Pues iniciamos con el capítulo 15, una disculpa porque me tardé mucho en actualizar. Gracias a todos por sus reviews, nunca había recibido tantas: 8 en una semana y tan hermosas que me mantuvieron con una sonrisa por toda la semana.
Konami atribuye : Gracias por tus comentarios y por decir que te gusta mi estilo de escritura n_n es para ustedes que me esfuerzo, ojalá y pueda conservar esa buena opinión que tienes de mi
Daniela1501: Gracias por tus lindas palabras me siento alagada, ojalá este capítulo cumpla con tus expectativas.
night babe: Jajajaja disculpa lo de Rafa, tomaré muy en cuenta lo que me has dicho.
Bittersweet: Pues sí, en el capítulo anterior, el tuyo, no fue el primer comentario, pero sigues igual de constante, en cuanto al premio es ver primero el dibujo que hice para la historia, aun no lo tengo editado pero si te interesa que te lo mando, solo avísame.
isa04kunoich2: Muchas gracias por todas tus lindas palabras, me hiciste el día n_n, me siento tan alagada que no sé que decir, solo un enorme Gracias, me encanta que disfrutes mi trabajo, sobre todo sabiendo que eres fan de Donnie igual que yo :P . Curiosamente eso de una Abril que llora por perder al ninja de morado mucho más popular de lo que esperaba, por un momento temí que los Apritelo me buscaran y quemaran viva. Afortunadamente no fue así y al contrario hubo más de uno al que le gustó, muchas gracias por darle una oportunidad a esta historia.
Invitado: Pues aquí está el siguiente capítulo, ojalá y te guste. Muchas gracias por tus comentarios
Hillary: Cuando me llegó tu comentario abrí tan grandes los ojos, no podía creer que alguien de habla inglesa disfrutara de mi historia, muchas gracias por darte el tiempo de ponerla en google traslate y leerla. Yo no soy muy buena en inglés, así que no sé muy bien que tanta información se pierda en la traducción pero me sentí muy alagada de que aun así te gustara mi fic. Ojalá siga recibiendo mensajes tuyos y si llegas a tener alguna duda de la trama o de qué significa alguna palabra avísame, tal vez pueda ayudarte, te mando un abrazote desde México
Tamy F: Muchas gracias por darle una oportunidad a mi fic, me siento alagada de que lo leyeras dos veces, aun no me lo creo. No tienes idea de la cantidad de veces que leí tu review porque no me podía creer que alguien dijera cosas tan bonitas de mi trabajo. Me alegra mucho que el personaje de Cirse te guste y ojalá pueda mantener la buena imagen que tienes de mi historia. Besos
...
TU FELICIDAD ME DA ESPERANZA
...
En la guarida Mikey miró con aire decidido hacia la nevera, el tiempo había llegado; la situación no podía esperar más. Clea ya llevaba algunos días a su cuidado y si las cosas seguirían así, debía de serle honesto—Clea, sé que esto no será fácil para ti, pero yo…—el chico abrió la puerta del congelador—…tuve otro gatito antes que tú—dijo con aire dramático, el gatito helado maulló desde adentro y la felina erizó su pelaje blanco para después bufar en señal de defender al que ya consideraba con su tortuga. Clea soltó dos poderos zarpazos que trajeron consigo un poco de helado, esto desconcertó a la pequeña cosa peluda que de inmediato se lamió la pata para limpiarla y después de saborear el cremoso bocado miró con profunda ilusión al gatito helado. La felina de ojos rojizos intentó entrar al espacio congelado pero en cuanto tocó el espacio con una de sus patitas sintió un frio abrumador, maulló de tristeza por no poder alcanzar a ese delicioso ser hecho de helado cremoso—Sí, lo sé, yo también lo amo—dijo Mikey con ojos de cachorrito para después dejarse lamer y lamer de vuelta a su gatito helado. Clea se aproximó usando la cabeza de Mikey como rampa para poder llegar a su objetivo, acicaló al gatito helado probando su delicioso sabor y luego ronroneó feliz, había encontrado al fin otro gato con el que estaba dispuesta a compartir a su tortuga.
...
