Al día siguiente…
Todo seguía tan normal como siempre, de hecho, nada había cambiado. Rin se dio un baño para relajarse, aunque estaba pensativa. Poco tiempo después bajó a desayunar algo con Minori, una sirviente del Señor Sesshoumaru desde hace mucho tiempo, le era fiel a su Amo y siempre estaba atendiendo a Rin como una hija, Minori la apreciaba en sobre manera, la consideraba muy especial ya que en el palacio no había muchos con quien platicar y Rin era muy agradable y dulce con ella, Minori representaba para Rin una figura materna, aquella que perdió cuando era muy pequeña, ella disfrutaba de enseñarle a Rin las actividades típicas para una chica de su edad, cosas tales como recetas de cocina, confección de kimonos, decoración con flores, y el uso de plantas medicinales.
Al bajar a la cocina vio a Minori quien la saludo con una sonrisa, y para su sorpresa estaba Kyo e Izumi, hijos de Minori quienes le ayudaban a mantener el Palacio en orden y funcional. Kyo en ocasiones acompañaba a Sesshoumaru en sus salidas misteriosas, Rin había escuchado en algunas ocasiones que salían a revisar los territorios de su amo, o a fortalecer sus habilidades en batallas con otros demonios, aunque no se hablaba mucho sobre eso. Por otro lado, Izumi se encargaba de la limpieza y decoración del Palacio, un lugar tan grande no podía mantenerse en buen estado por tanto tiempo solo, de igual forma que su madre, Izumi tenía una estrecha relación con Rin, ambas se hacían compañía y se consideraban buenas amigas.
-Buenos días…-Rin saludó a todos con un tono apagado. A Izumi le pareció extraño, pero no quiso preguntar el porqué de su tono de voz, tampoco comentó nada al respecto, no quería ser inoportuna. Kyo miró a Rin, ella miraba hacia otro lado, la observó por unos segundos y salió de la cocina, Minori se lamentó por la actitud de Kyo, no sabía por qué se comportaba de esa forma tan extraña con Rin
- Bah! es un maleducado…- comentó Izumi mientras miraba a Kyo salir de la cocina. -Lo mejor es no hacerle caso, por cierto Rin, pasando a temas más alegres, ¿Qué haremos para tu cumpleaños? Será muy pronto, debemos celebrarlo en grande, ¿Qué opinas? ¿Qué te gustaría hacer? – decía Izumi mientras le brillaban los ojos de emoción.
Rin puso cara de sorpresa, en realidad ese asunto de su cumpleaños se le había olvidado por completo. Con la mirada le respondió a Izumi que no tenía ni la menor idea de que era lo que quería.
-Rin podemos decorar todo el palacio con flores, comprarte un hermoso kimono, joyas, te peinaremos, te arreglarás y quedarás hermosa y también…- Izumi había comenzado a bailar en la cocina imaginando la fiesta, Minori comenzó a reírse de ella, era gracioso verla con ese brillo en los ojos imaginándose una fiesta que más bien parecía el sueño de ella que de Rin.
Rin comenzó a reír.
-Ahh Izumi que graciosa te ves…-Rin no podía parar de reír, hasta que Izumi salió de su sueño e hizo una cara de berrinche…
-Bueno, no me culpen por emocionarme, yo siempre soñé con algo así- sonriendo apenada.
La expresión de Minori cambió de momento, ahora que lo recordaba, el Señor Sesshoumaru le había comentado que se iría a inspeccionar sus tierras porque le habían reportado la invasión de sus tierras por unos youkais. Minori pensó que lo correcto es que Él le comentara la situación a Rin, porque de ser en esos días, no estaría para la celebración de Rin.
-¡Vaya! 18 años, el tiempo pasa demasiado rápido, aún recuerdo cuando llegaste Rin, cambiaste por completo el aspecto del palacio porque pusiste flores por todos lados, nunca olvidaré la expresión del Amo Sesshoumaru cuando vio todas las flores, fue inolvidable- dijo Minori mientras sonreía al recordar eso último.
Todas rieron al mismo tiempo al recordar ese momento.
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Entre tanto, Sesshoumaru estaba en el jardín sur del palacio con Jaken, mirando a la nada, pensativo.
-Amo bonito…- dijo Jaken temiendo interrumpir los pensamientos de su Amo.
Sesshoumaru no respondió, su silencio le dio a entender a Jaken que podía preguntar.
