Hasta los cuervos saben que esta historia le pertenece a White Squirrel, aún si los personajes a JK Rowling.
Partes de este capítulo son citas adaptadas de Harry Potter y la orden del fénix.
Capítulo 6
Harry y Hermione se detuvieron de golpe cuando vieron el anuncio en la pizarra de anuncios la mañana siguiente:
¡Galones de galeones!
¿El dinero no te alcanza para tus escapadas?
¿Te gustaría ganar dinero extra?
Contacta a Fred y George Weasley,
sala común de Gryffindor
Para trabajos sencillos, de medio tiempo, y poco dolorosos.
(Lamentamos que todo el trabajo es bajo el propio riesgo del solicitante)
–Oh, no puedo creerlo –dijo Hermione.
–Yo sí –respondió Harry–. Esto es algo que harían por completo. –Pero removió el anuncio de todos modos–. Creo que me arrepentiré de pedirle a Sirius que invirtiera en su tienda de bromas.
–Vamos, veamos si podemos hablar con ellos durante el desayuno –suspiró ella–, y decirle a los de primero que no confíen en ellos.
Los gemelos Weasley fueron fáciles de ver en el desayuno. Harry y Hermione tomaron una página de su libro y se sentaron uno a cada lado de ellos–. Necesitamos hablar, chicos –dijo Hermione.
Los gemelos se giraron uno al otro para verlos–. Parece que hemos atraído la atención de los prefectos en el primer día, George –dijo Fred.
–Indudablemente, Fred –dijo George–. Puede que sea un récord.
–No, Percy aún les gana. ¿Y de qué quieren hablar?
–¿Interesados en comprar nuestros productos?
–No, queremos hablar de este anuncio –dijo Harry, mostrando el pergamino para que lo vieran.
–¡No pueden experimentar en los de primero! –dijo Hermione.
–¡Ey! Nunca dijimos que solo los de primero –protestó Fred.
–Sí, pero todos los demás en Gryffindor saben mejor –dijo Harry.
–Y no estamos experimentando en los de primero de cualquier modo –dijo George.
–Estamos experimentando en nosotros –dijeron al mismo tiempo.
–¿Y entonces para qué necesitan estudiantes? –demandó Harry.
–Oh, ustedes saben, calibrar dosis, asegurarnos de que funcionen igual para todos. Queremos tener productos de calidad listos para cuando llegue el momento de venderlos.
–Eso suena bastante como experimentación –dijo Hermione–. En el mundo muggle, tenemos estándares rigurosos de seguridad para probar productos como este. Estoy segura de que también hay estándares para productos de broma comestibles en el mundo mágico. Necesitan calmarse y hacerlo bien.
–Sí, y sabemos que tienen el dinero, así que no tienen excusa ahí –dijo Harry en acuerdo–. Si no paran esto, hablaré con Sirius para examinar las reglas oficiales.
Fred y George se miraron por un momento y susurraron rápidamente el uno al otro.
–De acuerdo –dijo Fred renuente.
–Es un trato –terminó George.
–Pero no crean que esto significa que estarán libres de bromas.
Harry rodó sus ojos. Después de conocer a Sirius y Remus por cuatro años, las bromas no lo asustaban. Crisis evitada, regresaron a su desayuno, interrumpido solo por un anuncio especial de Dumbledore.
–¿Si puedo tener su atención por favor? –dijo el director–. Como mencioné anoche, los estudiantes de primer año recibirán sus varitas en una ceremonia especial de selección de varitas este fin de semana. El Sr. Ollivander estará aquí en el gran comedor entre comidas para vender varitas. Estudiantes que deseen recibir sus varitas en una ceremonia pública, se les pide que vengan hoy y mañana por la mañana si es necesario. Aquellos que deseen hacerlo en privado podrán hacerlo mañana por la tarde.
Harry y Hermione acordaron que irían mañana por sus varitas de repuesto en privado ya que no querían que fuera muy conocido que las tenían, pero que aún observarían la parte pública de la "ceremonia" de hoy. No habían sido muy expuestos al lore de varitas, y pensaron que podrían aprender una cosa o dos observando al Sr. Ollivander trabajar con algunos de los niños.
