CAPITULO 14 "SECRETOS"

Unas flores cayeron sobre la tierra húmeda, el viento soplaba fuerte nuevamente, el frío comenzaba a lastimar las mejillas de Ena, quien observaba a Kyo en silencio.

-Es difícil superar una pérdida…- dijo en voz baja, pero lo suficientemente audible para que Kyo la escuchara.

-No entiendo por qué lo hizo- mencionó -Todo esto le costó la vida- Kyo estaba molesto y dolido por la situación, pero no había marcha atrás, lo hecho, hecho estaba.

Ena se acercó a Kyo, colocó su mano sobre su hombro para darle ánimo, él la miró y le regaló una pequeña sonrisa. Juntos regresaron al castillo, la temperatura descendía rápidamente, otro día se estaba marchando.

-Ya han pasado varios días desde que Yuki desapareció ¿Crees que regrese al castillo, Kyo?-

-No lo sé… no ha dejado ningún rastro, el Señor Sesshoumaru no quiere marcharse de aquí hasta que Rin se encuentre mejor, aunque en el fondo desea aniquilar a ese sujeto lo más pronto posible-

-Es un cobarde…- dijo frustrada – decidió desaparecer después de generar tanto daño y destrucción, y no tenemos ni la menor idea de dónde se ha ido- liberó un suspiro, estaba desanimada.

-Lo encontraremos Ena, no puede esconderse para siempre-

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Rin se encontraba sola dentro de una habitación pequeña, esos últimos días los había pasado recostada en el futón, pensativa, cansada y agobiada por todo. Apenas y recordaba lo que había sucedido, todo era confusión aún, y le dolía tener esas visiones borrosas acerca de la pérdida de su bebé.

Flash Back

-Está teniendo un aborto, ¡Rápido Kyo, necesito que me ayudes!-

Había sangre en su vestimenta, su cuerpo dolía y le pesaba, era difícil mantenerse despierta … allí estaba Él, tenía la mirada triste, en un abrir y cerrar de ojos sintió su mano junto a la suya, ambas manos se sostenían con firmeza, le estaba dando a entender que se encontraba allí para cuidarla.

-Tranquila, todo estará bien- dijo Ena mientras la dejaba descansar.

En la oscuridad de aquella habitación, la luz lunar bañaba la figura de aquel Youkai de ojos ámbar, quien la miraba constantemente, esa mirada… tan profunda. Estaba allí, sigiloso, vigilándola cada segundo que transcurría. A ella le latía el corazón con fuerza cada vez que sus miradas se cruzaban, pero el silencio incómodo rompía ese contacto, no sabía qué decir o preguntar, pero tenía tantas dudas, ¿Era prudente preguntar? Tal vez no, después de todo, sus recuerdos se habían perdido, pero deseaba saber quién era Él y qué significaba en su vida. Kyo le había contado algunas cosas pero su mente no lograba comprenderlas del todo, sin recuerdos ¿Qué iba a ser de su vida?

Fin del Flash Back

Ena llegó a la habitación para llevarle a Rin algo de comer, Sesshoumaru confiaba en ella porque la había estado cuidando desde que ellos llegaron al castillo. De cualquier manera, Él no se separaba de ella y la vigilaba día y noche a pesar de que aún había tensión entre ellos. Kyo ya se había encargado de contarle lo que había sucedido durante esos meses, a Él le costaba asimilarlo todo, una vez más alguien quería arrebatarla de su lado, pero estaba decidido a matar a Yuki en cuando apareciera de nuevo, ahora su prioridad era Rin, y sin saber qué hacer con la situación de la pérdida de memoria, estaba prácticamente con las manos atadas sin poder hacer mucho, pocas veces se sentía así, tan frustrado. En silencio salió de la habitación para dejar a las mujeres solas, tampoco era tan conveniente estar presente todo el tiempo, con estar cerca bastaba, además necesitaba despejar su mente por un momento.

-¡Amo Sesshoumaru!- gritó Yaken mientras descendía sobre Ah-Un. -Conseguí lo que me ha pedido- mostrándole una bolsa repleta de objetos.

Sesshoumaru se limitó a mirarlo para asegurarse de que hubiese cumplido con su tarea.

-Ya sabes qué hacer- mencionó secamente.

-Claro que sí, amo. Estoy seguro de que le agradarán los regalos-

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El cielo de aquella noche estaba repleto de brillantes estrellas, Ena y Rin se encontraban bordando una manta pequeña, Ena le estaba enseñando a hacerlo para que su mente se ocupara en algo distinto, después de todo, el quedarse sin hacer nada le agobiaba demasiado por la pérdida que había sufrido. Unas cuantas velas iluminaban la habitación.

-Es extraño, Ena…- mencionó Rin.

-¿El qué?- preguntó al no entender a qué se refería.

-He perdido al bebé y siento dolor, pero… hay momentos en los que parece que mi corazón suprimiera todos mis sentimientos y eso me hace sentir vacía… no sé quién era el padre, ni cómo sucedió… todo es confusión, pero gracias a ti y a Kyo poco a poco me siento más tranquila, aunque llena de dudas- bajó la mirada, seguía sin sentirse bien del todo.

