Bienvenidos al capítulo 22, me siento extraña por eso de que "Ojos Violetas" en este momento tiene 69 reviews, es un número muy sugestivo :P . Gracias a todos por sus buenos deseos y plegarias para que me recuperara, ya estoy mucho mejor y aunque mi tratamiento será lento y un poco tortuoso, esta crisis ya está pasando. Estoy feliz porque este contratiempo no influyó tanto en la actualización.
Bittersweet: De nuevo la primera en comentar aun cuando subí el capítulo ya tardecito. Discúlpame que no pude moderar tu review en cuanto la mandaste, ese día me fui a la cama temprano porque sentía que me había pasado el tortumovil encima: me dolía todo, pero claro que no me pasó de noche que comentaste en primer lugar. Te agradezco tus buenos deseos y espero que este capítulo te guste tanto o más que el anterior
ScarlettParker: Una de mis lectoras favoritas, me encanta recibir tus comentarios *-*. No tienes idea de cuantas veces las releeo. Que bueno que te gustó esos eventos que están despertando los celitos en mi adorado Donnie y que te guste la actitud que Rafa está tomando de darse a desear. Al igual que tú creo que él será mucho más pícaro, pero dale tiempo apenas inició la pelea y uno nunca sabe. Mil gracias por tus plegarias para que recupere mi salud, te mando un abrazote desde México, estoy muy contenta de que pudiéramos coincidir en este medio n_n
isa04kunoich2 Algo me hacía sentir que te gustaría el final del capítulo anterior y recibir retroalimentación de eso me hizo muy feliz, ojalá este capítulo también te guste mucho. Gracias por tus observaciones y te mando un abrazote mi estimada fan del Raphril.
WOLFJADE28 ¿Tu lengua materna es el inglés verdad? Muchas gracias por tus lindas palabras. Si gustas puedes mandar tus comentarios en tu lengua materna, no soy experta pero puedo entenderla y creo que eso te haría sentir más cómoda.
raphaelblue62 ¡Esa es mi lectora! Sabía que en cualquier momento saltarías para acuchillar a Abril por su osadía de atreverse a poner sus sucios ojos azules en tu chaparro :P . Me encanta tu efusividad. Tú échale a Abril, yo no te detendré ni me ofenderé n_n
Zafira A. V: Discúlpame por ponerte tanto Rafa x Abril, espero que lo demás del fic compense el disgusto que te da leer TU RAFA con la pecosa. Tú no te guardes nada, me encanta recibir los reviews que vienen desde el fondo del corazón de mis lectores. Gracias porque a pesar de esto sigues el fic y me alegra que, fuera de eso, te guste. Espero llenar tus expectativas en este capítulo
Bueno pues pasen a lo bueno mis queridos lectores
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DAME UN BESO Y YA VEREMOS
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Ese día muy a regañadientes Clarise aceptó ir a su entrenamiento y considerando que Mikey se había quedado dormido por los medicamentos el líder decidió ir también. Jul parecía una maestra disciplinada y exigente pero Clarise definitivamente era muy al estilo Mikey, distraída, juguetona pero eso sí, tenía muchísima agilidad. Mientras que los golpes de la mayor era meticulosos y ensayados, los de la más joven eran espontáneos y casi caóticos. La disciplina que practicaban le parecía muy familiar a Leo, aunque evidentemente no era ninjutsu, no cabía duda de que era un arte marcial oriental pero el líder no estaba seguro de cual era, pues estaba muy combinado a los movimientos felinos de las gatitas.
La chica de pelaje negro sujetó a su hermana en un ataque y la arrojó a la pared cerca de Leo que solo dio un paso a la derecha para esquivar a la gatita blanca que salió volando por los aires. La de ojos rojos se giró en el aire para golpear con los pies la pared y dar una voltereta que la llevó a caer en el sitio donde estaba la mayor. Esta, lejos de quitarse, la recibió y se dejó caer con ella para luego empujarla con una patada y lanzarla al techo del dojo, donde la menor se pescó de sus garras.
La mayor la siguió con un poco de dificultad trepando por una de las columnas. Ambas corretearon por los soportes. Clarise se movía con más facilidad utilizando sus cuatro patas mientras que Jul utilizaba movimientos de brincos y acrobacias más propias de un bípedo. Al final la mayor pudo tumbar a la menor del punto más alto del dojo, y aunque esta cayó de pie, como buen gato, su hermana cayó sobre ella haciéndola desplomarse en el piso, con lo que Jul era la ganadora ese día.
Leo estaba impresionado de la disciplina que Jul mantenía en las artes marciales, parecía como que se había dedicado a dar clases toda su vida, pues aun con lo caótica que era su hermana, lograba ponerla en cintura y mantener un entrenamiento ordenado que llegaba a los objetivos mínimos. Cuando terminaron Clarise fue a darse un baño y Leo se acercó a la gatita de pelaje obscuro
—¿Te molestaría si entrenamos juntos? hoy salí muy temprano y no pude hacerlo—La chica lo miró sorprendida
—Claro ¿Por qué no?—dijo la de falsos ojos verdes.
Había muchas cosas que Cirse extrañaba de los meses que pasó con las tortugas, una de ellas era entrenar con Leo, que siempre era tan ordenado y disciplinado. A la chica de ojos violetas le encantaba lo estricto que era en la manera de hacer los movimientos y como corregía las posturas que ella no siempre conseguía con facilidad, en cierta manera era agradable volver a tomar clases con alguien como su padre: riguroso hasta el más mínimo detalle.
En esta ocasión el ninja de la bandana azul no practicaría katas con ella, pero sí combatirían. Cirse estaba un poco nerviosa, pues la última vez Donnie la venció con facilidad, aunque ahora tenía mayor agilidad debido a sus características gatunas y por supuesto mucha más fuerza, cortesía de la fuerza sobre humana que caracterizaba a los mutantes. No obstante no podía compararse con el líder, que estaba acostumbrado a sus características de tortuga y que además había tenido como padre y maestro a toda una leyenda de las artes marciales.
La competencia inició ligera, uno estudió al otro con cuidado. Esta vez Leo no utilizó sus catanas para hacer la competencia más pareja y por supuesto que la gatita negra no utilizó su bo, consideraba que esto podría delatarla fácilmente. La minina de falsos ojos verdes se lanzó al ataque corriendo hacia su oponente, pero en lugar de golpearlo o embestirlo se tiró en el piso y se resbaló en él para atacar los tobillos del líder y tratar de hacerlo caer, pero este en lugar de resistirse se dejó caer en arco hacia atrás con lo que pudo sujetar las tobillos de la chica y se giró en el piso con ella. Al notar su estrategia descubierta la chica de pelaje negro soltó al ninja para evitar terminar en una llave que daría el encuentro por terminado.
