Bienvenidos al capítulo 18. Algo dentro de mi está triste porque este es un capítulo difícil, no quiero adelantarles el porque, pero supongo que cuando lo lean me entenderán. Las horas que he dedicado a escribir esta historia han sido una gran inversión, la cual estoy feliz de haber hecho. Siempre he amado escribir pero esta es la primera vez que personas que no sean mis amigos o familiares leen algo mío. Espero honestamente que ustedes, mis lectores hayan disfrutado leer este fic tanto como yo disfruté haciéndolo.

ScarlettParker: Gracias por todas tus reviews, todas y cada una me han hecho muy feliz y están instaladas en mi corazón. Me siento honrada de que comentes siempre tan pronto y que tengas a mi historia y a mí en tan buen concepto, sé que no eres una lectora que se conforme fácil con cualquier escrito y por eso agradezco aun más cada uno de los cumplidos que me has hecho llegar.

Bittersweet: Eres una de mis lectoras más fieles y me siento orgullosa de haber logrado la atención de personas que como tú que no se pierden de un solo capítulo prácticamente desde que empecé a subirlo. Por otro lado, ya se me ocurrió una manera de enviarte la imagen, entra a este link, lo compartiré por Dopbox XD. Es un poco largo pero fue la única manera que se me ocurrió sin correo electrónico, si tienes algún problema mándame un mensaje y si todo sale bien y puedes bajar la imagen porfa mándame tu opinión… . ?dl=0

isa04kunoich2 Tus comentarios siempre me han sorprendido gratamente y me han sacado una sonrisa. Así como dijiste que te hice el día, tú me hiciste el día a mí expresando tu gusto por mi fic. Nunca pensé que mi historia le gustaría tanto a alguien, sobre todo a otra fan de Donnie, igual que yo. Gracias por todo tu apoyo. Ojalá este capítulo vaya a la par con todo lo que esperas de mi historia

raphaelblue62: Para serte honesta Rafa no estaba pensado para tener tanto protagonismo en este fic, pero él solo se ganó su lugar. Hoy por hoy se ha tiene un espacio muy especial en mi corazón de tortuga fan y escritora. No podría imaginarme esta historia sin un gruñón y temperamental Rafa. No sé si lo he proyectado lo suficientemente fiel al personaje original pero créeme que me he esforzado mucho, es uno de los personajes a los que les dedico más tiempo pensando en sus reacciones y diálogos, simplemente me enamoré de él. Gracias por darle una oportunidad a mi fic y siempre estar al pendiente, pero sobre todo gracias por darme siempre tu sincera opinión, de verdad lo aprecio mucho.

People, pues ha llegado el momento lean y juzguen por ustedes mismos si este es un capítulo difícil o no…

NO QUIERO OLVIDARTE

El pie de destructor fue lo último que vieron antes de escuchar un fuerte sonido por las bocinas, lo cual anunciaba que la cucaracha espía había sido aplastada dejando en lugar de su proyección una pantalla negra que solo consiguió despertar en las chicas el miedo y la incertidumbre.

De inmediato la chica de ojos violetas se puso de pie, revolvió los cajones del escritorio de Donnie y sacó el frasco blanco de pegamento, luego tomó una serie de tubos de ensayo y los separó en un espacio de trabajo, dio unos pasos fuera del laboratorio cuando la voz de la chica de ojos azules la detuvo— ¿Qué haces?—dijo ella y la chica de ojos violetas se volvió a mirarla—Me preparo para ayudarle a los muchachos ¿Qué más? ¿Por qué? ¿Quieres detenerme?—Abril miró a Donnie y luego la pantalla obscura, dudo por un segundo cuando escuchó por el intercomunicador a Leo gritar –Casey ayuda a Rafa, Mikey yo distraeré a los moovers—la pelirroja abrió grandes los ojos—Voy contigo—dijo al fin Abril—¿Cuál es el plan?—preguntó la pelirroja con aire decidido, Cirse simplemente le sonrió—Bien, ayúdame a buscar algunas cosas por favor—dijo la de ojos violetas

Cirse entró al cuarto de Mikey y revolvió uno por uno los cajones—Sé que tienen que estar por aquí—dice la chica cuando se da cuenta que acaba de tocar una trusa del chico, hace una mueca de asco, se limpia la mano en el pantalón y continúa buscando—Ajá—dice ella al fin sacando una bolsa de globos. En el dojo, Abril busca un montón de cojinetes para entrenar—Solo espero que esto funcione—dice mientras los lleva presurosa al laboratorio. Para entonces Cirse ya había empezado a llenar varios tubos de ensayo con el pegamento, después los tapaba con un pedazo de globo a modo de tapa y continúa con el siguiente tan rápido como podía, la pelirroja se le unió y al cabo de unos minutos Cirse le deja a la pecosa ese trabajo para continuar con la próxima herramienta.

La chica de ojos violetas tomó los cojinetes y haciéndoles un pequeño agujero empieza a introducir más del pegamento luego cierra el boquete con cinta y se los coloca alrededor de la cintura por debajo de la casaca ajustándolos de nuevo con cinta.—¡Listo!—dice la pelirroja al fin—Bien solo dame un segundo—la chica de ojos violetas colocó la cámara de su celular frente a ella he hizo el ademán de dar un beso al aire, después apretó un botón y el aparato hizo un sonido como de flash. Después se acercó a Donnie y le dio un beso en la mejilla—No importa que pase, me aseguraré de que obtengamos ese antídoto y tu primer beso después de despertar ya te estará esperando—dice ella con ternura mientras mueve el celular y luego se encamina a la salida, la pelirroja sonrió al ver el gran cariño que su amiga le profesaba a Donnie, aunque igual sentía celos, suspiro y la detuvo—No, espera, sé una manera más rápida de llegar—dice la pelirroja sacando unas llaves de uno de los compartimentos secretos del escritorio de Donnie.

Ambas chicas salieron presurosas en uno de los booguies construidos por el genio —¿Abril estás segura de que sabes manejar?—preguntó la chica de ojos violetas completamente palidecida debido a la velocidad con la que su amiga conducía—Tú solo ajústate el cinturón—dijo la pelirroja mientras metía a todo el acelerador y su acompañante agradecía no haber probado ni un bocado que pudiera devolver en ese momento.

