Hola. :)

Naruto no me pertenece.


CAPÍTULO VI

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"El matrimonio es tratar de solucionar entre los dos problemas que nunca hubieran surgido al estar solo." Eddy Cantor

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La luz del estudio estaba encendida y pasaba la media noche. Por lo que sabía, Sakura había pasado todo el día -y la noche- ahí. Se acercó y encontró a la mujer leyendo, con ayuda de una lupa, pergaminos antiguos.

¿No has dormido? —preguntó él.

Sí, dormí un rato.

¿Tienes alguna explicación lógica para que estés aquí a estas horas, con metros de pergaminos desenrrollados?

Sí, estuve pensando en la conversación que tuvimos.

Neji la observó expectante. Desde que, para los dos, se volvió una realidad, que él quería dormir con ella, no habían conversado. Sakura se había ido a su habitación y al día siguiente, no había querido salir del estudio. Él pensó que debía darle espacio, pero que estuviera ahí más de veinticuatro horas no le parecía buena idea…

Ella empleó el tiempo para pensar en esa conversación, él también. Neji sabía que era imposible que tener relaciones sexuales mejoraría la situación, pero la posibilidad le agradaba… quizá -si seguían hablando de eso- empezaría a desearlo, aún con más fuerzas... De hecho, a veces pensaba que era una buena idea que lo hicieran. Aunque no entendía qué tenía que ver el sexo con pergaminos antiguos. Ni que necesitaran un manual.

No he encontrado nada al respecto, lo que me hace creer que estrictamente no hay una prohibición y la posibilidad es válida.

¿Cuál es la posibilidad?—preguntó Neji. No entendía el punto de la mujer, pero decidió ser paciente con ella. ¿Cuándo en un matrimonio, por más falso que fuera, se prohibiría el sexo? ¿Y cuál sería una posibilidad para el sexo? Levantó una ceja, muy intrigado.

Una concubina.

Neji pestañeó y todos sus pensamientos se congelaron. ¿De qué demonios estaba hablando ella?

Lo pensé para Tenten. En muchos pueblos se permite—dijo ella con timidez—Esposa y concubina conviven juntas—Neji torció el rostro, ella exclamó con desespero—¡Lo sé! Sé que Tenten no lo merece, pero es una posibilidad, Neji. Realmente no mereces ser infeliz, y si Tenten puede hacerte feliz, y sé que ella será feliz contigo, deben tener la oportunidad de estar juntos. Si logramos que el Consejo lo admita... Prometo que no me interpondré, y que cumpliré con todas mis obligaciones como matriarca—habló atropelladamente.

Neji recogió un pergamino cercano y lo guardó. Necesitaba recuperar la calma. Sakura lo miraba con el alma en los pies.

Nunca ha habido una concubina en esta casa, y nunca lo habrá. Sobre todo, nunca estaré con una mujer que reciba ese nombre y se encuentra en esa categoría.

Pensé… que… ella.. quizá…

¿Tenten te dijo algo?—dijo él, con algo de molestia.

Tenten te ama—dijo ella rendida. –Me lo dijo aquella noche.

Tenten no me ama, Sakura.

Ella me lo dijo, Neji. Me contó muchas cosas, me habló de sus sueños y esperanzas, de la amistad que tenían…

Tenten no me ama. Nunca hice nada para que me amara.

No funciona así. Una cosa es amar, y otra es ser correspondido. En todo caso, siempre es mejor estar con alguien que ama.

No quiero escuchar nada de concubinas, no tendré amantes ni amoríos. No me interesan las mujeres ni ese tipo de relaciones. No estoy de humor y no quiero escuchar nada semejante en esta casa.

Tenten vendrá mañana—dijo Sakura. Había ideado un plan y lo cumpliría. Al principio, podía ponerle los pelos de punta, pero no era un mal plan. Neji era un buen hombre y merecía estar con alguien que lo quisiera, no con ella… que tan solo era una cobarde y una tonta… Se recriminó mentalmente por complicar más las cosas, pero, por los menos, uno de los dos merecía ser feliz y ella se esforzaría en lograr que Neji lo fuera.

