Llegamos al capítulo 12 y estoy sorprendida de que la historia se ha prolongado más de lo que pensaba, en parte sé que es porque estos últimos capítulos han sido un poco más difíciles de escribir para mí, por el tiempo y mi deseo de que no queden huecos en la trama. Espero que les guste
Gracias de nuevo a Bittersweet por sus comentarios, siempre es un gusto recibir la opinión de mis lectores y sobre todo de los que han seguido la historia desde el principio como tú. Mil gracias por cada uno de tus comentarios
También quiero agradecer a raphaelblue62 que es la primera vez que recibo uno de sus comentarios y me hizo sentir muy feliz que al fin se animara n_n espero este capítulo te guste.
Daniela1501 Tenía mucho que no recibía una review tuya y me dio mucho gusto saber que sigues la historia y sobre todo que te gustó hasta ahora.
Sin más por el momento muchachos, los dejo con el capítulo de hoy
COLECCIONANDO BESOS
El plan no era simple de idear, habían pensado en hacer una máscara de latex y maquillaje, pero Cirse pensó que eso no funcionaría, así que la siguiente sugerencia fue esconder a Donnie en una caja como si fuera un objeto de decoración, pero seguramente sería demasiado incómodo para el joven pasar tanto tiempo en su caparazón. Los cuatro hermanos y la joven se rompían la cabeza pensando en alternativas. Finalmente llegaron a un acuerdo: la chica de ojos violetas cancelaría su boleto en el vuelo comercial y rentarían un avión privado, así Donnie solo tendría que escabullirse como buen ninja y podría aprovechar el cambio de turno de los guardias, era sencillo, era elegante y seguramente funcionaría. La chica de ojos violetas revisó los papeles que Splinter entregó al genio pero todo estaba en japonés, Donnie notó su preocupación y se acercó junto con Leo—¿Qué pasa?—Dijo el viendo atentamente el documento—Debo revisar que toda tu documentación como miembro de clan Hamato esté correcta pero muy apenas he aprendido a leer en rōmaji, no sé leer absolutamente nada de japonés—El chico de bandana morada sonrió y paso uno de sus dedos por los Kanjis del documento y comenzó a traducir para ella. El documento no solo autentificaba que el genio pertenecía al nombrado clan, sino que lo identificaba como el tercer hijo varón del mismo Hamato Yoshi con firma y huella digital de él. Todo estaba en regla, la joven pasó un dedo por la firma, le parecía sorprendente que todo ese tiempo hubiera estado frente al legendario maestro que enfrentó a Oroku Saki y salió en pie del encuentro, con una gran pérdida, pero vivo, que era más de lo que mucho podían decir. Ahora entendía las grandes habilidades de los 4 hermanos, su padre en sí mismo era toda una leyenda viviente. Finalmente guardó los papeles—Bueno chicos ya es tarde y tengo que irme a casa, mañana será un día largo—Dijo ella, Donnie la tomó por el brazo—Deberías de quedarte a dormir esta noche, es tarde y tu cuarto aun está libre—Dijo el chico con un ligero tono rosa en las mejillas. La chica de ojos violetas lo miró y estaba a punto de negarse cuando Leo intervino—Creo que eso estaría bien, de otra manera Donnie te tendría que acompañar hasta tu casa para asegurarse de que llegues bien y se desvelaría aun más—el chico de la bandana azul sonrió y le guiño un ojo a su hermano—Y con lo debilucho que es seguro se enfermará si sale con este frio—Dijo finalmente Rafa mientras empujaba a su hermano más alto para que quedara más cerca de la chica. Donnie solo sonrió tímido, sabía perfectamente lo que sus hermanos estaban haciendo y se sentía un poco avergonzado por ello—Pero aun tengo que conseguir a alguien que cuide a Clea por el tiempo que estaré fuera—dijo la chica ya prácticamente convencida de quedarse—Yo la cuido—Dijo a Miky al fondo del salón y Rafa hizo señas de que le ayudaría a su hermanito—Bueno en ese caso…-La chica había comenzado a acceder y Donnie aprovechó esta oportunidad para rodear los hombros de ella con su brazo y la guio gentilmente hacia el cuarto que había ocupado por más de 4 meses—En ese caso a dormir, como tú dijiste, es tarde—dijo el chico alto. Atrás de ellos solo se escuchó a Miky decir—¡Dame 3!—y al instante el choque de las manos de los hermanos restantes se dejó escuchar.—¿Por qué siento que me acaban de embaucar?—Dijo la chica cuando al fin llegó al umbral de su cuarto. El joven de bandana morada no dijo nada y solo sonrió—Bueno me iré a dormir, descansa…mañana será un día difícil—Dijo ella. Los dos mantuvieron su vista en el otro hasta que la puerta terminó de cerrarse.