Ella utilizó toda su fuerza para tratar de utilizar el impulso que ya llevaban y volver a rodar en el piso para guiar el movimiento de ambos hacia donde ella necesitaba, así la felina quedó sobre el estómago del chico, lista para soltar un par de golpes a la cara, pero él logró tomarla de las muñecas y con una patada se la quitó de encima.
Jul salió despedida pero en el aire se giró y sacando sus garras se aferró al suelo con lo que detuvo su trayectoria antes de golpear contra una de las columnas. El ninja de ojos azules se puso de pie de un salto y se arrojó contra su contrincante para no darle tiempo de reaccionar. Ella salió corriendo con el impulso de sus cuatro patas, luego se puso de pie para patinar sobre el lustroso piso, un montón de patadas y golpes se desplegaron por ambos lados. Cir estaba emocionada, por primera vez en su vida le estaba dando batalla a Leo, claro que ya se había llevado algunas sorpresas y seguramente el líder tenía pensada alguna estrategia para salir victorioso, pero de repente algo que ninguno de los dos esperaba pasó: la joven gatita se tropezó con su propia cola y cayó sobre el líder derribándolo a él también.
Cuando Clarise pasó de nuevo por el dojo lamiéndose el exceso agua del pelaje vio a su hermana y al ninja de bandana azul tirados en el piso disculpándose uno con el otro completamente apenados y tratando de ponerse de pie, la joven sonrió y les tomó una foto desde afuera con su celular, su hermana se veía avergonzada que le pareció adorable y no quiso dejar pasar la oportunidad.
El joven líder extendió su mano a la chica de ojos verdes quien la tomó y se puso de pie.
—Lo siento mucho, fue una torpeza de mi parte—dijo ella con un rojo encendido en las mejillas por la vergüenza que sentía al haber cometido un error tan risible
—No te preocupes, parece que aun no te acostumbras del todo a tu mutación ¿verdad?—dijo el líder tratando de hacerla sentir menos abochornada. La jovencita asintió lentamente y el líder sonrió
—Debió haber sido difícil convertirse en hermana mayor de la noche a la mañana ¿No?—preguntó el de bandana azul y Cirse lo miró sorprendida
—¿Cómo lo supiste?—preguntó ella un poco asustada por sentirse descubierta
—No es difícil de adivinar, tú usas ropa y tú hermana no, tu hermana utiliza sus garras y colmillos con más confianza, mientras que tú utilizas movimientos de artemarcialista, además ella nunca se hubiera tropezado con su cola—Dijo el de ojos azules con una sonrisa comprensiva
—Sí, supongo que para alguien acostumbrado a analizar la situación debe ser evidente—acepto la gatita de pelaje obscuro algo apenada—No se lo digas a nadie por favor, de seguro pensaría que somos más raras de lo que ya han de pensar—Cirse miró a Leo un poco ruborizada, ella no quería que Donnie tuviera más de qué sospechar. Leo suspiró
—No te preocupes, no les diré, no si tu no quieres—se volvió a verla directamente—Aunque estoy seguro de que Rafa te entendería muy bien, a él le pasó algo muy similar, pero las cosas no salieron tan bien como con ustedes dos… ustedes terminaron como hermanas y ellos como… no sé, no son enemigos ya pero las cosas cambiaron mucho—dijo el de ojos azules con algo de nostalgia.
—Es curioso como a veces das las cosas por sentadas y de pronto algo pasa que cambia todo. Yo pensé que ella era feliz con la manera en que era nuestra relación, pero cuando al fin pudimos hablar el mismo idioma me di cuenta que la imagen que tenía de ella estaba solo en mi cabeza—Cirse se recargo en una de las comunas—Ahora me doy cuenta de lo importante que siempre je sido para ella, de cuanto me extrañaba cuando no estaba, y como las decisiones en mi vida la afectaban sin que realmente pudiera decir qué le parecía y qué no—la gatita de pelaje negro se veía perdida en sus recuerdos.
—¿Y cómo pasó?—preguntó el líder. Cirse lo miró y por un momento pensando cuanto debía decirle
—Solo nos cayó esa substancia encima y eso fue todo, instantáneamente pasé de dueña de una tierna gatita a hermana mayor de una chica caótica y celosa—la de ojos verdes sabía que aun había mucho más que contar pero no quería entrar en detalles. Leo recordó aquella ocasión en que esparcieron sin querer las capsulas de mutágeno por la ciudad y se sintió un poco culpable.
—Lo siento—dijo en un tono casi inaudible el ninja pensando que la chica no lo escucharía pero sus finos oídos podía captar mejor el sonido que antes
—No te disculpes, no es tu culpa y además siempre quise tener una hermana, la vida solo me dio lo que pedí—dijo ella mientras se separaba de la columna—¿Quieres darte una ducha? Seguro Clarise ya salió y yo quiero ordenar el dojo—preguntó ella empezando a acomodar el desorden.
El líder la miró en silencio y se preguntó como habría sido la vida de esa chica antes de ser un mutante, pues al parecer tenía una existencia prometedora y fácil, pero ahora tenía una gran responsabilidad a cuesta y él como hermano mayor lo sabía mejor que nadie, pero ella no parecía tener un padre, como el suyo, que la guiara en esos momentos difíciles. Se sintió un poco preocupado por ella, era muy joven para cargar con tanto y aun así parecía agradecida con lo que tenía, sin importar de donde hubiera venido.
—Entonces iré a ducharme, te veo en un rato—Leo se fue de ahí pues de alguna manera sentía que ella no quería revelar más de sí misma y no quería incomodarla.
…
Sin darse cuenta la pelirroja se quedó dormida en el sofá. La chica estaba ligeramente recargada en él, respiraba hondo y podía ver su rostro de cerca él, lo examinó a detalle. Se preguntaba si ella despertaría si la besaba en ese momento, sonrió pícaramente, aunque lo hiciera igual el beso ya nadie se lo quitaba, empezó a acercarse a los labios de la chica cuando escuchó que abrieron una puerta y se reincorporó en su asiento.
Con el movimiento la joven de ojos azules despertó y comenzó a tallarse la cara para desperezarse.
—¿Qué hay de comer?—preguntó el genio entrando a la sala sin saber que su mejor amiga estaba ahí. Rafael rodó los ojos, su querido hermanito le había arruinado una gran oportunidad.
—Nada pero seguramente Abril querrá sorprenderte con sus habilidades culinarias—dijo Rafa con tono petulante viendo como la pelirroja se apresuraba para ponerse de pie
—¡Donnie! al fin despertaste—dijo la chica pecosa algo preocupada de que su mejor amigo la hubiera visto recargada en Rafael.
