Capitulo 3
Formar una familia
-Gustan pasar a cenar Candy. Ella sonreía estaba de espaldas viendo a sus amigas, sonriendo pícaramente reconoció la voz de Albert, agregó
-Somos muchas damas, no queremos interrumpir, sin voltear viendo las caras de sus amigas, pues estaban viendo ahora al padre de Willy, sus caras eran de sorpresa,
- Jamás interrumpiría la madre de mi hijo en su propia casa.
Dio la vuelta vio a Albert sonriendo, ella se acercó con su hijo en los brazos, respondió
-No cambias en nada Albert,
-Para que cambiar, después no me reconocerías. Tomo a Willy en sus brazos, la abrazo haciéndola pasar, entrando las amigas de ella. Ambos se vieron sonriendo, hacía mucho tiempo que dejaron de verse pero ahora es como si un día hubiese pasado, había muchas personas de pie ambos lo sabían, su hijo pudo decir muchas cosas, al momento que apareció, sin condiciones, sin mentiras, con un niño que no dice nada planeado, que solo sabes que se llama como su papá, que maldad hay en eso si un amor está presente.
El más feliz su mirada lo decía todo, alto delgado sin perder el porte, su pecho amplio, ella más mujer, ya no delgadita ahora con un cuerpo esbelto, el de toda una mujer que es madre, que no se ha dejado vencer, su mirada enamorada, como el día que se conocieron.
Todos estaban en la sala al verlas entrar se paraban asombrados y al ver a Candy muy alta hermosa con un vestido ajustado a su cuerpo en estampado de florecillas. Anthony se acercó, ella dio un paso acercándose a Albert.
-Hola Candy, dijo Anthony
-Hola Anthony, respondió seria
- Es muy bello tu hijo
-Gracias. Alister se atravesó sonrió, la abrazó y Archie igual, Alister dijo
- Princesa, pensamos que habían muerto, te buscamos mucho.
- Lo sé, las cosas así se dieron ahora mi padre me encontró, mi nombre es Candy Estefanía Robson Connor. Ella noto que Anthony escuchó su nombre, sin decir nada, las damas sentadas viendo al pequeño y haciéndoles gestos cariñosos.- Ya conocieron a mi pequeño, Alister y Archie se quedaban sorprendidos pues era el nombre de una doctora llamada al testamento, pero no decían nada al respecto, para disimular Archie dijo,
-Si, es precioso.
-Deja que les presente a mis amigas ella es la Dra. Nieve Connery, Ing. Paty O`Brien y las Licenciadas Annie Britter y Keira Mc Gregor. Se presentaba con las otras damas, muy buenas pero ninguna estudiada o preparada las tres más distinguidas hasta que llego Sussete Fox soy Licenciada y es Lic. Rosete Watson, Anthony se sorprendió pues desconocía su nombre, hasta en ese momento. Keira dijo
- Es una carrera muy fascinante verdad, Ross asintió con la cabeza muy sonriente. Megan agregó
-William no sabía que tuvieras un hijo
-Señorita King ella es mi mujer y mi hijo ahora ya lo sabe. Dejando a la mujer seria. Agregó dirigiéndose a Candy.
-Deseas que sirvan la cena, para que Willy siga despierto, alcanzó a dormir un rato en la tarde,
-Como gustes, pero si comió pastel de chocolate no se dormirá temprano, sonrió viendo un poco manchada su camisita. El pequeño sonrió abrazando el cuello de Albert,
-Paula que sirvan la cena,
-Si señor.
-Señoritas es muy tarde para que se vayan, si desean quedarse esta es la casa de Candy, la vio sonriendo, ella agregó
- Como ellas gusten.
La cena pasaba tranquila la cara de Megan cambio, le dijo a Sarah que se iría mañana que no se quedaría, que William no tenía ojos con su hijo y su mujer allí. Anthony lucía serio desencajado sin mucha alegría, por sus supuestos celos y el supuesto amor de él había formado una barrera con Candy, pues se sospechaba que ayudo a su tía a separarlos junto a Niel.
Las damas se despedían, George ordenaba habitaciones para las amigas de Candy, quienes eran acompañadas a descansar ofreciéndoles ropas para que pudieran dormir, se quedaban juntas Keira y Annie mientras en otra Paty y Nieve. Los jóvenes se retiraban felices dejando a Candy, su hijo y Albert pasaban a su estudio.
-Willy me dijo que si se quedaría a vivir conmigo, faltas tú Candy.
- Ya lo veremos, con eso de que soy una Robson no quiero molestar a esta familia.
- Aquí eres la dueña Candy, eso no solo de la casa sino del dueño también, el niño dijo
- ¿Quien es el dueño papá? Sonriendo dijo
- Tú. Haciendo sonreír a Candy.