Ya en la habitación Cirse simplemente no quiso ni prender la luz, no quería recordar ese triste momento en que vio a Abril tomando de la mano a Donnie y acariciando tiernamente su mejilla. Pensó que si simplemente se tendía en la cama se quedaría dormida de inmediato con lo cansada que estaba, pero no fue así, pasó largas horas despierta y finalmente decidió ir a la cocina por un vaso de leche, pero al entrar vio justo los ojos que de nuevo la mantenían en vela—¿Nervioso?—Dijo ella mientras entraba al lugar. Donnie tragó saliva y le contestó tratando de no mirarla demasiado—Un poco… ¿Sabes qué tan bueno es?—Preguntó él mientras daba un sorbito a su taza de café—Es bueno, muy bueno. Ha barrido el piso con nuestros mejores estudiantes en cada torneo. Es disciplinado, es rápido, es astuto…—Dijo la chica con tono monótono, él dejó en la mesa su taza—¿E-entonces se conocen?—preguntó nerviosamente—Sí, nos conocemos desde que yo tenía 10 y él 12. Era casi una obligación que me imponía mi padre el ir a cada torneo de Bong Sul donde él participara, además solíamos ir a Corea una vez por año para pasar tiempo con él—dijo ella para después tomar un sorbo de leche—¿Y es bien parecido?—Preguntó él viendo fijamente su taza de café y esperando temeroso la respuesta, aun cuando la sabía ya. La chica inmediatamente soltó una carcajada—Volviste a olvidarlo ¿verdad?—El chico la miró extrañado—¿Cómo voy a saber si es bien parecido si hasta hace poco no podía ver?—dijo la chica tratando de controlar sus risas, él se sintió un poco abochornado por haber vuelto a olvidar algo tan evidente, pero también rio un poco. Aun así había algo que le preocupaba—¿Y cómo sabes que no te enamorarás de él ahora que lo veas por primera vez?—La joven de ojos violetas dejó de reír—Eso es fácil, yo no creo en el amor a primera vista—dijo ella tomando la taza de la mesa. El chico se sorprendió—¿P-por qué no?—de pronto se sintió sobresaltado, pues bien sabía que lo que sentía por Abril él lo había llamado así "Amor a primera vista", ya que solo le bastaron unos segundos para quedar prendado de la pelirroja. La chica de ojos violetas suspiró y dijo—Porque yo creo que el amor verdadero, el que es para toda la vida, no puede conquistarte con un solo sentido, los ojos son fáciles de engañar, pero el olfato, el tacto, el gusto y sobre todo la razón no son tan simples. Yo creo que el amor verdadero no es el que te alborota en un segundo y te hace caminar entre nubes, sino el que se da con el tiempo, con las palabras, con las caricias y las acciones, no solo con la vista—La chica guardó silencio y tomó asiento frente a él—Para mi el amor verdadero no es el que te estruja el corazón con una mirada, sino el que te conforta en los momentos difíciles, el que tranquiliza y te hace sentir cómodamente adormecido, es tan natural como el aire: cuando está ahí puedes respirar tranquilo y todo fluye mejor, pero cuando no está te mueres lentamente, tan paulatino que es una auténtica tortura. Yo creo que el amor verdadero también surge del propio cerebro, que no es instinto, como nos quieren hacer creer—dijo la chica mientras rosaba sutilmente la frente de Donnie con uno de sus dedos—Creo firmemente que para amar a alguien de verdad debes admirarlo, pero no como a un ser platónico, porque entonces tarde o temprano caerá del pedestal y te sentirás decepcionado, sino como un ser con cualidades que te hacen quererlo y defectos que te hacen amarlo, sin