Por su parte, en la guarida de destructor Clea se paseaba buscando de nuevo a la tortuga de bandana naranja que se le había escapado debido a que se quedó dormida al menos por una hora. Movía sus orejitas tratando de escuchar a Mikey pero había tanto ruido y gritos que le era imposible escucharlo. Olfateó el ambiente para probar suerte y algo le daba muy buen aroma, se escondió para asechar a su presa y esperó a que apareciera, sin embargo nunca esperó encontrarse con algo tan magnífico. Era un pez gigante que se arrastraba por el piso, eso seguro le daría de comer por meses, no obstante le daba algo de miedo cazar a algo tan grande. Mantuvo su mirada fija en la cola, si lograba arrancarle un pedazo con la cola bastaría así que acomodó sus patas traseras y salió a asecho de manera veloz. Mordió con sus colmillitos esa deliciosa carne pero de inmediato escuchó un grito desgarrador—Noooo sin mis piernas solo me queda mi cola—dijo el pez mientras movía su extremidad vigorosamente, lo que mandó a la gatita despedida por los aires. De alguna manera esto se estaba volviendo molestamente común.

Cirse y Abril abrieron la puerta del recinto de un solo golpe, el camino principal estaba completamente solo, no obstante las chicas entraron con cautela. El lugar lucía desolador— ¿Han dicho algo por el intercomunicador?—preguntó la chica de ojos violetas—Hay muchos ruidos pero no escucho a ninguno de los muchachos—dijo la pelirroja—Bien ¿Por dónde vamos?—dijo la joven de cabellos negros—Por allá—contestó la de ojos azules mientras señalaba una puerta, caminaron por pasillos desiertos y de pronto el alboroto se empezó a escuchar— ¿Lista?—preguntó Cirse a la pelirroja—Lista—contestó ella. Las chicas irrumpieron en uno de los cuartos que parecía una casa de locos, apenas se aparecieron Perrera salió corriendo huyendo de quien sabe qué. Baxter Stockman se acurrucaba en un rincón gritando—Yo no fui mamá, te juro que yo no fui—para luego invocar a sus Moovers, que caminaban mordiendo y persiguiendo a todo lo que se moviera. Cirse y Abril se abrieron paso cuidándose la espalda una a la otra, la chica de ojos violetas le pasó a la pelirroja algunos de los tubos de ensayo—Ten, úsalos si tienes demasiados problemas con los moovers o con los robopies—dijo ella mientras reventaba a uno de los pequeños robots contra la pared, la chica de ojos azules asintió y continuaron.

En el camino encontraron el intercomunicador de Leo, una de las sais del ninja de rojo y sangre regada en el piso. Abril se puso de rodillas y recogió el arma—Rafa—dijo en voz baja. Se escuchó una voz en otro de los salones y las chicas se acercaron con cautela. Karai estaba ahí de espaldas a ellas, el antídoto colgaba de la funda de su espada —Pensé que ya habíamos acabado con todos—dijo la kunoichi sin siquiera girarse a mirar a las jóvenes. Abril se puso en guardia y Cirse la miró con una intensa ira en los ojos. La hija de destructor dio media vuelta y pudieron ver como sonrió maliciosamente—Pero si son las nuevas aprendices de Hamato Yoshi, no pensé que tuvieran el valor de pararse aquí después de que derrotamos a las tortugas—dijo ella mientras tomaba un listón que hacia colgar una la llave de su cuello, después se lanzó al ataque. Cirse se agachó para aprovechar el impulso de su atacante y golpearla con su bo en el estómago pero Karai saltó y la atacó por la espalda, movió su arma para cortar la espalda de la chica de ojos violetas, pero Abril tiró una patada a su brazo. Karai la esquivó y en debido a ello apenas logró hacer una cortada superficial en la espalda de Cirse, algunos mechones de cabello negro cayeron al piso y la chica de ojos violetas se movió con rapidez para girarse en el piso y tirar una barrida a Karai, la ninja se desbalanceó e hizo una maroma para caer de nuevo de pie—No sé qué te vio Leo—dijo ella a la chica de cabello largo quien la miró algo desconcertada para luego soltar una carcajada, la pelirroja también volteó a ver a su amiga extrañada—¿Leo?—dijo en tono casi burlón y luego lanzó su arma a la experimentada guerrera. Cirse la atacó— ¿Los chicos te golpearon muy fuerte en la cabeza o siempre has tenido alucionaciones?—dijo la joven de ojos violetas en tono burlón mientras la atacaba ágilmente con su bo. Karai golpeó en la mano de Cirse haciendo que tirara su arma, sin embargo recibió un golpe del arma de Abril. Karai ignoró a la pelirroja y se lanzó dando estocadas a la taekwandoin que con muchos trabajos lograba esquivar solo algunos de los golpes, otros hicieron un par de heridas en su brazo derecho—No puedes engañarme, vi el dije, es claro que estás saliendo con Leo—dijo Karai completamente furiosa, Abril le tiró un par de patadas , todas las esquivó sin problemas, Cirse la veía extrañada—Cualquiera pudo habérmelo dado, incluso Splinter, por qué asumes que fue Leo ¿Te gusta o qué rayos te pasa? —dijo la chica de ojos violetas con respiración entrecortada. Karai se sonrojó ante esa pregunta—C-claro que no—Cirse aprovechó el desconcierto de su enemiga para tomar una de sus manos y torcerla—¡Abril la llave!—La pelirroja arrojó de nuevo su arma y cortó el listón del que colgaba el objeto, el cual cayó al piso haciendo un sonido metálico. El agarre no duró mucho, pues Karai se tiró hacia adelante haciendo caer junto con ella a la taekwandoin que la soltó para poder girarse y recuperar su bo. La kunoichi sonrió de medio lado—Eso me hará más fáciles las cosas, si no estás saliendo con él no tengo que cortarte en pedacitos ante sus ojos—dijo la ninja. Cirse sabía perfectamente que no podría con ella, Karai apenas tenía un ligero rasguño provocado por el arma de Abril y en cambio ella ya tenía lastimada la espalda y uno de sus brazos, así que pensó en un posible plan. La hija de destructor la atacó de nuevo y la joven de ojos violetas muy apenas lograba defenderse, no obstante en un movimiento acertado barrió el pie de su contrincante y con un movimiento del bo la empujó hasta la pared—Ve por ellos Abril, yo trataré de detenerla—dijo la taekwandoin en un instante en el que pudo aprisionar con su bo a la guerrera. La pelirroja se apresuró a tomar la llave y salió corriendo para encontrar a las tortugas—Hay que tierna, crees que puedes detenerme—dijo ella con una sonrisa aterradora y tirándole una patada en el estómago a Cirse que le sacó por completo el aire. La dulce chica cayó de rodillas tratando de recuperar el aliento. El recuerdo de su genio postrado en aquella camilla , completamente pálido, pasó por su mente y recobró las fuerzas, así que cuando Karai pasó junto a ella para ir a perseguir a Abril, la joven de cabello largo se abalanzó contra la kunoichi—No te dejaré ir sin importar lo que me cueste—dijo mientras se rodaba por el piso con su enemiga—Sabes que no eres rival para mi ¿verdad niña tonta?—Cirse la agarraba tan fuerte como podía—Sí, lo sé, pero eso no significa que me rendiré—decía la taekwandoin aferrándose a su contrincante con uñas y dientes, para entonces ya tenía golpes en varias partes del cuerpo propinados por a experimentada peleadora—Bien, me gusta jugar contigo, pero tengo cosas que hacer—la kunoichi le torció la muñeca dejando abierta la defensa de la joven de ojos violetas y de inmediato la golpeó en el estómago. La chica de cabello largo dio un grito ahogado. Karai había logrado por fin que la taekwandoin la soltara y sonrió satisfecha. Cirse vomitó un poco de sangre, para después mirar como la kunoichi se apresuraba a seguir a la pelirroja. La chica de ojos violetas empezaba a sentir se mareada, tenía que hacer algo pronto o Karai iría directo contra Abril y si no podían sacar a los chicos todo estaría perdido. La joven de cabello largo se puso de pie con dificultad, el golpe aun le dolía mucho, sacó los tubos de ensayo de su bolsillo y gritó—Leo besa bien ¿sabes?—La kunoichi se volteó a verla con furia. En el acto la mujer de rasgos japoneses olvidó a Abril y completamente fuera de sí se lanzó a atacar a la chica de ojos violetas, entonces Cirse lanzó los tubos de ensayo al aire y los pateó directo hacia la kunoichi quien se aproximaba peligrosamente. El pegamento la cubrió por completo y Cirse se dio por bien servida. Recibió a su contrincante tomándola por la ropa y en un movimiento que aprendió con Leo, se dejó caer de espaldas para dar más impulso al movimiento de su oponente y la empujó con uno de sus pies a la pared, donde la kunoichi quedó estampada, el golpe no fue muy fuerte, pero el pegamento de inmediato hizo efecto, la chica trató de zafarse pero las partes metálicas de su armadura se lo impidieron. Cirse se limpió la sangre de la boca se aproximó a la chica que le gritaba—Voy a cortarte en pedacitos artemarcialista de tercera—pero la chica de ojos violetas solamente tomó el pequeño bote del antídoto y cortó el cordón de donde colgaba—De verdad debe de gustarte Leo, eres una kunoichi, maestra del engaño y te creíste la mentira más boba que he dicho en mi vida. No te preocupes, esto quedará entre nosotras. Le daré tus saludos a Leo—luego la joven se encaminó a la salida apoyándose en su bo, sentía en la boca el sabor a hierro de la sangre y le dolía todo el cuerpo por los golpes. Aun estaba mareada pero debía llegar con los chicos para entregarles el antídoto. No podía permitirse caer en ese momento. Apenas había avanzado unos metros cuando escuchó una voz detrás de ella—Veo que Hamato Yoshi sigue sin presentarse él mismo a sus peleas—. La chica sintió un escalofrió recorrer su espalda, reconoció de inmediato la voz que escuchó hacía poco a través de las bocinas de la cucaracha espía, era Oroku Saki… De alguna manera supo que ella no saldría viva de ahí, pero si lograba darle tiempo a Abril para que liberara a los chicos y ellos se llevaban el antídoto, no le importaba. Se giró tratando de mostrar el mayor valor que pudo e internamente se despidió de su amado genio. Levantó la mirada con los ojos cristalizados y ahí lo vio, en su armadura, con esa imponente presencia y esos ojos fríos como el hielo. La chica se puso en guardia y esperó casi temblando a que ese demonio del ninjitsu diera el primer golpe—Pronto los veré de nuevo papá y mamá—dijo ella con una voz casi inaudible.

