Este capítulo es corto, pero creo que es lindo y tierno. Espero sus reviws (por favor envíen aunque sea una T_T) Nos acercamos a la recta final de la historia, así que no se pierdan los últimos capítulos.
LA TORTUGA Y LA PRINCESA
Después de ese beso Donnie ya no dijo nada, se mantuvo callado y caminó tras ella, mirando su cabello, su forma de caminar y pensando, ¿Qué debía de hacer?
Se mantuvo a una corta distancia de ella hasta que llegaron a la entrada de las alcantarillas. Para ayudarla a bajar él la tomó de la mano, pero después de eso ninguno de los dos hizo nada por soltarse y caminaron así hasta la guarida. Cuando entraron las luces estaban apagadas Donnie pensó que tal vez los demás ya se habían ido a dormir pero un suave y agradable olor a pastel le llegó a la nariz y decidió soltar ágilmente la mano de Cirse, sabía perfectamente lo que seguía. De pronto las luces se encendieron y un sonoro ¡FELICIDADES! Salió de la garganta de todos en casa: El maestro Splinter, Miky, Rafa, incluso Abril y Casey estaban ahí, el lugar estaba completamente decorado y el más pequeño de los hermanos corrió a abrazar a la chica quien volteó a ver a Rafa con una mirada acusatoria. El joven de la bandana Roja solamente hizo su clásica sonrisa torcida y se cruzó de brazos mientras se recargaba en una pared. Era evidente que él le había dicho a todos y desde hacía ya algún tiempo.
ABRIL: Hola Donnie
El chico de bandana morada miró asombrado como Abril había ido directamente hacia él y lo había saludado primero, eso nunca pasaba. Cirse pudo escuchar esto perfectamente mientras recibía el abrazo de felicitación de Leo
DONNIE: A-abril hola
Dijo él nervioso mientras se llevaba la mano al cuello. Cirse suspiró pues de inmediato sintió que no importara que el chico la hubiera tomado de la mano, era evidente que no estaba dispuesto aun a renunciar a Abril. Casey se acercó a abrazarla y ella recibió la felicitación un tanto desanimada. Tras ella Donnie miraba con cierta incomodidad como el jugador de hockey rodeaba con los brazos a la chica de ojos violetas y frunció el ceño al escuchar como le tiraba un piropo a su amiga, pero antes de poder decir nada, ella simplemente lo pisó y cuando consiguió que le quitara los brazos de encima Cirse fue en búsqueda de Rafael que no se había acercado a felicitar a la chica. El joven de bandana morada miraba desde lejos como su hermano bromeaba y platicaba con la chica como si se conocieran de años, nunca había visto que él se volviera tan cercano a alguien tan pronto y sobre todo que él nunca la tratara con su clásico mal carácter.
La fiesta pasó sin mayores contratiempos, Abril pasó la noche junto a Donnie y Casey junto a la pelirroja. La chica de ojos violetas comió pastel y compartió un rato agradable con los hermanos, le jugó una broma a Miky y por primera vez el más joven persiguió a alguien para desquitarse. Ocasionalmente ella volteaba a ver al genio al otro lado de la sala y al notar que Abril y él seguían platicando tan amenamente se mantenía a distancia, ya mucho se había pasado de la raya con ese beso, pues no quería influenciar la decisión de Donnie
Ya algo tarde todos se fueron a dormir. Cirse estaba tan cansada que simplemente se tiró a la cama sin cambiarse de ropa, suspiró y se dio cuenta que la cama había perdido ya por completo el aroma de ese chico que tanto le gustaba, seguramente no volvería a dormir tan tranquilamente. Alguien llamó a la puerta mientras meditaba al respecto así que cuando abrió la puerta y vio a Donnie parado frente a ella se puso un poco nerviosa
CIRSE: ¿D-donnie?
DONNIE: ¿De nuevo con la luz apagada?
CIRSE: Sí, disculpa la prenderé enseguida
El chico la detuvo por el brazo
DONNIE: Lo olvidaste ¿verdad?
La chica lo miró confundida
DONNIE: Lo que tienes en tu chamarra.
Ella metió la mano en la bolsa y sacó un pequeño control remoto. El chico entró al cuarto y tomó el pequeño aparato de las manos de ella
DONNIE: Supe que Rafa al fin recuperó su lámpara de calabaza después de que perdiste una apuesta con él y pensé que la extrañarías.
El joven presionó un botón y en el instante una pequeño aparato puesto en el escritorio prendió con una dulce luz morada, Clea se acercó curiosa y lo tocó juguetona con su patita
CIRSE: ¡Clea no!
La lámpara se bamboleó de un lado a otro mientras que la luz se mantenía estable
DONNIE: No te preocupes, puse un sistema estabilizador en su centro de maza que permitirá que Clea juegue con ella todo lo que quiera sin que pueda tirarla
La chica se acercó maravillada a ver el pequeño aparato, se sentó en la cama y empujó con un dedo el curioso aparato que la hizo sonreír con la graciosa forma en la que se movía. Donnie caminó hacia la cama también y se recostó en ella.
DONNIE: También tiene un sistema en el que puedes agregarle música
El chico presionó otro botón y comenzó a sonar el mismo tono que el de los T-phons. La chica miraba el objeto maravillada y Clea se escondió en cuanto escuchó la música.