importar que tan extraños, locos o poco comunes sean esos defectos, porque al fin y al cabo esas características únicas son las que hace a esa persona la más especial del planeta ti—Dijo ella pasando sus dedos por la mejilla del joven de piel verde y regresó su mano a tomar rápidamente la taza para finalmente fijar la vista en ella. El chico de bandana morada la vio completamente hipnotizado, es como si hubiera descrito mucho de lo que él sentía por ella: esa calma y tranquilidad absoluta que de inmediato se convertían en dolor y desesperación si sentía que la perdería. Quedó boquiabierto por un tiempo hasta que la chica dio un sorbo a la taza—¿Café?—dijo ella en tono de reclamo—¿Por qué estas tomando café a esta hora?—pronunció casi regañándolo, el chico salió del suave trance en el que se encontraba y quiso quitarle la taza de las manos—Perdón, no me di cuenta que tomaste mi taza en lugar de la tuya—dijo él pero la chica evitó que le arrebatara el recipiente—No, no te la daré… no deberías estar tomando café tan tarde, esto no te dejará dormir—La joven tomó de un solo trago el resto de la bebida y Donnie la miró preocupado—¿Por qué hiciste eso? Tú no estás acostumbrada, ahora no podrás dormir—La chica dejó la taza en el fregadero de trastes—Porque de otra manera te lo hubieras terminado y no habrías podido descansar el resto de la noche…Donnie mañana tienes una misión de infiltración y tienes que descansar—Dijo ella mientras ponía en sus manos la taza con leche caliente. Después salió de la cocina y se fue, dejando a un desconcertado Donnie tras ella, que sonrió ligeramente al darse cuenta que al fin había dejado de llamarlo Donatello…
No tenía remedio, se decía a sí misma, de por sí no podía dormir y ahora después de haber tomado ese café menos podría pegar un ojo en toda la noche. Bien pudo haber tirado el contenido de la taza en el fregadero pero entonces ¿Cómo habría justificado el poner sus labios en el mismo sitio en el que apenas hacía unos segundo Donnie había puesto suyos? Habría sido muy raro hacer como que tomaba de una taza vacía. Suspiró de nuevo, esto era demasiado… tantos eran sus deseos de tocarlo y besarlo que había recurrido a un truco tan barato y que, además de todo, le costaría toda una noche en vela. Aunque de alguna manera sentía que valía la pena con tal de obtener lo que en Japón conocían como un beso indirecto. Sentía como si estuviera coleccionando besos de ese chico que, aunque consideraba que no le pertenecía, se había convertido en la razón por la que se levantaba todas las mañanas y no podía dormir en las noches.
De pronto se preguntó si no había sido demasiado directa con ese discurso del amor… pero que importaba, así era ella, más directa que otras chicas para unas cosas y más tímida para otras. Él ya debía de saber lo que ella sentía, así que realmente no importaba mucho lo que hubiera dicho. Se tiró en la cama y siguió pensando en él, en su hermosa sonrisa con ese huequito entre los dientes, en sus ojos cafés, en sus cálidos y dulces labios. Suspiró de nuevo, no sabía que estaba haciendo, si seguía así quedaría irremediablemente enamorada, si no es que lo estaba ya ¿Y qué haría entonces? ¿Mirar desde lejos como él era feliz con la chica de ojos azules?... Tal vez desde el principio ella no estaba hecha para que la amaran, pero si de esa manera al menos podría estar cerca de él, se esforzaría por dar lo mejor de sí y ser una buena amiga para ambos.