Abril corrió a toda prisa, recordaba donde estaba el calabozo gracias a la inspección que hizo con la cucaracha espía. Sabía hacia donde debía de moverse y lo hacía tan rápido como podía pues sabía que Cirse resultaría gravemente herida, o tal vez peor, si tardaba demasiado. Al terminar de bajar las escaleras los encontró: los cuatro jóvenes estaban en una celda completamente desarmados—¡Abril!—dijo Casey con los ojos iluminados de felicidad. El chico de ojos verdes que estaba sentado a un lado de hermano de bandana naranja se volvió a verla con expresión confundida. Ella corrió a su encuentro—Rafa ¿estas bien?—dijo Abril con una sincera preocupación en la mirada. La joven abrió la celda tan rápido como pudo. Casey extendió los brazos para recibir a la pelirroja pero ella pasó de largo y aproximándose al más rudo sacó de su morral algunas vendas y gasas. El líder vigilaba en la puerta que no hubiera gurdias—Qué haces aquí ¿No te había dicho que debías quedarte en casa?—la chica de ojos azules ni quisiera volteó a ver al líder—Hablaremos de eso luego Cirse está peleando con Karai para darnos tiempo—después sacó el arma del ninja temperamental para entregársela, el mayor de los hermanos mostró preocupación en el rostro —¿Qué? Karai la destrozará—dijo el líder saliendo a toda prisa, los chicos lo siguieron y Abril ayudó al ninja de rojo a ponerse de pie, sin embargo no tardó en tratar de valerse por sí mismo— ¿Estas bien? ¿Karai no te lastimó?—preguntó en un instante en el que estuvieron solos—No, parecía mucho más interesada en derrotar a Cirse—dijo la chica y la tortuga se mostró preocupado por lo que la pelirroja dijo. Leo rompió una de las puertas de madera y de ella sacaron las armas de todos junto con un montón de explosivos plásticos, Leo suspiró y le entregó a cada uno de los chicos un paquete de explosivos—Vamos, acabemos con esto—dijo él en tono temerario.