Poco después del desayuno, las mesas de las casas fueron removidas, y un alboroto de mesas y repisas fueron acomodados en medio del comedor en aproximación al esquema de la tienda de Ollivander… excepto más compacto. En lugar de cajas individuales, las varitas estaban colocadas sobre las mesas una al lado de la otra con pequeñas etiquetas amarradas.
–Bienvenidos a la Ceremonia de Selección de Varitas –anunció Ollivander a aquellos que se quedaron para observar–. Esta es una ceremonia nueva, pero similar a una antigua en Norteamérica. Me han dicho que en las escuelas estadounidenses, los estudiantes solo pasan sus manos sobre sus varitas hasta que encuentran la que los llame, pero creo que podemos acelerar un poco el proceso, ¿no lo creen? El tener a un buen creador de varitas para ayudar facilita mucho más el encontrar la varita correcta. Ahora, todas las varitas de Ollivander están hechas de una de tres sustancias mágicas supremas…
Ollivander pasó algo de tiempo exponiendo sobre sus varitas y las bases del lore. Los de primer año parecían extasiados por la descripción fantástica de la magia. Finalmente, cuando terminó su explicación, llamó a su primer cliente, y el pequeño Euan Abercrombie, el primer Gryffindor nuevo, corrió adelante con entusiasmo.
Tomó a Ollivander tres intentos encontrar la varita para el chico. Euan la agitó, produciendo una lluvia de chispas doradas–. ¡Ajá! Álamo y pluma de fénix, diez pulgadas. Razonablemente flexible –declaró Ollivander–. Una varita noble para un joven noble. Mi propio abuelo siempre dijo "si buscas integridad, busca primero entre los álamos".
Euan agradeció a Ollivander con ojos bien abiertos y corrió de regreso a su asiento mientras el siguiente estudiante avanzaba. Harry y Hermione pronto se dieron cuenta que Ollivander debió organizar sus varitas de algún modo. Él mismo pasó sus dedos sobre ellas mientras observaba a cada niño, diferente de como trabajaba en su tienda. Sin embargo, siempre comenzaba en un lugar diferente en las repisas. Algunas veces, cuando no encontraba un par en las primeras varitas, pedía al estudiante que se acercara y pasara sus manos sobre pequeños grupos, lo cual usualmente se encargaba de eso. Harry y Hermione no habían visto las suficientes selecciones de varitas para saberlo, pero los Weasley dijeron que iba más rápido de lo normal.
Sólo hubo un estudiante que fue particularmente difícil de emparejar, una chica de cabello rubio rojizo llamada Margaret Munch, quien hablaba con voz baja, pero había sido seleccionada a Gryffindor. Harry y Hermione prestaron atención especial cuando la selección se alargó, recordando lo significativo que fue cuando Harry lo hizo. Después de que Ollivander probó una docena de varitas diferentes con la chica, Coyote Viejo se acercó a ayudar.
–Creo que estás llamando a la puerta equivocada, Garrick –dijo con gentileza.
–¿Oh? –Ollivander sonó algo ofendido–. ¿Y a qué puerta cree que debería estar tocando, Maestro Coyote?
–No puedo estar seguro aún, pero si buscas la respuesta, solo debes preguntar. –Coyote Viejo se inclinó a Margaret y preguntó–, ¿De dónde eres, chica?
–Aberdeen, señor… pero nací en Escandinavia.
–¡Ah, por supuesto! –dijo Ollivander–. Debí verlo. Debería haberme enfocado en maderas no-nativas. Veamos. –La miró a los ojos de una manera extraña–. ¡Abeto! –declaró. Un momento después, tenía la varita para ella–: Abeto y fibra de corazón de dragón, doce pulgadas y media, bastante flexible.
Margaret la agitó, y una fuente de chispas de muchos colores salió, sorprendiéndola y haciéndola dar un salto atrás.
–Ah, sí, pensé que eso pasaría –dijo Ollivander con una sonrisa–. Esa es una varita complicada, señorita Munch. Necesita de gran confianza, y sobre todo, una mano firme para usarla.
Margaret examinó temerosa la varita en su mano, pero después de considerarlo por un minuto, apretó su agarre y sonrió–. Gracias, Sr. Ollivander –dijo, y regresó a sus amigos en Gryffindor.