Se quedó dormida al fin, ya entrada la madrugada, y por la mañana unos toquiditos en la puerta la hicieron despertar de un sueño absurdo en el que ella le presentaba a Donnie en una cena a su padre, quien recibía al chico con cariño y agradecimiento por haber rescatado a su hija.
Cirse abrió los ojos con dificultad y se dirigió completamente adormilada a la puerta, tras ella Donnie sonreía y le llevaba el desayuno a la cama—Supuse que estarías muy cansada, así que solo le dije a Miky que yo te traería el desayuno—dijo él mientras entraba a la habitación. La chica apenas podía mantener los ojos abiertos, se tiró de nuevo en la cama boca abajo y se quedó dormida de nuevo—Cirse hay mucho que arreglar aun—él la movió ligeramente para despertarla, la chica giró el rostro y se esforzó por abrir los ojos—¿Cómo puedes estar tan fresco después de lo tarde que te dormiste anoche?—dijo con palabras que muy apenas se podían comprender—¡Estoy emocionado, hasta hace poco ni siquiera había salido de la guarida y ahora iré al otro lado del mundo! Además anoche descansé como tenía días que no lo hacía—dijo él mientras ponía un poco de maple en los Hot Cakes de la chica, ella sonrió y se incorporó, se frotó los ojos y después de bostezar se preparó para desayunar—Lo siento—dijo mientras tomaba el tenedor y picoteaba para hacer que la miel entrara aun más en el esponjoso pan—¿Por qué? ¿Por tomarte mi café anoche?—Preguntó Donnie con una sonrisa tímida. La chica negó con la cabeza de un modo tierno—Por no buscarte para arreglar las cosas...—y de inmediato se llevó un trozo de Hot Cake a la boca—No, perdóname tú a mí por portarme como un completo tonto, no debí haber dicho todo eso—el chico mantenía los ojos fijos en el piso, pero ella le tomó del mentón—No agaches la mirada, para discutir se necesitan dos, no es solo tu responsabilidad—La chica le sonrió como desde ese día no lo hacía y una morona de lo que comía resaltó en su mejilla derecha, él tomó una servilleta y la limpió—Creo que hay algunas cosas de las que tenemos que hablar ¿no?—Ella lo tomó de la mano que sostenía la servilleta y lo detuvo—Hoy no, después de que derrotes a Kim Ha. No quiero que te preocupes por nada, él es peligroso y no quiero que pierdas tu concentración por nada… después de eso ya tendremos mucho tiempo—La chica al fin lo soltó de la mano y continuó comiendo—Iré a preparar mi maleta ¿Tienes alguna sugerencia?—dijo él mientras se levantaba de la cama, la chica asintió con la cabeza—Te alcanzo en cuanto termine… ¡Esto está delicioso!—contestó ella con un tono dulce y emocionado, Donnie sintió que nuevo que todo estaba bien en su mundo, se dio la media vuelta y mientras caminaba al laboratorio y musitó sin querer—Como el aire…todo está bien si tú estás aquí…—
Todos parecían haberse levantado ya hacía un rato, así que la maleta del chico de bandana morada ya estaba prácticamente lista cuando ella entró al laboratorio. Leo y Rafa discutían acerca de lo que debía de llevar el hermano más alto y Miky sacaba algunas cosas—¿Y qué es esto?