En Seúl Donnie y su princesa se fueron tomados de la mano de regreso a casa. A ella poco le importó que fueran a paso lento. Parecía increíble que esas simples palabras "me estoy enamorando de ti" hubieran borrado todo, era como si en su corazón no se hubiera roto nunca. Los dos jóvenes hubieran pasado la noche completa fuera de no ser porque al día siguiente tenían un viaje largo que hacer para regresar a Nueva York. Entraron a la enorme casa por una de las puertas de servicio riendo y jugueteando, pero repentinamente ambos se callaron y se pusieron a la defensiva—¿Tú dejaste las luces prendidas?—preguntó la chica, el joven de bandana morada simplemente negó mientras se ponía a la defensiva—Yo iré primero—dijo él. La chica lo tomó de la mano—No, no deben verte ¿recuerdas?—el chico la besó en la frente y de todas maneras se adelantó escondiéndose en diversos rincones de la enorme casa. Cirse entró en la estancia cuidadosa y siguió por las escaleras rumbo a su cuarto, lugar donde estaba segura que escuchó venir un ruido. Abrió la puerta con cuidado y vio a alguien esculcando sus cajones, entró de golpe y trató de inmovilizar al intruso que la esquivó y dijo—¿Así recibes a tus amigos?—la chica reconoció la voz de inmediato—Kim Ha ¿Qué haces aquí a estas horas?—el joven le aventó a la chica su uniforme a la cara—Cámbiate, tienen que irse ahora mismo, mi padre está fúrico y no se quedará de brazos cruzados después de lo de hoy—¿Exactamente a qué te refieres?—dijo una voz detrás del joven de cabello rojizo. El chico coreano echó una mirada por detrás de su hombro y vio a Donnie en su disfraz—Eres bueno Hamato… escuché a mi padre decir que no permitiría que Cirse saliera de Corea sin antes pagar por la vergüenza que había hecho caer sobre el apellido Lee y tú sabes todo el poder que tiene mi padre aquí ¿No Cirse?—la chica volteó a ver a su amado ninja, claro que se preocupaba por lo que el Sr. Lee pudiera hacerle a ella, pero le preocupaba mucho más la seguridad de Donnie, así que con una expresión asustada sacó a los chicos a empujones de su cuarto—Afuera, tengo que cambiarme—dijo la chica mientras azotaba la puerta.
Ninguno de los dos jóvenes se quitaban los ojos de encima, después de todo su relación no era precisamente amistosa, después de un tiempo el de bandana morada habló—Se supone que nuestro vuelo sale hasta mañana ¿Cómo nos iremos sin un avión?—dijo el genio—No te preocupes, mi hermano ya se está haciendo cargo de eso—dijo el joven coreano con una sonrisa confiada—El problema no será el avión, será que ustedes consigan llegar a él, por lo que escuche mi padre está por ofrecer una recompensa para quien le lleve a Cirse y quienes pueden responder a ese llamado no son precisamente honorables ni indefensos—contestó el chico mientras las puertas de la recámara de la chica se abrían, ella llevaba solo una mochila ligera y su bo, no era necesario más. Respiró por última vez el aroma de esa casa que le traía los más vívidos recuerdos de su padre, muchos recuerdos se quedarían en ella, pero ahora eran solo eso: su pasado, ahora debía de preocuparse más por su presente y su futoro, que era Donnie. Se despidió del lugar mientras pasaba las manos por las paredes a medida que se encaminaban a la salida. —Vámonos de seguro no tenemos mucho tiempo—dijo la joven mientras jalaba de la mano a Donnie ante la molestia de Kim Ha—Hay que idear un plan, somos solo tres y seguramente nos enfrentaremos a muchos—comentó el genio mientras bajaba las escaleras—Mis hermanos nos ayudarán—comentó el chico de ojos negros mientras abrían las puertas, la chica de ojos violetas sonrió ligeramente—Esas son buenas noticias, los dos son cinta negra en Hapkido—le comentó la joven a la tortuga—¿Hapkido?—preguntó él. El chico de ojos negros puso cara de fastidio—Tú de verdad no sabes nada de Corea ¿verdad Hamato?... El Hapkido es un antiguo arte coreano basado en patadas y agarres que sacan de combate al enemigo con el uso puntos de presión, dislocar, luxar, y romper huesos—dijo Kim Ha. El genio escuchó un poco impresionado la excelente descripción que nunca esperó del joven de cabello rojizo—Suena… efectivo—comentó Donnie como si hubiera tenido que buscar dentro de su cabeza alguna palabra diplomática para llamar a ese estilo de pelea—Toma Hamato, lo necesitarás—dijo el chico coreano mientras entregaba a la tortuga un bo—Sé que rompí el tuyo en nuestra pelea, pero este debe servirte, somos de la misma estatura, así que no creo que tengas dificultades con él, solo no permitas que la toquen ¿Entendido?—dijo Kim Ha mientras entraba al asiento del conductor de una lujosa y resistente camioneta.