Harry y Hermione se acercaron a Ollivander la tarde siguiente, después de que todos los de primer año compraran sus varitas. No fueron los únicos estudiantes que compraron varitas nuevas, aunque no sabían si alguno de los otros había comprado varitas de repuesto como ellos o solo reemplazos.
–Ah, Lord Potter y señorita Granger –dijo el creador de varitas–. ¿Qué los trae a mi tienda temporal? ¿Espero que sus varitas sigan trabajando bien?
–Pues, sobreviví el Torneo de los Cuatro Magos con la mía, Sr. Ollivander –dijo Harry–, así que supongo que está bastante bien. Pero con Voldemort de regreso, ambos queremos comprar varitas de repuesto.
Ollivander arqueó una ceja, pero los miró con cuidado y pronto asintió con comprensión–. Comprensible. Pero eso es algo complicado –dijo–. Las varitas de repuesto son difíciles. No solo tienen que ser compatibles con ustedes, sino también con sus primeras varitas. A algunas varitas no les gusta compartir, y no hay mucho que puedan hacer sobre eso. Nunca tendrán tan buenos resultados con otra. Y ambos tienen pares inusualmente fuertes, así que puede que sea particularmente difícil, pero si quieren intentarlo, haré lo mejor que pueda para ayudarlos.
–Nos gustaría, Sr. Ollivander –dijo Harry.
–De acuerdo. Bien, damas primero. Acérquese, señorita Granger.
Hermione avanzó, y Ollivander la midió de nuevo con su cinta encantada. Coyote Viejo tomó interés particular en su trabajo ahora, y Dumbledore también se acercó a observar. Las varitas secundarias eran inusuales y ventas interesantes para un creador de varitas, así que querían verlo en persona. Observaron mientras Ollivander ofrecía a Hermione varitas de nogal, haya, y olmo, pero encontró un par sorprendente para ella en sicomoro.
–Muy interesante –dijo–. No hubiera esperado eso si su primera varita fuera de haya o nogal, pero como un complemento para el vid, funciona bien. –Ella le mostró una mirada inquisitiva–. Verá, una varita de sicomoro se aburre fácilmente, señorita Granger –continuó–. No está feliz quedándose quieta, ni elegirá a un dueño que sí. Siempre busca avanzar y se emociona por experiencias nuevas.
–Uh –dijo Hermione. Obviamente no era lo que había esperado.
–Eso suena como tú, Mione –ofreció Harry–. Aunque no hubiera pensado que fuera tu rasgo más notable.
–Mm… tal vez. Puedo verlo, pero… no es lo que pensaba que obtendría.
Ollivander mostró una sonrisa conocedora y explicó–, Las varitas con frecuencia actúan en maneras inesperadas. Recuerden, todos los otros aspectos de la varita influencian las características naturales de la madera… el núcleo, el largo, y especialmente la flexibilidad. Rasgos secundarios u ocultos de la personalidad con frecuencia salen a relucir durante una selección de varitas. Algunas personas ni siquiera comprenden su par, pero siempre hay una razón. Ahora, venga, Lord Potter, y veamos qué nuevas sorpresas tiene para nosotros.
Para Harry, Ollivander recordó lo difícil que fue encontrar su primer varita y se saltó el tratar de encontrar un par él mismo y lo puso a pasar sus dedos sobre las varitas desde el comienzo. Se enfocó en varitas marciales como álamo temblón y endrino, pero tanto él como Harry se sorprendieron cuando una varita de madera de peral y pelo de unicornio dio un salto a la mano de Hary con un extraño temblor.
–¿Peral? –dijo el creador de varita, luciendo genuinamente sorprendido–. Peral… –Observó a Harry con atención cono esos penetrantes ojos plateados. Harry no pudo evitar pensar que lucían mejor en Luna–. Sí… creo que puedo ver eso en usted. Le dije que una varita puede resaltar los rasgos ocultos y este está muy en lo profundo, pero está ahí.
–¿Qué quiere decir, Sr. Ollivander? –dijo Harry–. ¿Qué hay de especial en la madera de peral?