Destructor ya tenía a la chica de ojos violetas arrinconada, ella se había esforzado tanto como podía pero él era demasiado rápido y fuerte para ella. La joven temblaba como una hoja. Trató de atacar de nuevo con su bo pero el ninja atrapó el arma entre sus garras clavándolas en el muro y con el impulso golpeó a la chica contra la pared, ella gritó por el dolor—Ojos violetas, igual que tu padre, al parecer no eres mucho mejor que él. Eres demasiado inocente al creer que podrías tan siquiera tocarme con el uso de esa disciplina patética—dijo él con una expresión de repulsión refiriéndose al Tae Kwan Do y luego clavó sus garras en el abdomen de la chica quien dio un grito desgarrador. La chica movió la mano con la que tenía sujetada su arma y esforzándose muchísimo, aprisionó las garras de su oponente contra su bo y sonrió muy apenas—No deberías de enorgullecerte por acabar con alguien de una disciplina tan patética como dices—dijo ella, en ese momento el ninja trató de sacar sus garras del abdomen de la chica pero se atascaron y él miró atónito esto, luego la chica sacó algo más de su bolsillo con la mano izquierda—pero sí deberías sentirte avergonzado de que una joven que apenas lleva pocas sesiones de entrenamiento con Hamato Yoshi te hubiera podido engañar—La chica estrelló contra los ojos apenas visibles de su enemigo uno de las bombas de humo ninjas diseñadas por Donnie. Destructor gritó por el dolor en los ojos y sacó las garras que tenía clavadas en el muro dejando libre el bo de la chica y trató de atacarla con la garra libre, pero de pronto Clea saltó al brazo de Destructor defendiendo a su dueña con uñas y dientes— ¿Clea?—dijo la chica atónita, pero de inmediato reaccionó, este no era el momento de dejarse llevar por el asombro. Con todas sus fuerzas lo golpeó en el muslo derecho provocando que esta pierna se venciera, ella subió su casaca, rompió la cinta de los cojinetes y haciendo un esfuerzo enorme empezó a zafarse de las garras que gracias a la protección hicieron heridas poco profundas, aunque muy dolorosas. En cuanto estuvo libre salió despavorida junto con su gatita a esconderse del enceguecido ninja. Unos instantes después su enemigo recupero su autocontrol — ¿Crees que no sé cómo pelear a ciegas? Niña tonta, esto solo retrasará un poco lo inevitable—dijo él. Cirse sabía que terminaría por encontrarla, pues si era tan bueno como ella había escuchado incluso su respiración la delataría—¿Sabes? hueles demasiado a sangre, seguramente estas débil y agitada—dijo él acercándose a la zona donde la chica estaba escondida—Además has pasado tanto tiempo en las alcantarillas que hueles a esas miserables tortugas—continuó diciendo mientras rompía unas cortinas con sus garras, y el bo de la chica cayó hecho pedazos—Debo admitir que no eres tan inútil como tu padre, él ni siquiera logro tocarme—La chica abrió grandes los ojos, sabía que su padre había sido acecinado en un viaje a Japón, pero nunca encontraron al culpable, ahora comprendía porque. Se llevó las manos a la boca y un par de lágrimas se escurrieron de sus ojos—Era un cobarde, suplicó por su vida, al menos tú no lo has hecho…todavía—dijo destructor y luego lanzó un ataque al escritorio donde estaba la chica. Ella salió corriendo en el último segundo logrando esquivar así una muerte segura, pero aun así el ninja logró asestarle una patada en la espalda que la hizo chocar de lado contra una pared, ella gritó de nuevo por el dolor, su brazo se había dislocado pero debía soportar, por su Donnie, debía soportar.

Estaba desarmada, herida y arrinconada, ya no le quedaban trucos bajo la manga. Sabía que no podría parar un solo ataque más, su brazo no lo soportaría pero mantenía la guardia—Al menos moriré con honor—dijo la chica. Los ojos de la joven se iluminaron con el brillo en el filo de las garras de Destructor y esperó el golpe final.

Mikey arrojó su cadena por entre las piernas de su enemigo y tomó los pies de Cirse, jaló con fuerza y la hizo pasar por debajo del ninja quien dejó en la pared la marca de sus garras. La joven gritó ante el movimiento inesperado—¡Mikey!—dijo ella con lágrimas en los ojos, él la tomó del brazo—A mí también me da gusto verte Cir, ahora ¡CORRE!—apenas dijo esto ambos jóvenes salieron corriendo a toda prisa y su enemigo salió tras ellos—¿Por cuánto tiempo continuaremos así?—dijo la chica sabiendo que Destructor los alcanzaría pronto—No te preocupes Leo ya tiene un plan, sabrás cual es cuando lo veas— la chica lo miró asustada, ya estaba demasiado fatigada y herida, sabía que no duraría mucho a ese ritmo—¡KUNGALA!—Escucharon a lo lejos y un montón de discos de hokey salieron en dirección a líder del can del pie. Mikey se lanzó con Cirse a un cuarto para esquivar la trayectoria de los ataques. Muchísimas explosiones se escucharon tras ellos y un movimiento brusco en el piso los sacudió, los chicos continuaron corriendo y una grieta gigantesca comenzó a abrirse en el piso tras ellos .Mikey tiró de nuevo su cadena y trató de tomarse de algo en alto. En el techo los esperaban los demás ya listos para emprender el de bandana naranja tomó la mano de Cirse para llevarla junto con él en el ascenso al techo, pero en otro movimiento brusco ella se le zafó de las manos y comenzó a caer. Rafa no dudó ni un momento y se lanzó desde arriba para atrapar a su amiga, la tomó entre sus brazos y dando saltos ágiles logró tocar el piso con suavidad, sin embargo este se desplomó enseguida y los dos jóvenes cayeron siendo así tragados por una profunda obscuridad.

Los efectos de las esporas empezaron a pasar y tanto Perrera como Xever salieron al encuentro de los jóvenes ubicados en el tejado. Mikey trató de regresar por Rafa y por Cirse, pero Leo lo detuvo—No, hay que esperar, no podremos vencerlos a todos, hay que armar una estrategia—dijo el líder y corrieron al tortumovil y los boogies para escapar a toda velocidad. En el camino el teléfono de Leo sonó—¡Es Rafa!—dijo el líder con una profunda emoción—¿Están bien?—preguntó aun antes de decir cualquier otra cosa.