—Hola Abril, no sabía que habías llegado ¿Llevas mucho tiempo aquí?—preguntó el joven de ojos marrón mientras entraba en la cocina, la pelirroja entró tras de él con una sonrisa nerviosa para luego tomar asiento en la mesa mirando a su amigo.
—Algo, no quise despertarte—El ninja de bandana roja se recargó en la puerta
—Sí, es tan abnegada y condescendiente, debería ordenarse monja—el de ojos verdes habló con tono sarcástico y luego le sonrió a la chica con actitud descarada. El genio abrió la nevera y comenzó a buscar algo que cocinar.
Rafa aprovechó la distracción de su hermano, se sentó junto a la chica y le tomó la mano por debajo de la mesa mientras la miraba fijamente. Ella abrió los ojos como platos e intentó liberarse pero él no se lo permitió, forcejearon un poco y luego la chica desistió por unos segundos disimulando que nada pasaba. En ese momento el esbelto joven sacó unos champiñones, un poco de apio, brócoli y algo de pollo desmenuzado y los puso en la mesa. El ninja de morado fijo su mirada en su hermano que miraba a otro lado y luego se volvió a su amiga que sonreía extraño, pasó dos o tres veces los ojos de uno a otro y luego caminó a buscar algo en la alacena.
En cuanto el de ojos marrón se distrajo de nuevo Abril volvió a tratar de liberarse de la mano de Rafa, mientras que el genio comenzaba un monólogo quejándose de lo pesada que había sido la noche cuidando a Mikey, en ese momento el ninja de rojo jaló con fuerza a la pelirroja para acercarla a él
—Si me tomas de la mano cuando vemos la tele ¿Por qué ahora no?—Susurró a su oído y la chica lo miró con ojos de asesina
—Sueltame Rafael—dijo en tono amenazante la pecosa chica
—Dame un beso y ya veremos—contestó con sonrisa de satisfacción Rafael mientras que la chica lo veía con ojos incrédulos
—Claro que no ¿Estas loco?—dijo ella bajito para que Donatello no la escuchara. De nuevo los dos fingieron normalidad cuando el genio colocó un paquete de Ramen instantáneo en la mesa
—¿También quieres Ramen Abril?—Donnie abrió el paquete
—Sí, claro—contestó la chica con una calma mal fingida, Donnie la miró extrañado y luego se giró a buscar una olla para preparar la sopa mientras continuaba con sus quejas de los ronquidos de Mikey y la extraña anfitriona de aquel enorme departamento
—¡Suéltame ya!—dijo ella entre dientes y el chico negó con la cabeza, era evidente que el joven temperamental era completamente dueño de la situación.
Donnie giró de nuevo para tomar los ingredientes, luego les dio la espalda nuevamente a sus acompañantes sin dejar de hablar. Puso todo junto a la estufa para empezar a cocinar.
—¿Tardará mucho la sopa Donnie?— Preguntó el de los ojos verdes mientras miraba a la pelirroja forcejear por liberarse
—No más de 15 minutos. Si tenías tanta hambre debiste preparar algo antes, eres un comidono—Respondió el genio y Rafael ensanchó su sínica sonrisa. Ella trataba de soltarse pero no lo conseguía y sabía que no podía hacer mucho alboroto si no quería que su mejor amigo se diera cuenta.
Donnie vació la sopa en el agua que ya hervía, luego el sobre saborizante y poco a poco fue agregando cada uno de los ingredientes, ya estaba sirviendo la sopa en los platos y la chica miraba con desesperación como el ninja de ojos verdes la sostenía firmemente sin intensión de ceder. La joven suspiró y en un arranque de desesperación le plantó al ninja de las sais un beso en la comisura de los labios separándose de él justo a tiempo para que Donnie no se diera cuenta de lo ocurrido al poner los platos de ellos en la mesa, junto con sus respectivos palillos.
Rafael sonrió victorioso, soltó a la chica disimuladamente y pasó el dedo índice de esa misma mano por la comisura de sus labios, lo lamió juguetonamente y luego negó pícaramente con la cabeza para luego comenzar a comer.
—Nunca te lo he dicho Donnie, pero me encanta cuando tú cocinas—dijo el ninja de ojos verdes mientras miraba fijamente a la pelirroja con sonrisa pícara
—¿G-gracias?—dijo Donnie confundido mientras continuaba comiendo. Abril se mantenía callada y sonrojada, pero de reojo miraba ocasionalmente al dueño de las sais que lucía una actitud triunfante de la que solo ellos dos conocían el origen.
…
Clarise jugaba con una madeja de estambre y correteaba por el cuarto mientras que su hermana mayor intentaba por todos los medios de concentrarse en un libro, cuya portada rezaba "Trigonometría elemental" la chica de ojos verdes se giró en la cama y comenzó a hacer cálculos en una libreta,
—No, esto no corresponde con ninguna de las opciones, seguramente estoy haciendo algo mal—dijo un poco frustrada la chica mientras rayoneaba el infructífero procedimiento. De pronto la madeja de estambre le rebotó en la cabeza, rodó por el piso y su hermana de pelaje blanco le cayó encima haciéndolas caer a ambas al suelo
—¡CLARISE!—gritó molesta la mayor y la otra corrió a esconderse del otro lado de la cama
—No te enojes, es solo que estoy aburrida—la gatita de ojos rojos permanecía escondida pero sus orejas asomaban
—¿Y por qué no vas a ver la tele con Mikey? Conociéndolo debe de estar viendo alguna de esas caricaturas japonesas que tanto te gustan—La de pelaje negro se puso de pie y comenzó a recoger sus cosas que se habían desparramado por la alfombra. Clarise apenas asomó los ojos por encima de la cama
—¿De verdad puedo? No te molestarás conmigo porque pase mucho tiempo con ellos?—la voz de la gatita menor se escuchaba tímida y dulce
—Claro que no ¿Por qué me molestaría?—Cirse se echó de nuevo en la cama para seguir peleando con ese molesto problema de ángulos y la de ojos rojos empezó a subir a la cama con delicadeza y elegancia
—No lo sé, yo me molesto cuando estas con Dientes Chuecos—Clarise se acurrucó suavemente junto a su hermana mientras esta mordía la goma del lápiz ante su intento por buscar una respuesta.
