Billones
Todavía estaba sorprendida de lo tranquilo que se comportaba. Le causaba intriga lo mucho que se había alejado del grupo, pero ¿cómo no hacerlo? Si se había mofado de que el grupo de namekianos faltante había sido asesinado por sus propias manos.
Los namekianos lo miraban con desprecio, aunque con sutileza, eran amables y tranquilos y sólo bebían agua y se reunían a cantar y contar historias. Vegeta en cambio se pasaba las tardes quién sabe en dónde y por las noches hurgaba en la cocina y arrasaba con lo que encontraba.
«¿Cuántos humanos hay en la tierra?», se preguntó. «7.5 billones de habitantes, ¿no? …»
Había noches en las que apenas podía dormir. La presencia de Vegeta en su casa la mantenía intranquila… Sobre todo, porque su madre tenía la costumbre de hacer comentarios inoportunos y temía que Vegeta pudiera tomarse alguno demasiado a pecho. Por su padre estaba tranquila, no por nada era el hombre más inteligente del planeta (aunque lo hubiera proclamado ella misma).
Un vaso de leche ayudaba a calmar la ansiedad en las noches espeluznantes en las que escuchaba sus pasos por el pasillo… A veces se preguntaba si podía oler su miedo disfrazado de desfachatez. Si no la había asesinado aquel día en que le dijo pequeño… tal vez tenía esperanza hasta que Goku regresara.
Se sentó en silencio en la cocina y bebió con paciencia del vaso, pero repentinamente un escalofrío la recorrió y miró entre medio de la penumbra.
—¿Vegeta? —preguntó y él dio un paso al frente—. ¿Q-qué haces ahí? Pasa… debes tener hambre. No te vi en todo el día, ¿qué has estado haciendo?
—Entrenando —le respondió mientras abría el refrigerador y comenzaba a vaciarlo.
—Ya veo… Preparándote para la llegada de Goku… Estará muy feliz de verte.
—Mmhmm… —murmuró.
Aún dándole la espalda no cesaba de sentirse como una amenaza. Lo observó de reojo masticando frente al refrigerador y volvió a beber de su vaso de leche.
—Si te sientas en la mesa estarás más cómodo. Te alcanzaré un plato —le dijo tratando de verse natural.
Vegeta la miró de forma extraña, sin embargo, tomó varias cosas del refrigerador y las dejó sobre la mesa. Bulma le alcanzó un plato y varios cubiertos que ignoró y un vaso con agua. Cuando volvió a sentarse frente a él no pudo pasar por alto el pestilente olor que traía. Sin duda alguna había pasado toda la semana entrenando con la misma ropa… Quizás era lo más cortés de su parte comer a solas después de todo.
—Vegeta… ¿puedo hacerte una pregunta?
—Mmhmm… —volvió a murmurar sin dejar de comer.
—¿La Tierra es como los demás planetas que habías conocido antes? Es decir… ¿suelen haber tantos billones de… seres… en los demás planetas con vidas inteligentes?
Él se quedó inmóvil por un momento y la miró a los ojos, con ese mismo aspecto espeluznante. Y a pesar de que la sangre se le heló por un instante pudo volver a respirar cuando él desvió la mirada y observó el resto de la habitación como si estuviera pensando qué responderle. Terminó de tragar y se limpió los labios con su mano enguantada.
—Algunos… La mayoría no tienen tantos biomas como éste… Pero sí, en promedio son todos iguales.
—Ya veo… —contestó—. Y… ¿cuántos planetas has…
Repentinamente él sonrió. Pero no era una sonrisa genuina, era macabra, profundamente siniestra. Sus dientes perlados le iluminaron el rostro como si le hubieran recordado algo de lo más entretenido.
—¿Purgado? Veamos… al menos dos al año, desde que tengo tres años. Tú saca las cuentas…
«Al menos treinta años, son sesenta planetas. Con un promedio de siete billones de habitantes… Si lo dividimos por tres, contando a Raditz y a Nappa… Son 140 billones de personas las que Vegeta ha asesinado… aproximadamente…»
—Vaya… has tenido mucho trabajo entre tus manos los últimos años —contestó tratando de mantener la compostura mientras bebía un vaso de leche.
—Tranquila, considera esto unas vacaciones.
N/A: ¡Gracias Apolonia, belen.b189, karenina2186, Guest (por fi usen un pseudonimo así sé quienes son aunque no tengan cuenta), Juanita Perez1 y Mari por sus reviews! Y tengo que decir que a pesar de que pensé que esta especie de antología de los tres años iba a ser lo que menos leyeran, pero veo que es lo que más pasan a leer. En un par de días Ella sumó como 200 lectores y Sin Salida como 50, me apena mi bebé SS porque en serio suelo ser muy autocrítica pero esa historia prometo será muy amena y llena de sorpresas. Volviendo a Bad Man espero que les haya gustado este capítulo y me comenten qué tal les pareció. ¡Abrazos!