Dos chicos ya esperaban al interior de auto, uno de cabello negro y facciones gallardas en el asiento del copiloto y un joven de actitud infantil que visiblemente se pintaba el cabello de un rubio escandaloso en el asiento trasero—Así que este es el tipo que te pateó el trasero hermanito—dijo el rubio, Kim Ha simplemente gruño y arrancó el auto que salió a toda velocidad por las calles desiertas de Seúl—Hola soy Jung-Su y él es Hyun-Shik, es mi hermano mayor—dijo el rubio con una gran sonrisa juguetona, la tortuga miró al chico y no pudo evitar pensar por un segundo en su hermano Mikey—Hayime Mashite (mucho gusto en japonés)—contestó el de bandana morada—Igual—dijeron los hermanos al unísono. El rubio acercó el rostro a Cirse tanto como pudo—¡Mira Hyun-Shik, no tiene ni 24 horas comprometido con ella y ya le puso collar con todo y plaquita de identificación!—dijo divertido al ver el dije en forma de shuriken con el signo del clan Hamato—Tal vez tú debiste ponerle correa Kim Ha—dijo el mayor en tono de burla, el de cabello rojizo frunció el ceño y dio un giro brusco con el auto—¡EN LUGAR DE HACER ESAS BROMAS TONTAS DILES EL PLAN, PARA ESO ERES EL ESTRATEGA DE LA FAMILIA ¿NO?!—vociferó el hermano al volante. El mayor solo se encogió de hombros y comenzó a explicar—Una querida amiga mía ha aceptado llevarlos de regreso, no aseguro que el viaje sea lujoso pero al menos podrán salir. Los llevaremos a una pista de aterrizaje clandestina en las afueras de la ciudad. Son muchos los contactos de papá y probablemente alguno tratará de interceptarlos para quedar bien con él, pero como un favor especial a nuestro hermanito menor Jung y yo cubriremos su escape, así que traten de no entretenerse demasiado si es que tienen que pelear. Recuerden: su prioridad es abordar el avión ¿Entienden?—dijo el mayor serio y metódico, Cirse asintió pero Donnie aun no se sentía confiado—¿Y por qué nos ayudas?—preguntó la tortuga al menor de los hermanos Lee quien miró a su rival de amores desde el espejo retrovisor—Tú ganaste Hamato, sin trampas y yo respeto eso… además nunca permitiría que nadie, ni siquiera mi padre, le pusiera un dedo encima a Cirse, si es que yo puedo evitarlo—esbozó esa sonrisa torcida y el ninja pensó que la chica de ojos violetas tenía razón, Kim Ha era de carácter difícil, pero de buen corazón y honorable, Donnie sonrió debajo su máscara al sentir algo de simpatía por el chico de cabello rojizo.
Desde lejos se podía ver que el avión no era precisamente moderno pero debía de funcionar, los chicos salieron del auto y se despidieron de los tres hermanos—Hamato no creas que esto significa que renuncié a Cirse, te aseguro que después te buscaré y la recuperaré—Donnie lo tomó con calma—Estaré esperándote para darte la revancha, pero solo ella decidirá con quien estar, sin importar quien gane o pierda—contestó el joven de bandana morada para luego darle la mano a su adversario, apenas dieron el primer paso rumbo al avión varios autos los rodearon, de ellos salieron hombres armados hasta los dientes, el mayor suspiró—Ya decía yo que había sido muy fácil—Se puso en guardia mientras que el rubio guardó desanimado su celular y el menor sacó su bo—Hamato, Kim Ha y yo nos encargaremos de los que tienen armas de fuego. Cirse, ve con Jung-Su despejen el camino al avión, nosotros los seguiremos cuando terminemos—dijo el mayor mientras corría en zigzag hacia uno de los hombres potentemente armado, Kim Ha siguió a su hermano, Donnie por su parte se esfumó en una bomba de humo para evitar que los adversarios supieran donde iba a atacar. El de cabello negro tomó ágilmente la mano de uno de los hombres que intentaba desesperadamente apuntarle al chico sin conseguirlo. En cuanto las hábiles manos del hermano mayor de los Lee tocaron a su adversario bastó un leve apretón en el punto exacto de la muñeca y un suave movimiento del cuerpo para dejarlo en el piso apresado por una llave que de inmediato le dislocó el hombro derecho—Llevo uno Kim Ha ¡Voy ganando!