—¿Te refieres a si me pondré celosa porque pases más tiempo con Mikey que conmigo?—Jul había empezado de nuevo a garabatear números en el papel algo desanimada, su hermanita asintió y la miró con interés
—Creo que sí, me pondré celosa, tal vez mucho—contestó Cirse para después suspirara y rayonear el nuevo intento. Clea la miró como esperando una explicación—Mira hemanita, yo no puedo decir que nunca haya sentido celos antes, pero desde lo que pasó te entiendo más, porque he llegado a comprender lo que es que los sentimientos te rebasen—la de pelaje negro se giró y abrazó a la otra—Creo que la naturaleza felina que compartimos nos hace más posesivas, así que seguramente me podré celosa cuando pases mucho tiempo con alguien más, porque te quiero, pero…—la de ojos verdes se detuvo un momento—…pero no me interpondré en tu felicidad por ello—Clarise la miró asombrada.
—Siempre fui muy dura contigo respecto a eso porque yo no sabía… nunca había tenido un sentimiento tan abrumador y desesperante en mi corazón, tal vez porque papá siempre me enseño a ser prudente y calmada, pero ahora que he experimentado el dolor por el que tú siempre pasaste, te comprendo más—la gatita negra le acarició la cabeza a la de ojos rojos—Así que, solo te pediré que tú también me entiendas a mi cuando me llegue a poner celosa de…—Cirse puso cara pícara y se acercó a decir al oído de la de pelaje blanco—…T-Ú N-O-V-I-O—dijo con una sonrisa juguetona.
Su hermana se puso completamente roja y se cayó de la cama al tratar de incorporarse por la sorpresa. De inmediato la menor de las felinas se puso de pie y con cara colérica dijo
—¡Mikey no es mi novio!—Jul comenzó a reír a carcajadas mientras que la otra le caía encima y comenzaba a hacerle cosquillas—¡Ya basta Jul!—se quejó ligeramente molesta la gatita de ojos rojos
…
Donnie se estiró en su asiento, ya habían pasado varias horas en las que Rafa y Abril miraban la tele juntos, y él pudo estudiar coreano tranquilo. Había logrado terminado ya las 2 lecciones que se había propuesto para la semana, así que pensó en prepararse para ir a patrullar. Él Casey y Abril irían juntos, tal vez se les uniera el líder, pero dependía de que tan agotador había sido su día cuidando al menor de los cuatro.
El joven dejó el libro a un lado y volvió a sacar el archivo que contenía las fotos de su princesa. Recorrió esa hermosa sonrisa con la mirada y recordó la enorme paz que sentía cuando ella estaba cerca. Una idea le llegó a la cabeza: aun no sabía el destino que había tenido la madre de su Cirse, de hecho aun no había obtenido ninguna pista de quien fue. Esperaba que pudiera encontrar algo en los archivos del pasado de la familia en ese idioma extranjero pero estaba exhausto y aun no conseguía nada.
—Cirse—dijo en un suspiro al contemplar esa imagen en la que ella le daba un beso en la mejilla con el cielo de Seul como fondo. Dio un trago a su café y continuó estudiando, probablemente aun le quedaban algunos minutos para ir a patrullar y nada lo detendría, descubriría todo lo que se tuviera que descubrir de esa chica de la que se enamoró perdidamente.
…
—¿Puedo entrar?—dijo la gatita de ojos rojos en la entrada de aquel cuarto minimalista y los ojos azules de la tortuga pecosa la miraron con felicidad.
—¡Clarise!—dijo Mikey muy emocionado—¿Por qué no habías venido?—dijo poniendo esos ojos de cachorro que tan bien le salían y haciendo ruborizar a la gatita blanca—Te perdiste de un gran capítulo de La Fuerza Robomeca—la inquieta tortuga le hizo señas a la felina con la mano para que se acercara y se sentara en la cama junto a él—Además fue un capítulo especial: la princesa rescata a una monita espacial blanca que se llama Mist, de la que se enamora de Squeakums…—apenas la felina de ojos rojos se acercó el ninja la jaló hasta él— …y a ella también le gusta él, pero como le da pena lo ignora y lo hace sentir mal, entonces Squeakums se deprime, deja de manejar al robot y casi los derrotan, pero entonces…—la tortuga de naranja es interrumpida
—No le cuentes el final Mikey, o ya no será tan divertido cuando lo vea—Leo ya estaba saliendo de la habitación cuando dijo estas palabras
—¿A dónde vas?—preguntó Clarise al ver al hermano mayor marchándose de la habitación
—Jul me pidió que le entregara los horarios en los que vendríamos a cuidar a Mikey y quiero dárselos antes de que tenga que hacer el cambio con Rafa y aprovecharé que mi hermano parece muy entretenido contigo—para cuando Leo terminó de decir esto la gatita blanca se había sonrojado y había girado la cara para otro lado
—No exageres—la joven fingió no prestar atención a lo que la tortuga de ojos azul cielo le recitaba a una tremenda rapidez pero seguramente si le hubieran hecho un examen al respecto lo habría pasado con honores.
…
—¿Por qué rayos hiciste eso Rafael?—preguntó molesta la pelirroja pero tratando de no hacer demasiado ruido, pues esto podría hacer que el genio saliera del laboratorio
—¿Qué no te gustó? Tal vez debí de haberme puesto exigente y no conformarme con ese beso tan mojigato—contestó el ninja de rojo mientras jalaba a la chica para que quedara a escasos centímetros de él, la joven lo miró impactada y casi sin respirar—Oh, espera, había olvidado que le coqueteas a mi hermano mientras me tomas de la mano a sus espaldas—el chico hizo una mueca fastidio y se apartó—Cuando te canses de jugar niñerías háblame, pero no te aseguro que seguiré interesado—Luego apretó el control remoto para reproducir la película y se acomodó en su asiento
—Eres un idiota—dijo la pelirroja en un suspiro pero muy dentro de ella se dio cuenta que había perdido ya un poco de autocontrol con él, le estaba permitiendo avanzar más de lo que había pensado que le permitiría e incluso había rechazado pasar lo que quedaba de la tarde con el genio. Según ella para poner en su lugar al ninja de las sais, pero no era como que esa platica le hubiera llevado más de 10 minutos, ahora estaba sentada junto a él y lo veía de reojo ocasionalmente.
…
Dos mujeres miraban desde abajo el departamento donde alguna vez había colgado esa campanilla dorada en la ventana
—¿Estas segura que este es el lugar? Lo hemos vigilado por meses. Parece que se nos escabulló de nuevo—dijo una jovencita de cabellos negros que lucían un llamativo mechón rojo, a una mujer adulta de ojos azules. La piel blanca de la mujer era tan clara como el mismo papel y su cabello negro y lacio caía hasta sus hombros
—Sí, es probable, pero es lo único que tengo—dijo la dama de cabello largo mientras que la otra simplemente se cruzaba de brazos.
a—Esta bien, no es como que tuviéramos mucho que hacer en estos meses de todas formas… yo estoy cansada, iré a comparar comida ¿Quieres algo?—los ojos grises de la más joven recorrieron el lugar de nuevo
—Lo que quieras está bien—dijo la mayor y en el acto la chica del mechón rojo comenzó a andar perdiéndose en las sombras de la ciudad.