Al otro lado de la línea Rafa contestaba mientras que recostaba a Cirse, que estaba sumamente débil—Sí, encontramos un camino a las alcantarillas, vamos a casa, pero tardaremos un poco Cirse está muy herida y Leo… tenemos el antídoto—dijo el de rojo antes de colgar con lo que el rostro de líder se iluminó con una enorme sonrisa

En el interior de las alcantarillas Rafa revisaba las heridas de su hermanita— ¿Estas loca? ¿Cómo se te ocurrió enfrentarte contra Destructor tú sola?—preguntó el de bandada roja a gritos al ver a su amiga tan lastimada—No tenía opción, debía darle tiempo a Abril de que los encontrara—contestó Cirse tratando de defenderse. El chico se mordió el labio para no gritarle más. Ella respiraba agitada. El joven la miró con cuidado, su brazo se veía muy mal así que se quitó la bandana y con ella inmovilizó el brazo dislocado de su amiga—Aun no te recuperas de la última herida y ya tienes más—rezongó él, Cirse le sonrió—Gracias por preocuparte por mí—el chico le devolvió la sonrisa—Creo que tendrás que cambiar tu estilo—dijo él viendo que el cabello de la chica había sido cortado cuando la lastimaron en la espalda con un corte descendente.—De todas maneras ya me había cansado de tener el cabello largo—dijo ella y el chico rodó los ojos para luego extenderle su mano—¿Puedes caminar?—Preguntó él —Sí, creo que sí— ella se puso de pie lentamente. Ambos caminaron despacio, había muchos caminos bloqueados por el derrumbe, no sabía bien a bien que lo había causado, pero era poco probable que fueran las bombas en los discos de Casey y los explosivos, más bien parecía que solo había coincidido con la reacción en cadena.

Dieron varias vueltas tratando de encontrar un camino que no estuviera bloqueado. Un maullido se escuchó en el interior de la casaca de Cirse y la pequeña Clea asomó la cabeza—¿Qué? ¿Qué hace la bola de pelos aquí? ¿Por qué la llevas en la casaca? Con la cantidad de heridas que tienes seguro terminarás con una infección—dijo Rafa un poco molesto —Ella se me defendió de Oroku Saki, se merece una recompensa— dijo mientras la acariciaba —Bien, pero yo no seré quien limpie tus heridas de todos esos pelos— La chica rio ligeramente. De pronto un sonido estruendoso se empezó a escuchar, miraron hacia atrás y se horrorizaron —¡DERRUMBE!— gritó Cirse. Los dos corrieron apresurados un montón de cosas de laboratorio salían mezcladas con las rocas, seguramente estaban bajo el laboratorio de Stokman. De pronto la chica de ojos violetas tropezó con un agujero y su pierna se atascó con algo. La chica trató de liberarse desesperadamente pero no lo conseguía, Rafael regresó y trató de ayudarla. El derrumbe seguía avanzando, así que Cirse tomó la mano de su amigo—Es inútil hermanito, solo vete—puso en su mano el antídoto—Salva a Donnie por favor— la joven sacó a Clea la pequeña felina que maullaba pidiendo regresar con su dueña. El chico miró a Cirse desesperado—No te dejaré aquí—dijo él intentando liberarla, sacó una de sus sais y golpeó el piso—Está bien Rafa—dijo ella pasando la mano por el rostro de su amigo, se veía realmente cansada, casi desfalleciendo—Mi vida valió la pena porque pude conocerlos a ustedes y a Donnie, vete—El chico la miró triste y negó con la cabeza—¡VETE AHORA RAFAEL!—gritó finalmente la chica y lo empujó con todas las fuerzas que le quedaban, la pequeña minina saltó en ese momento a los brazos de Cirse sin que el ninja de rojo pudiera detenerla. El chico trató de volver pero las rocas le cerraron el paso, saltó esquivando algunas piedras que siguieron cayendo hasta que el derrumbe se detuvo. El joven se abalanzó contra las rocas quitándolas una a una, tratando de llegar hasta Cirse, de pronto una alarma sonó en su T-phone el tiempo se le acababa a Donnie, miró con furia el camino bloqueado y lo golpeó a puño limpio—Regresaré por ti Cir, te lo prometo—dijo el chico y luego siguió apresurado su camino a casa.

Rafael llegó a la guarida solo, cabizbajo, completamente agotado de tanto correr y sin su bandana. Leo lo esperaba ansioso y al verlo llegar solo preguntó —¿Y Cirse?— el de ojos verdes simplemente desvió la mirada —Hubo un derrumbe y no pude rescatarla— dijo con una mezcla de tristeza y rabia, Abril se dejó caer de rodillas al suelo, Casey se inclinó para abrazarla, Mikey miraba a sus hermanos boquiabierto, no podía creerse lo que el de rojo dijo. Leo se acercó a abrazar a su hermano quien lo detuvo extendiendo la mano—Ella me dio el antídoto para Donnie—dijo con la voz temblorosa y el líder tomó el frasco, el de bandana azul sabía que ya no había más tiempo, debía aplicarlo de inmediato, de otra manera su hermano genio no se salvaría. Apenas Leo entró al laboratorio Rafa se dio media vuelta—Yo regresaré, tengo que sacarla de ahí, al menos tengo que intentarlo— Mikey y Casey salieron tras él, Abril dudó un segundo si seguirlo o ir al laboratorio con el genio, luego de pensarlo un segundo se apresuró a ir con el de bandana roja.

Rafael quitaba rocas enormes a mano limpia, Mikey hacia su mejor esfuerzo aun cuando no tenía la misma fuerza que su hermano, Abril y Casey hacían mano cadena para tratar de quitar los obstáculos con más rapidez. Después de algunos minutos Leo llegó y ayudó a su hermano de ojos verdes con las piedras más grandes. Debieron de haber trabajado horas pero nunca la encontraron, el dije de Cirse fue lo único que pudieron hallar. El de rojo estaba furioso, no se perdonaba no haberla rescatado, recordaba sus ojos violetas y sus súplicas para que se fuera, no pudo evitar gritar de furia, de impotencia, golpeó de nuevo las piedras a puño limpio y comenzó a sangrar. Abril lo vio completamente conmovida, se acercó a él y lo abrazó—Basta Rafa, se ha ido—dijo ella a su oído y el chico sintió que su rabia se iba al suelo dejando solo la tristeza, decepción y un montón de cosas que no dijo, apretó el dije contra su pecho como si su vida dependiera de ello para después agachar la cabeza, era cierto, ella se había ido y él ni siquiera pudo despedirse, pero su tristeza podía esperar, bien sabía que su hermano de ojos cafés tendría que enfrentar un pesar mucho mayor que el suyo y aun no sabía cómo se lo dirían.

