CAPÍTULO 18: HILO IMAGINARIO (PARTE 1)
Ena se llevó las manos a los ojos, los cubrió tratando en vano de mitigar un dolor intenso, su vista estaba completamente nublada, y el sello en su cuello quemaba.
-Vamos Ena, debemos ir con el Señor Sesshoumaru, creo que Yuki está cerca- Kyo tomó a Ena en brazos y la subió a su espalda para llevarla con mayor facilidad.
-Duele demasiado Kyo…-
-Lo sé Ena, pero debemos irnos de aquí pronto, prometo que te protegeré-
Ena apoyó la cabeza en el hombro de Kyo y lo abrazó desde atrás para sostenerse, él iba a toda velocidad, temía por la seguridad de Ena y sabía que llegar a la cascada Aoi Tamashi era vital para la seguridad de ambos.
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Rin se encontraba sumergida en el agua, el vapor había humedecido su cabello y el aroma de aquel aceite la había relajado por completo, contemplaba el lugar en el que estaba, miraba aquellos insectos brillantes que volaban alrededor de la enorme cueva ¿Serán luciérnagas? Se preguntó para sí misma, trató de observarlos más a detalle y se percató de que no eran insectos en lo absoluto sino pequeños seres con forma de gota, tenían unos ojos tiernos y dos de ellos se posaron sobre su mano. Rin por supuesto se sobresaltó, pero la voz suave y amigable de uno de ellos la tranquilizó.
- ¡Bienvenida a la mágica cascada Aoi Tamashi!- dijo uno de los pequeños seres.
-¿Qué se supone que son?- preguntó mientras acercaba la vista y parpadeaba curiosamente para observar a los pequeños seres posados sobre su dedo índice.
- Somos "taikis" los guardianes de este lugar, ¿Sabes por qué viniste? – dijo uno de ellos y comenzó a volar para posarse ahora en la nariz de Rin.
- Emmm… yo…. en realidad vine porque Sesshoumaru me trajo aquí – Rin se giró para buscarlo a la entrada de aquel lugar, pero no lo vio- ¿Dónde está? – preguntó asustada.
- Tranquila, él ha salido de aquí, pero está cuidándote, observa – uno de ellos voló frente a ella y formó un halo de luz blanca que le mostró la imagen de Sesshoumaru fuera de la cascada. – No tienes por qué temer ¿Acaso no confías en Él? Este no es un lugar inseguro, todo lo contrario- otra vocecilla comenzó a hablar – Este lugar es para que encuentres paz en tu alma y te conectes con tus recuerdos -
-¿Con mis recuerdos?- agachó la mirada, vio su reflejo en el agua, estaba triste nuevamente.
-Exacto, es posible que te vuelvas a conectar con tus recuerdos, pero es necesario que confíes en nosotros y en Él… y eso será tarea difícil- mencionó uno de ellos.
- ¿Por qué? – preguntó curiosa.
- Se nota en tu mirada, aún tienes miedo… estás dudando ahora mismo-
Rin sintió un frío recorrer su cuerpo, apareció Yuki en su memoria contándole su versión de la historia… que sólo podía confiar en él, que Sesshoumaru le había hecho daño, que su familia eran ellos en su castillo, otra vez estaba agobiada, le vinieron a la mente aquellos días en los que perdió a su bebé, la desaparición de Yuki, Sesshoumaru caminando frente a los cuerpos de los guardianes del castillo, su mirada fría – No es fácil – mencionó abrumada -No sé en qué creer, solo tengo visiones de las que no estoy segura-
-La pregunta es ¿Confías en Él? – la imagen de Sesshoumaru custodiando la cascada seguía brillando frente a ella. Los pequeños Taikis volaban a su alrededor esperando su respuesta.
-No logro recordarle por completo, pero… hay algo en él que me da tranquilidad, me llena de una sensación cálida, aquel día en el que dormí en su regazo no hubo ni una pesadilla que me perturbara, su piel es tan fría y lo es también su mirada y aun así… lo miro y Él me habla sin pronunciar palabra, me pide que lo abrace, que me mantenga cerca… - una pequeña sonrisa se dibujó en su rostro – ¡Es verdad! no siento miedo estando a su lado… necesito recordarle ¡Por favor! ¿Qué tengo que hacer? – Rin estaba decidida y un brillo especial iluminaba sus ojos.
-Tienes que sumergirte hasta el fondo de este lago – dijo uno de ellos – Tienes que confiar completamente, sentirás que te ahogas justo al llegar al fondo, pero no debes regresar a la superficie, cuando llegues allí estaremos para ayudarte y comenzará tu pequeño viaje por tus recuerdos-
Rin observó aquella laguna, el agua era tan cristalina que lograba ver con facilidad las rocas que se encontraban al fondo, estaba decidida a confiar, aunque su corazón latía a toda velocidad por los nervios, ¿Y si era una trampa? ¿Y si no era seguro confiar en ellos?