–No describo muchas varitas como "varitas de casa", Lord Potter, pero la madera de peral es quizás la más cercana. Habla de personas cuya naturaleza es con frecuencia ser cálidos, generosos, sabios, ciertamente resilientes, y me atrevo a decir, incorruptibles… Pero no es la varita que esperaría ver en las manos de un guerrero… aunque su dueño ciertamente puede luchar cuando es necesario. Es más una varita para una vida tranquila.
Harry frunció el ceño y agitó la varita un par de veces. Funcionaba bien, pero…– No se siente bien –dijo.
–¿Qué quieres decir? –preguntó Hermione.
–Funciona, pero… es como si no me diera el poder que necesito –dijo.
–No es la varita, Lord Potter –dijo Ollivander–. La madera de peral es especialmente buena para resistir el uso frecuente. Arthur Weasley compró una varita de peral de mi hace treinta y cuatro años y aún luce prácticamente tan bien como el día que se la vendí. Mm… puede que la naturaleza gentil de la varita se está resistiendo a su personalidad más agresiva.
Harry lo miró–. El hecho de que soy parte de esta guerra, quiere decir –dijo. Era cierto, tenía una personalidad agresiva por su lado felino. El gato en su estado natural era un instrumento letal para sus presas, pero supo instintivamente que esa no era la razón–. Creo… si pudiera ser "solo Harry", creo que sería un buen par, pero para el elegido, no lo es –razonó. De algún modo, comprendió que la varita estaba llamando a la parte de él que quería sentar cabeza y vivir una vida tranquila… un deseo que no le gustaba admitirse a sí mismo porque era más fácil no hacerlo, y uno que no esperaba obtener hasta que Voldemort muriera. Ninguno de los dos podrá vivir mientras siga el otro con vida, pensó.
Ollivander asintió en acuerdo–. Creo que comprendo. –Tomó la varita de Harry y la colocó en un lugar separado de las otras–. Lord Potter, esto es bastante inusual, pero voy a guardar esta varita para usted. Creo que algún día, cuando esta guerra termine, puede que sea la varita para usted. Es una ocurrencia rara. Mi abuelo lo hizo para el director Dumbledore. Yo lo he hecho dos veces en mi propia carrera: una vez para la Ministro de Magia Wilhemina Tuft después de que perdió la suya en la guerra de Grindelwald, y una vez para Lucius Malfoy, extrañamente. –Eso no hizo sentir mejor a Harry, y solo empeoró cuando Ollivander lo pensó por un minuto y agregó–, Mm, ahora que lo pienso, ninguna de esas tres varitas fue reclamada.
–Eh… ¿no? –dijo Harry incómodo.
–Pues, la Ministro Tuft murió en el puesto –dijo–. Lord Malfoy usa una varita heredada, y el director… Albus, ¿por qué nunca has tomado tu varita reservada? –preguntó, mirando a Dumbledore.
–Mi varita actual me sirve bien, Garrick –respondió Dumbledore con una sonrisa.
–Por supuesto. Una de Gregorovitch, ¿no es así? ¿De la guerra de Grindelwald? Bueno, no importa. Quizás usted rompa la tendencia, Lord Potter. Ahora, encontremos una varita que pueda usar ahora.
Tomó un tiempo más lograrlo. La varita de repuesto que Harry finalmente encontró fue de cedro "elástico" y con pluma de fénix, lo cual pareció agradar a Ollivander–. Sí, eso es lo que estábamos buscando –dijo–. Esta es una varita que apoyará a su principal, Lord Potter. No es un complemento… más una subordinada, pero le servirá bien. Mi padre siempre dijo, "Nunca engañarás a quien lleve cedro". Son con frecuencia seleccionadas por magos con grandes instintos, y usted ciertamente los tiene.
Harry asintió en acuerdo, sintiéndose mucho mejor con esta varita que con la otra–: Creo que puedo trabajar con eso.
Harry silbó cuando vio su horario para el primer día de clases–: Historia, Pociones doble, Aritmancia, y Defensa doble. Va a ser un largo día.
–¿Deseas un Surtido Saltaclases ahora? –preguntó Fred.
–No –dijo Hermione–. Aún si estuviéramos inclinados, Snape nunca nos dejaría irnos, y queremos estar ahí para las otras clases.