…
El tiempo pasó y la hora de que Rafael llegara a relevar a Leo se aproximaba cuando el líder tocó a la puerta de su anfitriona, ella abrió con el pelaje desparpajado y una cara de fastidio tremenda
—Vine a traerte el cronograma que me pediste, mañana vendrá Donnie en el día, pero si te molesta mucho puedo cambiarle el horario para que él venga por la noche—el joven líder le entregó a la chica un pedazo de papel con la planeación de las dos semanas y en que horario vendría cada uno.
—No, está bien, de todas maneras mañana estaré ocupada y saldré poco de mi cuarto—la gatita tomó el papel, buscó en uno de los cajones de la cómoda junto a la cama un poco de cinta. Pegó el cronograma en la puerta con cuidado.
—Has estado encerrada toda la tarde ¿Te pasa algo? Te ves cansada—Preguntó Leo algo preocupado al ver a la chica tan agotada
—No es nada del otro mundo solo estoy—la chica dudó por un segundo si decirle, pero luego llegó a la conclusión de que no era nada realmente importante—Estoy llevando la preparatoria en línea y tendré exámenes pronto, pero el área de matemáticas no es lo mío—la de pelaje negro se estiró y luego se masajeó el cuello.
—Tal vez deberías de decirle a Donnie él es muy…—la gatita de ojos verdes interrumpió al líder
—Noooo… por favor no, no le comentes nada, sería muy humillante que se diera cuenta que no puedo con cosas tan simples—dijo ella con las mejillas completamente ruborizadas. Leo la miró comprensivo.
—Está bien, no te preocupes, no le diré… si quieres después te ayudo, no soy tan inteligente como él, pero siempre puedo preguntarle sin que sepa que yo te explicaré—le dijo en complicidad, la chica le correspondió la sonrisa y en ese momento llamaron de nuevo al balcón.
Cuando Cirse abrió la puerta se topó de frente con Rafael quién estaba recargado con actitud déspota en la pared junto a la puerta
—Pasa seguramente tu hermano ya te está esperando—la joven de pelaje negro le cedió el paso al chico rudo, y en ese momento la mirada de ella y del genio, que se encontraba al fondo, se cruzaron. Al chico de bandana morada no le pasó inadvertido que la chica tenía un leve sonrojo que resaltaba con el negro que dominaba en su cara, por su parte la mayor de las felinas se mordió la lengua para no decir nada al ver al genio acompañado de la pelirroja
—¡Chicos pasen Mikey está despierto y estará feliz de verlos!—dijo el líder colocándose detrás de la gatita negra, esto hizo que Donnie frunciera el ceño. Ella está sonrojada y él actúa con tanta confianza con ella ¿Qué pretende esta tipa con su hermano mayor?
—Nos vemos de nuevo chica felina—dijo con actitud presuntuosa Casey
La chica lo detuvo cuando se encaminaba a saludarla de beso—Soy un poco tímida con el contacto físico, no lo tomes personal Casey—estrechó la mano del chico y lo guio a que entrara, mientras que Leo entraba a la cocina, donde había quedado con la gatita de esperar a que le entregara el problema que tanto se le estaba dificultando
—Hola—saludó con una enorme sonrisa la de ojos azules—Mucho sin vernos—la gatita de ojos verdes la dejó con la mano extendida unos segundo, volteó a ver rápidamente a Donatello y le sonrió con gran esfuerzo a la pelirroja
—Me alegro de que no has sido víctima de ningún nuevo secuestro, si quieres puedo darte clases de defensa personal, sirven cuando no hay chicos sobreprotectores cerca—le tomó la mano con fuerza, tal vez demasiada. Donnie jaló el brazo de Abril para que la gatita la soltara
—No es necesario, Abril es una kunoichi en entrenamiento—Intervino el ninja de bandana morada y la chica de ojos verdes volteó a verlo con esa expresiva mirada
—¿De verdad? ¡Que grata sorpresa! Por la manera en que la tratas no lo hubiera imaginado—Cirse dio media vuelta y caminó despacio hacia adentro de la casa mientras movía su cola en un elegante vaivén. El más alto miró con el seño fruncido a la chica ¿Qué le pasaba? ¿No acababan de acordar la paz por la mañana? ¿Qué tenía contra Abril?
—¿Que fue todo eso?—Se extrañó la de ojos azules
—No le hagas caso—dijo molesto Donatello
—¿Me pregunto que habrá tratado de decir con eso de los chicos sobreprotectores?—dijo Rafa con una de esas sonrisas burlonas dedicadas a Abril quien lo miró con un poco de molestia. Por su parte Casey miró extrañado esta interacción entre la pelirroja y su mejor amigo.
…
En cuanto el grupo entró al cuarto vieron una escena bastante tierna, Mikey le tocaba las orejas a Clarise y observaba emocionado como estas se movían involuntariamente
—¡Ya te dije que dejes de hacer eso!—dijo la gatita mientras se aplastaba ambas orejas contra la cabeza, tratando de esconderlas de la traviesa tortuga.
Clarise miró a todos los que entraban mientras ladeaba un poco su cabeza. Sonrió al ver a Rafael, esa tortuga fue quien se encargó de que ella estuviera bien alimentada cuando su hermanita la dejó a cargo de Mikey, pero palideció cuando detrás de él vio entrar a la pelirroja y al ninja de bandana morada
—Tengo que irme—dijo de inmediato y salió en búsqueda de su hermana, la cual seguramente estaría hecha un mar de celos al ver a Dientes Chuecos y Pelos de Zanahoria juntos.
—Esa chica es rara—dijo Rafa después de verla salir como bólido por la puerta
—Es que la pusieron nerviosa—la defendió Mikey y el de ojos verdes sonrió
—Miren el enano defiende a S-U N-O-V-I-A—se burló el temperamental
—Pensé que se llamaba Clarise ¡Que nombre tan raro! Sunovia ¿Será japonés?… de cariño le diré Suno—dijo con tono ilusionado el menor de los cuatro y el genio se palmeó la frente con fastidio.