Como si pudiesen leer sus pensamientos uno de ellos le dijo -Si dudas será difícil llegar al fondo, tienes que confiar ¿Qué puedes perder? -
Era verdad, a esas alturas el riesgo era nada comparado con todo lo que ya había vivido, recuperar sus recuerdos lo significaba todo ahora. Un último vistazo al fondo de la laguna y Rin se sumergió en el agua rápidamente.
-Es una chica valiente- mencionó uno de ellos.
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Sesshoumaru miraba fijamente la entrada de la cascada, estaba allí como un guardián, se encontraba un poco ansioso por lo que sucedía al interior, pero tenía confianza en que todo saldría bien, había encontrado el lugar gracias a Jaken… al menos ese sapo verde era capaz de conseguir valiosa información sobre lugares sagrados y seres mágicos, todos esos años de vida no eran en vano. Sabía que era imposible que Yuki accediera a la cascada, ni siquiera Él podía ir más allá de la entrada ya que se trataba de un lugar sagrado en donde únicamente los humanos podían entrar, muy similar al monte de las animas, y evidentemente Él tratándose de un demonio no podía acceder, sabía que Rin estaba segura en ese lugar, pero mil cosas se atravesaban por su mente
¿Y si ella no es capaz de recuperar sus recuerdos?
Será difícil liberarse del miedo
Aunque…
Sé que ella es más fuerte ahora.
…
Kyo vio a unos cuantos metros a Jaken escondido detrás de unos arbustos junto con Ah-Un.
-¡¿Por qué demoraste tanto Kyo?!- gritó Jaken al verlo llegar muy deprisa y agitado.
-Yuki debe estar cerca ¿Dónde está el amo Sesshoumaru? – mencionó mientras bajaba a Ena y la ayudaba a recostarse sobre la hierba.
- Está custodiando la cascada… ¿Qué le sucede? – refiriéndose a Ena al verla con los ojos cerrados y con expresión de dolor.
- ¿Recuerdas el sello? – Jaken se acercó para mirarlo de cerca – Al parecer Yuki ha terminado el conjuro con ella, supongo que no tarda en aparecerse por aquí-
- ¿Sabes lo que eso significa Kyo?- expresó preocupado al observar que los ojos de Ena estaban nublados.
Las dos cabezas de Ah-Un se levantaron y fijaron su mirada en los árboles que estaban justo detrás del grupo. Un portal brillante se abrió y lentamente la figura de un youkai de largo cabello oscuro apareció detrás de ellos, se trataba de Yuki.
-Significa que- haciendo una pausa para levantar uno de sus brazos y lanzar humo con veneno, tan espeso y oscuro que parecía que se había hecho de noche -¡No me sirve más!-
El aire se inundó del poderoso veneno, Jaken subió rápidamente sobre Ah-Un para huir.
-¡Vamos Kyo!- le gritó mientras se alejaban para ir con Sesshoumaru. Pero no recibió respuesta del ojiazul.
Kyo trataba de encontrar a Ena dentro de la mancha gigante de humo venenoso. La escuchó toser y llamarlo, pero no lograba encontrarla.
-¡Ena!- gritaba desesperado mientras buscaba con sus manos en la hierba, tratando de cuidarse del veneno y de Yuki.
Justo a su lado, Yuki observaba con una sonrisa burlona a Ena, ahogándose en el veneno, se agachó para tomar su rostro entre sus manos.
-¿En serio creías que ibas a huir de mí? Ha llegado tu fin – fueron las últimas palabras que pudo escuchar Ena, el brazo de Yuki tomó una forma afilada y con suma violencia perforó su cuello, abdomen y pecho. Su cuerpo se convulsionó durante unos pocos segundos, la agonía terminó rápidamente para ella…
-¡Maldito! – Kyo logró tomar del cuello fuertemente a Yuki, aunque ya era demasiado tarde para Ena que yacía en el suelo.
- No me estorbes, no es contigo el asunto ¿Ya lo olvidaste? – En un movimiento rápido, Yuki desapareció de allí, debía ir con Sesshoumaru, Kyo realmente no le interesaba y sabía que en la lucha que se avecinaba, él sólo era una pieza más, una sin importancia.
Kyo tomó el cuerpo de Ena, Yuki había sido tan cruel con ella, se sentía impotente por tenerla muerta en sus brazos, su sangre lentamente manchaba su ropa, la sacó de la nube venenosa y permaneció en silencio a su lado…
"Otra persona que he perdido… "
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Rin comenzaba a quedarse sin aire, estaba a punto de llegar al fondo de aquella laguna de agua cristalina.
"Ya casi, ya casi…"
Logró ver a los pequeños seres taikis, había muchos de ellos en el fondo, se alivió un poco de verlos ya que le habían dicho que estarían allí para ayudarla. Una vez que llegó al fondo la oscuridad comenzó a teñir de negro el agua a su alrededor, comenzó a asustarse, no sabía qué estaba sucediendo realmente.