–Sí, quiero ver qué se le ocurre a Lunático este año –dijo Harry–. Pasó todo el año pasado poniéndonos al corriente. Finalmente podremos tener una verdadera clase de Historia como debe de ser.
Hermione tarareó su acuerdo antes de tomar un periódico donde, debajo de historias de avistamientos de mortífagos recientes, el encabezado leía: BOMBA MUGGLE CAE SOBRE OFICINA DE CAMPO DEL MINISTERIO YUGOSLAVO; SE SOSPECHA JUEGO SUCIO. Debajo había otro encabezado: EBOLA CONFIRMADO EN MAGOS BELGA; ¿QUÉ SIGNIFICA PARA LOS MAGOS?
–Los problemas están en todos lados, ¿no es así? –dijo Fred sombríamente.
–Supongo –dijo ella–. Aunque no creo que sea tan mal como suena. El ébola solo fue visto en trabajadores humanitarios regresando de Zaire, y la bomba es en respuesta a crímenes de guerra en Bosnia muggle. No están verdaderamente conectados.
–No lo sé –dijo Ron–. Papá ha estado diciendo que se avecina una tormenta… como la última vez. Azkaban solo fue el comienzo. Y con Quien-Ustedes-Saben con magos extranjeros, podría ponerse malo.
–Sí, pero también tenemos a magos extranjeros de nuestro lado, Ron –dijo Harry, intentando sonar optimista–. No puede ser tan malo, ¿verdad?
–No lo sé. Espero que tengas razón.
La clase de Historia fue con los Slytherin de nuevo, pero Harry y Hermione no estaban muy preocupados ya que no habían causado muchos problemas en esta clase el año pasado. De hecho, las lecciones de Remus con los fantasmas, las cuales habían revelado lo prejuiciada que el punto de vista sangre pura de la historia mágica se había vuelto después del Estatuto del Secreto parecía haberlos puesto a pensar a todos.
–Bienvenidos a Historia nivel TIMO –los saludó Remus–. Tengo que decir que estoy emocionado por enseñar esta clase de manera correcta por primera vez, y espero que ustedes también lo estén. Ahora que los he puesto al corriente en Historia de la Magia tanto como pude, es momento de avanzar y darse una educación cívica que todos deberíamos haber recibido los últimos cincuenta años. Este año, estudiaremos la historia mágica desde la guerra del Grindelwald hasta el presente en el contexto del ambiente político actual del mundo mágico de Gran Bretaña. A lo largo, también estudiaremos otros temas relacionados con ser un buen ciudadano del mundo mágico, incluyendo el comprender la estructura de nuestro gobierno y el sistema económico, nuestros derechos como magos, relaciones con otros países, e incluso el manejo de finanzas personales. Y sí, también discutiremos eventos recientes en el contexto del gobierno, política, e historia.
–¿No se supone que esta clase no es política, profesor? –habló Malfoy. No era difícil adivinar que este tipo de educación no era del interés particular de los sangre pura, y probablemente del Señor Oscuro tampoco.
–Correcto, Sr. Malfoy –respondió él sin reservas–. No nos alejaremos de temas controversiales en esta clase, incluyendo temas relacionados con la guerra, pero trataré de discutirlos en una manera neutral. Naturalmente, mi propios intereses no son secretos, así como los de muchos de ustedes, especialmente en esta clase, pero espero que todos sean respetuosos de los puntos de vista de los demás y, cuando el tema sea discutido, que soporten sus posturas con argumentos razonables. Si, después de eso, sienten que estoy siendo injusto en cualquier modo, pueden discutirlo con su jefe de casa.
Malfoy y los otros Slytherin lucían desconfiados… más que durante la mayor parte del año pasado. Si se eran honestos, Harry y Hermione también lo estaban. A pesar de los esfuerzos de Harry en el Wizengamot, aún no estaban acostumbrados a como el discurso político del mundo mágico sonaba como discurso racista de mediados del siglo XIX, e incluso más allá de eso, era fácil adivinar que el verdadero punto de vista de alguien como Malfoy era sedición por completo. El Wizengamot manejaba debates como este sin caer en duelos de honor, pero el Wizengamot tenía décadas de experiencia y ningún hijo de muggles impetuoso entre sus rangos.