-Mañana temprano partiremos al norte para inspeccionar su territorio, y Rin aún no lo sabe, si usted recuerda, el cumpleaños de la chiquilla es pronto [tragando saliva] lo más conveniente es que lo sepa, si nos vamos sin anunciarle podría ponerse muy triste por su ausencia-
Sesshoumaru volteo para mirarlo, le lanzó una de esas miradas fulminantes y sentenciadoras.
-Tú se lo dirás- mientras se giraba para entrar al palacio.
Jaken se puso nervioso al pensar las palabras que usaría para decirle a Rin que estarían ausentes para la celebración de su cumpleaños, era un hecho que no estaría contenta pero tenía que ser lo más cuidadoso posible al decirle ya que si cometía un error con las palabras Rin se echaría a llorar y Sesshoumaru lo castigaría por herir sus sentimientos.
-Espere Amo bonito…- decía Jaken mientras corría detrás de Sesshoumaru, durante el camino dentro del palacio Jaken se preguntaba si se lo diría en ese mismo instante o al atardecer – Oiga Amo Sesshoumaru, ¿Quiere que se lo diga ahora o por la tard…- antes de terminar con la pregunta Sesshoumaru había cerrado la puerta de su habitación, dejando a Jaken fuera, dándole a entender que era problema suyo resolver el momento adecuado para comentarle a Rin la situación?
-"siempre es lo mismo, ya no hay respeto…." Con unas lagrimitas asomándose en sus ojos, segundos después se abrió la puerta y Jaken entró feliz, al parecer Sesshoumaru quería analizar la situación con Jaken antes de emprender el viaje.
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Rin e Izumi estaban en una de las habitaciones del palacio, ya estaba atardeciendo, Izumi ayudaba a Rin a cepillar su largo cabello, pero ella se encontraba un poco pensativa, con la mirada perdida, Izumi aprovechó la situación para preguntarle qué le sucedía.
- Rin, he notado que estás más callada de lo normal, tú no eres así, ¿Algo te preocupa? Sabes que puedes confiar en mí-
Rin suspiró con tristeza. –No pasa nada Izumi- intentando dibujar una sonrisa en su rostro. -Es solo que no he podido descansar muy bien estas últimas noches, es todo-
-Pero Rin, algo me dice que no estás bien, tú sabes que si algo no te gusta podemos hacer lo posible para que puedas descansar mejor, debe de ser algo que tiene solución…-
El rostro de Rin cambió a una expresión de tristeza -No, tranquila, es un asunto sin importancia- mientras se levantaba para cambiarse a un kimono más sencillo y descansar.
Izumi la miró extrañada, se suponía que eran amigas, pero si Rin no quería comentarle lo que le pasaba seguramente no tendría importancia como decía ella.
-Bueno Rin me tengo que ir, mi madre seguramente me está buscando-
Rin asintió con la cabeza, ella se quedó en la habitación, se echó sobre su futón, quería relajarse.
Izumi bajaba las escaleras de servicio que conducían al nivel de sótano, en donde se encontraba la cocina, estaba molesta y su rostro lo expresaba.
Cuando Izumi llegó a la cocina se encontró con Kyo su hermano. Lo miró brevemente y se sentó en una de las sillas que rodeaban la pequeña mesa de la cocina.
-Y bien, ¿Te dijo por qué ha estado así estos días?- preguntó Kyo con una inmensa curiosidad.
-Ja! esa tonta no me quiso decir nada, no sé cómo te puede gustar una humana cómo ella, tan frágil e inservible…- mencionó con una cara de fastidio.
-La inútil eres tú- mientras la miraba molesto- Se supone que son amigas, yo creo que a pesar de todo no te tiene confianza…-
-¡Cállate Kyo!- mientras le daba un sorbo a su té caliente y hacía una pausa- ¿Sabes algo?- mirándolo con cierta picardía- Sospecho qué es lo que le sucede, puede que esté enamorada, y ¿Sabes de quién?- dijo con un tono de burla y miró divertida a Kyo.
Kyo la miro preocupado, en lo más profundo de sus sospechas estaba alguien, pero era imposible.
-La muy boba esta enamorada del Amo Sesshoumaru, o al menos eso creo- Izumi seguía bebiendo de su té, despreocupada de lo que estaba diciendo.
Kyo estaba enfadado, no podía ser, al menos solo eran sospechas de su arrogante hermana y aún Rin no le había confirmado nada, parecía un chiste, era irónico pensar eso.
-Pues entonces yo disolveré esos sentimientos, ya verás Izumi, ya verás…-