Las horas pasaron y finalmente Donnie despertó. A su alrededor sus hermanos completamente sucios y llenos de tierra lo veía increíblemente deprimidos. Abril lo miraba fijamente con ojos lastimeros, su playera amarilla estaba llena de polvo y Casey, quien también estaba lleno de tierra, mantenía la cabeza agachada. Sentado en la camilla el maestro Splinter fue el primero en hablar—Nos alegra que te recuperaras hijo mío—sin embargo estas palabras no se escuchaban felices, el genio sentía que aunque sus hermanos lo habían salvado de una muerte segura, algo no estaba bien—G-gracias padre—el joven buscaba desesperadamente con la mirada los ojos que ansiaba ver—¿Y Cirse dónde está?—en ese momento Abril rompió en llanto y el ninja de los ojos verdes se acercó a él con el dije que alguna vez perteneció a su hermanita—Lo siento Donnie, no pude salvarla—una sola lágrima salió de los ojos de Rafael quien le entregó el objeto a su hermano y salió de ahí para encerrarse en su cuarto, pues quería estar solo. Simplemente no soportaba estar ahí, sentía que le había fallado a Donnie y a Cirse, no podía ver a su hermano a los ojos. El de bandana morada miraba el objeto completamente ido, su rostro mostraban una tremenda incredulidad, miro a su alrededor buscando a alguien que le dijera que no era cierto, pero todos permanecieron callados y entonces fue cuando la primera lágrima de muchas comenzó a brotar de sus ojos, la había perdido para siempre, a su Cirse, a su princesa, a la chica de la que se enamoró perdidamente—No es cierto—dijo él viendo el objeto—No puede ser cierto—dijo de nuevo, se paró y fue junto a Leo—Dime por favor que no es cierto—El hermano mayor desvió la mirada y guardó silencio—¡NOOO!—gritó Donnie y el mayor solo atinó a abrazarlo fuertemente mientras sentía las lágrimas de su hermano caer sobre su hombro—Lo siento Donnie—dijo finalmente el líder a su oído mientras su hermano seguía llorando desconsoladamente y los demás se acercaban para abrazarlo, el corazón del genio estaba completamente destrozado.

Después de eso muchos días fueron grises y amargos, Donnie no salía de su laboratorio y ahora ni siquiera trabajaba en un nuevo proyecto, solo iba al entrenamiento, actuaba mediocremente y regresaba a su laboratorio a acostarse en la camilla mientras derramaba una lágrima tras otra. Rafael tampoco salía de su cuarto, ni siquiera discutía con Leo y Mikey dejó de hacerle bromas porque su hermano mayor ya no se molestaba. Leo estaba muy preocupado por sus hermanos pero nada parecía mejorar el ambiente en la casa. Abril y Casey los visitaban con mucha más frecuencia y el jugador de Hokey pasaba horas encerrado en el cuarto con Rafa mientras Abril abría el laboratorio y hablaba todo el tiempo sin recibir respuesta más allá de un aja. La chica había intentado de todo, abrazos, besos en la mejilla, incluso lo regaño y lo abofeteó, pero nada funcionaba. El corazón de Donnie no sanaba con nada, simplemente se sentaba en esa camilla y derramaba lágrimas todo el tiempo. La pelirroja estaba ya desesperada, incluso en ser su amiga en los momentos en que el genio lo necesitaba sentía que fallaba una y otra vez. Mikey se había esforzado por prepararle a los hermanos sus platillos favoritos, se aventuró un día a preparar aquel desayuno que alguna vez hizo Cirse, pero esto solo dio como resultado más lágrimas de parte de Donnie. Rafa no lloraba, solo se había vuelto más serio y reservado que de costumbre, lo veían aun menos se encerraba más en su cuarto y golpeaba con más fuerza su saco.

Una mañana la pelirroja ya no lo resistió más y se sentó en el sillón a llorar. El de bandana roja miró a la chica desde el pasillo, se veía tan desvalida como ese día en que Donnie habló con ella. Se acercó, puso una película de las que no vieron ese día y se sentó junto a ella. Él la miró con aire petulante y señaló con sus ojos su hombro, dando a entender que podía contar con su hombro para llorar. La chica lo miró completamente deprimida y en lugar de solo recargarse lo abrazó y lloró en silencio, él le devolvió el abrazo y le acarició la cabeza—Se recuperará, es más fuerte de lo que parece—dijo el de ojos verdes refiriéndose a Donnie. Ella lo abrazó más fuerte—No puedo, todos están tristes y yo sola no puedo con esto—él le siguió acariciando el cabello—Y tienes la mala fortuna de estar con el que no sabe consolar—comentó él mientras le limpiaba las lágrimas de las mejillas, ella sonrió por un momento ante el comentario ácido—Discúlpame por siempre ponerte en estas situaciones—dijo ella sabiendo que tal vez para él esto no era de lo más cómodo—Ni lo menciones… no en serio, no le digas a nadie, arruinarías mi buena imagen—dijo él volteando a otro lado, ella sonrió—Gracias Rafa—la chica se quedó a su lado durante el resto de la película, por primera vez desde que llegó Cirse se había vuelto a sentir protegida por alguien, eso la tranquilizó y terminó por quedarse dormida. El ninja temperamental no se movió en todo el rato, solo siguió viendo un capítulo de televisión tras otro. Hacía ya mucho había dejado de acariciarle el cabello y ahora escuchaba la respiración tranquila de la pelirroja. Pensaba en la promesa que se había hecho, ya no tenía con quien apostar pero de todas maneras tal vez lo haría. Le quedaba claro que la joven de ojos azules en esos momentos no necesitaba un pretendiente más, como Casey, sino un amigo, el amigo que Donnie no podía ser por el dolor que atravesaba. Refunfuño en bajito, no quería despertarla pero tampoco le gustaba mucho la idea de estar junto a ella mientras trataba de sacarla de ese puesto tan especial en su corazón. Aun así no la dejaría sola, sin importar qué terminaran siendo. Él no era la clase de patán que deja a aquellas personas que le importan solo por intereses propios y menos en esos momentos difíciles.

Leo y Splinter se reunieron, esta era una crisis y el joven líder no sabía como tratar con ella, porque incluso algo en su corazón se había colapsado. Se sentía culpable por haber provocado a Karai con esa mentira, aun cuando en el fondo sabía que ella de todas maneras hubiera envenenado a alguno de sus hermanos o tal vez a él—Hijo mío, el corazón es un músculo suave pero resistente, perder a aquellos que amas es algo que te marca para siempre, pero con el tiempo te recuperas y ves que lo importante es vivir el presente con aquellos que aun te rodean—dijo el maestro rata mientras miraba la imagen de su desaparecida familia—Pero padre debe haber algo que pueda hacer, son mis hermanos, quiero ayudarlos—dijo el líder con tono casi desesperado—el hombre acarició su barba—Te comprendo Leonardo, ellos son mis hijos también y comprendo que la separación fue demasiado súbita, no estábamos todavía preparados para dejarla ir—Leo levantó la mirada, su maestro no hablaba solo de Donnie y Rafa, sino de la familia completa, el imponente maestro se inclinó frente a su hijo—No puedes reparar los corazones de los demás si el tuyo no está en paz aun—el joven miró a su padre con aire triste y suspiró—Entiendo sensei—luego el hombre rata le sonrió con cariño a su hijo y este le devolvió la sonrisa seguida de un fuerte abrazo.