-¿Aún no logras recordarlo?- refiriéndose a Sesshoumaru – Yo no lo conozco pero Kyo me ha contado mucho sobre él, y sobre ustedes, puede parecer frío pero ha estado cuidándote todo el tiempo, eso me parece muy dulce de su parte – dijo con una sonrisa. Rin se ruborizó, logró ver por las puertas corredizas su silueta, estaba allí todo el tiempo, era como su guardián.

-Quisiera recordarlo, Kyo me ha dicho algunas cosas también, pero está seguro de que es mejor que mi corazón me recuerde lo importante que era Él para mí- bajó el tono de voz- Debo confesar que me gustaría hablar con él y preguntarle tantas cosas, pero no sé qué decir y a veces las dudas en mi cabeza no me dejan hablar-

-Confío en que todo se arreglará, Yuki no tardará en volver, después de todo este es su castillo, no sé por cual motivo haya huído pero algo me dice que regresará, y hay muchas posibilidades de que Sesshoumaru recupere tus recuerdos, sólo habrá que arrebatarle la perla que los contiene –

-Tienes razón, debemos confiar- dijo con un poco de entusiasmo- Me daré un baño, Ena, creo que debes ir a descansar, ya es muy tarde-

-Está bien, si necesitas algo no dudes en llamarme, disfruta del baño-

Ena salió de allí, vio a Sesshoumaru sentado en la entrada de la habitación.

-Buenas noches- le dijo amablemente y se marchó.

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Rin se desvistió antes de entrar al cuarto de baño, se metió lentamente al agua caliente, recogió su cabello y comenzó a lavarse con un jabón de hierbas.

"Mi cabello está creciendo" pensó mientras observaba su reflejo en un pequeño espejo.

Después de algunos minutos salió del baño para secarse, y justo al pie del futón había un furoshiki* color blanco y rojo. Rin dio un vistazo rápido a la habitación, no había nadie, todo estaba en silencio, se asomó a la entrada de la habitación, allí estaba aquel Youkai.

Supuso que era un regalo, pero ¿De quién? La curiosidad le hizo desenvolverlo para encontrar un bello kimono color lila con motivos florales en tonalidades rojizas y amarillas. Igualmente había unos pequeños frascos, destapó uno para averiguar su contenido, la fragancia se impregnó en su nariz, era lavanda… otro de los frascos tenía aceite de azucenas y por último había uno con salvia.

"Este aroma"

Algunas visiones llenaron su cabeza, había un campo lleno de flores, con el mismo olor de aquellos frascos, el viento soplaba y los pétalos de aquellas flores volaban a su alrededor…

"¿Cuándo fui a ese lugar?"

Envolvió nuevamente aquel regalo, allí en la soledad de aquella habitación, su corazón se llenó de una calidez que hacía mucho no sentía, ¿Quién le había hecho aquel regalo? No tardó mucho en pensar en aquel youkai que la custodiaba en ese preciso instante, pero ¿Por qué no se lo había entregado personalmente? Pensó en las palabras de Kyo, "Tú eres lo más importante en su vida, es por eso que ha venido por ti… pero tendrás que recordar que es un ser muy enigmático y que no suele hablar mucho, pero contigo eso no es necesario porque te conoce mejor que nadie…"

"¿Será verdad?

Desearía recordarlo…"

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Sesshoumaru miraba al exterior del castillo, al pie de la entrada de la habitación en donde estaba Rin. Su grandioso olfato le hizo saber que ella ya había abierto su presente, era difícil que recordara algo, pero seguramente aquella fragancia le ayudaría a recordar esa noche tan especial.

Jaken y Ah-Un estaban dormidos en aquel jardín, otra noche que pasaban sin saber de Yuki, la única que podía darles más pistas era Izumi, pero con su muerte, sus probabilidades de tener información eran escasas. Jaken había inspeccionado la zona en esos días sin tener suerte, parecía como si se lo hubiese tragado la tierra, y al haber presenciado aquella ocasión su forma de actuar era más que obvio que había usado uno de sus portales para escapar del castillo. ¿Qué planeaba aquel demonio?

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-Mi Señor, ¿Cuándo planea regresar al castillo para terminar con Sesshoumaru?- preguntó un youkai desde la oscuridad de una cueva.

Yuki esbozó una sonrisa maliciosa.

-Pronto, necesito que esa mujer esté aún más agobiada por sus recuerdos. Por ahora la perla está bien custodiada- un destello brotaba desde sus entrañas, la perla se encontraba en el interior de su abdomen- Él no podrá atacarme, porque eso significaría perder para siempre sus memorias-

-Ha sido una jugada inteligente mi Señor, pronto podrá obtener sus poderes y aquellas espadas que posee, y todo gracias a su gran debilidad… aquella mujer-

-Te lo dije, todos los demonios tienen un punto débil y hay que ser astutos para no mostrarlo al resto, pero Él cometió el grave error de enamorarse de una humana, y más de una como ella, tan vulnerable – dio algunos pasos alrededor de la cueva, parecía impaciente.