—mencionó el de cabello negro, en ese momento el joven cabello rojizo noqueo a dos de sus adversarios—Quieres volver a contar hermanito—contestó el menor. Para entonces Donnie ya había tumbado al piso a 3 hombres y utilizaba a otro momentáneamente como escudo. Al observar la dinámica de los hermanos supo de dónde había tomado Cirse la idea de mantener entretenido a Rafa con competencias y apuestas—¿Puedo entrar a la contienda?—dijo la tortuga, el de cabello rojizo desarmó a otros dos que corrieron despavoridos ante las muestras de brutalidad del joven—No Hamato, es competencia familiar—dijo golpeando a uno de los que intentaba huir—No seas mal perdedor hermano, si él quiere competir que lo haga, veamos cuál de las 3 artes marciales es mejor—dijo el astuto líder de los hermanos mientras hacía una barrida a uno de sus atacantes que cayó de inmediato al suelo con el tobillo torcido, tomó el arma del caído y disparó a la rodilla de otros dos a los que ya en el piso desarmó con suma facilidad. Por su parte Cirse se encargaba de burlar a los adversarios para que el rubio pudiera fácilmente hacer presa de ellos—¿Estas segura de que no terminarán peleando entre ellos, en lugar de contra estos tipos?—dijo el chico juguetonamente—Nop, no puedo asegurarlo—contestó juguetona la chica de ojos violetas, el chico giró rápidamente y golpeó a otro de los oponentes con una patada directo a la quijada que lo sacó de combate—Bueno, al menos valdrá la pena si puedo ver de nuevo como Hamato pone en vergüenza a Kim Ha—dijo el joven de cabello teñido. La chica giró en el aire y golpeó con una patada a uno hombre que buscaba aprovechar que el rubio estaba ocupado rompiéndole el brazo a uno de los adversarios.
El campo de batalla ya estaba bastante despejado, y Donnie aprovechó que estaba cerca de Kim Ha para hacer una pregunta que le había estado rondando por la cabeza desde que supo que la madre de Cirse no había muerto, como ella pensaba—Sabes algo más de su madre—preguntó la tortuga mientras desarmaba a otros tipo con sus Shurikens. El de cabello rojizo lo miró seriamente—No, si tuviera información completa ya se la habría dicho, ten cuidado con tus palabra Hamato, podrías lastimarla sin darte cuenta—la tortuga asintió pues sabía perfectamente a lo que se refería, tal vez su princesa no estaba lista para saber verdades a medias. La voz del hermano mayor se escuchó al fondo—Hermano no puedo creer que un ninja dejara en ridículo el apellido Lee dos veces en un día, lograste derribar a 20 Hamato, realmente eres impresionante, me encantaría conocer a tu maestro—Donnie se sintió alagado. —Vete nosotros nos encargaremos fácilmente del resto—dijo el de cabello rojizo, el de bandana morada solo asintió –¡Cuídala Hamato!—escuchó el genio a sus espaldas la voz de su antiguo contrincante serio y con un toque de tristeza—Te prometo que lo haré—dijo Donnie para después encaminarse a tomar la mano de Cirse para ir con ella rumbo al avión.
Una joven morena de ojos cafés, cabello negro ondulado y cuerpo exuberante los recibió. Sus rasgos y acento delataban que era latina—Bienvenidos, soy Julieta, siéntanse en confianza ¡Cualquier amigo de mi Oppa es amigo mío!—dijo ella mirando pícaramente con sus ojos cafés—¿Oppa?—preguntó Donnie—Es una expresión de cariño coreana guardada únicamente para tus hermanos o para…—la chica se sonrojó un poco—…para tú pareja—dijo finalmente. El chico la volteó a ver sorprendido, después la morena le mando un beso al mayor de los hermanos que hizo el ademán de atraparlo en el aire, para después despedirse de Cirse y Donnie agitando la mano. Los otros dos hermanos se despidieron también desde lejos en un breve momento de paz entre la batalla y la guapa latina cerró la puerta—¡Vámonos! No queremos más invitados indeseados—La chica de ojos cafés se encaminó a los controles donde la esperaba un jovencito de rasgos muy similares, probablemente algún familiar. Unos segundos después se puso en marcha la destartalada y vieja nave—¿Listos para el viaje de sus vidas?—preguntó ella con una notoria emoción en la voz, Cirse simplemente volteó a ver al genio con una sonrisa tierna y confiada—Lista—dijo mientras lo tomaba de la mano para ir a tomar sus asientos.