Su padre tenía razón, el líder había tratado de ser el roble que soportara todo el peso y debido a ello tampoco se dio su tiempo de duelo, aun cuando todos los días al practicar las katas casi podía escuchar la risa de la chica al caer en el piso por no haber hecho bien un movimiento, él mismo la extrañaba. Miró su celular, tenía varias fotos con ella, parecía que a partir de que había recuperado la vista le gustaba que se tomaran fotos con ella, incluso tenía algunas de antes de que pudiera ver. Suspiró y fue a la cocina, en ella Mikey preparaba algo de comer, así que el mayor le pidió su T-phone, en el de su hermano pecoso también había un sinfín de fotos de la chica cocinando con él, jugando y riendo, tenía también algunas con Rafael y con Clea, pasó todas las imágenes a su celular y luego fue con Rafael. El rudo chico golpeaba el saco con frustración— ¿Rafa puedo ver tu celular un momento?—preguntó el mayor— ¿Para qué bobonardo?—preguntó él de mala gana—Quiero ver las fotos que tengas de Cirse—de inmediato el de rojo dejó de fruncir el ceño y le arrojó el celular—Lo quiero de regreso intacto ¿Entendiste? Y no borres ninguna foto o mensaje—el líder solo asintió. En el aparato había todavía más fotos de la chica con sus hermanos, una en especial le pareció muy tierna, ella tenía un libro en las manos y señalaba la imagen de una tortuga de cuento mientras sonreía aun tumbada en la cama, su sonrisa no era tan amplia como en otras fotos, parecía que era cuando ella y Donnie aun no se reconciliaban pero se veía sumamente adorable. También pasó estas fotografías su celular, ahora solo le faltaban las más difíciles…

El mayor de los hermanos entró al laboratorio de Donnie ya algo tarde, el genio estaba tumbado en la camilla volteando a la pared—No estoy de humor Leo—dijo el de bandana morada—Lo sé, yo tampoco—dijo finalmente el líder y entonces su hermano volteó a verlo curioso—También la extraño, aunque sé que no tanto como tú…—dijo el de azul—…Estuve buscando fotos de Cirse y pensé en imprimirlas si no te molesta—el joven genio se paró al fin de la camilla y fue a donde estaba el mayor—Encontré algunas fotos de ella en nuestros T-phones, pero aun no he podido revisar el tuyo—dijo el mayor mientras conectaba su celular a la computadora de Donnie, de fondo de pantalla había una imagen estilo Selfy de Cirse mandando un beso a la cámara, el genio la miró extrañado—Yo no puse esa foto ahí—dijo él, luego revisó el escritorio y vio un documento decía "Aunque ya no esté aun te amo". El chico se apresuró a abrir el archivo, era un texto de Word, había un link con letras azueles que rezaba "dame click y luego sigue leyendo". El joven de bandana morada así lo hizo y una página de internet se abrió, en ella una canción comenzó a tocar (la canción está en la página /LB6q6 para quien quiera escucharla mientras lee). El chico regresó al texto, al parecer escrito por Cirse, donde se despedía.

Mi amado Donnie:

Sé que estás leyendo esto porque las cosas no salieron bien, pero no quiero que llores… yo daría con gusto mi vida una y mil veces por ti. El maestro Splinter tenía razón, mi vista sanó porque había algo que tenía que ver, tú fuiste aquello por lo que mis ojos se guardaron todo el tiempo y cuando llegaste a mi vida todo se ilumino, las sombras desaparecieron y el cielo recobro el color azul. No te sientas mal, defender a las personas que amo era algo que nunca había podido hacer, todos se fueron sin que yo pudiera hacer algo para evitarlo y esta vez estaba decidida a dar todo por salvar a mi nueva familia y a la persona de la que me enamoré. Sin importar en donde esté te protegeré, te amaré, seré tu ángel y velaré tus sueños. Te esperaré el tiempo que sea necesario, donde quiera que este, hasta que llegue el momento de reencontrarnos. El mundo te necesita, porque hacen falta héroes como tú, seres que cambien todo a su alrededor volviéndolo extraordinario. Es por ti que yo dejé la monotonía de mi vida tranquila y me decidí a hacer mucho más por mejorar el mundo, solo porque te conocí. Gracias por todo lo que me diste, por el tiempo que compartimos juntos, por esos besos que aunque pocos, siempre me llenaron de felicidad y paz, y gracias por darme los mejores días de mi vida, eso fue más valioso de mis 16 años. Sonríe por favor, no quisiera que el mundo se perdiera de ver tu rostro iluminado esa tierna sonrisita con ese huequito entre tus dientes que siempre me ha enternecido. Estas destinado a hacer cosas grandes, más allá de lo que cualquier humano con universidad y doctorado podrían lograr y yo estoy feliz de haber puesto mi granito de arena porque tú llegaras a eso. No importa si siempre estas en la obscuridad y debajo de la ciudad recuerda que tú simple existencia hace de este un mejor lugar y yo no quisiera vivir en un mundo sin ti mi amado genio, eres una estrella que ilumina todo lo que toca. Sin importar qué pase, ni el tiempo, siempre te amaré mi Donnie.

Leo miró preocupado a su hermano menor que acarició la pantalla y sonrió con amargura—No puedo creer que incluso ahora ella me da paz, aun cuando ya se fue—Leo lo abrazó—… todos la extrañaremos—dijo el mayor y el de bandana morada solo dejó escapar un suspiro lleno de sentimiento para luego sonreírle a su hermano mayor—Juntemos esas fotos Leo—dijo él al fin y en la pantalla comenzó a pasar una a una las imágenes de su princesita coreana. Miraba con ternura y tristeza la pantalla, sus ojos violetas robaban cámara con frecuencia y solo eran opacados por su dulce y sincera sonrisa ¿Por qué había sido tan tonto y dejó pasar tanto tiempo antes de darse cuenta de lo fuertes que eran sus sentimientos por ella? Ahora daría cualquiera de sus inventos por pasar junto a ella una hora más, por escuchar su dulce voz de nuevo, por mirar sus ojos y perderse de nuevo en ellos.