Continuaron conversando de que había hecho estos años, como la encontró su padre, conoció a su hermano, su hermana y madre habían fallecido en un accidente que resulto provocado, que los Robson vivían en Escocia pero se mudaron a Inglaterra, para coincidir en un viaje de padre e hijo encontrándose con Candy por dar a luz, precisamente en ese momento si no llegan ellos la vida sería otra cosa, al saber la historia resulte ser la hija secuestrada de Peter Robson, me hicieron exámenes de paternidad, las investigaciones decían que estuvieron implicados los Legan pero no había pruebas, ellos no saben quién es el padre de mi hijo, no se los dije porque odiaban a la señora Elroy, no sabían que también me alejaba de ella pero no quería que odiaran al niño, estudie en Inglaterra me gradúe de pediatría regrese a trabajar a Chicago, por coincidencia o destino vine antes aquí, pues al parecer la señora Elroy quiere que escuche su misterioso testamento, que no sé porque no quisiera estar presente sonreía.
-Si, dijeron que la Dra. Estefanía Robson estaba incluida, la verdad pensamos que era alguien que había atendido en sus últimos días a mi tía, que por cierto mi hijo la llama bruja.
-Eso es por mis amigas, pues en ese tiempo buscaba mucho saber si había nacido Willy o no.
-Siempre tan infame, robo un cuerpo de una mujer diciendo que eras tú, por años estuvo sepultado aquí, para que llegará la policía y dijera que ella había cometido un error al identificarlo. Cuando todos pensábamos que Anthony era el que lo había identificado.
Los temas seguían ambos estaban en un sillón, el pequeño se quedaba dormido en los brazos de Albert, este le dijo a Candy
-Vayamos a descansar, mi cuarto es muy grande, prometo portarme bien, quédense mi hijo y tú conmigo. Candy sonrió, le dio un beso en la mejilla, Candy respondió,
- Por supuesto Albert. Fueron a su habitación, Candy dejo al pequeño en camiseta y boxercitos, ella todavía tenía un poco húmedo el cabello donde se había bañado antes de venir por su hijo, lo sacudió, tomo una camiseta de Albert dejo su vestido en una silla, se metió a la cama, Albert salió secándose el cabello, en un pantalón pijama y en vez de acostarse cerca del niño, se metió por el lado de Candy, dejándola a ella en medio, Candy lo vio tomo una almohada, la puso del otro lado para que el pequeño no se caiga se dio la vuelta quedando frente a Albert se acurrucó en el pecho de él, robando la sonrisa de su amado al que había extrañado por mucho tiempo. Albert por su parte suspiraba al tenerla por fin en sus brazos, extendía su brazo tomando la manita de su hijo.
-Cuanto te he extraño mi amor, no sabes cuánto Candy
- Creo tener una leve idea, si mi extrañaste la mitad de lo que te extrañe a ti, debió ser demasiado. Candy se acurrucó más escondiéndose en su abrazo, el cerraba su abrazo besando su cabello. Se quedaban dormidos, por la madrugada se despertaba, sonreía
-Pensé que dormías amor, dijo Candy. Despertándose al sentir sus movimientos
-No quiero despertar y que solo sea un sueño el tenerte aquí,
-No dejes de abrazarme, porque quiero estar siempre así,
-Yo también. Se daban un beso amoroso, donde ambos lloraban emocionados por todo lo que sentían, Albert acariciaba con sus manos su cuerpecito suave y ella sonreía.
-Ya tendremos tiempo para nosotros, Willy puede despertar mi amor.
-Lo sé, pero no quiero dejar de verlos, de sentirlos, me sentí vivo cuando me dijo que era nuestro hijo, se parece a ti cuando habla y ríe.
-Solo ha estado conmigo, si viviera con mi padre parecería abogado, pero le he enseñado sobre ti, estos últimos años más, en la escuela tiene solo un año y se robo el corazón de sus maestras, solo que van algunos papás y los pequeños siempre los presumen, pensé que estabas casado, que tendrías otros hijos y que mi pequeño podía ser maltratado, pero solo lo pensé, él deseaba conocerte conseguí algunas fotos y no dejaba que se las mostrará a nadie,
-Me hice a la idea de encontrarte aquí o en el otro mundo, pero no a la idea de casarme, si ocupas todo mi corazón que le daría a otra mujer.
-Un amigo de mi hermano quiso conquistarme, pero entre mi hermano y mi hijo, definitivamente no quería otro hombre en mi vida, mi padre está dolido, mi hermano tiene una novia que no lo ama, no quería eso para mi hijo, por eso vine aquí, cerca de mis recuerdos, pensé irme cuando me encontró Niel, pero no voy a huir, solo porque dicen que fui su amante, el jamás sería nada mío, mi hijo lo pateo y desde entonces ya no lo he vuelto a ver.
-Willy le dio una patada a ese estúpido.