DONNIE: Y lo mejor de todo es esto…
El chico apretó otro botón y unos segundos después comenzó a oler a Sándalo, la chica aspiró el aroma y luego tranquilamente mientras escuchaba por uno momento la nueva melodía que salía del aparatito, un sonido dulce y calmado
CIRSE: Gracias Donnie, es el mejor regalo de todos
Se giró para ver al chico pero él estaba profundamente dormido. Se veía tan apacible y dulce que simplemente no quiso despertarlo y menos después de saber que había pasado toda la noche trabajando en ese regalo. En cambio se acomodó junto a él en la cama y acarició su mejilla. Lo miró detenidamente por unos minutos y luego pensó que era el momento de salir de la habitación y dejarlo dormir. Trató de ponerse en pie pero un brazo del chico la alcanzó y la jaló hasta él. El rostro de la chica quedó a escasos centímetros del de la tortuga y ella sentía como comenzaba a ruborizarse, así que agradeció que él estuviera dormido, lo miró por largo rato, casi nunca podía admirar sus rasgos tan de cerca. Tener esos labios a tan corta distancia le parecía una auténtica tortura, así que trató de nuevo de ponerse en pie, el chico la sujetó más fuerte
DONNIE: ¿De qué hablabas con Rafa?
La chica se sobresaltó
CIRSE: Pensé que estabas dormido
DONNIE: Sí, lo estaba… bueno, casi, tengo sueño ligero
El chico abrió un ojo
DONNIE: Entonces ¿De qué hablabas con Rafa?
CIRSE: ¿Por qué quieres saber?
El chico cerró de nuevo el ojo que había abierto
DONNIE: Simple curiosidad
Dijo él tratando de no parecer muy interesado
CIRSE: No te diré
El chico abrió ambos ojos asombrado
DONNIE: ¿P-por qué?
CIRSE: Porque me gusta que tengas curiosidad
Sonrió la chica con aire travieso el chico le regresó la sonrisa
DONNIE: Con que esas tenemos…
El chico comenzó a hacerle cosquillas y ella entre carcajadas insistía en que no le diría nada. Con el movimiento ambos cayeron al piso y al intentar ponerse de pie Donnie quedó de frente a esos ojos violetas que lo hacían sentir completamente tranquilo y desarmado. Recorrió el rostro de la chica con la mirada para concentrarse en sus labios, su corazón había empezado a latir con fuerza y recordó el instante en que quiso detenerla pero una sola duda bastó para que no pudiera mantenerla a su lado. Ella se levantó mientras se sobaba un golpe en la cabeza
CIRSE: ¡Auch! Eso fue un poco más rudo de lo que esperaba
La chica comenzó a sacudirse el polvo y no se dio cuenta que Donnie la miraba fijamente mientras se ponía de pie
CIRSE: La verdad no hablábamos de nada importante solo que…
En ese momento joven de bandana morada rosó con sus dedos el mentón de la chica y levantó su cara para poder ver directamente esos hermosos ojos. Se aproximó lentamente a ella, hasta que finalmente estuvo tan cerca que cuando dijo estas palabras ambos podían sentir casi como se rosaban sus labios
DONNIE: Esta bien… realmente no importa
Después simplemente cerró sus ojos y la besó tiernamente. Esto tomó a Cirse completamente por sorpresa, sentía tantas mariposas en el estómago que le costaba respirar y hasta después de unos segundos cerró los ojos y rodeo el cuello del chico con sus brazos, cuando hizo esto él se decidió a tomarla por la cintura para atraerla gentilmente. Fue un momento simplemente perfecto y ambos hubieran querido que el tiempo se detuviera en ese preciso instante. Sin embargo no fue así, unos segundos después Donnie finalmente comenzó a separar sus labios de los de la chica de cabello negro y en cuanto abrió los ojos la soltó nerviosa mente
DONNIE: C-creo que ya es tarde, y-yo me iré a dormir
Dijo rápido mientras salía presuroso de la habitación sin darle oportunidad a la chica de decir una sola palabra. En cuanto cerró la puerta se recargó en ella y respiro aliviado. Descansó unos segundos en ese lugar para después dirigirse a dormir. Ya acostado en la cama pasó la noche pensando en ella, en sus ojos, su cabello, en el momento en que se tomaron de las manos pero tal vez el instante que más repasó fue ese beso, ese beso que lo estaba volviendo completamente loco. Se revolvió en la cama y siguió pensando, pero por más vueltas que le daba al asunto era evidente que ya no podía negárselo más, ella realmente le gustaba. Suspiró y se tapó la cara con la almohada, ahora que por fin lo había aceptado lejos de sentirse tranquilo estaba completamente aterrado.
En su cuarto Cirse miraba la lámpara bambolearse una y otra vez mientras tocaba sus labios, no podía negar que estaba feliz, pero verlo salir tan nervioso le hizo preguntarse si no se trató de un error, tal vez solo se dejó llevar. El día de mañana podría pedirle disculpas y quedarían como buenos amigos, como solo amigos. Suspiró y se giró en la cama… ¿y qué título tenía ahora? realmente no era nada más que eso, una amiga, a un después de tanto. Sabía que había muchas cosas que aclarar, pero por una noche no quería pensar en nada que no fuera ese momento perfecto donde ella fue la dulce princesa de Donnie, así el día de mañana volviera a ser solo la amiga incondicional que esperaba tímidamente que él la mirara. Suspiró de nuevo y apagó el fulgor de la lámpara para acurrucarse con su almohada y soñar que las cosas serían aun mejor al día siguiente, pues en esos momentos no es que tuviera mucho más que sueños.