—preguntaba la tortuga de bandana naranja mientras sacaba un frasco con un contenido blanco, Donnie se lo quitó de las manos—Es un pegamento super potente Miky, puede incluso alterar las estructura de los enlaces covalentes de los metales generando así una fusión con cualquier material—Dijo el genio mientras hechaba atrás su mano para evitar que su hermanito volviera a tomar el frasco. Cirse se paró junto a Donnie y le quitó el objeto de las manos—Nada de trabajo, quiero que te concentres en el entrenamiento—Caminó por el laboratorio y puso el pegamento en uno de los cajones, de donde sacó el cargador del T-phone—Sabía que se te olvidaría, a mí se me olvida el cargador de mi celular todo el tiempo—dijo la chica y luego caminó a la puerta—No te preocupes tanto por qué llevar, solo no olvides tu bo—ella le sonrió, en ese momento el chico se dio cuenta de que ella llevaba bajo el brazo los papeles que el maestro Splinter le había dado la noche anterior—¿Ya te vas?—preguntó él con un tono apagado—Sí, tengo que traer a Clea con todas sus cosas y afinar algunos detalles, también debo hablar con mi abogado para que deje de buscar como loco un candidato y pedirle que llame a al Sr. Lee para informarle del "cambio de planes"—Esas palabras le bastaron al joven de la bandana morada para darse cuenta que ella estaba nerviosa y asustada como nunca, así que se acercó y la tomó de las manos—Tranquila, verás que todo saldrá bien—Ella sonrió y tras la chica los hermanos comenzaron a hacerle burla. Cirse le sonrió—Gracias Donnie—Se soltó despacio de sus manos y cuando volteó para encaminarse a la salida vio a los 3 hermanos demasiado tranquilos, seguramente acababan de hacer alguna broma de la que no querían que ella se enterara.
Al poco tiempo de que se fue Cirse un "Hola" se escuchó en la entrada de la guarida anunciando la llegada de la pelirroja, uno a uno las jóvenes tortugas se vieron unos a otros, Miky sorió mientras veía feliz mente a Rafa—¡Llegó Abril!—Después del joven pecoso Rafa cayó en cuenta de lo que implicaba eso y volteó a ver a Donnie—Llegó Abril—dijo mientras sonreía y comenzaba a caminar fuera del laboratorio. Finalmente Leo volteó a ver a su hermano menor de bandana morada y tratando de infundirle valor, puso una de sus manos en el hombro del más alto y en un tono de casi complicidad le dijo—Llegó Abril—El joven de ojos cafés solo suspiró y comenzó a caminar preocupado hacia la puerta.
Tres de los cuatro jóvenes se acercaron con gran alegría para recibir a su amiga Miky casi suelta accidentalmente la noticia de que Donnie iría a Corea con Cirse pero Leo, que se preparó para la posibilidad, simplemente le puso una manzana en la boca. La chica estaba feliz de ver a sus amigos, pues no había puesto un pie en el lugar desde que Donnie salió corriendo tras de Cirse. Estaba demasiado dolida y el hecho de que el joven genio no la llamara en todo ese tiempo no la hizo sentir mejor. Había guardado la esperanza de que la contactaría al darse cuenta de lo triste que estaba, pero no fue así, por lo que decidió ir y afrontar la cosas ella misma. En el fondo de la habitación pudo ver a su querido amigo mirándola desde lejos pero sin hacer esfuerzo alguno por acercarse, parecía algo triste y preocupado. La chica se acercó tratando de parecer tan natural como siempre—¿Qué hay Donnnie?—El chico sonrió y le devolvió el saludo—Hola Abril—El silencio se hizo presente por unos minutos, luego ambos trataron de hablar al mismo tiempo y volvieron a callarse, finalmente Abril volvió a tomar valor—¿Quieres ir a hablar a algún lado?—El joven alto asintió.