Había muchas fotos que él nunca había visto. Gracias a los celulares de sus tres hermanos y el suyo propio dio un paseo por ese reconfortante pasado. Había una en la que Cirse cocinaba con Mikey, otra en la que comía pizza con Rafa, otra más en la que entrenaba con Leo, incluso él tenían algunas de cuando fueron a Seúl. El chico sonrió recordando cuando la vio como ratoncito asustado bajo esa cobija después de ver aquella película de terror. De pronto Rafa pasó por ahí y vio al genio al fin de pie, Leo le habló en cuanto notó su curiosidad—Rafa estamos viendo fotos de Cirse—el temperamental vio una ligera sonrisa en el rostro de su hermano en duelo y su corazón se sintió un poco más tranquilo, así que entró y comenzó a ver las imágenes junto a ellos—Recuerdo esa fue en su cumpleaños—dijo el de bandana roja y sonrió al recordarla decir "Hermanito" con ese dulce tono suyo. Mikey pasó por afuera y al ver a todos concentrados en la pantalla ni siquiera pidió permiso y se incorporó a sus hermanos. Sonrió al ver a la chica embarrandole un pedazo de pastel en el rostro—La única que le jugó una broma así al Dr. Bromanstain—dijo el de bandana naranja mientras recordaba el delicioso sabor de ese pastel. Después de algunas imágenes y recuerdos Donnie miró a sus hermanos, todos le habían tomado cariño, ella realmente se había vuelto parte de su familia, incluso Abril había llegado a apreciarla—No quiero olvidarme de ella—dijo en un tono ligeramente triste el de ojos cafés—Ni yo—dijo Rafa coincidiendo por primera vez en mucho tiempo con su hermano menor. El mayor y el menor se miraron y asintieron. Después de un rato más viendo fotos Donnie suspiró—Saldré un rato a tomar aire—dijo mientras se levantaba y tomaba su bo. Rafa estuvo a punto de detenerlo pero Leo le dio a entender con una mirada que era mejor dejarlo ir.

El joven de ojos cafés caminó por los tejados de la ciudad y sin darse cuenta llegó al techo enfrente del departamento de Cirse, la campanilla dorada ya no estaba, era como si ella hubiera desaparecido, no había cuerpo o tumba que visitar, solo le quedaban fotos y recuerdos. El chico sabía que incluso los servicios de rescate y seguridad pública revisaron el lugar y no encontraron nada, no quedó rastro de su paso por la tierra. Suspiró de nuevo y vio el cielo nocturno, a su princesa le encantaba ver las estrellas y una frase le llegó a la mente "No quiero olvidarte" después de eso se fue a casa, un poco más tranquilo con una idea fija en la mente, no la olvidaría, reuniría todos sus recuerdos y los registraría para que sin importar los años que pasaran pudiera mantener fresco su recuerdo. En otra azotea una mirada insistente lo seguía con la ayuda de un catalejo. Una gatita antropomorfa blanca parada detrás de la figura con el catalejo dijo—Parece que al fin apareció el príncipe—guardó silencio pero no recibió respuesta-No te equivocaste, al fin vino aquí…debes de estar orgullosa—de nuevo no recibió respuesta—Me molesta tanto que te aferres a verlo aun sabiendo que no me gusta—después de decir esto la gatita se recargó en una pared para examinar sus uñas cuidadosamente. Su ojo izquierdo era rojo y en el derecho tenía un parche, estaba completamente cubierta por un capa negra que con la luz daba destellos rojizos, estaba completamente hecha de terciopelo—¿Podrías callarte? si dice algo quiero escucharlo—contestó aquel ser mirando aun por el catalejo, su cuerpo también estaba envuelto en una capa de terciopelo negro pero se diferenciaba en que con la luz daba destellos morados. La del ojo rojo hizo expresión de fastidio—Claro que no podrás escuchar nada, estamos muy lejos—La figura en la capa amoratada se puso de pie después de que el chico se perdió en el horizonte, guardó el catalejo que, al ser retirado del rostro cubierto por un brillante pelaje negro, dejó ver un hermoso ojo de violeta intenso, el ojo izquierdo en cambio estaba también cubierto por un parche. Después de guardar el aparato la del ojo violeta pasó junto a la gatita blanca –Estamos lejos solo porque tú me obligas—la del ojo rojo se lamió la pata—No, estamos lejos porque eres mía y aun no lo entiendes— la felina de pelaje blanco miró a su acompañante fijamente y la tomó del mentón para después refregar su rostro contra el de ella—Basta, sabes que no me gusta que hagas eso— la del ojo rojo la soltó e hizo una mueca de inconformidad—Está bien, solo quiero asegurarme de que no se te olvide que no te puedes acercar a él ¿Ok?—La de la capa amoratada torció el hocico dejando ver aun más sus negros bigotes felinos—Ya lo sé—luego gruño ligeramente y comenzó a caminar al lugar opuesto donde desapareció la tortuga, alejándose de la de capa rojiza—Si lo sabes ¿por qué llegaste oliendo a tortuga la otra vez?—dijo en voz muy baja la del ojo rojo. La gatita blanca levantó su mirada hacia la parte de la ciudad donde había desaparecido la tortuga—Es mía y me encargaré de que no la vuelvas a ver Donatello—dijo ella y luego siguió a la de pelaje negro mientras dejaba caer en el piso un T-phon que destrozó al pisarlo.

Originalmente había pensado en dejar aquí la historia pues, no estaba segura si sería bien aceptada, además quería hacer un fic que pudiera encajar entre los huecos de la historia original sin generar grandes cambios, pero a medida que la trama fue avanzando y pensaba en cuales serían las decisiones que tomarían los personajes de acuerdo a su personalidad, me di cuenta que eso simplemente no podría ser posible. Para este punto me he encariñado tanto con ellos que he decidido continuar y crear un segundo arco. Tengo una idea bastante clara de hasta dónde abarcará la segunda parte de Ojos Violetas pero me gustaría saber qué les gustaría a ustedes saber de los personajes o qué temas no he tocado que serían de su interés. De nuevo les agradezco mucho por dedicar parte de su tiempo a leer esta historia que he escrito con mucho cariño. Gracias también por haber aceptado a Cirse para compartir escenario junto a los personajes que sé que todos ya amamos. Me despido por el momento y de nuevo los invito a que me envíen sus comentarios, dudas, sugerencia, críticas cartas de amenaza o recibos del psicólogo por los traumas que les cause. Gracias comunidad por leer, por darle un espacio en su ocupada vida a este fic y su escritora. Besos y hasta la póxima.