¿Por qué?

Tal vez pueda hacerte cambiar de opinión.

La recibirás conmigo—Sakura negó con la cabeza—Haruno, ¿hay algo que quieras decirme?

Ya lo he dicho todo.

¿Estás interesada en algún hombre? ¿Pensabas hacer algún pacto conmigo? ¿Yo estaría con otra mujer, de mi preferencia, y tú con un hombre de tu gusto?

Sakura se ruborizó de pies a cabeza.

No—dijo casi sin aire—Sólo pensé… Neji, no.

He notado que no incluyes en ninguno de tus proyectos al heredero Uchiha, que nunca te visita, y, según recuerdo, eran compañeros de equipo.

No. Sasuke no está relacionado con esto—dijo ella, se tumbó en un asiento—Solo tuve una idea, pensé que a ella la querías y lo que me dijiste ayer... me hizo pensar que debía quitarme del camino, para que pudieran ser felices. No quiero verme con Sasuke. De hecho, lo único bueno que le he encontrado a todo esto, es que por fin, pude separarme de Sasuke.

Supongo que debo mostrar mi consentimiento para que recibas a otros hombres—dijo el hombre, con frialdad. Realmente, no escuchó lo que la mujer dijo, salvo el nombre de Sasuke tres veces.

Sakura lo miró, a Neji le pareció que se había molestado. Confirmó la molestia de la mujer, cuando el estuche de un pergamino le golpeó en el pecho, con fuerza, apenas tuvo tiempo de verla salir… para no verla más, por un buen tiempo.

.O.O.O.

Neji.

Tenten—saludó él.

Le indicó donde sentarse y la miró con atención. Seguía llevando el cabello recogido y su vestimenta tradicional. No parecía ni más hermosa, ni más vieja, la veía como la dejó dos meses atrás… como si el tiempo no hubiese corrido para ella.

¿Está tu esposa?

No.

¿Quieres salir a pasear?

No. Pediré que traigan el té.

¿Lo servirás sin tu esposa?

Da igual.

Mientras Mirako servía el té, ninguno habló. Neji la miraba fijo, mientras que Tenten le rehuía la mirada.

Te ves cansado—dijo Tenten, cuando Mirako se marchó.

Lo estoy.

Bebieron su té en silencio.

Me da gusto que Lee te visite. Hemos tenido un par de misiones pesadas, y se relaja cuando viene aquí.

Neji no respondió. ¿Sabría Tenten de los planes que Sakura ideó para ellos, ella le habría pedido a Sakura que enmendara la situación? Por lo que había entendido, una vez que analizó con detalle las palabras de Sakura, Tenten debió haberse enfurecido cuando Sakura aceptó el matrimonio y le había reclamado durante el día de la boda.

Neji era experto en detectar comportamientos y cambios, y en volver la memoria atrás. Sakura durante todo el proceso de negociación se había mostrado indiferente y fuerte; sin embargo, el cuatro de noviembre, antes de que se marcharan para la celebración de la boda, cuando sus amigas se habían despedido de ella, y Tenten había salido de última (lo recordaba bien, porque había intentado hablar con Tenten, pero esta no atendió a su llamado y desapareció) algo había cambiado en el comportamiento de Sakura, y lo había detectado por el temblor de sus labios; pero no le había prestado cuidado. Ni que le importara.

Ahora sabía que ese día Tenten le había dicho a Sakura que lo amaba, que estaba enamorada de él. Y, seguramente, le recriminó su participación en el proceso, porque Tenten era una excelente kunoishi, que cumpliría cabalmente y a la perfección su rol como esposa de un Hyuga; pero nunca tendría el apoyo de la pupila de la Hokage.

Supuso que Tenten creyó que la decisión del Consejo de elegir a Sakura fue por los contactos que poseía -¿quién podría tener más apoyo que la segunda discípula de la Hokage?-, y debía culpar a Sakura de haberse interpuesto en su camino. Seguramente, pensaba que si Sakura no se proponía como candidata a esposa, ella habría sido elegida. Por un momento, teniendo a Tenten en frente, la cabeza de Neji, se permitió pensar que hubiese pasado si Haruno no se presentaba, y tuvo que controlar un tic nervioso al pensar en Tsunade como su esposa.