No había muchos lugares a donde pudieran ir en plena luz del día, así que simplemente caminaron por las alcantarillas. El genio no sabía por dónde empezar ¿Cómo le diría del viaje? ¿Cómo lo tomaría ella? ¿Debía de mencionar que terminaría comprometido?—¿Y ya te reconciliaste con Cirse?—Pregunto ella primero, el joven de bandana morada sonrió ligeramente—Sí, creo que sí—La chica de ojos azules lo miró desconcertada—¿Como que crees?—El chico pateó una piedrecilla en el camino—Es solo que no hemos hablado mucho realmente de eso, pero ella ya no parece estar enojada conmigo—dijo el chico con un ligero rubor en las mejillas, su amiga lo vio con tristeza—Me alegro por ti Donnie—la joven metió las manos en sus bolsillos traseros y siguió caminando. Donnie la miró de reojo—Me alegra que vinieras—La chica le sonrió—Pensé que los había capturado Destructor o que el Krank los había mandado a otra dimensión donde no tenían señal de celular—Ella le sonrió fingidamente al genio—No me llamaste en dos días… me preocupé—El chico miró al piso—Lo siento—dijo él un poco triste—No hay problema, solo quería saber que estuvieras… que estuvieran bien—Los dos guardaron silencio por un tiempo, de alguna manera se sentían sumamente incómodos, y esto nunca había pasado antes. Finalmente Abril se cansó y tomó valor para hablar de lo que le estaba carcomiendo el alma—Ese día dijiste que realmente la querías ¿Ya se lo dijiste?—El chico se sintió sorprendido—No, aun no lo hago—La chica suspiró ante la respuesta—Tal vez deberías, todo tiene su tiempo—La chica dejó de caminar, Donnie hizo lo mismo y se colocó frente a ella—No quisiera que callaras tanto tiempo que al final…—No pudo terminar la oración, dolía demasiado y no quería llorar. Donnie la miró con ternura—Abril ¿Tú crees en el amor a primera vista?—La chica solo se encogió de hombros—¿Por qué preguntas?—El chico miró a otro lado—Cuando nos conocimos tú gritaste al verme por primera vez, siento mucho haberte asustado—Como le dolía a la pelirroja que se disculpara por eso, era como si se disculpara por haber dicho tantas veces que la amaba, era como si se disculpara por haber intentado ser más que su amigo, como si todo hubiera sido una simple confusión y eso… eso era peor, porque no significaba que la hubiera dejado de amar, era como si todo hubiera sido un error que se borraría con un simple perdón… sintió las palabras amables del genio como las más hirientes y duras que alguien pudo haberle dicho—No te disculpes Donnie… no quiero que me pidas perdón—La chica guardó silencio y el chico se recargó en una pared—Hoy me iré a Corea—dijo secamente el genio y Abril sintió como si le callera un balde de agua fría. La joven miró hacia arriba, podía sentir sus ojos cristalizarse, debía buscar una manera de salir de ahí, así que miró su celular—No me había dado cuenta ¡Es tardísimo!—ella dio la media vuelta y trató de ponerse en marcha pero el chico la tomó de la muñeca, ella no volteó a mirarlo, era demasiado—¿Donnie tú crees que las cosas pudieron haber sido diferentes?—Preguntó ella con la voz a punto de quebrarse—Yo creía que sí, me esforcé porque lo fueran—Él no lo notó, pero tres gotitas saladas cayeron al piso desde los ojos de Abril—Me hubiera gustado que lo fueran…—dijo ella aun con la cara agachada y sin mirarlo, luego se soltó de sus manos y se fue, dejando atrás a su héroe, a su mejor amigo, a su primer amor, a su Donnie Boy. Sintió un hueco en el corazón que iba creciendo a cada paso y que de alguna manera sabría que nunca podría llenar sin importar cuanto llorara, sin importar cuanto tiempo pasara o a cuantos chicos conociera, porque ese lugar siempre sería de su joven genio, de su sonrisa, de sus ojos y del primer momento en que se dio cuenta de cuanto lo amaba…
Pues es todo por el momento, los invito de nuevo a que me envíen sus comentarios, dudas sugerencias, peticiones, etc. Esos pequeños mensajes me animan a seguir trabajando duro para ustedes mis lectores. Gracias por darse el tiempo de leer mi historia y los espero en el siguiente capítulo.