–Ahora, en muchas maneras el conflicto político actual tiene sus raíces en la guerra de Grindelwald –continuó Remus–. Hoy en día, Grindelwald es conocido en su mayoría por su brutalidad y su uso de magia oscura. Pero no se lidera un ejército solo siendo un bravucón, incluso uno poderoso. Grindelwald se volvió quien era por su ideología. Mencionamos esto a finales del año pasado, pero quiero explorar como ha formado el mundo desde entonces. ¿Alguien recuerda cuál fue su ideología? ¿Señorita Granger?
–Por el Bien Mayor –respondió Daphne.
–No como tal. Ese era su lema, pero no su filosofía. Sr. Zabini, ¿qué consideraba Grindelwald el "Bien Mayor"?
–Quería tomar control de los mundo mágicos y muggles y dominar a los muggles –dijo Zabini.
–Correcto. Más específicamente, Grindelwald quería deshacerse del Estatuto del Secreto. Creía que los magos no debían esconderse de los muggles. En lugar de eso, nosotros deberíamos tener dominio sobre ellos con nuestra magia. Y… este fue el punto crucial… creía que tanto los magos como los muggles se beneficiarían como resultado… los muggles se beneficiarían de la magia, y nosotros nos beneficiaríamos de su número. Cuando el director Dumbledore lo derrotó, sus ideas fueron bastante desacreditadas, pero durante la guerra fueron atractivas para muchos magos, lo cual es como creó su ejército de manera tan exitosa.
–¿También fue una cosa de sangre puras como hoy, profesor? –preguntó Dean Thomas, recibiendo miradas molestas de los Slytherin.
–No, Sr. Thomas –dijo Remus–. Atravesó esas líneas políticas, lo cual es por lo que Grindelwald fue el mago oscuro más exitoso de este siglo. Su filosofía fue atractiva para muchas personas diferentes por razones diferentes. Había sangre pura que temían a los muggles y deseaban tenerlos bajo control… esa es una postura muy antigua de mucho antes del Estatuto del Secreto. Los atrajo muy fácilmente. Pero también había hijos de muggles entre sus rangos… en especial hijos de muggles alemanes… quienes sentían que una relación más cercana con el mundo muggle elevaría su propio estatus. Recuerden, esto fue antes del primer Ministro hijo de muggles en Gran Bretaña, antes de las marchas por los derechos de los squib, antes de la liberalización a la que los Caballeros de Walpurgis se opusieron. En la década de 1940, la descriminalización por estado de sangre era considerada más abiertamente que hoy en día. Pueden ver porque sería una noción atractiva para ellos también.
–Claro, Grindelwald fue opuesto por muchos. Muchos en el mundo mágico aún querían el Estatuto del Secreto y aún lo hacen hoy en día. MACUSA aún estaba implementando la Ley de Rappaport en esa época, la cual es la ley de secretismo más estricta por un gobierno mágico en la historia. Incluso aquí en Gran Bretaña, miren los nombres de los líderes que se opusieron a Grindelwald: Albus Dumbledore. Abraxas Malfoy. –Miró de manera obvia a Draco–. Henry Potter. –Se giró a Harry–. Leonard Spencer-Moon, un mestizo que era buen amigo del Ministre muggle Churchill. –Miró a Lily Moon–. Wilhelmina Tuft. Nobby Leach, quien sería nuestro primer Ministro hijo de muggles. Harfang y Callidora Longbottom. Victor Emmanuel Zabini, un detractor de las fuerzas de Grindelwald… no es una lista que se esperaría ver hoy.
–Quiero explorar como este debate llevó a los problemas que se apoderaron del país después de la guerra de Grindelwald y ultimadamente crearon el clima que llevó al ascenso de Quien-Ustedes-Saben en los setentas. –Remus no tenía miedo de decir el nombre de Voldemort, pero al contrario de Dumbledore, consideraba la comodidad de los estudiantes y no lo decía en clase, en especial porque sabía que su trabajo en la escuela era precario. (Dumbledore estaba decepcionado, pero no lo detuvo.)– Pero quiero que recuerden estos nombres conforme pase el año… y no solo por sus calificaciones… pero para recordar lo mucho que pueden cambiar las cosas en una generación.