-No falta mucho para que podamos volver, todo el poder será suyo mi amo, no desespere-

"Paciencia, falta poco tiempo…"

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-Esto es muy aburrido, Jaken, comienzo a desespérame ¿Cuánto tiempo más estaremos aquí?- preguntó con fastidio Kyo mientras arrojaba pequeñas piedras a un estanque casi congelado en las cercanías al castillo.

- No me preguntes a mí, el amo Sesshoumaru ha estado muy callado… más de lo normal. Yo también espero instrucciones, no creas que eres el único aburrido aquí, hasta Ah-Un está cansado de no hacer nada- mirando como Ah-Un se encontraba tirado en la hierba con sus dos cabezas apoyadas al suelo y liberando vapor caliente por el frío.

-Y dime, Jaken, ¿Por qué tardaron tanto en llegar al castillo? -

-Pues porque estábamos muy lejos de aquí ¿Acaso no sabes que este monte se encuentra a semanas de distancia del palacio del Señor Sesshoumaru? –

- Ese demonio, Yuki, nos trajo aquí inconscientes, así que no tengo ni la menor idea de cómo fue que llegamos, lo único que sabía era que estábamos lejos pero nunca me imaginé que al amo Sesshoumaru le tomaría meses llegar hasta aquí- mencionó sorprendido.

-No fue fácil llegar, y menos encontrar que Rin no tenía recuerdos, ese maldito no sabe con quién se ha metido, el amo Sesshoumaru lo asesinará de la manera más cruel por haberle hecho daño a Rin…- dijo enfadado.

"Esa chiquilla siempre nos mete en problemas… "pensó.

-Durante el tiempo que estuvimos aquí, me ordenaron enseñarle a usar el Sai, creo que es conveniente que siga con el entrenamiento, debe aprender a defenderse sola, y ya lo estaba logrando, tiene mucha fortaleza contrario a lo que podría verse en apariencia, ella es muy fuerte – Kyo estaba orgulloso de ella, la había visto convertirse en una mujer muy fuerte y sabía que su potencial era grande.

-Dudo mucho que el amo Sesshoumaru esté de acuerdo en que ella aprenda a luchar, después de todo la convertirá en su mujer y es su deber protegerla-

"Ya veo" pensó Kyo "Al final no tengo esperanzas con ella aunque pensándolo bien, nunca existieron"

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Rin había salido para colocar flores sobre una pequeña tumba en el bosque, Sesshoumaru había ido con ella, no podía dejarla sola. Pensar en que su cachorro había muerto, le provocaba una inmensa ira a Sesshoumaru, pero no podía perder el temple, no en esos momentos, era cuestión de paciencia para acabar con Yuki. Lo que no podía soportar era ver a su pequeña Rin tan desolada y confundida. Comenzaba a nevar nuevamente, se acercó con cautela hacía ella y le colocó una manta sobre los hombros, ella se quedó en silencio, pero le regaló una pequeña sonrisa. Juntos caminaron de nuevo hacia el castillo pero la gruesa capa de nieve que se formaba en el piso hizo que Rin resbalara, rápidamente Sesshoumaru la sostuvo en sus brazos y fue inevitable que ella se sonrojara por lo sucedido, no lograba entender lo que ese youkai le hacía sentir, cruzó su mirada con la de él y se percató de cómo la observaba, su rostro sin expresión no le decían mucho pero sus ojos ámbar le gritaban tantas cosas.

-¡Señor Sesshoumaru!- gritó Jaken, rompiendo el contacto entre Sesshoumaru y Rin. -Ena ha desaparecido – mencionó preocupado – Kyo y yo la hemos buscado por todos lados pero no la encontramos, esto solo puede ser obra de ese demonio, debe estar cerca o planeando algo-

Rin comenzó a preocuparse, apreciaba demasiado a Ena y pensar en que pudiese estar en peligro no la dejaba tranquila.

-Tenemos que encontrarla, por favor, ella ha estado cuidando de mí, no podemos abandonarla- mencionó mientras caía de rodillas frente a Sesshoumaru -Se lo suplico, debemos buscarla-

Jaken se acercó a ella, para ayudarla a levantarse y para que subiese a Ah-Un, debían estar todos unidos ya que no sabían qué esperar.

-La encontraremos- mencionó Sesshoumaru, decidido a averiguar lo que sucedía.

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Notas de la autora:

Pueden arrojarme tomates virtuales. Sé que no hay justificación para la gran demora en subir el capítulo. He estado pasando por una etapa difícil de mi vida, pero recién he logrado estar un poco más estable y con ánimo para escribir. Agradezco mucho a quienes han estado al pendiente y han dejado un comentario, espero pronto seguir actualizando, no abandonaré la historia.

Les recomiendo leer los capítulos con música de fondo, busquen en YT "Most Beautiful & Emotional Music Mix – Inuyasha" y disfruten de una mejor experiencia de lectura.

*El furoshiki (風呂敷)) es una tela cuadrangular tradicional de Japón, que es utilizada para envolver y transportar todo tipo de objetos, desde ropa y regalos hasta botellas de vidrio.