El viaje fue largo y extenuante. Se notaba que Julieta tenía experiencia volando, no obstante, los asientos eran sumamente incómodos y Donnie no pudo hacer más que ver a su Cirse a través de su máscara sin poder tocarla ni besarla, así que las horas se hicieron eternas. Al fin aterrizaron sin mayores contratiempos en otra pista clandestina. Un auto los esperaba ya abajo, ellos se encargarían de llevarlos al lugar que los jóvenes quisieran.
Era de noche así que simplemente decidieron quedarse en una de las calles cercanas a la guarida. Los jóvenes bajaron por el alcantarillado y en cuanto ambos estuvieron abajo Cirse retiró la capucha y la máscara que cubría el rostro de Donnie para besarlo intensamente, seguido a ese beso vino otro y así muchos más breves y rápidos. Finalmente Cirse tocó la frente de Donnie con la suya mostrando una sonrisa cansada –¿No te duele la nuca por el elástico de la máscara?—preguntó ella recuperando el aliento—Curiosamente, en este momento no siento nada—contestó él mientras acariciaba su mejilla, no entendía como del primer beso al segundo pudo soportar tanto tiempo y ahora esas 18 horas parecieron una eternidad—Vamos a casa— dijo él tomándola gentilmente de la mano, la chica asintió, no sin antes darle un beso más al genio.
Caminaron tomados de la mano en un silencio casi de complicidad dedicándose miradas ocasionales y sonrisas dulces—¿Qué les diremos a los demás?—preguntó ella poco antes de llegar –¿Te refieres a mis hermanos?—preguntó Donnie, la chica asintió—Lo que tú prefieras, aunque es obvio que estamos comprometidos ¿no?—la chica se sonrojó, era cierto, tal vez las explicaciones saldrían sobrando, él la besó súbitamente en la mejilla y ella lo miró enternecida, para luego sonreírle con dulzura, y entonces pensó "¿Qué había que explicar? Seguramente todos se darían cuenta de que estaban perdidamente enamorados el uno del otro y eventualmente todos se darían cuenta, así que para qué complicar las cosas dando explicaciones".
Entraron a la guarida y todo estaba en silencio, el chico entró buscando a sus hermanos por todos lados pero no estaban, seguramente habían salido a patrullar. El genio suspiró después de cerrar la puerta de la habitación de Leo y escuchó una voz familiar a sus espalda—Me alegra tenerte de regreso hijo mío—dijo el maestro Splinter que había salido de su habitación al escuchar ruidos— ¡Sensei!—dijo alegremente Donnie para después abrazar efusivamente a su padre que le correspondió al abrazo. Cirse vio con dulzura y añoranza las muestras de cariño entre padre e hijo, ella no tenía a nadie a quien abrazar a su regreso, ni nadie, además de Clea, que la extrañara, así que no pudo evitar recordar con melancolía las caricias y palabras de cariño que siempre le daba su padre después de regresar de los torneos—Veo que has tenido éxito en tu misión—dijo el ninja veterano aproximándose a la joven que lo saludó con una reverencia, como siempre acostumbraba. La tortuga tomó la mano de la joven de ojos violetas y la guio gentilmente hacia su maestro—Padre—dijo solemnemente el chico de bandana morada—quiero presentar ante ti a esta mujer como mi prometida—dijo el genio con seguridad y ternura. El alto maestro simplemente acarició su barba mientras estas palabras eran pronunciadas y Cirse se sonrojó por completo para después comenzar a jugar con sus dedos nerviosamente. Splinter se aproximó a la chica que miraba al piso completamente roja y la abrazó tiernamente—Bienvenida a la familia…hija mía—La chica de ojos violetas se quedó atónita, nunca pensó que sería recibida tan cálidamente. Le tomó unos segundo reaccionar, pero finalmente ella correspondió tímidamente el abrazo—Gracias a-abonim (padre político en coreano)—dijo ella suavemente con un cariño que nunca pensó poner en esa palabra. El maestro se separó de la chica—Me alegra saber que todo resultara bien en el duelo, ahora quiero descansar—y comenzó a dirigirse a su cuarto—Pero quisiera que mañana me contaran de su viaje hijos míos—les dirigió una sonrisa y ambos asintieron. Cirse miró a Donnie incrédula—Eso fue tan vergonzoso y…al mismo tiempo tan lindo—dijo ella cubriéndose con los dedos las mejillas completamente rojas, a Donnie le parecía tan tierno que simplemente no podía dejar de verla, de pronto la chica recordó algo y caminó a su cuarto, el chico se quedó mirándola desde la sala y suspiró involuntariamente—¡Clea!… ¡Clea! ya estoy aquí—dijo la chica en voz alta pero no vio a la gatita acurrucada en la cama, sin embargo si escuchó un maullido perezoso, casi como una pregunta, que provenía del cuarto de Mikey. Cirse caminó hasta la puerta abierta y la pequeña gatita se levantó ágilmente de la cama del ninja de bandana naranja para correr a los brazos de su dueña y de inmediato restregarse contra ella en señal de cariño—Pequeña traviesa ¿No le diste problemas a Mikey ni a Rafa verdad?—un ronroneo fue la única respuesta que recibió pero para ella era más que suficiente.