…
Clarise entró corriendo a la cocina, en ella vio sentada al desayunador a su hermana junto con el líder del equipo
—¿Seguro que no es demasiada molestia? Has estado aquí todo el día y debes de estar cansado ya—Cirse colocó en la mesa una hoja con un problema de trigonometría escrito en él
—No te preocupes, debo de aprovechar cuando Donnie esté en casa por si no puedo resolverlo por mi mismo—Leo le sonrió a la chica y comenzó a examinar el contenido de la hoja. En ese momento la gatita blanca se abalanzó a los brazos de su hermana
—Lo siento Jul—dijo en cuanto la tuvo en sus brazos
—¿Qué haces aquí? Pensé que querrías estar con nuestros invitados—la mayor entendía a la perfección el por qué su hermanita había entrado tan presurosamente pero no quería hablar de ello, después de todo como Clea le dijo una vez, mientras menos pensara en ello, menos dolería—Hermanita no te preocupes, solo estoy hablando algo importante con Leo. Regresa con Mikey estaré bien. Clarise vio a su hermana preocupada y luego miró a Leo.
—Está bien pero ¿Hablamos luego?—la gatita blanca salió un poco preocupada de la cocina después de que su hermana aceptara hablar del asunto en cuanto estuvieran solas. La minina de ojos de rubí suspiraba al pensar que debía de encontrar una manera de evitar que su querida Jul sufriera por las impertinencias de esa descuidada tortuga cuando vio al genio caminar en sentido opuesto a ella. La gatita de pelaje blanco solo lo vio fijamente y le sacó la lengua. Donatello la miró completamente confundido, pero antes de que pudiera decir nada la felina salió corriendo en dirección al cuarto minimalista.
—No sé por qué tengo la impresión de que no soy muy bien recibido en esta casa— pensó en voz alta el genio y luego entró a la cocina. Miró con disgusto a su hermano sonriéndole a la gatita de pelaje negro
—Eres un buen amigo Leo, disculpa los problemas que te estoy causando, ya bastante tienes como para cargar conmigo—La chica de pelaje negro estaba algo avergonzada de tener que pedir ayuda a Leo en algo tan mundano y trivial, así que miró al piso mientras jugaba nerviosamente con el lápiz que sostenía entre sus dedos.
—No digas eso, te lo debo por todo el apoyo que has brindado a mi familia estos días, tómalo como mi manera de agradecerles—el ninja de azul inclinó ligeramente su cabeza en señal de amistad y esto puso furico a Donnie quien desde que los vio juntos mordió involuntariamente su labio interior para distraer un poco a su mente con el dolor, pero en ese instante su boca actuó casi por voluntad propia.
—¡Leonardo!—dijo el genio con molestia—Ya casi es hora de irnos—miró a la chica con desdén y luego miró de nuevo a su hermano—Si nos acompañarás al patrullaje, es hora de que nos vayamos—Cirse y Leo se sobresaltaron al escuchar la voz del alto joven tan exaltada y esto no hizo más que levantar más inconformidad en el genio, si no estaban haciendo nada malo no tendrían por qué reaccionar así. El ninja de morado clavó sus ojos en la chica de ojos verdes con disgusto
—Sí, tienes razón, se nos hace tarde…vámonos hermano—dijo Leo guardando en su cinturón la hoja que le dio la chica y que de inmediato despertó la curiosidad en el dueño del bo. Leo tomó por el brazo al esbelto muchacho presintiendo que si lo dejaba ahí los dos jóvenes volverían a discutir.
—Te veré mañana por la noche—se despidió el líder de la chica que no pudo evitar sentirse terrible por la manera en que la miró el genio
—Adiós Leo—Un vejo de tristeza se reflejó en la voz de la chica, tristeza que el Donnie notó enseguida y curioso echó una última mirada antes de que su hermano termina de empujarlo fuera. Lo que vio causó un ligero piquete en su corazón, ella parecía estar triste de que se fuera su hermano mayor ¿Pero por qué? ¿Por qué con el mayor era tan dulce y con él era una completa fiera?
Cuando él apareció en el balcón ella se mostro todo menos amable o feliz de verlo ¿Por qué con él era tan diferente? Ni siquiera con Rafael se ponía tan a la defensiva y eso que su hermano temperamental no tenía precisamente la mejor actitud y hasta expresó abiertamente su desconfianza en ellas. El genio se molestó de nuevo, no le gustaba esa manía de tratarlo tan distante y secamente, eso simplemente lo hacía perder los estribos.
…
Cuando Clarise llegó de nuevo a la recámara, no se sintió en confianza de entrar, así que se quedó en el marco de la puerta meciéndose con actitud tímida y callada mientras escuchaba la voz alegre de esa tortuga de ojos azules. Suspiró y esto delató su presencia ante el chico pecoso.
—¡Regresaste Suno!—dijo con una gran sonrisa Mikey, ella lo miró extrañada ¿Suno? ¿Por qué le decía Suno?
El chico de bandana naranja dio unos golpecitos en la cama para indicarle que se sentara junto a él, y la chica entró con las orejas hacia atrás y la colita entre las patas, cautelosa y tímida.
—¡Se ve tan dulce!—comentó Abril y la gatita se escapó de la mirada curiosa de la humana colocándose muy cerca de Mikey. La gatita blanca no solía ser tímida, pero cuando estaba con la tortuga pecosa sentía que algo dentro de ella se volvía transparente, una sensación de vulnerabilidad la invadía y no podía evitar actuar de esa manera casi infantil. No obstante sentía casi una necesidad de pasar a su lado todo el tiempo que pudiera.
Ahí, escondida tras el caparazón de Mikey Clea notó algo, Rafa y Abril se miraban disimuladamente uno al otro, tratando de no ser descubiertos infraganti. Esto la hizo recordar un evento hace ya algún tiempo, antes de que Jul y ella mutaran… una confesión de la que ella fue indirectamente testigo y que seguramente su hermana mayor no podría recordar, ya que estaba profundamente dormida en la cama. Trataba de recordar esas palabras ¿Cómo eran? ¿Te prometo que la olvidaré?... Parecían importantes pero ella no les había prestado tanta atención porque una interesante presa la distraía constantemente. La chica intentaba con todas sus fuerzas de recordar lo más fiel mente que pudiera. Sin darse cuenta la gatita blanca recargó la mejilla en el hombro de la joven tortuga, su rostro era pensativo y su mirada parecía distante. La voz de Abril se escuchó muy en el fondo mientras la felina se esforzaba más en recordar
—¡Que tierna es!—Las palabras de la pelirroja se escucharon casi como en un sueño, no podía dejar de pensar hasta que de pronto algo la hizo volver en sí, una sensación tibia y agradable que hizo que su corazón se acelerara de la nada. Parpadeó y al ver a Mikey tan cerca tragó saliva sonoramente e intentó alejarse, pero sin que los demás se dieran cuenta la pecosa tortuga la tomó de la mano de la gatita impidiendo que se alejara. Ella lo miró asombrada, pero la joven tortuga parecía inmutable, completamente natural, reía, bromeaba y mantenía la conversación con sus amigos como si no la tuviera fuertemente aferrada de la mano. Clarise sonrió, sintió una felicidad que jamás había sentido en su vida y que no quería que terminara. Ronroneó muy despacio, muy bajito, pero era evidente que Mike la escuchó porque la miró un segundo y le extendió una sonrisa de complicidad, para luego seguir atendiendo a los visitantes hasta que estos se empezaron a despedir, fue en ese momento en que el ninja de la bandana naranja la soltó muy despacio, pues había llegado el momento de que Clarise acompañara a los visitantes a la puerta, como una educada anfitriona.