¿Por qué? —dijo él, de pronto.

Ella le miró. Estaba acostumbrada a los silencios del hombre y a su poca habilidad social. No le sorprendía una pregunta tan directa ni fuera de lugar, es más, si no sucediera así, no se sentiría a gusto. Pero ella no le haría el camino más fácil, desvió la mirada.

¿Por qué dijiste que me amabas?

Tenten se sorprendió con la pregunta y un leve rubor la invadió. Tragó saliva y dijo:

Todavía lo hago.

¿Por qué no participaste en el proceso de elección?

Ella dirigió sus ojos al suelo y los segundos que tardó en responder, se hicieron eternos para Neji, que por fin, había dejado salir en forma de pregunta una de sus mayores angustias: ¿Por qué no estaba Tenten junto a él?

Dijeron que sellarían a nuestro hijo… si llegáramos a tener uno—susurró ella.

Neji se sorprendió.

Esperaba una respuesta más egoísta y superficial, pero era imposible que su bondadosa amiga hubiera actuado en forma mezquina. Neji cerró los ojos, con una punzada de dolor. Tenten debía ser de las pocas personas que comprendían el significado del sello maldito… y lamentó que ese conocimiento impidiera que ella aceptara estar con él.

Si tan solo él no tuviera ese sello pintado en la frente, recordándole su esclavitud a cada momento… si tan solo Tenten no supiera cuánto dolor produce… si tan solo el amor que Tenten guardaba por él, no fuera tan grande y tan bueno, tanto que prefería alejarse de él antes que agregarle más sufrimiento a su vida…

¿Me querías como tu esposa? —La voz cálida y ansiosa de su compañera lo sacó de sus pensamientos. Él acababa de liberar su pena, al saber por qué Tenten no participó en la elección; y ahora, ella necesitaba saber qué pensaba él de todo eso.

No. No le deseó a nadie esta vida.

Pero, ¿me amas?

Te quiero.

Tenten sonrió y Neji estuvo a punto de devolverle la sonrisa, cuando algo se rompió dentro de ella y su rostro femenino se endureció.

Estoy comprometida.

¿Por esto?

No, Neji. Por mí—dijo Tenten, bastante molesta. Se puso en pie y se marchó.

Neji la miró salir. Terminó con tranquilidad su té. En menos de un día, era la segunda vez que una mujer lo dejaba hablando solo.

.O.O.O.

Neji supuso que no tenía por qué informar a Sakura que la reunión con Tenten no había dado los resultados que ella esperaba… Realmente, no había dado los resultados que ninguno de los tres esperaba.

No había forma que Tenten se convirtiera en la concubina de la rama secundaria del clan, como ingenuamente pensó Sakura. Pero tampoco Neji pudo tener una agradable charla entre compañeros, ni Tenten pudo saberse amada por Neji… Pero el Hyuga se sentía más tranquilo. No habría soportado que los sueños y los deseos de ella se vieran truncados, y ahora que conocía porqué ella se había negado, le guardaba aún más cariño.

Lanzó un largo suspiro. El almuerzo se estaba retrasando, por lo que mientras hacía tiempo, decidió activar su Byakugan con una cantidad mìnima de chakra, para ver qué sucedía con su almuerzo. No pasaron ni dos minutos cuando un Hyuga del Souke se presentó ante él, sin avisar ni solicitar permiso de ingreso.

Desactiva el Byakugan—ordenó el hombre con rudeza.

Neji lo hizo, sin quitarle los ojos de encima. El hombre, de la misma forma en que entró, salió. Un instante después, ingresó Mirako con las bandejas del almuerzo y expuso sus excusas sobre el retraso:

La señorita Hinata ha regresado.