— ¿…Y vieron como lo arrojé para que callera en el contenedor de basura?—se escuchó la voz de Rafa aproximándose—Fuiste imprudente Rafael y no seguiste mis órdenes ¿Recuerdas que estás en un equipo?—Reclamó la voz de Leo—Apúrense ya casi es la hora de cenar de Clea—Dijo Mikey. En cuanto los 3 ninjas entraron a la guarida lo primero que vieron fue a Donnie parado en la sala-¡Hermano!—Gritó alegremente Mikey y de inmediato corrió a abrazarlo—Hola Mikey—dijo el más alto con una sonrisa—¿Y? ¿Lo lograste cerebrito o te quedaste sin novia?—dijo con actitud petulante Rafa. Cirse entró en ese momento a la sala persiguiendo a Clea que salió corriendo en cuanto escuchó la voz de Mikey, el joven de ojos verdes se dio cuenta que no había elegido las mejores palabras—Ups—dijo burlón mientras dibujaba una de sus sonrisas torcidas. La gatita trepó por el caparazón de la tortuga más joven que soltó a su hermano para responder a los reclamos de caricias de la pequeña felina—Sí, lo logré—dijo al fin el de bandana morada— ¡Genial!—dijo Mikey sosteniendo a Clea entre los brazos—Eso significa que ustedes dos están…-dijo Leo con una sonrisa pícara—C-comprometidos—dijo Cirse completamente ruborizada. Rafa se acercó al genio y le dio un ligero golpe en el brazo—así se hace Donnie—el más alto se sobó el golpe—Gracias…creo—contestó. Leo se aproximó a la chica que miraba divertida como los hermanos celebraban el triunfo—Entonces técnicamente eres de la familia ¿no?—dijo mientras le daba una palmadita en la cabeza, como se había habituado ya a hacerlo, la chica sonrió—Si me aceptan me encantaría—dijo ella y Leo simplemente le revolvió el cabello a la joven. Era curioso y aunque nunca se había tomado esas confianza con nadie, con ella era simplemente natural. La chica sonrió dulcemente y entonces la tortuga de la bandana azul vio el dije que colgaba del cuello de ella, volvió su vista a Donnie y sonrió al darse cuenta que las cosas iban mucho más en serio de lo que ellos les dejaban ver.
—¿Y el tipo ese te dio pelea o era todo un papanatas como se veía en la foto del periódico?—preguntó Rafa tirándose en el sofá mientras Clea se acomodaba en el hombro de Mikey, Donnie sonrió y se disponía a contarles a sus hermanos, pero de pronto cayó en cuenta que no podría, puesto que entonces tendría que decirles que Cirse y él se habían besado la noche que ella cumplió años, se sonrojó un poco y dijo—Les contaré mañana hoy estoy un poco cansado—Dijo tratando de disimular, Leo volteó a ver a la chica—¿Te quedarás hoy a dormir aquí?—Ella asintió felizmente—Sí, mañana regresaré a mi departamento, tengo que arreglar algunos papeles ¡Ven Clea, vamos a dormir!— dijo la chica mimosamente. La gatita corrió a los brazos de Cirse, la lamió en los dedos con su rasposa lengua y luego regresó con el ninja de la bandana naranja—¿Ella… ella me acaba de rechazar?—preguntó incrédula la chica. Mikey sonrió—es solo que está molesta porque te fuiste mucho tiempo, ya verás que mañana regresará a dormir contigo de nuevo—la pecosa tortuga mostró una ancha sonrisa y la chica miró extrañada a la pequeña felina que jugaba con la bandana del más joven de los hermanos. Finalmente Cirse suspiró, se estiró y se encaminó al cuarto que ya era prácticamente el suyo—Que descansen chicos—dijo ella para después bostezar y entrar al cuarto completamente obscuro.