…
Aquella noche durante el patrullaje Donnie pidió ir con Leo, había algo que quería hablar con su hermano, por ello Casey y Abril se fueron solo. Esto le hizo darse cuenta a la pelirroja lo poco que le importaba ya al genio en el aspecto romántico, pues en otro tiempo hubiera protestado por esto en lugar de sugerirlo.
Abril caminaba desanimada junto a Jones por el barrio cercano al restaurante de Murakami, hasta que escucharon golpes cerca de ellos. Los chicos se aproximaron esperando a encontrar a un pobre desvalido siendo atacado por los dragones púrpura, ya que este era su territorio, pero en cambio encontraron a una chica que les estaba poniendo una paliza a los tres pandilleros mientras se reía de ellos
—¿Y así piensan sobrevivir llevando una vida criminal?…seguramente solo pueden asaltar a abulelitas y niñitas de cinco años—la chica de cabello corto y mechón rojo pateó a Fong, que cayó al piso completamente aturdido. El puño de Sid iba directamente hacia ella pero en lugar de bloquearlo o esquivarlo lo interceptó con un golpe de vuelta, el enorme pandillero gritó por el dolor, pero ella solo sonrió—Debulucho—dijo al más fornido de los tres.
Casey la miró sorprendido ¿Quién rayos era esa chica? La joven sacó un labial de su bolsillo y lo abrió, pero para la sorpresa de la pelirroja y el deportista este no contenía maquillaje, sino una navaja.
—¡Va a matarlo!—dijo asustada la pelirroja
—No si yo puedo evitarlo—el temerario chico bajó a toda velocidad valiéndose de unos cables y bloqueó la estocada de la joven con ese extraño cojinete lleno de clavos que llevaba en su brazo izquierdo. La chica se lastimó la mano con uno de los afilados objetos y soltó el arma
—Basta linda, ellos ya no son una amenaza—Casey impostó la voz tratando de hacerla sonar más atractiva y misteriosa, la chica se lamió la herida y se rio un poco
—¿Qué? ¿Ya no tenían disfraces de payaso en la tienda?—la chica le frunció el seño y un par de gotas de sangre cayeron de su mano—metete en tus asuntos Scary Movie—ella medía cuidadosamente al joven enmascarado, en un ademán entre sensual y atemorizante paseó su lengua por la herida, para luego lamer sus labios, probando así la sangre que había quedado en ellos. Casey la miró cuidadoso, era condenadamente linda y exudaba violencia por cada poro.
Los tres dragones púrpura se pusieron de pie y corrieron para ponerse a salvo, la chica trató de correr tras ellos pero Casey le cerró el paso.
—Basta, ser un justiciero implica saber cuando la batalla terminó—La chica le sonrió de medio lado
—Ahora entiendo eso de "El león cree que todos son de su condición"—la chica se abalanzó hacia el muchacho y con una rapidez sorpréndete le tiró tres golpes—¿Qué te hace creer que soy una justiciera Kick Ass?—de pronto el arma de Abril golpeó a la chica arrojándola lejos de Casey
—Deja a mi amigo en paz—gritó la pelirroja desde arriba del edificio para luego comenzar a bajar por las escaleras de servicio
—Así que el bebé trae niñera—la chica miró a los dragones púrpura alejarse más y bufó—Está bien, ya me los encontraré de nuevo y entonces me las cobraré—La jovencita tomó una bolsa de papel y se fue corriendo hacia una calle cercana donde los chicos la perdieron de vista
—Últimamente Nueva York tiene demasiados justicieros ¿No crees?—dijo la pelirroja pero el joven de cabello negro no parecía muy calmado
—Abril, por lo que dijo no creo que ella esté de nuestro lado—concluyó Jones con tono preocupado
…
En otro punto de la ciudad Leo y Donnie patrullaban con un silencio incómodo entre ellos
—¿De qué era el papel que te dio esa chica?—preguntó el genio tratando de aparentar tranquilidad
—Solo algo en lo que me ofrecía a ayudar—el de azul trataba de dar la menor cantidad de información para proteger el secreto de esa chica que, por alguna razón, le simpatizaba.
—Leo ándate con cuidado con ella, no me gustaría que pasara algo parecido a lo que ocurrió con Karai—dijo el genio y Leo le dedicó una mirada entre apenada y molesta
—Ella no se parece a Karai en nada—las palabras de líder esto no tranquilizaron a la tortuga del bo
—No la conoces tanto como para decir eso Leo—argumentó el menor
—Tú tampoco la conoces tanto como para desconfiar así de ella Donnie ¿Qué es lo que te molesta tanto? A Abril la viste en la calle menos de cinco minutos y hasta contradijiste a sensei para poder ir a rescatarla. Esta chica nos ayudó a sacar del TCRI a los mutantes, ayudó a salvar a nuestro hermano y nos abrió las puertas de su casa ¿Qué ves en ella que te hace desconfiar tanto?—Leo había dejado de prestar atención a la calle y miraba fijamente a su hermano.
Donnie esquivó los ojos azules ¿Cómo le diría que temía que esa chica terminara manipulándolo para sus propios intereses? ¿Cómo decirle que le parecía extraño que con uno era educada y suave, mientras que con el otro se comportaba colérica y grosera? El genio suspiró.
—No lo sé Leo, pero solo prométeme que te cuidarás y no confiarás de más en ella—Donnie ya miraba a la calle, miró pasar a la chica de cabello corto y mechón rojo sin prestarle mucha atención.
—Sí Donnie, te prometo que seré cauteloso, pero tú prométeme que le darás una oportunidad—el líder siguió con la mirada a la chica
—Lo intentaré Leo—para entonces la chica ya había captado la atención del genio y del líder, pero una llamada lo hizo distraerse. Leo tomó su T-phone repartiendo su atención entre la chica que corría en la calle y su hermano
—¿Problemas Abril?—preguntó el de azul al teléfono
—No sé, pero creo que si hay algo de lo que tenemos que hablar chicos—dijo la voz al otro lado del auricular y colgó.
—Parece que el patrullaje terminó por hoy Donnie—el líder guardaba su celular y dirigía otra mirada a donde la chica del mechón rojo desapareció.