Neji levantó la ceja, sorprendido. Era imposible que su tío aceptase a Naruto como novio de su hija y era imposible que Hinata faltara a su juramento de no regresar a casa hasta que lo primero sucediera. Algo no pintaba bien. Sobre todo, porque no había sentido la presencia de Hinata cuando activó su Byakugan.

.O.O.O.

Al atardecer, Neji recibió la noticia de la cancelación de las visitas de Lee. Esta vez no por iniciativa del Consejo, sino porque el muchacho partía a una misión. A las Nubes. Neji apretó los ojos. Él debería tener una participación más activa en aquella situación con el País del Rayo… él y todos los Hyuga, deberían estárselas viendo de frente contra aquellos aguerridos hombres.

Solo a la pacifista de Tsunade se le podía ocurrir que un matrimonio impediría una guerra. Una guerra no podía ser impedida, no podía evitarse, ni siquiera suspenderse por mucho tiempo. A las guerras no las paraba nada, salvo mucha sangre inocente derramada… y si había sangre que debía ser derramada, era la de los Hyuga…

Maldición.

Llevaba menos de un día sin Sakura, y ya estaba peor que antes. ¿Por qué le tenían que pasar a él esas cosas?

Peor, ahora tenía otra preocupación en mente; y tenía nombre de mujer.

Suspiró y decidió concentrarse en otra cosa.

.O.O.O.

Tenten está comprometida—dijo Neji a finales de enero, cuando encontró de casualidad a Sakura que se alistaba para salir. La mujer dio un respingo de la sorpresa, después apretó los labios y asintió. Tenten ya había movido sus cartas y había decidido olvidar al hombre que amaba… Sakura cerró los ojos, ¿ella habría podido hacer lo mismo?

Ninguno de los dos se movió, por lo que Sakura, un poco incómoda, se giró hacia el hombre. Llevaban dos semanas de no verse, y Neji parecía tan cambiado. No solo tenía el cabello más largo, sino que se veía mucho más adulto y maduro. El tiempo dedicado a la meditación, al entrenamiento, al ejercicio, al descanso, las buenas comidas y la tranquilidad parecían hacerle muy bien. Notó que iba vestido con ropa para estar en casa.

¿No irás a trabajar?—preguntó Sakura.

No.

Regreso después de almuerzo. Pasaré al Ichiruka, ¿quieres algo?

No.

Bueno.

¿Haruno, podrías pasar a los edificios de la Hokage y recoger mi sueldo?

¿Estás seguro?

Sí. Por favor.

Un peso se fue de los hombros de Neji, cuando Sakura salió de la casa con el rostro tranquilo. Se había imaginado que tendría con ella un encuentro incómodo o que le exigiría disculpas por ser imprudente con sus palabras; pero no sucedió así. Quizá le estaba dando mucha importancia al asunto, quizá era porque no podía sacárselo de la cabeza.

.O.O.O.

¿Neji, este es tu sueldo?—preguntó Sakura cuando encontró al hombre leyendo un libro. Con un suspiro de alivio tiró sobre el suelo un saco lleno de papeles y monedas.

Sí.

¿Recibes esto por cada misión o no has recogido el dinero de ninguna de tus misiones?

Lo segundo—dijo él, sin despegar la vista de su lectura.

¿No has cobrado ninguna misión?

Hasta ahora. Juraría que era más.

¡Es más! Muchísimo. No sabes cuánto pesa esto—lo pateó un poco, y las monedas se regaron, haciendo un molesto tintineo.

Creí que eras un ninja.

Sí, pero no soy una mula de carga ¿Para qué quieres tanto dinero?

Pensé que sería bueno tenerlo aquí.

¿Para qué?

Siéntate—dijo de pronto, y se irguió completamente—Has como si lo contarás o algo.

¿Por qué?

Hazlo.

No haré lo que me digas, sin mayor justificación—repuso ella con fuerza.

Hazlo, sé mi compañera. Tengo un plan.

Y me lo explicarás—murmuró ella, se sentó y sacó un puñado de monedas.