-Dice que le cae mal, pero ya sabes el tono en el que habla, como si todo lo que dice tiene que hacerse y mi hijo espera a su padre, no a un hombre funesto. Albert la beso sonriendo y le dijo
-Descansa mi amor no te soltaré mañana me sigues contando, no dejare que te vayas, así te lleve a las Vegas y nos casemos, ambos sonrieron.
Por la mañana el pequeño se sentó y veía el cabello de su madre abrazando a su Papá, Albert sintió la mirada, abrió los ojos y sonrió, este le devolvió la sonrisa, ladeaba su cabecita, se acercó y beso a su mami, dijo
-Ahorita se despierta verdad
-Candy volteo a verlo, sonrió
-Te llevo al baño Willy
-Si mami, no sé dónde está. Candy se levantó, bajo la camiseta, tomo la mano del pequeño, sorprendiendo a Albert, que suspiraba viéndola caminar descalza junto a su hijo en la habitación. Ella aprovecho y lo baño, lo trajo envuelto en una toalla a la cama, le volvió a poner su ropita,
-Iremos a la casa y te cambiaremos,
-No mami, me voy a quedar con mi Papá, mejor traemos ropa, porque él quiere que nos quedemos con él, ¿verdad Papá? Albert sonrió,
-Iré con ustedes por sus cosas.
-Amor te encargo a Willy me doy un baño y salimos
-Si mi amor. Albert tomaba a su hijo lo sentaba en sus pies y lo subía formando una res baladilla con sus piernas tomándolo de las manitas, se reían. Después lo sentó en sus pies lo subía, lo bajaba jugando con él doblando sus rodillas, con sus manos sostenía las manos del pequeño. Salió Candy se cepillaba el cabello, envuelta en toalla tomaba su vestido, regresaba a cambiarse al vestidor.
-Willy es mi turno tengo que bañarme, me esperas aquí.
-Si Papá, yo te cuido a mi mami. Albert sonreía. Se bañaba rápido para salir, se puso unos jeans y se vistió más casual, una camisa con cuello obscura.
Al bajar las compañeras de Candy bajaban. La Dra. Nieve dijo
-Quedamos de desayunar con Tom, me quiero cambiar antes de ir, Alister salió y le dijo a Albert,
-Buenos días señoritas, Albert voy a estar en el garaje con lo que te dije, Candy dijo
-Alister, Paty sabe de avionetas deja que te ayude es muy buena, Alister sonreía. Paty se emocionó
-Candy tienen una avioneta ¿Puedo verla? Dejando a Alister con la boca suelta, asombrado. Albert sonrió,
-Paty si gusta, nos traemos sus cosas, se queda aquí junto con Candy y mi hijo, ella sonrió y la Dra. Nieve dijo
-Juntas o ninguna, sonreían.
Albert y su hijo iban en una camioneta, ellas en otra, para que se vinieran a la casa, pero antes irían a desayunar con Tom, así que se arreglaron, Albert y el pequeño se fueron directo al rancho de Tom este sonreía feliz, llegaron las damas y desayunaban
-Tom se irán a la casa si gustas puedes ir eres bienvenido a la hora que desees.
-Gracias Albert, te tomaré la palabra ya termine mis actividades, solo estaré esperando a unos clientes, después el bendito testamento al que tiene que ir Candy, para que su Padre no se moleste de que esta sola,
-Tom, pienso casarme con ella de inmediato, y registrar a mi hijo
-Lo que necesites, el juez es mi amigo, en la capilla el padre te aprecia mucho sabe toda la historia de ustedes,
-Ya estamos casados por la iglesia, solo falta el legal.
- No lo sabía. Con cara de sorpresa Tom sonreía.
- Si desde antes de que estuviera embarazada, nos casamos por la iglesia, Candy los escucho, se sonreía.
-Albert vamos al pueblo vemos al juez, total si quieres que Willy lleve tu apellido, aquí estoy para autorizar lo que necesites.
-No solo quiero a Willy Candy y lo sabes, ambos sonreían.
Pasaron al registro, Candy y Albert mostraron sus documentos, les pidieron otros detalles, Candy mostró una carta de genética de Willy, su acta de nacimiento, el niño de inmediato fue registrado, el matrimonio civil de ellos quedo en automático. Tom y Nieve fueron los testigos de Albert. Keira y Annie fueron los de Candy y los cuatro en el registro de Willy
- ¿Y ese registro de paternidad? dijo Albert
-Por si me pasaba algo te entregarían a Willy, dijo Candy. Ambos se abrazaban.
Paty se había quedado con Alister, Keira, Annie y Nieve estaban con Candy y en la camioneta de Albert iba Tom y Willy.
Llegaban a la mansión Andrew, eran atendidas y bajadas las maletas, el personal de Candy dos señoras llegaban con ella, hablo con George
-George la señorita Melany, no podrá venir esta contagiada de conjuntivitis, mejor le dije que no viniera, para que tome Betty su lugar de forma temporal que ocupe el lugar de ella. Recordando a Nelly que estaba incapacitada.