"Debes confiar"
Trataba de convencerse a sí misma que sería para bien, pero el aire se le acababa y no sabía qué procedía, aspiró agua en un intento de buscar oxígeno, su corazón comenzó a latir rápidamente y la oscuridad terminó inundándolo todo. Fue allí que en un abrir y cerrar de ojos se encontraba frente a un campo de siembra de arroz que era bañado por la luz rojiza de un atardecer. Había gente recorriendo los pastizales.
¿Dónde estoy?
Un pequeño taiki se acercó a ella. - ¿Ves este hilo? – posándose en su mano derecha -Debes seguirlo, es allí donde perteneces –
Rin abrió su mano para observar un hilo plateado que estaba sujeto a su dedo meñique, era fino y delgado, pero brillante. Lo tomó y trató de seguirlo.
-Ese hilo que los une nunca se ha roto…- mencionó el pequeño ser mientras desaparecía.
Rin se había quedado sola, comenzó a caminar siguiendo el rastro del hilo plateado, veía gente pasar a su lado, pero ellos no la veían. "Así es mejor ¿No? Pasar desapercibida, este lugar se ve tranquilo, la gente parece ser amable, hay muchas familias regresando a sus hogares"
Sin darse cuenta había llegado a una casa pequeña, había rastros de humo que se elevaban en el aire saliendo de la chimenea. Se sentó sobre un tronco para descansar, no sabía cuánto tiempo había pasado, pero ya era de noche y había caminado demasiado.
¿Debo esperar a alguien? Pensó.
El suelo comenzó a moverse, Rin se levantó rápidamente preguntándose qué sucedía. Todo a su alrededor comenzaba a desvanecerse y de nuevo oscuridad. Escuchó una voz.
- … está bien que las cosas permanezcan cómo están por ahora, tenemos un montón de tiempo, puedes examinar tu corazón a tu propio ritmo, hasta entonces, cuídate… -
Es la voz de Sesshoumaru.
Rin sintió una brisa cálida sobre ella, y allí enfrente se vio a sí misma mirándolo, con las mejillas rojas y los ojos brillantes, incluso se percató de lo rápido que latía su corazón, como si quisiera salirse de su pecho, esas palabras habían sido tan dulces y resultaba irónico que fuese ese youkai tan enigmático quien las hubiera pronunciado y dedicado a ella, Él se elevaba lentamente para después desaparecer en el cielo estrellado de aquella noche.
Un viento ligero borró nuevamente la escena y la transportó a una habitación que le parecía familiar, estaba frente a un espejo de pie con un marco dorado de finas líneas florales, delicado, elegante y esplendido. Se miró en el espejo, llevaba puesto un hermoso kimono purpura con flores azules, blancas y rosas. Incluso pasó sus manos sobre la tela, era sumamente suave, su cabello estaba hermosamente arreglado y llevaba una peineta bellísima adornando su cabeza.
"Me encanta este kimono…"
Caminó por la habitación, los muros eran altos y había un mueble dorado a juego con el espejo, abrió uno de los cajones y encontró telas finas y hermosas, había veladoras iluminando el lugar, estaban colocadas sobre candelabros elegantes. Se acercó a la enorme ventana que se encontraba abierta, la vista era increíble, había flores por todos lados que incluso a la luz de la luna se veían vibrantes… alguien tocó su hombro. Volteó para encontrarse con Sesshoumaru, Rin no se asustó, sentía como si un viento embriagante la llevara hacía él, todo se movía tan lentamente, como si el tiempo se estuviese deteniendo en ese instante, sintió los brazos del youkai tomarla por la cintura y ella tomó entre sus manos su rostro, acariciando las marcas carmesís de sus mejillas, sintiendo su piel, se acercó a él sintiendo su aliento inundando su nariz… y le besó.
Otra vez la oscuridad se adueñó del lugar.
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Notas de la autora: ¡Actualización sorpresa! Sé que en capítulos anteriores había comentado que este fanfic ya lo tenía finalizado y que solo estaba corrigiendo algunos detalles, pero todo esto ha tomado un rumbo distinto (y evidentemente me agrada más que el original) para alargar la historia y explorar más aspectos de esta pareja. Esta cuarentena me tenía muy desanimada y fue hasta hoy que después de tener un sueño con mi pareja favorita del anime de toda la vida, me puse a escribir y me llegaron muchísimas ideas. Estoy emocionada de leer sus comentarios, me gustaría saber de dónde me leen y desde cuándo n_n les quiero avisar que en próximos capítulos (tal vez en 2) tengamos lemon nuevamente w así que estén al pendiente, para que no tengan que estar revisando una y otra vez la página pueden dar follow o agregar a favoritos, o en su caso enviarme un correo para guardar su contacto y notificarles la actualización, igualmente al finalizar este fic les puedo hacer llegar el pdf con la historia completa (manden su correo las que gusten a hikaritsuki361 Saludos y un abrazo grande.
