó estaba tirado en el piso, cubierto con una cobija y su hermano menor lo miraba fijamente, estaba tan adormilado que al principio no se dio cuenta donde estaba

DONNIE: Miky te dije que no debes de entrar al laboratorio si yo no te estoy vigilando

Se giró y trató de seguir durmiendo

MIKY: Pero no dijiste nada del pasillo de nuestros cuartos

De pronto abrió los ojos y se paró alarmado, vio de inmediato la puerta del cuarto de Cirse abierta pero no había nadie dentro de ella, luego miró la cobija y se dio cuenta de que era la de la chica, se puso de pie y salió corriendo a la sala pero se tropezó con la cobija trató de no caer pero en el movimiento brusco pisó la patineta de Miky y chochó con la pared. De cabeza, aturdido y adolorido abrió los ojos, Rafa estaba sentado en el sofá y lo veía con una sonrisa burlona, pero a Donnie no le importó, comenzó a tratar de levantarse y mientras lo hacía le preguntó a su hermano mayor

DONNIE: ¿Se fue?

El chico de la bandana roja regresó a mirar la tele

RAFA: ¿Tú que crees cerebrito?

Dijo con tono irónico el chico de ojos verdes mientras miraba la pantalla

DONNIE: Diablos, diablos, diablos

Decía Donnie tratando de ponerse de pie sin que las piernas le respondieran bien de lo nervioso que estaba, apenas iba a arrancar a correr para salir de las alcantarillas cuando detrás de él escuchó una voz familiar

CIRSE: ¿Donnie? ¿Estás bien?

Se quedó parado y sintió que algo en su corazón se tranquilizaba al escuchar su nombre de los labios de esa persona, se giró y la vio parada en la puerta de la cocina usando sus pantalones deportivos negros y su camiseta de tirantes, con una dona mordida en la mano. No podía describir la tranquilidad que le daba volver a ver esos ojos violetas que lo miraban con preocupación. Se acercó lento a ella, casi temiendo que fuera a esfumarse en un paso en falso y cuando al fin la tuvo a su alcance simplemente la abrazó. Tuvo que contenerse para no abrazarla tan fuerte que pudiera lastimarla y después de unos instantes hundió su cara en el cuello de ella, al fin podía volver a respirar la fragancia de su cabello, esa fragancia que le transmitía tanta paz. La dona calló al piso y la chica se quedó helada por unos segundos hasta que finalmente la voz del chico que la abrazaba la hizo volver en sí

DONNIE: Lo siento

La chica lo rodeó con los brazos y cerró los ojos para poder recordar ese momento como lo hacía ella, con el tacto, con las manos, con los olores, con los sonidos y con la piel

CIRSE: Esta bien Donnie

Rafa giró por un segundo la cabeza para ver la escena hizo cara de asco y luego volvió a ver la televisión mientras dibujaba una de sus sonrisas torcidas, Miky recogió la dona del suelo se fue al sofá con su hermano de ojos verdes y le dio un mordisco a la dona.

Cuando al fin Donnie sintió que esa angustia agobiante de su corazón se había apaciguado, el chico de bandana morada empezó a soltarla

DONNIE: ¿Qué haces parada? aun deberías de estar en cama

Cirse le sonrió

CIRSE: Nadie me dijo cuanto tiempo debía de estar en reposo y yo ya me siento bien

Sin decir una sola palabra el chico la cargó y se la llevó a su cuarto, la recostó con cuidado y se arrodilló junto a la cama

DONNIE: ¿Suena muy tonto decir que no sé por qué estoy haciendo las cosas?

Ella lo miró tiernamente y le contestó

CIRSE: ¿Si te digo que no, entonces te quedarás?

El joven sonrió ligeramente

DONNIE: No me iré aunque digas que sí es tonto

Ella lo miró a los ojos, esos ojos por los que dejó de dormir tantas hora y lo tomo de la mano

CIRSE: No tienes que tener todas las respuestas ahora, no me molesta esperar hasta que llegues a tus propias conclusiones

El chico sonrió y pensó que si alguien le hubiera dicho que esas palabras lo harían sentir tan tranquilo él no los hubiera creído, pero así era, se sentía completamente en paz.

En la sala los dos hermanos que aun veían televisión comenzaban una conversación

MIKY: ¿Bro crees que deba de llevarles el desayuno?

El hermano mayor siguió viendo la pantalla

RAFA: No, déjalos un rato solos, aun no deben estar haciendo nada que les avergüence que veamos

Miky puso cara de asco y le dio otra mordida a la dona. Leo llego desde su cuarto y tomó asiento junto a sus hermanos

LEO: ¿Me perdí de algo?

Rafa le tapa la boca al menor justo cuando iba a contestar y responde con un todo despreocupado

RAFA: Nee

Pues esto fue todo por este capítulo. Ojalá hayan disfrutado leerto tanto como yo escribirlo. Les agradezco de antemano todos sus comentarios y nos leemos luego.