Señores—habló la voz de Hiashi. Neji se puso de pie e hizo una pequeña inclinación. Sakura lo saludó con la cabeza y le ofreció la hospitalidad de su casa. Para los dos jóvenes, no pasó desapercibida la mirada sorprendida de Hiashi a la bolsa de dinero en el suelo.

Se solicita que la señora Haruno, no camine sola en la calle con grandes cantidades de dinero.

Muy bien. La próxima vez será acompañada por algún criado—respondió Neji.

Preferiría que no entren grandes cantidades de dinero a esta casa—habló Hiashi con voz solemne y estricta—No queremos llamar la atención de rufianes sobre nuestra familia.

Nadie se atrevería a entrar aquí.

Te recuerdo que ya lo han hecho, Neji.

A puesto que con un poco de dinero se habría solucionado.

Hiashi tensó el rostro y se retiró sin decir más.

Neji—habló Sakura apenas Hiashi desapareció—Juro que entré por la puerta secundaria. No pasé por las dependencias del Souke con la bolsa de dinero.

Lo sé. El Souke nos espía. Tienen a un tipo muy ágil con el Byakugan, es capaz de activarlo con una cantidad mínima de chakra y puede pasar desapercibido…—ante la sorpresa de Sakura, agregó—Por supuesto, Konoha no sabe de su existencia.

No entiendo, ¿cómo es que…?

Es un prodigio del Souke, dijeron que murió de alguna ridícula fiebre. Obviamente, es un hombre que no quieren al servicio de la aldea. Aún no determino el alcance de su visión, pero si el Byakugan se usa únicamente para una habilidad, pierde las otras. Dudo que sea capaz de ver el chakra.

Seguramente, hay un equipo, él observa, los demás detectan.

Sí.

Sakura no pudo contener su admiración cuando comprendió las implicaciones de lo que Neji decía. El Souke tenía un prodigio: capaz de observar todo cuanto ocurriera en la casa, con un Byakugan magnífico… pero solo y poco entrenado en otras habilidades.

Neji era un prodigio. Neji había descubierto los secretos de los miembros de la rama principal y los había dominado con muchísima maestría… Seguramente, Neji podría activar su Byakugan y pasar desapercibido, que nadie notara su técnica… ni siquiera otro Hyuga…

En los ojos de Neji había una luz que Sakura conocía. La había visto en Naruto, en Kakashi, en Lee, en Sasuke… la determinación y el valor para lograr sus metas, para ganar, para ser el mejor.

Sin poder contenerse y con una gran idea en mente, exclamó con el puño al aire:

Necesitas entrenar en tu Byakugan, Neji. Y sé cómo lograrlo. No hemos visitado a mi familia. Ordenaré la agenda para hacer una visita de una semana. ¿Te bastará una semana?

Será suficiente.

Podremos ir a los campos de entrenamiento del equipo 7. Ya nadie los usa, Kakashi no ha vuelto a aceptar gennins.

Coordínalo—murmuró Neji. En su interior, una fuerza revitalizadora lo inundó… si tan solo pudiera salir de su casa y entrenar tranquilo. Miró a Sakura, la mirada verde, confiada y perseverante, le sobrecogió con una calidez reconfortante. Tenía una compañera.


Bueno, este es un capítulo un poco más largo. Y aquí está la razón por la cual Tenten no es la esposa de Neji, en esta historia. Espero les haya resultado convincente...

Deliberadamente, Neji y Sakura ignoran lo que pasó. Lamento un poco si fue sorpresiva la propuesta de Neji con Sakura: usualmente, antes de esas invitaciones, el personaje siente cosquillas en el estómago y la piensa hermosa y guapa, en este caso, se me ocurrió aplicar esa conocida frase: de no existe amistad entre hombre y mujer, porque uno de los dos siempre piensa en sexo, y bueno, le tocó a Neji pensarlo.

También, Hinata regresó a casa, y Neji y Sakura estarán fuera por un tiempo. De eso se tratara el próximo capítulo.

Muchísimas gracias por leer y por los comentarios que han dejado. Espero me puedan comentar qué les pareció este capítulo y cómo piensan que será la visita a los padres de Sakura, jeje.

Qué estén muy bien, :)