…
La gatita de pelaje negro tocó la puerta abierta del cuarto minimalista el de los ojos verdes se volvió a verla
—¿Qué quieres?—preguntó con desgano el de bandana roja
—Preparé la cena y le traje algo a Mikey—la chica dejó la charola con dos hamburguesas en la mesita de noche—Vamos Clarise—la de ojos verdes extendió su mano pero su hermanita negó con la cabeza
—¿Puedo comer aquí Jul?—preguntó ella con dulzura, Cirse suspiró y volteó a ver a Rafael quien volteo a otro lado con desdén
—No hermanita, ellos deben de estar cansados, dales su espacio—la expresión de decepción de la gatita blanca le dolió en lo más profundo del corazón a la mayor, pero apenas Clarise se había puesto de pie Mikey le tomó la mano llamando su atención
—¿Vendrás mañana verdad?—Mikey dijo esto con completa seriedad y esto sorprendió a Rafael, acostumbrado a ver al pecoso muchacho jugando y bromeando con todo. La gatita se sonrojó y asintió en silencio para luego zafarse de la mano de la tortuga con cuidado
—¿Por qué no vienen las dos a cenar con nosotros?—dijo Rafa todavía mirando a otro lado—No quiero dejar al enano solo para ir a cenar, si lo hago seguro para cuando regrese ya habrá hecho algún alboroto—Para ese momento Clea ya miraba ilusionada a su hermana que solo exhaló y asintió.
—Traeré otra silla—dijo la chica de pelaje negro mientras salía del lugar con una ligera sonrisa en los labios
En la guarida Leo se había plantado frente a ese papel tratando de descifrar el procedimiento adecuado para resolver aquel problema al tiempo que repasaba una y otra vez lo que Abril y Casey le relataron. Una chica de unos 15 años con una gran capacidad de pelea pero que no parecía con buenas intenciones, eso solo le ponía más presión al líder. Esto sin mencionar el estado en el que estaba el menor de los cuatro. El joven se recargó hacia atrás en una de la silla del comedor pensativo ¿Debían de tomar medidas en cuanto a esto? Y de ser así ¿Cuáles serían? El ninja de azul estaba tan concentrado en sus pensamientos que no notó que su hermano genio había entrado a la cocina y tomó el papel antes que él pudiera reaccionar
—¿Esto fue con lo que te ofreciste a ayudarle? ¿Por qué no me dijiste? Pude haberle explicado ahí mismo en no más de 20 minutos—dijo el genio mientras el mayor le arrebataba el papel
—Porque ella no quería que supieras, no sé por qué pero le parecía humillante que te dieras cuenta que tenía problemas para presentar un examen de trigonometría y ahora gracias a ti faltaré a mi promesa—Leo se veía un poco molesto
Donnie bajó la mirada
—¿Ella te dijo eso? ¿Que le daba pena que supiera que se le dificultaba un problema de trigonometría?—preguntó preocupado el genio
—Prácticamente me suplicó que tú no te enteraras—el líder suspiró—¿Qué le dijiste a esa chica para que esté tan renuente a aceptar específicamente tu ayuda?—Leo miró a su hermano que tomó de nuevo la hoja de papel y la acarició con tristeza.
—Algo de lo que me arrepiento mucho, no pensé que la afectara tanto—el corazón de la tortuga de morado se estremeció al recordar esa mirada triste—No le digas que sé Leo, yo te ayudaré a que le expliques, realmente ya casi lo resolvía, solo le faltó utilizar aquí el coseno, es solo una substitución simple pero que sin ella no podría hacer las eliminaciones adecuadas, seguramente se dará cuenta en cuanto se lo señales… ¿Sabes? yo tardé media hora para conseguir que Abril lo entendiera cuando le expliqué trigonometría, Jul es lista, mucho…—el genio suspiró—Me siento la persona más cruel del mundo Leo—dijo la alta tortuga pensando en todo lo que sospechó de ella por ese tonto papel.
—No eres cruel Donnie, es solo que ustedes tienen químicas opuestas, es todo, pero creo que si se conocieran mejor, tal vez podrían llevarse bien, quien sabe tal vez llegaran a ser buenos amigos—El de ojos marrón le sonrió a su hermano.
—Cuando puedas trae los problemas en los que ella tenga dudas, con mucho gusto te explicaré para que puedas ayudarla—dijo el genio doblando de nuevo el papel
—¿No prefieres que hable con ella para que le expliques tú mismo?—Leo no se sentía muy a gusto de engañar así a esa chica que a él le parecía bastante sincera
—No, no quiero delatarte, ustedes sí se llevan bien y tal vez si se entera se sienta traicionada, además seguramente si ella y yo nos sentamos a estudiar terminaremos peleando en menos de dos problemas—Donnie tomó un vaso de leche y se sentó a beberla. Su hermano hizo una mueca de extraña aceptación mientras miraba al esbelto muchacho tomar asiento
—¿Leche? ¿Desde cuándo tomas leche por la noche?—se extrañó el líder
—Cirse me dejó esa costumbre, tomar leche, respirar el aroma del sándalo y sentir el mundo con los ojos cerrados para tranquilizarme—el genio miró el fondo del vaso con melancolía
—Lo siento mucho Donnie, nunca podré saber cómo te sientes, pero me alegra que lo estés superando—comentó con tristeza el mayor
—Te parecerá raro, pero hay algo que no me deja deprimirme, algo muy raro—dijo el genio
—¿Qué cosa?—preguntó intrigado el mayor
—Estar con Jul… me hace enojar tanto que de inmediato se me olvida por qué estaba triste—dijo Donnie con una sonrisa resignada
—Sí, es raro, mucho… ustedes dos están enfermos—dijo el líder casi con una sonrisa—Anda excéntrico, vámonos a dormir, mañana tú tienes que cuidar a Mikey y por lo menos estaré tranquilo pensando en que no te deprimirás, aunque ustedes desaten una guerra nuclear en ese departamento—el mayor le dio un par de palmaditas en el caparazón a su hermano y se fueron a descansar.
…
Pues esto es todo por el momento ¿Les gustó? Espero que sí. Gracias de nuevo por dedicar un poco de su tiempo a leer esta historia. Me hace muy feliz que hay personas al otro lado de la red que disfrutan este relato y es por ustedes que me esfuerzo en cada línea. Si eres de los que odian a Rafa x Abril creeme que no me ofenderé porque me lo pongan en los comentarios, sé que lo que escriba no puede gustarle a todos y no me molesta recibir su opinión sincera, al contrario, lo aprecio mucho. Manden sus reviews, las estaré esperando con ansia y las leeré como 20 veces cada una. Saludos y nos leemos en el siguiente capítulo.