Pociones y Aritmancia fueron difíciles, pero sin incidentes. Snape estaba de peor humor que lo normal, pero considerando su estado como un espía reactivado, Harry no podía culparlo. Ya que Snape había confiado en él en privado que estaba absolutamente del lado de la luz, no se lo tomó personal.
Mientras tanto, la otra clase por la que muchos en la escuela estaban emocionados era Defensa. Parecía que recibirían una dosis doble de la guerra de Grindelwald este año, ya que el profesor Grayson era un veterano real de la guerra y había asignado un libro sobre eso.
La clase de Defensa era con los Ravenclaw este año, lo cual era definitivamente mejor que con los Slytherin. Tenían a los hijos de muggles Terry Boot y Kevin Entwhistle; Mandy Brocklehurst, quien venia de una familia neutral en nombre la cual había estado alineándose más a favor de los muggles en años recientes; y ningún sangre pura intolerante obvio. Michael Corner era el más desagradable del grupo, y aún era básicamente decente.
Grayson comenzó la clase escribiendo el título del curso en la pizarra, y después dándose la vuelta a ver a los estudiantes–. Defensa Contra las Artes Oscuras –dijo, enfatizando su acento australiano–. Es un nombre agradable que se siente bien. Luz y oscuridad. Bien y mal. Es un nombre que dice que están luchando contra el mal, magia oscura, y es un nombre que dice que la magia que están aprendiendo es agradable y buena e íntegra. Pero la cosa es, ¡nada de eso es cierto!
–Se puede matar a alguien con un Aguamenti ahogándolo. Un encantamiento de flotación puede matar si se usa para hacer caer algo sobre la cabeza de alguien. Incluso un encantamiento animador, aún si no puede matar normalmente, si se pone gran poder en él, puede hacer reír hasta el desmayo. Muy, muy pocos hechizos, como el encantamiento Patronus y el encantamiento Riddikulus, son completamente de la luz; y mucha magia peligrosa o destructiva no es oscura, incluso bajo el estándar más relajado.
–A algunas personas les gusta hablar de la magia como "gris", pero se están perdiendo el punto. La magia es magia, y personas malas la van a usar para hacer cosas malas. Mi trabajo es enseñarles cómo protegerse en contra de ella. Es por lo que en Uluru y en muchas otras escuelas solo la llamamos "Magia Defensiva".
Su Li miró al profesor Grayson con una expresión muy amargada en su rostro y se aclaró la garganta–. ¿Pero qué bien hará eso contra Quien-Usted-Sabe, profesor? –demandó.
–¿Quien-Usted-Sabe? No es sobre Voldemort en particular, señorita Li –dijo él. Al contrario de Remus, él no tenía reservas sobre decir el nombre de Voldemort en clase–. Es sobre defenderse a sí misma contra cualquier amenaza, pequeña o grande.
–¿Pero qué bien hace eso cuando él sigue ahí afuera?
Grayson inclinó su cabeza–. No estoy seguro de comprender su pregunta.
–Mi hermano fue asesinado en Azkaban, profesor –dijo Su con enojo–. Fue quemado con vida por los poderes de fuego de Quien-Usted-Sabe. Nadie pudo detenerlo, no siquiera Dumbledore. ¿Cómo luchamos contra eso?
Grayson se reclinó un poco y asintió pensativo. La mayoría de las personas ya sabían que Su estaba algo aislada y molesta este año, pero aún era algo desagradable verla soltarlo contra un maestro–. Tiene razón, señorita Li –dijo él–, hay situaciones que no se pueden ganar… Pero nunca se llegará a ningún lado si se desalienta por ese hecho y no lucha hasta el final. Voldemort no puede estar en todos lados al mismo tiempo, y sería un tonto si intentara luchar contra un ejército solo. Sí, si se descubre luchando contra él sola, el mejor curso de acción, si puede, es desaparecerse lejos rápido. Pero si es una entre cientos de duelistas medio decentes, eso cambia las cosas. Así es como se lucha contra él.