Leo miró a Donnie quien lucía una sonrisa y un brillo en los ojos que no había visto antes en su hermano. Se sintió tranquilo al saber que todo estaba bien para él en esos momentos, tal vez había alcanzado una felicidad que él no podía, por lo menos no por ahora, pero se sintió extrañamente esperanzado al ver que el genio al final encontró a esa persona que lo quería y lo aceptaba tal y como era. El líder esperaba poder correr con la misma suerte algún día y un nombre en particular vino a su mente sin querer, sonrió pensando en ella por un breve instante y luego comenzó a caminar a su cuarto—Bueno, yo me iré a dormir—dijo por fin el de bandana azul. —Yo también me iré a dormir, el viaje fue muy pesado—dijo el genio mientras se dirigía al laboratorio.
Rafa miró a Mikey—Dame a la bola de pelos, tiene que cenar o no nos dejará dormir en la noche y yo te golpearé a ti por eso—Dijo Rafa tomando a la pequeña fiera de la piel ubicada detrás del cuello—Solo trátala bien Rafa—dijo Mikey con sus ojitos de cachorro—No la trato mal, solo que la tienes demasiado consentida—dijo el mayor encerrándola en su cuarto con un plato de comida—Y no saldrás a ver a Mikey hasta que no te lo termines—dijo finalmente para tumbarse en la cama. La gatita comió rápidamente y al finalizar comenzó a maullar junto a la puerta—Ya puedes dejarla salir—dijo el ninja de la bandana roja aun acostado en su cama, el menor de los hermanos abrió la puerta y la pequeña Clea salió presurosa a acurrucarse en el hombro del ninja de naranja quien después volvió a cerrar la puerta. El chico de ojos verdes se giró en su cama y pensó que no había visto a la pelirroja desde aquel día en que Donnie se fue, no porque ella no fuera a la guarida, sino simplemente porque él permanecía en su cuarto durante las visitas, tal vez esperando que ella fuera a tocar a su puerta ¿Pero qué clase de tonto demente tocaría a su puerta si quería vivir? Se acomodó en la cama y pensó cuan feliz se veía Donnie, no parecía que nada le preocupara… nada. Él nunca sería así, sonreír bobamente no iba con su estilo, pero no podía negar que lo envidiaba un poco, había encontrado a una chica que lo quería sin importar que fuera un mutante, una chica divertida, bonita e inteligente. Tal vez para él sería más difícil, sabía bien que su carácter no era precisamente fácil de sobrellevar, pero si él tímido de su hermano ñoño pudo ¿Por qué el no? Apagó la luz arrojando una de sus almohadas y luego se acomodó para dormir.
Al poco tiempo de haberse ido a dormir un leve toquido en la puerta de Cirse la hizo ir hacia la puerta. Donnie sonrió en cuanto vio a la chica aparecer en el umbral de la habitación completamente obscura y simplemente le robó un beso para después dar media vuelta y regresar a dormir, Cirse sonrió, como le gustaba que él le robara los besos que de por sí ya le pertenecían. Era muy cierto lo que había escuchado alguna vez: los besos robados son más lindos, tal vez por ese toque travieso o por su naturaleza impulsiva, pero adoraba que Donnie hiciera eso, que simplemente la besara sin pedir permiso, sin decir nada. La chica pasó sus dedos por sus labios que no podían borrar esa sonrisa ilusionada, para después cerrar la puerta y acostarse en esa cama que ya no necesitaba que tuviera el aroma de su genio, porque al fin había dejado de extrañarlo.
...
Pues es todo por este capítulo, aprovecho para invitarlos de nuevo a que me hagan llegar sus comentarios, preguntas, dudas, sugerencias y críticas. Me gustaría hacer este fic cada vez mejor para ustedes. Mil gracias por tomarse el tiempo de leer esta historia que se ha prolongado más de lo que esperaba. Les envío un abrazo y un beso.