–La guerra es muy diferente de la mayoría de las situaciones en las que se usa magia defensiva –habló a la clase entera ahora–. La mayoría de las peleas son como duelos con menos reglas… uno contra uno, o a lo mucho unos contra unos pocos… eso es normalmente lo lejos que los llevará su educación. Pero en la Guerra, se tiene que poder luchar en números grandes y con una estrategia compleja. Más guerras son ganadas de ese modo que con poder en crudo. He hecho eso en mi servicio contra Grindelwald y hace solo menos de un año en África oriental, y eso es lo que estoy aportando a su educación este año… ¿o creen que asigné la autobiografía de Esterhazy para nada? Así que sí, señorita Li, creo que puedo ayudarlos a luchar contra Voldemort, pero solo como parte de una fuerza más grande.
Su retrocedió y asintió dócilmente. La clase pudo sentir el poder irradiando de Grayson durante su discurso. Habían escuchado que era tan poderoso como Dumbledore y más rápido en usarlo, pero nadie lo había creído hasta que lo conocieron de cerca. Sin embargo, en la clase de hoy, no comenzó hablando de estrategia a gran escala. Hoy fue sobre tácticas básicas de supervivencia en una pelea: escudos, esquivar, y (mencionado con incluso menos frecuencia) encontrar cubierta. No hicieron mucho de práctica física en el aula, pero prometió que irían afuera la clase siguiente y harían varios ejercicios durante el año. Definitivamente parecía que sería la clase de Defensa más práctica que habían tenido.
Barty Crouch Junior (nombre legal David Monroe) fácilmente se movió entre los maleficios más lentos de su compañero de entrenamiento–. Vamos, Gilly, tendrás que actuar mejor que eso si quieres estar por aquí –se burló.
–¡Deja de llamarme así! –gruñó Gilderoy Lockhart.
–¡Oblígame!
El cabello normalmente perfecto de Gilderoy Lockhart era un desastre, moviéndose en todas direcciones y cayendo sobre sus ojos. Estaba sudando y sin aliento mientras intentaba que un maleficio alcanzara a su tutor. Barty había estado un año arriba de él en Hogwarts y había sido el mejor de su clase, así que era la elección ideal… excepto por el hecho de que era exageradamente estricto–. De acuerdo –dijo sin aliento–. De acuerdo, admito que estoy fuera de práctica…
–No estás fuera de práctica, Gilly –se burló Barty–. Nunca estuviste en práctica. Te vi en la escuela. Eras brillante, pero nunca intentaste algo a menos que fuera la manera más fácil o te hacía ver impresionante. No puedes hacer eso en servicio del Señor Oscuro. Tienes que darlo todo. –Esquivó otra andanada de embrujos patéticos, la mitad esfumándose en la varita de Gilderoy–. Vaya, ¿en verdad se te olvidó todo lo que aprendiste en la escuela excepto los encantamientos desmemorizantes?
–¡He estado en Azkaban! –exclamó Gilderoy.
–Así como muchas personas. Deberías considerarte afortunado. El Señor Oscuro podría haber pedido a Bellatrix que te enseñara.
Gilderoy se estremeció y redobló sus esfuerzos. Puede que sus encantamientos fueran abismales, pero no iba a acercarse a esa mujer si podía evitarlo.
Los aurores rasos no habían tenido mucho contacto con el gobierno muggle a pesar de la necesidad de protección mágica para la familia Real, el Primer Ministro, y otros dignatarios de alto rango muggles. Sin embargo, gracias a las acciones proactivas del Primer Ministro Major, era mucho más fácil para miembros de la comunidad mágica ponerse en contacto con el gobierno muggle, el cual los consideraba en general como sujetos leales a la Reina.
Claro, aún era difícil ponerse en contacto con el Mago de la Corte Real, pero Tonks tenía conexiones, y era hora de usarlas. El Ministerio estaba en alerta alta, y después de Azkaban, decidió que ella en especial necesitaba mejorarse, así que ahí estaba.
–Auror "Tonks, no, en serio, solo "Tonks" está aquí para verlo –fue presentada por el mayordomo en el salón de Maxwell Barnett. ¡Un mayordomo humano! Nunca creyó ver uno en persona.
–Buenos días, auror –la saludó Barnett–. Debo admitir que esto es una sorpresa. ¿Cómo puedo ayudarla?
–Harry Potter me lo recomendó, Maestro Barnett –dijo ella–. Necesito aprender Oclumancia.
